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Encuentro con la fe y la Biblia

El documento narra la experiencia espiritual de un individuo que, tras enfrentar dificultades económicas, se siente atraído por la fe cristiana y comienza a leer la Biblia. A medida que profundiza en su lectura, experimenta una transformación personal y un deseo de compartir su fe, lo que lo lleva a encuentros con diversas personas y situaciones que desafían su antigua religión. Finalmente, su fervor religioso lo lleva a ser encarcelado por intentar comunicar su mensaje al presidente, donde continúa compartiendo su fe con otros prisioneros.

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Encuentro con la fe y la Biblia

El documento narra la experiencia espiritual de un individuo que, tras enfrentar dificultades económicas, se siente atraído por la fe cristiana y comienza a leer la Biblia. A medida que profundiza en su lectura, experimenta una transformación personal y un deseo de compartir su fe, lo que lo lleva a encuentros con diversas personas y situaciones que desafían su antigua religión. Finalmente, su fervor religioso lo lleva a ser encarcelado por intentar comunicar su mensaje al presidente, donde continúa compartiendo su fe con otros prisioneros.

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Y en los postreros
días, dice Dios,
Derramaré de mi
Espíritu sobre toda
carne, Y vuestros hijos
y vuestras hijas
profetizarán; Vuestros
jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos
soñarán sueños.
Hechos 2:17

0
Ir a la portada Yackat city 37
INDICE
Cristo y la ley
***
Encuentro 3 38
Hombres bestias 5 Cristo y los negocios
Ángel en la noche 5 39
Encarcelado 6 Puercos en la comida
Visitando al presidente 7 41
Ayuda angelical 8 Dejando las redes 42
Galería de héroes 9 Cuatro peces 44
Fornicación 11 Cueva de serpiente
Princesas africanas 12 44
Anaconda 12 Despertar de la fiera 45
Extras terrestres 13 Diploma 46
Anticristo 15 La paloma y el árbol
Árbol seco 16 49
30 60 100 18 El cocodrilo 49
La bicicleta 19 El diablo 51
Bomba atómica 23 El dragón y la manzana
Un caballo negro 23 52
Muerte de Jevencia 24 El logos 56
Cabrita del Señor 28 El pollo 57
23 dólares 29 El rio, la bestia y el niño
La rosa del jardín 32 58
El perico 33 Tigre de Siberia 62
Ciudad de mi padre 34 Enviados 62
Mitad de la semana Cilicio 64
35 Fuego y paja 64
Segunda mitad Gigantes en el monte
36 66
1
Guerra en el hielo 68 Radamez y Superman
Halloween 68 98
Hermana culebra? 69 Ruta 61 99
Hombre de 4 brazos 71 Salón de clase
Incondicional refugio 73 99
Jesús Superman 74 Superman y el viejo
Marca de la bestia 75 100
Puerca blanca 77 Tarzan
La roca y el diablo 80 102
La sandia 81 Televisión
La lechería 83 103
Lluvia roja 83 Tierra nueva
La sangre de Cristo 84 105
La lepra y la sangre 84 Traición
La lomita 666 86 106
Campeón mundial 86 Tren rojo
Luz de vida 88 106
Esculpido en sus manos 88 Escuela de tres pisos
Milagros en la tempestad 89 116
Monte de salvación 90 Un poquito más
Nido de águilas 118
91 Un rio llamado Veraguas
Padres e hijos 118
93 Sion
Cabello negro 119
94 Salieron del mar
El policía 96 120
Quietud en el conflicto 98

2
Mientras el bus se acercaba a la ciudad, la desesperación invadía me mente,
pues, El Señor de la Rosa no pudo conseguir el préstamo para el negocio que yo
quería establecer, y así sostener mi hogar. Teníamos a Liz, y esperábamos que
Bolívar (Bolibin) naciera.

Junto a una pequeña plaza descendí del bus, y mientras caminaba a través del
parquecito, me reuní a un grupo de curiosos que estaban oyendo a un protestante
hablar de su fe. El hombre que exponía el mensaje se esforzó en dar una amplia
declaración del Jesús que a ellos les había cambiado. Su argumento acerca de Dios
cautivó mi atención en ese momento. Al final se recalcó la necesidad que teníamos
todos los presentes de levantar las manos y demostrar así nuestro acercamiento al
Mesías, Jesús de Nazaret.

Al principio nadie obedeció la indicación; probablemente algunos serían ateos o


tendrían vergüenza, igual que yo, para levantar las manos, y aún más, ser el
primero en hacerlo delante de tanta gente que se estaban burlando del predicador.
Si alguno hubiera visto mi mente, podría haber apreciado tres diferentes personas
con diferente observación y deseos: La primera era yo, quien creía todo lo que este
hombre había dicho y deseaba seguir sus indicaciones. La otra se oponía a la
sugerencia de levantar las manos; sentía, además de ser vergonzoso, que era
innecesario y debía seguir el ejemplo del resto de los oyentes, que permanecían
como indiferentes a lo que el mensajero quería. La tercera me exhortaba a romper
toda duda y vergüenza y decidirme con mis brazos levantados por Aquel a quien yo
siempre invocaba cuando rezaba “El Padre Nuestro” antes de acostarme; y ¿con
que carácter podría otra vez arrodillarme en las noches, si me avergonzaba en ser
distinto a los demás?

Analicé que esta última poseía toda la razón, y no debería importarme el


menosprecio de la gente, pero sí el de Dios. Podría decir que casi temblando mis
manos al fin se levantaron, siguiéndoles otras. La reunión concluyó después que
“los hermanos” oraron por los valientes, y cada cual nos apartamos a nuestros
hogares.

Por fin llegó el momento en que el [Link] La Rosa me consiguió el dinero, y


establecí frente a una plaza un pequeño negocio de ropas sobre la acera, teniendo
cerca de mi mesa a una señora griega con frutas para vender.

3
Siempre que llovía tenía que cubrir con un plástico los artículos, y cuando el sol
salía era abrazado con sus rayos tropicales; pero se suplía lo necesario para el
hogar.

Una tarde de Septiembre, cuando estaba sentado junto a mi “puesto de venta”, y


los calurosos efectos del sol bañaban toda aquella callecita haciéndola intransitable,
y mis ambiciones económicas perecían desvanecerse en mi aburrida meditación
producida por el sofoco solar, la “frutera” se acercó teniendo en sus manos el librito
negro que solía leer para matar el tiempo sonso del negocio. -Toma y lee para no te
aburras, me dijo, y prestándome su libro se volvió a su puesto.

“El Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo” fue el título que leí en la
cubierta. La escasez de clientes me permitía ojear sus páginas por un rato. Los
detalles tan precisos de la vida del famoso Maestro fueron dándome convicción y
llevaron mi atención a un mayor interés por el resto del volumen; pero fui impedido,
pues, sólo había leído cinco páginas, cuando la frutera me dijo: -Si quieres uno,
cómpralo. Sus arranques no me extrañaban, y queriendo guardar amistad con mi
vecina, le indagué la manera en que había conseguido el librito. Muy arrogante me
dijo: -Nosotros somos católicos, y sólo si me prometes algo yo te diré donde lo
venden. -¿Y qué quiere que le prometa? -Es una librería de los protestantes, y
cuando entres no converses con nadie; compra el libro y sales de una vez. ¿Me lo
prometes? -Se lo prometo, le dije.

Cuando llegué a la librería olvidé la promesa, y dos jóvenes que estaban allí me
recomendaron comprar la biblia completa, y me preguntaron: ¿Eres Cristiano?, a lo
que respondí: “Y católico, apostólico y romano también” -¿Quieres que oremos por
ti para que Dios te de entendimiento cuando leas esta Biblia que estás comprando?
y entonces pusieron sus manos sobre mi cabeza e hicieron su oración.

La luz de la palabra inspirada adquiría mi interés a medida que pasaba los días
adheridos a sus páginas. La divinidad se mostrába tan profunda, clara y distinta a lo
que desde mi infancia escasamente conocía. El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo
revelados en los profetas y apóstoles se parecían tan vivos, presentes e interesados
en la vida de cada individuo, incluso la mía. Mi corazón sentía que este libro era
diferente y real, y que en sus versículos brotaba la voz del Altísimo hablándome.

Los días pasaban tan rápidos, pues la Biblia me hacia superar el tiempo, los
problemas y la escasez comercial. Sus dichos estaban apartando mis ansiedades al
negocio; ni el sol con su calor me estorbaba para leer; personas que transitaban
junto a mi puesto de venta me decían diferentes opiniones al verme leyendo la
Biblia: -¡Muchacho! eso es lo mejor que haces. Otros: -¡Cuidado! eso te puede
volver loco. Pero mi determinación por la lectura era multiplicada en el
conocimiento que adquiría. Cuando atendía un cliente me inquietaba permanecer
demasiado con él. Dios, adueñándose de mis ambiciones, menguaba mi apetito
comercial.

Los ejemplos de los héroes bíblicos y sus enseñanzas retaban mi vida a seguirles,
y alcanzar su nivel espiritual, y con optimismo creía poder lograrlo.

4
Dos “hermanas de la caridad” se acercaron a mi negocio y con mucho
entusiasmo les comuniqué mi interés por la Biblia que estaba leyendo.

Después que conocieron que el libro no poseía la marca eclesiástica del vaticano,
insistentemente me demandaron que le entregara el libro para quemarlo, ya que
podía perjudicarme en el futuro su lectura.

Unas cuantas personas rodearon mi mesa muy atentas a cuál sería mi reacción,
que al final fue quedándome con mi apreciado libro, dejando a las monjitas muy
enojadas.

Este incidente provocó en mi cierta duda a la religión en que deseaba continuar,


a pesar que las Escrituras me estaban mostrando diferencias entre mi iglesia y la
Palabra de Dios, La Biblia. La inseguridad religiosa aumentaba día tras día. Deseaba
ver algún acuerdo entre el libro sagrado y la “santa madre iglesia”; pero resultaba
inútil. En lo profundo de mi alma brotó un clamor: -Dios mío, ¿Dónde debo estar, y
con quien debo decidirme? Click para el Índice

Hombres Bestias
Una noche soñé que iba sentado en el
“bomper” del último vagón de un tren que
corría a través de una finca de bananos
(planta que crece junto a muchas aguas).
Todo el paisaje era tan hermoso a mis
lados; pero yo sabía que estaba en un
sueño, y que Dios me quería revelar algo
conforme a mi clamor. De repente, a mi
lado izquierdo, apareció sobre un valle, un
templo católico teniendo un portal a su
entrada, y sobre esa plataforma vi un
sacerdote sirviendo la comunión a una
larga fila de personas. Cuando ellos recibían
la hostia, de regreso me daban el frente o la cara, y para asombro, sus rostros
parecían haberse transformado en monstruos.

Durante los siguientes días traté vanamente de buscarle otra interpretación al


sueño, a lo que realmente exigía la lógica de lo que vi: Los hombres, debido a su
ignorancia religiosa estaban siendo convertidos en bestias y no en santos.

El diez de Noviembre de 1959 determiné seguir a los que con corazón puro y con
ansiedad a la vida eterna se santifican en el camino de las Escrituras. Con la Biblia
en mis manos me dirigí hacia una capilla de los que dicen ¡Aleluya, Gloria a Dios!

Allí sentado esperé a que terminaran de cantar y de predicar para comunicarles


mi decisión. Una vez que oraron por mí con mucho regocijo de tener un nuevo
hermano entre ellos, me hicieron conocer de una convención o concentración
evangélica que empezaría dos días después, y terminaría el domingo de la misma
semana, y que sería de provecho asistir.

5
La campaña alimentó mi vida, al extremo que mi alma deseaba comunicarles a
los demás los beneficios de seguridad, felicidad y alegría que invadía mi ser por
haberme entregado en espíritu y en verdad a las cosas de Dios.

Me sentía tan alegre, pues, todo era tan diferente en mi vida; mis pensamientos,
mis deseos, y mi corazón estaban siendo ocupados en lo Divino sin darle lugar a las
cosas del mundo; una revolución espiritual en pro a lo celestial se desataba dentro
de mí. Click para el Índice
Un Ángel En La Noche
Mientras dormía, después de haber asistido al último
día de convención, fui despertado como a las cinco de la
mañana con un placentero temblor que invadía todo mi
cuerpo sin permitirme ejecutar movimiento alguno. Allí,
a los pies de la cama, apareció un personaje con
vestiduras blancas que le cubrían hasta los pies. Sus
cabellos eran largos y amarillos como el oro; teniendo
en sus manos un libro abierto, color negro, entonaba un
cántico con el cual decía “La Biblia es la Verdad.”
Pensando que él cantaba desde el libro, le pregunté, -¿Dónde está lo que estás
cantando? -Salmo 86, me contestó, y de inmediato desapareció. Entonces pude
moverme y levantarme para leer el salmo.

Lo que había recibido en las Escrituras y en la convención, y ahora lo que mis


ojos habían visto, me dieron un pleno convencimiento que Dios era real y estaba
muy interesado por mí. Pensé que todos deberían saber de ese Dios, y de lo que
estaba haciendo conmigo, y que también podía hacer por ellos. Click para el Índice

ENCARCELADO
En diferentes iglesias comuniqué las maravillas que estaban tomando lugar en mi
vida. El arzobispo de la iglesia católica en Panamá, me dio una entrevista en la cual
hablamos de la Biblia muy armoniosamente. Pronto los periódicos y la radio
transmitieron como la Biblia me había llevado hasta la aparición del ángel del
Señor. En un programa radial de la ciudad se me permitió hablar al país sobre mi fe
y experiencia con Dios.

Tanta felicidad invadía mi alma en contraste a la vida simple y confusa de los que
componen la mayoría, que sentí ir al Presidente de la República y comunicarle la
única y verdadera solución para sus gobernados, que Dios es la única y verdadera
esperanza para un mundo en conflicto y confusión.

Serían las seis de la tarde del 30 de Nov. de 1959 cuando me permitieron entrar
en la oficina del capitán de la guardia presidencial. Le conté de mis intenciones por
ver al Señor Presidente; y para sorpresa mía, el oficial determinó mandarme a la
cárcel. Me encerraron junto a unos borrachos, que por el vicio estaban sufriendo el
desprecio de la sociedad y aún el de sus familiares. Había ancianos y jóvenes que
por el alcohol habían sido tirados allí como trapos sucios. Unos se quejaban por los
golpes de los policías cuando fueron arrestados; otros apestaban por los vestidos
sucios y sin cambiar que llevaban consigo por largo tiempo. Así es el vicio en el
hombre; lo lleva a la desvergüenza social.
6
Dios me impulso a consolar a los tales con Palabras de Verdad. También pude
hablarle a los que estaban en otra celda; estos eran criminales y ladrones que
esperaban juicio. Entre ellos reconocí a dos muy mencionados en las noticias: Luis
Frederick, un peligroso amador de los ajeno, y a Silvano Wallas, quien por enterrarle
un puñal a una linda jovencita para robarle había conmovido a la comunidad. Todos
escucharon atentamente, y varios consideraron que Cristo era la respuesta de sus
vidas.

El cordón que apaga la luz de la celda se rompió y así pude pasar la noche
también prisionero en la lectura bíblica, que en todas las aflicciones consuela al que
la hace su delicia. En la madrugada metieron en la misma celda a un joven fuera de
sí por tanta cerveza ingerida. Con palabras desentonadas me indicaba pelear con él.
-Al que te hiera en una mejilla dale la otra, era la respuesta que en mi corazón
había. El momento de probar mi fe y amor a su Palabra había llegado. Cuando el
borracho se acercó y me golpeó el rostro me sentí tan feliz de poder recibir ese
ultraje sin responderle. Se aprestaba para el segundo golpe cuando un policía que
miraba desde los barrotes de la cárcel le gritó: -Si lo tocas te mato a palos. Con
mucha razón el apóstol dijo: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea
humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis
resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que
podáis soportar”, I Cor.10:13.

“Los que te impidieron ver al Presidente te abrirán las puertas para que lo
hagas”, fueron las palabras de consuelo que mi corazón apercibía mientras la
noche, con el resplandor solar, desaparecía dándole lugar a un nuevo día, en el cual
sin decirme nada me soltaron. Clickcpara el Índice

Visitando Al Señor Presidente


El seis de Diciembre de 1959 fui otra vez inquietado a ver al Presidente. Esta vez
me dirigí a la residencia del Secretario de Estado, quien, además de su importante
posición, es autor de libros, y también es un periodista muy reconocido dentro y
fuera del país. Al aproximarme a su casa, encontré a la esposa arreglando unas
flores en el jardín. Asombrada me dijo:
-¿Que Desea usted?
-Quiero ver al señor Secretario, le respondí. Ella volvió hablar:
-Los domingos son los días de su descanso, y esta es su casa y no su oficina.
-Los asuntos que deseo hablar son espirituales y no políticos, le respondí. Cuando
dije estas palabras ya yo me encontraba en el porche; y como el señor Gil Blas
Tejeira se estaba bañando pudo escuchar mis insistentes palabras y dijo:
-Dile que espere a que salga del baño. Curiosa a que le hablara de aquello que yo
deseaba compartir con su esposo, me provocó a que le predicara; y con mucho
interés, ella y su madre oyeron de Nuestro Salvador, y como puede cambiar al
hombre. El Ministro presidencial desde el cuarto de baño también escuchaba.

Cuando se sentó a desayunar fui invitado a tomar asiento, y le expliqué todo lo


que el Señor había hecho conmigo y también de la revelación del ángel, y el
impedimento que tuve por ver al Presidente la primera vez.
-¿Y para qué quieres ver al Señor Presidente? me preguntó, a lo que respondí,

7
-Porque también Moisés quiso ver al Faraón, contesté. Quedando satisfecho de mi
respuesta me dijo:
-Mañana verás al Presidente, y no tengas temor de los guardias, pues daré orden
para que te dejen entrar al despacho de Don Ernesto de Guardia.

Cuando llegué a la presidencia, el oficial de la guardia muy atentamente envió


por una joven señorita que me llevara al tercer piso, pues, el presidente y el
secretario me esperaban. En ese tercer piso hay una sala en la cual tienen que
esperar su turno los que tienen cita con el señor Presidente. Al llegar había unas
quince personas muy trajeadas esperando ser llamadas para ver al jefe del país.

Para sorpresa de ellos y mía, fui introducido a la oficina presidencial enseguida


que llegué a la sala de espera. Había como cinco secretarias en tan majestuoso
salón, El secretario General de la Presidencia había llevado una Biblia, y allí delante
de todos me dijo,
-Tome asiento señor profeta, y dígame cual fue el salmo que el ángel le dijo.
-Salmo 86, fue mi respuesta.
-Oigan todos, dijo; y con mucho entusiasmo leyó el salmo a todos los que estaban
en el recinto.

El presidente le sugirió hacer lo que estuviere a su alcance para que el país oyera
mis experiencias y el mensaje que tenía de Dios. Este hombre me acompañó por las
escaleras con su brazos sobre mis hombros, y muy emocionado me dijo que pronto
publicaría en los periódicos acerca de mi, para que el país recibiera mi mensaje. El
día siguiente, 8 de diciembre, ocupando la mitad de la página del periódico
matutino, salió un largo artículo titulado en grandes letras: “Bolívar Guevara
Profeta” Allí el Ministro de la Presidencia relataba muy detalladamente mi vida, y
la comparaba con los profetas del antigüedad y exhortaba al país en general a
considerar y oír a los siervos de Dios que él enviará a en estos tiempos.

Nota: Yo nunca he dicho que soy profeta, ni me he considerado uno de ellos, sólo
estoy contando las cosas como pasaron. Los hermanos que aún viven también
podrían contarlas; pues salieron en el periódico en aquella ocasión. Algunos de ellos
son el hermano y asistente pastor de la Catedral del Pueblo en Miami, José Silva,
quien fue pastor en el cuadrangular en Panamá en aquella ocasión; también el
hermano Francisco Blanco, quien ahora es pastor en Miami; también Ernesto Murillo
quien fuera Súper-intendente del Cuadrangular por largos años.

La altísima inspiración continuó guiándome a testificar en distintas parte del


Istmo. En las regiones campesinas y en muchas denominaciones religiosas hablé del
Cristo de la Gloria, que tan real se mostraba a mi vida. De esta manera la
Providencia Divina me enseñó directamente mucho acerca de las creencias
religiosas, pues, me relacionaba con sinceridad y esperanza de mostrarles el amor
de Dios. En corto tiempo conocí suficiente de los budistas, Nósticos, Rosa Cruz,
Behaísmo, mormones, Acuarios, Mahometanos, Masones, Testigos de Jehová,
Yogas, Adventistas, Iglesia de la Profecía, Iglesia de Cristo, Father Divine. En estos
lugares hablé de mi Salvador. Quedé sorprendido que hubieran tantas agrupaciones
que con tanta sinceridad erraban el blanco de su intención.

8
También me relacioné con los hermanos Bautista, Las Nuevas Tribus, Los Centro
Americanos, metodistas, Episcopales, Bautista libres, etc. Estos han deseado seguir
a Cristo en sus propias convicciones, sin creerse los únicos entre el pueblo de Dios.
Eso es bueno.

En las agrupaciones pentecostales, por ser tan amplias en su adoración a Dios,


estuve más allegamiento y compañerismo en la labor del Señor. El Cuadrangular,
donde fui bautizado, allí recibí preciosos consejos de fieles hermanos que deseaban
verme en el centro de la Voluntad de Dios, como lo fueron el pastor José Silva,
Ramón Helliberg. La iglesia De Dios Pentecostal también me alentó con sus
calurosos servicios de alabanzas y devoción.

La iglesia de Dios, y la asamblea de Dios también estimularon mi vida; pero el


Señor, quien había tomado mi mano, me conducía conforme el propósito de su
Buena Voluntad. Click para el Índice

Ayuda Angelical
Como el Peregrino de Juan Buyan, yo también fui seducido a entrar al castillo de
la duda, en donde permanecí más de un año. El gigante de la desesperación y su
esposa “sin fe” casi destruyen mi vida, pues, una doctrina errada quiso hacer
morada en mi mente; pero al final, el Espíritu Santo desalojó y expulsó de mi vida a
los intrusos pasamientos que querían minar me mente. De esta manera los así
llamados “Jesús solos” no continuaron estrechándome con sus, muy bien trabados,
argumentos, pues, el Señor me había libertado a través del entendimiento, y
satisfecho de la sabiduría que prosiguió a la revelación, que se me mostró cuando
más la necesitaba. A las cuatro de la madrugada un ángel del Señor se acercó a mi
cama y, despertándome con su voz audible, me dijo. “Juan 11:27” -Le dijo: Si,
Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Jn.11:27

Obedeciendo la enseñanza del Señor, volví a orar


al Padre en el nombre de su amado Hijo Jesús, el
Cristo, bendito por los siglos; pero esta vez lo hacía
con la misma revelación, que el Padre reveló a Pedro
acerca de su Hijo,

La intervención del Señor en mis diversos


conflictos espirituales, me convencían que él era mi fiel Pastor; y como autor y
principio de la carrera hacia el soberano galardón, era poderoso para llevarme al
mismo premio de tan importante carrera.

En lo secular, el Señor me auxilió en lo necesario para el hogar, pues, él es un


completo Dios, y un verdadero y muy responsable padre, y todas las cosas en sus
manos están. En una ocasión nos faltaba lo necesario para cenar, pero a un
“gringo” misionero se le quemaron las salchichas en el fogón, y decidió dármelas
todas.

Otro día decidí no seguir trabajando en el taller de un señor, pues, no me


convenía su compañerismo. Pensando como regresaría a mi hogar sin llevar lo
9
necesario para el día siguiente, me fui a orar con unos hermanos que no conocían
mi tribulación. Al terminar la oración un hermano norte-americano me puso $10.00
en la mano. Nunca faltó la bondad y el cuidado del Buen Pastor. Click para Índice

Galería De Héroes
“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino
mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros
y peregrinos sobre la tierra”, Heb.11:13

“Pero anhelaban una [patria] mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se
avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les ha preparado una ciudad”,
Heb.11:16

“Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi
ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre
éstos que aquí están te daré lugar”, Zac.3:7

Acostado y mirando por la ventana


me encontraba esa madrugada;
Meditaba en lo glorioso que es el
Señor, pues, sólo tenía 10 de días de
haberle dado mi vida. De pronto, allí
en la ventana, aparece el ángel del
Señor, y me indica ir con él. Había sido
enviado a mostrarme algo más allá de
este mundo.

Por primera vez realicé qué es el alma: Sentí desprenderme por mis pies y
dejando mi cuerpo en la cama, me hallé en la ventana junto a aquél glorioso
personaje. Emprendimos vuelo, y volamos más allá de las estrellas hasta llegar a
una gran plaza; Y allí, frente a nosotros, una gran pared bastante alta, teniendo en
sus alturas, de un extremo al otro, rostros esculpidos en placas redondas de bronce.
“Es la galería de los héroes de Dios”, me dijo mi acompañante.

Levantando su mano
derecha y apuntando con el
dedo de izquierda a derecha,
me fue señalando, uno por
uno, los rostros de los
grandes hombres de Dios;
entre los cuales estaban
Enoc, Noé, Job, Daniel,
Moisés, Abraham, Isaac,
Jacob, Isaías, David, Sansón,
Josías, Pablo, y muchos otros;
pero cuando llegó a la última
placa, esa no tenía a nadie esculpido. Con mucha seguridad me dijo: “Allí vas a
estar tú.”
10
Regresamos a la ventana, y estando otra vez dentro del cuerpo, alcé mi brazo
derecho y le saludé; porque tenía que irse. Y en un abrir y cerrar de ojos, aquel
divino mensajero regresó a su Señor.

Amado hermano esa placa también te espera a ti, pues, nuestro Dios es un Dios
de esperanza; y él llama las cosas como si ya fueran; pero algunos han
decepcionado al Dios que los ha llamado a su reino eterno, que él ha preparado
para los que le aman.

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de
mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a
preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y
os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”, Jn.14:1-
3

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y
si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que
padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”,
Rom.8:16,17

“El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo”
Ap.21:7

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda
contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de
Dios”, 2 Cor.7:1

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de


Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece
para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que
miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En
guardarlos hay grande galardón, Sal.19:8-11 Click para Índice

Adonaí Y La Fornicación
Teníamos nueve años de casados y nunca nos habíamos distanciados por largo
tiempo; pero ahora, ella en Panamá, y yo aquí en Brooklyn; separados por tres
meses en espera que le dieran su visa para reunirse conmigo. Le escribía cartas de
amor todo los días, como si fuésemos novios; me
apasionaba tanto en hacerlo que se fue volviendo una
adicción el escribir a ella; pareciera que así acortaba la
distancia que nos separaba; casi mis pensamientos se
ocupaban sólo en ella, y esto no agradó a Dios.

Una tarde, teniendo en la máquina de escribir la carta


que le había hecho, me eché en la camita, y con los ojos
fijos al techo meditaba en ella. De pronto un poder
11
sobrenatural paralizó toda mi voluntad y, desde la ventana que estaba al lado del
escritorio, oí la voz fuerte y muy audible de Dios diciéndome: “Mi Hijo Adonaí viene
por una iglesia sin mancha, y la fornicación no pertenece a él.” Inmediatamente,
desde el techo, oí otra voz que dijo: “Mucha razón tuvo el predicador cuando dijo,
'Vanidad, todo es vanidad.” Me levanté y, después de pedirle perdón a Dios, rompí
la carta y no le escribí más. Muy pronto le dieron visa residencial, y a nuestros siete
hijos también....Gloria a Dios Aleluya.

Nuestro Dios, el verdadero Dios, tiene muchos nombres, y uno de ellos es


“celoso”, Ex.34:14. El primer mandamiento dice: “Y amará a Jehová tu Dios de todo
tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”, Dt.6:5. Dios nos ha dado y
aún nos dará buenas cosas; pero nunca las cosas deben ocupar el primer lugar en
nuestro corazón, mente y tiempo. Nuestras decisiones siempre deben favorecer a
Dios, y cuando no sea así estaremos poniendo a Dios en segundo plano. El pecado
de Adán fue que amó a Eva más que a Dios, y es de allí, por lo que Cristo dijo:

“El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo
o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de
mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por
causa de de mí la hallará”, Mat.10:37; Y cualquiera que haya dejado casa, o
hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre,
recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

El cristiano debe ser diferente al incrédulo, en lo que concierne a su vida


matrimonial; pues somos llamados a ser santos en medio de una generación
perdida y pecadora. El balance es muy necesario; pues el mismo Señor nos ha
dicho, “Servid a Jehová con temor Y alegraos con temblor”, Sal.2:11

También Pablo dice, “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido,
no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia,
ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”, Filp.2:12; “Haced morir, pues,
lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos
deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene”,
Col.3:5,6; “Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús,
que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y
agradar a Dios, así abundéis más y más.

Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; pues la voluntad
de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de
vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de
concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; que ninguno agravie ni
engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya
os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a
santificación”, I Tes.4:1-7.

Después de la exhortación, he tenido que dejar la familia por largos meses para
servir en otros países, y la gracia del Señor me ha asistido para ocuparme a lo que
voy, y no dividir mi tiempo mirando atrás al bramido de los terneros, que parten mi
humanidad al oírlos, pues los amo; pero la carga que llevo sobre mí es valiosa, y

12
aunque yo también lloro (I Sam.6:12); continuaré sembrando la preciosa semilla;
pero volveré con regocijo, trayendo gloriosos testimonios (Sal.126:6).

Dios es bueno, mucho más bueno que nosotros, y él sabe porqué demanda tanto
de nosotros. Con Dios no se pierde, mas se gana. Y lo que aquí sufrimos no se
puede comparar a la gloria venidera que nos será manifestada, Rom.8:18; “Antes
bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón
de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman” I Co2:9 Click
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Princesas
Africanas
En una visión vi tres princesas
africanas invitándome ir a sus
tierras, y que yo sería muy
bienvenido en sus lugares, que
ellas ya me estaban esperando. El
Señor me indicó comenzar el
viaje en carro desde California
por toda América latina, y en Brasil tomar avión; no conocía a nadie por esos
lugares, ni era conocido por nadie; solo tenía $50ºº. La duda me quería impedir
obedecer; pero una noche los ángeles llegaron a mi recámara y cantaron para mí
este canto: “Tú puedes ayudarme a tener comunión con todos mis
hermanos que el mundo no vio Tú puedes ayudarme a mi corazón,...Tú
puedes ayudarme, tú puedes ayudarme Bendito Señor...”

El viaje se hizo, y duró un año; la asistencia divina siempre fue con nosotros por
todos los países que atravesamos hasta alcanzar Monrovia en África. Nunca faltó la
harina ni el aceite en la cartera; siempre fuimos bien hospedados, y muchas
grandes iglesias (las princesas) abrieron sus puertas al mensaje que teníamos para
ellas; él me ayudó a tener comunión con todos mis hermanos que el mundo no vio.
Click para el Índice

Anaconda
En mi sueño, me encontré conversando con el protagonista de “ANACONDA II.” El
me decía: La película que Hollywood hizo llamada “Anaconda”, fue una fantasía;
pero la que pronto saldrá al mundo, “Anaconda II”, es una realidad, y el mundo lo
sabrá.

La escena cambió, y entonces me encuentro sumergido en el mar, en donde he


sido llevado para ver lo que está por salir al mundo. Veo una grande y horrible
cabeza de serpiente nadando, como nadan los peces, bajo la superficie del mar. Su
rostro parece rostro de hombre; y la veo hablando con alguien, y oigo lo que está
diciendo: -Mi antepasado, ya estuvo en el mundo en tiempos pasados; pero cuando
yo suba a la tierra, seré mucho más poderoso que él. Y para mayor asombro de lo
que estaba viendo y oyendo, la escena fue repetida por segunda vez antes que
despertara.

13
“Cuando [los dos
testigos] hayan acabado
su testimonio, la bestia
que sube del abismo del
mar hará guerra contra
ellos, y los vencerá y los
matará”, Ap.11:7

“[El dragón] sé paró


sobre la arena del mar. Y
vi subir del mar una bestia
que tenía siete cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un
nombre blasfemo... Y el dragón le dio su poder y su trono*, y grande autoridad. Vi
una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se
maravilló toda la tierra en pos de la bestia”, Ap.13:1-3 (ASV, RV) “Y el ángel me dijo:
¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae,
la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no
es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra,
aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro
de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”, Ap.17:7,8

“Orad, pues, que vuestro vuelo no sea en invierno ni en día de sábado; porque
habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo
hasta ahora, ni la habrá”, Mat.24:20,21 (ASV, RV) *El diablo es príncipe de este
mundo; y el mundo está bajo su dominio. Este poder y autoridad recibirá la bestia
cuando haga su aparición; por eso será mayor que sus
antepasados. Click para índice

Extras Terrestres
En la misma noche en que soñé sobre “anaconda”,
volví a soñar: Me encontré parado sobre una plataforma;
la escena era en el cielo. Nubes interminables se
extendían alrededor de aquel lugar; pero fuera de la
plataforma, a sus lados, hacía abajo, habían cuerpos
acostados envueltos con ropa blanca, y apilados uno
sobre otro. Me di cuenta que eran difuntos. Detrás de mí,
podía sentir la presencia de seres poderosos que me
habían llevado allí.

De pronto, un rayo de luz, como un relámpago, vino


sobre uno de esos cuerpos y le despertó y, levantándose
de entre los acostados, se dirigió a la plataforma.

La escena cambia y ahora me encuentro retirado de la


plataforma y en dirección hacia la tierra; pero estoy
parado mirando hacia arriba, a la plataforma, donde ya
se encuentra el hombre. Veo que ha sido vestido con
14
ropas de safari, y se dispone a descender a la tierra. Veo que está tomando la ruta
por donde yo estoy parado. Una voz de arriba de la plataforma me dice: -Desde aquí
son enviados para ministrar, y también confrontar a Anaconda.

“Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río,
y el otro al otro lado del río. Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las
aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? Y oí al varón vestido de lino,
que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y
juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un
tiempo (tres años y medio),..”, Dan.12:5-7

“Hablé más, y le dije: ¿Qué significan estos dos olivos a la derecha del candelabro
y a su izquierda? Hablé aún de nuevo, y le dije: ¿Qué significan las dos ramas de
olivo que por medio de dos tubos de oro vierten de sí aceite como oro? Y me
respondió diciendo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: Señor mío, no. Y él dijo: Estos son
los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra”, Zac.4:11-13

“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y
terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los
hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”,
Mal.4:5,6

“Y [Jesús] se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y


sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y
Elías, hablando con él”, Mat.17:2,3

“Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los
escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús, les dijo: A
la verdad, Elías vendrá primero, y restaurará todas las cosas”, Mat.17:10,11 (ASV,
RV)

“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días,
vestidos de cilicio. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están
en pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca
de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él
de la misma manera. Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva
en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en
sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.

Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra
contra ellos, y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la
grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también
nuestro Señor fue crucificado. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán
sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. Y los
moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán
regalos unos a otros, porque estos dos profetas habían atormentado a los
moradores de la tierra. Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu
de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre
los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y

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subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron”, Ap.11:3-13 Click para el
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El Anticristo
“Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos” Is.8:16
“¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si
sabes? Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No
añadas a sus palabras, para no te reprenda, y seas hallado mentiroso” Prov.30:4-6

El Señor me ensenó que para escapar de la bestia que dominará al mundo,


tenemos que vencer a la bestia que está en nosotros, y también al espíritu del
Anticristo que está en el mundo, y quien a través de sus deleites, entretenimientos
y adelantos científicos intenta, y aún logra hacer merecedor de la ira de Dios
aquellos que ponen la mirada en el mundo, y son así iguales a los que el Señor
llamó “zorras”.

“Por el monte de Sion que está asolado; zorras andan por él” Lam.5:18

“Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel” Ezeq.13:4

Soñé que me encontraba en un automóvil


negro, y estaba estacionado al lado derecho de
la calle; muy cerca de allí había una capilla, en
la cual habían dos hermanos orando, pues,
serían como las cinco de la tarde. De pronto
vino una voz del cielo y me dijo: -Bolívar, ahora
va a venir, hasta la puerta del carro, el
Anticristo, y es una mujer vestida de negro,
rubia y con cabello corto. Ella se reirá; su arma
es la risa, su victoria hacerte reír; no te rías con
ella; prepárate que allí viene. Estando muy impresionado con la advertencia que se
me había hecho, de repente apareció parada junto al carro esa mujer; su estatura
no pasaba de 5 pies, y pesaría algunas 120 libras.

Inmediatamente que estuvo allí empezó a reír y a mirarme muy seductivamente;


yo sentía los poderes de aquella sonrisa que por poco me persuadía también a reír;
pero sabiendo lo que se proponía, reprendí dentro de mí el deseo de seguirle la
corriente. La mujer se fue, y enseguida volvió la voz del cielo, y me dijo, -Date prisa
y entra a la capilla y, junto con los dos que están allí, cuelga este papel, pues, el
anticristo volverá para matarte.

Sin perder tiempo salí del carro y corrí hasta donde estaban los dos hermanos.
Toqué la puerta, y cuando entré les comuniqué la urgente necesidad que teníamos
de atar el papel que llevaba conmigo (era escrito a mano). Los hermanos pronto
trajeron una soga, la cual había que cruzar sobre la viga de madera que estaba por
encima del púlpito. Estando aún tratando de cruzar la cuerda sobre la viga, tocaron
la puerta; dejando a mis compañeros, con mucha preocupación me dirigí a ver
quién era. Medio abrí la puerta, y vi a esa mujer parada afuera, y con ella un
innumerable ejército, y todos vestidos de negro. Con mucho esfuerzo logré cerrar la
puerta, y puse de inmediato el seguro. Corrí donde los hermanos y, confiando sólo
16
en obedecer lo que se me había dicho, lanzamos la soga sobre la viga que
atravesaba de izquierda a derecha el salón por encima del púlpito. Rápidamente,
con el extremo de la soga atamos el manuscrito; cuando comenzamos a levantar el
papel amarrado a la cuerda, el poder de la mujer rompió en pedazos la puerta, y en
seguida apareció frente a nosotros aquella infernal señora. Al verla me angustié un
poco; pero la consolación, y seguridad que produce la obediencia, me dieron
confianza; pues, había hecho lo que se me indicó. Súbitamente, el papel tomó
fuego, y dentro del fuego apareció un escudo envuelto en llamas, y en medio de las
llamas estas palabras, “En El Nombre De Jesucristo.” Con gran precisión el escudo
voló hacía la mujer y la envolvió en llamas. Cuando el escudo desapareció, nos
acercamos a la puerta, y sólo vimos las cenizas de la mujer. Salimos del edificio, y
vimos todo el ejército de la mujer vuelto cenizas. Con gran gozo emprendimos el
camino que subía hasta la cumbre de un alto monte. Ya el sol se estaba ocultando
cuando iniciamos la subida; el camino era angosto, pues, había sido hecho por las
huellas de otros que antes habían subido. El mayor de los dos compañeros iba
conmigo adelante, mientras que el otro nos seguía a unos cien pies de distancia.

Mientras subíamos yo le dije al hermano, -Aunque el mundo ha inventado tantas


cosas, gracias a Dios que ya no nos interesan. Quizás iríamos por la mitad de la
montaña cuando, con gran asombro miré a un gran leopardo que, desde la cima del
monte, estaba bajando por el mismo camino que nosotros subíamos.

Asombrado y casi con miedo le dije a mi compañero, -Yo creía que el Anticristo y
la Bestia eran lo mismo; pero ahora veo que no es así, pues, esa que viene bajando
es la Bestia.

Cuando el animal se encontró con nosotros en el camino quiso atemorizarnos;


pero el hermano que estaba conmigo le dijo, -En el nombre de Jesucristo te
aquietas. La fiera, haciendo un rugido contra nosotros, siguió su camino loma abajo;
y nosotros continuamos la senda hacia arriba; pero nos acordamos del hermano que
nos seguía, y nos preguntamos: ¿Qué pasaría cuando se encuentre con la bestia
salvaje? Estando orando por él, le oímos exclamar, -¡Hermanos, un tigre! Dirigimos
nuestra vista hacia abajo y miramos al leopardo saltar sobre él, y un ruido como
atrapando algo con sus garras; pero otra vez oímos la voz del hermano, -El tigre
saltó sobre mi sin hacerme daño; pero destruyó a unas zorras que estaban detrás
de mí. Allí desperté. Click para el Índice

Un Árbol Seco
En las visiones de la noche me encontré caminando por una calle. Serían las doce
del día, pues, había gran calor, y los rayos del sol azotaban aquel lugar. Me
encaminé a un grupo de personas que casi ocupaban todo el ancho de la calle.
Cuando ellos me vieron, dijeron, “Ahí viene el que se cree que todo lo sabe.” En la
acera de la calle, junto a ellos se encontraba un árbol casi seco; el pavimento se
había roto en el lugar donde estaba sembrado; el grupo estaba acompañando y
consolando a este árbol; porque aquel árbol era su pastor.

Mientras ellos estaban ocupados en vituperarme, súbitamente el árbol habló y


dijo, “¡Bolívar! por favor, ven y háblame. Fui hasta el árbol, saqué un cuchillo y
comencé a cortar las hojas que estaban secas. Sólo dejé tres hojas, pues había
17
esperanza, estaban verdes. Guardé el cuchillo, y poniendo mis dos manos sobre el
cuerpo del árbol comencé hablar. Mientras hablaba, de mis manos corrían
corrientes de aguas que bañaban al árbol a tal manera que la tierra donde estaba
sembrado se hizo lodo, y poniendo un cajón de madera me subí, y continué
hablando hasta que el árbol desapareció, y sólo quedó aquel lodazal donde fue
plantado.

Los hermanos muy asombrados se acercaron y dijeron, -¡Mira lo que has hecho!
En vez de ayudarle, lo has acabado. Con mucha confianza respondí, -El hermano
pastor vive y desde la tierra me responderá.
Dirigiéndome al lodo llamé,
“¡Pastor...pastor!” y desde lo profundo de la
tierra se oyó una cansada voz, “Que...e...é.”
Inmediatamente, como un relámpago, la
escena cambió, y en medio de un largo camino
que atravesaba un extenso desierto, me hallé
abrazando aquel pastor, quien parecía que
había salido de una gran enfermedad, o había
dejado un gran peso. Teniéndole como a un
hijo le consolaba y le alentaba. Allí desperté.

Oremos por los siervos de Dios; pues ellos


también tienen sus luchas, y muchas veces
por su ocupación en el ministerio se debilitan
en su relación con Dios, que es el primer amor. Amemos a los tales, pues, con
sinceridad se iniciaron en las labores del Señor.

Para el razonamiento humano la respuesta de Jesús no tiene cabida o no se


ajusta a la intención de los griegos; pero Cristo siempre abrió sus labios encerrando
en sus dichos misterios para vida eterna. Estos griegos querían ver a Jesús según
los hombres, esto es, su personalidad y apariencia social; pero el Señor contestó
muy espiritualmente lo que cuesta verle y conocerle en la justicia y gloria de su
poder. Ellos, igual que nosotros, necesitamos haced morir lo terrenal: fornicación,
impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas
por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos. El apóstol advierte, “Todo aquel
que permanece en él, no peca (no practica el pecado); todo aquel que peca, no le
ha visto, ni le ha conocido”, I Juan 3:6

Nuestra vieja naturaleza debe ser humillarla hasta el polvo y, allí entre sus ruinas,
levantarnos como escogidos de Dios, vestidos del nuevo hombre, que conforme el
conocimiento de la Palabra de Dios es creado en la justicia y santidad de la verdad.

Si al hijo de perdición el Señor matará con el Espíritu de su boca, que es la


Palabra de Dios, de la misma manera morirán los deseos de la carne, quienes como
un anticristo, también se oponen y se levantan contra los propósitos del Altísimo.
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”, Jn.17:17. Las águilas del cielo sólo
se reunirán donde estuviere el cuerpo muerto, Mat.24:28; Porque si Cristo está en
alguien, el cuerpo está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de
la justicia; porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por
causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne
18
mortal. Llevando en el cuerpo siempre por todas parte la muerte de Jesús, para que
también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Por tanto no
desmayemos; aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no
obstante, se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea
produce en nosotros mayor excelente peso de gloria; no mirando nosotros las cosas
que se ven, sino las que no se ven; pues, las cosas que no se ven son eternas.

¿Estará firme tu corazón? ¿Serán fuertes tus manos en los días en que Jehová
proceda contra ti? Te dispersará por las naciones y te esparcirá por la tierra; y hará
perecer de ti, tu inmundicia. La Palabra de Jehová te será mandamiento tras
mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un
poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayas y caigas de espaldas, y seas
quebrantado; porque él acampará contra ti alrededor, y te sitiará con
campamentos, y levantará contra ti baluartes. Entonces serás humillado, hablarás
desde la tierra, y será tu voz como la de un fantasma, y tu habla susurrará desde el
polvo; porque la Palabra del Señor es como fuego, y como martillo que quebranta la
piedra.

Como litigó con los israelitas en el desierto de la tierra de Egipto, así litigará con
nosotros, nuestro Dios. Nos hace pasar bajo la vara para hacernos entrar en los
vínculos de su pacto, apartando de nosotros la rebeldía de nuestra soberbia.

Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido


la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Pues, para esto fuimos llamados; porque también Cristo padeció por nosotros,
dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló
engaño en su boca; quien cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la
causa al que juzga justamente; de modo que los que padecen según la voluntad de
Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien; porque seremos
herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con
él, para que juntamente con él seamos glorificados. Click para el Índice

30 60 100
Tanto vale preparar un alma para la vida eterna, que Dios ha ofrecido a su Hijo, y
en él darnos todas las cosas por su gracia....Venid todos y echemos manos de tan
preciosa meta que tenemos por delante.

Para que las visiones y aún mi consagración en


esos días no fueran motivos de jactancia, el
Señor me mostró, a través de un sueño, mi
equivalente delante de él. En el sueño me
encontré en un carro acompañado por un chofer
que me conducía a lo largo de un puente; me
estaba enseñándome conducir. Cuando llegamos
a un extremo del puente, el conductor tornaba el
vehículo y volvía atravesar el puente.

Aunque este instructor me infundía confianza,


yo hallaba raro que usará un puente como
19
escuela. De pronto, un carro de la policía se estacionó en un extremo del puente;
llenándome de temor, abrí la puerta del carro, y sin perder tiempo corrí de la
presencia de los policías, pues, pensaba que nos arrestarían por obstaculizar el
tráfico. Me escondí en una cueva oscura, y allí atemorizado oía los pasos del policía
que entraban a la cueva. Vi la luz de la linterna buscándome hasta hallarme y,
alumbrándome el rostro, me dijo, -No te preocupes, no te haré nada, pues, tú
marcas treinta. Allí desperté.

Desde ese día comprendí lo que Jesús quiso decir, cuando dijo, “Mas el que fue
sembrado en la tierra buena, éste es el que oye y entiende la Palabra, y da fruto; y
produce a ciento, sesenta y a treinta por uno”

Yo había dejado mi trabajo, la congregación me había expulsado, había sido


llamado falso profeta, permanecía en mi hogar orando y esperando sólo en Dios,
intercedía por los que me vituperaban, a nadie ocupaba en mis necesidades, pues,
el Señor era responsable de mi vida, recibía revelaciones cada noche, y a pesar de
todas estas cosas, la justicia del cielo sólo me calificaba con treinta, cifra suficiente
para alcanzar misericordia en el justo juicio de Dios.

En Boston conocí un hermano que el Señor le mostró un termómetro, que solo


llegaba de diez a veinte nueve grados. Sabiendo que representaba su condición
delante de Dios, el hermanito en el sueño se desesperaba para que el mercurio
subiera a treinta; pero despertó angustiado sin haberlo logrado.

Esto le pudo haber servido para que atendiera mejor las cosas de Dios, y no tanto
las tradiciones y mandamientos de hombres, que jamás tienen valor alguno contra
los apetitos de la carne. ¿Cuanto marcas tú, y en que piso te encuentras?
“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no
os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis
reprobados?”, 2 Cor.13:5

I Jn.3:17-24 “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener


necesidad y cierra contra él su corazón, ¿Como mora el amor de Dios en él? Hijitos
míos, no nos amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y en esto
conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de
él; pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él
sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza
tenemos en Dios; y cualquier cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque
guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de
él. Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y
nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado” Click para índice

La Bicicleta
“Así dijo Jehová tu Señor, y tu Dios, el cual
aboga por su pueblo..”, Is.51:22; “El redentor de
ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es su
nombre; de cierto abogará la causa de ellos para
hacer reposar la tierra, y turbar a los moradores
de Babilonia”, Jer.50:34
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“Abogaste, Señor, la causa de mi alma; redimiste mi vida. Tú has visto, oh
Jehová, mi agravio; defiende mi causa”, Lam.3:58.

“Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el
botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos”,
Is.49:25

“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios;
porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”, Rom.12:19

Me enojé; porque el hermano había hablado mal de mí, y fui a su casa a


reclamarle; y allí ambos quisimos justificar nuestras opiniones o juicios. Reclamos y
defensas fueron expuestas; y no habiendo más que decir, emprendí el regreso.
Mientras conducía a casa, mi conciencia y corazón me acusaban por el gran pecado
de haber defendido mis derechos; había menospreciado al Dios que aboga nuestras
causas. Eso es un gran delito; pero en esa noche me había olvidado de él.

Nunca en mi vida me sentí tan miserable; había fallado la prueba; no había dado
lugar a la ira de Dios; había alimentado la serpiente dentro de mi; había peleado
contra carne y sangre; había quitado la tapa al efa; había ofendido al hermano;
había manchado mi vestido; la lengua había encendido al mismo infierno; y lo peor,
había hecho enojar a Dios. De eso estaba seguro; pues sentía en el aire su enojo;
las cosas se habían empeorado; y todo, porque no dejé mis agravios en las manos
de Dios.

Angustiado por mi pecado llegué a casa como a las 11:30 p.m., y ansiando ser
perdonado y curado, me tiré de rodillas en aquel piso de la sala. No sé qué tiempo
pasé allí rogándole que tuviera, de mí, misericordia. Parece que el cielo había
cerrado sus oídos a mi súplica. Oré o recé el “Padre Nuestro”, el salmo 86, y el
salmo 91 varias veces; pero todo seguía en silencio allá arriba.

El sueño me indicaba ir a dormir; pero yo rehusaba acostarme; pues sentía que


algo terrible me esperaba en la cama. Había ofendido al que me había recibido por
hijo; y como padre que es, no en vano tiene la vara del castigo. Al fin, fui a la cama;
pero me levanté enseguida; porque un temblor, como hormiguero, comenzando por
mis pies, quiso dominarme.

Ahora estaba seguro que mis ruegos y lágrimas no habían hecho cambiar a Dios
en lo que se proponía hacerme esa noche. Otra vez le rogué, y le supliqué que me
perdonara; que yo estaba completamente
arrepentido; pero ni aun así las cosas
cambiaron.

Decidido a lo que fuere, fui a la cama; serían


como las 2:a.m. Mi esposa, profundamente
dormida, disfrutaba el descanso y la paz con
que siempre Dios la bendijo. Aquello que parecía
corriente eléctrica, fue más rápido que mis
fuerzas, pues, esta vez no pude levantarme.
21
Allí estaba, paralizado; pero bien despierto, esperando lo por venir. Sentí que un
coche, o carreta se estacionó al lado de la cama; me tomaron y me echaron dentro
del extraño vehículo, el cual empezó su carrera a través de un candente y asoleado
desierto; presentía lo peor de mi destino en ese coche; todos mis pecados vinieron
a mi memoria; aun los más insignificantes.

Muy adelante pude ver un volcán humeando; y para allí se dirigía el carro; ¡Es el
infierno! me dije, y para allí me llevan. El coche voló al ancho cráter, y allí dejó caer
su carga. Mientras descendía, oía lamentos, gritos, y llantos en las cámaras o celdas
que estaban en las paredes de aquel profundo hoyo. Una voz me dijo:

“Ellos son los romanos que persiguieron a los cristianos en los tiempos
pasados.”

Yo seguí bajando como si fuera una basura tirada al abismo. Creo que llegué al
fondo de aquel lugar. El cielo raso, que era de piedras, se cerró sobre mí. Lo que
parecía gas, o neblina muy espesa, me impedía afirmar mis pies sobre el suelo. La
angustia dominaba mi vida: -Esto no puede ser real, pensé, yo estoy pasando una
terrible pesadilla; mejor es que despierte.

Cerré mis ojos, para abrirlos otra vez con la esperanza de despertar en mi cama;
pero que decepción, todavía estaba allí; lo intenté la segunda vez; pero todo fue
inútil. No era un sueño, no era una pesadilla, ni aun era una revelación nocturna, o
visión; yo me encontraba en el infierno.

Pronto pude distinguir entre la neblina,


unas creaturas horribles que venían hacia
mí. Parecían caballos, pero sus cabezas,
eran cabezas de hombres; el cabello lo
tenían negro, largo y despeinado; sus
dientes afilados como leones. Sus
intenciones eran morderme.

Mi alma angustiada se acordó de Dios; y


con un clamor que salió de lo más
profundo de mis entrañas, clame:
“¡Jehová! ayúdame.”

El cielo raso se rompió; y vi descender a mi Señor, mi Padre, y mi Dios vestido de


blanco; pero con unas manchas en sus vestidos; porque mi pecado habían salpicado
su ropa cuando Él llevó mi culpa...Gloria a Dios...Aleluya.

Aparentaba unos 40 años; su cabello era rubio bronceado. Arrebatándome de en


medio de esos infernales seres, me llevó consigo hasta sentarse sobre una lisa roca
de ese lugar. Me puso sobre su muslo derecho, y con su brazo, cual padre amoroso
y angustiado, me abrazó; dándome abrigo y consuelo.

¡Que maravilla!, mi Padre había escuchado mi clamor; y allí estaba teniéndome


en sus piernas, y mi cabeza recostada en su pecho.
22
Estando aun sentado en sus piernas, se acercaron esas irrespetuosas creaturas
con la intención de agredirme; pero les dijo: ¡Fuera!; y ellas tuvieron que apartarse;
entonces realicé que nuestro Dios es Señor en los cielos, en la tierra, en el mar, y en
el mismo infierno...Gloria a Dios, Aleluya...

Se levantó, me puso en el suelo, y me dijo: “Sígueme”; y mientras caminamos en


medio de un túnel, yo, detrás de él, contemplaba la grandeza de su gran amor por
mí. Sin mirar atrás, caminando delante de mí, me exhortaba por lo que hice.
Mirando sus espaldas en el camino, le dije: “perdóname, no lo haré más”; con un
gesto afirmativo de su cabeza, y sin mirar atrás me dio a entender que me había
perdonado. “No me dejes volver nunca más a
este lugar”; otra vez con la cabeza me dijo
que también había aceptado mi petición;
“Revélate a mi vida cuando no entiendo
algo”; Sí, me dijo con la cabeza.

Llegamos a un árbol muy grande, al pie del


cual, había una bicicleta nueva; -Andad
siempre en ella, me dijo; y dándomela,
desperté en mi cama; ya era de mañana.

La bicicleta anda en camino angosto,


“Porque estrecha es la puerta, y
angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hayan” Mat.7:13,14

También la bicicleta no anda hacia atrás,


“Ninguno que poniendo su
mano en el arado mira hacia atrás,
es apto para el reino de Dios” Luc.9:62

“El león fuerte entre todos los


animales, que no vuelve atrás por nada” Prov.30:30

Las dos ruedas de la bicicleta nos separan del poder “tierra” mientras
continúe andando,
“Alcé luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento
en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los
cielos”
Zac.5:9

Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, mi


mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto,
sino terrenal, animal, diabólica, Stg.3:14,15; “haced morir, pues, lo terrenal en
vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia,
que es idolatría”, Col.3:5.

“Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con
toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo....., y juntamente con él

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nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo”,
Efe.1:3; 2:6.

Solamente doblando las rodillas se puede continuar en la bicicleta; y


subiendo lomas se necesita más esfuerzo pedaleando. En las bajadas no son
necesarias las rodillas; pero el camino de la vida es hacia arriba al entendido, para
apartarse del infierno abajo, Prov.15:24

Velad y orad, para no que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está


dispuesto, pero la carne es débil; ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para no
entréis en tentación, Mat.26:41; Luc.22:46

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar, I Tes.5:16,17. Fortaleced las manos
cansadas, afirmad las rodillas endebles”, Is.35:3. Por lo cual, levantad las manos
caídas y las rodillas paralizadas.., Heb.12:12. Click para Índice

Bomba Atómica
“Jehová habló a Moisés, diciendo: Hazte dos trompetas de plata; de obra de
martillo las hará, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer
mover los campamentos”, Num.10:1

“¿Se tocará la trompeta en la


ciudad, y no se alborotará el pueblo?
¿Habrá algún mal en la ciudad, el
cual Jehová no haya hecho? Porque
no hará nada Jehová el Señor, sin
que revele su secreto a sus siervos
los profetas. Si el león ruge, ¿quién
no temerá? Si habla Jehová el Señor,
¿quién no profetizará?”, Am.3:6-8

“Clama a voz en cuello, no te detengas, alza tu voz como trompeta, y anuncia a


mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”, Is.58:1

“El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre,
que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se
quemó toda la hierba verde”, Ap.8:6

En las visiones de la noche fui transportado a unos grandes peñascos frente al


mar. Estando parado sobre una de esas peñas blancas, y con muchas otras a mis
espaldas, sentí que por detrás de mí alguien se acercaba; volteándome vi a un gran
ángel en largas vestiduras blancas que, junto a su largo cabello, eran movidas por
el viento de aquel soleado día. Trayendo consigo una larga y reluciente trompeta
plateada llegó a mí y me dijo, -Dios dice que toques esta trompeta.

En obediencia, tomé aquella trompeta sin saber por qué tenía que soplar aquello
que en la vida real nunca había tocado; y estando frente al mar soplé. Apenas hube
soplado, una grande explosión nuclear ocurrió. Cuando recobré el conocimiento, yo

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estaba tendido bajo un árbol sin hojas en la orilla del mar y con mis vestidos vueltos
trizas. Allí desperté. Click para el Índice

Caballo Negro
En una madrugada abrí mis ojos, y allí, casi sobre mí, estaba un ángel; lo tomé
por las mangas de sus vestidos: “Bendíceme,” le dije; él luchaba queriendo irse de
mi, pero yo insistía en su bendición. “No soy enviado a ti, sino a tu esposa”, me
dijo; y dejándole ir a ella, seguí durmiendo.

En la mañana, mi esposa despertó muy emocionada; “he tenido un bonito


sueño”, me dijo,
-Soñé que me encontraba en la orilla de un
caudaloso río, y teniendo la necesidad de
cruzar, no podía hacerlo. Angustiada y afligida
estaba cuando, oí por las orillas pasos de algo
caminando hacia mí; era un caballo grande y
tan negro como el cuervo, que venía
galopando entre las piedras y las aguas de las
orillas del río. Llegó a mí y me dijo,
-“Sube sobre mis lomos, yo he venido a
cruzarte;”Y sabiendo que era el Señor, subí
sobre él; y llegando a la otra orilla desperté.

Las muchas aguas, la oscuridad, y la tierra


del Norte representan tribulaciones
ypruebasque tenemos que cruzar; pero en las
densas tinieblas y grandes olas, el cristiano
noestá solo. Cuando más oscura parece la
situación, es cuando más pegados estamos en los lomos del que se viste de
oscuridad. Nos dará la victoria en tierras del Norte, y hallaremos
paz ..Aleluya..gloria a Dios, Zac.6:6,8 Click para el Índice

Muerte De Juvencia
“Todo va a un mismo lugar, todo es
hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo”
Ecl.3:20

“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez,
y después de esto el juicio, Heb.9:27, Porque es necesario que todos nosotros
comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que
haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo, 2 Cor.5:10, El cual
pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en
bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son
contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia,
tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, al judío
primeramente y también al griego, porque no hay acepción de personas para con
Dios.....en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres,
conforme a mi evangelio”, Rom.2:6-12,16
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“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos
para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua, Dan.12:2. El camino
de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo, Prov.15:24.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por
mí, Jn.14:6. ...Y sus pasos nos pondrá por camino, Sal.85:13, Pues para esto fuisteis
llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para
que sigáis sus pisadas”, I Ped.2:21.

Serían como las 5 de la mañana cuando mi esposa, con un dolor como nunca
había tenido, me despertó: -Me duele mucho el lado derecho, Y como era una
persona que sabía sufrir en silencio, entendí que su dolor era grande, y por lo tal, la
llevé inmediatamente al hospital, calmaron el dolor con morfina, y quedando
internada recibió toda clase de exámenes, la radiografía mostró algo del tamaño de
una pelota de football en su estómago, pero ellos no sabían que era.

Operaron para explorar, y el médico dio el resultado: “Sangre cuajada causada


por alguna vena que se rompió fue la causa de todo, pero ya está limpia y todo será
normal en ella, sólo que necesita seguir en el hospital a que se recupere de la gran
apertura que sufrió su estómago.” Quedamos en paz con las palabras del doctor
que la operó. Su estado siguió recuperándose, de tan enorme cortada, mientras ella
seguía en el hospital.

Una tarde sonó el teléfono: -El doctor quiere ver a toda la familia en el hospital de
una vez, la aflicción inundó a todos en casa: ¿habrá muerto?, fue lo que todos nos
preguntamos, mis hijos y nuestro amigo Manuel Velazco se adelantaron en llegar al
hospital. Yo estaba un poco nervioso y quise quedarme un ratito con el Señor antes
de ir a la inesperada cita. ¿Con quién crees tú que ella está mejor, conmigo o
contigo? Sentí en mi espíritu que el Señor me preguntó. Tuve que decirle la verdad:
-Contigo Señor.

Estando todos en la oficina, el doctor habló:


-La señora Guevara está mejorando muy bien de la operación, pero cuando
examinamos la sangre cuajada, resultó ser producida de un tumor canceroso que
está creciendo en algún lugar de su abdomen.

Por lo menos, no era lo que habíamos pensado, pues la tendríamos en casa pronto,
pero sentí buscar el rostro del Señor en ayuno y oración.

Ella había sido y aún era la mujer en donde yo encontraba paz. En 26 años de
casados nunca hubo una discusión, ella no sabía pelear, nunca habló de los defectos
de su esposo, ni comentó lo que no entendía. Sus lágrimas, secretamente las vertió
en la botella de Dios, nunca me llevó la contraria, pero a solas yo respetaba sus
consejos, ella nunca se metió cuando yo corregía los hijos, pero a solas me llamaba
la atención cuando se me pasaba la mano, nunca contradijo una orden dada a los
hijos, mas exigía que se cumpliese.

Aún los que no me amaron, no pudieron dejar de amarla, ella no peleó mis
pleitos, ella amó y oró por mis adversarios, ella nunca aceptó el chisme, que

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descubriendo las faltas difama y quita la honra de los hombres, ella fue celosa de la
conducta cristiana en sus hijos.

Ella amó tanto mi ministerio, que se sacrificó cuidando los niños mientras yo
viajaba por meses, ella comprendió que se había casado con un hombre que sólo su
Dios y dueño planeaba y dirigía sus misiones a diferentes culturas e idiomas, y por
temor a ese Dios se negó, y así yo pude cumplir lo encomendado.

En una ocasión había regresado de un viaje de 6 meses por Sur América, solo
tenía 2 meses en casa, y sin ningún deseo de salir, cuando recibí una carta del
pastor Aarón Rodríguez desde Curumba, Brasil, me decía que conforme lo acordado
no me olvidara de la visita que le debía. -Eso está muy lejos, es una iglesia
pequeña, el pasaje es muy caro, y además, yo no quiero ir, pues acabo de llegar,
murmuré, Pero esa gran mujer que Dios me había prestado, dijo: -Si diste tu
palabra, debes ir. Eso fue suficiente para empacar y retirarme, esta vez, por ocho
meses.

Ella amó a Dios más que a su propia felicidad, y por él se negó hasta lo sumo en
que una mujer se puede negar, en mi ausencia supo educar cristianamente a los
tantos niños que Dios nos dio. A pesar que asistieron a escuelas públicas de
Brooklyn, Boston, Los Ángeles, y Fresno,
ninguno tomó el camino de los incrédulos. Y
por lo tal, oré: “Señor, tú sabes y yo lo sé, que
para ella es una ganancia dejarnos; pero para
los de aquí es bueno gozar un poco más de
sus hermosas cualidades con que la has
adornado.”

En la segunda noche de mi ayuno, por la


madrugada tuve una visión: Era de noche y yo
estaba sentado en la acera de la calle un poco
triste; cuando de pronto oigo, detrás de mí,
pasos que vienen; era un ángel del Señor;
llegó a mí, y puestas sus manos sobre mis espaldas, dijo: -Bolívar, Dios dice que
leas Isaías 57:1,2

“Perece el justo, y no hay quien piense en ello;


y los piadosos mueren, y no hay quien entienda que
de delante de la aflicción es quitado el justo. Entrará en la paz;
descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios”

La respuesta había sido clara; el Señor llevaría a Juvencia a mejor vida. Ella iría a
su Señor y Dios por quien tanto, en secreto, había sufrido. La joya prestada volvería
a su dueño; su trabajo había terminado.

Salió del hospital muy recuperada; todas las iglesias que la amaban continuaron
orando. Su color rosado brillante volvió; subió de peso; rió y se gozo entre nosotros.
Nunca recibió tratamiento médico; porque no podían identificar el cáncer, pues la

27
orina indicaba “negativo”; aunque ellos aseguraban que existía. Por tres años y
medio no sufrió dolores; creí que hicimos cambiar a Dios, y me gozaba por ello.

Pero en enero de 1983 empezó a sentir dolores en el costado derecho; aquello


fue creciendo; su estómago también crecía; las radiografías identificaron el cáncer;
y ya era tarde para tratarlo; enflaquecía cada día; pero nunca los dolores fueron
intensos; yo le había dicho al Señor, que por amor a ella, no la enflaqueciera; pero
él no me hizo caso; me quería enseñar que es amor.

En una tarde, postrado al lado de su cama, abriendo todo mi corazón, le confesé


de cosas que pasaron en mi vida algunos años atrás y que, por no causarle dolor, no
se las había dicho antes. -Yo lo sabía todo, me dijo; pero siempre he respetado el
trato de Dios contigo.

Aunque parecía un esqueleto con piel, todavía hizo reír a sus labios; todavía
disciplinó a sus muchachos, que ya habían crecido bastante; todavía procuró el bien
por lo demás, y aún por los que le hicieron sufrir en silencio; todavía me instaba a
cumplir con los compromisos ministeriales; todavía regó las flores del jardín; todavía
oró por la salud de otros; y su Dios le hacía dormir todas las noches, después de
escuchar a Jenny leerle su salmo:

“Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia,


tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Hijos de los
hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y
buscaréis la mentira? Selah. Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para
sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare. Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro
corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah Ofreced sacrificios de justicia, y
confiad en Jehová. Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza
sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. Tú diste alegría a mi corazón mayor
que la de ellos cuando abundaba su grano y su vino nuevo. En paz me acostaré, y
asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado”, Sal. 4

Dios es mi testigo, yo amé, respeté, y consideré en gran manera aquello tan


precioso que estaba en ese cuerpo moribundo. Allí aprendí que el verdadero amor
no ama la hermosura externa; pero siempre amará lo interno, que es la verdadera
expresión o carácter del alma. Ella fue una de las pocas almas hermosas que el
mundo ha visto.

Una tarde mientras estábamos en la sala me preguntó:


-¿Cuándo será que Dios me llevará? -Ya me quiero ir; estoy cansada de este
cuerpo, quiero descansar.
-Ten paciencia, él tiene su tiempo, le respondí.

Una semana después me encontraba en la ciudad de Los Ángeles (225 millas de


casa), ministrando cada noche, A las 10 de la mañana sonó el teléfono:
-Bolívar, no me siento bien, ven.
Tomé el carro y corrí violando todas las leyes de velocidad; a las 12:30 ya estaba en
casa.
-¡Que rápido llegaste!, me dijo; y subiendo al carro le recomendó al hermano
José:
28
-Riega las plantas.
-Sí, hermana Juvencia, pierda cuidado, contestó aquel jovencito a quien habíamos
encontrado en las calles de Los Ángeles sin lugar donde pasar las noches.

Mientras nos dirigíamos al hospital me preguntó:


¿Consiguieron ya, Miriam y Omar, apartamento?
-Ayer comí con ellos en su casa, le contesté, y con gran gozo dijo:
-Miriam merece la felicidad; pues sacrificó parte de su vida en la manera que
sirvió al Señor.

De inmediato fue internada; y otra vez la morfina fue usada para aliviar su dolor.
A las cuatro de la tarde, estando toda la familia con ella, me dijo:
-Llama al hermano Bernardo en Los Ángeles, quiero verle.

A pesar que entre Bernardo y yo había ocurrido una, muy lamentable, separación,
el pastor Rodríguez y su esposa siempre fueron verdaderos amigos de Juvencia.
Pero ya hacía un buen tiempo que, por mí, no se habían visto.

El tomó el teléfono y le saludé:


-Dios te bendiga Bernardo, Juvencia está aquí en el hospital y quiere verte. En
cuestión de minutos casi todos los miembros de “La Senda Antigua”
emprendieron marcha a Fresno.

A las 6:30 de la tarde pidió que su muy amada nuera Diana le leyera el salmo
preferido; y con todos a su alrededor cantamos:

“Cruzando el valle voy…hasta


llegar allá, a la mansión de paz para
vivir con mi Jesús; allí no habrá dolor, ni llanto
para mí; allí yo cantaré, que soy feliz con mi Jesús”

Terminado el canto, a las 7 p.m., dos lágrimas habían en sus ojos, y ya ella no
estaba allí. Se había ido con su Pastor, su Dueño, su Señor, y su Dios al descanso
que está preparado para los que sean como ella. Bernardo llegó a las 7.05 p.m.

Sal.116:15Estimada es en los ojos de Jehová La muerte de sus santos.

Sal. 48:14 Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos
guiará aun más allá de la muerte.

Jn.11:25,26 Dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque
esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
¿Crees esto?

Filp.1:21,23 Dijo Pablo: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia...


Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar
con Cristo, lo cual es muchísimo mejor.. Click para índice.

Cabrita Del Señor


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“Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna” Jn.3:16

“En esto hemos conocido el amor, en que él


puso su vida por nosotros; también nosotros
debemos poner nuestras vidas por los
hermanos” I Jn.3:16

La víctima u ofrenda pascual,


necesariamente no tenía que ser un corderito;
podía ser un cabrito, pero debía ser macho, “El animalito será sin defecto,
macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras”, Ex.12:5. Era
macho porque representaba a Cristo dando su vida; que con su sangre fuimos
santificados o separados del juicio de condenación que aguarda a este mundo. Su
sangre nos arrebató del fuego; pero de la manera que el cabrito fue el alimento
necesario en esa trágica noche pascual, Cristo ha dado su carne, que es su cuerpo,
para que de él comamos todos los que estamos cubiertos con la sangre. Y nosotros,
su esposa y su cuerpo, debemos ofrecernos en olor grato a Dios en sacrificio vivo,
como cabritas sin defectos, para que los hermanos, comiendo de nosotros, tengan
salud, crezcan, y vivan eternamente, Lev.4:28*-31.

(*La palabra en el literal hebreo es “cabrita”, y no cabra; por lo contrario, en


Mat.25:32,33, la palabra en KJV es “cabras”, y no cabritos. “Cabrito” no es negativo;
pero “cabras” algunas veces.

“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por
medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para
Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a
éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquellos olor de vida para vida”,
2 Cor.2:15,16.

En las visiones de mis sueños, vi a Juvencia a la entrada de un gran jardín, que


más bien parecía un bosque; pues estaba lleno de muchos verdes pinos. Ella estaba
meciéndose en un columpio; su vestido era rojo con bolitas blancas (en su vida ella
usó ese traje). Mientras se mecía, sonriéndose me miraba; pero yo estaba perplejo;
pues ella había muerto.
¿Eres tú, Juvencia?
-Si, soy Juvencia.
-No puede ser, tú estás muerta.
-No estoy muerta, yo vivo, me respondió.
Me acerqué a ella y le indagué:
-Dime lo que sucedió esa noche en el hospital cuando cantando, “Cruzando el
valle voy”, tu moriste. Cuéntame, ¿que pasó?
-De pronto me encontré entrando por este jardín, y entre los árboles oí la fuerte
voz de Dios que dijo: “Nadie me va quitar mi cabrita”, fue su respuesta.

No sé cómo; pero yo mismo me encontré paseando dentro de aquel precioso


huerto. Llegué a un árbol y, mirando hacia arriba, vi tres mujeres altas muy finas y
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con vestidos rosados, anaranjados y azul claro, respectivamente. La del anaranjado
se me quedó viendo y comprendí que era Juvencia, aunque era diferente.
¿Eres tú Juvencia?
-Aquí no me llamo Juvencia, me dijo, -mi nombre es Margarita.
Contemplando aquello, desperté

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere,
le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”
Ap.2:7

“Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu nombre nuevo, que la
boca de Jehová nombrará. Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y
diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán desamparada,
ni tu tierra se dirá más desolada, sino que serás llamada Hefzibá, y tu tierra, Beula;
porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada”, Is.62:2-4. Click
para índice

23 Dólares
Cuando regresaba de mis largos viajes, yo venía con las ganas de quedarme con
mis hijos y esposa por largos meses juntos; pero mi vida había sido comprada, y el
que la compró gobernaba mi corazón; yo era la víctima, y él tenía que ofrecerla
como alimento a su precioso pueblo que aún sufre hambre de carne asada; y
aunque le era duro aceptarlo, mi esposa así lo comprendía.

En una ocasión, tenía una semana de haber regresado del África, y casi llorando
me dijo:
-Yo creo que soy egoísta con Dios.
¿Por qué dices eso?, le dije.
-Es que yo quiero tenerte aquí, cuando yo sé que el pueblo de Dios se goza tanto
con tu ministerio. Yo no podía creer lo que estaba oyendo; sólo era una semana con
ella, y hablaba así.
-Tú tienes todo el derecho de querer tenerme contigo después de tanto tiempo
separados; pues yo soy tu esposo, le respondí.

A veces solamente tenía un mes de estar en casa cuando mi corazón comenzaba


a sentir el llamamiento para volver a salir. La tristeza me invadía: Otra vez dejaría
mi casa; otra vez dejaría mis muy amados hijos con quien jugaba en los parques y
lagos; otra vez dejaría de pasearme con ellos por las tiendas y restaurantes; otra
vez dejaría de contemplar las flores del jardín; otra vez dejaría la dulce presencia de
ella.

En esta congoja mi alma, automáticamente, despedía un gemido suave del canto:

Como podré estar triste, como entre sombras ir,


como sentirme solo; y el dolor andar. Si Cristo es mi refugio;
mi amigo siempre fiel; si él cuida de las aves, cuidará también de mí

-Ya te vas a ir, me decía ella.


¿Por qué dices eso?
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-Es que ya te conozco; cuando te la pasas cantando esa canción, es porque te vas
a ir.

Días antes de partir procuraba estar muy cerca de ellos; veía mucho sus rostros.
¿Los vería otra vez? Y si así fuera, ¿cuando?; pues mis tiempos están en Sus Manos.
La hora más crucial era la despedida:

-Oremos, que me voy; si Dios quiere, regresaré en un mes. Les decía tratando de
consolar el dolor que siempre causó la separación.

Agarrados de manos en la sala, hacíamos un círculo; y con las lágrimas haciendo


un nudo en mi cuello, apenas podía pedir con todo el corazón al Señor que regara y
cuidara con su bendición las flores que quedaban completamente en sus manos.

Terminada la oración, les daba un apretón a todos; daba la vuelta y tomaba el


carro llorando. Dejando mi amado y precioso jardín desprendiendo aroma mezclado
con lágrimas a su Dios.

En una ocasión ella me dijo: “Mi responsabilidad es la casa, y aunque es duro


quedarme sola, yo sé que Dios así lo quiere; ese es mi trabajo; pues anoche el
Señor vino a mí en sueños y me dijo: Hija, lee I Cor.15:58.

“Así que, hermanos míos amados,estad firmes y constantes, creciendo en


la obra del Señor siempre, sabiendo quevuestro trabajo en el Señor no es en
vano”

Dos meses después de la muerte de mi esposa, se levantó una tempestad contra


mí, que sólo la misericordia de Dios me sostuvo en pie. Se me acusó de cosas que
habían pasado tres años atrás, y que ellos nunca pudieron comprender, y por lo tal
con mucha razón y lógica me acusaban; no considerando que Dios es el mismo de
ayer, hoy, y por los siglos; y que él todavía habla cara a cara; y en su soberanía,
como alfarero, hace del mismo barro vasijas para usos diferentes que alcancen sus
propósitos; y porque es Dios tiene la facultad de dirigir, mandar, y gobernar
personalmente las vidas de sus siervos; y porque es Dios, no está sujeto a nada ni a
nadie; aunque ¡Ay! de nosotros en menospreciar sus leyes escritas, o las dichas
cara a cara.

A Jeremías se le ordenó tentar a los recabitas, Jer.35:1-11; A Ezequiel se le ordenó


comer pan inmundo, Ezeq.4:11; A Oseas se le mandó amar a una mujer amada por
su compañero o esposo, Os.3:1 (ASV); A Isaías se le ordenó andar desnudo por las
calles de Jerusalén, Is.20:2; Moisés fue ordenado cara a cara en lo relacionado a la
cusita, Núm.12:1,-8. Dios usó la actitud y los dichos de una ramera para esconder
los espías, y así alcanzar su propósito, Jos.2:1-14; Stg.2:25; También dirigió a las
parteras en lo que hicieron y dijeron para hacer un gran pueblo, Ex.1:15-20; Saúl
pecó porque no mató, I Sam.15:1-33; Dios instó a David censar al pueblo, 2
Sam.24:1; Dios hizo juramento contra su propio juramento, Deut.1:34,35; Dios echó
a un lado lo que había dicho a Elí, I Sam, 2:27-30. Sin importarle la ley que él mismo
había dado a los israelitas, Dios inspira a Sansón a enamorarse de una gentil
filistea, Jue.14:1-4; Juan el Bautista por humildad negó ser Elías, y lo era, Mat.11:14;
Luc.1:13-17; Jn.1:21-23;
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Y entre los últimos de todos, como un abortivo, ha tratado personalmente
conmigo; y en sus planes, muchas veces he tenido que hacer lo que aun no
comprendo; he ido donde nunca quise ir; he llevado conmigo a quien no se suponía;
me vistió de negro por 10 años; con dolor en mi alma, me hizo enmudecer acerca
de mis hijos y esposa; y cuando más quería andar con ella, me la quitó. Con razón él
dijo:

¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? Mat.20:15

Ro 11:33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!


¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

Ro 11:34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

Experimentado en su Dios, Jeremías dijo:

“Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz;...Me cercó por todos lados, y no


puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas; Aun cuando clamé y di voces,
cerró los oídos a mi oración; Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis
senderos. Fue para mí como oso que asecha, como león en escondrijos; Torció mis
caminos, y me despedazó; me dejó desolado.

Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis
entrañas las saetas de su aljaba. Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos
los días; me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. Mis dientes quebró con
cascajo, me cubrió de ceniza”, Lam.3:2-16.

En mis sueños me sobrevino una visión: Me encontraba en el banquillo de los


acusados; mucha gente se encontraba presenciando el juicio en esa corte; mi
acusador era un joven americano. El Juez nos llamó a los dos a estar de pie frente a
su respetable mesa judicial:

-Miren este reloj despertador que tengo en la


mesa; solamente tiene una manecilla; y está abajo
marcando las 6:00. Ustedes mismo van a juzgarse: El
que pueda levantar la manecilla hasta las 12:00, o
llegando a esa hora, tiene la razón; el que no pueda,
es culpable; uno por lo que se le acusa, o el otro por
acusar falsamente. El joven Mike fue el primero en
tratar, y aunque se esforzó, ni a las 7:00 logró
subirla. Con el asombró de muchos en el salón, y la
vergüenza en mi acusador, yo logré alcanzar las
11:00.

El juez, en su generosidad, me entregó un cheque


de 23dolares. Dando la vuelta, me disponía dejar aquella sala, cuando el juez me
llama la atención:
-El cheque no es para ti; es para esa persona que está detrás de ti.

33
Un poco desconcertado, me volteé; y para mi sorpresa, allí estaba mi esposa; y
con gran cariño y gozo le entregué el cheque a tan preciosa persona que durante 23
años de ministerio, aunque llorando y sufriendo, no interrumpió el cumplimiento del
plan de Dios para conmigo. Con razón alguien dijo: “Detrás de un ministerio, hay
una buena esposa.”

Todo el crédito, de lo que hice por él, fue dado a ella al irse con su Señor, el Dios
que vio sus lágrimas, oyó su clamor, y convirtió muchas veces sus noches en días
llenos de esperanza. Click para el Índice

La Rosa Del Jardín


En las visiones de sus sueños, Juvencia recibió
luz y consuelo muchas veces; en una ocasión
soñó que ella era una preciosa rosa en el jardín;
y que una joven, que en la vida real le hacía
sufrir, regaba aquella flor para que siguiera
hermosa, y creciendo. Ella entendió el sueño;
ella comprendió que los agravios y sufrimientos
en la vida del cristiano harán un pan dulce en los
que han muerto para el mundo. Ella supo amar y
orar por los espinos y abejas del jardín que
lograron hacer que la rosa diera olor y miel a
Dios y a la gente.

“Magullaste las cabezas del leviatán, y


lo diste por comida a los moradores del desierto”
Sal.74:14

“Del devorador salió comida, Y del fuerte salió dulzura” Jue.14:14.

Y sabemos que a los que aman a Dios,


todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los
que conforme a su propósito son llamados Rom.8:28

Dios dijo:
“Como el lirio entre los espinos, así es mi amiga entre las doncellas”
Cant.2:2
La amiga dice:
“Levántate, Aquilón (vientos o tempestades del norte),
y ven, Austro (vientos o tempestades del sur); soplad en mi huerto,
despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta”
Cant.4:16.
Alguien pregunta:
¿Quién es ésta que sube del desierto como columna de humo,
Sahumada de mirra y de incienso y de todo polvo aromático?
¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado?
34
Cant.3:6; 8:5
Ella dice:
“Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable...
No reparéis en que soy morena, Porque el sol me miró”
Cant.1:5,6
Dios le dice:
“He aquí te he purificado, y no como a
plata, te he escogido en horno de aflicción” Is.48:10

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El Perico
Así como Gedeón pidió señales a Dios
para seguir en el camino que por
revelaciones el Señor lo estaba llevando;
también nosotros algunas veces las
necesitamos, y es allí que Dios usa
diferentes alternativas para hacerlo. Él
puede hacer que un hermano profetizando
nos confirme lo que ya él nos ha indicado,
Hech.21:10-13; puede darle visión o sueños
a otros acerca de lo que él está tratando con
nosotros, Jue.7:13-15; Hech.9:10-12; o él
mismo puede darnos la señal que le
pidamos (si es de su consentimiento),
Jue.6:36-40. Cuando las dudas y las aflicciones asaltan nuestra mente y corazón, si
él quiere, puede darnos señales consoladoras de su poder sin que nosotros se las
pidamos, Sal.94:17-19.

Las circunstancias que acarreó el personal trato de Dios en mi vida, Lam.3:1-11,


me llevaron al valle de los desfigurados; dejándome desvalido, menospreciado,
destronado, deshonrado, difamado y empañado para hombres y hermanos; pero no
para él. “Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días; Me llenó de
amarguras, me embriagó de ajenjos. Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de
ceniza; Y mi alma se alejó de la paz, me olvidé de la felicidad, y dije: Perecieron mis
fuerzas, y mi esperanza en Jehová; Mi alma clamaba, Acuérdate de mi aflicción y de
mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel.”

El periquito que teníamos se escapó mientras Isaías lo estaba bañando en esa


mañana de abril de 1983. Voló a los muchos árboles que estaban frente a casa; era
cieguito de un ojo, y teníamos 7 años con él. Mis hijos lo querían mucho,
especialmente Isaías; pues siempre ha amado a los animales, y ellos a él; su madre,
cuando vivía, hasta oró con otra hermana para que sanara el pajarito que estaba
muriendo.

Fue la primera noticia que oí cuando llegué ese mediodía a casa, y aunque me
dolió un poco, dije dentro de mí, “Dios se llevó mi esposa; alejó mis hermanos y
amigos, y al perico también; lo que falta son mis hijos que se aparten; pero aunque
no entiendo lo que pasó, lo que está pasando, y lo que pasará en mi vida, y siendo
aún el escarnio a todos mis hermanos, y el comentario de sus labios, seguiré
35
refugiándome en el que me dijo muchos años atrás, tu nombre es noble y muy
grande en el cielo. “Pero yo a Dios oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena
voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu
salvación, escúchame. Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de
los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas. No me anegue la corriente de
las aguas, Ni me trague el abismo, Ni el pozo cierre sobre mí su boca. Respóndeme,
Jehová, porque benigna es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus
piedades. No escondas de tu siervo tu rostro, Porque estoy angustiado; apresúrate,
óyeme. Acércate a mi alma, redímela; Líbrame a causa de mis enemigos. Tú sabes
mi afrenta, mi confusión y mi oprobio; Delante de ti están todos mis adversarios. El
escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se
compadeciese de mí, y no lo hubo; Y consoladores, y ninguno hallé....Porque
persiguieron al que tú heriste, y cuentan del dolor del que tú llagaste.

Serían como las 3 de la tarde de ese mismo día, que estando en mi cama muy
afligido y angustiado con las sombras de la duda menoscabando toda memoria de
lo que Dios me había dado y mostrado en su personal trato conmigo, me vino una
visión: Vi al periquito regresando al jardín de la casa y, dejándose atrapar por Josías
que regaba las flores, era acariciado por mis hijos con gran gozo. Me senté en la
cama y le dije al Señor, si esta visión es ya una realidad, yo seguiré creyendo en
todas las visiones y sueños que he recibido; también seguiré creyendo que las
cosas que no he podido evitar en mi vida vinieron de parte tuya y no del diablo.

Me levanté, fui a la yarda y vi a Josías regando las flores, y le pregunté, ¿Has visto
al periquito? -Acaba de regresar a la yarda, y ya Isaías lo tiene en la jaula, respondió
muy emocionado. Aleluya...Gloria a Dios. Click para el Índice.

La Ciudad De Mi Padre
En un sueño me encuentro caminando a una
ciudad llamada “La ciudad de mi Padre”. Pronto
llegué a un río no muy ancho; pero parecía
profundo y oscuro.

Me preocupé por un momento, no porque tuve


miedo, o no sabía nadar; pues desde pequeña he
nadado. No quería mojar mi vestido blanco que mi
padre me había dado. Pensé que sería
conveniente quitarme el vestido, y cruzar el río
nadando con una mano mientras con la otra sostendría mi ropa.

En el momento que me proponía hacer lo que había pensado, oía una voz que me
dijo: ¡No! hija mía, ven por este lugar; yo te enseñaré como cruzar el río. Cuando
miré por donde había venido la voz, vi al Señor Jesús, vestido de blanco, y parado
sobre las aguas con su mano extendiéndola a mí. Yo fui a él, tomé su mano y
empezamos a caminar sobre las aguas. Miré que las aguas debajo mis pies fueron
cristalinas y no profundas. Pude ver en el fondo del río grandes rocas lisas que nos
sostenían mientras cruzamos.

36
Cuando fuimos a mitad del río, extendí mi mirada hacia adelante, a la distancia, y
para mi asombro, miré la Ciudad de mi Padre que resplandecía con tan gran
magnitud que nunca había visto antes. Gran gozo inundó mi alma; grité como un
niño, y llena de excitación comencé a correr a esa gloriosa ciudad. Entonces
desperté.

Sal 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno;
porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Juan 14:1-3NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En
la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy,
pues, á preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré
otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también
estéis.

Filp 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos
al Salvador, al Señor Jesucristo. Click para el Índice

Primera Mitad
“Y por otra semana confirmará el pacto con muchos, a la mitad de la semana
hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las
abominaciones vendrá el desolador,
hasta que venga la consumación, y lo
que está determinado se derrame sobre
el desolador”, Dan.9:27

Soñé que un ejército de otro


continente había dominado al mundo, y
que al principio permitiría adorar y seguir
en sus religiones a todos; pero alguien
me hizo sentir que después de algún
tiempo impediría toda adoración o culto,
sea cual fuese la religión.

Estando en el balcón de mi casa junto


a unos hermanos, cantábamos en la
oscuridad al Señor, quien desde un árbol muy cercano nos hablaba palabras de
consuelo y de aliento. De pronto, entró a la casa un capitán de los chinos
comunistas, pues habían, junto a Rusia, acabado de vencer a los Estados Unidos; y
ahora estaban haciendo un recorrido por las calles del país. Este oficial traía consigo
un grupo de soldados y acercándose al balcón nos preguntaron, -¿Qué hacen allí? a
lo que yo respondí: “Estamos alabando a Dios, y él nos está hablando desde el
árbol, y si ustedes oyen atentamente, también podrán escuchar. Todos pudieron oír
al Señor hablándonos; pero aunque los soldados parecían convencidos, temieron
comunicarlo a su oficial, quien permanecía tan endurecido como una roca para no
aceptar las cosas espirituales. -Posiblemente es una grabadora que ustedes tienen
en el árbol, nos dijo, y agregó, -¿Tienen ustedes papeles o documentos para
dedicarse a la religión? Cuando le mostré mis documentos, los tomó en sus manos y
muy rápidamente me dijo que yo no se los había dado, a lo que yo insistí en si
37
haberlo hecho. Cuando casi nos prolongamos en una discusión que para mi
resultaría peligrosa, llegó desde afuera un soldado y le dijo que lo necesitaban para
un asunto; diciéndome que volvería más tarde, y llevándose mis documentos, allí
desperté. Click para el Índice

Segunda Mitad
“Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos, también se le dio
autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”, Ap.13:7

En otro sueño se me mostró una escena en donde vi a un hombre blanco, que


vestido de oficial, tenía a su cargo un grupos de soldados chinos con hachas en sus
manos. Atados con las manos atrás, vi a un grupo de tres hombres y una mujer. El
oficial dio la orden, y yo vi a uno de los soldados acercarse al primer misionero y
cortarle la cabeza. Y mientras los otros
hermanos parecían resignados a morir por su
fe, yo desperté.

Daniel 11:35 Y algunos de los sabios caerán


para ser purgados, y limpiados, y
emblanquecidos, hasta el tiempo determinado:
porque aun para esto hay plazo.

Daniel 11:36 Y el rey hará á su voluntad; y se


ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo
dios: y contra el Dios de los dioses hablará
maravillas, y será prosperado, hasta que sea consumada la ira: porque hecha está
determinación.
Daniel 11:37 Y del Dios de sus padres no se cuidará, ni del amor de las mujeres: ni
se cuidará de dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
2 Tesalonicenses 2:3 No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá
sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de
perdición,
2 Tesalonicenses 2:4 Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama
Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios,
haciéndose parecer Dios.
Mateo 24:15 Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fue
dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),
Mateo 24:16 Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;
Mateo 24:17 Y el que sobre el terrado, no descienda á tomar algo de su casa;
Mateo 24:18 Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.
Mateo 24:19 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!
Mateo 24:20 Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;
Mateo 24:21 Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fue desde el
principio del mundo hasta ahora, ni será.
Mateo 24:22 Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva;
mas por causa de los electos, aquellos días serán acortados.
Lucas 21:34 Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de
glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre
vosotros aquel día.
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Lucas 21:35 Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz
de toda la tierra.
Jeremías 15:2 Y será que si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? les dirás: Así ha
dicho Jehová: El que á muerte, á muerte; y el que á cuchillo, á cuchillo; y el que á
hambre, á hambre; y el que á cautividad, á cautividad.
Jeremías 15:3 Y enviaré sobre ellos cuatro géneros, dice Jehová: cuchillo para
matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra, para devorar
y para disipar.
Lucas 21:36 Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de
evitar todas estas cosas
que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre. Click para el
índice.

Ciudad De Yakcah
En mis visiones me encontré caminando por diferentes calles junto a mi esposa.
Habían palmas y otros árboles a los lados del camino. Haciendo memoria de mis
errores pasados, y muy afligido por apresurarme a la voluntad de Dios, le decía a
mi compañera que las experiencias me estaban enseñando a caminar más despacio
y con menor emoción, pero con mayor templanza.

Pudimos notar que cuando llegamos a la esquina de cada calle, era el Espíritu del
Señor que nos indicaba que dirección seguir. Cuando teníamos que cruzar las calles
no venían carros en ese momento. Cada calle que tomamos nos hacia cambiar de
ciudad o de país.

Cuando estaba por llegar la noche, nos encontramos caminando por una calle
muy recta, y que iba cuesta arriba. Inesperadamente apareció, caminando a
nuestro lado, un gato amarillo atormentado por un dolor en su lado. Me dolió mucho
verle en tal situación; pero mi decisión de seguir adelante me impidió hacer algo
por el animal. Pronto no lo vi más.

Continuando calle arriba, llegamos a la cumbre de un lugar en donde se


encontraban unas amplias gradas de mármol que descendían a un gran valle.

Deteniéndonos en tales escalinatas, pudimos contemplar que estas gradas


habían servido de asiento para meditar o estudiar la Biblia, pues los que habían
pasado antes que nosotros habían dejado muchos papeles con notas. También
vimos concordancias, diccionarios, y
diferentes versiones de la Biblia.

Estando aun parados en tal lugar, y


mirando hacia adelante, vimos una gran
ciudad flotando en las nubes que estaban
por encima de aquel distante valle. Esta
ciudad tenía muros alrededor, y también
una torre en la entrada. Parecía muy
antigua.

39
Estando contemplando tal ciudad, una voz del cielo me dijo, "Es la ciudad "Yaca".
Queriendo saber donde había visto esa ciudad antes, apareció junto a las gradas un
árbol y debajo del árbol un hombre. La voz cielo volvió hablar y me dijo, "pregúntale
a ese hombre donde está "Yaca.

Le indiqué al hombre que me dijera acerca de la ciudad. Su respuesta fue. "Allí


tienes el diccionario y también la concordancia. Entonces desperté.

3198 yakach (yaw-kahh'); a primitiva raíz; enderezar (corregir); castigar con


azote, corrección, disputar, juzgar, pleitear, juntos razonar, reprochar

Definición de Thayer,
3198 yakach- probar, decidir, juzgar, conjurar, reprochar, corregir, enderezar
a) (Hiphil)
1) decidir, juzgar
2) argüir
3) aprobar
4) convictar
5) reprochar, amonestar
6) corregir, exhortar
b) (Hophal) ser castigado
c) (Niphal) razonar, razonar juntos
d) (Hithp) redargüir

Yacar (instrucción, corrección) derivado de yakach.

Proverbios 3:11 No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; Ni te fatigues de su


corrección.
Isaías 8:11 Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y enseñó me
que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:
Jeremías 10:24 Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, porque no
me aniquiles.

3811 Diccionario de Strongs


Paideuo (pahee-dyoo'-o) palabra griega y corresponde a Yakach en hebreo;
disciplinar un niño implicando castigo. KJV-- chasten, instruct, learn, teach. Click
para el Índice.

Panamá 1960 Cristo Y La Ley


A los 5 días de haber entregado mi vida a Dios, un ángel enviado de Dios me dijo,
La Biblia es la Verdad; desde ese día fui creyendo todo lo que leía en las Sagradas
Escrituras; y como era apenas un niño en el Señor, al llegar a los escritos de Moisés,
también acepté todo lo que él escribió. Discutía con los que se oponían a la ley que
había sido dada en aquel monte Sinaí. Pero una tarde, sentado junto a unos árboles
en el patio de la casa, meditando en el libro a los Gálatas, me sobrevino un éxtasis,
fui arrebatado al cielo, y vi palabras escritas en oro y fuego que decían con voz
audible: “Cristo es todo, y no la ley” El resto de la tarde lo pasé como si hubiese
sido libertado de un gran peso que había sobre mi; pero en la noche fui
atormentado por Satanás en gran manera, pues, se había enojado; porque Dios
40
había quitado el velo; y ahora veía mucho mejor la gran salvación que tenemos en
Cristo Jesús; Aleluya, gloria a Dios...Amén.

“Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones,
hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por
medio de ángeles en mano de un mediador...Pero antes que viniese la fe,
estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser
revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de
que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo....De
Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”,
Gal.3:19,23; 5:4

“Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están
sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar
a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley
(no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están
sin ley”, I Cor.9:20,21. “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley
está en medio de mi corazón”, Sal.40:8

Heb.5:8,9 “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y


habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los
que le obedecen”,
Luc.19:27 “Y También a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase
sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí”. Click para el Índice.

Cristo Y Los Negocio


En una ocasión Jesús exhortó a los discípulos, a no permitir ser llamados
maestros; porque uno es el maestro. En una u otra manera él me ha enseñado que
su Palabra siempre alcanza al hombre, sea en promesas o lamentos, que estén
advertidos allí.

Después de haberme retirado del comercio


por casi tres años y medio para ocupar más
tiempo a las cosas de Dios, la providencia
divina me permitió volver al afán comercial.
Aunque todo mejoró económicamente, mi
vida espiritual sufrió un apagón, que en medio
de la comodidad me sentía un miserable.

Inútilmente traté de remediar la situación


haciendo diferentes obras en la viña del
Señor. Con razón dijo el predicador, “Ninguno que milita se enreda en los negocios
de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Mí a pegamiento a las
escrituras se acabó; igualmente la oración escaseó en esos días de prosperidad
material. Los magazines, literaturas y periódicos ocuparon el lugar de la Biblia;
también se añadieron a mi carnalidad, el hablar de la política nacional e
internacional; el deporte tomó importancia en mis conversaciones. Parecía que el
mundo con sus entretenimientos estaba haciendo naufragar el tesoro de mi
salvación.
41
Una tarde, mientras leía el periódico junto a mi puesto de venta, pasó el hermano
Francisco Cebrián, a quien yo había guiado a los pies del Señor hacía más de un
año. Sin saber porqué, cerré de inmediato el diario, pues, sentí vergüenza que él me
encontrará leyendo la página deportiva. El hermano sólo me saludo y de inmediato
se marchó. Al día siguiente volvió a pasar, y otra vez me halló leyendo el periódico;
pero esta vez el Espíritu Santo le fortaleció para decirme, -Hermano Bolívar, no leas
tanto el periódico, lee la Biblia. El se fue; pero me dejó muy avergonzado. ¡Cómo
era posible que este hermano me dijere lo mismo que ya el Espíritu, en mi corazón,
me indicaba hacía mucho! Arrepentido de tanta basura, fui a Cebrián y le dije, -
Hermano, no voy a leer más el periódico, tú me has dicho una gran verdad hoy.
Otra vez el Espíritu Santo usa a este precioso vaso para decirme, “Déjate de
propósitos y de promesas. Cuando llegues a tu casa enciérrate en un cuarto, y
entonces allí, ábrele tu corazón al Señor y confiésale todo aquello que te está
encadenando, y dile que lo quite de ti. Y que te vuelva el deseo de la Biblia que has
perdido por acumular tanta distracción y basura en tu vida.

Con gran ansiedad llegué a casa y siguiendo este maravilloso consejo me


encerré, y allí le dije, -Señor, Dios mío, quita de mí, el hablar de política y de
deporte, también el comer muchas cosas en la calle, y sobre todo, quita el periódico
de mis ojos, y vuélveme el deseo de leer la Biblia...en el nombre de tu Hijo Cristo
Jesús.

Al otro día, la Biblia empezó a tomar interés en mi vida. Cuando la abrí, se abrió
en el primer capítulo del libro de Job. El primer texto fue el rayo de esperanza que
me alumbró el camino a esa plenitud divina que ha sido ofrecida a los que crean
que existe, y que con el amor a Dios, que produce la constante meditación en las
Escrituras, el creyente puede alcanzar. El amor no se puede exigir, ni tampoco
obligar o mandar. El amor se produce a través de la relación o comunicación.

La oración y la Biblia, en nuestra privacidad, harán que nuestro corazón se


enamore de Dios, a tal manera que todo lo que él diga lo creeremos, y todo lo
sufriremos por él; todo lo que nos ha prometido lo esperaremos; todo lo
soportaremos con tal de agradarle; nuestro gozo sólo será con él, y con su verdad.

Con ese amor no nos gozaremos con la injusticia; y por lo tal, la bondad
suplantará la envidia, la paz suplantará la ira, el perdón al rencor. Lo glorioso de la
vida de Job es que los que testifican de él son dos que no mienten:

El primero que da testimonio de Job es La Biblia,


Job 1:1 “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto
(Tâm), y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”

El segundo en dar testimonio de Job es el mismo Dios, y lo hace delante


del acusador,
Job 1:8 “Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay
otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del
mal?”

42
Job 42:7,8 “Y aconteció que después que habló Jehová esta palabra a Job, Jehová
dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no
habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job”

El diablo reconoció que Job era temeroso de Dios,


Job 1:9 “¿Acaso teme Job a Dios de balde?”

El mismo Job testifica en teniendo a Dios como el temor y el miedo de su


vida, “Porque el temor que yo temo vino sobre mí, y lo que es mi miedo vino sobre
mi”, Job 3:25 (NASV).

Y por lo tal vivía confiado, seguro, reposado y sin temor a males, como así
él lo declara,
“Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; Y cuando esperaba luz, vino la
oscuridad”, Job 30:26

Job llenaba las siguientes características:

a) Su temor y miedo era Jehová, Job 3:25

Is.8:12,13, “No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama
conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de los
ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo”

b) Su temor le hizo estar sin temores, Job 30:26

Prov.14:26 “En el temor de Jehová está la fuerte confianza”

Prov.1:33 “Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin


temor del mal”

Prov.19:23 “El temor de Jehová es para vida, Y con él vivirá lleno de reposo el
hombre”

En lo profundo de mi ser oí la jubilante voz de mi alma decir, “Si él pudo, yo


también puedo.” El ejemplo de su vida había marcado profundas huellas que yo
debía seguir, tal como lo aconseja la Biblia:

Cant.1:8 “Vé, sigue las huellas del rebaño, Y apacienta tus cabritas junto a las
cabañas de los pastores”
“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que
así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros”
Filp.3:17

Stg.5:10,11 “Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los


profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados
a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor,
que el Señor es muy misericordioso y compasivo”

43
Heb.6:12 “A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por
la fe y la paciencia heredan las promesas”,

A medida que la Biblia invadía mi corazón, mente, fuerza y alma, el negocio


perdía motivo en mis pensamientos, pues, las ambiciones que tomaban lugar en mi
vida eran por alcanzar el reino de Dios y su Justicia sobre todas las cosas.

Todos los días resultaban colmados de mayor esperanza producidas por la


consolación dela escrituras. Ya no habían días malos; todos eran bien aprovechados
mirando las cosas de arriba. Click para el Índice.

Puercos En La Comida
La mercancía que yo vendía la compraba a mayoristas, que por lo general eran
judíos y chinos. Una noche soñé que un comerciante judío y otro chino habían hecho
una gran cena, y yo con mi familia nos encontramos entre los muchos invitados que
llenaban un amplio y único salón de un gran edificio que tenía una gran plaza frente
a la entrada principal.

Me disponía a comer el plato de comida que el judío me sirvió, cuando,


súbitamente me lo arrebataron desde los aires, sin poder ver quien lo hizo,
comencé a quejarme, pues,
quería seguir comiendo. Al
rato, debido a mi insistencia,
el judío volvió a servirme,
pero esta vez fue el doble a lo
primero. Sin terminar de
comer todo lo que había en el
plato, decidí salir de ese lugar,
y lo hice por una estrecha
puerta a un lado del edificio, y
no por la ancha puerta que
daba a la plaza. Mi esposa e
hijos siguieron comiendo.

Dándole la vuelta al lugar, llegué hasta la plaza que está a su frente. Con gran
asombro vi a un camión cargado de cerdos estacionarse frente a la plaza, y a los
animales romper la cerca del truck, y apeándose, comenzaron a entrar en el
edificio. Con desesperación logré sacar mi familia, antes que los puercos
convirtieran, lo que fuera una cena, en un lodazal.

Al día siguiente del sueño, me encontré con un hermano de mucha confianza y le


dije: -Parece que el Señor me va hacer dejar mi negocio otra vez, y le conté la
revelación nocturna que había tenido; él compartió la misma idea; pero le dije, que
sí el Señor me había mostrado su propósito, también era poderoso para ejecutarlo,
y lo haría poniendo en mi corazón “El Querer y el hacer de Su Buena Voluntad”,
Filp.2:13 Click para el Índice

44
Dejando
Las Redes

Confiado que mi corazón estaba a la disposición del poder Divino, continué en el


negocio. Quince días después, soñé que estando en mi cama, junto a mi hermano
mayor, leía una revista ilustrada en preciosos colores. La historia trataba de dos
hombres héroes volando con alas de águila, y ayudaban a los desvalidos. Yo le
pregunté a mi hermano, ¿Cuando será eso? y él me mostró un calendario que
estaba en la pared de la cabecera, y que, en vez de fecha, decía: “Marcos 1:18” allí
desperté.

Estaba seguro que muy pronto dejaría mis labores económicas; pero sería el
Señor que lo haría. Mi negocio, estaba ubicado en una estratégica posición
comercial, y por tal, era muy codiciado por los demás comerciantes de mi clase. Si
lo quisiera vender podría pedir una buena porción; pero me sentía tan atado por el
Señor, que hasta en un sueño me mostró a quien vendérselo y en cuanto, la cifra
era muy reducida a su razonable precio.

A los días llegó la persona, y me dijo que deseaba establecer un negocio como el
mío; yo le dije, -Te vendo el mío, a lo que él respondió, ¡Pero Bolívar! y ¿De qué vas
a vivir? “No te preocupes, pues, Dios está en el asunto, le respondí. Y ¿Cuanto pides
por este negocio? pero le sugerí que fuera él en ofrecer un precio, pues, yo quería
que su oferta coincidiera con la cantidad que el Señor me había mostrado. Después
de incomodarse un poco, humildemente me dijo, -Yo sólo puedo conseguir $100.00,
aunque yo se que este negocio vale mucho más. Te lo vendo, pues, fue esa la suma
que Dios me enseñó hacen dos noches.

Mi decisión provocó diferentes clases de comentarios, críticas, y aún menosprecio


hacía mi de parte de aquellos que me conocían, incluyendo creyentes y no
creyentes. Mis familiares se angustiaron creyendo que me había enloquecido y
culparon a las iglesias evangélicas. Al principio, mi propia esposa se preocupó y con
mucha razón lloró, pues, teníamos seis hijos, y esperábamos el séptimo dentro de
dos meses. Yo mismo no alcanzaba a comprender el propósito de Dios para
nosotros; pero considerando que él hace todo bien, me entregué a su voluntad
incondicionalmente.

Si aún los hermanos de fe juzgaron como locura el acontecimiento, ¿Qué se


podría esperar de mi familia y otros que me conocían? Todos abrieron su boca en
desacuerdo contra mi determinación. Mi rostro se había vuelto como en pedernal,
no tomando en cuenta las incomprensiones de la gente; pero si el llamamiento que
había recibido.

Pronto llegó el momento en que se gastaron los cien dólares. Ese día
representaba mucho para mí, pues, allí el Señor, demostraría su intervención en lo
que yo había hecho, y que tanto escándalo había provocado. Esa noche, mientras
nos despedíamos después de concluir un culto, en el cual un evangelista había
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exhortado a la congregación unirse más a Jesús, se acercó una hermana y, cuando
me saludó, puso en mis manos la suma de cinco dólares. Sólo Dios y mi esposa
sabían la necesidad del próximo día. Esto fue suficiente para fortalecer nuestra
confianza; los días siguientes fueron mostrando más y más que verdaderamente
Dios era nuestro Padre.

La iglesia en donde estaba asistiendo, también llegó a oponerse a mi resolución,


y determinó expulsarme de la congregación. De ésta manera el Señor me conducía
como a un desierto, mostrándose él
como único escondedero contra el
viento, y como refugio contra el
turbión; como arroyos de agua en
tierra de sequedad, como sombra de
gran peñasco en tierra calurosa.
Verdaderamente eso fue él para mi
hogar en esos tres meses; nunca pedí
un centavo, ni hice notar mi
necesidad a nadie; pues Dios era
responsable de mi necesidad, y sólo
él tendría que suplirla, y así lo hizo
siempre.

Esos meses fueron bien ocupados y dedicados en la búsqueda celestial, teniendo


como resultado, constantes revelaciones que me hicieron comprender muchas
cosas que habían sido misteriosas y ocultas a mi razonamiento. Son precisamente,
esas gloriosas revelaciones que me han movido a escribir este libro, y compartir,
así, con todo el pueblo de Dios el mensaje tan precioso y necesario que me fue
dado en las visiones de la noche. Click para el Índice.

Cuatro Peces
En una revelación fui llevado a un salón de clases, y allí dibujaron en un tablero
cuatro peces en diferentes posición: El primero estaba dentro del mar, el segundo
tenía la mitad fuera del mar, el tercero estaba dentro del mar como lo estaba el
primero, el cuarto volaba sobre la expansión del cielo.

El Espíritu me dio a entender estas


posiciones: El mar es el sistema
mundanal que domina bajo sus aguas las
almas en pecado. El primer pez es el
pecador antes de aceptar a Jesús como
su Salvador, el segundo representa a los
creyentes de doblado ánimo, y por lo tal,
no son constantes, ni con Dios ni con el
mundo, viven dos vidas. Un día están de
lo más bien en el camino de Dios, y al
otro día están inclinándose otra vez a las
cosas del mundo. El tercer pez muestra
el resultado que puede tener el segundo
pez por su doblado corazón, y el cuarto
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pez nos muestra al cristiano que, por orar y velar, guarda la Palabra de Dios y
levanta alas como el águila; obteniendo así, separación completa de las aguas del
pecado. “¿Con qué limpiará el joven su camino?....Con guardar La Palabra de Dios”,
Sal.119:9 Click para el Índice.

Cueva De Serpiente
Un día me encontré con aquella vendedora de frutas que me había prestado el
Nuevo Testamento, y después de saludarme con gran entusiasmo, me indicó que
ella estaba muy contenta; porque la Biblia había hecho algo grande en mi vida; pero
que lo malo que hice fue abandonar la religión que mis padres me habían enseñado
desde pequeño, y que si ella hubiera sabido que yo iba hacer eso, jamás me hubiera
prestado ese libro en aquella tarde.

En vano traté muchas veces de


compartir con ella sobre el sendero
del Señor según la Biblia. Otro día
muy impresionada me relató un
sueño. Soñó que en medio del mar
había una gran piedra, y sobre esa
roca se encontraba ella parada, y
desde el cielo le tiraban pedazos de
carne y caían junto a sus pies.
Cuando ella se proponía tomar
aquella carne para comérsela, una
serpiente muy grande, que vivía debajo de la roca, salía y atrapaba la carne
primero que ella. Esto se repitió varias veces, hasta que despertó en medio de
angustia y desesperación.

Entendiendo la revelación, le dije, -El mar es el mundo, y la roca que parece


sólida, mas es una cueva de serpiente, es la religión católica romana, la serpiente
es el diablo, la carne desde los cielos es la Biblia que usted tanto lee; pero sin
provecho; porque viene el diablo, que se esconde en su capricho religioso, y hace
infructífera la intención de la Palabra de Dios para usted. Proseguí y le dije: Salga de
esa piedra hueca y párece en el sitio donde se han parado todos los que han
triunfado con sólo tener al Cristo de la Biblia como su norma de vida. La frutera se
encolerizó y se fue; pero después de un año supe que por fin había decidido rendir
su vida a Jesucristo, y que había gastado todos sus ahorros en la compra de miles
Nuevos Testamentos y los había regalado en diferentes lugares del país. Un terreno
que tenía también lo entregó para la construcción de una capilla evangélica...Gloria
a Dios por su infalible gracia
salvadora. Click para el Índice

El Despertar De La
fiera
Me encontraba durmiendo con mi
hermano Rubén; era una casa de
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campo, y estaba forrada de cañas de bambú, y por lo tal, a través de las rejas se
podía ver hacia afuera. La casa tenía un patio a su alrededor cubierto de zacate o
pasto muy bien cuidado; pero más allá del patio era la selva. Serían las seis de la
mañana cuando me despertó un ruido muy parecido a los jets de combate. Me
levanté apresurado y miré muy atentamente por las rendijas de la pared. Para
sorpresa, no fueron jets los que hicieron ese ruido, lo que vi al final del patio, en la
selva, fue un terrible tigre que por estar levantándose de su sueño hacia tales
ruidos cuando bostezaba al estirarse.

Fui aterrorizado cuando vi la bestia ya levantada y que con determinación se


encaminó en pasos firmes hacia la casa. Con desesperación llamé a Rubén que
despertara y escapáramos de la fiera; pero mi hermano continuaba durmiendo, y en
medio de mucha angustia, desperté.

“Alzad bandera en Sion, huid, no os detengáis; porque yo hago venir mal del
norte, quebrantamiento grande. El león sube de la espesura, y el destruidor de
naciones está en marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas y sin morador. Por eso vestíos de cilicio, endechad
y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros. En aquel día, dice
Jehová, desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los
sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas”, Jer.4:6-9

Nota: La tribu de Rubén fue la que haciéndose de propiedades en el desierto,


consintió en quedarse allí, y no pasó el Jordán para habitar en la tierra prometida,
Núm.32:1-7 Click para el Índice

El Diploma
“Mas el que aguantare hasta el fin, éste será salvo”, Mat.24:13; “Bienaventurados
seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen,
y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en
aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos,
porque así hacían sus padres con los profetas. El discípulo no es superior a su
maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro”,
Luc.6:22,23,40.

“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede
ser mi discípulo”, Luc.14:33; “Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus
bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú
atormentado”, Luc.16:25.

“Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas”, Luc.21:19; “El que ama su vida,
la perderá, y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.
Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si
alguno me sirviere, mi Padre le honrará”, Jn.12:25,26.

“Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es


que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables
con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”, Rom.8:17,18.
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“Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo,
hágase ignorante, para que llegue a ser sabio”, I Cor.3:18; “Por el cual asimismo, si
retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano”, I
Cor.15:2; “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre
sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne
segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida
eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no
desmayamos”, Gal.6:7,8,9.

“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él,


sino también que padezcáis por él”, Filp.1:29; “Hermanos míos, tened por sumo
gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe
produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis
perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Bienaventurado el varón que
soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de
vida, que Dios ha prometido a los que le aman”, Stg.1:2,3,12; “Porque: El que
quiere amar la vida y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no
hablen engaño”, I Ped.3:10.

“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y
elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os
será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y
Salvador Jesucristo”, 2 Ped.1:11,12

En las visiones de mis sueños, me encontré formando una línea o fila de uno; el
lugar era en los cielos; el piso era de nubes. Atrás de mí era incalculable el número
de personas; delante de mí, había como unas 100 personas que estaban llegando
uno por uno hasta un pequeño escritorio, detrás del cual estaba sentado un hombre
bastante delgado, con corbata negra y camisa blanca; y su cabello honrosamente
recortado. La gente, llegando frente a él era entrevistada, y después de un rato se
apartaban de aquel lugar; unos a la mano derecha, y otros a la izquierda. Los de la
derecha llevaban consigo un papel blanco y enrollado; como si fuere un certificado
o diploma de escuela.

Yo sabía que la escena era el cielo, y que el mundo se había acabado; pero, por la
distancia en que aun me encontraba de aquella mesa, no podía saber cuáles eran
las razones de aquellos movimientos después de ser entrevistados. Junto al
compañero que iba delante de mi decidimos
llamar a uno que ya iba con su papel: -¡Eh,
fulano!, ven acá y explícanos que está
pasando allá en el escritorio. Desviando su
camino llegó a nosotros y nos dijo: “Cuando
cada uno llega frente a ese varón, él pregunta
por el nombre; y si tu nombre se encuentra
en el grande libro que está encima de la
mesa, te darán este certificado. Llenos de
gran curiosidad le rogamos: -Ábrelo, para
saber que dice; y él cediendo a nuestra
ansiedad quitó la cinta negra y abrió aquel
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pequeño y sencillo documento. Letras grandes y escritas en negro en ese papel
blanco decían: “VIDA ETERNA”

-Yo tengo que estar allí, me dije, -yo he sufrido mucho por él; me han dicho falso
profeta; me han suspendidos campañas; me han echado de la iglesia; me han
apartado como algo peligroso; he perdido amigos por causa de la Palabra. -He
preferido el desprecio, antes que dejar de creer en todo lo que está escrito. He
rechazados ofertas religiosas que me comprometan con los hombres, y no con Dios.
-Por esperar siempre en Dios, nunca he pedido prestado; no he hablado de mis
necesidades a nadie; nunca he usado de lisonjas para sacar provecho de mis
hermanos; y por eso, yo tengo que estar en ese libro.

Allí comprendí que lo importante en ese momento, no es lo que Dios te ha amado


y ha hecho para ti, ni los dones que te ha dado, o cuanto te ha prosperado. Allí lo
esencial es cuánto le has amado; cómo has tratado y respetado su palabra, y
cuánto has sufrido por causa de ella.

Por fin me llegó la hora de estar delante del que estaba sentado detrás de aquel
escritorio; su nombre era Jesús; y con mucha paz me preguntó: -¿Cómo te llamas? Y
yo muy seguro y también con mucha paz contesté: -Bolívar Guevara. Sin prestarle
importancia al apellido, comenzó a buscar en aquel único y muy grande libro que
había frente a él en aquella mesa.

Después de buscar todo los nombres que comenzaban con “B”, con mucha paz
me dijo: -No está. Un poco desconcertado; pero tratando de mantener yo también la
paz, le dije: -Busque bien; y cediendo a mi sugerencia buscó la segunda vez. “No
está”, volvió a ser la respuesta. Desesperado y muy afligido le dije: -Yo tengo que
estar allí. -¿Porqué crees tú que debes estar allí? me preguntó.

Entonces, al que lo sabe todo, y a quien nadie puede decirle mentiras, respondí: -
Yo he sufrido mucho por ti; me han dicho falso profeta; me han suspendidos
campañas; me han echado de la iglesia; me han apartado como algo peligroso; he
perdido amigos por causa de la Palabra. He preferido el desprecio, antes que dejar
de creer en todo lo que está escrito. He rechazados ofertas religiosas que me
comprometan con los hombres y no contigo. Por esperar siempre en ti, nunca he
pedido prestado a nadie; no he hablado de mis necesidades a nadie; nunca he
pedido un precio por predicar; nunca he usado de lisonjas para sacar provecho de
mis hermanos. -Nunca usé de astucia para tomar la lana de las ovejas en las
iglesias; y por eso, yo tengo que estar en ese libro. Y rogándole que buscara una
vez más, volvió a revisar el libro, sólo para decirme por tercera vez: -No estás en el
libro. La congoja me invadió; no supe defender otra vez mi situación delante de
aquél que también juzgará a todo los hombres.

Casi sabiendo la respuesta, empecé a preguntar, y él a responder:


¿Que pasa, si mi nombre no está en el libro?
-No te doy el papel.
¿Que pasa, si no me das el papel?
-No tienes vida eterna.

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Me indicó que me retirara; y siguiendo el camino de la izquierda, avergonzado y
muy angustiado, me aparté del que una vez había sido mi Salvador; pero que ahora
era mi juez, el cual también juzgará en justicia y verdad a todo los hombres.

En cada paso que daba apartándome de aquel lugar, sentía hundirme en un mar
de zozobra y decepción. Parecía que todo había sido en vano: mi celo por la
palabra; lo que había sufrido por él; lo que había hecho por él; las muchas noches
que pasé junto a él; las tantas visiones y revelaciones; los viajes que hice por
obedecerle, dejando la familia sola; había sufrido mucho por él; me habían dicho
falso profeta; me habían echado de la iglesia; me habían apartado como algo
peligroso; había perdido amigos por causa de la Palabra. Había preferido el
desprecio, antes que dejar lo que está escrito; había rechazados ofertas. Por
esperar en él, nunca había pedido prestado; no había hablado de mis necesidades a
nadie; nunca había usado de astucia para provechos personales; y todo resultaba
en vano; mi nombre no se encontraba en la lista de los vivientes. Envuelto en tal
miseria y el corazón quebrantado, seguía alejándome de él en espera de lo peor,
cuando sorpresivamente una voz desde arriba habló y me dijo:

“Regresa, no te llamas Bolívar; yo cambié tu nombre. Te llamas Oliva”

Con gran emoción regresé al escritorio y dije: “No me llamo Bolívar; me llamo
Oliva”; y hallando mi nuevo nombre, aquel precioso personaje se apresuró en
darme aquel, tan valioso, documento. Tomando el camino de la derecha, y con todo
mi ser envuelto en gozo y regocijo, allí desperté.

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré
a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita
escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”, Ap.2:17
“El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del
libro de la vida y confesaré su nombre de delante de mi Padre, y delante de sus
ángeles” Ap.3:5. “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al
lago de fuego” Ap.20:15 “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que si él se
manifestare [personalmente], tengamos confianza, para que en su venida [visible]
no nos alejemos de él avergonzados” I Jn.2:28. Click para el Índice

El Árbol Y La Paloma
Una noche, meditando en el libro de los
“Romanos”, grandemente fui confundido, pues,
dice que al final todo Israel sería salvo,
Rom.11:26. Yo había leído en el evangelio
según San Mateo que muchos gentiles se
sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el
reino de los cielos, mas los Israelitas serían echados a las tinieblas de afuera donde
será el lloro y el crujir de dientes, Mat.8:11. Me parecía que estas dos porciones de
las escrituras se contradecían. ¿Cómo podían los judíos salvarse sin creer en Cristo?
Me arrodillé y clamé, -Dios mío, si tú no me aclaras esto, yo no leeré más la Biblia,
pues, veo que se está contradiciendo.

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Al dormirme soñé que me encontraba bajo la sombra de un gran árbol; de pronto,
vi una paloma blanca volando y que se aproximaba a las ramas del precioso árbol.
Con mucha diligencia quise mantener mi vista en el ave, pues, me di cuenta que allí
venía la respuesta a mi clamor. Cuando el avecilla llegó a una de las ramas, se
convirtió en un papel, en el cual pude leer muy claramente, “Isaías 10:22.”

“Porque, si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas del mar, un remanente de
él volverá; la destrucción acordada rebosará justicia”

“También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel
como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo” Rom.9:27

Leyendo todo el capítulo de Isaías, pude observar que en el tiempo de la gran


tribulación, que está por venir al mundo, Dios se apresta para convertir a los judíos
que estén predestinados a creer en Jesús; pero los demás, fuera de esa elección,
seguirán con el corazón endurecido para no conocer que el Nazareno es el Cristo
prometido. Click para el Índice.

El Cocodrilo
“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto
esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y
entre todos los animales del campo; sobre tu pecho
andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y
pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el
calcañar”, Gen.3:14,15

En mi sueño vi a la esposa del pastor entrando por la iglesia con un pie


sangrando; llegó hasta el altar, y allí oramos por ella y ella sanó; pero que sorpresa
la mía, cuando ella salió de la iglesia, un cocodrilo la perseguía a donde ella iba;
fuese en auto, tren, o caminando en las calles, este animal la seguía. Cuando ella
llegaba al lugar donde iba, la fiera le mordía el pie; volvía a la iglesia y con la
oración de los santos era sana otra vez. Esta escena se repetía, y no había modo
para destruir o alejar de la hermana el reptil, que a solas, fuera de la iglesia, le hería
el calcañar; los hermanos en la iglesia no sabían la causa de su pie frecuentemente
herido, sólo ella.

En esa mañana era escuela dominical; después de contar lo que vi en sueños, el


diácono principal de la iglesia quiso hablar conmigo a solas, “Yo soy esa mujer que
viste en la revelación de anoche; siempre que estoy fuera de la iglesia, en lo
secreto, el diablo hiere mi vida con un mismo pecado, y es muy inmoral lo que
hago.”

Hay pecados secretos en la vida del cristiano que lo hieren temporalmente


haciéndole cojear delante de Dios, aunque para los hombres todos parece marchar
bien. Ese pecado es como la serpiente que come temporalmente una rata, o un
conejo, o un venado, dependiendo de cuál sea el tamaño de la culebra. Después de
la comida este animal ya no quiere más conejo, pues ya comió; él puede pasar días,
y hasta semanas dije riendo lo que se tragó; cuando ya todo esté digerido, se
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levantará del sueño y deseando otro conejo irá en busca de ello hasta que lo
encuentre, para descansar otra vez digiriendo su presa; y de esta manera seguirá
viviendo y creciendo hasta que sea descubierto y muerto.

“Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la


mentira, y aguas arrollarán el escondrijo”, Is.28:17; “El que encubre sus pecados no
prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”, Prov.28:13;
“Confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis
sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”, Stg.5:16.

Pero una vez sanados con el perdón a través de la intercesión de los ancianos, es
necesario consagrarnos privadamente con Dios en la oración y la meditación de la
Biblia para que cuando vuelvan a despertar los apetitos buscando conejos,
tengamos el poder de no proveer para ellos, y muertas de hambre las culebras no
caeremos jamás.

Aquel diácono llamó también al pastor y los tres oramos a Dios; mi hermano fue
perdonado, y siguiendo la orientación pastoral consagró su vida, y fue
completamente sano.

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su


fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las
asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este
siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto,
tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo (cuando la
culebra quiera otro conejo), y habiendo acabado todo, estar firmes”, Efe.6:10-13.

“La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las
tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente;
no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y
envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la
carne”, Rom.13:12-14

“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir
las obras de la carne, viviréis”, Rom.8:13

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones


desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira
de Dios viene”, Col.3:5,6 (ASV, RV, BDLA)

“Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se


acostarán confiados; mas yo haré morir de hambre tu raíz, y destruiré lo que de ti
quedare” Is.14:32.

“Alabadle, vosotros todos sus ángeles; Alabadle, vosotros todos sus


ejércitos...Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos.
Alaben el nombre de Jehová..Alabad a Jehová desde la tierra” Sal.148

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Aclamad a Jehová con arpa; Cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico
nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo...Sal.33:2,3

“Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; Porque Dios es el Rey de
toda la tierra; Cantad con inteligencia..” Sal.47:6,7 Click para el Índice.

El Diablo
Cuando los moabitas, amonitas, edomitas y también los sirios, formaron un
innumerable ejército contra el rey Josafat, él realizó que no era sabio hacerle frente
al enemigo; y por lo tal, dándole la espalda al problema, volteó sus ojos al Dios que
pelea nuestros pleitos; y mientras se mantuvo unido al pueblo exaltando a Jehová,
las tropas del enemigo fueron vencidas por el Dios que habita en medio de las
alabanzas de su pueblo.

Una vez más fui oprimido por los grandes toros religiosos de Basán, y dejando mi
familia en la iglesia, me vine a casa esa noche; quería estar solo. Me acosté en el
sofá de la sala; la angustia parecía devorar mi alma. Teniendo mis ojos fijos en el
techo; pero con mi mente y corazón vagando en busca de consuelo, de pronto oí
que, por el pasillo que va a la cocina, venían unos pasos hacia la sala donde yo
estaba. Me di cuenta que no era nadie de la familia, pues, todos habían quedado en
la iglesia, y yo había echado llave a la puerta. -¡Es el diablo! pensé; pero era tanta
la aflicción en mi alma, que aunque mi cuerpo tembló, no me importaba lo que él
pudiera hacer. Llegó a mi cabecera y con sus manos hundió mi almohada y me dijo,
¿Estás tú solo aquí?

No tenía fuerzas para luchar contra


él, ni quería hacerlo. Volteé mi corazón
a Dios, refugio de mi vida, a quien le
debo lo que soy, y donde estoy; Y
comencé alabarle, cantando: Hay
poder, poder, sin igual poder en
Jesús...quien murió y resucitó.. Hay
poder, poder, sin igual poder en la
sangre que él vertió..etc., etc.

Para sorpresa mía, voces de ángeles


se unieron al canto conmigo, y la
presencia diabólica retrocedió y se
fue....¡Gloria a Dios, Aleluya!

Mientras seguíamos cantando, yo me le adelanté a los ángeles (no soy buen


cantante), y ellos callaron y me dejaron a mi solo cantando. Sentí tanta vergüenza
que me callé, y entonces ellos volvieron a cantar, a los cuales me volví unir; pero
esta vez con mucho cuidado, haciéndolo bien, Sal.33:3.

Después de un rato sus voces fueron apagándose, por lo que comprendí que el
mismo Dios ahora iba a hablar. Con voz suave como la lluvia, me dijo desde la
ventana:

54
“Yo te compré, te perdoné, tu eres mío; no te importe lo que el hombre te haga;
yo estoy contigo”

Entonces, desde la pared que estaba a mi lado del sofá, descendió su voz como
corrientes de aguas que consolaba mi alma. Las aguas y la voces fueron callando, y
quedé solo allí; pero completamente fortalecido y consolado. Con el corazón
dispuesto a ser el instrumento que él quiera de mi.

El diablo quiere que le prestemos atención y le demos créditos a sus amenazas,


sus hechos, sus ofertas y a su poder; pero el cristiano debe comprender que aún el
mismo Satanás está controlado por Dios, y por lo tal, es mejor alabar a Dios que
maldecir diablos.

La derrota más humillante que sufre el diablo es cuando ve al creyente alabar a


Dios en medio del problema. No importa cuál sea tu problema, Dios es más grande
que las circunstancias, y mayor que los malignos, sean grandes o pequeños.

Job alabó a Dios en medio de gran aflicción, Job 1:21. Moisés alzaba sus manos a
Dios, y Josué vencía al enemigo, Ex.17:8-15. Josafat cantó a Dios cuando se
multiplicaron sus enemigos, 2 Cro.20:12-24. Pablo y Silas cantaron al Señor estando
en la cárcel de Filipos, Hech.16:24-26.

Cuando se alaba a Dios se le está engrandeciendo sobre nuestro enemigo,


el diablo:

Isa 30:32 Y cada golpe de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él, será con
panderos y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará contra ellos.

Sal. 22:3 Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

Sal. 34:1-3 …Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en


mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.

Sal. 66:3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu
poder se someterán a ti tus enemigos. Click para el
Índice.

El Dragón Y La Manzana
Me encontré, junto a uno de mis hijos, navegando
en una canoa; también un niño “americano” iba con
nosotros; otras embarcaciones andaban por allí. El
lugar era un balneario, y parece que se alquilaban
estas canoas para distracción. Donde estaba el
puerto había un barranco; arriba del barranco había
un edificio con una torre; en la torre, campanas. Rodeaba el edificio una plaza de
cemento que se extendía hasta el mismo borde del barranco, donde se habían
hecho barandas de metal para proteger de caídas a la gente. De estas barandas se
podía apreciar la playa, los botes y canoas, y también la gente bañándose. Era una
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vista muy acogedora lo que desde allá arriba se contemplaba. La plaza tenía mesas
en donde las personas podían comer y beber. Muy atrás del edificio se encontraba
una aldea o pueblito; abajo en el barranco estaba un gran árbol, y algunas de sus
raíces salían a la superficie, y eran aprovechadas para amarrar las canoas cuando
no estaban en uso. Para subir el barranco se habían hecho varios escalones
labrados sobre el mismo terreno del barranco, formando así una escalera de tierra.

Como a las cinco de la tarde noté que todos se habían ido, y que sólo nosotros
estábamos en el agua; y con prisa remé hacia la orilla, pues, la marea estaba
secando, y por lo tal, tenía que lograr amarrar la canoa a las raíces del árbol. Los
tres descendimos del bote; el gringuito y mi hijo subieron a las ramas del árbol a
jugar. Mientras yo amarraba la soga, vi un hoyo al pie del barranco. Observé que
era muy grande para que hubiese sido hecho por una araña o lagartija; entonces
pensé que sería la vivienda de una gran serpiente marina, y que ella saldría del mar
cuando la marea secara aquel lugar y no hubiera tanta gente. Sí esto era cierto, ese
era el momento del reptil salir del mar, y entrar a su cueva.

Con ansiedad quise dejar ese lugar, y llamé a los niños que bajaran del árbol y
subiésemos el barranco de una vez; pero sólo mi hijo hizo caso, pues, el gringuito
quiso seguir jugando. Como era poco el tiempo que teníamos para escapar, yo no
quise porfiar con él, y tomando a mi hijo comenzamos a subir los escalones del
barranco. Mientras subíamos, oí al chiquillo decir, -Vengan a ver qué cosa más
bonita está saliendo del mar. -No mires atrás y sigue, le grité a mi hijo.

Apenas hubimos alcanzado la rampla, vi a un jovencito que estaba barriendo la


plaza, pues, ya todos se habían ido dejando toda clase de basura en el suelo, y
aquel niño con un palo de clavo en la punta estaba levantando los papeles, vasos,
platos de cartón, y también botellas vacías. -El gringuito está en peligro, una
serpiente está con él, Toca la campana para avisar al pueblo que venga a
rescatarlo, le dije al jovencito. Y mientras sonaban las campanas, Bolibin (mi hijo) y
yo corríamos hacia el pueblo. Cuando llegamos a la aldea, todos corrían hacia la
playa al sonido de las campanas. Al último que vi saliendo de su casa hacia el
balneario fue al policía del pueblo, y al verlo que iba tan despacio le llamé la
atención, a lo que me respondió, -Yo ando en mi tiempo. Me preocupó mucho que
las municiones de su revólver fueran clavos, y no balas. Dejándolo en su lento
caminar hacia el mar, regresé corriendo a la plaza; casi todo el pueblo se
encontraba allí.

Llegué hasta las barandas de hierro, y miré hacia abajo donde había dejado al
niño, y para sorpresa, lo vi muy tranquilo con las aguas hasta las rodillas, pues, ya
la marea empezaba a llenar otra vez la orilla. -Que mucho jugó conmigo esa cosa de
tan bonitos colores, me dijo. Extendiendo mi mirada más afuera, vi una canoa con
unos tres pescadores que teniendo un arpón en sus manos se aprestaban a cazar la
serpiente que intentaba huir de la presencia del gentío. Vi como lanzaron aquella
arma al agua, y acertaron enganchar al animal en los garfios del arpón.

La plaza y las barandas estaban repletas de la multitud que asombrados veían


aquella cacería en el mar. Desde ese lugar todos vimos a la canoa acercándose al
puerto, y una vez allí, los cazadores arrastraron el reptil hasta la rampla. La
serpiente hacia sofocantes movimientos con la intención de escapar del arma que le
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atravesaba por la mitad. Cuando subieron a la plaza, pude ver muy de cerca aquella
cosa: Mediría unos quince pies de largo, su piel era negra y escamosa, su cabeza
parecía de cocodrilo; pero sus narices como puerco. Extrañé que el niño la llamare
bonita y de colores.

Aunque estaba atrapada, aún parecía muy peligroso acercarse a ella, pues, sus
movimientos eran peligrosos. Mientras la arrastraban por la plaza, la pasaron junto
a una muchacha que estaba dormida tomando un baño de sol; en ese preciso
momento la joven abrió los ojos y dio un grito de terror y salió huyendo. Los
pescadores siguieron su camino abriéndose paso entre la multitud sobre la rampla.
De tanto arrastrarla pareció que se estaba saliendo de los garfios; pero debajo de
una mesita que sostenía una tinaja de agua le aseguraron mejor el arpón; y así
continuaron su trayectoria.

Con angustia en mi corazón vi a un niño estar muy cerca mirando al reptil sin
apercibir el peligro que corría; me acerqué y le di una cachetada con la cual
despertó de su embeleso y, viendo el peligro, huyó de la presencia del animal. Más
adelante, entre la multitud, vi una niña que también miraba de cerca a la fiera, y
con una cachetada que le di huyó lejos del monstruo.

Cuando arrastraron aquella bestia lo suficiente, de en medio de la multitud salió


un hombre que reconocí como evangélico. Este teniendo un largo cuchillo en su
mano, dijo, “Esto se va acabar”, y tomando al animal por el cuello, comenzó en dura
lucha a cortarle la cabeza. Todos allí formamos un círculo para que él lleve a cabo
su intención.

En medio de un brutal combate se podía ver al hermano ya cortando aquel cuello


duro. Muy sorprendente fue para todos cuando vimos que a medida que la lucha se
prolongaba a favor del hermano, de la boca de él empezó a salir sangre. Cuanto
más hería al animal, más sangre
salía de la boca del hermano. Más
perplejos quedamos cuando, detrás
de la sangre, vimos asomarse una
manzana ensangrentada en la boca
del hermano; cuanto más hería a la
culebra, más se abultaba aquella
fruta en su boca.

Inesperadamente, de entre la multitud apareció una mujer y dijo, “Yo te ayudaré


para que esto se acabe”, y tomando a la serpiente por la cola ayudó así a que él
continuara su lucha. La boca del hermano seguía enrojecida y con la manzana, que
ahora se veía muy claramente entre sus dientes.

El cuchillo fue penetrando; y cuando sólo faltaba un tantito para desprenderse la


cabeza, vimos que ahora la manzana apareció en la boca del reptil, que inútilmente
trataba de no tener aquella fruta sangrienta en su boca. Cuando el cuchillo cortó
completamente la cabeza, ya la culebra había tragado la manzana.

Después de tan espectacular victoria, yo vi como todo el gentío levantó sus


manos al cielo y con gran voz de júbilo dijeron, -Gloria a Dios, Aleluya. Al oír esa
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alabanza de todo aquel pueblo en la plaza, yo levanté mis manos al cielo, y con
mucho regocijo dije, “Gloria a ti Jehová que al fin todos te pueden alabar.”

Dejando aquella plaza y my emocionado, salí corriendo hasta llegar a una


pequeña cabaña en donde había una señora. De cansancio me acosté en una
hamaca; arrimándose la señora me preguntó, -¿Porqué tanta emoción? -Acaban de
cazar una gran serpiente en el mar, le contesté. -Es Leviatán, me dijo. Allí desperté.

Cuando Dios puso al hombre en el huerto del Edén, le mando a no comer del fruto
del árbol de la ciencia, del bien y del mal; porque el día que comiese de él,
ciertamente moriría. El hombre había sido hecho a la imagen del Creador; excepto
que se le privó de sabiduría, y así en la sencillez de su mente él sería
completamente feliz, pues, quien añade ciencia, añade dolor, “Porque en la mucha
sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor”, Ec.1:18

La presencia del árbol de la ciencia allí indicaba dos cosas:


a) Que el hombre no intentará añadir ciencia a su primitivo estado de creación,
pues, siendo él carne no era suficiente para recibir aquello que sólo Dios y sus
ejércitos celestiales podían poseer.
b) Este árbol representaba reverencia y sujeción a su Hacedor, quien también es
Señor.

Satanás, siendo comandante de un innumerable ejército de ángeles, había sido


instalado como querubín protector en el huerto de Dios (Edén); él era lleno de
sabiduría y hermosura a los ojos del Altísimo, hasta que enalteciéndose su corazón
a causa de su hermosura, corrompió su sabiduría a causa de su esplendor, pues,
quiso levantar un trono y ser semejante a Dios, Ezeq.28:13-18. Lo primero que hizo
fue desviar o interrumpir la reverencia que el hombre tenía a los dichos de Dios. Al
hombre obedecer al diablo, comiendo del fruto prohibido, dio a entender dos cosas:
a) Deseaba conocer, y adquirir la sabiduría del cielo; b) No creyó al dicho de Dios,
pues, creyó a la mentira del diablo.

Usando la fruta, el maligno había hecho morir la comunión del hombre con Dios, y
lo había esclavizado a los deseos e intenciones de sus maldades; porque detrás del
bocado entró lo malo y contaminó todo lo que había y habría en el hombre.

A la serpiente ser posesionada por el diablo, fue el conducto o canal que el


enemigo usó para tentar y lograr seducir al hombre comer del árbol. El deseo fue
provocado desde afuera por el reptil, quien representaba los deseos del diablo. En
la así llamada “manzana” fue transmitido al hombre la maldad que ya había
contaminado al animal. El pecado del diablo había pasado a la serpiente, y de allí
había cautivado la mente carnal del hombre, y así fue contaminada toda su
naturaleza. De esta manera las tentaciones no iban a venir más desde afuera, pues,
el pecado y maldad de la serpiente tenían su hogar en el mismo hombre, y desde
allí conducirán al ser humano a toda obra opuesta a Dios, pues, ahora sería tentado
cuando de su propia concupiscencia fuese atraído y seducido; porque no lo que está
fuera contamina al hombre; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina. Ya el
diablo no tiene que usar un reptil desde afuera, ahora la serpiente está arraigada en
la carne del hombre, y desde allí seduce y guía al individuo a los errores engañosos
del pecado.
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La sabiduría del diablo fue corrompida cuando en él se halló maldad, y por lo tal
no pudo entender o imaginarse el resultado final de su codicioso plan. Lo primero
que Dios hizo después del pecado, fue establecer en el corazón del hombre culpa y
dolor por no obedecer, y desde allí empezó el hombre a odiar la maldad que está en
él, y desear al Dios que se había alejado. Lo segundo fue apartar al hombre del
jardín para que no comiera del árbol de la vida, pues, no debería vivir eternamente
con su naturaleza pecaminosa. Tercero, Dios estableció el sacrificio u holocausto
para allegarse a él.

Con la maldición a la serpiente, el Señor estableció herir de muerte al reptil en


donde estuviese. Su arma sería Jesucristo, quien ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención nuestra.

Sólo el hombre que permanece en la Palabra de Dios podrá adquirir suficiente


discernimiento del bien y del mal, y entonces podrá herir, y aún cortarle la cabeza a
la serpiente que se esconde en nuestros miembros. Es ciencia del Altísimo consumir
como hojarasca, a través de la obediencia a sus preceptos, al viejo hombre que
nunca desea sufrir la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo.

Los dichos sabios de la bendita Palabra de Dios nos dan fe, y la fe obediencia, y la
obediencia hace morir las obras de la carne, y entonces viviremos; pero los niños en
Cristo, despreciando la sabiduría del Altísimo, todavía juegan con los engaños de la
serpiente, y no salen de las orillas del mundo.

Si con el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, el diablo nos hirió; con la
misma arma tenemos que cortarle la cabeza. Ahora tenemos el mandamiento de
comer del conocimiento del bien y del mal, que es la Palabra de Dios; amargo
purgante que destruirá aquel parásito infernal que debilita nuestra vida.

La novia del Señor debe estar bajo el manzano comiendo de sus frutos, el cual es
dulce para ella; pero muy mortal a la serpiente que está destinada a ser destruida
con la gloriosa Espada de su boca, “Si alguno mata a espada, a espada debe de ser
muerto”, Ap.13:10.

David cortó la cabeza a Goliat con su propia espada, I Sam.17:51; arma que fue la
única en la casa de Dios, y la mejor para el uso de David, I Sam.21:9. Click para
el Índice.

El Logos
En mi sueño, me encontraba muy contento
compartiendo con otros de las últimas revelaciones que
el Señor me estaba dando cuando, de repente, se acercó
un ángel, y uniéndose a nuestra conversación nos dijo, -
Pero ustedes deben saber que “el Logos” debe hacerse
carne en vosotros también. Yo desperté sin saber que
era “el Logos.”

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Dos días después encontré en las anotaciones de Scofield que al Verbo de Dios,
La Palabra de Dios, o sea Jesús, se llama El Logos en el griego. Con esta revelación
las escrituras tomaron un mayor relieve en sus dichos, pues, muchas cosas ahora
las podía comprender; por ejemplo, “Ay de las que estén encintas en aquellos días”;
también cuando Pablo dice, “Vuelvo a sufrir dolores de parto hasta ver formado a
Cristo en vosotros.” En resumen, Dios me había mostrado que Cristo deber estar
formado o formándose en cada creyente; y de no ser así, es que algunos han
descuidado su observación a las cosas que necesitan para ser edificados, y han
prestado atención a cosas secundarias, que nunca podrán valer para la vida eterna.
Han seguido el ejemplo de Marta, quien, ocupándose tanto en servir al Señor, no se
preocupó de estar a los pies de él escuchando su Palabra.

Así como aquel Verbo se hizo carne y habitó entre sus discípulos, también debe la
Palabra de su Gracia, volverse carne de nuestra carne y hueso de nuestros huesos,
y llegar a ser uno con el Señor.

En el precioso libro de los Chantares, se habla de la Amada del Señor, y como


llegó a conseguir el amor de su amado. Ella contempla a Jesús como el Manzano
entre los árboles silvestres y, entonces sin perder tiempo, se sienta bajo la sombra
de sus ramas y encuentra que su fruto es dulce a su paladar; allí es sustentada con
pasas y confortada con manzanas. El resultado es que se llena de un verdadero y
poderoso amor. De ésta manera ella nace en el amor del Señor, como así el Amado
le recuerda más adelante cuando dice, “Debajo de un manzano te desperté; allí
tuvo dolores la que te dio a luz.” El profeta Isaías y también el rey David, advierten
el resultado a los que siempre anhelan el mejor lugar en el Señor, “Tú guardarás en
completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”,
Is.26:3

Bienaventurado..el que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de


día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su
fruto en su tiempo, y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará, Sal.1:1-3.
“Tenemos también la Palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar
atento como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día
esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestro corazón”, 2 Ped.1:19

El Señor Jesús mandó que donde se predicare su Evangelio, también debía


decirse o hablarse de María. Ella fue diferente a su hermana Marta, pues escogió el
mejor lugar a los pies de Jesús oyendo su Palabra. Click para el Índice.

El Pollo
Una vez me sentía muy
preocupado por el menosprecio que
la mayoría le tiene a las cosas de
Dios, y que son tan valiosas; no
habiendo un precio suficiente para
adquirirlas, y que Dios en su infinita
misericordia ha resuelto ofrecerlas
gratuitamente.

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El Señor me mostró un sueño: Jesús, los apóstoles y yo nos encontramos
navegando en un ancho río; los vestidos de los discípulos eran de colores. Después
de un rato, el Señor decidió arribar la embarcación a la orilla para descansar bajo la
sombra de un gran árbol, pues, era el medio día, y quiso que comiéramos. El
Maestro me entregó un pollo vivo para que lo lleve a cambiar por comida en la
tienda más cercana a ese lugar. Diligentemente subí hasta una planicie en donde se
encontraba una abarrotería, y dándole el ave al dueño, le expliqué que era el Señor
Jesús quien me había enviado para que lo cambie por algo de comer.

Para sorpresa, este hombre, quien era un chino, sólo me dio un pan de media
libra. Le reclamé, y con gran enojo me dijo, -Si lo quieres llévalo, o si no, déjalo. Más
enojado que triste llevé conmigo el pan; pero deseando que Jesús, una vez
enterado, hiciera caer fuego del cielo y matará al chino.

Cuando llegué a mis compañeros juntos aquél árbol, entregué el pan al Señor y le
dije, “Maestro, sólo esto me dio aquel chino de la tienda”. Su respuesta fue tan
contraria a lo que yo esperaba: “Yo siempre doy mucho y recibo poco.” Desperté
llorando. Click para el Índice.

El Rio, La Bestia Y El Niño


Muchas conjeturas se han hecho referentes a la Bestia 666. El Señor Jesús, por su
gracia, me mostró un sueño, en cual me hizo observar a la bestia en el lugar donde
nunca lo hubiera pensado. Soñé que me encontraba navegando en una larga canoa
río abajo. Era muy de noche; la luna, en medio del cielo, alumbraba todo el río. Yo
estaba parado en la proa (parte delantera de la canoa) teniendo una espada en mi
mano; doce hombres sentados en la canoa remaban; ellos me infundían confianza y
compañerismo. Muchos árboles en ambos lados ocultaban con sus sombras gran
parte de las orillas. Súbitamente se oyó un disparo de rifle, y todos volteando
nuestra mirada al árbol por donde se oyó el sonido, logramos ver a muchos
pequeños reptiles o lagartijas saltando desde el árbol hacía la selva; pero también
vimos caer desde al árbol a las aguas a un gran animal; no podíamos captar lo que
era; porque las sombras de los árboles nos quitaban la visión de la orilla en donde
estaba el árbol. Rápidamente, sin perder tiempo, como un solo hombre, todos
navegamos hacía esa orilla, y deteniendo la embarcación más abajo de las sombras,
nos pusimos muy atentamente a esperar que la corriente del río trajera hacia
nosotros esa cosa que había caído del árbol. De pronto, apareció en la claridad un
animal nadando; parecía un cocodrilo, y sin perder tiempo le di un machetazo. Sentí
que el arma llegó hasta la mitad
de su cuello. Inmediatamente
todo el río se secó y, en medio de
aquel lodazal, quedé frente a lo
que antes pensaba que era un
cocodrilo, y que ahora quedaba
al descubierto todo lo que en
verdad era: Parecía un
hipopótamo; pero su cabeza se
asemejaba al cocodrilo.

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Mis compañeros, alrededor mío y de la bestia me hacían, lo que yo puedo llamar,
un ring para que yo luchara contra la bestia, la cual parecía que no tenía muchas
ganas de pelear conmigo. Con un ánimo asombroso, me fui contra ella varias veces;
pero la espada rebotaba en su dura piel, que parecía de hierro; pensé que su lugar
frágil sería el cuello en donde ya estaba herida, y sin demora acerté otro machetazo
en el cuello herido del animal. Como resultado de este golpe, apareció a un lado, un
poco retirado, un niño como de seis años, al cual, la fiera cuando lo vio, tuvo la
intención de matar; pero sin perder tiempo le di otro machetazo en su cuello; y
como resultado al golpe, la bestia desapareció, quedando en su lugar, frente a mí,
el niño, quien derramando sangre por su cuello, sostenía en su mano una piedrecita
blanca, y queriéndomela mostrar me decía con mucho gozo, -Mira mi
piedrecita...mira mi piedrecita. Teniendo aún la espada levantada, realicé lo que mis
ojos veían, y guardando la espada sobre un piano musical...allí desperté

“Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su


corazón se aparta de Jehová; pero bendito el varón que confía en Jehová, y cuya
confianza es Jehová”, Jer.17:5-7

“Fíate de Jehová de todo tu corazón; y no te apoyes en tu propia prudencia, ni


seas sabio en tu propia opinión”, Prov.3:5
La noche representa a las tinieblas que envuelven al mundo. El evangelio de
Nuestro Señor Jesucristo, cual resplandor del sol en medio de la oscuridad, está, a
través de la iglesia, alumbrando a los hombres que moran en tierra de sombras.

La vida del creyente, cual nave sobre las aguas, es empujada y gobernada por los
apóstoles y profetas al descubrimiento de verdades que le permitirán hacer la
guerra, no como hiriendo al aire, mas golpeando el cuerpo y poniéndolo en
servidumbre.

Las corrientes del mundo, son las innovaciones de adelantos culturales, sociales,
urbanos, científicos, y aún religiosos que están elevando al hombre junto a sus
orillas, hasta una altura en donde, creyéndose dueño y seguro de su posición, llega
a menospreciar el señorío y los poderes del cielo.

Al hombre creer en el Cristo de la Biblia como su Salvador, súbitamente se opera


el gran milagro: El Espíritu Santo, cual proyectil, o flecha divina, destrona su
naturaleza humana y aturde en él su propia justicia, alejando, así, de su vida
innumerables hábitos de maldad (lagartijas saltando a la selva desde el árbol).

Si el recién convertido no permanece en la Palabra del Señor, que es antorcha


que alumbra en lugar oscuro, la ignorancia espiritual mantendrá su vida bajo la
sombra de los poderes del mal que intentan revivir en el cristiano su original y
propia justicia, la cual, como bestia herida, espera curarse o reponerse del golpe
divino.

Cuando el creyente permanece en la Palabra de Dios, vendrá a ser un verdadero


cristiano (discípulo). A través de las escrituras conocerá la verdad en su amplitud;
conocerá como fue conocido por Dios. Mejor dicho, aprenderá a tener poca o
ninguna confianza en él mismo; pero sí en Dios, quien le permitirá suplir los deseos
del espíritu, y no los de la carne; mirará sólo a Dios, y no a sus pensamientos.
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Su justicia quedará al descubierto como lo que en verdad es delante de Dios, un
trapo de inmundicia. Impulsado por la fortaleza de las escrituras, peleará contra
toda justicia humana dentro de él, y contra toda altivez que se levante contra el
conocimiento de Dios, y llevará cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Como resultado de su coraje, muy pronto hollará como lodo a su enemigo, y hará
perecer completamente a la bestia carnal que tanto intenta frustrar los propósitos
de Dios para con él. Despojado de su propia justicia, el creyente es hallado
victorioso en la justicia de Dios por la fe; alcanzando como galardón aquella
promesa de Jesús:

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a
comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita
escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe” Ap.2:17

En esta condición el cristiano también ve cumplir en su vida las escrituras que el


profeta Nahum lanza contra el mal que mora en el hombre,

“De ti salió el que imaginó mal contra Jehová, un consejero perverso.


Así ha dicho Jehová: Aunque reposo tengan, y sean tantos, aún así serán
talados, y él pasará. Bastante te he afligido; no te afligiré ya más”, Nah.1:11,12

“Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyunturas. Mas
acerca de ti mandará Jehová, a que no quede ni memoria de tu nombre; de la casa
de tu dios destruiré escultura y estatua de fundición; allí pondré tu sepulcro, porque
fuiste vil. He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que
anuncia la paz. Celebrad, o Judá, tus fiestas, tus votos; porque nunca más volverá a
pasar por ti el malvado; pereció del todo”, Nah.1:13-15.

En esta profecía Dios está hablando a las dos personalidades que combaten en el
creyente; la carne y el espíritu, o sea el viejo y el nuevo hombre.

El nuevo hombre es representado por aquel niño que apareció cuando la bestia
fue vencida. El apóstol dice, “Despojaos del viejo hombre, que está viciado
conforme a los deseos engañosos y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y
vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”,
Ef.4:22-24

“Por lo tanto, no desmayemos; aunque este hombre exterior se va desgastando,


el interior no obstante se renueva de día en día” 2 Cor.4:16

Varios pasajes de las escrituras señalan a la bestia en el mismo creyente cuando


éste no ha llegado a la estatura indicada por Dios.

El salmista David, por tener envidia de los impíos, casi resbalaron sus pies viendo
la prosperidad de los impíos. Después de redargüido y entender las punzadas de su
corazón por inclinarse al pecado, él dice, “Tan torpe era yo, que no entendía; Era
como una bestia delante de ti. Con todo, yo siempre estuve contigo”, Sal.73:22,23

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El profeta Isaías habla tocante al pueblo de Dios en el desierto, “Dios los guió por
la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; al que dividió las aguas delante de
ellos, haciéndose así nombre perpetuo, el que los condujo por los abismos, como a
un caballo por el desierto sin que tropezaran. El Espíritu de Jehová los pastoreó
como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo para hacerte
nombre glorioso”, Is.63:12-14

En el libro de los Efesios, el apóstol señala su ansiedad de que los hermanos


tuvieran a Cristo en sus corazones. Ellos tenían el Espíritu Santo; pero necesitaban
al Señor en sus corazones. Jesús promete morar en los que obedezcan sus
mandamientos, Jn.14:23.

Los Corintios, aunque eran templos del Espíritu Santo, aún debían glorificar a
Cristo en sus cuerpos; ya que mostraban mucha carnalidad en sus acciones.
Santiago dice que los tales tienen la sabiduría terrenal, animal y diabólica. Pablo
señala que lo animal es primero, luego lo espiritual, y agrega, “Quitad lo primero,
para establecer lo postrero”, y da a entender que lo último viene en el rollo de las
escrituras.

“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída es la altivez del


espíritu (orgullo).” Así como el número 6 precede al 7, también la bestia al reino de
Dios; el Anticristo a Cristo, y el ego es antes que Jesús.

Pablo consideró la lucha no contra carne y sangre; pero comprendió que las
potestades malignas tenían su cuartel general en los miembros carnales, y por lo
tal, hirió su cuerpo y lo puso en servidumbre, a fin de ser hallado aprobado y no
eliminado en el juicio de Dios.

La vieja naturaleza del hombre, su pecado, cual reptil herido puede reponerse de
su herida fatal si es alimentada en sus apetitos carnales. Por eso Isaías clama,

“No te alegres toda, por haberse quebrado la vara del que te hirió; porque de la
raíz de la culebra saldrá áspid, y su fruto, serpiente voladora. Pero yo haré morir de
hambre tu raíz, y destruiré lo que de ti quedare”, Is.14:29,30

Job 5:3 Yo he visto al necio que echaba raíces, Y en la misma hora maldije su
habitación.

Pablo exhorta a no proveer para los apetitos de la carne y entonces viviremos, y


no moriremos. El poder salvador de la gracia no es otra cosa que el Espíritu Santo
con que los elegidos o creyentes han sido santificados en sus espíritus para
obedecer y ser rociados con la sangre Cristo.

Por lo tal, ninguno que se llame cristiano o creyente en el Señor tiene excusa
suficiente para no obedecer los mandamientos de la ley de Cristo, la de la libertad.
Los que tengan fe en la pelea, podrán por la obediencia desalojar de sus miembros
al diablo, y glorificar así, en sus cuerpos, al Señor Jesús.

Abramos las puertas de los sentidos, y comprendamos juntamente con todos los
santos, cuan grandes armas nos han sido dadas para herir hasta la muerte al
64
pecado en nuestro miembros, y habiéndolo acabado todo, poder decir con el
apóstol,

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí;
y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se
entregó a sí mismo por mí”, Gal.2:20

“Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz” Sal.29:11

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece, Filp.4:13; Porque no nos ha dado Dios
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y dominio propio”, 2 Tim.1:7; El eterno
Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos; él echó de delante de ti al
enemigo, y dijo: Destruye, Dt.33:27 Click para el Índice.

El Tigre De Siberia
Me encontraba mirando hacia un ancho
río, serían como las siete de la noche;
atrás de mi estaba la ciudad; junto al río,
unos árboles sin hojas; a mi izquierda, un
tráiler park (estacionamiento de carros
casas), jubilados vivían allí. Frente a mí, al
otro lado del río, había una región
montañosa cubierta completamente de
pinos silvestres, formando una espesa
selva que se extendía hacia el norte.

Un gran tigre, saliendo de la selva, se


lanzó al agua para cruzar el río. Mientras
estaba cruzando, me dijeron: “Es el tigre de Siberia.” ¿Y qué vendrá a hacer esa
fiera a América? dije para mí.

El animal saltó a la orilla junto a los árboles; yo le tiré un palo, y para sorpresa,
voló a las ramas de un árbol, pues, le salieron alas. Volví a tirarle otro palo, y esta
vez voló hasta la ciudad en donde se me perdió de vista. Estaba buscándolo cuando
llegó mi hermano Rubén y me dijo, -Bolívar, ¿Tu sabes lo que está pasando en la
ciudad? Le contenté que estaba tan preocupado buscando un tigre que se había
internado en el área de los morenos que no tenía tiempo para saber lo que estaba
pasando en la ciudad. ¡Pero óyeme!, hombres de varias razas y colores han
formado una revolución y están matando a muchos. Luego vinieron otras personas
y me dijeron lo mismo; pero yo en vano trataba de convencerlos a que buscáramos
al tigre.

Fui a la sección donde vivían los jubilados, y


encontré a muchos dándose la buena vida, pescando,
jugando golf y otros entretenimientos. Me acerqué a
unos que estaban en hamacas y les dije, -¡Hay un
tigre en la ciudad! pero me respondieron, -Déjanos
descansar, pues, siempre andas con ideas extrañas. Allí desperté. Click para el
Índice.
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Enviados
Cuando alguien dice que Dios le ha llamado o enviado a un ministerio tiene que
estar seguro que realmente ha sido Dios y no su propio corazón, o alguna otra
fuente y no directamente Dios. Cuando Dios llama o envía a sus siervos, les
garantiza completamente respaldo en todo y nunca estarán quejándose ni
mendigando. Las puertas se abrirán en donde fuesen asignados estar; tendrán la
gracia para cumplir su misión; esperarán sólo en el que les llamó; no culparán a
nadie en sus tribulaciones, más sabrán dar gracias a Dios en todo; orarán y
esperarán incondicionalmente en Dios; habrá fruto de sus trabajos.

Noé fue llamado personalmente a edificar un arca y le fue bien, Gen.6:13-22.


Abraham fue llamado personalmente a salir de su tierra y su parentela y le fue bien,
Gen.12:1-4. Jacob fue llamado personalmente a volver a su tierra y su parentela y le
fue bien, Gen.32:9-12; también le indicó ir a Egipto y le fue bien, Gen.46:1-4. Moisés
Fue enviado personalmente por Dios a Egipto y le fue bien; Ex.3:10-12. Josué oyó
personalmente la voz de Dios enviándole a cruzar el Jordán y le fue bien, Jos.1:1-9.
Gedeón fue enviado personalmente por Dios a vencer a los madianitas y le fue bien,
Jue.6:11-14. David fue enviado personalmente por Dios a vencer a los Amalecitas y
le fue bien, I Sam.30:8. Jeremías y los profetas fueron enviados directamente por
Dios y les fue bien, Jer.1:4-10, 17-19.

Am.3:8 “Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no
profetizará?”

Por lo contrario, el que no ha sido enviado directamente por Dios


será desordenado en su conducta; usará el ministerio
como fuente de ganancia, la cual esperará de las
ovejas. Hará murmuración o levantará guerra contra el
que no le ayude; siempre estará esperando en la
generosidad de los demás; sus mensajes o
enseñanzas se mesclarán con sus intereses personales;
saqueará el rebaño y no lo apacentará; tendrá muchos problemas y
descalabro en el camino; andará sin la garantía de Dios; porque no fue
Dios personalmente el que lo envió.
“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas
que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio
corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová
dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen:
No vendrá mal sobre vosotros. ¿Quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó
su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó?”, Jer.23:16-18.

Jer 23:21 No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas
ellos profetizaban.

Jer 23:22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis
palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad
de sus obras.

66
Mat.6:6 El secreto de Dios está en la comunión íntima y secreta con Dios, “Mas tú,
cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en
secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”,

“En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; Los


pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas”, Sal.31:20; “He
aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender
sabiduría”, Sal.51:6; “El que habita en el lugar secreto del Altísimo Morará bajo la
sombra del Omnipotente”, Sal.91:1 (RV, ASV, KJV).

Dios habla en la forma que él quiera hacerlo:


a)-.Por revelación en sueños, Gen.15:12; 20:3; 28:12; 37:9-11; Mat.1:20,24;
2:13,19,22; 27:19; “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu
sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes
verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños”, Hech.2:17.
b)-.También en visiones, Gen.15:1; 46:2; Is.6:1; Ezeq.1:1; 8:1.2; 40:1,2; Dan.7:1;
8:1,2; Hech.16:8-10; hech.26:13-19. “Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando
haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré
con él”, Num.12:6; Hech.9:10,12; 10:3-7; 11:5; 16:9; 18:9,10.

Una visión puede ocurrir soñando, o acostado sin estar dormido (éxtasis);
también parado, o andando, o manejando un carro, u orando; pero cuando suceden
son inolvidables. También Dios habla por el Espíritu Santo, Hech.10:19.

En 1966 Dios me mandó por sueños dejar mi negocio; me dijo a quien vendérselo
y en cuanto ($100.00). Luego me habló en visión de la noche, ir a Estados Unidos.
Teníamos siete hijos, y allí en Panamá no hay Wellfare (Ayuda Social); pero también
está Dios. Todo lo hice tal como me lo indicó; y aquí estoy sin haber pedido
prestado a nadie, ni he molestado a otros por mis necesidades; porque lo que hice
tiene garantía. El me llamó, y fue él quien me envió. Click para el Índice

Fresno, Calif. 1976 - 1986 Cilicio


Estando orando me indicó vestirme de negro y cuello clerical; y aunque me
era tan vergonzoso, obedecí llevando aquella vestidura en mis viajes por muchos
países del mundo por 10 años. Aquello me sirvió de mucho; pues tuve amplia
entradas en diferentes denominaciones que honran ese hábito; aunque también me
era de humillación en las iglesias que con mucha razón aborrecen el historial
eclesiástico de los que usando ese vestido mataron, torturaron y persiguieron a
verdaderos cristianos en los siglos pasados; pero después de oírme ellos
comprendían que el hábito no me hacia monje. En Fresno, Calif. 1986, como a las 6
a.m. vi en visión al Señor que vino junto a mi cama y me dijo, “Ese cuello blanco,
no lo uses más; usa corbata.” Click para el Índice.

Fuego Y Paja

67
En las visiones de la noche, vi muchos pastores formando línea de uno. La fila
llegaba a un gran horno que ardía muy
intensamente. Pude notar que cada
ministro llevaba consigo algo en sus
manos. Unos tenían un pedazo de metal;
otros llevaban piedras; y otros tenían los
puños llenos de paja. Cuando llegaban al
horno, cada uno tenía que echar esas
cosas en el fuego.

Lo que más me llamó la atención,


fueron los que traían paja, pues, antes de
tocar el fuego, aquella paja se consumía.
Atenuado y sorprendido desperté.

Ef.2:20-22 Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la


principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien
coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros
también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu,

“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas
para Dios escogida y preciosa, Vosotros también, como piedras vivas, sed
edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios
espirituales pruebas de fuego aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual
también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo,
escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado.

Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La
piedra que los edificadores desecharon desechan la palabra, Ha venido a ser la
cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en
la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados”, I Ped.2:4-8

“Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su
recompensa conforme a su labor. Porque nadie puede poner otro fundamento que
el que está puesto, el cual es Jesucristo.

Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas,


madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la
declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego
la probará.

Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la


obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque
así como por fuego pasando él mismo la prueba de fuego “, I Cor.3:8-14

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene
de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”, 2 Tim.2:15

“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está
mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a
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vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos
menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis:
¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es
despreciable”, Mal.1:6,7

“Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los
testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron
vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales
Jehová les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas”, 2 Rey.17:15

“Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de


hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los
hombres...Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición”,
Mar.7:7-9

“Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y
mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegué el fin?”, Jer.5:31

“Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también
nos dio su Espíritu Santo”, I Tes.4:8 “Por tanto, es necesario que con más diligencia
atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la
palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y
desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si
descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada
primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron”, Heb.2:1-3
“Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor
de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito,
no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros”, I Cor.4:6

“Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por
fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros
recibiréis la corona incorruptible de gloria”, I Ped.5:2-4

“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra,
ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por
Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.
Amén”, I Ped.4:11 Click para el Índice.

Gigantes En La Montaña
En su bondad el Señor me mostró un sueño, en el cual me llenó de esperanza
para creer que él es poderoso para llevar mi vida a la estatura de Jesucristo, a un
varón perfecto, en donde ya no podré ser movido de aquí para allá con ningún
viento del mundo, sean ofertas, amenazas, y aún doctrinas erradas.

Soñé que estando mirando por un balcón, desde la calle mi tiraron una pelota
blanca como de pin pon; cuando quise agarrarla, ella comenzó a subir por una
escalera caracol. Cuanto más trataba de alcanzarla, más ella subía, hasta que llegó
69
a la azotea del edificio. Allí me encontraba cuando de pronto, oí un ruido en los
aires, era un helicóptero que estaba aterrizando en la azotea. Un hombre alto y
rubio desde la cabina me indicó subir al aparato; pues, él había sido enviado a
buscarme. Volamos atravesando la ciudad, hasta que pasando sobre la costa
apareció una playa repleta con toda clase de gente, quienes tenían el agua
bastante sucia. Siguiendo más adelante pude observar que una hilera de montañas
se extendía desde la orilla del mar hasta los picos de los grandes montes,
separando esta playa de otra en donde sus aguas eran cristalinas. Nadie estaba en
ella; pero mientras volamos hacia las cumbres de la cordillera, pude ver a dos
hombres altos y blancos bañándose en las aguas de uno de los tantos ríos que
descendían de los cerros. El piloto me dijo, -Ellos son de los nuestros, y viven en la
cima de la montaña que se extiende desde la playa. El paisaje era precioso; toda el
área la cubrían enormes pinos.

Aterrizamos en la cumbre de la montaña en


donde nos esperaban tres hombres
completamente desnudos; pero que no
mostraban malicia de ninguna clase. Sus
estaturas pasaban de los siete pies; sus
cuerpos eran muy bien formados, sus cabellos
rubios estaban recortados. Sus maneras hacia
mi estaban llenas de amor, y con mucha
atención, el jefe de ellos me condujo a una
gran carpa en donde me introdujo a los pocos
habitantes de aquel lugar. Todos tenían la
misma estatura, el mismo color, y todos me saludaron con un mismo amor que
reflejaba pureza y santidad. El jefe me llevó a una de las entradas, y allí me
presentó a dos que tenían la misma estatura, la misma escultura física, el mismo
amor; pero eran bronceados y no blancos. -Ellos sólo tienen dos semanas de haber
llegado a este lugar, me dijo.

Al día siguiente, juntamente con otros, el jefe me invitó a una reunión que iba a
tener al pie de la montaña con el representante de la otra playa (del agua sucia).
Bajamos hasta las faldas de aquel monte y allí esperamos hasta que un automóvil
negro y nuevo, marca Cadillad, llegó desde la otra
playa.

Cuatro hombres acompañaban al jefe del otro


lado, quien tenía una bata de boxeador, y en la parte de atrás se leía, “Campeón del
mundo.” Su estatura era muy pequeña, comparada a mis compañeros.

Nuestro jefe nos hizo quedar junto a unos peñascos blancos, y él fue al hombre,
quien lo esperó al lado de su carro. Mientras los dos soberanos hablaban,
observamos que nuestro jefe no aceptaba ninguna proposición del “campeón de los
mundanos.” Al final, el líder mundanal le rogó que tan sólo aceptara, por lo menos,
un dólar de regalo sin ningún compromiso, lo cual, al final fue aceptado; pero
haciéndole saber que Sin ningún compromiso.
Dejando a los del mundo junto a su automóvil, nosotros emprendimos el regreso
a la cumbre. Mientras subíamos, el jefe nos dijo, -¿Quieren saber lo que ese hombre
quería? Lo primero que quiso es que yo aceptara la comunión o amistad con ellos, lo
70
cual, siempre rechacé; pero al final, insistió en darme un dólar sin ningún
compromiso, el cual acepté; pero yo se que ellos van a tratar de tener alguna
relación con nosotros a través del dólar. Voy avisarle a nuestra comunidad que,
aunque usen el dólar, de ninguna manera tengan que ver con los del mundo.

Casi era de noche cuando llegamos a la aldea y, aunque era un poco oscuro,
pude ver una mujer que pasó junto a mí. Era alta como todos allí; pero tenía el
cabello largo y negro; -Es la esposa del Jefe, me dijeron.

Al día siguiente, un grupo numeroso de ellos me acompañaron a tomar el


helicóptero en mi regreso a casa; Y mientras la nave se elevaba, desde el suelo el
jefe me dijo, -Tu estarás con nosotros aquí, a lo que yo respondí, -Si Dios así lo
quiere, amén; pero pensé que sólo Dios puede hacer que yo pueda quitarme la ropa
y andar como ellos.

Dejando la montaña, el helicóptero aterrizó en una amplia carretera en donde me


dejó. Desde allí podía ver muy lejos aquella espesura de montañas, y sintiendo gran
amor me dije, -Quien diría que allí vive gente tan santas y puras como las que he
visto y con quien he tratado y hablado.

El apóstol Pablo nos exhorta a desnudarnos o despojarnos del viejo hombre, es


decir de toda justicia humana, que está viciado conforme a los deseos engañosos
de nuestra pasada manera de vivir.

El profeta Isaías nos dice, “Temblad, oh indolentes; turbaos, oh confiados;


despojaos, desnudaos, ceñid los lomos con cilicio”, Is.32:11.

La Biblia dice, “Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree


sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la
sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a
los sabios en la astucia de ellos” I Cor.3:18,19

La mirada escudriñadora del Altísimo mira a los hombres completamente


desnudos cuando el mundo lo ve a ellos muy capaz y completos para este siglo;
pero cuando el hombre de Dios es menospreciado, y tenido como nada, sin abrigo
social, es entonces cuando está vestido de justicia y santidad delante de su Señor.
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Guerra En El Hielo
Seatle, Wa. 1989
En mis visiones, vi aviones de Canadá y de Estados Unidos paseándose por los
cielos; estaban celebrando una victoria, pues, habían vencido a Rusia en la guerra.

Queriendo saber cómo sucedió tan inesperada victoria, me llevaron a un


gimnasio con piso de hielo, en donde se celebran torneos de “hockie.” Estados
Unidos y Canadá combatían contra el equipo soviético llamado “Varsovia.” En
forma muy sorpresiva, los rusos fueron derrotados en la guerra fría de esa noche.
Allí desperté.

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Dos meses después, los componentes de la OTAN, encabezados por Estados
Unidos y Canadá, vieron como los miembros del pacto de VARSOVIA se
esparcieron, tomando cada uno su propio camino.

El ateísmo del norte recibió en esa ocasión gran herida de muerte en una de
sus cabezas (Mikael Gorvachev); pero que ya ha comenzado a sanar.

Re 13:3 Vi una de sus cabezas como


herida de muerte, pero su herida
mortal fue sanada; y se maravilló
toda la tierra en pos de la bestia,

Jer 37:9 Así ha dicho Jehová: No os engañéis a vosotros mismos, diciendo: Sin duda
ya los caldeos se apartarán de nosotros; porque no se apartarán.

Jer 37:10 Porque aun cuando hirieseis a todo el ejército de los caldeos que pelean
contra vosotros, y quedasen de ellos solamente hombres heridos, cada uno se
levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad a fuego.

Ez 21:14 Tú, pues, hijo de hombre, profetiza y bate una mano con otra, y dóblese la
espada la tercera vez, la espada de muertos; ésta es espada de gran matanza que
los penetrará,
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Halloween
En el estado de Florida conocí al
hermano Iván Lemus, quien me contó de
una experiencia nocturna: Caminando de
noche por la calle principal de la ciudad,
vi a los lados del camino calabazas que,
por los agujeros que les habían hecho,
proyectaban luz, dando la impresión de
caras resplandecientes. Me llené de
enojo con tanta superstición que,
mientras caminaba, las iba pateando una
por una. Pero algo supernatural sucedía
en cada una que destruía con mis pies; de ellas salían figuras espirituales muy
horrible que, burlándose y enojadas, venían a morderme la cara; pero no pudiendo
lograr su maldad, se fueron enrollando en mis pies, piernas y muslos, hasta atarme
todo; dejándome sólo la cabeza libre. Quise invocar el nombre de Jesús; pero me
era imposible, pues, se habían apoderado de mis fuerzas. Por fin, después de un
gran esfuerzo, logré pronunciar en alta voz el glorioso nombre de “Jesús.”
Inmediatamente las ataduras se rompieron, y las malicias se fueron. Allí desperté.
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La Hermana Culebra?
En mis sueños, mi hijo Jonathan está tratando de tocar la cabeza de una gran
culebra que con su cuello levantado está mirándolo. Yo estoy alarmado con la
72
actitud de mi hijo, pues, esos animales son muy peligrosos; trato de persuadirlo a
parar su juego, pero él está tan emocionado, y muy interesado en el asunto, que
continúa aproximándose más al reptil hasta tocarlo. Por ser tan confiado, es
mordido en el dedo por el animal; yo me desespero y le grito: ¡Te lo dije! que no
jugaras con esa culebra...ahora no sé qué va a pasar.
-No es nada, papá, sólo fue algo leve; no fue picada. No es venenosa... ¡mire!,
que no es nada.
“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”, Jn.7:24

Junto con otros hermanos, miramos; y en


verdad que no era picada, sólo un rasguño. Y
mientras el animal se mantiene en la misma
posición, yo veo a Juvencia, la madre de mis
hijos, que pasando junto a la culebra, con
gran amor y ternura, acaricia su cabeza. Para
sorpresa mía, la creatura abre su boca, y
Juvencia le da algo. El resultado de tanto
cariño, hace que la culebra se torne en una
mujer con ropas negras.

No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal;
procurad lo bueno delante de todos los hombres... Así que, si tu enemigo tuviere
hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas
de fuego
amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el
mal.” Rom.12:9-21

Esta mujer mostraba que estaba pasando por un gran problema espiritual. La
llevamos dentro de un auto; y allí, con mucho agotamiento, nos dijo: Hablen a mi
pastor, él me puede ayudar. Y dándome el número telefónico de su pastor, partí en
busca de él.

Stg 5:13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre?
Cante alabanzas.

Stg 5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y
oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

Stg 5:15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere


cometido pecados, le serán perdonados.

Lo primero que hago, es llegar a una librería cristiana; que por ser tarde, ya había
cerrado; pero yo entro y voy al patio de atrás, en donde, cavando, encuentro algo
que brilla, y que es necesario tenerlo. En todo esto, la administradora de tal lugar,
no me había llamado la atención; pero cuando me vio tan alegre por lo que
encontré, se enojó un poco; pero yo seguí mi camino con alegría y determinación..

Mt 22:29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el
poder de Dios.

73
Jn 17:17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

Hech 20:32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia,


que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

1Pe 2:2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para
que por ella crezcáis para salvación,

Jer 15:16 Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo
y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios
de los ejércitos.

Ne 8:12 Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a


gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían
enseñado.

Lu 24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras
nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

Mt 13:52 El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es
semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Atravesando un río llamado “Nilo”, me encontré subiendo una gran cuesta en


medio de un camino muy estrecho cercado con grandes rocas blancas.

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así
también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Entrad por la
puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y
angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”, Mat.7:12-14

Apenas hube logrado pasar la senda estrecha, llegué a una vereda que,
elevándose, conducía a las oficinas del pastor. Este tramo fue más amplio, y pronto
hallé al pastor quien vestía de negro.

Isa 63:9 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó;
en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de
la antigüedad.

Me recibió con gran cariño, como si me hubiese conocido mucho antes: -


¡Hermano Bolívar! mucho gusto tengo de verte, me dijo.

Isa 64:5 Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se
acordaban de ti en tus caminos; he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los
pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos?

Observé que yo también estaba vestido de cilicio. Y pensando interceder por mi


hermana que estaba siendo azotada por el maligno...allí desperté.

Ga 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
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1Th 5:14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que
alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para
con todos.

Eph 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él,

“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la


cabeza, esto es, Cristo”, Efe.4:15. “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo,
seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra,
prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos;
fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la
tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los
santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no
maldigáis. Gozaos con los que gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre
vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes.

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis,
seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la
paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu
propio ojo?”, Mat.7:1,3

“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis


condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos
míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los
profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por
bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de
Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy
misericordioso y compasivo. Stg.5:9-12 Click para índice.

Hombre de 4 Brazos
En mis sueños, me encontré en el pueblo del Salvador; una
hermana, que nunca antes había visto, me acompañaba en este
viaje. Llegamos con nuestras maletas a la puerta de un
apartamento donde vivían unos hermanos que, por revelación de
Dios, nos estaban esperando; Y antes de entrar, muy emocionados
comenzamos a conversar acerca del Señor.

Enfrente de la puerta había otro apartamento. Un teniente de la policía vivía allí;


y al oírnos hablar, él sale con su uniforme verde mostaza, y se nos queda mirando y
oyendo lo que hablamos. Tuve miedo; porque en el pueblo del Salvador, en esos
días, había guerra, y la policía no confiaba en nadie, y sólo por sospecha, podrían
matar. Pero cuando él nos oyó engrandecer con nuestra práctica a nuestro
Salvador, su rostro cambió y se puso muy feliz, y habló. Cuando hubo hablado, la
joven que andaba conmigo se llenó de felicidad, y el Espíritu de Dios vino sobre ella,
y comenzó hablar en otras lenguas. Todos fuimos llenos de la presencia de Dios
cuando este oficial habló; había poder en este hombre.
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Miré al teniente, y he aquí, él estaba con las manos levantadas glorificando a
Dios. Pero me llamó mucho la atención algo que vi en él. Tenía 4 brazos: dos eran
blancos, y estaban levantados; los otros dos eran oscuros y tendidos hacía abajo. La
cabeza era blanca, igual que los brazos. Yo me hice una pregunta: ¿Que habrá
pasado en su vida? Alguien, que no fue persona física, me dijo:

“Él fue herido en la guerra, y lo operaron. En la operación le hicieron un


injerto.”

Desperté asombrado con lo que vi y sin entender lo del injerto; hasta que el
Señor, en su misericordia, me dio la interpretación:
a) El país del Salvador somos nosotros, los creyentes, quienes formamos el
pueblo de Dios. “Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi
pueblo”, 2 Cor.6:16

b) La joven que me acompañaba es la Gracia de Dios que, además de asistirnos


en el ministerio, se engrandece y se multiplica en el oír la Palabra de Dios,
haciéndonos experimentar la gloriosa presencia del Señor. “Pero por la gracia de
Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he
trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”, I
Cor.15:9,10

c) Los hermanos en el apartamento son congregaciones que Dios, por revelación


en el Espíritu, las tiene en la expectación de nuevos frutos en cuanto el
conocimiento de su Palabra. Ellas son abiertas a lo que venga de Dios; saben
discernir entre el bien y el mal. “Pero el alimento sólido es para los que han
alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el
discernimiento del bien y del mal”, Heb.5:14

d) El oficial representa a verdaderos ministros o ancianos en el Señor que, por las


muchas experiencias y fracasos, han aprendido a no confiar más en sus obras
(brazos oscuros), “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues,
las obras de la tinieblas, y vistámonos las armas de la luz”, Rom.13:13. Ni se
apoyan en sus propios razonamientos, mas ahora sólo se apoyan en los brazos de
Dios (brazos claros), “Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová
tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios
te ha mandado que guardes el día de reposo”, Deut.5:15. También su apoyo es la
justicia de Cristo (cabeza clara), “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para
iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”,

2 Cor.4:6. Para ellos no hay mayor gozo que saber que las ovejas buscan y hablan
verdad; Y cuando encuentran a sus colegas se llenan de júbilo y alegría, sin faltar en
tales ágapes la presencia de Dios.

“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y


exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros
corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”, Col.3:16

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“No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad”, 3
Jn.1:4

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de


vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta”, Rom.12:2.

“Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por
su brazo, y su corazón se aparta de Jehová”, Jer.17:5.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia”,


Prov.3:5

“No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en las piernas del hombre. Se
complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”,
Sal.147:10,11 Click para el Índice.

Incondicional Refugio
Hech.14:22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que
permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas
tribulaciones entremos en el reino de Dios.

En casa de unos hermanos se hicieron algunas preguntas bíblicas; las respuestas


satisfacieron a varios; otros no comentaron; y otros dieron su propia opinión
respecto al tema en cuestión; después de tomar un té, cada uno se fue a su casa.
En la tarde del siguiente día me aprestaba para ir a la iglesia en donde esa noche
iniciaría algunos días de campaña, cuando me telefonea el pastor diciéndome que
no fuera; porque suspendía las conferencias acordadas.

Mi alma en el silencio se angustió y mi humanismo sufrió un inmenso desaliento;


estaba solo en la recámara que el hermano David me hospedó. La depresión
absorbía las ganas de seguir sirviendo al Señor. Una vez más, la lengua, mentirosa
del infierno, había torcido mis dichos; y aquel pastor le creyó y me juzgó, sin
primero consultar conmigo acerca del asunto.

Sentado en la cama y con mis ojos abiertos; pero sin


concentrarse en nada, las horas pasaron sin darme
cuenta; parecía que esa noche no iba poder dormir;
hasta las fuerzas para orar y leer la Biblia se fueron.
Con lágrimas desde mi corazón, siempre fui a la cama;
y por la misericordia de Dios, me pude dormir; pero
pronto una voz muy audible me despertó diciendo:
“Josué 1:5”

Con gran emoción quedé sentado; sabía que Dios había enviado su ángel con
algún consuelo. Busqué y abrí la Biblia, y mientras leía la porción revelada, las
tinieblas huían ante el poder de la gloriosa e incondicional promesa que Dios me
estaba dando esa noche: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida;
77
como estuve con Moisés estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” Jos.1:5
Click para índice.

Jesús Superman
Juntamente con otros hermanos me encontraba amasando harina de pan en una
larga mesa en la casa de mi mamá. Como a las seis de la tarde se acercó el jefe de
la fábrica y me entregó mi salario; pero no lo hizo así con mis compañeros, quienes
quejándose me dijeron, ¿Porqué yo podía irme y ellos no? Yo les respondí que no
era mi culpa, pues así lo había determinado el jefe. Dejándoles, emprendí mi
retirada de aquel lugar, y mientras caminaba por una vereda que daba a la calle,
una voz salió por mis labios y dijo, -La tierra va a descansar mil años; la tierra va a
descansar siete años; la tierra va a descansar un día. Cuando dije estas últimas
palabras ya había llegado a la calle, y de repente, mirando a mi derecha, hacia el
norte, muy arriba de la ciudad, vi venir una bola de fuego, como si el aire estuviera
produciendo relámpagos eléctricos que iban quemando completamente las casas.
Sabiendo que mis hijos estaban al sur de la ciudad, yo corrí para llegar antes que
la destrucción llegase a ellos. Cuando corría calle abajo, hacia el sur, el fuego me
alcanzó y, quemando todo a mi lado, continuó su trayectoria. Cuando llegué a
donde estaban mis hijos, la casa había sido completamente destruida por el fuego.
Antes que me angustiase, una voz del cielo me dijo, -A tus hijos los metieron al río
dos mujeres vestidas de blanco.

La escena cambió; y en medio de un desierto de ruinas, una gran multitud que


formaba fila para entrar a una gigantesca carpa en donde estaban metiendo
prisioneros a todos los que hacían la fila. Los militares que custodiaban tenían rifles
y ametralladoras en sus manos; y sus rostros mostraban dureza y crueldad.

Una mujer se encontraba delante de mí en la fila, y cuando ella estaba para


entrar, apareció desde los cielos “Superman”, y tomándola junto a mí, nos llevó por
los aires hasta una casa fundada sobre un monte. La vegetación no era verde; los
árboles no tenían hojas; la casa era
blanca y de madera; tenía un ancho
balcón, y fue en ese balcón que
aterrizamos. Después de bajarnos al
piso, nos dijo, -Esperen aquí, pues, tengo
que regresar, y libertar a los que han
metido en la carpa; y volando
desapareció teniendo una pequeña
máscara o antifaz. Estando aún perplejo
o atónito de todo lo ocurrido, le pregunté
a la mujer, -¿Quién es él? a lo cual,
respondió, -Es mi esposo.

Allí permanecí hasta que la falda del


cerro se cubrió de verde y los árboles
renovaron sus hojas; y estando mirando loma-abajo, vi a nuestro rescatador venir
subiendo con muchos ancianos sobre sus hombros; pero esta vez una tenía antifaz
o máscara. Pude ver su cara claramente; parecía como de 40 años de edad. Allí
desperté.
78
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes
al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a
causa de su braveza. Del Río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario
de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la
ayudará al aclarar la mañana. Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él
su Voz, se derritió la tierra. Jehová de los Ejércitos está con nosotros; nuestro
refugio es el Dios de Jacob”, Sal.46

“El que habita en el secreto del Altísimo morará bajo la sombra del omnipotente.
El te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Son sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el
terror nocturno. Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni
mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu
diestra; mas a ti no llegará. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti que te
guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pies no
tropiece en piedra. Mi invocará y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación”, Sal
91.

“Jehová, en la tribulación te buscaron; derramaron oración cuando los castigaste.


Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas, escóndete un
poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. Porque he aquí que
Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra
él”, Is.26:16,20,21

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis
arrogantes en cuanto a vosotros mismos; que ha acontecido a Israel endurecimiento
en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será
salvo, como está escrito, Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la
impiedad, Ro.11:25.

“Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de
sus hermanos se volverá con los hijos de Israel”, Miq.5:3

“Y aún hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el
corazón de ellos; pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará”, 2
Cor.3:15,16 Click para índice.

La Marca De La
Bestia
En mi sueño, quería comprar una
casa, y para eso, fui a una oficina de
bienes y raíces (Real State), en donde
mi sobrino Monchi Castro era el
administrador.

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-Deseo comprar una casa que no sea muy cara, le dije, a lo cual, de inmediato
respondió:
-Vamos a ver una que tiene varios acres, y además muchos árboles frutales.

La casa se veía muy bien, y sobre todo el precio, parecía bastante confortable,
$15.000.
-Esta me gusta, le indiqué; y con mucha precisión volvimos a la oficina para llenar
los formularios necesarios.

Me entregó una aplicación, que de inmediato comencé a llenar, contestando las


preguntas en dicho papel. Pero a mitad de la hoja encontré una pregunta que me
incomodó mucho:

¿Creé usted en Dios?. . . . . . . . . . SI....( ) NO....( )

Un poco preocupado por esta pregunta en la aplicación, le pregunté a Castro:

-¿Por qué está esa pregunta en la aplicación?


-Pues, así viene la aplicación, me contestó.

¿Qué pasaría, si yo contesto “SI”?


-No le aprueban la aplicación, y por lo tal no podrá comprar la casa.

-Pero tú sabes que yo soy un predicador de la Palabra de Dios, le recordé.


-Pero sea sabio tío, me dijo, nadie le va a quitar a Dios de su corazón,
escriba “NO” y usted se irá con Dios y con su casa.-

¡No puedo!, le dije, y me fui a otra oficina de bienes y raíces en busca de otra casa.

Con prontitud fui atendido por un señor, el cual me llevó a ver una propiedad casi
igual a la anterior; sólo que costaba $17.000. Volvimos a la oficina, y mientras
llenaba la aplicación, encuentro la misma pregunta.

¿Por qué estoy viendo esta pregunta en las aplicaciones?, le pregunté.


-Es una ley general para toda clase de transacción, fue la respuesta.

Entonces desperté de mi sueño.

“A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombre, yo también le


confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue
delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los
cielos..El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la
hallará”, Mat,10:32,39

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os


entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante
gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio”,
Luc.21:12,13

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“De los dioses de sus padres [La Bestia] no hará caso, ni del amor de las mujeres;
ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Mas honrará en su
lugar al dios de las fortalezas armas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará
con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio su riquezas las
dedicará a la construcción de armas “, Dan.11:37,38 (ASV)

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque [Cristo] no vendrá sin que antes
venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado la bestia, el hijo de
perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto
de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por
Dios”, 2 Tes.2:3,4

“Y [la bestia] hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y
esclavos, se les diera una marca en la mano derecha*, o en la frente*; Y que
ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la
bestia, el número de su nombre”

Ap.13:16,17 Nota: Con la mano se firman documentos que son leídos con la mente
(frente)
Click para el Índice

La Puerca Blanca
En mi sueño, yo estoy llegando un poco tarde a la iglesia. La iglesia fue casi llena.
Un diacono, muy atentamente, me encontró un asiento junto a una dama. Para mi
sorpresa, esta señora tenía sentada a su otro lado una puerca blanca. El animal era
bastante grande; pesaría algunas 250 libras. Parecía que frecuentemente ella venía
con este animal a la iglesia; porque pude observar que para
todos allí era normal que este cerdo estuviera en la
congregación.

Lleno de curiosidad, pregunté a la hermana,

¿Este animal, no vuelve otra vez a ensuciarse en el lodo?


-Algunas veces regresa al lodo, pero yo la baño otra vez.

Mientras contemplaba cuan limpio se veía el animal, con asombro observé un


gusano saliendo de entre los lomos de la puerca. Le indiqué a la mujer, ¡Mire! Un
gusano está saliendo de su puerca.

Cuando la mujer miró, con gran terror gritó: “No es un gusano, es una culebra
Pitón”, Y apartándonos del animal, pudimos ver una gran serpiente tratando de
escapar, porque había sido descubierta.

Un hermano con la biblia en su mano golpeó al reptil y dijo, “Tú no vas a ningún
lugar”. Inmediatamente la diabólica creatura se tornó para agredir al hermano; pero
un chino apareció y tomó la culebra por la cabeza, y usando “karate” le quebró el
cuello.

81
Un poco orgulloso de haber eliminado al animal, el chino siguió sosteniendo al
monstruo por la cabeza; Y cuando se disponía tirarlo al suelo, en gran manera dudé
que la fiera estuviese totalmente muerta.

Inmediatamente la culebra tocó el piso cobró vida y se propuso escapar; pero el


chino la tomó otra vez por la cabeza y dijo, “Ahora va a ser diferente.” Mientras este
hombre sacaba de su bolsillo un afilado cuchillo, yo vi angustia de muerte en el
rostro del reptil; porque conoció que su final había llegado.

La fiera sin cabeza fue tirada al suelo, y mientras hacía sus últimos movimientos,
toda la iglesia con alabanzas y aplausos glorificaron a Dios por haber eliminado la
serpiente que fue en la reunión de los santos.

Pitón
1. Mitología Griega. Un dragón o serpiente que fue el demonio
tutelar del culto oracular a Delphi hasta que fue matado y
expropiado por Apolos.
2. Pitón: a. Un espíritu o demonio adivinador. b. Una persona
poseída de tal espíritu.
Py-tho-ness
1. Mitología griega. Una sacerdotisa de Apolos a Delphi. [Link]
profetiza [Middle English phitonesse, from Old French phitonise,
from Late Latin pythonissa, from Greek Puthon, Python]

2 Pedro 2:1 PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre
vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y
negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada.
2 Pedro 2:2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la
verdad será blasfemado;
2 Pedro 2:3 Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas,
sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se
duerme.
2 Pedro 2:12 Mas éstos, diciendo mal de las cosas que no entienden, como bestias
brutas, que naturalmente son hechas para presa y destrucción, perecerán en su
perdición,
2 Pedro 2:13 Recibiendo el galardón de su injusticia, ya que reputan por delicia
poder gozar de deleites cada día. Estos son suciedades y manchas, los
cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus errores;
2 Pedro 2:14 Teniendo los ojos llenos de adulterio, y no saben cesar
de pecar; cebando las almas inconstantes; teniendo el corazón
ejercitado en codicias, siendo hijos de maldición;
2 Pedro 2:15 Que han dejado el camino derecho, y se han extraviado,
siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, el cual amó el premio de
la maldad.

Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio:


El perro se volvió á su vómito, y la puerca lavada á revolcarse en el
cieno.
2 Pedro 2:22
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2 Pedro 2:18 Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las
concupiscencias de la carne en disoluciones á los que verdaderamente habían huido
de los que conversan en error;
2 Pedro 2:19 Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupción.
Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á la servidumbre del que lo venció.

El Chino
La Bestia, como así se llama, será el látigo o vara que Dios tendrá en su mano
para castigar o probar al morador de la tierra. El será el hacha en la mano de Dios
para cortar arrogantes de los pueblos. El será la navaja alquilada en la mano de
Dios para cortar los sarmientos de su pueblo. El será el fuego purificador para los
cristianos sobrevivientes. El será viento del norte que aventará la era del Señor. El
será la calamidad y la ruina de los ricos. El será el caos y la ruina para las
organizaciones religiosas. El será la exterminación de la idolatría, y también de los
hechiceros o brujos. El será el valle de la decisión de los creyentes.

Isaías dice: "Oh Asiria, vara y báculo de mi ira, en su mano he puesto mi ira. Le
mandaré contra una nación impía, y contra el pueblo de mi furor le enviaré, para
que capture botín y tome despojos, y los pisotee como lodo de las calles. Su
pensamiento será desarraigar y exterminar naciones, no pocas. El dirá: (la bestia)
"Como halló mi mano los reinos de los ídolos, siendo sus imágenes más que las de
Jerusalén y Samaria... Y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y
como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra y no
hubo quien moviese el ala, ni abriese boca y graznase". ¿Se ensoberbecerá la sierra
contra el que la mueve?... Como si el báculo pudiera levantar al que lo levanta;
como si levantase la vara al que no es leño, Is.10:5-15.

Amós dice: duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los
corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; bailan al son de la
flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; beben vino en tazones, y se
ungen con ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de
José. Por tanto, ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad. Se acercará el
duelo de los que se entregan a placeres.

Jehová el Señor juró por sí mismo, Jehová de los ejércitos ha dicho: "Abomino la
grandeza de Jacob, y aborrezco sus palacios; y entregaré al enemigo la ciudad y
cuanto hay en ella", Am.6:4-8.

Daniel hablando de la Bestia dice: Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los


santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán
entregados en su mano un tiempo (un año), y tiempos (dos años), y medio tiempo
(medio año), Dan.7:25.

Ezequiel dice: la espada está afilada y está pulida para entregarla en mano del
matador. Clama y lamenta. Oh hijo de hombre; porque ésta será sobre mi pueblo,
será ella sobre todos los príncipes de Israel; caerán ellos a espada juntamente con
mi pueblo (la tercera parte)... Y derramaré sobre ti mi ira, el fuego de mi enojo haré
encender sobre ti, y te entregaré en manos de hombres temerarios, y artífices de
destrucción (los de la Bestia), Eze.21:11-12, 31. Tú, pues, hijo de hombre, profetiza,
83
y bate una mano contra otra, y duplíquese y triplíquese. Es la espada del muerto; la
espada del que fue muerto que es grande, la que los rodea, Eze.21:14 (originales).

Dios le dice al despojador: "Escalad sus muros (los de su pueblo) y destruid, pero
no del todo; quitad los sarmientos de sus muros, porque no son de Jehová"; Porque
resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice
Jehová.. Negaron a Jehová, y dijeron: "El no es" (no aceptan que es Dios el que
envía también los males). Y no vendrá mal (la tribulación) sobre nosotros, ni
veremos espada ni hambre. "Mas dice el Señor: antes los profetas (falsos) serán
como viento, porque no hay en ellos palabra. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de
los Ejércitos: Porque dijeron así, he aquí yo traigo sobre vososotros gente de lejos,
oh casa de Israel, dice Jehová: gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua
ignoras, y no entenderás lo que hablare (los del Norte): Y comerán tu mies y tu pan,
comerán a tus hijos y a tus hijas; comerán tus ovejas y tus vacas; comerán tus viñas
y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que
confías. No obstante, en aquellos días, dice Jehová, no os destruiré del todo. Y
cuando dijeren: ¿Por qué Jehová el Dios nuestro hizo con nosotros todas estas
cosas? Entonces les diré: de la manera que me dejasteis a mí, y servisteis dioses
ajenos en vuestra tierra, así serviréis a extraños (los del norte) en tierra ajena,
Jer.5:9-19.

Así dice Jehová: "Yo soy Jehová, y ninguno más hay: no hay Dios fuera de mi... yo
Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz
y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto", Is.45:5-7.

"He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la
herramienta para su obra; yo he creado al destruidor para destruir," Is.54:16.

¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá un mal


en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor,
sin que revele su secreto a sus siervos los profetas, Am.3:6-7. ¿Quién será aquel
que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?, Lam.3:37.

¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? ¿Por qué se lamenta el
hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Lam.3:38-39.

Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago
vivir; yo hiero, y yo sano; no hay quien pueda librar de mi mano, Dt.32:39. Jehová
mata, y él da vida;

El hace descender al Seol, y hace subir. Jehová empobrece, y él enriquece, abate


y enaltece. El levanta del polvo al pobre, I Sam.2:6-8
En aquel día el Señor raerá con navaja alquilada, con los que habitan al otro lado
del río, esto es, al rey de Asiria (tipo de la bestia), cabeza y pelo en los pies, y aún la
barba también quitará, Is.7:20.

El interés de Dios, en los días de hoy, es que guardando Su Palabra, que no es


navaja alquilada, nos limpiemos de las obras de la carne; pero si no lo hacemos,
entonces él usará al del Norte (navaja alquilada) para quitar lo que está de más en
nuestra vida. Click para índice.
84
La Roca Y El Diablo
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu
propia opinión, Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu
cuerpo, Y refrigerio para tus huesos”, Prov.3:5-8

Un joven americano, amigo de mis hijos, llegó a mí:

-Hermano Bolívar, anoche tuve un sueño que me ha dejado impresionado. Me


encontraba jugando en la arena; a mi lado derecho habían unos grandes árboles; a
mi lado izquierdo estaba una roca un poco grande. De pronto oí una voz
diciéndome,
-Huye a la roca; que viene el diablo.

Me volteé, y miré un espantoso y poderoso dragón que, rugiendo y echando


humo por sus grandes narices, venía a destruirme.

Considerando que los árboles parecían mejor refugio que la roca, corrí a ellos;
pero cuando estaba subiendo por uno de ellos sentí las enormes garras de aquel
infernal ser hundiéndose en mis espaldas; y en grande agonía desperté,
lamentándome en no obedecer la voz.

Después de un rato en la cama, volví a dormir, y la misericordia de Dios me


permitió volver al mismo sueño: Otra vez jugaba en la arena, cuando la voz de Dios
me dijo,

“Huye a la roca; que viene el diablo”

Me volteé y miré al diablo que venía


a destruirme; pero esta vez, no fui
donde yo quise; me fui directo a
aquella roca que no aparentaba
ninguna protección contra aquello
que venía tras mí.

Estando parado ya en la peña, llegó


aquella espantosa creatura, y me
dijo: ¡Salte de la roca!

Sin contestarle palabras; y aunque temblaba de miedo, me quedé en el lugar que se


me había dicho estar. El diablo muy enfurecido, habló otra vez:
-Voy a soplar y te voy sacar de la roca.

Aquel dragón sopló con tanto poder que me levantó; pero logré con sólo un dedo
agarrarme a una grieta que había en la roca. De esta manera, aunque mis pies y
todo mi cuerpo flotaban, mi deseo de seguir en la piedra se cumplió.

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“Voy a romper la roca”, me gritó. Y dando golpes a diestra y a siniestra, la roca
siguió siendo mi salvación. Allí desperté Click para el Índice.

La Sandía
En las visiones de mi sueño, fui invitado a predicar en una de las más grande
iglesias que hay en Centro América. Mientras atravesaba aquella multitud en mi
camino a la plataforma me fui enojando; porque estaba viendo una gran sandía
encima del púlpito. Cuando llegué a donde
estaba la fruta alcé mi brazo derecho, y con el
puño cerrado le día un certero golpe que la
deshice. Entonces, cuando estoy tomando mi
posición para iniciar la lectura del tema que voy
a predicar, me sorprendo; porque casi tropiezo
con un racimo de cocos verdes que están detrás
del púlpito, en el suelo.

Sin entender porqué estos frutos de las alturas


están expuestos al pisoteo de los predicadores
allí en el piso, comienzo a elevarme sobre la plataforma mientras inicio la
predicación. Desperté sin comprender mi odio por esa sandía que, aunque no
alimenta, en la vida real me gusta mucho el sabor, la dulzura, y la frescura de esta
temporal fruta, que nace, crece, y aún llega a podrirse sin dejar el suelo terrenal,
donde fue confinada a vivir; y que para tomarla, los hombres sólo tienen que mirar
hacia abajo, pues, allí la encontrarán.

A los tres días, el Señor me dio la interpretación: La cola del diablo, en los
púlpitos, está emocionando al pueblo de Dios con las cosas de abajo, lo terrenal; Y
ha echando por tierra y pisoteando, detrás del púlpito, la verdad de Dios; Y el
pueblo está errando el blanco de la suprema vocación a que fue llamado, pues, ya
no buscan la victoria del hombre interior, pero sí la grandeza del hombre exterior.
Están confundiendo la belleza con la verdad.

Dan 8:12 Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el


continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó.

Re 12:4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó
sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin
de devorar a su
hijo tan pronto como naciese. “El profeta que enseña mentira, es la cola”
Is.9:15

“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo
comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias;
y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”, 2 Tim.4:3,4

“Disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la


verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.
Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que
teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren
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enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que
hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es
el amor al dinero, al cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron
traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y
sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la
buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste
llamado, habiendo hecho la buena profesión* delante de muchos testigos. Te
mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio
testimonio de la buena profesión* delante de Poncio Pilatos, que guardes el
mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor
Jesucristo”, I Tim.6:5-14

* La buena profesión: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este


mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero
mi reino no es de aquí”, Jn.18:36

“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o que beberemos, o qué


vestiremos? Porque los gentiles [incrédulos] buscan todas estas cosas; pero vuestro
Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Así que no afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.
Basta a cada día su propio mal”, Mat.6:31-34

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora
lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será
perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan
en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también
esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la
humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el
poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas”, Filp.3:18-21.

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está
Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba (cocos), no
en las de la tierra (sandías). Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros
también seréis manifestados con él en gloria” Col.5:1-4 Click para índice.
Lechería
En esos días mi hija que contaba sólo nueve
años, soñó que íbamos en un avión rumbo al
cielo de Dios. Mientras viajábamos ella se acercó
al piloto y le preguntó, ¿Cuando llegaremos al
cielo? a lo lo que él respondió,
-Después que pasemos la lechería. Allí
despertó.

Pedro en su primera epístola indica, “Desead como niños recién nacidos la leche
espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” La leche
espiritual es el principio básico en el camino del Señor (su doctrina), y que deben
ser observados y guardados para alcanzar madurez. Click para índice.
87
Lluvia Roja
En un sueño, mi esposa, junto a otros hermanos, se
encontró subiendo una montaña. Muy pronto ella
pudo notar que ya no eran muchos los que seguían
con ella. Cuando llegaron a la mitad del monte, una
llovizna comenzó a caer; pero ella observó que las
gotas eran rojas, y que cada gotera que tocó su
vestido dejaba una mancha roja. Mientras ella seguía
subiendo, la lluvia fue arreciando hasta empapar por
completo su ropa. También ella pudo ver que casi
nadie continuaba en el viaje.

Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos


comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su
Hijo nos limpia de todo pecado. 1Jn.1:7

La escena cambia, y ella se encuentra en la misma


cumbre de la montaña, teniendo en su mano una
copa llena de vino rojo, y está vestida de bodas. Con
gozo y alegría por haber alcanzado tan glorioso lugar
a través del roció de la lluvia roja que fue
emblanqueciendo su vestido hasta presentarla como
una novia ataviada para su esposo.

Heb.12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí


mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Heb.12:4 ¶ Porque
aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado Click para
índice.

La Sangre De Cristo
Dios dijo: "Y tomarás de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de
las casas en que lo han de comer,...pues yo pasaré aquella noche por la tierra de
Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como
de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto, Yo Jehová. Y la
sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y
pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plagas de mortandad cuando hiera la
tierra de Egipto." Ex.12:7-13

La sangre del cordero pascual hizo separación entre Egipto y el pueblo de Dios
aquella noche de juicio para los idólatras. La palabra santificación quiere decir
separación; de allí, podemos decir que Israel, en esa ocasión, fue santificado o
separado como un pueblo especial de Dios por medio de la sangre. Ellos no
bebieron la sangre; ellos no se lavaron con la sangre; ellos no fueron rociados con la
sangre; ellos no fueron limpios con la sangre. Por esa sangre ellos fueron librados
de la muerte en aquella hora trágica. Lo único que se le mandó esa noche, fue
comer la carne del cordero inmolado con hierbas amargas y panes sin levadura, y
asada al fuego, Ex.12:8; Jn.6:54
88
La sangre de Cristo Jesús santifica o separa como propiedad privada al hombre
que acepta al Señor, Heb.10:29. Esta santificación es la separación que el creyente
adquiere en los juicios de Dios contra el mundo pecador. Dios no juzgará al creyente
igual que al inicuo pues la sangre de Cristo lo ha separado de toda condenación que
le espera al hombre común.

Por el inmenso valor de esa Sangre hemos sido declarados justos (Rom.5:9);
habiendo pasado por alto todos nuestros antiguos pecados cuando fuimos
sepultados juntamente con él en el bautismo, Hech.2:38; 22:16; Rom.6:1-5;
Col.2:12; porque tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua, y
la sangre; y estos tres concuerdan.

Este perdón que se recibe, en el principio del camino por la fe en su sangre


(Rom.3:21,22), no nos autoriza a continuar pecando; pero si debe alentarnos a
seguir adelante, luchando contra el pecado, hasta alcanzar ser rociado con la
sangre, I Ped.1:2 Click para el Índice

La Lepra, El Pecado, Y La Sangre


Dios dijo: "Esta es la ley para el leproso cuando se limpiare: será traído al
sacerdote y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará, y si ve que está sana
la plaga de la lepra del leproso, el sacerdote mandará luego que se tomen para el
que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo. Y
mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas
corrientes. Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana, y el hisopo y los
mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas
corrientes. Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le declarará
limpio; y soltará la avecilla viva en el campo", Lev.14:1-7.

La lepra es una enfermedad incurable para el hombre; al igual que el pecado, va


destruyendo hasta matarlo. Dios había dado una ley para los que se curarán de esta
plaga; pero como nadie se podía curar de ese mal, aquella ley no se practicó. Según
la ley, el hombre tendría que sanarse fuera de la puerta, y una vez libre de aquello,
vendría a la puerta del campamento, y allí, fuera de la entrada, el sacerdote,
examinándolo, probaría si en verdad estaba completamente limpio. Una vez
verificado el estado saludable del que fue leproso, el sacerdote tomaría las dos
avecillas limpias, y matando una, con la sangre mojaría a la avecilla viva, y rociará 7
veces la sangre sobre el que fue sano de lepra, luego dejaría ir libre a la avecilla
viva. Así el sacerdote declararía completamente limpio al que venció la lepra.

Cuando 10 leprosos encontraron a Jesús para ser sanos, el Señor les dio
mandamiento: "Id, mostraos a los sacerdotes". En el camino de la obediencia, fuera
del campamento, pero hacía la puerta, ellos fueron sanos. La Biblia dice que el
joven limpiará su camino guardando la Palabra de Dios, Sal.119:9.

Jesús promete: "Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo será limpio",
Luc.11:41.

Prov.16:6 lee así en el original: "Con misericordia y verdad se expía el pecado".


89
Cuando la obediencia a su Palabra santifique nuestra humanidad, venciendo
todas las pruebas de nuestra fe, también tendremos el derecho de entrar al lugar
glorioso del vino rojo, donde está el árbol de la vida, Ap.2:7
Samuel le dice a Saúl: "Y luego que de allí sigas más adelante, y llegues a la
encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios en Betel,
llevando uno tres cabritos, otro tres tostadas de pan, y el tercero una vasija de vino;
los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos panes, los que tomarás de
mano de ellos", I Sam.10:3,4

El primer pan lo comimos cuando oímos la palabra de fe que nos trajo el nuevo
nacimiento. El segundo pan es la palabra doctrinal que tenemos que vivir, aunque
sea amarga al vientre; pero muy saludable para crecer y hacernos llegar a Sión,
donde nos espera la vasija del vino real, y también comeremos allí el tercer pan,
llamado por Cristo "el maná escondido"
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las
iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido,
y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre
nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. Ap.2:17

Cristo dijo: "El que come mi carne y bebe mi sangre,


tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero;porque
mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida" Jn.6:54,55

Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de
testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la
carrera que nos es propuesta, Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe,
en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la
vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios. Reducid pues á vuestro
pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo,
porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando. Que aun no habéis
resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado. Heb12:1-4

Mas os habéis acercado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la
celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles, Y á la congregación de
los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los
espíritus de los justos hechos perfectos, Y á Jesús el Mediador del nuevo
testamento, y á la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel. Heb
12:22-24

(2511) es el número de la Condordancia Strong usado para traducir las


palabras Purificar y Limpiar, Los siguientes textos usaron este número de Strong:

Heb 9:14 ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció á
sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte
para que sirváis al Dios vivo?
Heb 10:2 De otra manera cesarían de ofrecerse; porque los que tributan este culto,
limpios de una vez, no tendrían más conciencia de pecado.
1 Jn 1:7 Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre
nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
90
(3089) usado para traducir la palabra Soltar y Librar y nunca lavar… Ap 1:5
Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes
de la tierra. Al que nos amó, y nos ha soltado de nuestros pecados con su sangre,
(Lit.) Click para el Índice.
La Lomita 666
Soñé que varios hermanos bajamos a la orilla de
un río con la intención de cruzarlo en una larga
canoa que esperaba por nosotros; pero existía una
resbalosa lomita entre nosotros y la canoa, y por lo
tal, para llegar hasta la embarcación era necesario
subir y luego bajar esta loma que sólo mediría
algunos seis pies de alto, pero que por estar
completamente cubierta de lodo patinaba mucho.
Mientras esperaba mi turno para intentar subirla, me
dijeron desde el cielo, -Esa lomita es la bestia
666. Después de mucho trabajo logré pasar este
obstáculo, y subiendo a la canoa, desperté.

Durante ese día me entretuve pensando que mucho nos cuesta


superar, y aún sobreponernos a nuestra propia justicia que intenta
obstaculizar nuestro progreso hacia la justicia que es por la fe. Click
para el Índice

Campeón Mundial
En las visiones de la noche soñé: Estaba en la sala donde vivía la que
fue mi pastora en Panamá, la hermana Marilyn Russell; ella se
encontraba en el patio de atrás, lavando ropas a manos, cuando alguien
tocó la puerta; le abrí, era un hombre gordo, pero no muy alto, y tenía
barbas.

-Quiero ver a la pastora, me dijo.


Haciéndole entrar le dije:
-Tienes que esperar, pues, ella está
lavando ropas; y sentándonos en la sala, le
pregunté:
¿Quién eres tú?
-”Campeón de lucha libre.”
¿Les has vencido a todos?
-A todos; menos al pecado, contestó.
¿Y por qué no has vencido al pecado?

91
-En las iglesias me han enseñado que al pecado no se puede vencer,
fue la respuesta.
¿No has leído que la Biblia dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita
el pecado del mundo? -Yo he leído eso, me contestó, sin darle gran
importancia a mi pregunta.

Entonces, me acordé de las palabras del Señor Jesucristo: “Mas si no


te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres
testigos conste toda palabra”, y por lo tal, usando otro versículo como
segundo testimonio de lo que está escrito, volví a preguntarle:
-¿Y no has leído el texto que dice: Para esto apareció el Hijo de Dios,
para deshacer las obras del diablo?

Y para sorpresa mía, en un abrir y cerrar de ojos, se convirtió en un


niño como de 12 años de edad; y con gran regocijo y voz de júbilo
exclamó: ¡Lo creo, lo creo! Entonces desperté.

Lev.13:58 “Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa de


cuero que lavares, y que le quitare la plaga, se lavará por segunda vez,
y entonces será limpia”.

Mar.8:25 “Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que
mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos”.

“Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para


santificarla, limpiándola en el lavadero de agua por la palabra, a fin de
presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha
ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”,
Efe.5:25,26,27 (Literal griego); “Cuando lavaba yo mis pasos con
leche”, Job 29:6;

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. En mi


corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”, Sal.119:9,11;
“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada,
para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la
benignidad del Señor, I Ped.2:2,3

Jn.17:17 “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”

Hech 20:32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de


su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con
todos los santificados. Click para índice.

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Luz De Vida
Advirtiéndome que debemos mantener la
luz que él nos da, sea por la Palabra escrita o
por revelaciones nocturnas, el Señor me dio
un sueño, en el cual yo corría sosteniendo en
alto una lámpara; porque me la querían
quitar.

“Lámpara es a mis pies tu


palabra, Y lumbrera a mi camino” Sal.119:5
Click para el Índice

Esculpido En Sus Manos


“Y cuando el diablo hubo acabado
toda tentación, se apartó de él por un tiempo” Luc.4:13

“Porque si en el árbol verde hacen estas


cosas, ¿en el seco, qué no se hará?” Luc.23:31.

Si el mismo Señor Jesús continuó siendo tentado por el diablo temporalmente,


¿Qué se puede esperar de nosotros?

Temores asaltaron mi vida; parecían gigantes las olas de nervios y de


inseguridad; cada día parecía mi último día en el hogar, o sería mi último en las
calles; Quizás el último junto a mi esposa. Mis pensamientos se volvieron mis
angustiadores; mi corazón creía en ellos y se derretía dentro de mí. Era invierno; el
frío estaba 2 bajo cero; la iglesia que pastorea el hermano Talavera se había gozado
en el consejo de la palabra que Dios me dio para ellos, aunque yo conducía sin
consuelo a casa. Parecía enmudecido por tanta opresión, que fue mí corazón el que
clamó:

“Oh Señor, Dios mío, lo único que puede consolarme es tu intervención


personal; ten misericordia de mi; porque soberbios se han levantado contra mí,
y conspiración de violentos buscan mi vida y no te pusieron delante de ellos.”

Hay momentos tan críticos en la vida del creyente, en donde el mismo Dios es
angustiado, y con su voz audible, o con voz de ángeles nos hace oír su Palabra: “En
toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y
en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la
antigüedad” Is.63:9

Por su misericordia llegué a casa y pude dormirme. Como a las 4 de la


madrugada, la voz audible de Dios me despertó diciendo: “Isaías 49:16”

“He aquí que en las palmas de las manos te


he esculpido; delante de mí están siempre tus muros”
93
Los pajarracos del diablo huyeron de mi mente, y la paz suplantó los temores que
asolaban mi corazón... Gloria a Dios, aleluya.

Bendeciré á Jehová en todo tiempo; Su alabanza


será siempre en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma:
Oirán lo los mansos, y se alegrarán. Engrandeced á Jehová conmigo,
Y ensalcemos su nombre á una. Busqué á Jehová, y él me oyó, Y me libró de
todos mis temores. A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se
avergonzaron
Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.
Sal.34:1-7 Click para índice.

Milagros En La Tempestad
Dios no tiene teatros, ni es un Dios de
espectáculos en donde nosotros acudimos para ver
prodigios o milagros. Me encontraba en el
reclinatorio de la sala; serían las 3 de la tarde. Con
mi vista puesta en la pared, consideraba las obras
de Dios en mi vida; buscaba respuestas al atropello
que mi alma estaba pasando, y que sería de mí.
Parecía que el mismo Dios me había dejado; las
tinieblas de la incertidumbre cubrían mi vida. No tenía a nadie, todos me habían
dejado; aún los que parecían mis amigos huyeron de mí; nadie quiso oírme; todos
quisieron acusarme. Un viento envolvió al sillón, la presencia de algo dulce se dejó
sentir, y sin poder moverme; pero muy despierto, oí la voz audible de un espíritu
que dijo: “Bolívar, Dios dice, que los milagros suceden en las
tempestades.”

El barco parecía hundirse en esa oscura y tempestuosa noche en que los


discípulos cruzaban el mar ausentes del Maestro; sus esfuerzos eran insuficientes
para controlar la nave; la esperanza de conservar la vida se estaba perdiendo, y allí,
cuando todo parecía sin respuesta alguna, apareció en medio de la tempestad,
caminando sobre aquellas agresivas olas, la preciosa y suficiente persona de Jesús
quien les dijo: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” Y subió a ellos en la barca, y se
calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaron: “Un
milagro en la tempestad.”

No busquemos milagros sin tempestades; tampoco busquemos tormentas. Ellas


vienen cuando Dios lo quiera; todo tiene su tiempo.

Deut.8:3,16 “Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida


que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no
sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el
hombre, .....Afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien”,

“…A ti se acoge el desvalido; Tú eres el amparo del huérfano”, Sal.10:14

94
Dios nos extenderá su mano:

De 32:36 Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y por amor de sus siervos se


arrepentirá, Cuando viere que la fuerza pereció, Y que no queda ni siervo ni libre.

Sal. 50:15 E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.

Sal. 81:7 En la calamidad clamaste, y yo te libré; Te respondí en lo secreto del


trueno; Te probé junto a las aguas de Meriba. Selah

Sal. 86:7 En el día de mi angustia te llamaré, Porque tú me respondes.

Sal. 107:4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar
ciudad en donde vivir.
Sal. 107:5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.

Sal. 107:6 Entonces clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.

Sal. 107:7 Los dirigió por camino derecho, Para que viniesen a ciudad habitable.

Isa 30:18 Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto,
será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo;
bienaventurados todos los que confían en él.

Isa 42:16 Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas
que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo
escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

Sal. 46:1 <Al músico principal; de los hijos de Coré. Salmo sobre Alamot.> Dios es
nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Sal. 46:2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen
los montes al corazón del mar;

Sal. 46:3 Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de
su braveza. Selah Click para índice.

Monte De Salvación
Nos encontramos en la cima
de un alto monte, y había
muchos árboles. Alguien de
mucha autoridad nos dijo, -
Van a tira una bomba atómica;
tírense al suelo, y
permanezcan bocabajo. Todos
oímos la explosión; pero nada
sucedió a los del monte. Nos
95
levantamos y miramos hacia abajo, y desde la mitad del monte hasta
donde alcanzaba nuestra vista, todo estaba cubierto de piedras
quebradas. En la falda del monte vimos un grupo de soldados que
estaban reconociendo o inspeccionando la región.. Allí desperté.

Abd.1:17 (ASV) “Mas en el monte de Sion estarán esos que logren escapar
y será santo. Y la casa de Jacob recuperará sus posiciones” Click para
índice.

Nido De Águilas
Aprendí que para alcanzar la predestinada meta de nuestra carrera debemos
permanecer en las costas de las muchas aguas que hay en la meditación de Su
Palabra. Soñé que varios hermanos nos encontramos en el segundo piso de una
escuela llamada “Costa Rica”, y las enseñanzas que recibíamos nos indicaban que
todo creyente, para llegar a la plenitud de Cristo, debe salir del mundo (Egipto), y
siendo confortado y dirigido por el Espíritu Santo (la nube), atravesar el mar
(bautismo en agua) y llegar al desierto, en donde, pasando por muchas dificultades
y necesidades, debe ser paciente con la esperanza de poder llegar, con la ayuda de
Dios, al campo fértil, donde mora la justicia, la paz, el reposo y seguridad para
siempre.

El terminar la enseñanza abandonamos la escuela saliendo por una puerta que


daba al mar. Un grupo, que salió junto a nosotros, no nos siguió, mas
tomaron otra dirección.

Nos acercamos a la orilla de la playa, pues,


nuestro camino pasaba por allí, el resplandor del sol
nos angustiaba mucho; pero no podíamos parar.
Todos íbamos haciendo fila de uno en el camino. Un
compañero se apartó para ir a tomar un poco de agua en un kiosco
ubicado entre nosotros y la orilla del mar, y cuando regresó tuvo que resignarse a
ocupar el último lugar en la fila. Algo curioso sucedió cuando hubimos
pasado las aguas prohibidas: Cada uno se encontró cargando un
bebé.

Alejándonos de la playa, y yendo yo adelante, vimos unas vacas


amarillas que, paradas en el camino, nos atemorizaban a continuar la
senda. Sobreponiéndome al temor, cerrando mis ojos y a la vez
invocando el nombre de Jesús, logré pasar entre las mal
intencionadas creaturas.

Cuando menos esperaba, ya había llegado a la puerta que daba a un oscuro y


largo pasillo. Frente a esa puerta, atravesando el pasillo, había otra puerta que daba
a un precioso ancho y dorado salón. En aquella puerta estaba un príncipe con
vestiduras doradas, y me indicaba que no tuviera miedo
atravesar el pasillo, pues, debía esforzarme hasta
conquistar la entrada a tan majestuoso recinto. Allí, parado
junto a esa primera puerta, sin saber que había en aquel
96
pasillo; pero imaginándome lo peor, mucho temor invadía mi ser; pero deseaba
cruzarlo. Miré a la derecha del pasillo y no vi a nadie; yo pensaba que serían fieras
las que daban o producían tanto temor; miré a la izquierda y, para sorpresa, lo que
vi fueron hombres apoyados sobre una mesa; hablaban o consultaban entre sí
temas religiosos. Cuando los vi sentí más miedo; pero, sobreponiéndome a mis
temores, y con los ojos cerrados e invocando el nombre de Jesús salté, atravesando
aquel oscuro pasillo, hasta caer a los pies de aquel precioso personaje, quien
dándome la mano me levantó y me dijo: -Lo lograste.”

Pude observar que a donde yo había llegado era la sala o el vestíbulo de una
escuela superior, que tenía en cada lado de la gran puerta que daba a la calle
estatuas de bronce; sus rostros era de mujer, pero tenían alas de águila, sus pechos
también de mujer; sus manos y piernas, y todo el resto del cuerpo era de león.
Arriba del edificio estaban las inscripciones: “Nido de Águilas”. Estando todavía
junto aquel portero, pude advertir a unos personajes que estaban entrando por una
ventana del salón, y no lo hacían por el lugar que yo había entrado. Reconocí que
eran los que habían tomado otra dirección cuando salimos de la primera escuela.
Me quejé al portero y le dije, “Ellos están entrando por la ventana.” El me dijo, -Esos
no saben lo que hacen. Atravesando con la vista otra vez el pasillo, vi al resto de mi
grupo, todavía en el camino; les indiqué, haciéndoles señal con la mano, que se
esforzaran, y llegaran hasta donde yo estaba. Allí desperté.

La primera escuela significa las enseñanzas espirituales, que podemos recibir


junto a la comunión íntima con Dios. Seremos como árboles plantados junto a las
costas de los ríos. El salir de la escuela y andar por aquel camino estrecho junto al
mar, nos indica que no sólo tenemos que saber y conocer los misterios de Dios, sino
andar en ellos. Los que tomaron otra dirección, nos enseñan a los que sabiendo la
voluntad de Dios desean servir a Dios siguiendo sus propios intereses y no
ajustándose a la cruz.

Luc.12:47 “Aquel siervo que


conociendo la voluntad de Señor, no
se preparó, ni hizo conforme a su
voluntad, recibirá muchos azotes”

El mar es el populacho mundanal que,


con sus muchas atracciones, desea
hacernos sentir sed por sus deleites, mas
debemos considerar nuestra vida muy
ocupada para detenernos a complacerla;
y aunque sea un sacrificio hacerlo,
debemos considerar al mundo muerto
para nosotros, y nosotros muertos para
el mundo.

“Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra
Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de
Dios” Stg.4:4

97
Las vacas en el camino representan el menosprecio, vituperio, amenazas, y aún
pérdidas materiales por seguir la meta de nuestra soberana vocación.

El pasillo oscuro señala a algunos concilios y denominaciones religiosas que con


tradiciones, regulaciones y métodos de hombres se interponen poderosamente en
el sendero de los que en verdad desean entrar por la puerta que conduce a la
sabiduría. El príncipe en la puerta es Cristo, y la escuela superior también es Cristo,
pues, él lo llena todo.

Los que entraron por la ventana son los que insisten seguir a Dios sin observar los
preceptos requeridos para entrar legalmente; y su final será vergüenza y confusión.
El nido de águilas es la sabiduría de Dios, que quienes la hallan conocen la altura,
profundidad, anchura y longitud del amor de Dios, que excede a todo conocimiento
humano. Tendrán nuevas fuerzas y no se agotarán, pues, llenándose del
conocimiento de Sus promesas serán alentados. Las estatuas en sus salidas
representan las cualidades de la “Novia de Jesucristo.” Sus pechos representan
madurez; su rostro de mujer, la novia en su belleza; sus alas de águila, alteza y
sabiduría; su cuerpo de león, reinando con Cristo sobre las naciones en el milenio.
Click para índice.

Padres E Hijos
“Pues el que no sabe gobernar su propia casa,
¿Cómo cuidará de la iglesia de Dios?”
I Tim.3:5

El culto había sido glorioso; hablé de la familia; de nuestra responsabilidad ante


Dios; como debíamos criar nuestros hijos. La iglesia se gozó en gran manera del
mensaje; pero me fui un poco preocupado, pues, mis 7 hijos todavía eran pequeños,
y aunque eran muy sujetos a papá y mamá; un día ellos crecerían. ¿Qué pasaría si,
cuando grandes, ellos llegasen a ser
rebeldes? ¿Podría yo seguir ministrando? o
¿Hasta cuándo será mi responsabilidad?

En mis sueños tuve una visión. Un ángel


del Señor me llevó a un salón de clase; y
tomando la tiza escribió en el pizarrón, “3 -
16.” Y tomando una vara larga señaló estos
números, y me dijo: Bolívar, Dios dice que tú eres responsable de tus hijos, de los
tres años hasta los 16 años. Allí desperté.

Deut.6:6,7. “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las
repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por camino,
y al acostarte, y cuando te levantes”

I Sam.3:13 “Y le mostraré [al sacerdote Elí] que yo juzgaré su casa para siempre,
por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha
estorbado”

98
Prov.3:11,12 “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su
corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere”

Prov.19:18 “Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu


alma para destruirlo”

Prov.22:15 “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la
corrección la alejará de él”

Prov.23:13 “No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no


morirá. Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol”

Prov.29:15,17 “La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido


avergonzará a su madre. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu
alma”

Efe.6:4 “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en


disciplina y amonestación del Señor”

Col.3:20,21 “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al


Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten” Click
para índice.

De Cabellos Negro
“Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” Sal.46:1

Hay momentos que la angustia es tan grande que sólo la intervención directa de
Dios ha sido necesaria para consolarnos. En Boston, Mass. fui acosado en gran
manera por ser diferente al predicar. El pueblo se gozó; pero los lideres se
levantaron contra mí, y hasta de falso profeta me acusaron (nunca he dicho que soy
profeta).

Fui a la cama como a las 11 de la noche; mi esposa quedó en la cocina lavando


platos mientras gran aflicción y desaliento absorbían mis ilusiones ministeriales:
Quizás ellos tengan razón y por lo tal, hasta esa noche sería predicador; pues si mi
ministerio es para destrucción no abriría más mi boca. Me dedicaría sólo a mi casa y
a la instrucción de mis hijos.

Creo que mi decisión era bastante seria y


por lo tal el Señor intervino personalmente
esa noche. Estando muy despierto en tales
resoluciones, mirando el cielo raso, y con algo
de luz que proyectaba la cocina, de pronto
sentí movimientos en la ventana derecha de
mi cama; volteé la mirada hacia allí, y que
gran sorpresa: Un ángel del Señor estaba
entrando por la ventana. Sus vestiduras celestes muy finas cubrían sus pies; su

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cabello era negro y caía sobres sus espaldas y era movido junto con sus vestiduras
por el viento. Su contextura era delgada y alta; pero muy fina.

El caminó hasta los piesceros de la cama, y allí, cara a cara me dijo: “Bolívar,
Dios dice que tienes que quedarte en el mundo porque hay muchos cegatos”, No
entendí que me quiso decir con eso de quedarme en el mundo. Dos cosas podrían
ser: Por yo ser un cegato me quedaría, o para abrir los ojos a los cegatos yo tenía
que permanecer un poco más en este mundo.

Estando en esa confusión, y el ángel moviéndose hacia mí por el lado de la cama,


le pregunté: ¿Que dice Dios? a lo que me volvió a decir: “Dios dice que tienes que
quedarte en el mundo; porque hay muchos cegatos.” Quedando con la misma
incertidumbre, y estando el ángel al lado de mi cabecera entonces le pregunte:
¿Como estoy yo? a lo que él me respondió: “Tu nombre es noble y muy grande en el
cielo.” Quedando satisfecho, y aun teniendo la presencia del ángel a mi cabecera, le
pregunte por una hermana que estaba en mi casa, a lo cual, él respondió: “Yo no sé
nada de eso, yo me voy.” No era chismoso.

Ciego y cegato son dos cosas diferentes:


a) El ciego no ve nada; está completamente en tinieblas. Los incrédulos son los
ciegos, y el evangelio de nuestro Señor Jesucristo les trae luz a sus ojos. Los
evangelistas son enviados a ellos fuera de la iglesia.
b) El cegato es aquel que aunque ya tiene algo de luz en sus ojos, no ve
claramente. Son los niños en Cristo, y la enseñanza dentro la iglesia los hará ver
claramente.

Oremos para que Dios envíe oculistas a su iglesia, y que como buenos cirujanos
sepan quitar la telaraña de los ojos, Mar.8:22-25. Es necesario otro poquito,
Jn.16:16,17; las sombras deben pasar, I Cor.13:9-13.

Cuando creímos se nos dio el Espíritu Santo para alcanzar la redención del cuerpo
Rom.8:23; Ef.1:13,14; 4:30.

La enseñanza nos llevará a esa meta, I Ped.2:1-2; Stg.1:21; el camino del justo irá
en aumento por la instrucción, Pro.4:18; 2 Ped.1:1-13,19.

Es necesario humildad y determinación para recibir concejos y preceptos que la


Palabra de Dios trae en las escrituras, Esd.7:10; y así lo que parece amargo será
dulce, Pro.27:7; cuando amemos la cruz que se nos ha dado para cargar, Ex.15:23-
25.
Porque la carne de Cristo, su Palabra, hay que comerla con hierbas amargas,
Ex.12:8; para destruir el cuerpo de pecado, Rom.6:6; Col.3:5; que aunque ha sido
crucificado aún tiene deseos, Rom.8:12,13; Gal.5:16.

Pero si andamos por el Espíritu podremos obedecer, sufrir, y beber la amarga


doctrina de nuestro Señor Jesucristo, 2 Tim.4:3.

Y muertos los malos deseos por el purgante divino de su Palabra, oiremos a


nuestro Maestro dirigiendo completamente nuestras vidas, Is.30:20*,21.

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Entonces menospreciaremos todos los valores que el mundo nos dio, Is.30:22.
Y nos seguirán grandes experiencias divinas, Pro.1:5; 9:9; 16:21,22; Mat.13:12; 2
Ped.1:8.

Nos alegraremos y regocijaremos sólo en él, Neh.8:12.

David deseo ver claramente cuando dijo: “Abre mis ojos, y miraré las maravillas
de tu ley, Sal.119:18.

Comenzamos como bebés; pero debemos llegar a ser como él, I Jn.3:2*.

*I Jn.3:2 Literal: “Amados ahora somos hijos pequeños de Dios, y aún no se ha


manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que si él se manifestare, seremos
como él; porque le veremos como él es.”

*Isa.30:20 Literal: “Aunque el Señor os ha dado pan de congoja y agua de


angustia, con todo tu Maestro nunca más se esconderá más, sino que tus ojos
contemplarán a tu Maestro.”
Click para índice.

El Policía
“Quien habiendo subido al cielo
está a la diestra de Dios; y a él están
sujetos ángeles, autoridades y potestades” I Ped.3:22

Hay situaciones en la vida del cristiano en que él no se puede ajustar a las leyes
de los hombres; pues hay algunas que son injustas, ya que el hombre no mira las
cosas como Dios las mira, y es por eso que el apóstol escribió:

Rom.12:18 “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos
los hombres”

Hay leyes que chocan con la responsabilidad que el creyente tiene con Dios, y es
allí donde tenemos que decidir por Dios, aunque esto nos traiga persecución, cárcel
o muerte, como lo declaró Pedro:

Hech.4:19 “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios”

Algunas veces la providencia divina nos lleva o nos trae a lugares o situaciones
en donde el derecho humano, y aún religioso, no está de acuerdo a la conducta
cristiana; pero es allí donde tenemos que apoyarnos en los dichos del Señor:

En mi sueño me encontré
oficialmente vestido de un verde
mostaza, y caminando en las calles de
un país extranjero; detrás de mí
caminaba otro oficial uniformado con la
misma vestimenta. A las 6 p.m. llegué a

101
una plaza donde un policía de la localidad estaba ejecutando la ceremonia de bajar
la bandera.

En muchos países a esa hora los policías tocando trompetas y tambores bajan la
bandera nacional que está en las plazas públicas; la gente tiene que detenerse, y en
silencio esperar que toda la ceremonia concluya; es un delito no hacerlo.

Yo no me di cuenta de lo que estaba ocurriendo y continué caminando, por lo


cual, aquel policía muy enojado, y con la bandera en sus manos, me gritó:
“¡detente! de aquí no pasas, estás detenido.” La angustia me envolvió; pues
intencionalmente nada malo había hecho, y además yo debía seguir mi camino;
pero que sorpresa, el oficial detrás de mi le exhortó y le dijo: “Déjalo, yo quiero que
él siga su camino”, a lo que el policía, muy humillado, contestó, “A sus ordenes mi
oficial; en su nombre él puede seguir.”...Allí desperté...gloria a Dios, Aleluya.

Ro 8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros?

1Jo 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que
está en vosotros, que el que está en el mundo.

Heb 13:6-7 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador;


no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. Acordaos de vuestros pastores, que
os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su
conducta, e imitad su fe.

1Pe 3:12-13 Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a
sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y
quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?

“Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis
afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. Porque como a vestidura los
comerá polilla, como a lana los comerá gusano; pero mi justicia permanecerá
perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.

Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová, despiértate como


en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. Ciertamente volverán los redimidos de
Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas;
tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.

Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre,
que es mortal, y del hijo del hombre, que es como heno? Y ya te has olvidado de
Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste
continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir.

¿Pero en dónde está el furor del que aflige?


El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en
la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová, que agito el
mar y hago rugir sus ondas soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos”
Is.51:6-15
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Sal. 37:32-33 Acecha el impío al justo, Y procura matarlo. Jehová no lo dejará en
sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren.

De 31:6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque


Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.

2Ch 14:11 Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia
alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová
Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este
ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre. Click
para el Índice

Quietud En El Conflicto
Me encontraba frente a una gran montaña
que estaba para explotar y cubrir así toda la
ciudad. Yo estaba con el mayor de mis hijos,
y una voz del cielo me dijo, -Cuando el
monte comience a derrumbarse y lo veas
venir hacia ti, debes quedarte quieto en el
mismo lugar donde estés. La montana
explotó, y como un río la vi venir
destruyendo todo cuanto encontraba. Con
mi esperanza en la voz permanecí quieto, y
cuando llegó hasta mí la escena cambió, y me encontré recogiendo naranjas
amarillas debajo de los naranjales. Allí desperté.

Ciertamente Egipto en vano e inútilmente dará ayuda; por


tanto yo le di voces, que su fortaleza sería estarse quietos. Porque
así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo
seréis salvos; en quietud, y en confianza será vuestra fortaleza, y no
quisisteis
Is.30:7,15 Click para índice.

Radames Y Superman
“Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el
valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere
de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia,
juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”, Jer.9:23,24

“Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su


gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he
trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la
gracia de Dios conmigo”, I Cor.15:10.

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”,


Filp.4:13.

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“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”, 2 Tim.2:1.

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible”, Mar.9:23.

“Tú eres mi lámpara, oh Jehová; Mi Dios alumbrará mis tinieblas. Contigo


desbarataré ejércitos, Y con mi Dios asaltaré muros”, 2 Sam.22:29,30.

Cuando Radames Marrero vivía en casa, nos deleitamos mucho en la Palabra, y


hasta tarde de la noche nos quedamos compartiendo las maravillas de Dios. El fue
precioso a los ojos de Dios en esos días tan gloriosos. Dios empezó a revelarse a su
vida, de tal manera que hoy, en compañía de su preciosa esposa Nydia está
sirviendo al Señor, y viajando por diferentes países compartiendo con mucha
maestría el espíritu de la profecía.

Una noche, después de compartir el tema de la vida de Job, el hno. Radames oró
a Dios: -¡Oh Señor! ¡Como hubiera querido ver a ese gran hombre llamado Job!

Esa noche en sus sueños, vio en visión a un hombre muy flaco; pero parado sobre
una sólida roca en el mar, vestido de “Superman.” La voz del cielo habló y dijo: Ese
es Job. “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en
necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces
soy fuerte”, 2 Cor.12:10 Click para el Índice

La Ruta 61
Me encontraba ministrando en Lafayette, Louisiana, cuando en
una noche vi en visión la autopista 61. Desperté y pregunté a mi
hermano Mike Burley acerca de tal carretera, y él no sabía;
conseguimos un mapa con las calles de todo Estados Unidos y
encontramos la ruta “61” a sólo 45 minutos de Lafayette. Fuimos allí
y sucedieron cosas gloriosas en Baton Rouge, La.

En 1988 estando en Fresno, California, donde viven mis hijos, el Señor me indicó
viajar al norte de California, El estado de Washington, y al este de Canadá. No
conocíamos a nadie en esos lugares, y yo no era conocido de nadie. Temores y
dudas asaltaban mi mente antes de partir; pero una noche los ángeles hicieron una
vez su aparición y cantaron para mí este canto: “camino en el poder que Dios me da
yo camino en el poder que Dios me da camino en el poder que Dios me da Una roca
fuerte es mi Salvador una roca fuerte es mi Salvador”

El recorrido nos tomó 9 meses, y hasta Hementon, Canadá llegamos. La gracia


del Señor nos fortaleció para cumplir la misión encomendada...Gloria a Dios,
Aleluya...amén. Click para índice
Salón De Clase
Como sucede a los principiantes en el
camino, me preocupé que los ancianos de las
congregaciones no me consideraran para la
obra ministerial. El Señor, en una revelación
me mostró que los ministros del evangelio
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deber ser formados por Dios, y llamados al campo por él, y que, aunque si deben
sujetarse a sus pastores, nunca deben esperar del hombre lo que sólo al Maestro le
corresponde hacer.

Soñé que los apóstoles y yo nos hallamos en un amplio salón esperando con
mucho entusiasmo a que Jesús llegara para darnos instrucciones necesarias para su
labor. La ansiedad de verle era extremadamente grande. Todos sin hablar; pero con
la mirada fija hacia la amplia entrada de aquel salón en donde, en cualquier
momento, podríamos ver cara a cara a nuestro gran Maestro. Pronto oímos un
alboroto en la calle, y nuestro corazón saltó de alegría; sabíamos que ya venía.

Dos ángeles hicieron su entrada primero. Uno se puso a un lado de la entrada, y


el segundo en el otro lado. Nuestra emoción se multiplicó. Era cuestión de segundos
y le podríamos contemplar. De pronto, allí, en medio de los dos ángeles, apareció la
preciosa persona del que tanto nos ha amado; que tanto nos ha perdonado; que
tanto nos ha tolerado.

Si, allí estaba el Maestro, el camino, la verdad y la vida; allí estaba el que ha
preparado mansión en el cielo para que estemos con él. Allí estaba el que también
se angustia cuando somos angustiados; el que no necesita explicación cuando le
fallamos; pero atiende al humilde, y mira de lejos al soberbio. Si, allí estaba el Dios
del desvalido, del huérfano, de la viuda, del extranjero, de los desconocidos. Allí
estaba el que ha elegido a los pobres para el mundo; pero ricos en fe y herederos
del reino, Lc.6:20,21; Sal.72:11-14; Ap.2:7; 2 Cor.8:1,2.

Teniendo un vestido celeste, y mostrando una edad muy juvenil, extendió su


mano hacía nosotros y nos dijo: “Sanad enfermos, resucitad muertos, echad fuera
demonios; yo estoy con vosotros.” Allí desperté.

Ro 10:15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán


hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas! Click para índice

Superman Y el viejo
En un sueño me encontraba en la orilla de un ancho río disparando contra un
grupo de soldados en la otra orilla; ellos eran grandes y bien armados. A mi lado
estaba una chocita; detrás de mi había un gran monte; mi arma sólo era un
pequeño revolver. Súbitamente los contrarios cesaron el fuego y levantando las
manos me indicaban que se rendían. Muy sorprendido de tan inesperada victoria,
les indiqué que cruzaran un puente que daba a la casita; cuando lo hicieron, les
quité las ametralladoras y las eché al río; entonces les hice entrar a la casa de paja.

Mi razonamiento no podía creer, mas dudaba, de tal triunfo y hasta llegué a


pensar que se proponían algo, y por lo tal, simulaban esta derrota. La
desesperación, causada por la incredulidad, me agobio tanto que, dándoles la
espalda, quise probar mí arma, la cual debido al temor parecía más pequeña de lo
normal; disparé al suelo y, para sorpresa mía y mayor incertidumbre, lo que salió
del arma fueron clavos. A tal extremo creció mi miedo que, dando pasos atrás, me
fui saliendo de aquel bohío, dejando a los soldados en la misma posición.
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Lo que menos pensé o temí fue lo que ocurrió, estando afuera y con mis espaldas
arrecostado a la pared inundado de temores, con gran pánico pude ver descender
del monte un hombre muy viejo; sus cabellos blancos y muy largos; su barba
también larga. Teniendo uñas como de águilas aquella fiera humana me atacó
metiendo varias veces en mi estómago sus infernales garras. Su ataque me hacía
sentir el desgarramiento de la vida; Y cuando parecía que la misma muerte absorbía
mi vida, de pronto, desde aquel mismo monte, apareció “SUPERMAN.”

Con prontitud me quitó el viejo de


encima, y levantándolo, lo dejó caer con
ímpetu al suelo. Indicándome hacía
aquel hombre, que ahora yacía bocabajo
en el suelo, mi auxiliador me dijo,
“Párate sobre él y no dejes de pisarlo,
brincando sobre él.” Sin perder tiempo
fui sobre mi enemigo, y comencé a
saltar sobre sus espaldas. “Superman”,
quien estaba enmascarado,
desapareció, y yo seguí sobre el viejo,
que aunque tenía sus ojos abiertos,
jamás se levantaría mientras yo
mantuviera mi posición sobre él, tal
como se me ordenó, pues, no fui yo el
que lo echó por tierra, sino Aquel que es superior a los hombres. Pisando sobre él
desperté.

Pablo consideraba la victoria contra el mundo y sus poderes únicamente


confiando en el glorioso sacrificio de Cristo en la cruz, con el cual condenó al pecado
en la carne. En aquel madero fue crucificado el viejo hombre, para que el cuerpo del
pecado fuese destruido; los clavos colgaron en la cruz a la antigua serpiente que
nadie había podido herir como Jesús lo hizo. Los clavos de esas cruz son nuestras
municiones que han hecho posible que los gigantes del mal se sujeten hasta que
conquistemos completamente todo el terreno ocupado por el adversario, esto es
nuestro cuerpo, en el cual mora el mal que no queremos hacer. La duda puede
levantar en nosotros la vieja naturaleza; pero no por eso perderemos el derecho de
la posición adquirida, pues, para eso Dios ha constituido a su Súper-Poderoso Hijo
como nuestro auxilio en las tribulaciones, al cual si clamamos, acudirá y pondrá
nuestras vidas sobre el mal con el fin de que lo destruyamos completamente sin
darle tregua, ni mostrarle misericordia a nuestra naturaleza humana.

David dijo a Goliat,


“Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de
Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has
provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la
cabeza, y daré hoy los cuerpos de los Filisteos a las aves del cielo y a las bestias de
la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta
congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la
batalla, y él os entregará en nuestras manos. Y metiendo David su mano en la
bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con honda, e hirió al filisteo en la frente; y la
106
piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Entonces corrió
David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su
vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron
al paladín muerto, huyeron. I Sam.17:45-51

Moisés habla al pueblo que se disponía en tomar posición de la tierra


prometida,
Deut.7:
1.-Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para
tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo,
al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo, y al jebuseo, siete naciones mayores y
más poderosas que tú.
2.-Y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las
destruirás del todo: No harás con ellas alianzas, ni tendrás de ellas misericordia.
3.-Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija
para tu hijo.
4.-Porque desviará a tu hijo, de en pos de mi, y servirán a dioses ajenos; y el furor
de Jehová se encenderá sobre vosotros y te destruirá pronto.
5.-Mas así habéis de hacer con ellos; sus altares destruiréis, y quebraréis sus
estatuas y destruiréis sus imágenes de cera, y quemaréis sus esculturas en el
fuego.
6.-Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios. Jehová tu Dios te ha escogido
para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
7.-No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha escogido, pues, vosotros
erais el más insignificante de todos los pueblos; 8.-sino por cuanto Jehová os amó. Y
quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres os ha sacado Jehová con
Mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano del Faraón rey de
Egipto. Click para índice.
Tárzan
“Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y
hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán
alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero,
sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el
segundo hombre, que es el Señor es del cielo. Cual el terrenal, tales también los
terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales”, I Cor.15:44-48

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? muestre por la buena conducta sus
obras en sabia mansedumbre, pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro
corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la
que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y
contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica,


amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni
hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz”,
Stg.3:13-18.

107
En mi sueño, mientras caminaba por la calle principal de una ciudad podía
observar que las casas habían sido construidas en tiempos coloniales, pues, tenían
balcones de madera en sus pisos que daban a la calle. De pronto algo me llamó
mucho la atención: Un gran hombre era perseguido por un gran leopardo.
Rápidamente el animal lanzó un zarpazo; pero lo erró; al instante, aquel hombre se
subió muy asustado al balcón de una casa; dejando a la fiera en la calle buscando la
manera de también subir.

Algo digno de mencionar: Cuando aquel


hombre estaba en el balcón, pude ver
claramente que se trataba de “Tárzan, el
hombre mono”; pero está vez estaba en
problema. De pronto se transformó en
Don Smith, un hermano que en 1987
ganó el premio de Mr. América por la gran
musculatura con que contaba.

La escena cambió, y vi al mismo hermano desprenderse de un árbol a las aguas


de un pequeño río, que desembocaba muy cerca de allí a el mar. También vi que
detrás del hermano se lanzó aquel tigre; y en una encarnizada lucha se batían
ambos en las, no muy profundas, aguas de aquel río. La angustia me invadía, pues,
aunque Don era hombre fuerte, aquella bestia salvaje era superior.

Después de un rato de lucha, vi como el hermano dominando la creatura; la tiró


sobre el cascajo que había en la orilla del río; y ya no era un leopardo; era un
hombre salvaje de pelo negro. Yo quise acercarme al hombre de las cavernas para
destruirle la cabeza con una piedra; pero las fuerzas se fueron de mí. Por más que
intenté, no podía ni siquiera levantar la piedra del suelo. En gran manera me
desesperé pensando que el animal se iba a recuperar, e iría otra vez contra mi
hermano. Una voz del cielo habló: “Don está luchando su propia lucha; y tú no
puedes luchar por él.” Allí desperté.

Col 3:5 Por lo tanto, haced morir lo terrenal en vuestros miembros: fornicación,
impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. Click para
índice.

Televisión
¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado con
coyundas de carreta! Is.5:18. “Porque la muerte ha subido por nuestra ventanas, ha
entrado en nuestros palacios, para exterminar a los niños de las calles, a los
jóvenes de las plazas”, Jer.9:21

“La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tú ojo es bueno, también todo tu cuerpo
está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en
tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si
todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo
luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor”, Luc.11:33-36.

108
Fue tanta la alegría de tener a mi esposa y todos mis hijos conmigo en Estados
Unidos que pasábamos los días visitando tiendas, parques, y muchas atracciones
que tiene New York.

Los hermanos nos dieron muchas cosas que nuestro apartamento necesitaba,
entre las cuales vino una televisión usada, en colores; la cual fue tomando nuestro
tiempo, a tal manera de robarnos la comunión familiar que distingue y une al hogar.
También la oración y la Biblia fueron ausentándose en casa.

Después de la iglesia corríamos al aparato, y allí hasta el cierre del canal. Por
estar tan trasnochado se acabaron mis madrugadas con Dios; Satanás había
armado la trampa y el ave estaba por ser atrapada; pero Cristo vino a salvarnos de
nuestros pecado, Mat.1:21; y la hora para librarme del lazo del cazador también
llegó, Sal.91:3.

En mi sueño Me vi muy triste (el mundo acarrea tristeza, Prov.14:10), y de pronto


llegaron ángeles a cantarme un coro que decía,

“Yo tengo paz, paz, paz como un río yo tengo paz, paz, paz como un río
Ten cuidado hermano lo que has hecho, y retén lo que Dios te ha dado
Ten cuidado hermano lo que has hecho, y retén lo que Dios te ha dado”

A petición mía, lo repitieron varias veces, y


cuando lo hube memorizado, entonces decidí
despertar, y comprendí el motivo de esta
visitación angelical: El corazón redimido conoce
la amargura de su alma; y extraño no se
entremeterá en su alegría, Prov.14:10. El
creyente ha sido vestido con un manto de justicia
como lo dice el profeta: En gran manera me
gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi
Dios; porque me vistió con vestiduras de
salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia
adornada con su joyas, Is.61:10

El efecto que nos da ese manto mientras nos cubra es gozo y paz, Is.32:17;
pues, cuando andamos en lo que es puro y justo, entonces hay paz:

Isa 48:18 ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz
como un río, y tu justicia como las ondas del mar.

Sal.85:10 “La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se


besaron”

Sal.119:165 “Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo”

Permanecer o habitar en Cristo es permanecer en justicia; pues Dios lo ha hecho


Justicia nuestra, I Cor.1:30. Alejarse de él es quitarse el manto, y sin el manto, en
vez de paz, habrá tristeza y amargura de corazón.

109
La Sulamita, por su comodidad, dejó la comunión privada con el Señor y perdió el
manto y, por lo tal, angustia y amargura vino sobre ella, Cant.5:2-8. Después de una
ardua búsqueda, lo vuelve a tener, y dice en su corazón:

“Hallé luego al que ama mi alma; Lo así, y no le dejé”, Cant.3:4; También ella dice
que él anda por los montes, y sobre los collados, Cant.2:8

Moisés, Elías, Eliseo, David, y aún el mismo Cristo se distinguieron en las noches,
buscando a Dios por los montes de oración, Ex.24:18; I Rey.18:42; 2 Rey.4:25;
Sal.63:1; Mat.5:1,2; 14:23; 24:15;

Allí lo encontraron; allí hablaron con él; allí les dio mandamientos, Ex.34:27-30;
allí consiguieron madera para edificar la casa, Hag.1:7,8; allí alcanzaron quietud y
paz, Num.12:3;

Allí fueron ordenados, y desde allí fueron enviados, Ex.3:1-10; Prov.9:1-3; Is.40:9;
allí se les ordenó servirle todos los días de sus vidas, Ex.3:12.

Es allí en el monte, que los inútiles llegan a valer (Ex.3:2-4) por la abundante
Gracia que allí se halla:

“Y con las mejores dádivas de la tierra y su plenitud; Y la gracia del que habitó en
la zarza venga sobre la cabeza de José”, Dt.33:16;

“Los montes llevarán paz al pueblo, y los collados justicia”, Sal.72:3; “Tú
guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti
ha confiado”, Is.26:3

Aborreciendo mi actitud carnal y rompiendo el aparato supliqué a Dios perdón, y


de esta manera “Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores. Se rompió
el lazo, y escapamos nosotros”, Sal.124:7....Gloria a Dios....Aleluya... Click para
índice.

Tierra Nueva
En una ocasión se me quiso hacer creer que Dios haría de esta misma tierra una
renovación, y no un cielo nuevo y una tierra nueva. Por ser la persona muy
considerada no me atreví a contradecirle; pero me fui con mucha duda a casa.

Como a las cuatro de la madrugada un


éxtasis me dominó, y allí con los ojos
abiertos; pero sin poder moverme pude ver
al ángel del Señor que llegó hasta la ventana
invitándome acompañarle. Sentí
desprenderme del cuerpo, y junto con el
misionero celestial, emprendí un viaje
espacial.

Las estrellas juntamente con la luna


pronto las dejamos atrás; y después de un
110
indescriptible viaje llegamos a pararnos en un azul y desconocido firmamento.

Frente a nosotros, a la distancia, apareció un planeta redondo y amarillo como el


oro que giraba sobre su propio eje; pero observé que le faltaban trabajos de
refinamiento.

Estando ambos, el ángel y yo, de pie en aquel espacio celestial, el ángel extendió
su brazo hacia aquello que giraba y me dijo: “Esa es la nueva tierra”; Después me
mostró, mirando hacia abajo, un oscuro abismo en donde apareció la silueta de
nuestra tierra, y me dijo: -Esa no será.

A una velocidad asombrosa volvimos, y llegando a mi lecho me introduje por los


pies a mi cuerpo que había quedado en la cama, y estando en el cuerpo aún pude
ver al ángel en la ventana mirándome; y después de extender mi mano en señal de
saludo, él se fue.

2Pe 3:13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra
nueva, en los cuales mora la justicia.

Isa 65:17 ¶ Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo
primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.

Ap. 21:1 ¶ Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera
tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Click para índice.

Traición
En mi sueño podía observar la gran
conmoción que estaba causando la era
espacial. Se podía ver la gente mirando al
cielo, pues, muchos satélites cruzaban el
espacio. Eran naves rusas y americanas que,
en gran cooperación, dominaban las rutas
extra-atmosféricas.

Todo parecía normal hasta que un día,


mirando el desfile espacial de esas naves
interplanetarias, pude mirar que una de fabricación rusa dejó caer una gran bomba
sobre la ciudad, siguiéndoles otras más. Lo que parecía una exhibición se torno en
un conflicto mundial; pero con desventaja para Estados Unidos, pues, le habían
tomado por sorpresa. El caos reinaba en las calles; la gente no sabía qué hacer; no
estaban preparados para tal acontecimiento. Allí desperté.

“…Estando la provincia en paz y en abundancia,


entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los
padres de sus padres; botín, despojos y riquezas
repartirá a sus soldados, y contra las fortalezas
formará sus designios; y esto por un tiempo”,
Dan.11:23,24

111
“Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejército; y el rey
del sur se empeñará en la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no
prevalecerá, porque le harán traición. Aun los que coman de sus manjares le
quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos”,
Dan.11:25.26 “Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz
de toda la tierra” Luc.21:35

“Que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción
repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros,
hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón”, I
Tes.5:3

“Vendrás de tu lugar, de las regiones del norte, tú [Gog y Magog] y muchos


pueblos contigo, todos ellos a caballos, gran multitud y poderoso ejército”,
Ezeq.38:15

“Me dijo Jehová: Del norte se soltará el mal sobre todos los moradores de la
tierra” Jer.1:14

“Alzad bandera en Sion, huid, no os detengáis; porque yo hago venir mal del
norte, y quebrantamiento grande. El león sube de la espesura, y el destruidor de
naciones está en marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas y sin morador”, Jer.4:6,7 Click para índice.

El Tren Rojo
En las visiones de la noche, me encontré parado junto a mis hijos en la cumbre de
un alto monte, el cual, junto a otros cerros formaban una gran cordillera que
rodeaba a un valle que estaba frente a nosotros. Detrás de mí había una pequeña
capilla donde nos reuníamos.

Mirando los grandes cerros al otro lado del


valle, que por la distancia se veían azules,
con asombro observé una gran nube oscura
que movida por un recio viento, se iba
extendiendo sobre los montes hacia
nosotros.

El sol pareció que corrió a esconderse, y la


noche, apresurando su marcha, estaba
apagando lo que aun quedaba del día. Olas
de vientos comenzaron a decirnos que
estaba por llegar lo peor. Preocupación
invadió mi corazón, pues, dos de mis niños
acababan de irse a la escuela; pero que gran
sorpresa, el viento los hizo volver; y mientras
los abrazaba, una voz desde del cielo habló, y dijo:

“En tiempos de tempestad no se mandan los niños a la escuela con libros


grandes. Sólo se mandan con libros pequeños”
112
Cuando el huracán se estaba aproximando sobre los cerros que estaban a mi lado
izquierdo, nos juntamos con los hermanos de la iglesia, y agarrados de las manos
formamos un gran círculo en el patio frente a la capilla. Mientras aquel monstruo del
aire se acercaba más y más, les indiqué a todos que cerrarán sus ojos y no dejarán
de decir en alta voz: “JESUS ES EL SEÑOR”

En espera de lo que sucediera; pero confesando el Señorío de Jesús, sentimos


como aquel manto de oscuridad y relámpagos pasaba por encima de nosotros sin
hacernos daño; pues pasó más alto de lo que pensé. Apenas hubo pasado,
levantamos la mirada y vimos aquella sábana oscura entendiéndose sobre las
montañas que estaban a la derecha; pero para asombro nuestro, vimos que desde
los confines de aquellos montes, el huracán cambió su curso y lo dirigió otra vez
hacia nosotros; pero ahora venía más pegado a los montes.

En la misma posición y con la misma alabanza en nuestra boca, nos mantuvimos


en espera del segundo ataque mortal. Esta vez pasó más cerca a los montes; y
volviendo a levantar la cabeza, vimos como se extendía hacia los extremos de los
montes que estaban a la izquierda; pero también volvió a cambiar su destino, y una
vez más tornó su maldad hacía nosotros. Ahora venía
arrasando todo árbol verde y todo ser viviente que
había entre los montes. Oíamos el bramido de las
vacas al ser embestidas por la bestial tormenta.

Es el fin, pensé, esta vez la tempestad viene


arrasando el suelo; y no hay manera de salir sin
daños de aquí. Con toda devoción y agarrados de
manos levantamos la voz, proclamando a Jesús como
el Señor.

El golpe vino, y todo lo que me acuerdo, es que estoy flotando como una basura
en medio de un gran torbellino mientras muchas naranjitas van flotando hacia
arriba dentro de aquel turbión. Por su color muy amarillo, indicaban que estaban
completamente maduras.

Y pensando que estoy muerto, de pronto soy lanzado hacia abajo, y caigo
completamente desnudo dentro de uno de los vagones de un tren rojo que, en
medio de árboles, está marchando hacia atrás. Yo estoy solo en el vagón, que por
tener varillas de hierro en sus ventanas, me doy cuenta que soy llevado prisionero a
algún lugar. Sintiendo que mi vida en ese momento no vale nada, y en mi torpeza
no sé porqué estoy allí, me asomo por las rejas de la ventana y veo que el tren está
deteniendo su marcha; porque está
llegando a una base militar en medio del
desierto. Todos los edificios son de hierro
y rojos.

El tren detuvo su marcha; e


inmediatamente, desde afuera, abrieron la
puerta de mi cárcel tren, que por ser el

113
último vagón, ahora resultaba ser el primero, pues el tren siempre marchó hacia
atrás.

Un soldado uniformado de rojo con gran enojo y mucha maldad reflejada en sus ojos
me gritó, ordenándome bajar.

Me disponía hacerlo cuando, agarrándome por el pie, me tiró fuera del coche de
fierro. Caí al suelo como un desperdicio que es echado por tierra.

Estando aun en el piso caliente de aquel arenoso lugar, el infernal militar,


maldiciendo, me dijo: “te voy a cortar la cabeza ahora mismo”; y mientras
desenvainaba un gran machete, yo tuve tiempo de ponerme en pie y detener su
brazo, que ya se había levantado para destruirme.

Estando ambos frente a frente, y yo sosteniendo su brazo homicida, pude ver en


su cuello una gran herida que descendía desde la barbilla hasta el pecho; y que, por
tener aun los puntos con que lo cocieron, pude darme cuenta que la operación era
muy reciente. Por ser más fuerte que yo, logró soltarse, y tomando impulso llevó su
brazo armado hacía atrás, para esta vez no errar el blanco. Yo comprendí que mis
recursos se habían agotado, y que mi fin había llegado.

Pero pasó lo inesperado: Mientras aquella fiera humana aún tenía el brazo hacía
atrás tomando impulso, una espada invisible con certero golpe cortó por completo
el brazo de aquel sanguinario; y estando perplejo viendo el brazo agresor en el
suelo, una voz desde el cielo me grita: ¡Bolívar, huye al desierto!

Sin perder tiempo, e invocando a Jesús como el Señor, emprendí mi huida al lugar
que aquella voz amiga me había indicado. En mi carrera por el desierto me iba
maravillando; porque cada paso que daba me hacía progresar distancias enormes.
Parecía que en vez de correr, estaba volando. Pronto no vi a los muchos
perseguidores que venían atrás de mí. Y aun más a mi favor, un gran camión cruzó
entre mí y mis enemigos, escondiéndome con la nube de polvo que dejó al pasar.

Muy pronto llegué a un pueblo ubicado en medio del desierto. Todos eras
morenos y muy amables. Uno de ellos me indicó a esconderme en el rincón de la
cama; Y arrodillado entre la pared y la cama, llorando desperté.

“Y tú, hijo de hombre, gime con corazón quebrantado; con amargura gemirás a la
vista de ellos. Y cuando te digan: “¿Por qué gimes?”, dirás: “Por la noticia que viene,
todo corazón desfallecerá, toda mano se debilitará, todo espíritu se apagará y toda
rodilla flaqueará. He aquí, viene y sucederá” -declara el Señor Jehová.

* * La siguiente porción fue sacada directamente del texto hebreo, y


comparándola con las mejores versiones inglesas e hispanas de la actualidad . Los
paréntesis ( ) son interpretaciones de Bolívar.

Ezeq.21:6-16
Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, profetiza, y di: “Así
dice el Señor.” Di:

114
“Espada, espada afilada y también pulida. Para la matanza ha sido afilada, para
brillar como el rayo (poder nuclear) ha sido pulida.” ¿Acaso hemos de alegrarnos,
cuando la vara [que castiga] de mi Hijo desprecia todo árbol?

Es dada para que sea pulida, para que sea empuñada; ha sido afilada la espada,
ha sido pulida, para ponerla en manos del matador (la bestia).

Clama y gime, hijo de hombre, porque ella [la espada homicida] está contra mi
pueblo, está contra todos los príncipes (pastores, ancianos, líderes) de Israel (en
este tiempo, los creyentes); ellos son entregados a la espada junto con mi pueblo;
por tanto, golpea tu muslo...

Tú, pues, hijo de hombre, profetiza y bate palmas; sea la espada repetida dos
veces (primera y segunda guerra mundial) y duplicada la tercera vez (tercera
guerra mundial).

Es la espada del que es grande y tiene una herida de muerte (la bestia), es la que
está rodeándolos en círculo, para que sus corazones se derritan y caigan muchos.
En todas las puertas he puesto la espada reluciente. ¡Ah!, es hecha para centellear
o relampaguear (explosión nuclear ejecutada por la bestia) envuelta (misiles en
reservas y listos para ser usados) para la matanza.

Muéstrate afilada, ve a la derecha; prepárate, ve a la izquierda, adondequiera


que tu rostro sea dirigido,

Mat 24:7-8 “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y
habrá pestes, y hambres, y terremoto en diferentes lugares. Y todo esto será
principios de dolores”,

Da 9:26 Y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el


santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las
devastaciones,

Da 11:25-26 Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran
ejército; y el rey del sur se empeñará a la guerra con grande y muy fuerte ejército;
mas no prevalecerá, porque le harán traición. Aún los que coman sus manjares le
quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos.

Da 11:27 El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa
hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado.

I Tes.5 1-3 Ahora bien, hermanos, con respecto a los tiempos y a las épocas, no
tenéis necesidad de que se os escriba. Pues vosotros mismos sabéis perfectamente
que el ''día del Señor” vendrá así como un ladrón en la noche; cuando digan: ¡Paz y
seguridad!, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a
la mujer encinta, y no escaparán.

Isa 28:22 Ahora bien, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras
ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor,
Jehová de los ejércitos.
115
Eze 7:12-19,23 “El tiempo ha venido, se acercó el día; el que compra, no se alegre
y el que vende, no llore, porque la ira está sobre toda la multitud.... porque el que
vende no volverá a lo vendido, aunque queden vivos; porque la visión sobre toda la
multitud no se revocará, y a causa de su iniquidad ninguno podrá amparar su vida.
Tocarán trompeta, y prepararán todas las cosas, y no habrá quien vaya a la batalla;
porque mi ira está sobre toda la multitud. De fuera espada, de dentro pestilencia y
hambre; y el que esté en el campo morirá a espada, y el que esté en la ciudad lo
consumirá el hambre y la pestilencia. Y los que escapen de ellos huirán y estarán
sobre los montes como palomas de los valles, gimiendo todos, cada uno por su
iniquidad. Toda mano se debilitará y toda rodilla será débil como el agua. Se ceñirán
también de cilicio, y les cubrirá terror; en todo rostro habrá vergüenza, y todas sus
cabezas estarán rapadas. Arrojarán su plata en las calles, y su oro será desechado.
Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová, no saciarán su
alma, ni llenarán sus entrañas, porque su iniquidad ha llegado a ser ocasión de
tropiezo.... Haz una cadena, porque la tierra está llena de delitos de sangre, y la
ciudad está llena de violencia.”

Eze.7:24-27 “Traeré, por tanto, los más perversos de las naciones, los cuales se
adueñarán de las casas de ellos, y hará cesar la soberbia de los poderosos, y sus
santuarios serán profanados.... Destrucción viene; y buscarán la paz, y no la
habrá.... Quebrantamiento vendrá sobre quebrantamiento, y habrá rumor sobre
rumor; buscarán respuesta del profeta, mas la ley se alejará del sacerdote, y del
anciano el consejo. El rey se enlutará, y el príncipe se vestirá de tristeza, y las
manos del pueblo de la tierra temblarán; según su camino haré con ellos y con los
juicios de ellos los juzgaré y sabrán que soy Jehová,”

Is.13:5-18 Vienen de la tierra lejana, de los más lejanos horizontes, Jehová y los
instrumentos de su indignación para destruir toda la tierra. Gemid, porque cercano
está el día del Señor. Vendrá como destrucción del todopoderoso. Por lo tanto todas
las manos se debilitarán. El corazón de todo hombre desfallecerá, y se aterrarán.
Dolores y angustias se apoderarán de ellos, como mujer de parto se retorcerán. Se
mirarán el uno al otro con asombro. Rostros de llamas serán sus rostros. He aquí el
día del Señor viene, cruel, con furia y ardiente ira, para convertir en desolación la
tierra y exterminar de ella a sus pecadores. Pues las estrellas del cielo y sus
constelaciones no darán su luz; se oscurecerá el sol al salir, y la luna no irradiará su
luz. Castigaré al mundo por su maldad y a los impíos por su iniquidad. También
pondré fin a la arrogancia de los soberbios; y abatiré la altivez de los despiadados.
Haré más precioso que el oro fino al varón; y más que el oro de ofir al hombre.
Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la
indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira. Y como gacela
perseguida, y como oveja sin pastor, cada cual mirará hacia su pueblo, y cada uno
huirá a su tierra. Cualquiera que sea hallado será alanceado y cualquiera que por
ellos sea tomado, caerá a espada. Sus niños serán estrellados delante de ellos; sus
casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres. He aquí yo despierto contra ellos a
los medos, que no se ocuparán de la plata, ni codiciarán el oro. Con arco tirarán los
niños y no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonará a los hijos.

Jer 1:13-15 ¿Qué ves tú, Jeremías? y respondí: veo una olla hirviendo que se vuelca
desde el norte. Y me dijo Jehová: Del Norte se soltará el mal sobre todos los
116
moradores de la tierra, porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los
reinos del norte, dice el Señor”

Jer.50:41,42 He aquí, un pueblo viene del norte, una gran nación, y muchos reyes
se levantarán de los confines de la tierra. Empuñarán arco y jabalina, son crueles y
no tienen misericordia. Y su voz ruge como el mar. Y a caballos van montados.
Alineados como un solo hombre para la batalla contra ti hija de Babilonia,

Am.5:8-9 Amós dijo: “Buscad... al que vuelve las tinieblas en mañanas, y hace
oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre
la faz de la tierra; Jehová es su nombre, que da esfuerzo al DESPOJADOR sobre el
fuerte, y hace que el despojador venga sobre la fortaleza.

Jer. 51:25-29 He aquí yo estoy contra ti, oh monte destruidor (Babilonia), dice
Jehová, que destruiste toda la tierra extenderé mi mano contra ti y te haré rodar de
las peñas y te reduciré a monte quebrado. Alzad bandera en la tierra, tocad
trompeta en las naciones; preparad pueblos contra ella; juntad contra ella los reinos
de Ararat y de Mini y de Askenaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos
como langostas. Preparad contra ella naciones; los reyes de Media, sus capitanes y
todos sus príncipes, y todo su territorio de su dominio. Temblará la tierra, y se
afligirá; porque es confirmado contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para
poner la tierra de Babilonia en soledad, para que no haya morador en ella.

Joe 2:1 Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos
los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano.

Joe 2:2 Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los
montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no
lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

Joe 2:3 Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del
Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco
habrá quien de él escape.

“Mas ese día será para Jehová de los ejércitos, día de retribución, para vengarse
de sus enemigos; y la espada devorará y se saciará, y se embriagará de la sangre
de ellos; porque sacrificio será para Jehová Dios de los ejércitos en la tierra del
norte junto al río Éufrates”, Jer.46:10

Jer 47:2 “Así ha dicho Jehová: He aquí que suben las aguas del Norte y se harán
torrente; inundarán la tierra y su plenitud, la ciudad y los moradores de ella; y los
hombres clamarán, y lamentará todo morador de ella,”

El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar
de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta:
Desata los cuatro ángeles que están atados junto al Gran Rio Éufrates. Y fueron
desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año,
a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los
jinetes era doscientos millones. Yo oí su número, Ap.9:13-16

117
“Orad, pues, que vuestro vuelo no sea en invierno ni en día sábado, porque habrá
entonces gran tribulación, la cual no la ha habido desde el principio del mundo
hasta ahora, ni la habrá'', Mat.24:20,21.

“Alzad bandera en Sion, huid, no os detengáis; porque yo hago venir mal del
norte, y quebrantamiento grande. El león sube de la espesura, y el destruidor de
naciones está en marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas y sin morador. Por eso vestíos de cilicio, endechad
y aullad porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros”, Jer.4:6-8.

“Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y se sabio; la cual no teniendo


capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida y recoge en el
tiempo de la siega su mantenimiento”, Prov.6:6-8.

“Así me ha mostrado Jehová el Señor: He aquí un canastillo de fruta de verano. Y


me dijo Jehová: Ha venido el fin para mi pueblo [Link] no volveré a dejarlos sin
castigo” Am.8:1-2

“Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os


tomaré uno de cada Ciudad y dos de cada familia y os introduciré en Sion”, Jer.3:14.

Cuan bienaventurado es el hombre cuyo poder está en ti, En su corazón están los
caminos a Sion. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en manantiales,
También la lluvia temprana lo cubren de bendiciones. Irán de poder en poder; Verán
a Dios en Sion, Salmo 84:5-7

Miq 4:8 “Y tú, oh torre del rebaño, fortaleza de la hija de Sion, hasta ti vendrá el
señorío primero...''

Is 41:27 Lit. “Primero a Sion, Mira, aquí están ellos; y daré a Jerusalén uno que
traiga buenas nuevas”

Sal 24:3-6.¿Quién subirá al Monte de Jehová? y ¿Quién podrá estar en su lugar


santo?..El limpio de manos y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la
vanidad, ni jurado con engaño...tal es la generación de los que buscan, de los que
buscan el rostro del Dios de Jacob.

Jehová..... ¿Quién habitará en tu tabernáculo?.... ¿Quién morará en tu Santo


Monte?.. El que anda integridad y obra justicia, que habla verdad en su corazón. El
que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni toma reproche contra
su amigo; en cuyos ojos el perverso es menospreciado, pero honra a los que temen
al Señor, el que aún jurando en perjuicio propio, no cambia; el que su dinero no da a
interés, ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas permanecerá
firme, Sal.15:1-5.

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de Dios, y nunca más saldrá de


allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios,
la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi propio nombre
nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias, Ap.3:12-13

118
Ex. 34:26 “Traerás a la casa de Jehová tu Dios las primicias de los primeros
frutos de la tierra”

Is.18:7 En aquél tiempo será traída una ofrenda a Jehová de los ejércitos, un
pueblo de alta estatura y de piel brillante, del pueblo temible desde su principio y
después, gente fuerte y conquistadora cuya tierra es surcada por ríos, al lugar del
nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sion.

Luc.21:36 “Velad, pues; en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de
escapar de todas estas cosas que vendrán y de estar en pie delante del Hijo del
hombre.”

Abdías 1:17 (originales) “Porque en el monte de Sion estarán los que escapen”

Sal.48:2 “Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra, es el monte de Sion a los


lados del norte, la ciudad del gran Rey. En sus palacios Dios es conocido por
refugio.”

Jer.3:14 “Convertíos hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y
os tomaré uno de cada ciudad, dos de cada familia. Y os introduciré en Sion”

Cant.4:7; 6:8-9 “Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, y las doncellas
sin número, mas una es la paloma, la perfecta mía; es la única de su madre. La
escogida de la que dio a luz. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada.
Las reinas y las concubinas la alabaron. Toda tú eres hermosa, amada mía. En ti no
hay mancha”

Col.3:12-13 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de


entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de
paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos si alguno tuviere queja
contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

“Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”, Mateó 22:14

Después de obtener el triunfo a través de la más sangrienta batalla en la historia


del mundo, el gobierno del Norte necesitará la cooperación de todos los
sobrevivientes para restaurar la condición caótica en que ha quedado el mundo, y
por lo tal, no le va a convenir ir contra los derechos del individuo, y respetará las
creencias o religiones de los pueblos; cumpliendo así la profecía de Daniel:

Da 9:27 “Confirmará el pacto con muchos” (el respeto a los derechos humanos
establecido como convenio en Las Naciones Unidas).

Los pueblos podrán continuar con sus sacrificios de plegaria y adoración religiosa
en casas o templos por un rato (tres años y medio). Aunque el imperio se muestre
tolerante con las costumbres religiosas de los pueblos, no por eso, dejará su
intención de destruir en el futuro todas las religiones; pues su doctrina es
completamente materialismo, y total ateísmo, Dan.11:36-38; 2 Tes.2:3-4.

119
Estos primeros años serán muy bien aprovechados por sobrevivientes cristianos
en la nutrición espiritual que Dios dará a ellos (Dan.11:33; Ap.12:6,14). A los que
sean diligentes a esta oportunidad se les preparará para poder vencer cuando
comiencen los años de la Gran Persecución Religiosa, es a saber, al final de los tres
años y medio de tolerancia religiosa.

En esos años de libertad religiosa, el gobierno tratará de implantar, con mucha


astucia la idea de unir en una sola denominación todo el cristianismo, y en una sola
denominación todos los demás credos. Para eso usará lisonjas, y muchos serán
engañados; pero el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará conforme la
dirección del Señor, Dan.11:32.

En esos días ningún gentil será convertido al Señor; pues, para ese tiempo la
plenitud de los gentiles que tenían que creer, creyeron antes de la guerra; porque el
tiempo de salvación para el remanente judío será después que haya entrado o
creído la plenitud de los vasos gentiles preparados de antemano para gloria, a los
cuales está llamando en estos tiempos de gran avivamiento por diferentes países,
Jn.6:37,44,65; Ro.9:18-24; 11:25,26.

Los cristianos gentiles de la Post-Guerra son los que, siendo creyentes, no se


fueron cuando ocurrió el escape de los primeros frutos, ni tampoco murieron en los
estragos de la guerra. Ellos son:

A.-Los Sobrevivientes de la tercera guerra mundial.


B.-La Tercera Parte de que habla Zac.13:8-9.
C.-El Resto de los hermanos de que habla Miq.5:3.
D.-La Mujer que, después de dar a luz los primeros frutos (el niño), huyó al desierto para ser
sustentada por 1260 días, Ap.12:6,14.
E.-La Gran Multitud como la arena del mar que saldrán de La Gran Tribulación purificados y
emblanquecidos en la Sangre del Cordero, Ap.7:6,14.
F.-Los que Jeremías vio en visión cuando dijo: “El pueblo que escapó de la espada halló
Gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo, Jer.31:2.
G.-Los ceñidos de lomos y con lámparas encendidas que aguardarán a que su Señor
regrese de las bodas, Luc.12:35,36
H.-Los perseguidos, encarcelados, torturados, y muchos de ellos muertos por el reino
infernal de la Bestia. Ap.13:10 lee así en algunos manuscritos griegos: ''El destinado a la
cárcel irá a la cárcel; el destinado a la espada morirá por la espada. Aquí está el aguante
y la fe de los santos. Compare con Jer.15:2
I.-Los que Fueron dejados hasta la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo,
*En el original griego la palabra es dejados, y no quedado I Tes.4:15-17
A pesar que Dios enviará esta ayuda espiritual a través de sus siervos, habrán
también, cristianos muy descuidados y simples que se dejarán arrastrar por las
lisonjas del gobierno y no estarán preparados con sus lámparas encendidas, para
120
poder estar firmes en La Palabra, fe, y en el amor a Dios, cuando venga la hora de
la prueba.

La Bestia, como así se llama, será el látigo o vara que Dios tendrá en su mano
para castigar o probar al morador de la tierra. El será el hacha en la mano de Dios
para cortar arrogantes de los pueblos. El será la navaja alquilada en la mano de
Dios para cortar los sarmientos de su pueblo. El será el fuego purificador para los
cristianos sobrevivientes. El será viento del norte que aventará la era del Señor. El
será la calamidad y la ruina de los ricos. El será el caos y la ruina para las
organizaciones religiosas. El será la exterminación de la idolatría, y también de los
hechiceros o brujos. El será el valle de la decisión de los creyentes.
Así ha dicho Jehová: De la manera que el pastor
libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja,
así escaparán los hijos de Israel que moran en Samaria en el rincón
de una cama [orando], y al lado de un sofá [meditando] “, Am.3:12 (ASV)

Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris
sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.
Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el
izquierdo sobre la tierra; y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo
clamado, siete truenos emitieron sus voces.

Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí
una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no
las escribas, sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a
tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus
siervos los profetas. La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y
toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y
sobre la tierra.

Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo


obedecer el único mandamiento que habrá en el tiempo de la bestia; por eso el libro
es pequeño; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel oír la
verdad es dulce; pero vivirla es amargo. Entonces tomé el librito de la mano del
ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido,
amargó mi vientre.” Ap.10:1-10.

¡He aquí! el único mandamiento que habrá para el creyente en el tiempo


de la bestia:

“Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la


bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él
también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el
cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los
santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos
de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la
bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”, Ap.14:9-
11

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Ap 14:12 Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los
mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.

Re 14:13 ¶ Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de


aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu,
descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.

Re 2:8 ¶ Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que


estuvo muerto y vivió, dice esto:

Re 2:9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la


blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.

Re 2:10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos
de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez
días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

Re 2:11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere,
no sufrirá daño de la segunda muerte. Click para el Índice

Escuela De Tres Pisos


El sermón del monte y todas las enseñanzas de los apóstoles, aun los más
simples detalles, son vasos de leche preparados en nuestra mesa de parte de Dios.
Las epístolas Paulinas dan muchas regulaciones para nuestro crecimiento a la
perfección. Si dejamos o ignoramos los escritos apostólicos jamás alcanzaremos la
estatura y la imagen de Cristo. Ellos fueron escogidos por el Señor para doctrinar a
su Iglesia; Igualmente los profetas ofrecen vitalidad a nuestro progreso espiritual.

Los Corintios, aunque abundaban en dones del Espíritu Santo, Pablo les exhorta a
tomarse la leche espiritual, pues, habiendo entre ellos celos y contiendas religiosas,
descuidaban la observación a la disciplina Divina dentro y fuera de la congregación.
El apóstol los juzga como niños en Cristo, carnales, andando como los hombres, y
no aptos para el manjar sólido. Bien dijo el piloto, -Después de la lechería está el
Cielo.

El Señor me mostró lo
siguiente: Soñaba que
caminando por las orillas de un
río durante la noche, me
encontré con una elegante
señora vestida de blanco. -Ven
conmigo, me dijo, me han
enviado a mostrarte la escuela.
Llegamos a un edificio blanco y
de tres pisos, sin contar la
planta baja; porque ésta no
tenía paredes, sólo una escalera
para subir al primer piso;
podían verse las enormes
122
columnas que sostenían aquel edificio. Pude observar que, por no tener pared,
gente de toda clase pasaban entre las columnas; pero no se detenían para subir las
escaleras; ellos seguían su camino sin importarle lo que había o sucedía en los
planteles de arriba

Subiendo por la escalera, la señora se detuvo cuando llegamos al primer piso. Allí
había muchos niños corriendo por el pasillo que estaba en medio de muchos
salones, y ella me dijo, -En este piso los niños se la pasan jugando fuera de sus
salones y no se toman la leche que la escuela les da.

Subimos al segundo piso, y caminamos por el pasillo sin ver a nadie por allí; todo
era muy silencioso. Pensé que en ese piso no había estudiantes, pues, los salones
estaban cerrados. La amable señora me dijo, -En este piso si hay alumnos; pero
todos están en sus salones prestando mucha atención a sus clases; por eso es que
no ves a nadie en el pasillo, pues, están encerrados en sus aulas de clases.

Al subir al tercer piso, pude notar que, en vez de escalera, el pasillo se inclinaba
hacia arriba hasta llegar a otro salón. Pasando por la puerta cerrada de esa
habitación, me desesperé por querer entrar, y al fin logré hacerlo.

Que emoción sentí al ver allí a dos señoras midiéndole a una preciosa doncella un
vestido de bodas. Quise demorarme contemplando aquello; pero mi anfitriona,
aquella respetuosa dama, me dijo, -Ten paciencia, es la Novia, y le están haciendo
el vestido, y cuando esté preparada lo sabrás; pero ahora tenemos que salir del
plantel, la visita se acabó.

Mientras bajamos las escaleras, rumbo a la calle, la muy apreciada señora me


dijo que ellos habían determinado tenerme en esa escuela, y que en vez de yo
pagar, ellos me suplirían mi necesidad. Despidiéndome de tan gentil guía, desperté.

La gente es el populacho que por sus diferentes objetivos parecen barcos a la


deriva o sin rumbos de aquí para allá, y que en sus caminos, muchas veces se
encuentran con la oportunidad de ampararse en la casa de Dios; pero, por la
ceguera que hay en ellos, continúan sin importarles la invitación que aquella casa
hace a todos a subir sus pisos hasta alcanzar el grado y la estatura de Cristo Jesús.

Los niños del primer alto son los, que habiendo aceptado a Cristo como su
Salvador, logran la oportunidad de alimentarse de los estatutos e indicaciones de la
Palabra de Dios; pero menospreciando tales garantías, muchos nunca podrán llegar
al segundo piso, en donde sólo están los que han sido ejercitados en el
discernimiento del bien y del mal por la Palabra de justicia.

En el tercer piso están los que, teniendo fe, se han despojado de su propia justicia, y
están siendo vestidos de la Justicia del Señor, menospreciando sus vidas hasta la
muerte. Ellos han resuelto soportar toda clase de aflicciones confiando en el que es
Poderoso para librar sus vidas del hoyo profundo, y presentarlos sin manchas como
a una virgen pura para él. Estos tienen fe en ser vestidos como escogidos de Dios,
santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de
mansedumbre, y de paciencia. Click para el Índice

123
Un Poquito Más
Soñé que un grupo bastante grande, subíamos una montaña muy alta. Después
de haber pasado varios días de fatiga y
trabajos, logramos llegar hasta la mitad del
monte en donde había un precioso plano con
un lago en el medio rodeado de árboles. Todos
corrimos a las aguas para beber y bañarnos.

Parecía que habíamos llegado a nuestro


destino; pero cuando me aprestaba para tomar
de esas aguas, fui detenido por una voz del
cielo que me dijo, “Todavía no has llegado a la
cima del monte, pues, sólo han subido hasta la
mitad, y aunque parezca bastante clara el agua, no es así; porque si miras
atentamente, verás las aguas un poco sucias. La misma distancia que han
caminado, ese mismo tramo les falta para llegar, y por lo tal, no pienses descansar
aquí.”

Un poco decepcionado, proseguí mi subida dejando la mayoría recreándose en


aquel lago.. Allí desperté.

Jesús les dijo a sus discípulos, “Un poco y no me veréis; y de nuevo un poco y me
veréis, porque yo voy al Padre.” Estas palabras establecieron un camino a seguir
después que aceptamos a Cristo; y si nos entretenemos en los primeros rudimentos
de la doctrina cristiana peligramos, pues, debemos seguir a la perfección (el otro
poco), Heb.6:1,2.

Con mucha razón el profeta Oseas dice que debemos ser tortas asadas en los dos
lados, Os.7:8. También el apóstol dice,

“Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará” Heb.10:37


Click para el Índice

Un Rio Llamado Veraguas


Me mostró el Señor en una visión unos
campos de cultivo juntos a un río, y sobre el
río un puente, y sobre el puente muchas
casitas muy humildes. Parándome en el centro
del puente miré hacia abajo y vi las aguas
que, aunque mansas, corrían templadamente
como deseando cumplir a su tiempo un
propósito. Alguien me dijo que no me
preocupará, pues, nunca el río inundaría aquel
pueblito. -¿Y cómo se llama el río?,
pregunté.“Veraguas, es el nombre que se le
ha dado”, fue la respuesta. Allí
desperté.Cristo, como el Verbo de Dios, se muestra a través de la Palabra como
aguas corrientes, haciendo producir frutos para vida eterna a los que atentamente
124
se preocupan por conocer, aprender, y entender mejor la justa ley de Dios, la de la
libertad.

Todo creyente puede y debe ver el río “Veraguas”, pues, todos los que estamos
en la fe de nuestro Señor Jesucristo, tenemos que fundamentarnos sobre el único
puente entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

Como El Verbo de Dios, él es el río de la vida, sus dichos traen nuevas que
limpian y purifican su iglesia de impurezas, “El que en la ley de Jehová esta su
delicia y en su ley medita día y noche será como árbol plantado junto a corrientes
de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace
prosperará”, Sal.1:1-3

“Con qué limpiará el joven su camino, con guardar tu palabra”


Sal.119:9

“Porque será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a
las corrientes echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que
su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”
Jer.17:8

“Cristo amó a la iglesia y se entregó así mismo por ella,


para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la Palabra”
Ef.5:26

“Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe,


purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua
pura”
Heb.2:22

Además de mandar, la Palabra de Dios juzga y condena a los que no se apoyan


sobre Cristo, quien como puente sostiene a los que, negando los deseos de la carne
y de la mente, prosiguen las intenciones del espíritu, evitando juicio. Y como están
en Cristo, pueden establecer y entender la justicia de la ley, pues, Cristo es hecho
por Dios sabiduría, justificación, santificación, y redención nuestro, I Cor.1:30

Aunque no seamos muy conocidos por el mundo en nuestra posición, estaremos


libres del enojo que, como inundación de río, se hará sentir a los que
menospreciaron al que establece los campos, los ríos, y los puentes. Amén. Click
Para índice

En mis sueños, me encontré caminando cuando


una voz, desde los cielos, me preguntó: ¿A dónde
vas, Bolívar? -Al monte de Sion, le dije. Volvió
hablar, y dijo: “Si quieres llegar a Sion, piensa
mucho en mí mientras caminas”. Poniendo todo mi
corazón y pensamiento en él, proseguí mi camino al
125
monte santo. La escena cambió; y me vi acostado en los brazos del Señor Jesús,
estando él sentado en su trono. Me tenía como una madre arrulla su bebé entre sus
pechos. Él aparentaba unos 35 a 40 años de edad; su cabello y su barba eran
negros como el carbón; las piezas de sus vestidos eran rojas, blancas, y azul
respectivamente; me miraba con gran cariño y ternura que inundaba todo mi ser de
completa paz y seguridad. Y aunque me sentía tan bien en sus amorosos brazos,
aun quería llegar a Sion; y por lo tal, le pregunté: ¿Dónde está Sion? -Yo soy Sion,
fue su respuesta. Allí desperté.

Sal. 146:10 Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sion, de generación en


generación. Aleluya.

“Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda. Te


envíe ayuda desde el santuario, Y desde Sion te sostenga”, Sal.20:1,2

“Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra, Es el monte de Sion, a los lados del
norte, La ciudad del gran Rey. En sus palacios Dios es conocido por refugio”
Sal.48:2,3

Sal.14:7 ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere
volver a los cautivos de su pueblo, Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Sal.87:2 “Ama Jehová las puertas de Sion Más que todas las moradas de Jacob.
Cosas gloriosas se han dicho de ti, Ciudad de Dios”

“Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte” Sal.2:6

Sal.9:11 “Cantad a Jehová, que habita en Sion; Publicad entre los pueblos sus
obras”,

Sal.48:12-14 “Andad alrededor de Sion, y rodeadla; Contad sus torres. Considerad


atentamente su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación
venidera. Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos
guiará aun más allá de la muerte”

Is.26:3 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;


porque en ti ha confiado”

Filp.4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo
justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud
alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” Click para el Índice

Subieron Del
Mar
Me encontraba dentro de una
casita de paja junto a un
hermano, quien era un poco
delgado. La casa estaba sobre un
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barranco que daba al mar. Después de un rato, miré por la ventana hacia al mar y,
para asombro, vi a dos tigres que se aprestaban para subir al barranco; uno era
amarillo y el otro negro. Yo me atemoricé; pero fui consolado por una voz que sólo
yo oía, “En el preciso momento que ellos estén por entrar a la casita, tu escaparás”

La casa sólo tenía una puerta y era también hecha de paja, y fue por donde un tigre
se acercó y trataba de entrar. Con gran desesperación veía como el animal
manoteaba la frágil puerta; y cuando ya se estaba abriendo paso, de pronto se
abrió otra puerta por la parte de atrás, y sin perder tiempo escapé. Mientras corría
de ese lugar, una voz del cielo me dijo, Isaías.13:5. Allí desperté.

“Vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos,


Jehová y los instrumentos de su ira, para destruir toda la tierra”

Click para el Índice.


Bendiciones a los que lean este
libro……….Olive

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