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Filosofía de Marx: Materialismo y Revolución

Karl Marx (1818-1883) fue un pensador socialista alemán que desarrolló una crítica materialista del idealismo hegeliano, proponiendo que las fuerzas económicas determinan las estructuras sociales y políticas. Su obra más influyente, 'El Capital', analiza la explotación en el sistema capitalista y establece las bases del socialismo científico, que aboga por la revolución como medio de cambio social. Marx también introdujo el concepto de materialismo histórico, que sostiene que la historia humana se entiende a través de las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas.

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Filosofía de Marx: Materialismo y Revolución

Karl Marx (1818-1883) fue un pensador socialista alemán que desarrolló una crítica materialista del idealismo hegeliano, proponiendo que las fuerzas económicas determinan las estructuras sociales y políticas. Su obra más influyente, 'El Capital', analiza la explotación en el sistema capitalista y establece las bases del socialismo científico, que aboga por la revolución como medio de cambio social. Marx también introdujo el concepto de materialismo histórico, que sostiene que la historia humana se entiende a través de las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas.

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Historia de la Filosofía | 2º Bachillerato

MARX
Historia de la Filosofía. Marx

MARX

(1818 – 1883)

Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán (Tréveris, Prusia


occidental, 1818 - Londres, 1883). Karl Marx procedía de una familia judía de clase
media (su padre era un abogado convertido recientemente al luteranismo). Estudió en
las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en Filosofía por esta última en
1841.

Desde esa época, el pensamiento de Marx quedaría asentado sobre la dialéctica de


Hegel, si bien sustituyó el idealismo de éste por una concepción materialista, según la
cual las fuerzas económicas constituyen la infraestructura que determina en última
instancia los fenómenos «superestructurales» del orden social, político y cultural.

En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por
las doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores
socialistas. Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como
profesor y periodista; pero sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse
en París (1843).

Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría
en la estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia
en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para
apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a
llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor
parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes
dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda económica de Engels.

Marx partió de la crítica a los socialistas anteriores, a los que calificó de «utópicos», si
bien tomó de ellos muchos elementos de su pensamiento (de autores como Saint-
Simon, Owen o Fourier); tales pensadores se habían limitado a imaginar cómo podría
ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del
convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.

Por el contrario, Marx y Engels pretendían hacer un «socialismo científico», basado en


la crítica sistemática del orden establecido y el descubrimiento de las leyes objetivas
que conducirían a su superación; la fuerza de la Revolución (y no el convencimiento

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Historia de la Filosofía. Marx

pacífico ni las reformas graduales) serían la forma de acabar con la civilización


burguesa.

En 1848, a petición de una Liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes


alemanes, Marx y Engels plasmaron tales ideas en el Manifiesto Comunista, un
panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de
1848.

Posteriormente, durante su estancia en Inglaterra, Marx profundizó en el estudio de la


economía política clásica y, apoyándose fundamentalmente en el modelo de David
Ricardo, construyó su propia doctrina económica, que plasmó en El Capital; de esa
obra monumental sólo llegó a publicar el primer volumen (1867), mientras que los dos
restantes los editaría después de su muerte su amigo Engels, poniendo en orden los
manuscritos preparados por Marx.

Partiendo de la doctrina clásica, según la cual sólo el trabajo humano produce valor,
Marx denunció la explotación patente en la extracción de la plusvalía, es decir, la parte
del trabajo no pagada al obrero y apropiada por el capitalista, de donde surge la
acumulación del capital. Criticó hasta el extremo la esencia injusta, ilegítima y violenta
del sistema económico capitalista, en el que veía la base de la dominación de clase que
ejercía la burguesía.

Marx fue, además, un incansable activista de la Revolución obrera. Tras su militancia


en la diminuta Liga de los Comunistas (disuelta en 1852), se movió en los ambientes de
los conspiradores revolucionarios exiliados, hasta que, en 1864, la creación de la
Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) le dio la oportunidad de impregnar al
movimiento obrero mundial de sus ideas socialistas. Gran parte de sus energías las
absorbió la lucha, en el seno de aquella primera Internacional, contra el moderado
sindicalismo de los obreros británicos y contra las tendencias anarquistas
continentales representadas por Proudhon y Bakunin. Marx triunfó e impuso su
doctrina como línea oficial de la Internacional, si bien ésta acabaría por hundirse como
efecto combinado de las divisiones internas y de la represión desatada por los
gobiernos europeos a raíz de la revolución de la Comuna de París (1870).

Retirado desde entonces de la actividad política, Marx siguió ejerciendo su influencia a


través de sus discípulos alemanes (como Bebel o Liebknecht); éstos crearon en 1875 el
Partido Socialdemócrata Alemán, grupo dominante de la segunda Internacional que,
bajo inspiración decididamente marxista, se fundó en 1889.

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Historia de la Filosofía. Marx

1. Sentido de su filosofía

El Idealismo Absoluto era la filosofía dominante a comienzos del siglo XIX en


Alemania. Según su máximo representante, Hegel, hay que entender la realidad
(natural, social…) como un proceso en constante evolución, pero un proceso con un
fin predeterminado: el dominio total del Espíritu. Según esta filosofía este Espíritu
surge de la naturaleza, pero, una vez toma conciencia de su diferencia respecto a ésta,
comienza a imponerse a ella: es la historia del poder de las ideas para dominar la
naturaleza (material).

La Historia se presenta como el proceso


necesario del triunfo de la Idea, del espíritu
humano (del pensamiento, en último
término, del pensamiento o Espíritu
absoluto, es decir, de Dios), sobre la Materia
(inconsciente), de ahí la calificación de
“idealismo”.

Por otra parte, una de las consecuencias del idealismo hegeliano era la
consideración de que la realidad social, política, de cada momento es absolutamente
necesaria, lo que equivalía a justificar cualquier sistema político y social como un
momento necesario en la evolución de los humanos (por ejemplo, un estado
despótico, o más concretamente, el estado burgués en el que Hegel vivía, que
consideraba la más perfecta y acabada forma de sociedad).

A la muerte de Hegel los discípulos se separan en dos tendencias: una ortodoxa y


conservadora (Marheinecke), la derecha hegeliana y otra liberal y crítica, o izquierda
hegeliana (David Strauss, Max Stirner, Bruno y Edgar Bauer, Ludwig Feuerbach y
Arnold Ruge). Feuerbach (1804-1872) publica en 1841 "La esencia del cristianismo". Su
tesis principal afirma que la religión es alienante. El hombre pierde su sustancia al
proyectarla en un presunto ser divino existente exterior a él mismo, puro producto de
su conciencia. El hombre reviste ese ídolo, que él mismo ha fabricado, con las virtudes

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Historia de la Filosofía. Marx

y propiedades humanas. Dios es el hombre alienado. Cuanto más poderoso es Dios


más miserable es el hombre. El hombre hizo a Dios (una pura idea) a su imagen y
semejanza. Hay que criticar esa alienación para que el hombre recupere su auténtica
humanidad.

La filosofía de Karl Marx se organiza en un principio


como una reacción contra la filosofía oficial del
momento, el Idealismo Absoluto hegeliano, pero
también contra las críticas que desde un materialismo
demasiado “grosero” se le habían hecho (por ejemplo,
desde la “izquierda hegeliana”).

Éstas habían criticado acertadamente el predominio de lo ideal frente a lo material,


pero según Marx concibiendo el mundo físico como lo habían hecho los “mecanicistas”
del siglo anterior: como una “máquina” perfectamente acabada. Esto eliminaba el
cambio, la evolución del mundo físico, algo que sin embargo la filosofía de Hegel si
defendía (la realidad cambia según unos principios dialécticos: la superación de las
contradicciones de un estado produce un nuevo estado). De este modo Marx adopta
esta perspectiva “evolucionista” de la realidad, pero “dando la vuelta” al idealismo
hegeliano: son las condiciones materiales de la existencia las que determinan las
ideas, el pensamiento, la conciencia del hombre, de ahí que su filosofía se adjetive
como “materialista”.

Pero además Marx critica a los filósofos anteriores el hecho de concebir a la


filosofía como una actividad puramente teórica, orientada a comprender el mundo,
pero no a intervenir en él (tomando una distancia casi “divina”: el filósofo como
“contemplador” pasivo). Por eso la filosofía ha servido muchas veces para justificar un
estado de cosas (un modelo social, un cuerpo de creencias…) implícitamente
inamovible. Por el contrario, Marx concibe la filosofía en su doble e inseparable
funcionalidad: actividad “teórica” de análisis crítico de la realidad, pero siempre
orientada a la “práctica” de transformar esa misma realidad. Esta dimensión dota al
pensamiento filosófico de una indudable capacidad revolucionaria (es decir,
transformadora y liberadora).

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Historia de la Filosofía. Marx

2. El materialismo histórico

¿Cuál es la ESENCIA DELL SER HUMANO? A esta pregunta los filósofos habían
respondido desde un planteamiento idealista: cuerpo y espíritu, situando
precisamente esa esencia en ésta última presunta “realidad”, universal, eterna e
inmutable. Sin embargo, Marx crítica este planteamiento, característico del llamado
Idealismo alemán: se trata de una distinción “metafísica” que no tiene en cuenta
(sólo para despreciarla) la realidad material en la que vive el humano. Hay que
entender al ser humano como un ser “natural”, que se va haciendo a lo largo del
tiempo en su lucha por transformar la naturaleza (no es un ser “creado”, sino que se
“crea” a sí mismo).

Ahora bien, en ese proceso los seres humanos no


actúan aislados, sino formando siempre parte de
colectividades: éstas son las que, dotándose de
herramientas poderosas (conocimientos, tecnología…),
transforman la naturaleza para ponerla a su servicio
mediante el TRABAJO. Existe entre el hombre y el
entorno que lo rodea una relación de interacción.

En su lucha contra el medio natural que lo rodea, el hombre, transformando la


naturaleza a su vez se transforma a sí mismo. La naturaleza humana se hace en el
proceso PRODUCTIVO, en el transcurso de la HISTORIA.

El trabajo es siempre social, cooperativo. Para conocer la esencia humana hay que
analizar por tanto este proceso: es lo que se propone el MATERIALISMO HISTÓRICO,
como filosofía que toma como punto de partida el análisis de los SISTEMAS
PRODUCTIVOS.

“El otro rasgo principal de la visión que tiene Marx del proceso histórico es lo
que se llama concepción materialista de la Historia. Es la teoría de que las
supuestas leyes de la Historia son económicas por naturaleza, de que «el modo

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Historia de la Filosofía. Marx

de producción de vida material determina el carácter general de los procesos


de vida social, política y espiritual». Se supone que la estructura económica es
la base real por la cual se determina todo lo concerniente a una sociedad.
Ahora bien, es innegable que los factores económicos son enormemente
importantes, y que ningún estudio serio de la historia o de la ciencia social
puede ignorarlos, Marx puede atribuirse parte del mérito del hecho de que
ahora reconozcamos esto tan fácilmente.”

L. Stevenson: Siete teorías de la naturaleza humana.

En la "La ideología alemana" (1845) afirma Marx:

"Podemos distinguir al hombre de los animales, por la conciencia, por la religión o por lo que

se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que

comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se halla condicionado por su

organización corporal. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su

propia vida material".

Desde el momento en que los hombres producen sus medios de subsistencia,


podemos distinguir en todo SISTEMA PRODUCTIVO dos relaciones: relaciones
hombre-naturaleza y relaciones entre ellos mismos hombre-hombre: son las fuerzas
productivas y las relaciones sociales de producción respectivamente.

* Las FUERZAS PRODUCTIVAS son: herramientas y la manera de utilizarlas, el


capital, todo lo que permita al hombre trabajar, así como la fuerza de
trabajo que aportan los propios trabajadores.

* Las RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN son las relaciones que los


hombres mantienen entre sí en el interior mismo del proceso productivo (su
organización).

“La producción de la vida, tanto de la propia en el trabajo, como de la ajena en


la procreación, se manifiesta inmediatamente como una doble relación –de una
parte, como una relación natural, y, de otra, como una relación social–; social,
en el sentido de que por ella se entiende la cooperación de diversos individuos,
cualesquiera que sean sus condiciones, de cualquier modo y para cualquier fin.

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Historia de la Filosofía. Marx

De donde se desprende que un determinado modo de producción o una


determinada fase industrial lleva siempre aparejado un determinado modo de
cooperación o una determinada fase social, modo de cooperación que es, a su
vez, una «fuerza productiva»; que la suma de las fuerzas productivas
accesibles al hombre condiciona el estado social y que, por tanto, la «historia
de la humanidad» debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la
historia de la industria y del intercambio.”

Marx: La ideología alemana.

Esas dos fuerzas forman la BASE ECONÓMICA


DE LA SOCIEDAD, sobre la que se levanta la
SUPERESTRUCTURA IDEOLÓGICA: el conjunto de
ideas, creencias e instituciones que racionalizan y
justifican ese sistema.

Esas ideas y creencias, la ideología, representan la realidad material de la que brotan,


normalmente propuestas y reforzadas por aquellos interesados en el mantenimiento
del poder y los privilegios que este permite, de manera que esa representación se
convierte en una justificación de un sistema productivo.

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Historia de la Filosofía. Marx

Por ello se convierten en la IDEOLOGÍA DOMINANTE: muestran la realidad desde el


punto de vista interesado de las clases dominantes, lo que permite justificar sus
privilegios.

Son las CONDICIONES MATERIALES en que viven los hombres los que determinan
su conciencia, y no al revés como sostenía la filosofía idealista. La HISTORIA de la
civilización resulta de las transformaciones dialécticas de los SISTEMAS
PRODUCTIVOS, no de las IDEAS.

“En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones


determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; estas relaciones de
producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas
productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción
constituye la estructura económica de la sociedad, la base real, sobre la cual se
eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas
sociales determinadas de la conciencia. El modo de producción de la vida
material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general.
No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el
contrario, la realidad social es la que determina su conciencia. Durante el curso
de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en
contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo cual no es más
que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad, en cuyo interior se
habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas
productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas
fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social. El cambio que se ha
producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente
toda la colosal superestructura. Al considerar tales trastornos importa siempre
distinguir entre el trastorno material de las condiciones económicas de
producción -que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas
y naturales- y las formas jurídicas, políticas, ideológicas, bajo las cuales los
hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven.”

K. Marx: Contribución a la crítica de la economía política.

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Historia de la Filosofía. Marx

La historia humana consiste, pues, en la evolución de los sistemas productivos. Marx


habla de los siguientes sistemas productivos (cada uno con sus fuerzas productivas
determinadas y sus consecuentes relaciones sociales de producción): comunismo
primitivo, modo de producción esclavista, modo de producción feudal, modo de
producción capitalista, modo de producción socialista y comunismo. A éstos les añade
el modo de producción asiático.

Según Marx, hasta el momento todos los SISTEMAS PRODUCTIVOS


se han organizado en torno al dominio de unas CLASES
PRIVILEGIADAS sobre otras CLASES DESPOSEÍDAS Salvo en el
comunismo primitivo, el resto de sistemas reproducen ese dominio,
algo posible gracias a la creación del ESTADO: éste genera el
DERECHO (leyes), disposiciones para convertir en justa la
EXPLOTACIÓN y el dominio, tomando para sí el monopolio de la
violencia (“cuerpos de seguridad”) con la que mantener inalterable
esa situación.

Esta situación sólo puede cambiar en el momento en que los más desfavorecidos
(en la SOCIEDAD CAPITALISTA, el PROLETARIADO) tomen conciencia de su poder y se
hagan con el control del ESTADO (mediante un proceso revolucionario), instaurando
el dominio de la clase trabajadora en la sociedad (“DICTADURA DEL
PROLETARIADO”). Este será simplemente un tránsito necesario hacia la realización

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Historia de la Filosofía. Marx

de la SOCIEDAD SIN CLASES (una vez eliminado el Estado al desaparecer las


desigualdades que tenía a su base), es decir, el socialismo, la SOCIEDAD COMUNISTA.

La filosofía, pues, no sólo debe comprender el mundo, sino también contribuir a


transformarlo.

“Ahora bien, para vivir hace falta comer, beber, alojarse bajo un techo,
vestirse y algunas cosas más. El primer hecho histórico es, por consiguiente, la
producción de los medios indispensables para la satisfacción de estas
necesidades, es decir, la producción de la vida material misma, y no cabe duda
de que es éste un hecho histórico, una condición fundamental de toda historia,
que lo mismo hoy que hace miles de años, necesita cumplirse todos los días y a
todas horas, simplemente para asegurar la vida de los hombres. Y aun cuando la
vida de los sentidos se reduzca al mínimo, a lo más elemental, como en San
Bruno, este mínimo presupondrá siempre, necesariamente, la actividad de la
producción. Por consiguiente, lo primero, en toda concepción histórica, es
observar este hecho fundamental en toda su significación y en todo su alcance
y colocado en el lugar que le corresponde. Cosa que los alemanes, como es
sabido, no han hecho nunca, razón por la cual la historia jamás ha tenido en
Alemania una base terrenal ni, consiguientemente, ha existido nunca aquí un
historiador.”

Karl Marx: “La ideología alemana.

3. Crítica a la sociedad burguesa capitalista


Marx analiza la evolución de la sociedad en la que vive,
la SOCIEDAD BURGUESA-CAPITALISTA, denunciando
sus contradicciones (en su gran obra, “El Capital”,
analiza su sistema de producción). Esta sociedad
sustituye a la del Antiguo Régimen y su sistema de
producción. A pesar de ser capaz de generar mucha más
riqueza (ciencias-tecnologías-industrias) produce
también servidumbres casi peores que el sistema
anterior.

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Historia de la Filosofía. Marx

El desarrollo de la producción capitalista presupone la PROPIEDAD PRIVADA DE LOS


MEDIOS DE PRODUCCIÓN por el CAPITALISTA, quien ha de comprar la FUERZA DE
TRABAJO del OBRERO (privado de la propiedad de los medios de producción) para
producir MERCANCÍAS. Sin embargo, para que el capitalista encuentre en el mercado
la fuerza de trabajo necesaria (que se considera entonces una mercancía más, sujeta
por tanto a las leyes del mercado -por ejemplo, a la ley de la oferta y de la demanda)
son precisas dos condiciones:

* en primer lugar, el poseedor de la fuerza de trabajo debe ser LIBRE para


disponer de ella;

* en segundo lugar, para poder subsistir debe estar obligado a VERNDER SU


FUERZA DE TRABAJO. Esta es la “libertad” que goza el obrero, que por necesidad
se convierte en realidad en servidumbre.

Dadas así las cosas, el CAPITALISTA vende


las mercancías a un precio que le permite
reponer lo invertido, es decir, las materias
primas (a), mantener los instrumentos de
producción (b), el salario del obrero (c) y
obtener un beneficio, llamado PLUSVALÍA
(d). El obrero está sometido por lo menos en
dos aspectos:

- uno, su salario depende del beneficio del capitalista (puede recortarlo si


quiere mayor plusvalía o si el negocio no funciona bien);

- y dos, su trabajo, lejos de realizarle como ser humano, lo convierte en un


mero objeto-productor, pues el producto de su trabajo no le pertenece, se
convierte en algo extraño.

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Historia de la Filosofía. Marx

Marx denuncia que el TRABAJADOR se encuentra ALIENADO en la tarea que


debería realizarlo como humano, pues el fruto de su trabajo no le pertenece (se le
enfrenta como algo ajeno), y el proceso de producción lo embrutece al convertirse,
de hecho, en una pieza más en un enorme mecanismo que encuentra extraño
(muchas horas de trabajo, rutinas agotadoras, ausencia de seguros…).

Pero además los trabajadores viven otro tipo de sometimiento: la ALIENACIÓN


IDEOLÓGICA. Su modo de entender la realidad que viven está condicionado por las
ideas y las creencias que establecen como únicas válidas la filosofía, la prensa
(controladas por los propios capitalistas) o la religión oficial. Es decir, la ideología
dominante. Todas ellas cumplen la función de presentar al sistema imperante como
necesario, situándose así al servicio de las clases sociales dominantes (de aquí la
interpretación de la religión como “opio del pueblo” defendida por Marx), generando
conformismo y resignación.

Finalmente, toda la organización del estado, el parlamentarismo burgués, el ejército


y policías burguesas y el derecho burgués, contribuyen a defender por todos los
medios este sistema de producción.

Esta sociedad (como todas) se fundamenta pues en la DIALÉCTICA DE CLASES: lucha


de intereses entre CAPITALISTAS y PROLETARIOS. La evolución de la civilización ha
desembocado en este sistema productivo que, como cualquier otro en la historia,

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Historia de la Filosofía. Marx

desaparecerá cuando sus contradicciones no sean soportadas ya. Marx incluso


sostiene que, propiamente, la historia de la humanidad (de todos los humanos
realmente libres) comenzará tras la caída del régimen burgués-capitalista.

“De donde se desprende que todas las luchas que se libran dentro del Estado,
la lucha entre la democracia, la aristocracia y la monarquía, la lucha por el
derecho de sufragio, etc. no son sino las formas ilusorias bajo las que se
ventilan las luchas reales entre las diversas clases (de lo que los historiadores
alemanes no tienen ni la más remota idea, a pesar de habérseles facilitado las
orientaciones necesarias acerca de ello en los Anales Franco-Alemanes y en La
Sagrada Familia). Y se desprende, asimismo, que toda clase que aspire a
implantar su dominación, aunque esta, como ocurre en el caso del proletariado,
condicione en absoluto la abolición de toda la forma de la sociedad anterior y
de toda dominación en general, tiene que empezar conquistando el poder
político, para poder presentar su interés como el interés general, cosa a que en
el primer momento se ve obligada.”

Marx: La ideología alemana.

La filosofía materialista de Marx cumple la función de concienciar al proletariado de


su destino histórico (“Manifiesto comunista”): hacerse con el poder del estado para
comenzar a transformarlo en su propio beneficio, dando lugar a la SOCIEDAD
COMUNISTA. Este proceso revolucionario tiene dos momentos:

- La toma del control del estado y la imposición de la DICTADURA DEL


PROLETARIADO; una dictadura despótica para borrar todos los estigmas de la
antigua sociedad y reprimir a sus adversarios (que, lógicamente, se defenderán).

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Historia de la Filosofía. Marx

Con la dictadura del proletariado queda abolida la propiedad privada y se


produce la socialización de los medios de producción. Se suprime así la
alienación económica y desaparecen las clases sociales. Es una etapa transitoria
de constitución del poder socialista. Por eso el proletariado utiliza el Estado, del
que tiene necesidad todavía para someter a sus adversarios.

- Una vez culminado ese proceso, se instaurará el SOCIALISMO. Se impone la


planificación económica única y central, basada en métodos científicos y en una
eficiente tecnología. Al no haber clases, todos colaboran a la producción de
riqueza y disfrutan de ella según su trabajo y necesidades. La sociedad
comunista favorecerá pues la plena realización de los seres humanos, en unas
condiciones reales de plena igualdad y fraternidad.

“Para nosotros, el
comunismo no es un estado
que debe implantarse, un
ideal al que haya de
sujetarse la realidad.
Nosotros llamamos
comunismo al movimiento
real que anula y supera al
estado de cosas actual.”

Marx: La ideología alemana.

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