APUNTES DERECHO ECLESIASTICO TEMAS 10 AL 12.
TEMA 10. LAS CONFESIONES RELIGIOSAS EN EL DERECHO ESPAÑOL.
1. LAS CONFESIONES RRELIGIOSAS. ¿QUÉ SON?
Las confesiones religiosas son grupos organizados que practican una religión, como por ejemplo la
Iglesia Católica, los evangélicos, los musulmanes, etc.
Aunque la ley no dice exactamente qué es una confesión religiosa, sí se usa este término para hablar
de comunidades religiosas que están bien organizadas, tienen estabilidad y están arraigadas en la
sociedad.
1.1 Concepto y significado:
El artículo 16.1 de la Constitución Española dice que todas las personas tienen derecho a
tener sus propias ideas, creencias y religión, y también a practicar su religión como parte de
un grupo o comunidad.
Eso quiere decir que no solo los individuos tienen libertad religiosa, sino también las
comunidades religiosas (como iglesias, asociaciones religiosas, etc.).
La LOLR (Ley Orgánica de Libertad Religiosa) también reconoce a estos grupos religiosos
como importantes, y los llama: Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas.
[Link] legal (art. 16 CE y LOLR):
Aunque no hay una definición clara en la ley de qué es una confesión religiosa, sí se reconoce
legalmente que existen y que tienen derechos.
Desde el punto de vista del derecho, una confesión religiosa tiene estas características:
a) Tienen derecho a la libertad religiosa (art. 16.1 CE). Estas confesiones son consideradas sujetos
de derecho, es decir, tienen el mismo derecho que una persona a practicar su religión libremente.
b) Ninguna confesión es oficial ni del Estado (art. 16.3 CE). El Estado español no tiene religión oficial,
y no puede favorecer a una confesión religiosa sobre otra.
c) Pueden cooperar con el Estado (art. 16.3 CE). El Estado puede colaborar con todas las religiones
presentes en la sociedad española, por ejemplo, haciendo acuerdos para educación, asistencia
espiritual en hospitales, etc.
d) Tienen una estructura organizada (LOLR art. 6.2). Estas confesiones pueden tener dentro de ellas
otras organizaciones como fundaciones, asociaciones o centros que ayudan a cumplir sus fines
religiosos (por ejemplo, una ONG religiosa, un colegio religioso, etc.).
1.3. ¿Qué dice la ley sobre las confesiones religiosas? (arts. 2, 5, 6 y 7 LOLR)
a) Artículo 2.2 LOLR – Libertad religiosa en grupo. No solo las personas tienen libertad religiosa,
también los grupos religiosos (como iglesias o asociaciones religiosas).
Estos grupos tienen derechos específicos: pueden organizarse, tener lugares de culto, enseñar su
religión, tener símbolos religiosos, etc. Esto es lo que se llama la dimensión colectiva del derecho a
la libertad religiosa.
b) Artículo 5.1 LOLR – Personalidad jurídica. Las confesiones religiosas pueden registrarse
legalmente para que el Estado las reconozca oficialmente.
Al hacerlo, adquieren “personalidad jurídica”, lo que significa que pueden firmar contratos, pueden
tener propiedades y pueden actuar ante los tribunales o en cualquier trámite legal.
En resumen: tienen derechos y deberes como si fueran una persona o una empresa.
c) Artículo 6.1 LOLR – Autonomía interna Las confesiones pueden organizarse como quieran,
siempre que respeten el orden público (es decir, sin poner en peligro la convivencia ni la ley).
Pueden decidir: cómo se eligen sus líderes, qué reglas internas tienen o qué creen y cómo enseñan
su religión.
Esa autonomía es más amplia que la que tienen otros grupos como los partidos políticos o los
sindicatos.
d) Artículo 7.1 LOLR – Acuerdos de cooperación con el Estado. Las confesiones religiosas que estén
inscritas oficialmente y tengan una presencia importante en España (lo que se llama notorio arraigo)
pueden hacer acuerdos con el Estado.
Estos acuerdos pueden tratar temas como: enseñanza de religión en las escuelas, asistencia
religiosa en hospitales, cárceles o el ejército, apoyo a actividades sociales o culturales.
Importante: estos acuerdos son distintos de los que tiene la Iglesia Católica, que tienen su propio
marco legal especial (los Acuerdos con la Santa Sede).
2. ¿Qué lugar ocupan las confesiones religiosas en el ordenamiento jurídico español?
Las confesiones religiosas en España ocupan un lugar como personas jurídicas de Derecho privado,
lo que significa que no forman parte del Estado ni son organismos públicos, pero tienen capacidad
legal para actuar (por ejemplo, contratar, firmar acuerdos, etc.). Están protegidas por la Constitución
Española, que garantiza la libertad religiosa (art. 16.1) y establece que el Estado es aconfesional (art.
16.3), es decir, no apoya a ninguna religión en particular. Además, pueden colaborar con el Estado
si tienen notorio arraigo o acuerdos de cooperación.
2.1. ¿Qué son jurídicamente las confesiones religiosas?
Son sujetos de derecho privado, es decir, no forman parte del Estado ni de la Administración pública.
No son oficiales: el Estado es aconfesional (no tiene religión oficial) → Art. 16.3 CE; pero sí tienen
derechos importantes: son titulares del derecho fundamental a la libertad religiosa → Art. 16.1 CE.
2.2. ¿Qué poderes o funciones tienen?
Aunque son privadas, pueden tener competencias propias, como:
Decidir sus festividades religiosas.
Formar y aprobar a profesores de religión.
Celebrar matrimonios religiosos que tengan efectos civiles (como si fueran oficiales).
Eso significa que a veces hacen funciones públicas, porque sus actividades afectan a toda la
sociedad.
2.3. ¿Qué relación tienen con el Estado?
El Estado puede cooperar con las confesiones religiosas porque su labor se considera de interés
general (por ejemplo, en cultura, educación, asistencia social, etc.).
Estas relaciones no son de subordinación: el Estado no manda sobre ellas, y ellas tienen autoridad
en sus propios temas religiosos.
2.4. Tipos de confesiones religiosas en España (según su reconocimiento legal):
Tipo Características principales
Tiene un trato especial, con acuerdos firmados con la Santa Sede
a) Iglesia Católica
en 1979.
Han firmado pactos con el Estado (como evangélicos, musulmanes
b) Confesiones con acuerdos
y judíos). Tienen notorio arraigo y están en el Registro de Entidades
de cooperación
Religiosas (RER).
c) Confesiones con notorio Están reconocidas como relevantes, pero aún no tienen un acuerdo
arraigo pero sin acuerdo de cooperación con el Estado.
d) Confesiones inscritas en el Tienen personalidad jurídica reconocida por el Estado al inscribirse
RER en el Registro de Entidades Religiosas.
Actúan como asociaciones o fundaciones normales, no están
e) Grupos religiosos no
inscritas como confesiones en el RER, y no tienen los mismos
inscritos como tales
derechos religiosos específicos.
3. ¿Cómo obtienen personalidad jurídica las confesiones religiosas?
En España, hay dos caminos legales para que una confesión religiosa sea reconocida y pueda actuar:
A. Vía especial o específica (la vía religiosa oficial). Es la vía que regula la Ley Orgánica de Libertad
Religiosa (LOLR), y está pensada solo para confesiones religiosas.
¿Qué deben hacer? Inscribirse en el Registro de Entidades Religiosas (RER):
Tienen que demostrar que tienen fines religiosos; esta inscripción les da personalidad jurídica
religiosa, es decir, pueden actuar oficialmente como religión ante el Estado; esta vía está regulada
por: Art. 5.1 de la LOLR. Real Decreto 594/2015 (regula el RER). Jurisprudencia del Tribunal
Constitucional (STC 46/2001)
Casos especiales dentro de esta vía:
A veces, no hace falta inscribirse para tener personalidad jurídica religiosa:
1. Reconocimiento "ope legis": La ley lo reconoce automáticamente, sin necesidad de inscribirse.
Ejemplo: Conferencia Episcopal Española.
2. Reconocimiento por notificación: Basta con avisar a la Administración, sin necesidad de todos los
trámites del registro.
B. Vía común o general (como cualquier asociación o fundación). Esta opción no requiere inscribirse
como confesión religiosa en el RER.
¿Qué hacen aquí? Se constituyen como:
a) Asociaciones → Según el art. 22 de la Constitución y la Ley Orgánica 1/2002 de
Asociaciones.
b) Fundaciones → Según el art. 34 CE y la Ley 50/2002 de Fundaciones.
En este caso, sí obtienen personalidad jurídica, pero no como confesión religiosa, sino como grupo
privado normal. No tienen los mismos derechos ni beneficios especiales que las confesiones inscritas
en el RER.
TEMA 11. RÉGIMEN PATRIMONIAL DE LAS CONFESIONES RELIGIOSAS
1. Cuestiones generales:
1.1. Celebración de negocios jurídicos (Adquisición y venta de bienes / Registro de la
Propiedad)
Las confesiones religiosas (como la Iglesia católica, evangélicos, musulmanes, etc.) tienen el
derecho a la libertad religiosa. Por eso, la ley les permite tener personalidad jurídica (ser reconocidas
legalmente).
Para eso, deben inscribirse en el Registro de Entidades Religiosas (RER) según el artículo 5.1 de la
LOLR.
1.2. ¿Qué pasa cuando una confesión ya tiene personalidad jurídica?
Desde que están registradas, pueden hacer cosas legales por sí mismas, como comprar o vender
casas, recibir donaciones, herencias, pedir préstamos con hipoteca, etc.
Tienen libertad total para comprar y vender cualquier tipo de bien, tanto muebles (cosas que se
pueden mover) como inmuebles (como casas o terrenos).
¿Desde cuándo pueden hacerlo libremente?
Desde 1978, con la Constitución actual.
Antes de eso, en la época del Estado confesional (cuando solo se reconocía oficialmente a la Iglesia
católica), las religiones minoritarias no podían actuar libremente ni tener bienes sin permiso del
Estado.
1.3. ¿Quién fue la más afectada antes? La Iglesia católica
En el siglo XIX, en 1836, el Estado le quitó muchos bienes a la Iglesia (esto se llamó
desamortización). No fue una expropiación justa, porque no se le pagó compensación. También se
eliminó el diezmo, que era como un impuesto que pagaban los fieles a la Iglesia.
Luego, en 1851, el Estado y la Iglesia firmaron el Concordato, para intentar arreglar esta situación.
Ahí se reconoció que la Iglesia tenía derecho a tener y usar sus bienes.
En 1859, firmaron otro acuerdo con la misma idea.
Cambios con la Segunda República y después
Durante la Segunda República, la Iglesia volvió a perder poder económico y limitaciones para tener
bienes.
Tras la Guerra Civil, se volvió a reconocer el derecho de la Iglesia a tener propiedades.
Hoy en día, las confesiones religiosas que están inscritas en el RER pueden actuar legalmente
(tienen “capacidad de obrar”). En el registro tienen que decir quién manda y cómo funciona su
organización. Como cualquier empresa o asociación, sus acciones se rigen por sus propias normas
internas, según el art. 6.1 de la LOLR.
1.4. Normas internas y propiedad
Las normas internas de cada religión son importantes para saber cómo pueden tener y usar sus
bienes. Pueden tener bienes propios (dinero, templos, terrenos, etc.). Los bienes inmuebles (como
templos o casas) se pueden registrar en el Registro de la Propiedad, igual que los de cualquier otra
persona o empresa.
Antes de 1998: los templos no se registraban.
o Se creía que los templos eran res extra commercium (cosas fuera del comercio, que
no se podían vender ni comprar).
o Pero desde 1998 ya sí se pueden registrar los templos.
Antiguo privilegio de la Iglesia católica (hasta 2015).
o Hasta 2015, la Iglesia católica podía registrar bienes simplemente con un certificado
del Obispo, sin aportar ningún documento que demostrara que eran suyos. Esto se
llamaba inmatriculación.
o Pero otras personas o instituciones sí podían protestar eso en los tribunales.
o Este privilegio también lo tenía el Estado, no solo la Iglesia.
Reforma de 2015: fin del privilegio
o En 2015, se aprobó la Ley Hipotecaria 13/2015.
o Desde entonces, la Iglesia tiene que seguir las mismas normas que todos los demás
para registrar propiedades.
o Pero... aunque se reformó la ley, los poderes públicos (el Estado) todavía conservan
ese privilegio de inmatricular sin título de propiedad.
2. Lugares de culto.
2.1. Art. 2.2. de la LOLR
La ley reconoce que las religiones tienen derecho a tener lugares de culto, es decir, espacios físicos
(iglesias, mezquitas, sinagogas, etc.) donde hacen sus ceremonias religiosas.
Esto se considera una forma de ejercer el derecho a la libertad religiosa. Es decir, no basta con creer,
también tienes derecho a tener un sitio donde practicar tu religión.
2.2. ¿Tienen protección especial estos lugares?
Sí, los lugares de culto tienen varias protecciones legales:
1. No se pueden embargar (nadie puede quedárselos por una deuda).
2. No pagan impuestos (están exentos de tributos).
3. Están protegidos por el derecho penal (hay castigos especiales si alguien los ataca o profana).
4. No se pueden expropiar, como norma general (el Estado no puede quitártelos para otro uso).
5. Son inviolables, es decir, no se puede entrar a ellos a la fuerza (ni siquiera la policía, salvo en
casos muy excepcionales).
¿Qué problemas plantea esto? La ley reconoce el derecho, pero hay dos problemas importantes:
a) ¿Pueden construir un lugar de culto donde quieran?
No. Aunque tienen derecho, no pueden levantar un templo en cualquier sitio. Tienen que respetar las
normas urbanísticas del lugar (las reglas del uso del suelo, como dónde se puede construir y para
qué). Por ejemplo, si un terreno está reservado para parques, no puedes poner ahí una iglesia.
Las leyes urbanísticas tienen que permitir espacios para uso religioso, pero sin discriminar (es decir,
tratar a todas las religiones igual).
En España NO hay una norma nacional que diga que todos los pueblos o ciudades deben tener
espacios religiosos planeados. Esto se debe a que España es un Estado no confesional, o sea, no
favorece ninguna religión. Por eso, no puede obligar a los planes urbanísticos a incluir templos como
si fueran colegios u hospitales.
b) ¿Hay una ley general sobre cómo abrir un lugar de culto?
Tampoco. En España no hay una ley nacional que diga exactamente cómo abrir un lugar de culto, y
eso crea problemas prácticos. En general, sí hace falta pedir permiso al ayuntamiento, pero no hay
una norma común para todos.
Solo Cataluña tiene una ley que obliga a pedir una licencia específica para abrir templos. En el resto
de España, normalmente basta con avisar al ayuntamiento (sin necesidad de una licencia concreta).
Aun así, como es un derecho fundamental (libertad religiosa), el Estado tiene que ayudar a que se
pueda ejercer. Esto se relaciona con el artículo 9.2 de la Constitución, que dice que los poderes
públicos deben facilitar el ejercicio real de los derechos.
3. Cementerios.
Cementerio: lugar donde se entierran personas muertas (resto humanos), siempre ha tenido gran
importancia religiosa, porque se consideraban lugares sagrados.
3.1. ¿Qué pasa hoy en día, según la ley?
Hoy, en el sistema legal español, los cementerios ya no se ven como lugares religiosos, sino como
un servicio público (algo que el Estado o los ayuntamientos están obligados a ofrecer).
En cambio, los templos o lugares de culto NO son servicio público. El Estado no tiene por qué
construir iglesias, mezquitas o sinagogas.
El hecho de que el cementerio sea un servicio público no contradice que el Estado español sea
aconfesional (o sea, que no tenga religión oficial). Simplemente, enterrar a los muertos es una
necesidad básica para todos, creas en una religión o no.
¿Quién ofrece el servicio?
Los ayuntamientos (los municipios) están obligados por ley a ofrecer cementerios a los ciudadanos.
Por eso, más del 50% de los cementerios en España son públicos (los gestiona la administración
local). Aunque la ley permite a las religiones tener sus propios cementerios privados. Solo las
confesiones religiosas pueden hacer eso, una empresa normal no puede montar un cementerio
privado. Entonces, ¿qué pasa con la libertad de empresa?
Aunque en España haya libertad de empresa (donde cualquiera puede montar un negocio), esto no
se aplica a los cementerios. Porque una empresa privada no puede montar un cementerio porque la
ley reserva ese servicio al ayuntamiento o a religiones, ya que enterrar a los muertos no puede
depender de una actividad comercial ni de intereses económicos.
4. Patrimonio cultural.
4.1. Art. 46 de la CE.
Este artículo establece que los poderes públicos (Estado, comunidades autónomas,
ayuntamientos...) tienen la obligación de velar por la conservación y protección del patrimonio
histórico, cultural y artístico.
Además, deben garantizar que todos los ciudadanos puedan disfrutar de ese patrimonio, no es solo
conservarlo por conservar.
Lo más importante de este ámbito no es tanto quién es el dueño del bien, sino el valor cultural-
artístico que ese bien tiene y cómo se protege ese valor. Es decir, no importa si el dueño es el Estado,
una persona privada o una institución: lo clase es el valor cultural del bien.
4.2. El propietario del bien tiene un deber general de protección.
Eso está establecido en el Código Civil, por tanto, el propietario (sea quien sea) tiene la obligación
legal de conservar y proteger ese bien.
Además, si ese bien tiene un valor cultural – artístico reconocido oficialmente, como veremos con los
BIC (bien de interés cultural), entonces ese deber de conservación es aún mayor, porque se trata de
un valor público.
BIC. Bien de interés cultural.
Cuando un bien recibe esta categoría (según la Ley de patrimonio Histórico de 1985 y las normas
autonómicas), lo que se está protegiendo es el valor cultural o histórico que tiene, no la propiedad.
Entonces, a la obligación general de conservación que tiene todo propietario, se le suma una
obligación específica: la de proteger ese valor especial para que toda la sociedad pueda disfrutarlo.
Esto refuerza la idea de que el valor cultural está por encima de la titularidad del bien.
4.3. La iglesia católica y el patrimonio cultural.
La Iglesia Católica posee una gran cantidad de estos bienes culturales, tanto muebles (cuadros,
esculturas, objetos litúrgicos, etc.) como inmuebles (iglesias, monasterios, catedrales...).
Por eso, el Derecho Eclesiástico del Estado se ocupa especialmente de los bienes religiosos que
también tienen valor cultural.
Doble valor: histórico – artístico y religioso.
El ordenamiento jurídico debe proteger ambos valores por igual:
El valor histórico-artístico del bien
El valor religioso que puede tener para una comunidad creyente
Por eso, la Iglesia también recibe ayudas y subvenciones públicas, como cualquier otro propietario,
para conservar ese tipo de bienes, ya que están dentro del patrimonio común de todos los
ciudadanos.
¿Qué pasa si hay un conflicto entre el valor religioso y el valor cultural?
Por ejemplo, si hay un bien que tiene importancia tanto religiosa como histórico-artística, y surge un
conflicto sobre cuál valor debe primar, el Tribunal Constitucional (TC) ha dicho que en caso extremo:
El valor religioso (art. 16 CE) tiene prevalencia sobre el valor cultural-artístico (art. 46 CE).
Esto quiere decir que, si de verdad se llegara a un punto donde no se pueden armonizar ambos
valores, se protege primero la libertad religiosa.
5. ¿Qué son los archivos de las confesiones religiosas?
Son conjuntos de documentos que han sido creados por las confesiones religiosas (como la Iglesia
Católica, iglesias evangélicas, etc.) mientras realizan su actividad como tales (por ejemplo, actas,
registros, comunicaciones internas, etc.). Es decir, son producto de su funcionamiento interno y
cotidiano.
Las confesiones religiosas: sujetos de Derecho privado
Como se explica en el tema 10, las confesiones religiosas no forman parte de la Administración
pública, sino que son entidades de Derecho privado. Esto quiere decir que, aunque tengan una
función social o cultural importante, legalmente no son parte del Estado ni de sus órganos.
5.2. Cómo trata la ley a los archivos en general
El ordenamiento jurídico español tiene distintas normas sobre archivos:
Del sistema estatal de archivos
Del patrimonio histórico español
Y también normas autonómicas
Todas estas normativas hacen una distinción clara:
Archivos públicos: creados y pertenecientes a personas jurídicas de Derecho público (como
ministerios, ayuntamientos, etc.).
Archivos privados: creados y pertenecientes a personas jurídicas de Derecho privado (como
empresas, asociaciones… y también las confesiones religiosas).
5.3. Entonces, ¿cómo se clasifican los archivos religiosos?
Son archivos privados, ya que las confesiones religiosas son entidades privadas.
Sin embargo, aunque sean archivos privados, la normativa los menciona expresamente y les
reconoce un gran valor.
¿Por qué tienen relevancia jurídica estos archivos religiosos?
Porque, aunque son privados, documentan actividades y transacciones que tienen efecto legal:
Por ejemplo, registros de bautismos, matrimonios religiosos, defunciones, o incluso
documentos sobre propiedades o donaciones. Todo esto puede tener repercusiones en
derechos y deberes de personas reales, y por eso tienen relevancia también para el Derecho
civil o estatal.
Aunque los archivos de las confesiones religiosas son jurídicamente privados, el Derecho reconoce
su importancia y su influencia en la esfera pública y legal. Por tanto, están mencionados y valorados
por las leyes, pero siguen siendo considerados archivos privados.
TEMA 12. FINANCIACIÓN DE LAS CONFESIONES RELIGIOSAS.
1. Principio general.
En todos los países hay algún tipo de financiación pública de las confesiones religiosas. No es algo
exclusivo de España, sino que es una práctica común en la mayoría de los países del mundo, aunque
con distintas formas o mecanismos.
1.2. Modelo propio de cada país.
Cada país escoge su propio modelo, no hay un único sistema válido para todos. Cada modelo varía
en:
Fundamento jurídico: es decir, en qué se basa legalmente la ayuda pública.
Modalidades: cómo se entrega el dinero o el apoyo (directo, subvenciones, exenciones
fiscales, etc.).
Cantidad de financiación.
Tratamiento que se da a cada grupo religioso (puede ser igualitario o diferenciado).
Pero hay algo en común:
La financiación de las confesiones suele estar influida por la historia de cada país. Es decir, los
modelos actuales no surgieron de la nada, sino que tienen raíces en el pasado histórico y cultural de
cada Estado.
Tuvo una Evolución dinámica, ya que, aunque los modelos se basen en el pasado, no son estáticos.
Van cambiando por exigencias sociales, políticas o jurídicas. Por ejemplo: cambios en la sociedad
(mayor diversidad religiosa), en la política (gobiernos más o menos laicos), o nuevas
leyes/jurisprudencia.
No depende solo del tipo de relación Iglesia-Estado. Aunque uno podría pensar que la financiación
depende del modelo de relaciones entre el Estado y las confesiones religiosas, también entran en
juego otros factores históricos y culturales que afectan fuertemente.
Relevancia del Derecho Europeo (art. 17 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea
- TFUE)
Este artículo dice que la Unión Europea debe respetar y no intervenir en cómo cada país trata a las
confesiones religiosas.
En ningún otro tema esto se aplica tanto como en la financiación religiosa: la UE no impone reglas
comunes, y deja que cada país decida libremente.
Ejemplos de modelos de financiación en distintos países
Francia: Se suele decir que no financia ninguna religión, por su Ley de Separación Iglesia-Estado de
1905, que establece que: "La República no reconoce, financia ni subvenciona ningún culto." Pero en
la práctica sí hay financiación indirecta, por ejemplo:
El Estado paga los sueldos de algunos ministros de culto.
Subvenciona hospitales gestionados por confesiones religiosas.
Cede terrenos gratuitamente para construir templos.
Otorga exenciones fiscales a templos o actividades religiosas.
Ley de Mecenazgo de 1987: considera las donaciones a confesiones religiosas como
mecenazgo, con ventajas fiscales para quien dona.
Irlanda: Aunque históricamente católica, su Constitución (art. 44) establece: “El Estado se
compromete a no subvencionar ninguna religión.”
Prohíbe expresamente el apoyo económico directo a confesiones religiosas.
Bélgica: La Constitución belga establece que el Estado pagará el salario de los ministros de culto.
Desde 1993, se reformó para que también se financie a grupos no religiosos que ofrecen asistencia
moral (como organizaciones ateas), equiparándolos a los ministros de culto.
Suecia: Hasta el año 2000, tenía una Iglesia oficial del Estado (la Iglesia evangélica). Desde
entonces, ya no está financiada directamente por el Estado, ni puede cobrar impuestos a los
ciudadanos.
España: Tradicionalmente se financiaba sólo a la Iglesia Católica, con base en los Acuerdos con la
Santa Sede (1979).
Desde 2004, el Estado también financia a otras confesiones religiosas minoritarias (por ejemplo,
evangélicos, judíos, musulmanes), que tengan acuerdo de cooperación con el Estado.
[Link] /Sistemas de financiación
Dos grades tipos de financiación.
1. Financiación directa. El estado entrega dinero público directamente a las confesiones
religiosas.
2. Financiación indirecta. El estado renuncia a cobrar ciertos tributos o presta servicios que
benefician a las confesiones (sin entregar dinero directamente)
NUEVOS MODELOS
2.1. Dotación presupuestaria (Financiación directa)
El Estado reserva una partida económica en los presupuestos generales para financiar a una
o varias confesiones religiosas.
Típico de Iglesias oficiales o de Estado (ej.: Dinamarca con la Iglesia Luterana).
En España existió este modelo desde 1837 hasta 1988, como compensación por la
Desamortización de Mendizábal y la eliminación del diezmo. No fue por “confesionalidad”, sino
por motivos históricos.
2.2. Impuesto religioso (Financiación directa)
El Estado crea un impuesto específico que pagan solo los fieles de una confesión.
La recaudación se entrega a esa confesión y el Estado gestiona el proceso.
Aunque lo pagan los fieles, el Estado apoya la recaudación.
Muy común en países de Centroeuropa con tradición de Iglesia de Estado.
2.3. Porcentaje de un impuesto / Asignación tributaria (Financiación directa)
Los ciudadanos pueden decidir voluntariamente que parte de sus impuestos vaya a una
confesión religiosa. Ejemplo más claro: España, con la casilla del 0,7% en el IRPF para la
Iglesia Católica.
o Desde 2007: modelo actual.
o 1988–2007: modelo mixto con asignación + dotación presupuestaria.
2.4. Incentivos a donaciones (Mecenazgo) (Financiación indirecta)
Las donaciones a confesiones dan derecho a deducciones fiscales.
Se considera que sus fines tienen interés general.
El Estado renuncia a parte de sus ingresos para fomentar que los ciudadanos donen.
En España, se aplica mediante la Ley 49/2002 (Ley de Mecenazgo), y beneficia a todas las
confesiones con acuerdos de cooperación.
2.5. Exenciones fiscales (Financiación indirecta)
Las confesiones no pagan ciertos impuestos o tasas.
Pueden aplicarse: A los sujetos (las confesiones o sus entidades) y a los bienes (templos,
objetos litúrgicos, centros de formación, etc.).
No solo la Iglesia Católica tiene estas exenciones: también otras confesiones con acuerdo y
otras entidades sin ánimo de lucro (sindicatos, partidos, universidades…).
En España se regulan por: Ley 49/2002 (Mecenazgo). Ley de Haciendas Locales (2004).
2.6. Asistencia religiosa (Financiación indirecta)
El Estado financia la asistencia religiosa en centros públicos (cuarteles, hospitales, cárceles).
Justificación: garantizar el derecho a la libertad religiosa de personas en situación de
internamiento o dependencia.
Cubre: costes de locales o sueldos o compensaciones a ministros de culto.
2.7. Enseñanza de religión en la escuela pública (Financiación indirecta)
Si la religión forma parte del currículo escolar, el Estado paga a los profesores de religión.
En España es así: el Estado asume ese coste como parte de su sistema educativo.
2.8. Conservación del patrimonio histórico-artístico (Financiación directa)
El Estado financia la restauración, conservación o protección de bienes religiosos con valor
cultural.
Muchos bienes de la Iglesia tienen doble naturaleza: son de uso religioso y tienen valor como
patrimonio cultural.
El Estado actúa por su deber de proteger el patrimonio histórico.
2.9. Enseñanza y acción social (Financiación directa)
Las confesiones desarrollan actividades educativas y sociales: colegios, hospitales,
centros de atención, etc.
Cuando participan en servicios públicos, pueden recibir ayudas públicas, como cualquier
otra entidad.
Se rigen por la normativa común, con algunas excepciones para proteger su carácter
religioso.
3. ¿Por qué se financian las confesiones religiosas con dinero público?
3.1. Fundamento según el tipo de financiación
Cada modalidad de financiación tiene su propio fundamento jurídico:
Modalidad de financiación Fundamento jurídico específico
Patrimonio histórico-artístico Art. 46 CE (protección del patrimonio cultural)
Asistencia religiosa en instituciones
Art. 16.1 CE (libertad religiosa)
públicas
Art. 27.3 CE (derecho de los padres a elegir formación
Enseñanza de la religión en la escuela
religiosa y moral)
3.2. Modelo de relación Iglesia-Estado
El sistema de financiación varía en función del modelo constitucional de cada Estado:
- Estados confesionales o con Iglesia oficial: financiación más directa y estable.
- Estados aconfesionales o laicos: financiación más controlada y neutral, pero puede existir
igualmente.
3.3. Fundamentos históricos o compensatorios
La financiación responde en muchos casos a una compensación por perjuicios históricos sufridos por
las confesiones:
Ejemplos
Explicación
históricos
Compensación por la Desamortización de Mendizábal y la supresión del diezmo
España
(siglo XIX).
Ayudas tras el fin del comunismo para compensar la represión religiosa y
Europa del Este
expropiación de bienes durante la Guerra Fría.
3.4. Fundamentación constitucional según el Tribunal Constitucional (STC 207/2013, FJ 5º)
La financiación pública se justifica constitucionalmente en: Art. 16.1 CE: garantía del derecho
fundamental a la libertad religiosa y Art. 9.2 CE: deber del Estado de promover condiciones para que
esa libertad sea real y efectiva.
El TC subraya que la financiación tiene valor constitucional si está vinculada al ejercicio de la libertad
religiosa.
3.5. Razones metajurídicas (políticas, sociales, de seguridad)
También influyen motivos de carácter no jurídico pero relevantes:
- Seguridad pública y social: mantener colaboración y buena relación con confesiones que tienen
influencia social.
- Control institucional: asegurar que ciertas actividades religiosas se desarrollen dentro de los
cauces legales y supervisados.
- Estabilidad y cohesión social: el apoyo a entidades religiosas también se ve como inversión en
servicios públicos indirectos, como educación, asistencia social, etc.
[Link]ón directa de las confesiones religiosas.
Definición: Se entiende por financiación directa aquella que supone la entrega de dinero público
directamente a las confesiones religiosas para ser gestionado por ellas, en función de su actividad
religiosa.
4.1 Iglesia Católica – Asignación tributaria (IRPF)
Única confesión en España que actualmente se beneficia de este modelo.
Mecanismo: El contribuyente puede destinar voluntariamente el 0,7% de su cuota íntegra del
IRPF a la Iglesia Católica.
Carácter voluntario: No supone un coste adicional para el contribuyente.
Obligación de transparencia: La Iglesia debe presentar anualmente un informe de actividades
y justificación de gastos ante el Estado.
Origen: Este sistema se implantó plenamente en 2007 (sustituyendo el modelo mixto anterior).
4.2 Confesiones minoritarias con acuerdo de cooperación
No tienen asignación en el IRPF.
Se financian mediante ayudas públicas a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia.
o Fundación estatal adscrita al Ministerio de la Presidencia.
o Se financia con dotaciones presupuestarias del Estado.
Beneficiarios: Iglesias Evangélicas, Comunidades Judías, y Comisión Islámica (las tres con
acuerdos firmados con el Estado).
Presupuesto anual aproximado: entre 1 y 2 millones de euros.
4.3 Confesiones religiosas minoritarias sin acuerdo
No reciben financiación pública directa.
Sólo pueden optar, en su caso, a otras vías de financiación indirecta o a subvenciones
generales aplicables a entidades sociales o culturales.
5. Financiación indirecta de las confesiones religiosas (España)
Definición: No implica entrega directa de dinero público, sino beneficios fiscales como:exención del
pago de determinados tributos y estímulo a las donaciones privadas mediante deducciones fiscales
(mecenazgo).
5.1 Exenciones tributarias (modalidad 1)
Qué es: Las confesiones religiosas quedan exentas del pago de ciertos impuestos.
Fundamento legal:
o Acuerdos de cooperación firmados entre el Estado y las confesiones religiosas.
o Ley 49/2002 (Ley de mecenazgo), aplicable a entidades sin fines lucrativos.
A quién beneficia:
o A las confesiones religiosas con acuerdo: Iglesia Católica, Comunidades Judías, Comisión
Islámica, Iglesias Evangélicas.
o También aplica a otras entidades sin ánimo de lucro (universidades públicas, partidos
políticos, sindicatos...).
Qué se exime:
o Sujeto: exención de impuestos para la propia confesión y sus entidades.
o Objeto: exención de impuestos sobre bienes y actividades como:
Lugares de culto
Centros de formación de ministros de culto
Locales religiosos
Objetos litúrgicos y de culto
5.2 Incentivos a las donaciones (modalidad 2)
Qué es: Deducciones fiscales para quienes realizan donaciones a confesiones religiosas.
Fundamento legal: También en la Ley 49/2002.
Finalidad: Fomentar el mecenazgo privado como medio de financiación.
Cómo funciona: El Estado renuncia a parte de su recaudación fiscal porque considera que las
actividades de las confesiones tienen interés general o relevancia pública.
Requisito: Solo aplicable a las confesiones con acuerdo de cooperación.
Beneficiarios de estas medidas:
Iglesia Católica
Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE)
Comisión Islámica de España (CIE)
Federación de Comunidades Judías de España (FCJE)