1.
Equilibrio en grupo: la estrella
Objetivo: Autoconfianza y cooperación grupal
Duración: 15-20 minutos
La autoconfianza es una variable psicológica y una emoción que nos da fuerza y valentía,
nos permite lograr nuevos objetivos y superar los momentos complicados que puedan ir
surgiendo en nuestro camino. Tener unas expectativas positivas sobre aquello que podemos
hacer nos ayuda a fijarnos objetivos motivadores y a orientarnos hacia la resolución de
problemas.
Esta dinámica es sencilla. Si se realiza en el aula, simplemente hay que hacer un círculo con
el grupo de estudiantes. Los miembros del círculo deben abrir un poco las piernas y darse la
manos, y el grupo se separa de manera que los brazos quedan estirados. Se enumera a los
participantes con los números uno y dos. Las personas con el número uno irán hacia
adelante y las personas con el número dos hacia atrás.
Es importante que los participantes vayan hacia adelante o hacia atrás despacio hasta lograr
un punto de equilibrio. Además, también es posible cambiar los del número uno a los del
número dos, e incluso hacerlo de manera ininterrumpida. Tras acabar la dinámica, se
realizan una serie de preguntas a los participantes para que compartan su experiencia y
asimilen mejor lo aprendido. Por ejemplo, ¿Has notado dificultades? ¿Cómo representarías
lo aprendido en la vida real a la hora de confiar en un grupo?
2. El juego del nombre
Objetivo: Autoconocimiento
Duración: 15 minutos
Este juego es ideal para los niños. Además, pese a ser simple, es útil para para que éstos
conozcan sus cualidades positivas, lo que favorece el autoconocimiento.
Se les reparte a los niños dos hojas de papel y se les pide que apunten su nombre y apellido.
Después, en una de las hojas, se les pide que con cada letra de su nombre apunten las
cualidades que consideran que tienen (si el nombre es muy largo, puede pedirse que lo
hagan solo con el nombre o el apellido). Por ejemplo: Si la persona se llama Bea Salta, las
cualidades o virtudes pueden ser: Buena, enérgica, amable, segura, agradable, lista,
trabajadora y asertiva.
En la otra hoja, se les pide a los niños que escriban el nombre de alguien que haya influido
en su vida. Y entonces deben escribir palabras que expresen cómo les han influido éstos. De
este modo se crea un vínculo entre el autoconcepto y los valores postivos que han sido
asociados a uno mismo, generando una narración autobiográfica acerca del desarrollo de su
personalidad que ayude a consolidar estos recuerdos.
3. Responder a una acusación
Objetivo: Regulación emocional
Tiempo: 25 minutos
Esta dinámica es ideal para que los profesores eduquen a sus alumnos en control
emocional. En el aula, el profesor debe leer en voz alta el comienzo de esta historia.
“Va Pepe muy contento por el parque, cuando de repente ve a Rafa viniendo a su encuentro.
Rafa tiene una mirada muy rara. Pepe se pregunta qué le estará pasando. Se acercan y se
saludan, pero inmediatamente Rafa comienza a gritar. Dice que Pepe le ha hecho quedar
muy mal con los otros chicos del barrio, que es mal amigo, que tiene la culpa de todo lo que
le pasa. Entonces Pepe…”.
Una vez leído el cuento, los alumnos deben pensar de forma individual cómo actuarían se
encontraran en la situación en la que está Pepe. Después, se comparten las respuesta y se
clasifican en dos grupos: las que permiten la conciliación y buscan un camino pacífico y las
que promueven un mayor conflicto. En forma de debate, se llega a la conclusión de por qué
las primeras son mejores que las segundas.
4. Escribe un cuento
Objetivo: Asertividad
Duración: 45 minutos
Igual que el ejercicio anterior esta actividad pretende que los alumnos distingan entre las
formas de responder a una acusación y, además, aprendan a controlar sus emociones y
aprendan a solucionar conflictos mediante el entrenamiento por imaginación ante
situaciones hipotéticas que van más allá de los ámbitos sociales a los que uno
estáAcostumbrado.
Se separa el grupo de alumnos por parejas y después imaginan una situación en la que haya
un conflicto. Entonces, cada pareja escribe un cuento corto que debe contener estos
elementos:
Adolescentes que hablan o se envían mensajes por móvil
Una acusación
Solución que deja el camino abierto al diálogo
Los cuentos se comparten y se hace una valoración grupal de las ventajas e inconvenientes
de la solución al conflicto, de modo que se comprenda lo que un final u otro implica desde
el punto de vista emocional para las personas implicadas en la historia.
Psicología
Artículo revisado
9 actividades para trabajar las emociones
Te enseñamos varias dinámicas para fomentar la inteligencia emocional para niños y
adultos.
Jonathan García-allen
Jonathan García-allen
20 noviembre, 2016 – 15:05 — Actualizado 10 enero, 2025 – 10:35 CEST
La Inteligencia Emocional (IE) es un concepto muy popular en la actualidad, pues
numerosos estudios han demostrado que aporta múltiples beneficios para nuestra salud
mental y nuestro rendimiento.
La inteligencia emocional se define como la habilidad de identificar, comprender y regular
las emociones propias y las de los demás, y se aplica tanto entorno clínico, laboral o
educativo.
Dinámicas para educar emocionalmente
La educación emocional debería ser obligatoria en todos los centros educativos, porque los
alumnos emocionalmente inteligentes gozan y gozarán de un mayor bienestar mental y una
personalidad más fuerte y preparada para las posibles adversidades que pueda presentarles
la vida en el futuro.
En este artículo, puedes encontrar distintas actividades y dinámicas sencillas para trabajar
las emociones.
Actividades emocionales para niños
Si eres profesor y quieres educar en inteligencia emocional a tus alumnos, a continuación
puedes encontrar una lista de actividades que permitirán que los más pequeños desarrollen
habilidades emocionalmente inteligentes.
1. Equilibrio en grupo: la estrella
Objetivo: Autoconfianza y cooperación grupal
Duración: 15-20 minutos
La autoconfianza es una variable psicológica y una emoción que nos da fuerza y valentía,
nos permite lograr nuevos objetivos y superar los momentos complicados que puedan ir
surgiendo en nuestro camino. Tener unas expectativas positivas sobre aquello que podemos
hacer nos ayuda a fijarnos objetivos motivadores y a orientarnos hacia la resolución de
problemas.
Esta dinámica es sencilla. Si se realiza en el aula, simplemente hay que hacer un círculo con
el grupo de estudiantes. Los miembros del círculo deben abrir un poco las piernas y darse la
manos, y el grupo se separa de manera que los brazos quedan estirados. Se enumera a los
participantes con los números uno y dos. Las personas con el número uno irán hacia
adelante y las personas con el número dos hacia atrás.
Es importante que los participantes vayan hacia adelante o hacia atrás despacio hasta lograr
un punto de equilibrio. Además, también es posible cambiar los del número uno a los del
número dos, e incluso hacerlo de manera ininterrumpida. Tras acabar la dinámica, se
realizan una serie de preguntas a los participantes para que compartan su experiencia y
asimilen mejor lo aprendido. Por ejemplo, ¿Has notado dificultades? ¿Cómo representarías
lo aprendido en la vida real a la hora de confiar en un grupo?
2. El juego del nombre
Objetivo: Autoconocimiento
Duración: 15 minutos
Este juego es ideal para los niños. Además, pese a ser simple, es útil para para que éstos
conozcan sus cualidades positivas, lo que favorece el autoconocimiento.
Se les reparte a los niños dos hojas de papel y se les pide que apunten su nombre y apellido.
Después, en una de las hojas, se les pide que con cada letra de su nombre apunten las
cualidades que consideran que tienen (si el nombre es muy largo, puede pedirse que lo
hagan solo con el nombre o el apellido). Por ejemplo: Si la persona se llama Bea Salta, las
cualidades o virtudes pueden ser: Buena, enérgica, amable, segura, agradable, lista,
trabajadora y asertiva.
En la otra hoja, se les pide a los niños que escriban el nombre de alguien que haya influido
en su vida. Y entonces deben escribir palabras que expresen cómo les han influido éstos. De
este modo se crea un vínculo entre el autoconcepto y los valores postivos que han sido
asociados a uno mismo, generando una narración autobiográfica acerca del desarrollo de su
personalidad que ayude a consolidar estos recuerdos.
3. Responder a una acusación
Objetivo: Regulación emocional
Tiempo: 25 minutos
Esta dinámica es ideal para que los profesores eduquen a sus alumnos en control
emocional. En el aula, el profesor debe leer en voz alta el comienzo de esta historia.
“Va Pepe muy contento por el parque, cuando de repente ve a Rafa viniendo a su encuentro.
Rafa tiene una mirada muy rara. Pepe se pregunta qué le estará pasando. Se acercan y se
saludan, pero inmediatamente Rafa comienza a gritar. Dice que Pepe le ha hecho quedar
muy mal con los otros chicos del barrio, que es mal amigo, que tiene la culpa de todo lo que
le pasa. Entonces Pepe…”.
Una vez leído el cuento, los alumnos deben pensar de forma individual cómo actuarían se
encontraran en la situación en la que está Pepe. Después, se comparten las respuesta y se
clasifican en dos grupos: las que permiten la conciliación y buscan un camino pacífico y las
que promueven un mayor conflicto. En forma de debate, se llega a la conclusión de por qué
las primeras son mejores que las segundas.
4. Escribe un cuento
Objetivo: Asertividad
Duración: 45 minutos
Igual que el ejercicio anterior esta actividad pretende que los alumnos distingan entre las
formas de responder a una acusación y, además, aprendan a controlar sus emociones y
aprendan a solucionar conflictos mediante el entrenamiento por imaginación ante
situaciones hipotéticas que van más allá de los ámbitos sociales a los que uno está
acostumbrado.
Se separa el grupo de alumnos por parejas y después imaginan una situación en la que haya
un conflicto. Entonces, cada pareja escribe un cuento corto que debe contener estos
elementos:
Adolescentes que hablan o se envían mensajes por móvil
Una acusación
Solución que deja el camino abierto al diálogo
Los cuentos se comparten y se hace una valoración grupal de las ventajas e inconvenientes
de la solución al conflicto, de modo que se comprenda lo que un final u otro implica desde
el punto de vista emocional para las personas implicadas en la historia.
5. Pantallas de protección
Objetivo: Empatía
Duración: 25 minutos
A través de esta actividad se pretende que el alumno verbalice sus ideas, creencias, valores
y variables relacionadas con la inteligencia emocional. Conocer al otro y que nos explique
sus ideas y creencias es ideal para respetarle y comprender su estilo de vida. El objetivo de
esta dinámica es que produzca una comunicación eficiente y respeto por parte de todos los
miembros del grupo.
El profesor, por tanto, presenta gran variedad y cantidad de fotos o recortes de revista e
invita a cada participante a que elija dos. Por turno, cada alumno describe a los demás el
significado que para ellos tienen las fotos que han escogido, qué les sugieren, qué valores y
qué ideas se reflejan en las imágenes y cuál es el motivo de la elección.
6. Grupo de discusión
Objetivo: Autoconciencia y trabajo en equipo
Tiempo: 30 minutos
El objetivo de esta dinámica es crear un grupo de debate para discutir y encontrar una
solución conjunta. El participante debe compartir sus ideas, creencias y pensamientos sobre
algún tema que se haya propuesto y que trate la temática de la inteligencia emocional o la
educación en valores. Por ejemplo:
Ser voluntario es una buena manera de aprender a ser responsables ¿Por qué sí y por qué
no?
La única persona con la que compito es “yo mismo”. ¿Por qué sí y por qué no?
Si formo parte de un grupo, las necesidades del grupo debe ser más importantes que mis
deseos. ¿Por qué sí y por qué no?
A partir de estas propuestas de discusión, se generan sinergias para llegar a una solución
que satisfaga la mayor parte de las sensibilidades.
7. La rueda de la vida
Objetivo: Autoconocimiento
Duración: 20 minutos
La rueda de la vida es una herramienta muy utilizada en coaching, pues permite que
conozcamos nuestros deseos o necesidades. Nos da la posibilidad de tener una visión clara
y plasmada en papel sobre qué aspectos consideramos importantes en nuestra vida y
queremos trabajar. Ahora bien, la ruda de la vida es una técnica flexible que puede
adaptarse a la situación que más nos interese. Por ejemplo, para nuestro desarrollo personal
o bien para buscar trabajo y saber qué competencias necesitamos trabajar.
Para llevar a cabo esta dinámica entregamos una hoja de papel que contiene un círculo con
espacio para escribir las variables que deseamos trabajar. Estos espacios serán rellenados
por los participantes. Por ejemplo, si se trabaja la felicidad, los participantes deben apuntar
los aspectos que consideran más importantes: pareja, amistades, trabajo, ocio, etc. Después
éste evalúa del uno al diez cada aspecto para saber en qué momento considera que se
encuentra.
Con esta herramienta la persona se hace más consciente de las áreas que necesita trabajar
para lograr una vida más plena, y es posible diseñar los acciones necesarias para cada punto
que ha elegido. Por ejemplo, si el participante piensa que su relación de pareja está en un
número bajo, puede diseñar distintas estrategias para mejorarla: comunicación, pasar más
tiempo juntos. Etcétera. Esta actividad es idónea para adolescentes y adultos.
8. Conversación 1 a 0
Objetivo: Escucha activa y comunicación interpersonal
Duración 15 minutos
Tal y como concluye una investigación realizada por Albert Mehrabian, en una
conversación cara a cara el componente verbal solamente representa un 35%. Por tanto,
más del 65% es comunicación no verbal, es decir, la comunicación de nuestras emociones,
la postura corporal, el contacto visual o los gestos. Esta actividad pretende desarrollar la
escucha activa y mejorar la comunicación interpersonal.
Para llevarla a cabo, es necesario colocar una fila de sillas en forma de círculoDelante de
cada silla hay que colocar otra silla, de manera que los participantes se sienten uno delante
de otro. La idea es que cada participante permanezca sentado durante dos minutos y luego
pase a la siguiente silla.
En esos dos minutos que están sentados, primero habla uno de los dos participantes que está
sentado de frente, mientras el otro escucha de forma activa, es decir, prestando atención al
lenguaje no verbal (emociones, gestos, etc.). Después de un minuto, los roles se cambian y
el otro habla mientras su compañero le escucha de forma activa. Pasados los dos minutos,
cada participante se cambia de silla. Lógicamente, un miembro de la pareja irá en una
dirección y el otro en otra.
9. Diario emocional
Objetivo: Identificación y regulación de emociones
Duración: Actividad diaria durante una semana
El diario emocional es una herramienta práctica para desarrollar la autoconciencia
emocional y reflexionar sobre los propios estados de ánimo. Consiste en que los
participantes escriban cada día sus experiencias emocionales más destacadas.
En el diario se debe incluir:
La situación que generó la emoción.
La emoción principal sentida (alegría, tristeza, enfado, etc.).
La intensidad de la emoción en una escala del 1 al 10.
Cómo reaccionaron frente a la emoción y qué podrían haber hecho de manera diferente si
fuera necesario.
Al finalizar la semana, se reúnen para discutir en grupo las reflexiones sobre cómo han
gestionado sus emociones y qué estrategias podrían aplicar para mejorar su regulación
emocional en el futuro.
Esta actividad fomenta la introspección, el autoconocimiento y la práctica de habilidades
para manejar las emociones de manera más efectiva