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Poema "Si" de Rudyard Kipling

El poema 'Si' de Rudyard Kipling describe las virtudes y cualidades que definen a un verdadero hombre, enfatizando la importancia de la resiliencia, la integridad y la autodisciplina. A través de una serie de condiciones, el autor invita a mantener la calma y la confianza en uno mismo frente a la adversidad y la duda ajena. Al final, se concluye que quien logra cumplir con estas exigencias poseerá la Tierra y será considerado un verdadero hombre.
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Poema "Si" de Rudyard Kipling

El poema 'Si' de Rudyard Kipling describe las virtudes y cualidades que definen a un verdadero hombre, enfatizando la importancia de la resiliencia, la integridad y la autodisciplina. A través de una serie de condiciones, el autor invita a mantener la calma y la confianza en uno mismo frente a la adversidad y la duda ajena. Al final, se concluye que quien logra cumplir con estas exigencias poseerá la Tierra y será considerado un verdadero hombre.
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Si… / poema de Rudyard Kipling

Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor


la pierden y te culpan a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también toleras que tengan dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;


o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;


si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.

Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,


tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver como se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

Si puedes apilar todas tus ganancias


y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu perdida.

Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,


a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: “¡Resistid!”.

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.


O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno en exceso.

Si puedes llenar el implacable minuto,


con sesenta segundos de diligente labor.
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y –lo que es más–: ¡serás un Hombre, hijo mío!

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