Pintura rupestre
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
(Redirigido desde «Pinturas rupestres»)
Este artículo o sección tiene referencias, pero necesita más para complementar su
verificabilidad.
Busca fuentes: «Pintura rupestre» – noticias · libros · académico · imágenes
Este aviso fue puesto el 13 de marzo de 2019.
Bisonte de la cueva de Altamira (España).
Una pintura rupestre es un dibujo o boceto que existe en algunas rocas, cavernas o
cuevas, especialmente los prehistóricos.
El término «rupestre» deriva del latín rupestris, y este de rupes (‘roca’).
En un sentido estricto, «rupestre» haría referencia a actividad humana sobre las
paredes de cavernas, covachas, abrigos rocosos e incluso farallones u otros
soportes (barrancos, entre otros).
Es prácticamente imposible aislar las manifestaciones pictóricas de otras
representaciones del arte prehistórico como los grabados, las esculturas y los
petroglifos, grabados sobre piedra mediante percusión o abrasión.
Solo han resistido el pasar de los milenios las pinturas rupestres que —gracias a
la disposición de su soporte— estuvieron protegidas de la erosión por la
naturaleza.
Se trata de una de las manifestaciones artísticas más antiguas de las que se tiene
constancia, ya que, al menos, existen testimonios datados hasta los 40 000 años de
antigüedad, es decir, durante la última glaciación. No obstante, a mediados de
septiembre de 2018, investigadores de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica
encontraron una piedra pintada sin ningún tipo de dibujo. Se estima que fue pintada
hace unos 73 000 años.[1]
Las pinturas rupestres (en cuevas) más famosas del mundo, en la cueva de Lascaux
(Francia) y en la cueva de Altamira (España), fueron encontradas por niños. La
datación de carbono muestra que las pinturas en Lascaux tienen 20 000 años de
antigüedad, mientras que las de la cueva de Chauvet, en la parte francesa de
Ardèche, son casi el doble de antiguas.
Por otra parte, aunque la pintura rupestre es esencialmente una expresión
prehistórica, esta se puede ubicar en casi todas las épocas de la historia del ser
humano y en todos los continentes, exceptuando la Antártida. Las más antiguas
manifestaciones y las de mayor relevancia se encuentran en España y Francia. Se
corresponden con el periodo de transición del Paleolítico al Neolítico.
Estas pinturas y las otras manifestaciones asociadas revelan que el ser humano,
desde tiempos prehistóricos, organizó un sistema de representación artística. Se
cree, en general, que está relacionado con prácticas de carácter mágico-religiosas
para propiciar la caza. Dado el alcance cronológico y geográfico de este fenómeno,
es difícil, por no decir imposible, proponer generalizaciones. Por ejemplo, en
ciertos casos las obras rupestres se dan en zonas recónditas de la cueva o en
lugares difícilmente accesibles; hay otros, en cambio, en los que estas están a la
vista y en zonas expeditas y despejadas. Cuando la decoración está apartada de los
sitios ocupados por el asentamiento, se plantea el concepto de santuario, cuyo
carácter latente subraya su significado religioso o fuera de lo cotidiano. En los
casos en los que la pintura aparece en contextos domésticos es necesario replantear
esta noción y considerar la completa integración del arte, la religión y la vida
cotidiana del ser humano primitivo.[2]
Datos
Las pinturas en Cognac, Francia, se pintaron a lo largo de un período de 10 000
años.
Es posible que las cuevas fueran los templos de los tiempos prehistóricos y las
pinturas estuvieran relacionadas con rituales religiosos.
La mayoría de las pinturas en cuevas muestran animales grandes como bisontes,
venados, caballos y mamuts.
Los artistas de las cuevas con frecuencia pintaban escupiendo la pintura, una
práctica que también realizaban los aborígenes de Australia.
Para llegar hasta las pinturas de 14 000 años de antigüedad en Cueva de Pergouset,
Francia es necesario arrastrarse a través 150 m (metros) de pasajes.
En las cuevas de Nerja, España, hay formaciones rocosas que posiblemente la gente
prehistórica tocaba como un xilófono.
Las pinturas aborígenes en rocas de la Tierra de Arnhem, en el Territorio del
Norte, en Australia, podrían tener más de 50 000 años de antigüedad.
Temática, colores y técnicas sobresalientes en las pinturas
En las pinturas rupestres del Paleolítico se simbolizan animales y líneas. En el
Neolítico se representaban animales, seres humanos, figuras, símbolos, el medio
ambiente y manos, representando además el comportamiento habitual de las
colectividades y su interacción con las criaturas del entorno y sus deidades. Entre
las principales figuras presentes en estos grafos encontramos imágenes de bisontes,
caballos, mamuts, ciervos, renos, etc., aunque las marcas de manos también ocupan
un porcentaje importante. Frecuentemente se muestran animales heridos con flechas.
Los motivos y los materiales con que fueron elaboradas las distintas pinturas
rupestres son muy similares entre sí, a pesar de los miles de kilómetros de
distancia y miles de años en el tiempo. Todos los grupos humanos que dependían de
la caza y de la recolección de frutos efectuaron este tipo de trabajo pictórico.
En las pinturas rupestres generalmente se usaban uno o dos colores, incluyendo
algunos negros, rojos, amarillos y ocres. Los colores, también llamados pigmentos,
eran de origen vegetal (como el carbón vegetal), de fluidos y desechos corporales
(como las heces), compuestos minerales (como la hematita, la arcilla y el óxido de
manganeso), mezclados con un aglutinante orgánico (resina o grasa).
Las cuevas se ubican totalmente en el interior del terreno y las pinturas se hallan
en zonas de oscuridad completa o casi completa. Se cree que los antiguos artistas
se auxiliaban con unas pequeñas lámparas de piedra alimentadas con tuétano.
Los colores se untaban directamente con los dedos, aunque también se podía escupir
la pintura sobre la roca, o se soplaban con una caña hueca finas líneas de pintura.
En ocasiones los pigmentos en polvo se restregaban directamente en la pared y
asimismo, se los podía mezclar con algún aglutinante y aplicar con cañas o con
pinceles rudimentarios. Como lápices se usaban ramas quemadas y bolas de colorante
mineral aglutinadas con resina. A veces se aprovechaban desniveles y hendiduras de
la pared para dar la sensación de volumen y realismo.
A menudo las siluetas animales se marcaban o raspaban para generar incisiones y así
producir un contorno más realista y notorio en la roca.
La edad de las pinturas permanece en muchos sitios arqueológicos como un gran
interrogante, ya que los métodos para determinarla, como el del carbono-14, pueden
fácilmente llevar a resultados erróneos por la contaminación del material evaluado
y también porque las cavernas y superficies rocosas presentan protuberancias en las
que se alojan residuos de suciedad provenientes de diversas épocas. Para determinar
la fecha de su creación se recurre a técnicas más convencionales como fechar
imágenes por el tema representado. Por ejemplo el reno dibujado en la gruta
española de la cueva de Las Monedas, cuyo origen estimado corresponde a la última
glaciación. Los yacimientos de pinturas rupestres se dan con mayor frecuencia en
Francia y España.
África
Caza de búfalos, Tassili n'Ajjer, Sáhara, Argelia
Figuras humanas en Twyfelfontein, Namibia
En Ukhahlamba-Drakensberg (Sudáfrica) se encuentran pinturas de aproximadamente
3000 años de antigüedad atribuidas a las tribus de San, quienes se establecieron en
la región hace unos 8000 años. Estas pinturas muestran seres humanos y animales y
posiblemente se hallan relacionadas con prácticas de carácter mágico para propiciar
la caza.
La mayor cantidad de pinturas rupestres en el continente africano se encuentran en
la región de Twyfelfontein (Namibia). En las afueras de Hargeisa (Somalia) se han
descubierto recientemente pinturas que muestran a los antiguos habitantes
pastoreando ganado. Otras pinturas pueden hallarse en las cuevas de las montañas de
Tassili, en el sudeste de Argelia, en Akakus, y en otras regiones del Sahara como
los montes Ayr. También en Tibesti, Chad y en Níger.
En la región de Fezán y en el sur argelino se pueden distinguir tres fases de
elaboración de pinturas rupestres:
Figuras humanas sobre roca, Zimbabue
Primera fase o primitiva: originada aproximadamente en el 10 000 a. C., en este
periodo se representan animales salvajes y escenas de caza que dan prueba de la
existencia de pueblos cazadores y de un ambiente climático diferente.
Segunda fase o pastoral: pinturas con imágenes de animales domésticos,
especialmente bovinos, demuestran la crianza y domesticación de los mismos;
posteriormente aparece el caballo.
Tercera fase o garamántica: en 2000 a. C.; denominada así por el pueblo de los
garamantes que habitó el Fezzan. Surgen representaciones del dromedario por lo cual
se concluye que el desierto predominaba en el continente.
También existen pinturas de unos 3500 años de antigüedad en el desierto del Sahara
(aunque está siendo expoliado y vandalizado[3]). Y parece ser que los fenicios
establecieron colonias en la costa del actual Sahara Occidental en la época de
Hannón el Navegante, pero se desvanecieron sin dejar rastro.
América del Norte
En América del Norte, la presencia de arte rupestre, incluye desde Alaska, Canadá,
Estados Unidos y México con pinturas de la era lítica, en Alaska, de la era de
hielo en Canadá, hasta Florida con representaciones de mamuts que datan entre
13,000 a 20,000 años; desde California y Sonora en Oasisamérica, hasta Mesoamérica,
pasando por Aridoamérica.
Canadá
Múltiples sitios de arte rupestre podemos encontrar en Canadá. Así en Bow Valley
Park con pinturas de 500 años a 1,300 años de antigüedad, Higwoods en Alberta con
más de 300 años, Parque Provincial de Petroglifos Peterborough, está designado como
un sitio histórico nacional, conocido por los pueblos indígenas como
Kinoomaagewaabkong o The Teaching Rocks. También podemos encontrar arte rupestre de
Canadá en el Parque de Escritura en Piedra Áísínai'pi, Todo un escenario existe
para las pictografías y petroglifos del Territorio Wuikinuxv, Parque Provincial de
los Dinosaurios[4]
Estados Unidos
En Estados Unidos el arte rupestre tiene grandes concentraciones en Oasisamérica,
Utah, Arizona, California, aunque se pueden encontrar en Aridoamérica en Texas,
Florida, y otros estados.
Así vemos arte en la Sierra del Coso en California, Lower Pecos Canyonlands
National Park en Texas, Coso Range Rock Art en California, Moab Utah, con 900 a
2,000 años de antigüedad. En Arizona encontramos el sitio Sears Point, cerca de
Yuma, así como en Ajo
México
El arte rupestre en México está ligado a la historia de los flujos migratorios más
antiguos de Norteamérica. Algunos de los ejemplos mejor conocidos se encuentran en
los estados de Baja California Sur, Baja California, Sonora, Sinaloa, Chihuahua,
Coahuila y Nuevo León, y con menor antigüedad, en casi todos los estados del centro
y sur del país, incluyendo algunos estados de Mesoamérica, como son Jalisco,
Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Oaxaca y Yucatán.
América del Sur
En América del Sur, la extensión continental y la multiplicidad de ambientes y
culturas prehistóricas hace difícil una abstracción que permita caracterizar
genéricamente.
En Paraguay, se han descrito una serie de pinturas en la zona de Amambay,
específicamente en el cerro Jasuka Venda o cerro Guasú, lugar considerado sagrado
para la etnia Pai Tavyterá, que datan aproximadamente de 5000 años.[5]
En Chile, han determinado nueve estilos estrechamente relacionados con las
distintas regio