0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas11 páginas

Imágenes en Esclerosis Múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria desmielinizante y autoinmune del sistema nervioso central, que afecta a más de 2 millones de personas y se caracteriza por la desmielinización y neurodegeneración. Aunque se han logrado avances en el tratamiento que mejoran la calidad de vida de los pacientes, la etiología de la enfermedad sigue siendo desconocida y su pronóstico neurodegenerativo es incierto. Este artículo revisa la bibliografía sobre la esclerosis múltiple, incluyendo su epidemiología, manifestaciones clínicas, diagnóstico y opciones terapéuticas.

Cargado por

Anahi Grijalva
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas11 páginas

Imágenes en Esclerosis Múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria desmielinizante y autoinmune del sistema nervioso central, que afecta a más de 2 millones de personas y se caracteriza por la desmielinización y neurodegeneración. Aunque se han logrado avances en el tratamiento que mejoran la calidad de vida de los pacientes, la etiología de la enfermedad sigue siendo desconocida y su pronóstico neurodegenerativo es incierto. Este artículo revisa la bibliografía sobre la esclerosis múltiple, incluyendo su epidemiología, manifestaciones clínicas, diagnóstico y opciones terapéuticas.

Cargado por

Anahi Grijalva
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Revisión narrativa

Esclerosis múltiple: de la
desmielinización a la neurodegeneración
DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198

Edgar Daniel Guzmán-Ríos1*, Fanny Romero2, René Hernández-González3,


Mónica Jaramillo4, Mireya Pérez5, Edwin Madera6, José Fernando Olvera-Castro7

1-7. Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, Ciudad de México, México.

*Correspondencia
danygr161297@[Link]

1. 0000-0001-9415-1923 4. 0000-0002-8892-2995 7. 0009-0004-8285-8437


2. 0009-0009-4317-0687 5. 0009-0003-0071-1072
3. 0000-0002-6328-7833 6. 0009-0005-0551-5462

ACCESO ABIERTO

Multiple sclerosis:
Resumen
from demyelination to
neurodegeneration La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria desmielizante, autoinmune y crónica del sistema nervioso central,
caracterizada por la desmielinización y la posterior neurodegeneración secundaria al daño neuronal por pérdida axonal.
Citación recomendada: Actualmente, sigue siendo una enfermedad de etiología desconocida que afecta a más de 2 000 000 personas. Se asocia
Guzmán-Ríos ED, Romero a diversos factores genéticos y ambientales que aumentan su susceptibilidad y ocurre principalmente en el grupo de edad
F, Hernández-González R, de 20 a 40 años. Para la elaboración de este artículo, se efectuó una revisión de la bibliografía disponible en bases de datos
Jaramillo M, Pérez M, Madera como PubMed y SagePub. Se seleccionaron artículos originales, revisiones bibliográficas, revisiones sistemáticas y metaanálisis
E, Olvera-Castro JF. Esclerosis en inglés y español, con el objetivo de realizar una reseña de la esclerosis múltiple, sus antecedentes, epidemiología,
múltiple: de la desmielinización manifestaciones clínicas, clasificación, criterios diagnósticos y terapia disponible. Los avances en el tratamiento han logrado
a la neurodegeneración. Alerta. mejorar la calidad de vida al reducir la frecuencia y severidad de los brotes, pero la etiología de la enfermedad sigue siendo
2025;8(1): 122-132. DOI: 10.5377/ incierta y sus efectos neurodegenerativos de mal pronostico.
alerta.v8i1.19198

Editor: Palabras clave


Nadia Rodríguez. Esclerosis Múltiple, Enfermedades Del Sistema Nervioso, Autoinmunidad.

Recibido:
24 de mayo de 2024.
Abstract
Aceptado: Multiple sclerosis is a chronic autoimmune demyelinating inflammatory disease of the central nervous system, characterized
12 de julio de 2024. by demyelination and subsequent neurodegeneration secondary to neuronal damage due to axonal loss. Currently, it is still a
disease of unknown etiology that affects more than 2 000 000 people, it is associated with various genetic and environmental
Publicado:
factors that increase susceptibility, and occurs mainly in the 20-40 age group. For the preparation of this article, a review of
22 de enero de 2025.
the literature available in databases such as PubMed and SagePub was carried out. Original articles, bibliographic reviews,
Contribución de autoría: systematic reviews, and meta-analyses in English and Spanish were selected in order to review multiple sclerosis, its background,
Concepción del epidemiology, clinical manifestations, classification, diagnostic criteria and available therapy. Advances in treatment have
estudio: EDGR1y FR2. Diseño del improved the quality of life by reducing the frequency and severity of flares. However, the etiology of the disease remains
manuscrito: EDGR1, EM6 yJFOC3. uncertain, and its neurodegenerative effects are poorly prognosed.
Búsqueda bibliográfica: EDGR1,
FR2, RHG3, MJ4 y MP5. Manejo de Keywords
datos o software: EDGR1. Análisis Multiple Sclerosis, Nervous System Diseases, Autoimmunity.
de los datos: EDGR1, JFOC3,
MP5y EM6. Redacción, revisión
y edición: EDGR1, JFOC3 y EM6.
Recolección de datos: FR2 y RHG3: Introducción La etiología sigue siendo desconocida y
Conflicto de intereses: se ha asociado a factores que aumentan la
Los autores declaran no tener La esclerosis múltiple (EM) es una enferme- susceptibilidad. Su patogénesis está mediada
conflicto de intereses.
dad inflamatoria desmielinizante autoin- principalmente por linfocitos T (LT) y linfoci-
mune crónica del sistema nervioso central tos B (LB), que inician el ciclo de inflamación y
(SNC), caracterizada por la desmielinización desmielinización, seguido de remielinización
© 2025 por los autores. y la posterior neurodegeneración secundaria parcial, neurodegeneración y gliosis en la sus-
Este es un artículo de acceso abierto
distribuido bajo los términos y al daño neuronal por pérdida axonali. tancia blanca del SNCii.
condiciones de la licencia Creative
Commons Attribution (CC BY)
([Link]
licenses/by/4.0/).
[122]
El diagnóstico se basa en una evaluación de similitud del 50 %, como gemelos dicigó-
clínica inicial apoyada por estudios de labo- ticos y familiares de primer grado, el riesgo
ratorio y neuroimagen. Su terapia es multi- disminuye al 2-5 %. Asimismo, en familiares
disciplinaria. Los fármacos utilizados pueden de segundo grado, con un 25 % de similitud
dividirse en función de su objetivo en el curso genética, el riesgo es del 1-2 %, mientras que
de la [Link] La EM se presenta mayo- en familiares de tercer grado, con un 12,5 %
ritariamente entre los 20 y 40 años, y es más de similitud genética, es inferior al 1 %v. En
frecuente en mujeresiii,iv. la región del antígeno leucocitario humano
Para esta revisión, se realizó una búsqueda (HLA, por sus siglas en inglés) del cromoso-
en bases de datos como PubMed y SagePub. ma 6, se ha identificado un grupo de genes
Se seleccionaron artículos originales, revisio- asociados a un mayor riesgo de EM. Los prin-
nes bibliográficas, revisiones sistemáticas y cipales genes implicados residen en el gen
metaanálisis en inglés y español, con el ob- HLA-DRB1*15; sin embargo, actualmente, se
jetivo de describir la EM, presentar nuevas han identificado más de 200 asociaciones ge-
orientaciones sobre su patogénesis y estable- néticas independientesvi,vii.
cer el contexto actual en términos de epide- Microorganismos, como virus y bacte-
miología, características clínicas, clasificación, rias, pueden tener antígenos estructural-
criterios diagnósticos y opciones terapéuticas mente homólogos con componentes de la
disponibles, que pueden ser relevantes para mielina, como la proteína proteolipídica, la
el futuro entendimiento de esta enfermedad. proteína básica de la mielina y/o la glicopro-
teína asociada a la mielina. Así que, cuando
Discusión estos patógenos activan las células inmu-
nitarias, podrían desarrollarse lesiones de
Antecedentes históricos y mielina paralelasviii.
contexto actual Otras hipótesis postulan que la deficien-
cia de vitaminas, especialmente D y B12,
Las características clínicas de la EM fueron constituye un factor de riesgo. Reciente-
descritas por primera vez por Jean-Martin mente se ha demostrado que la obesidad
Charcot, quien distinguió entre el temblor puede estar relacionada con EM mediante
de la parálisis agitada (más tarde denomi- tres teorías. La primera es la teoría inflama-
nada enfermedad de Parkinson) y el de la toria, donde se postula que la hipertrofia im-
EM. Los tres indicadores más fiables de la plicada y posterior hiperplasia de adipocitos
EM (temblor intencional, nistagmo y ha- en la obesidad se caracteriza por inflamación
bla escandida) pasaron a conocerse como de bajo grado, en la que se producen altos
la tríada de Charcoti. niveles de mediadores proinflamatorios. La
Paralelamente, han surgido nuevos tra- segunda es la teoría hormonal, en la que el
tamientos, incluyendo terapias modificado- exceso de tejido adiposo se acompaña de
ras de la enfermedad que han demostrado secreción alterada de adipocinasix. La tercera
eficacia en la reducción de recaídas y la se relaciona con la deficiencia de vitaminas;
progresión de la discapacidad. A pesar de la obesidad también conduce a menor dis-
estos avances, la EM continúa siendo una ponibilidad de vitamina D, lo cual se correla-
enfermedad sin cura, con un curso clínico ciona con un estado proinflamatoriox.
impredecible que varía entre diferentes ma- Otra posible etiología es la asociación
nifestaciones, lo que subraya la necesidad de entre cambios en el microbioma intestinal
seguir investigando para mejorar el manejo y alteraciones del SNC. La selectividad de la
y la calidad de vida de los pacientes. barrera hematoencefálica (BHE) está relacio-
nada con una microbiota intestinal favorable
Etiología que puede activar la microglía. En la EM, hay
una abundancia de ciertas especies bacteria-
El origen de la EM es multifactorial, se rela- nas como Archaea, al mismo tiempo que dis-
ciona con factores genéticos y ambientales. minución o ausencia de otros tipos como los
Entre los que se encuentran vivir en latitudes filos Firmicutes y Bacteroidetes. Las asociacio-
alejadas del ecuador, deficiencia de vitamina nes de ciertos perfiles de microbiota se han
D, exposición a rayos ultravioleta B, infección relacionado con mayor riesgo de recaídasxi.
por herpes virus (Epstein-Barr, herpes simple Los factores dietéticos y de estilo de vida
y varicela-zoster), neumonía por micoplas- pueden participar en síntomas de la EM
ma, obesidad, dieta y tabaquismoii-iv. modulando el estado inflamatorioxii. Com-
El riesgo de desarrollar EM en familiares ponentes como ácidos grasos, polifenoles y
está relacionado con la susceptibilidad de dietas altas en carbohidratos o grasas pue-
los rasgos genéticos. La proporción de ries- den desencadenar una serie de reacciones
go genético en gemelos monocigóticos con inflamatorias. La persistencia de esta dieta
100 % de similitud genética es 25 %. En casos promueve el metabolismo de las células ha-

DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198
123
Guzmán-Ríos ED, et al.
cia vías biosintéticas, incluyendo la produc- Estas características están presentes en la
ción de moléculas proinflamatorias como mayoría de los subtipos de EM, aunque va-
el factor de necrosis tumoral, interleucinas, rían con el tiempo y entre individuosxvii.
metaloproteinasas de matriz, prostaglan-
dinas y leucotrienos, que contribuyen a la Epidemiología
inflamación sistémica y estrés oxidativoxii.
Por el contrario, el ejercicio y las dietas ba- La prevalencia de la EM es variable, es más
jas en calorías basadas en verduras, frutas, alta en Norteamérica y Europa, con 140 y 108
legumbres, pescado, prebióticos y probió- casos por 100 000 habitantes, y la más baja
ticos actúan sobre receptores nucleares y en el África subsahariana y Asia oriental, con
enzimas que regulan al alza el metabolismo 2,1 y 2,2 por 100 000, respectivamentevii. Se
oxidativo y a la baja la síntesis de molécu- estima que la EM afecta a más de 2 000 000
las proinflamatoriasxiii. de personas en todo el mundo, tiene una
Por último, numerosas pruebas sugieren predilección femenina a razón de 3:1, se
que el tabaquismo, debido a la producción presenta con mayor frecuencia en personas
de óxido nítrico y monóxido de carbono po- de 20 a 40 años y es la causa no traumáti-
dría desempeñar un papel importante en la ca más común de discapacidad neurológica
etiología de la EMxiv-xvi. en adultos jóvenesii,xviii,ixx. Su prevalencia va-
ría según la geografía y la etnia, y aumen-
Fisiopatología ta con la latitudxx,xxi.
Su incidencia parece haber aumentado
Esta enfermedad autoinmune está me- en los últimos 100 años, principalmente en
diada principalmente por LT activados; sin mujeres y poblaciones consideradas tradi-
embargo, pruebas recientes han demos- cionalmente de bajo riesgo, como hispanos,
trado contribución de LB a la patogénesis. asiáticos y afroamericanos. A pesar de las di-
La respuesta inmunológica se inicia por ac- ficultades en la vigilancia, la incidencia de
tivación periférica de LT autorreactivos tras EM es muy baja en africanos y poblaciones
disminución de la autotolerancia a mielina o nativas de Latinoamérica y Oceaníaxxii,xxiii.
a diferentes antígenos del SNC. Los estudios sobre migración apoyan
El desencadenante puede ser un antíge- el hecho de que la EM puede ser el resul-
no ambiental (virus), una reacción cruzada tado del contacto con factores de riesgo
entre proteínas endógenas (proteína bá- ambientales en etapas tempranas de la
sica de la mielina) o una proteína exógena vida (antes de los 15 años). Se ha demos-
patógena (antígeno viral); por mimetismo trado que los pacientes adultos inmigran-
molecular. Tras la activación de LT reactivos tes a Europa procedentes de países de bajo
a mielina, estos atraviesan la BHE facilitando riesgo, tienen un riesgo bajo de desarrollar
la expresión y regulación positiva de molé- EM, mientras que los hijos de inmigrantes a
culas de adhesión, quimiocinas y metalo- Europa tienen un riesgo mayor de desarro-
proteínas de matriz. Al entrar en SNC, los LT llar la enfermedadxxiv.
autorreactivos pueden ser reactivados por
células presentadoras de antígeno, desen- Manifestaciones clínicas
cadenando una cascada inflamatoria por la
liberación local de citocinas y quimiocinas, Los síntomas y signos clínicos son varia-
el reclutamiento de células inflamatorias bles en función de la localización dañada,
adicionales como monocitos, LB y LT, y la pudiendo afectar a vías sensitivas, motoras,
activación persistente de macrófagos. Esto visuales y tronco encefálicas. Las zonas de
resulta en daño de la mielina y pérdida de lesión más frecuentes son las periventricu-
oligodendrocitos ocasionada por la res- lares, el nervio óptico, el tronco encefálico,
puesta inflamatoria en contra de la mielina, los pedúnculos cerebelosos y la médula
así como pérdida axonal que puede produ- espinalxxv. Al inicio, la mayoría de los pacien-
cirse durante las primeras fases inflamatorias tes debutan con episodios remitentes recu-
o cuando los mecanismos de reparación se rrentes de síntomas y disfunción neuroló-
agotan por la activación persistente de ma- gica que duran más de 24 horas, definidos
crófagos y complemento y por efectos indi- como reagudizacionesxxvi.
rectos de citocinas proinflamatorias como el
factor de necrosis tumoral alfa, el óxido nítri- Signos y síntomas en las fases
co y las metaloproteinasas de matrizvii. iniciales
Las características patológicas de la EM
son inflamación, desmielinización seguida Síndrome clínicamente aislado
de remielinización o neurodegeneración
y gliosis, que se producen de forma focal o Considerado como el primer evento clínico
difusa en la sustancia blanca y gris del SNC. desmielinizante compatible con EM.

Alerta 2025; 8(1):122-132


124
Esclerosis múltiple: de la desmielinización a la neurodegeneración
Suele ocurrir en adultos jóvenes y afecta en la periferia de la médula espinal y no se
a los nervios ópticos, el tronco encefálico extienden más de dos segmentos vertebra-
o la médula espinal (Figura 1). Aunque los les contiguos longitudinalmente. Además,
pacientes suelen recuperarse del episodio estas lesiones son de localización cervical o
de presentación, el curso de la EM tras un dorsal en la mayoría de los casosxxxi.
síndrome clínicamente aislado es variable. Los síntomas agudos parciales aparecen
Después de 15-20 años, un tercio de los en horas o días, y consisten en alteraciones
pacientes tienen un curso benigno con dis- sensitivas y motoras que podrían asociarse a
capacidad mínima o nula y la mitad desa- una afectación esfinteriana.
rrollará EM secundaria progresiva con disca- El daño medular a nivel cervical puede
pacidad crecientexxvii,xxviii. provocar el signo de L'hermitte, el cual es
una breve sensación similar a la producida
Neuritis óptica por una descarga eléctrica provocada por la
flexión cervicalxxxii.
Es la primera manifestación clínica en el La aparición de una sensación de ten-
20 % de los pacientes con EM, se produce sión en forma de banda alrededor del tórax
una pérdida unilateral progresiva de la vi- o el abdomen (el cual es conocido como
sión en los primeros días. Puede haber do- el «abrazo» de la EM), es un síntoma carac-
lor retroocular que empeora con los movi- terístico de la mielitis que puede sugerir la
mientos oculares, además de disminución afectación de las columnas posteriores de
de la agudeza visual y alteraciones en la la médula espinalixxx.
percepción de los colores, especialmente
el rojo. Estos síntomas pueden acompa- Síndromes del tronco encefálico
ñarse de defecto pupilar aferente relativo
y escotoma centralixxx. Los síndromes del tronco encefálico pue-
El disco óptico puede aparecer normal den manifestarse con síntomas como di-
(neuritis retrobulbar) o inflamado de forma plopía, oscilopsia, pérdida de sensibilidad
aguda, puede volverse pálido y atrófico, facial, vértigo y disartria. Entre los signos
tiempo después del ataque. Tras un episodio característicos se encuentran la parálisis
de neuritis óptica unilateral, son frecuentes aislada del sexto par craneal, nistagmo in-
las recaídas ipsilaterales o contralateralesxxx. ducido por la mirada o la oftalmoplejía in-
ternuclear. La oftalmoplejía internuclear
Mielitis aguda bilateral se considera un signo clínico
patognomónico de EMixxx.
Suele ser parcial y se manifiesta de mane-
ra subaguda. Las lesiones se caracterizan Signos y síntomas en las fases esta-
por ser pequeñas, suelen estar localizadas blecidas de la enfermedad.

Figura 1. Lesiones desmielinizantes en imágenes T2 de Resonancia Magnética. 1. Nervio óptico. 2. Tronco en-
cefálico. 3. Médula espinal.
Fuentes: 1. Caso cortesía de Nicole Tamara Nudelman, [Link], rID: 160621; [Link] cortesía de Andrew
Dixon, [Link], rID: 38552; [Link] cortesía de Frank Gaillard, [Link], rID: 2635

DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198
125
Guzmán-Ríos ED, et al.
Espasticidad completa, y periodos de relativa estabilidad
clínica sin nuevos síntomas neurológicos,
La prevalencia acumulada en pacientes con denominados remisionesixxx,xxxi,xxxv. La fre-
EM es de aproximadamente 47,5 %xxxiii. Los cuencia de las recaídas difiere en cada caso,
síntomas más comunes asociados a la es- pero no suele superar 1,5 recaídas al año.
pasticidad de la EM son la rigidez muscular, Durante la recaída pueden presentarse
los espasmos y las restricciones de la mo- diversos síntomas neurológicos, como debi-
vilidad, que pueden incluir fatiga, dolor y lidad, alteración en la sensibilidad, alteración
disfunción vesicalxxxi. del equilibrio, alteración en la agudeza visual
y de la percepción de colores, o visión do-
Trastornos sensoriales ble, que duran al menos 24 horas en ausen-
cia de infección o alteración metabólicaxxxvi.
Los síntomas como el entumecimiento y Este fenotipo de la enfermedad debe cum-
las parestesias son frecuentes en la mayoría plir un criterio diagnóstico de diseminación
de los pacientes durante el curso de la EM. en tiempo y espacio, es decir, la presencia
Estos síntomas pueden sugerir una lesión de múltiples eventos clínicamente distintos
desmielinizante aguda cuando su duración que afectan diferentes partes del SNC sepa-
persiste durante horas o días. El dolor es un radas por al menos un mesxxxvii. (Figura 2)
síntoma presente en hasta el 54 % de los
pacientes con EM establecida o diagnos- Esclerosis múltiple primaria progresiva
ticada recientemente (en los últimos 12
meses). El dolor en la EM puede ser tanto Entre el 10 y 20 % de los pacientes con
nociceptivo como neuropático. El dolor EM presentan este fenotipo, caracterizado
neuropático puede ser central o periférico por una progresión constante de los sínto-
y puede estar causado por lesiones cere- mas neurológicos sin remisiones eviden-
brales o de la médula espinalxxxiv. tes desde su inicioxxxi.
La progresión no es uniforme a lo lar-
Subtipos de EM go del curso y es posible que se produz-
can recaídas superpuestas, así como pe-
Esclerosis múltiple recurrente-remitente riodos de relativa estabilidad. La aparente
ausencia de una fase de recaída-remisión
Es el curso clínico más común de la enfer- en pacientes con esclerosis múltiple pri-
medad, presentándose en aproximada- maria progresiva podría atribuirse posi-
mente el 85 % de los casos. Se caracteriza blemente a lesiones individuales que se
por una alternancia de periodos de disfun- localizan en regiones clínicamente silentes,
ción neurológica, conocidos como recaí- que se agregan para acabar induciendo
das, seguidas de una recuperación parcial o discapacidadxxxvi,xxxviii. (Figura 2)

Figura 2. Subtipos de esclerosis múltiple xxix,xxxi. EMRR Esclerosis múltiple recurrente-remitente, EMPP Esclerosis múltiple
primaria progresiva, EMPS Esclerosis múltiple progresiva secundaria, Esclerosis múltiple progresiva-recurrente.

Alerta 2025; 8(1):122-132


126
Esclerosis múltiple: de la desmielinización a la neurodegeneración
Tabla 1. Definición de los Criterios de McDonald para el diagnóstico de EMxlii,xviiixliv,.

Criterio Descripción

DIS Evidencia de al menos dos lesiones en regiones características del SNC: peri-
ventricular, cortical/yuxtacortical, infratentorial o médula espinal.

DIT Lesiones en diferentes momentos en el tiempo, identificadas por RMI o nuevas


lesiones en RMI de seguimiento. Alternativamente, la presencia de BOC únicas
en líquido cefalorraquídeo.

Exclusión de No se debe explicar mejor por otras enfermedades.


otros diagnósticos

CIS Primera manifestación clínica que sugiere inflamación y desmielinización del


SNC, que puede o no evolucionar a EM.

Hallazgos de Lesiones típicas en las regiones características del SNC. Realce con gadolinio
RMI compatibles para determinar actividad reciente.

BOC en LCR Presencia de BOC únicas en el líquido cefalorraquídeo, indicando inflamación


inmunomediada del SNC.

BOC: bandas oligoclonales, CIS: Síndrome clínico aislado, DIS: diseminación en espacio, DIT: diseminación en tiem-
po, EM: Esclerosis múltiple, LCR: líquido cefalorraquídeo, RMI: imagen de resonancia magnética, SNC: sistema ner-
vioso central.

Esclerosis múltiple progresiva vas lesiones en las imágenes por resonancia


secundaria magnética (IRM), o no activasxxxv,xxxvi. (Figura 2)

Este subtipo inicia como EM recurrente remi- Diagnóstico


tente y, tras 10 a 15 años de enfermedad un
50 % de pacientes no tratados presentan un El diagnóstico se basa en la presentación
deterioro clínico progresivoxxxix. clínica, los hallazgos de neuroimagen, el
De los factores predictivos de conversión a análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) y
la forma secundaria progresiva, la edad de los estudios de potenciales evocadosxli. Ac-
inicio es el más importante (a mayor edad, tualmente, los criterios de McDonald son
menor tiempo de progresión). El sexo feme- el estándar diagnóstico. Estos combinan
nino se ha asociado a un mayor tiempo de datos clínicos, IRM, y análisis del LCR para
progresión. Con respecto a los síntomas ini- establecer un diagnóstico con mayor pre-
ciales, varios estudios han informado de que cisión. Los criterios han sido revisados en
los síntomas visuales o sensoriales, y oca- varias ocasiones desde su introducción en
sionalmente los síntomas relacionados con 2001, con la actualización más reciente en
el tronco encefálico, se asocian con un ma- 2017 por la International Panel on Diagnosis
yor tiempo hasta la progresión secundaria, of Multiple Sclerosisxlii,xliii.
mientras que los síntomas relacionados con Estos criterios proponen que, para
la médula espinal se asocian con un menor el diagnóstico, es necesario demostrar
tiempo hasta la progresiónxl. (Figura 2) dos principios fundamentales: la disemi-
nación en el espacio (DIS) y en tiempo
Esclerosis múltiple progresiva- (DIT), descartando cualquier otra causa
recurrente diagnóstica más probable.
La DIS se refiere a la evidencia de que las
Se consideraba un subtipo de la EM prima- lesiones desmielinizantes están presentes en
ria progresiva que podía presentar recaídas diferentes áreas al detectar lesiones por IRM
poco frecuentes superpuestas a una pro- en al menos dos de las cuatro regiones clá-
gresión lenta. En 2013, la National Multiple sicas: periventricular, cortical o yuxtacortical,
Sclerosis Society eliminó la clasficación clínica infratentorial y medular. La DIT, por su parte,
de esclerosis múltiple progresiva-recurrente. se establece al demostrar que las lesiones
Las personas previamente diagnosticadas se ocurrieron en distintos momentos, lo cual
reclasificaron como EM primaria progresiva puede evidenciarse por la presencia simultá-
activas, en la presencia de las recaídas o nue- nea de lesiones que captan gadolinio y otras

DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198
127
Guzmán-Ríos ED, et al.
que no, o por la aparición de nuevas lesiones llazgos normales en el examen neurológico)
en estudios de seguimiento por IRMxliii,xliv. y «5» (hallazgos claros de lesión neurológi-
Si se cumplen los criterios postulados ca); posteriormente, la puntuación máxi-
(Tabla 1) y no hay una explicación mejor de ma se sustituyó por «6».
la presentación clínica, el diagnóstico es EM. En la actualidad, la Escala Ampliada del
Sin embargo, si se sospecha la enfermedad, Estado de Discapacidad se basa en los re-
pero no se cumplen totalmente los criterios, sultados de la entrevista clínica y la explora-
se clasifica como posible EM. Y si durante la ción neurológica. Consta de 20 pasos, inicia
evaluación se plantea otro diagnóstico que en «0» (estado neurológico normal) e incre-
explique mejor la presentación clínica, el menta según el deterioro neurológico hasta
diagnóstico no es EMxliii. «10» (muerte por EM)xlv.

Evaluación de la EM: Escala Pronóstico


ampliada del estado de
discapacidad (EDSS) No existen factores pronósticos establecidos
para la EM; sin embargo, se han asociado va-
Con el fin de evaluar objetivamente el es- riables de riesgo para la gravedad de la en-
tado de discapacidad física y cognitiva fermedad. Entre ellos se encuentran algunos
de los pacientes, se han diseñado prue- componentes demográficos, como ser hom-
bas que representan el impacto del curso bre, tener más de 40 años, ser de origen afri-
clínico de la enfermedad. cano o latinoamericano.
En 1954, Kurtzke desarrolló la primera Los factores clínicos incluyen la severidad
escala para evaluar la discapacidad física de la recaída, definida como: el aumento
en pacientes con EM, denominada Esca- de un punto o más en la puntuación Esca-
la de Estado de Discapacidad, compuesta la Ampliada del Estado de Discapacidad,
por ocho sistemas funcionales, que inclu- un incremento de dos puntos o más en un
yen piramidal, cerebeloso, tronco cerebral, área del sistema funcional, o el incremento
sensorial, vejiga-intestino, visual, cerebral o de un punto o más en dos áreas del sistema
mental, y otros. Cada sistema funcional tiene funcional; el uso de esteroides; la hospitali-
una ponderación que oscila entre «0» (ha- zación; ataque multifocal con recuperación
parcial e incompleta; y los efectos motores,
cerebelosos, esfinterianos y cognitivos del
ataque. Además, la frecuencia de recaídas en
2-5 años, los intervalos cortos entre ataques,
y curso de la enfermedad con discapacidad
rápidamente progresiva.
En el diagnóstico por imagen, inicio con:
alta carga de lesiones T2, más lesiones en
realce con gadolinio, lesiones T1, lesiones
infratentoriales (Figura 3). En el seguimiento:
nuevas lesiones T2, una o más lesiones en re-
alce con gadolinioxlvi.

Terapéutica utilizada en el
tratamiento de la EM
El tratamiento eficaz de la EM requiere un
enfoque multidisciplinario para controlar los
ataques agudos, manejar el empeoramiento
progresivo y tratar los síntomas asociadosxl,xlvii.
Los fármacos utilizados pueden dividirse en
función de su objetivo en el curso de la enfer-
medad, y los tratamientos para la EM pueden
clasificarse en tres categorías: tratamiento de
las recaídas agudas, tratamientos modifica-
dores de la enfermedad (TME) y tratamientos
sintomáticos (Tabla 2).
Las exacerbaciones agudas son epi-
Figura 3. Imagen de resonancia magnética en T2 con sodios de alteraciones neurológicas foca-
alta carga de lesiones infratentoriales (en médula espi- les que duran al menos 24 horas, prece-
nal). Caso cortesía de Sandeep Bhuta, [Link], didos de periodos de estabilidad clínica
rID: 5483 de al menos 30 díasxxvi.

Alerta 2025; 8(1):122-132


128
Esclerosis múltiple: de la desmielinización a la neurodegeneración
Tabla 2. Tratamientos disponibles para Esclerosis Múltiple y sus objetivos47,48,49,50.

Objetivo Tratamiento Descripción


1. Modificar el curso Fármacos modificadores de Reducen la frecuencia de recaídas y ralentizan la pro-
de la enfermedad la enfermedad (FME) gresión.

- Interferones beta (IFN-β) Moduladores inmunitarios que disminuyen la inflama-


ción.

- Acetato de glatiramero Mimetiza la mielina, promoviendo tolerancia inmuno-


lógica.

- Natalizumab Anticuerpo monoclonal que bloquea la migración de


linfocitos al SNC.

- Ocrelizumab Anticuerpo monoclonal que depleta células B CD20+,


indicado en formas recurrentes y primarias progresi-
vas.

- Fingolimod Modulador de receptores de esfingosina-1-fosfato, re-


tiene linfocitos en los ganglios linfáticos.
- Teriflunomida Inhibe la proliferación de linfocitos activados.

- Dimetilfumarato Reduce la inflamación y el estrés oxidativo en el SNC.

- Siponimod Similar a fingolimod, específico para EM secundaria


progresiva activa.

- Cladribina Induce linfopenia transitoria, disminuyendo la activi-


dad autoinmune.

- Alemtuzumab Depleta células T y B, reiniciando el sistema inmuni-


tario.

2. Manejo de brotes Corticosteroides Controlan la inflamación durante los brotes.


agudos
- Metilprednisolona intra- Primera línea en brotes agudos graves.
venosa
- Prednisona oral Opción para brotes leves a moderados.

Plasmaféresis Utilizada en brotes severos resistentes a corticosteroi-


des.

Inmunoglobulina intraveno- Alternativa en casos refractarios.


sa (IGIV)

3. Manejo de sínto- Espasticidad Baclofeno, tizanidina, diazepam, toxina botulínica.


mas
Dolor neuropático Pregabalina, gabapentina, amitriptilina.

Fatiga Amantadina, modafinilo.

Trastornos urinarios Anticolinérgicos (oxibutinina), alfa-bloqueadores


(tamsulosina).

Depresión y ansiedad Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina


(fluoxetina, sertralina), terapia cognitivo-conductual.

Disfunción cognitiva Rehabilitación neuropsicológica.

Alteraciones de la marcha Dalfampridina (mejora la conducción nerviosa en axo-


nes desmielinizados).

DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198
129
Guzmán-Ríos ED, et al.
Estas son el resultado de nuevas lesiones En el ámbito terapéutico, los avances en
en la sustancia blanca; se ha demostrado inmunomodulación, dirigidos específica-
mediante IRM la unión de gadolinio a le- mente a células T y B, junto con el uso de
siones de la sustancia blanca en pacientes biomarcadores para evaluar la actividad de
con recaídas. El objetivo del tratamiento en la enfermedad y la respuesta a tratamientos,
pacientes con reagudizaciones de EM es permitirán un manejo más efectivo. Además,
disminuir la duración e intensidad de la dis- las estrategias de regeneración y neuropro-
función neurológica. Para lograrlo, utilizan tección, como la remielinización mediante
principalmente los corticoesteroides (metil- células madre y moduladores biológicos,
prednisolona) y algunas técnicas alternati- presentan un potencial prometedor para
vas como la plasmaféresisxlix. abordar la neurodegeneración progresiva.
En cuanto al tratamiento a largo plazo, Finalmente, la nanotecnología para la ad-
los TME como los interferones beta, acetato ministración dirigida de medicamentos y la
de glatiramero, modificadores de la esfingo- identificación de biomarcadores específicos
sina-1-fosfato y anticuerpos monoclonales podría transformar el tratamiento actual.
como el natalizumab, modifican el curso de
la EM debido a la supresión o modulación Agradecimientos
de diversos efectos de la función inmune,
ejercen actividad antiinflamatoria principal- A Julio Sotelo y Graciela Ordoñez del depar-
mente en las fases de recaída. tamento de neuroinmunología del Instituto
Los TME reducen la tasa de recaídas y Nacional de Neurología y Neurocirugía Ma-
disminuyen la acumulación de lesiones ob- nuel Velasco Suárez, por su asesoría y revi-
servadas en la IRM. Además, estabilizan, re- sión.
trasan y en algunos casos, mejoran modes-
tamente la discapacidad a largo plazo. Sin Financiamiento
embargo, estos no son curativosxl,l.
Esta revisión se realizó con auto finan-
Conclusión ciamiento de los autores.

La EM es una enfermedad compleja y multi-


factorial que afecta a la población mundial,
con patrones geográficos, étnicos y demo- Referencias bibliográficas
gráficos distintivos. Presenta una mayor
prevalencia en mujeres jóvenes de regiones i. Orrell RW. Multiple Sclerosis: The History
alejadas del ecuador. Desde su descripción of a Disease. Journal of the Royal
inicial, los avances en el conocimiento de Society of Medicine. 2005;98(6):289-289.
su fisiopatología, diagnóstico y manejo, han DOI: 10.1177/014107680509800616
logrado desarrollar terapias que mejoran la ii. Dobson R, Giovannoni G. Multiple sclerosis
calidad de vida al reducir la frecuencia y seve- a review. European Journal of Neurology.
ridad de los brotes. Sin embargo, la etiología 2019;26:27-40. DOI: 10.1111/ene.13819.
de la enfermedad sigue siendo incierta, y sus iii. Alfredsson L, Olsson T. Lifestyle and
efectos neurodegenerativos de mal pronós- Environmental Factors in Multiple Sclerosis.
tico. El futuro del manejo de la EM se dirige Cold Spring Harbor perspectives in
hacia una medicina de precisión que integre medicine. 2019;9(4):a028944. DOI: 10.1101/
datos genómicos, proteómicos y del micro- cshperspect.a028944
bioma, permitiendo un diagnóstico tempra- iv. Sotelo J, Martínez-Palomo A, Ordoñez
no y tratamientos personalizados. Las investi- G, Pineda B. Varicella-zoster virus in
gaciones sobre los loci genéticos asociados, cerebrospinal fluid at relapses of
como el HLA-DRB1*15, y su interacción con multiple sclerosis. Annals of neurology.
factores ambientales podrían revolucionar la 2008;63(3):303-311. DOI: 10.1002/ana.21316
comprensión de la enfermedad y la predic- v. Cree BA. Multiple sclerosis genetics.
ción del riesgo. Además, la modulación de la Handbook of clinical neurology.
microbiota intestinal y los factores dietéticos 2014;122:193–209. DOI: 10.1016/B978-0-444-52001-
ofrecen nuevas posibilidades terapéuticas al 2.00009-1
influir en la regulación inmunológica, como vi. Baranzini SE, Oksenberg JR. The Genetics of
el HLA-DRB1*15, y su interacción con fac- Multiple Sclerosis: From 0 to 200 in 50 Years.
tores ambientales podrían revolucionar la Trends in genetics. 2017;33(12):960–970.
comprensión de la enfermedad y la predic- DOI: 10.1016/[Link].2017.09.004
ción del riesgo. Además, la modulación de la vii. Yamout BI, Alroughani R. Multiple Sclerosis.
microbiota intestinal y los factores dietéticos Seminars in neurology. 392 2018;38(2):212-
ofrecen nuevas posibilidades terapéuticas al 225. DOI: 10.1055/s-0038-1649502
influir en la regulación inmunológica.

Alerta 2025; 8(1):122-132


130
Esclerosis múltiple: de la desmielinización a la neurodegeneración
viii. Liu R, Du S, Zhao L, et al. Autoreactive xx. Simpson S Jr, Blizzard L, Otahal P, Van der
lymphocytes in multiple sclerosis: Mei I, Taylor B. Latitude is significantly
Pathogenesis and treatment target. Frontiers associated with the prevalence of multiple
in immunology. 2022;13:996469. DOI: 10.3389/ sclerosis: a meta-analysis. Journal of
fimmu.2022.996469 neurology, neurosurgery, and psychiatry.
ix. Schreiner TG, Genes TM. Obesity and 2011;82(10):1132-1141. DOI: 10.1136/
Multiple Sclerosis-A Multifaceted jnnp.2011.240432
Association. Journal of clinical medicine. xxi. Ward M, Goldman MD. Epidemiology and
2021;10(12):2689. DOI: 10.3390/jcm10122689 Pathophysiology of Multiple Sclerosis.
x. Keyhanian K, Saxena S, Gombolay G, Continuum. 2022;28(4):988-1005. DOI: 10.1212/
Healy BC, Misra M, Chitnis T. Adipokines CON.0000000000001136
are associated with pediatric multiple xxii. Dobson R, Rice DR, D'hooghe M, et al. Social
sclerosis risk and course. Multiple sclerosis determinants of health in multiple sclerosis.
and related disorders. 2019;36:101384. Nature reviews. Neurology. 2022;18(12):723-
DOI: 10.1016/[Link].2019.101384 734. DOI: 10.1038/s41582-022-00735-5
xi. Chu F, Shi M, Lang Y, et al. Gut Microbiota xxiii. Ontaneda D, Amezcua L. Re-thinking
in Multiple Sclerosis and Experimental race and geography in multiple
Autoimmune Encephalomyelitis: sclerosis. Multiple sclerosis (Houndmills,
Current Applications and Future Basingstoke, England). 2024;30(1):16-18.
Perspectives. Mediators of inflammation. DOI: 10.1177/13524585231205969
2018;2018:8168717. DOI: 10.1155/2018/8168717 xxiv. Kurtzke JF. Epidemiology in multiple
xii. Stoiloudis P, Kesidou E, Bakirtzis sclerosis: a pilgrim's progress. Brain.
C, et al. The Role of Diet and Interventions 2013;136(Pt 9):2904-2917. DOI: 10.1093/brain/
on Multiple Sclerosis: A Review. Nutrients. awt220
2022;14(6):1150. DOI: 10.3390/nu14061150 xxv. Pitt D, Lo CH, Gauthier SA, et al. Toward
xiii. Gold R, Montalban X, Haghikia A. Multiple Precision Phenotyping of Multiple Sclerosis.
sclerosis and nutrition: back to the future?. Neurology(R) neuroimmunology &
Therapeutic advances in neurological neuroinflammation. 2022;9(6):e200025.
disorders. 2020;13:1756286420936165. DOI: 10.1212/NXI.0000000000200025
DOI: 10.1177/1756286420936165 xxvi. Ontaneda D, Rae-Grant AD. Management
xiv. Alkhawajah NM, Aljarallah S, Hussain- of acute exacerbations in multiple sclerosis.
Alkhateeb L, Almohaini MO, Muayqil TA. Annals of Indian Academy of Neurology.
Waterpipe Tobacco Smoking and Other 2009;12(4):264-272. DOI: 10.4103/0972-2327.58283
Multiple Sclerosis Environmental Risk xxvii. López-Gómez J, Sacristán Enciso B, Caro
Factors. Neuroepidemiology. 2022;56(2):97- Miró MA, Querol Pascual MR. Clinically
103. DOI: 10.1159/000521223 isolated syndrome: Diagnosis and risk of
xv. Encinas JM, Manganas L, Enikolopov G. developing clinically definite multiple
Nitric oxide and multiple sclerosis. Current sclerosis. Neurologia. 2023;38(9):663-670.
neurology and neuroscience reports. DOI: 10.1016/[Link].2021.01.010
2005;5(3):232–238. DOI: 10.1007/s11910-005-0051-y xxviii. Lebrun-Frénay C, Rollot F, Mondot L, et al.
xvi. Iova OM, Marin GE, Lazar I, et al. Nitric Risk Factors and Time to Clinical Symptoms
Oxide/Nitric Oxide Synthase System in of Multiple Sclerosis Among Patients With
the Pathogenesis of Neurodegenerative Radiologically Isolated Syndrome. JAMA
Disorders-An Overview. Antioxidants (Basel). network open. 2021;4(10):e2128271.
2023;12(3):753. DOI: 10.3390/antiox12030753 DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2021.28271
xvii. Haase S, Linker RA. Inflammation xxix. Ford H. Clinical presentation and
in multiple sclerosis. Therapeutic diagnosis of multiple sclerosis. Clinical
advances in neurological disorders. medicine. 2020;20(4):380-383. DOI: 10.7861/
2021;14:17562864211007687. clinmed.2020-0292
DOI: 10.1177/17562864211007687 xxx. Petzold A, Fraser CL, Abegg M, et al.
xviii. Lo J, Chan L, Flynn S. A Systematic Review Diagnosis and classification of optic neuritis.
of the Incidence, Prevalence, Costs, The Lancet. Neurology. 2022;21(12):1120-
and Activity and Work Limitations of 1134. DOI: 10.1016/S1474-4422(22)00200-9
Amputation, Osteoarthritis, Rheumatoid xxxi. Gelfand JM. Multiple sclerosis: diagnosis,
Arthritis, Back Pain, Multiple Sclerosis, differential diagnosis, and clinical
Spinal Cord Injury, Stroke, and Traumatic presentation. Handbook of clinical
Brain Injury in the United States: A 2019 neurology, 2014;122:269–290. DOI: 10.1016/
Update. Archives of physical medicine B978-0-444-52001-2.00011-X
and rehabilitation. 2021;102(1):115-131. xxxii. Beckmann Y, Özakbaş S, Bülbül NG, et al.
DOI: 10.1016/[Link].2020.04.001 Reassessment of Lhermitte's sign in multiple
xix. Olek MJ. Multiple Sclerosis. Annals of sclerosis. Acta neurologica Belgica.
internal medicine. 2021;174(6):ITC81-ITC96. 2015;115(4):605-608. DOI: 10.1007/s13760-015-
DOI: 10.7326/AITC202106150 0466-4

DOI: 10.5377/alerta.v8i1.19198
131
Guzmán-Ríos ED, et al.
xxxiii. Rommer PS, Eichstädt K, Ellenberger of medicine. 2020;133(12):1380-1390.e2.
D, et al. Symptomatology and symptomatic DOI: 10.1016/[Link].2020.05.0S
treatment in multiple sclerosis: Results xlii. Pérez CA, Cuascut FX, Hutton GJ.
from a nationwide MS registry. Multiple Immunopathogenesis, Diagnosis, and
sclerosis. 2019;25(12):1641-1652. Treatment of Multiple Sclerosis: A Clinical
DOI: 10.1177/1352458518799580 Update. Neurologic clinics. 2023;41(1):87-
xxxiv. Spirin NN, Kiselev DV, Karpova MS. 106. DOI: 10.1016/[Link].2022.05.004
Neiropaticheskie bolevye sindromy u xliii. Polman CH, Reingold SC, Banwell B, et al.
patsientov s rasseyannym sklerozom Diagnostic criteria for multiple sclerosis:
[Neuropathic pain syndromes in patients 2010 revisions to the McDonald criteria.
with multiple sclerosis]. Zh Zhurnal Annals of neurology. 2011;69(2):292-302.
nevrologii i psikhiatrii imeni S.S. Korsakova. DOI: 10.1002/ana.22366
2021;121(7. Vyp. 2):22-30. DOI: 10.17116/ xliv. Thompson AJ, Banwell BL, Barkhof
jnevro202112107222 F, et al. Diagnosis of multiple sclerosis: 2017
xxxv. Broche-Pérez Y, Jiménez-Morales RM, revisions of the McDonald criteria. The
Monasterio-Ramos LO, Vázquez-Gómez Lancet. Neurology. 2018;17(2):162-173.
LA, Fernández-Fleites Z. Fear of Relapse DOI: 10.1016/S1474-4422(17)30470-2
Scale: Spanish version and psychometric xlv. Çinar BP, Yorgun YG. What We Learned
characteristics in a sample of patients with from The History of Multiple Sclerosis
Relapsing-Remitting multiple sclerosis. Measurement: Expanded Disability Status
Neurologia. DOI: 10.1016/[Link].2022.06.003 Scale. Noro psikiyatri arsivi. 2018;55(Suppl
xxxvi. McGinley MP, Goldschmidt CH, Rae-Grant 1):S69-S75. DOI: 10.29399/npa.23343
AD. Diagnosis and Treatment of Multiple xlvi. Díaz C, Zarco LA, Rivera DM. Highly active
Sclerosis: A Review. JAMA. 2021;325(8):765- multiple sclerosis: An update. Multiple
779. DOI: 10.1001/jama.2020.26858 sclerosis and related disorders. 2019;30:215-
xxxvii. Kantarci OH. Phases and Phenotypes 224. DOI: 10.1016/[Link].2019.01.039
of Multiple Sclerosis. Continuum. xlvii. Cross A, Riley C. Treatment of Multiple
2019;25(3):636-654. DOI: 10.1212/ Sclerosis. Continuum. 2022;28(4):1025-1051.
CON.0000000000000737 DOI: 10.1212/CON.0000000000001170
xxxviii. Kuhlmann T, Moccia M, Coetzee T, et al. xlviii. McGinley MP, Goldschmidt CH, Rae-Grant
Multiple sclerosis progression: time for AD. Diagnosis and Treatment of Multiple
a new mechanism-driven framework. Sclerosis: A Review. JAMA. 2021;325(8):765-
The Lancet. Neurology. 2023;22(1):78-88. 779. DOI: 10.1001/jama.2020.26858
DOI: 10.1016/S1474-4422(22)00289-7 xlix. Talanki Manjunatha R, Habib S, Sangaraju
xxxix. Cree BAC, Arnold DL, Chataway J, et al. SL, Yepez D, Grandes XA. Multiple Sclerosis:
Secondary Progressive Multiple Sclerosis: Therapeutic Strategies on the Horizon.
New Insights. Neurology. 2021;97(8):378- Cureus. 2022;14(5):e24895. DOI: 10.7759/
388. DOI: 10.1212/WNL.0000000000012323 cureus.24895
xl. Amezcua L. Progressive Multiple Sclerosis. l. Selmaj K, Cree BAC, Barnett M, Thompson
Continuum. 2022;28(4):1083-1103. A, Hartung HP. Multiple sclerosis: time for
DOI: 10.1212/CON.0000000000001157 early treatment with high-efficacy drugs.
xli. Hauser SL, Cree BAC. Treatment of Multiple Journal of Neurology. 2024;271(1):105-115.
Sclerosis: A Review. The American journal DOI: 10.1007/s00415-023-11969-8

Alerta 2025; 8(1):122-132


132
Esclerosis múltiple: de la desmielinización a la neurodegeneración

También podría gustarte