CASO 1 Caso 18
El paciente es un joven de 23 años, soltero y que trabaja sin sueldo en la granja familiar.
Motivo de consulta: Este paciente fue derivado al servicio de siquiatría debido a su extrema lentitud
e indecisión. Su condición había empeorado los últimos cinco años. Durante este tiempo había
estado atormentado con ideas de que podría haber hecho algo malo sin pensar o que podría haber
perjudicado a otras personas. Sentía la necesidad de controlar su comportamiento para estar seguro
de que no había causado daño a nadie. La primera vez que notó este problema fue cuando
estaba estudiando en la universidad. Vivía allí y permanentemente tenía el pensamiento, cuando
lavaba la ropa, de que podría haber mezclado la ropa suya con la de otros compañeros. También
temía haber usado dinero que le habían prestado o que le había sacado a otros estudiantes, aunque
en realidad nunca pedía prestado y siempre se aseguraba de pagar todo lo que debía. Se sentía con
la obligación de controlar permanentemente si había cerrado la canilla o apagado la luz y los
artefactos eléctricos. De lo contrario pensaba que alguien podría verse afectado o que podía causar
algún daño. Al final pasaba tanto tiempo controlando las cosas que tenía poco tiempo para estudiar
y dejó la universidad sin aprobar nada. Al año siguiente fue convocado al servicio militar donde se
le dio tanto para hacer que no tuvo oportunidad de controles. Al regresar a su casa la necesidad de
controlar todo volvió aún más fuerte que antes. Casi no podía conducir un auto porque si pasaba
personas o animales en la ruta, debía pararse para ver si no estaban lastimadas. No podía salir a
cazar con su padre porque después de cada tiro se tenía que asegurar de que nadie a su derecha,
izquierda o aún detrás hubiera sido herido. Lo hacía aún sabiendo que esto no era posible. Su
capacidad de trabajo disminuyó porque tenía que pensar en cada tarea antes de poder hacerla. Y
debía controlar cada una; después de terminarla. se lo veía parado, inmóvil con ojos bajos,
absorbido en sus pensamientos. Durante las conversaciones comunes decía muy poco porque se
trababa en el medio de las oraciones , o en el medio de las palabras. Cuando decía algo debía
reconsiderarlo y controlarlo antes de continuar. Trató de sobreponerse a la necesidad de controlar
todo pero no lo logró. Gradualmente perdió la confianza en sí mismo, se sintió sin ganas y fatigado,
perdió toda iniciativa y pasaba mucho tiempo descansando o durmiendo. No sentía la sensación de
que estaba siendo controlado o influenciado desde afuera, y nunca tuvo alucinaciones.
Antecedentes: El paciente nació y se crio en una granja. Le fue bastante bien en la escuela y luego
tuvo varios trabajos como granjero y realizó estudios posteriores. Los dos años anteriores a la
consulta, trabajó sin sueldo en la granja de la familia. Cuando tenía 16 años su madre se suicidó en
el curso de un estado depresivo. Según el médico de la familia, ella sufría de trastorno bipolar. En el
momento de ocurrido el hecho el paciente no mostró problemas aparentes en aceptar su muerte.
Tiene un hermano y una hermana que viven en la misma casa. Su padre se casó nuevamente y su
esposa parece ser bien aceptada por los hijos.
CASO 2Caso 14
La paciente es una mujer de 38 años, casada. Tiene dos hijos de 6 y 2 años.
Motivo de consulta: Ella comenzó a estar mal después de su segundo embarazo, hace tres años.
Este embarazo no era querido y hasta se pensó en un aborto, pero su esposo la convenció de que no
lo hiciera. Se había estado sintiendo deprimida e irritable, constantemente preocupada por las tareas
del hogar y los chicos. Se sentía insuficiente e incapaz de llevar a cabo las responsabilidades de ser
madre de dos niños.
Antecedentes: La paciente creció en un pequeño pueblo. Su infancia estuvo marcada por la
enfermedad de su madre, de quien sólo se acuerda que estaba enferma. De niña, tenía que hacer las
cosas de la casa y era resentida porque los otros niños no tenían este deber. Su madre murió cuando
ella tenía 12 años y recuerda haber estado muy triste. Su padre era afectuoso con ella pero bebía
demasiado y era violento con su mamá. Había dos hermanos en la familia -uno 20 años mayor que
la paciente y el otro, 12 años mayor. Después de la muerte de la madre, el hermano mayor se mudó
con su esposa a la casa paterna. La esposa de su hermano le hizo a la paciente la vida
particularmente difícil porque le exigía cosas y la criticaba siempre por ser perezosa. A los quince
años se fue de la casa para trabajar como niñera durante dos años, hasta que fue lo suficientemente
grande para estudiar enfermería. Dos meses antes de terminar sus estudios, y nunca los completó.
Había dejado de asistir por algún tiempo por enfermedad y se le dijo que debería repetir parte del
curso.
Conoció a su esposo durante este curso. Él era de otra cultura y 13 años mayor que ella. Después de
salir durante tres años se fueron a vivir juntos. No quiso casarse en ese entonces porque él decía que
no podía mantenerla al no tener un trabajo permanente. Aparte de ello, su familia en su pueblo natal
esperaba que él se case con alguien de su propia cultura y no sabían nada de esta relación. Al quedar
embarazada, su compañero la convenció de que se hiciera un aborto, también porque no podía
mantener un niño. Después que consiguió un trabajo permanente se casaron, pero no le dijeron a la
familia de él hasta que pasaron dos años. Su relación fue tormentosa. La paciente describió a su
marido como de buen corazón, pero poco razonable. Era autoritario, exigía que ella hiciera todo el
trabajo de la casa y no quería cuidar de los niños.
Datos actuales: La paciente era una mujer delgada, limpia y prolija, pero parecía no importarle para
nada su apariencia. Estaba tensa y frecuentemente rompía en lágrimas. Su conversación era normal
en tono y forma. Respondía apropiadamente, pero hablaba mucho. Estaba preocupada por el hecho
de no poder resolver sus dificultades domésticas, y se afligía por el futuro de sus niños, si ella
muriera, como lo había hecho su propia madre. No tenía creencias o percepciones anormales. Su
capacidad cognitiva estaba intacta y estaba globalmente orientada. Sus recuerdos inmediatos, y su
memoria reciente y remota eran buenas. Su percepción del problema era moderada, si bien
reconocía que tenía un problema, no sabía cómo la podían ayudar. Los exámenes físicos y las
pruebas de laboratorio no revelaban nada anormal.
CASO 3 Caso 16
La paciente es una alumna de escuela secundaria de 17 años.
Motivo de consulta: Durante los últimos seis meses, la paciente comenzó a tenerle tanto terror a la
escuela que se la derivó a un servicio de psiquiatría para la consulta externa. Cada vez que la
profesora le hacía una pregunta en la clase, se le confundía todo. Su corazón comenzaba a latir más
fuerte y se mareaba tanto que tenía la sensación de que se iba a desmayar. Dejó de participar en el
coro de la escuela . Durante cuatro meses antes de la derivación no había podido reunirse con otros
estudiantes para almorzar en la cantina porque se sentía terriblemente ansiosa. Temblaba de arriba
abajo y tenía tanto miedo de perder el control de su de su vejiga, que en ocasiones anteriores había
tenido que irse en la mitad del almuerzo. Los últimos dos meses se había sentido progresivamente
infeliz y perdió todo interés en la escuela. Se sentía muy cansada, especialmente a la mañana y le
costaba mucho concentrarse. Su nivel en la escuela decreció mucho. Dormía poco y se despertaba
por lo menos dos horas antes de lo que necesitaba para levantarse. Nunca tuvo gran apetito pero los
últimos meses éste se había deteriorado mas aun. Sentía que su futuro era deprimente y varias veces
deseó estar muerta. Su momento más feliz era la tarde cuando habían pasado los problemas diarios
y estaba sola en su habitación.
Antecedentes: La paciente nació y creció en un pequeño pueblo donde su padre era albañil. Vive
con sus padres y tiene cuatro hermanos y hermanas menores. Tiene dormitorio propio. Describió la
relación de sus padres como armoniosa, aunque su padre solía estar enojado de vez en cuando con
su esposa porque era demasiado sobreprotectora con la paciente. La niña se desarrolló
normalmente durante su infancia y se mostró feliz y sociable hasta los 14 años. Desde ese entonces,
pareció cambiar. Se volvió progresivamente tímida y preocupada por saber lo que los demás
pensaban de ella. Siempre se sintió como si se estuviera escondiendo de los otros. Se sentía inferior,
no tenía confianza en sí misma y tenía miedo de actuar de forma rara o tonta. A los 15 años
comenzó a asistir a una escuela secundaria en un pueblo vecino y logró resultados razonables hasta
cinco meses antes de ser derivada al servicio de consulta externa. Desde el comienzo de la escuela
secundaria se sentía incómoda cuando debía estar con otros estudiantes. Nunca pudo hacer amigos
íntimos. Siempre fue de pequeña estatura para su edad y nunca comió muy bien. A los 15 años
recibió un tratamiento con hormonas porque sus menstruaciones eran irregulares. De acuerdo a su
mamá, una de sus tías también era muy nerviosa y tímida y fue internada en un servicio psiquiátrico
por depresión.
Datos actuales: La paciente era de contextura frágil y pequeña. Al principio del examen se sonrojó
y estaba tensa, se mostraba tímida y reticente. Más tarde, sin embargo, se volvió más segura y
relajada. Impresionaba como anhedonia, pero no deprimida. No había sentimientos de reproche
personal, inhibición psicomotriz, ni signos de pensamiento desordenado o características psicóticas.
No se observaron intentos de tomar ventaja, llamar la atención de forma neurótica o tendencia a
dramatizar. Admitió, aunque dubitativamente, que sus temores eran excesivos.