MODULO:
“DIOS UNO Y TRINO”
NOMBRE DE LA ACTIVIDAD:
DIOS DE JESÚS: PLENITUD DE LA REVELACIÓN TRINITARIA DE DIOS
NOMBRE DEL ALUMNO:
SERGIO ARCILA TREJO
La persona como ente con sus características, esencias y peculiaridades,
manifiesta en sí mismo una identidad con la cual se le puede conocer. El Padre
como creador que sale al paso de su creatura por medio del Verbo en la acción del
Espíritu Santo, cuya obra entra en un dinamismo de conocimiento por el cual el
ser finito puede trascender a lo infinito, en cuyo camino de Revelación que tiene
como presupuesto la fe, que es lo que en este presente escrito tomamos del
Revelado y la Revelación.
A Dios solo lo podemos conocer en la contemplación del Hijo, Jesucristo, este que
en su condición divina hace kénosis para compartir la naturaleza humana y darle
al género humano la familiaridad con el Padre, dando así a conocer el misterio
Trinitario.
Cuyo primer concepto es la unidad entre las tres personas divinas. Marca una
diferencia gradual en su naturaleza con la humana, en la cual somos partícipes
por la filiación y podemos llamar al Eterno Como Padre, cuya acción se realiza por
medio del obrar del Paráclito, dado que por la opción que realiza, puede el hombre
llegar al conocimiento de Dios, aunque se puede decir que cada uno tiene un
papel fundamental en el tiempo, es decir El padre Eterno crea, el Hijo Redime y el
Espíritu Santo Santifica. Son al tiempo en igualdad, dignidad y honor. El Revelador
que es el Hijo, da muestra de la participación de las tres personas divinas a través
de los signos visibles y sensibles en el paso de Jesús en El Mundo, (hoy en día,
en los sacramentos) se pueden enumerar los casos en los que se hace presente
la Trinidad, por mencionar algunos casos, el Bautismo, Transfiguración, Asunción
o mandato misional. En ellos y por los siglos se manifiestan las tres personas.
Cabe recalcar que el acceso al Padre parte del encuentro con el Hijo que lleva a
quien ha vivido este encuentro a una praxis de lo que constituye este encuentro,
ya que toma la vida y la impulsa a que sea vivida en la realidad, rectitud y los
valores evangélicos con el conocimiento de aquel que se ha manifestado. Así,
cuando el hombre, en medio de las vicisitudes de la vida, se vean de ciertos
acontecimientos en la Santa y Bendita humanidad de Cristo se vea fortalecido,
animado y cercano al Padre, que siempre está presente y vea de esta forma y con
suavidad el rostro sonriente del Padre. Misterio de misterios. Pero Realidad al
final, que solo podremos conocer por la forma de su humanidad, procurando con
valentía cuidar la fe que se profesa en este misterio de fe al que llamamos
Santísima Trinidad revelada en Jesucristo.
BRUGAROLAS, M. ; BRUGAROLAS, M. Misterio de Dios. ed. Pamplona: EUNSA, 2016. 243 p. Disponible
en: [Link] Consultado en: 20 Jan 2025
CASTILLO, J. M. La humanidad de Dios. ed. Madrid: Editorial Trotta, S.A. 2012. 115 p. Disponible en:
[Link] Consultado en: 20 Jan 2025
TÓTH, T. Creo en Dios. ed. México: Grupo Editorial Éxodo, 2014. 337 p. Disponible en:
[Link] Consultado en: 20 Jan 2025