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Psicología y Educación: Psicoanálisis en Aula

La Unidad I del documento explora el papel de la psicología en la educación, enfatizando la importancia del psicoanálisis en la comprensión de las dinámicas educativas y el malestar que experimentan los sujetos en el sistema. Se argumenta que la educación es un hecho discursivo y que tanto el enseñante como el aprendiente están influenciados por registros inconscientes que afectan el aprendizaje. Además, se destaca la necesidad de un enfoque interdisciplinario para abordar las problemáticas educativas, considerando la complejidad del sujeto y su contexto social.

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Psicología y Educación: Psicoanálisis en Aula

La Unidad I del documento explora el papel de la psicología en la educación, enfatizando la importancia del psicoanálisis en la comprensión de las dinámicas educativas y el malestar que experimentan los sujetos en el sistema. Se argumenta que la educación es un hecho discursivo y que tanto el enseñante como el aprendiente están influenciados por registros inconscientes que afectan el aprendizaje. Además, se destaca la necesidad de un enfoque interdisciplinario para abordar las problemáticas educativas, considerando la complejidad del sujeto y su contexto social.

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Vega, Maria Fernanda

UNIDAD I: LUGAR DE LA PSICOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN


Texto N°1: Psicología y educación. Contribuciones del psicoanálisis. Norma Garcia
La unidad N°1 de la materia gira en torno del papel que la psicología ocupa en el
campo educativo. La primera clase del año 2021 empezó con preguntas como: ¿Qué
es la educación?, ¿Necesita el campo educativo nutrirse de otros saberes?, ¿Es la
psicología un campo disciplinar multiparadigmático?, ¿Qué lugar tiene el psicoanálisis
en la enseñanza universitaria ? ¿sirve el psicoanálisis al pedagogo?.
Norma García va a dar respuesta a estas preguntas, la autora sostiene que la
educación es un hecho discursivo cuya producción es social y como toda
configuración social es significativa. El discurso es el que sostiene nuestro vínculo
con los otros, es una producción significante que instituye el lazo social. Es todo acto
o objeto que involucra una relación de significación. Todo objeto o práctica, al ser
significada por los agentes sociales, son discursivas, por ende, las prácticas
educativas, en tanto sociales, son discursivas. Cuando decimos lazo social, nos
referimos al juego de “relaciones” entre los sujetos, y si hablamos de educación,
consideramos a los sujetos que conforman un grupo social que concurre a la misma
instituciones y comparten sus normas; pero la implicancia es también con las
manifestaciones de los espacios simbólicos que conforman la cultura, el contexto
sociocultural y político en el que tienen lugar.
Así mismo, la autora destaca el malestar que los sujetos atraviesan en el sistema
educativo en sus diversas manifestaciones discursivas: la relación pedagógica, las
relaciones con los docentes, la familia, las situaciones sociales. Estas son las
instancias que demandan intervenciones que trascienden lo pedagógico; el malestar
puede generar conflictos que ponen en riesgos las prácticas pedagógicas y a los
sujetos involucrados en ellas. En tales intervenciones están implicados psicólogos,
fonoaudiólogos, psicopedagogos, pedagogos y marcan una posición diferente respecto
al acto educativo. De esta manera nos referimos al aprendizaje, o sea, a la implicancia
de un enseñante y un aprendiente en este acto; el enseñante debería intervenir no solo
con la palabra, sino con una escucha que va más allá de lo observable e inmediato.
La escucha no es igual que oír, podemos decir que lo escuchado es lo secreto aquello
que no puede acceder a la conciencia del hablante de un modo directo. Escuchar es
Vega, Maria Fernanda

ponerse en disposición de decodificar lo que es oscuro, confuso o mudo. Y si


pensamos en los/as alumnos vemos que lo que demandan con frecuencia es ser
escuchados.
El acto enseñanza-aprendizaje, implica a un enseñante y a un aprendiente; y al hablar
de sujetos, no nos referimos a “personas o individuos” plenos, cuyos
comportamientos responden a situaciones concretas de la “realidad” que los
condiciona. Por lo general, si un/a niño/a tiene problemas de aprendizaje, o bien este
se ve dificultado por conductas agresivas o por una marcada timidez, por mencionar
algunos ejemplos, se tiende a realizar entrevistas con los padres, para informar el
comportamiento del hijo/a. Abordada así la situación, se es proclive a expresar
opiniones respecto del niño/a que pueden llevar a rotulaciones perjudiciales o a
procurar a sus padres.
No se trata, por lo tanto, de encasillar a un alumno/a, sino de escuchar lo que
dificulta, obtura o incluso lo que favorece. A lo cual, hay que darle un espacio para
que el análisis del problema sea más completo. El psicoanálisis busca “descifrar”
desde la escucha ¿porque ocurre lo que ocurre?
Además, tanto el enseñante como el aprendiente, por su condición de sujetos, están
determinados por el registro inconsciente; sus conductas no siempre son
comprensibles desde consciente, por ende, también el enseñante puede hacer
obstáculo al aprendizaje.
Es importante destacar, asimismo, que el enseñante no es un analista. Son lugares y
funciones claramente diferencias, pero, la formación del docente debe posibilitar el
ejercicio de una escucha para poder comprender el acto del aprendizaje, y cuando sea,
necesario, saber realizar una derivación para tratamiento analítico.
Incluir al sujeto y con él la dimensión de lo no-dicho en tanto lo oculto de la palabra,
lo no explicitado que impregna el acto de conocer, es sostener una mirada integradora
pero no acabada ni mucho menos plena sobre el conocimiento.
Si el sujeto “está” siempre, algo en la teoría lo implica, como un estigma invisible que
la des-neutraliza, le quita el carácter de lo absoluto, al impregnarse con la subjetividad
del que la construye o la discurre. no hay sujeto puro, todo discurso, aun el de la
ciencia, contiene al que lo produce.
Vega, Maria Fernanda

En este marco epistemológico ubicamos a la materia, anteriormente la misma, era


denominada “psicología evolutiva”, sin embargo, se cambió esta denominación, ya
que, entendemos al desarrollo del niño como estructurado desde lo simbólico, no
como un desarrollo anclado a lo biológico. Se trata a la niñez y a la adolescencia, no
como etapas evolutivas, sino, desde la noción de sujeto desde el psicoanálisis, es decir,
que significamos al sujeto más allá de lo que “dice o hace” manifiestamente, lo que
interesa es el acontecer en la “otra escena”: la del registro del inconsciente. Nos
interrogamos no solo por lo que pedagógicamente puede dificultar el aprendizaje,
sino por lo que obtura el aprendizaje; la pregunta será por el obstáculo, por lo que
desde su subjetividad interfiere: “que” de la otra escena es causa del
conflicto-síntoma.
Estructura y desarrollo
Centramos nuestro estudio, tanto del niño como del adolescente, a partir de los
conceptos de estructura, desarrollo e historia expuestos por Miller. Estructura, historia
y desarrollo son dos conceptos que podemos considerar en cuanto se oponen, pero a la
vez se articulan.
Se oponen en la medida en que desarrolló es diacronía, suponen que pasa el tiempo y
que nos habita una historia, mientras que la estructura es sincronía, supone un tiempo
detenido.
Por lo cual, como mencionamos no hablemos de niñez en tanto etapa evolutiva, sino
que, siguiendo a lacan, hablemos de “la infancia” como un articulador posible entre
estructura y desarrollo; lo mismo respecto de la adolescencia.
La infancia no se limita a ser un tiempo concebido con un desarrollo como natural,
como dado por el cambio del cuerpo previsto por la naturaleza, sino, que es un tiempo
en el que el niño se va a constituir como sujeto, por eso fundamental lo que se produce
entre el niño y el otro, el encuentro con el otro, es un tiempo de encuentro con otros
para nosotros la infancia, que no se limita a esos cambios corporales.
Esto significa que consideramos la relación desde una invariante: el sujeto y una
variante: el niño o el adolescente. Esto implica que, respecto del niño, lo vemos en sus
distintos momentos de organización de la lengua, de sus relaciones familiares, del
Vega, Maria Fernanda

ingreso en la escuela, y el aprendizaje, tanto de la escritura, como de los otros


conocimientos que comporta el proceso de escolarización.
Hablar de y desde la estructura significa pensar la lógica del sujeto, la cual, podemos
definir como el orden simbólico, es decir, un lugar que precede y tiene primacía en la
constitución de la subjetividad del niño, más allá de la edad cronológica, o de una
etapa, osea, como invariante: lo que se sostiene como estructura, al margen de
cambios que se producen en el cuerpo, en tanto organismo que pasa por tiempos y
procesos de maduración. Lo esencial de la estructura es la combinatoria; no es algo
inmóvil, como una roca; si bien las posibilidades de transformación son limitadas, ésta
es posible, y ello, porque la estructura contiene un lugar vacío donde se pueden
producir los cambios. Esto quiere decir que se pueden producir movimientos pero no
todos son posibles, como en el juego del cubo que tiene una casilla vacía (blanca) para
realizar los movimientos alternativos de desplazamiento de los otros colores.
El concepto de desarrollo, nos lleva a pensar que el niño “se desarrolla” en procesos
de maduración. por lo cual, la estructura no está constituida, sino que se constituye y
podemos decir que la misma precede esta antes de que el sujeto se constituye, cuando
el niño nace hay algo que lo preexiste, un orden simbólico. Y para el psicoanálisis, las
fases de desarrollo están articuladas a una estructura que es constante, podemos decir,
por lo tanto, que el desarrollo es el curso de los cambios en la conducta
sensorio-motriz, la respuesta emocional, en la inteligencia, en el lenguaje y en el
aprendizaje.
Freud no planteó un desarrollo continuo, en términos de evolución, sino en tanto
etapas que implican en el paso de una a otra, la retroacción, osea, las manifestaciones
del inconsciente, que remiten siempre, a algo que pasó antes. La idea de sujeto
permite incorporar como mencionamos la de anterioridad al existir y si hablamos de
historia, la mismo, va a implicar un tiempo que permite ver que marcas han dejado en
algunos casos detenidos este desarrollo en determinados niños/as o se han producido
pérdidas de ciertas conquistas del desarrollo porque hay algo del orden de lo
traumático que no se puede tramitar simbólicamente.
Vega, Maria Fernanda

El lenguaje convierte al organismo al ser humano, y hará que el sujeto del


inconsciente se constituya como sujeto deseante, El lenguaje convierte al organismo
en un cuerpo erogenizado por la palabra del otro, investida de amor.

Ejemplo caso clínico:


● Leer el caso de luciana: la escucha de lo indecible.
CASO KEVIN - CASO GUILLERMO
En clases trabajamos con dos casos, el Caso Kevin y el caso Guillermo. En el primer
caso, la maestra menciona que el niño tiene déficit atencional, sosteniendo que le
cuesta mucho adaptarse a las normas del jardín, es decir, le realiza un diagnóstico
precipitado al niño previamente de la derivación con un profesional, y además,
sostiene que sus vocabulario y producción no están acorde a su edad evolutiva. En el
segundo caso, el caso guillermo, la maestra realiza un informe detallado de las
conductas del niño, entre ellas, que cuando alguien lo abraza se pone rígido o que
pincha la cartuchera con una tijera de forma agresiva, además, sostiene que su madre
se encuentra preocupada por dichas acciones, por lo cual, solicita una informe
profesional y un asesoramiento.
Las diferencias entre ambos informes, podemos decir, radica en la escucha de las
docentes, que es transmitida por la palabra escrita. La segunda se pregunta qué pasará
con la subjetividad del niño, son dos niños diferentes, en instituciones diferentes, pero
que tienen en común que ambas docentes notaron acciones que le generaba
preocupación, sin embargo, esta preocupación fue transmitida de formas muy
distintas. En el ámbito educativo, podemos trabajar con situaciones que no llegan con
las condiciones esperadas o ideales, por lo cual, debemos servirnos de la escucha
como herramienta para hacer una derivación, una interconsulta es formular hipótesis
en relación de la pregunta: ¿Qué le podría pasar a estos niños?.

“El silencio del que escucha es parte de la música del sujeto”.

Texto N°2: El trabajo interdisciplinario. Horacio lejarraga, Virginia schejter.


Vega, Maria Fernanda

La interdisciplina apunta a posibilitar una visión integral de los sistemas complejos, y


la toma de decisiones en situaciones de incertidumbre. Implica la integración de
métodos de conceptos, métodos, procedimientos, terminologías y datos de diversos
campos. Requiere de una gran interacción entre las disciplinas y la modificación de
los involucrados en el intercambio. Posibilita el surgimiento de nuevas preguntas y
permite respetar la complejidad del objeto de estudio, al evitar el riesgo de
fragmentación desde la óptica especializada.
Su propósito es incorporar distintos enfoques sobre una problemática, para
complejizar y enriquecer la mirada sobre las implicancias de las decisiones que se
toman. Su eje es la búsqueda de la compresión compartida en función del
reconocimiento de su interdependencia.
Existen condiciones necesarias que son fundamentales para que este especial modo de
intercambio se pueda dar:
● En primer lugar, es necesario que las personas que debatan tengan
conocimientos suficientes de la propia disciplina y que no se diluyan los
saberes específicos. La interacción con otro profesional se realiza desde un
saber determinado.
● En segundo lugar, la institución debe estar organizada de manera tal que su
organigrama y la definición de las misiones y funciones de sus agentes
favorezcan el encuentro interdisciplinario.
● En tercer lugar, es necesario que la institución tenga una estructura
arquitectónica que favorezca el mencionado trabajo.
● Una cuarta condición es que haya una cultura que valore la interdisciplina,es
decir, que incluya la diversidad y que favorezca el debate simétrico entre
profesionales.
● La quinta condición está relacionada a la necesidad de tiempo compartido, es
decir, un tiempo dedicado a hablar con los demás.
● Finalmente, la sexta condición, debe haber disposición y un interés de los
profesionales por participar de una reflexión crítica en la que sus convicciones
puedan ser puestas en cuestión,
Vega, Maria Fernanda

A su vez, otro factor que puede favorecer el intercambio entre disciplinas es la


existencia de un objetivo común convocante. La necesidad de solucionar un problema
compartido, aumenta la probabilidad de convergencia por sobre los intereses
particulares.
La interdisciplina es necesaria, porque en el caso del ámbito educativo y su
vinculación con la psicología, el objeto de conocimiento son las personas, quienes
“hablan” piensan, sienten y observan y además tienen su propia interpretación de lo
que ocurre por lo cual, hay que escucharlas. Cada disciplina mira desde el sesgo que le
da su perspectiva, el riesgo de que se le escape el sujeto es alto. La interdisciplina, en
cambio, promueve una visión compartida de las diversas problemáticas que el ser
humano puede atravesar.

Texto N°3: El niño, la familia y el inconsciente. Antonio Di Ciaccia, + clase prof.


Gabriela
La perspectiva psicoanalítica va a sostener que el ser humano está tomado por lo
simbólico. Y en la trama simbólica de los sujetos, en este caso de los/as niños/as, se
pueden presentar diversos síntomas, entre ellos, no poder dormir o dormirse y
despertarse angustiado, tener dificultad para alimentarse, no consumir alimento o
consumir en exceso, lo cual, les genera malestar o angustiarse al separarse de los
padres y no querer asistir a la escuela.
Actualmente entendemos a los/as niños/as como sujetos de derecho y consideramos
que ante problemáticas, como las mencionadas, deben recibir ayuda por parte del
gabinete escolar en un trabajo interdisciplinario y si es necesario derivarlo a un
psicoanalista.
Sin embargo, históricamente el niño, era considerado como un adulto pequeño y para
entender el desarrollo histórico del concepto del niño y la vinculación de la psicología
con la infancia y con la educación, necesitamos recurrir en particular a la historia de
las mentalidades, que toma fuerza a mitad del SXX y aborda problemáticas que la
historia tradicional no consideraba como centrales.
Philippe Aires, en el libro “el niño y la familia en el antiguo régimen”, estudia a
través de ilustraciones de la antigüedad y del renacimiento, la representación de la
Vega, Maria Fernanda

infancia, en la cuales, no existía conciencia respeto a la intimidad y singularidad del


niño/a.
El mismo autor, en su libro “Del impudor a la inocencia”, comienza a investigar,
también, cómo se desarrollaban esos tratos impudorosos con los niños, en donde, se
creía que el niño se presentaba como ajeno a la sexualidad. Lo cual, comienzan a
cuestionar con los reformistas educadores, quienes, separaban a los niños de los
adultos y a realizar reglamentos propios para los niños, alrededor de la moral, también
aparece la infancia como débil o despreciada desde el punto de idea de la razón.
Todo lo mencionado, se comienza a cuestionar con la época moderna, con la
influencia de la teoría psicoanalítica de Freud, podemos decir que el niño es una
invención y un descubrimiento moderno, en esta época, se puso en evidencia la
naturaleza y la función por la cual el niño no es más el resultado de un saber natural,
sino de un saber abierto, en devenir, de un saber que como el saber del lenguaje no
cesará de sorprender.
La naturaleza y las funciones del niño pueden ser delineadas sólo desde el
advenimiento de la ciencia. En otras palabras, es la misma matriz que produce un
nuevo saber, un saber que es la ciencia moderna, galileana, la que también producirá
el psicoanálisis, al que le debemos un nuevo modo de ver al niño.
Es seguramente el nacimiento de la psicología moderna, tan lejana a la escolástica, en
la segunda mitad del S XIX, que cambia la perspectiva de investigación, la cual, se
invierte, lo que interesa es el niño como tal y su desarrollo como tal, se comienza a
desarrollar una nueva sensibilidad respecto al niño, sin referirse más a los ideales ni
filosóficos y mucho menos religiosos que planteaban una finalidad del ser niño que se
cumpliria en el ser adulto.
Este cambio de perspectiva se ramifica desde sus inicios en dos corrientes: una es la
corriente evolucionista, la otra es la lingüística. La corriente evolucionista tenía un
alcance tan vasto que obligó a revisar todos los supuestos teóricos de todas las
disciplinas que tenían que ver con el hombre favoreciendo el nacimiento de otras
disciplinas como la antropología, la sociología, y la psicología evolutiva. Su finalidad
era estudiar las relaciones entre los elementos de la naturaleza y los de la cultura, entre
Vega, Maria Fernanda

las etapas de transformación por las cuales el recién nacido, que es tan parecido a los
animales, se convierte en adulto y se integra en una comunidad y en lo social.
La ciencias del lenguaje del lingüista Mueller, por su lado, toma una posición
completamente opuesta: no hay continuidad entre el animal y el hombre, las
facultades del hombre son únicamente asignadas al ser hablante y el lenguaje es la
prueba misma de la separación del hombre y el animal.
Al psicoanálisis, le debemos la puesta en cuestión radical al ser humano ante su
propia naturaleza, ante lo que hace a su esencia, que no se limita ya al orden de la
racionalidad, sino que desde el orden del goce. Y tal goce, que Freud conceptualizó
como la pulsión, podríamos decir que es resultado del lenguaje. En otras palabras, el
hombre tiene una relación al goce porque está tomado por lo simbólico. Por lo cual, la
infancia no se va a limitar a ser una etapa de desarrollo sino el tiempo en que el niño
se constituye como sujeto a partir del lenguaje, de ahí la importancia de escuchar la
historia del sujeto, su ordenamiento subjetivo que es efecto de la estructura.
El concepto moderno del niño, está caracterizado, por lo tanto, por una preocupación
por su educación y por su salud, y alrededor de esto, surgen preocupaciones alrededor
de la función materna, paterna, las exigencias hacia las misma, el feminismo, todos
factores culturales que inciden en la vida de los niños.
En el contexto del cursado de la materia, estuvo caracterizado por el aislamiento
social preventivo por la pandemia covid-19, en donde, de nuevo la familia se
sobreexige por demandas sociales, lo cual, trajo nuevos desafíos y nuevas
problemáticas.

Unidad I:
- La forma de la espada y cinco perspectivas para el estudio del desarrollo (leer
antes de rendir).

UNIDAD II: CONCEPTUALIZACIÓN DEL SUJETO SOCIOHISTÓRICO. EL


PARADIGMA VYGOTSKYANO
Texto N° 4: El paradigma vygotskiano: conceptos fundamentales - Gabriela
Duguech
Vega, Maria Fernanda

La unidad N° 2 de la materia gira en torno de la conceptualización del sujeto


sociohistórico desde el paradigma Vygotskyano. El método que propone Vygotsky es
el análisis genético, acorde con el objeto que se propone estudiar: Los procesos
psicológicos humanos, considerando su momento y forma de intervención en el curso
del desarrollo.
Esto implica un estudio histórico, que se contrapone al del conductismo o al
reduccionismo biologicista. Vygotsky se propone encontrar la génesis, las bases
dinámicas causales, de los procesos psíquicos humanos. Para esto hace su propio
aporte al concepto de desarrollo:
a). Lo define en términos de saltos cualitativos. En tanto son saltos revolucionarios,
puntos de inflexión, donde cambia la naturaleza misma del desarrollo.
b). Estos puntos de inflexión se dan por el cambio en la forma de mediación.
c).Para explicar los fenómenos psicológicos adecuadamente recurre a distintos
dominios: filogenético, sociohistorico, ontogenico.
e). Distingue las funciones psicológicas superiores de las funciones psicológicas
elementales a partir de los saltos cualitativos y de los instrumentos de mediación.
El concepto de saltos cualitativos sirve para dar cuenta de las relaciones cambiantes
entre las distintas fuerzas del desarrollo. En un determinado momento del desarrollo,
nuevas fuerzas entran en juego, y esto implica elaborar nuevos principios explicativos.
Se produce entonces un salto en la naturaleza misma del desarrollo. Los principios
que antes servían ya no explican el proceso, entonces es necesario un nuevo conjunto
de principios explicativos.
Vygotsky no niega el papel de las fuerzas biológicas, pare estás no pueden dar cuenta
de los fenómenos psicológicos a partir de un determinado nivel. Traslada el peso
explicativo del factor biológico, que pierde primacía como factor de cambio, a los
factores sociales.
El papel de la medicación
Los cambios evolutivos implican la aparición de nuevas formas de mediación o
versiones más avanzadas de una forma ya existente. Esta mediación tomará la forma
de instrumentos (trabajo, herramientas) o signos (lenguaje), según el dominio en que
se produzca su aparición.
Vega, Maria Fernanda

El uso e invención de herramientas por los homínidos, corona el desarrollo orgánico y


crea las condiciones básicas para que el trabajo y el desarrollo social del discurso
humano, produzcan el auténtico desarrollo histórico del comportamiento.
El dominio de medios de pensamiento y comportamiento cultural muestra en el
desarrollo del niño, la aparición de una segunda línea de desarrollo junto a los
procesos de crecimiento y maduración.
La aparición de estos nuevos instrumentos de mediación en el dominio filogenético,
sociohistórico y ontogénico muestran estos puntos de inflexión o momentos críticos,
como síntomas de una nueva época en la evolución de compartimiento así como de un
cambio en el tipo de desarrollo.
Esto exige en cada caso la reformulación del marco explicativo: en el caso del
desarrollo del niño, este no se puede explicar igual una vez que se dividen las líneas
del desarrollo natural y las del desarrollo psicológico-cultural; por ejemplo, a partir
que el lenguaje hablado o la lecto-escritura se producen cambios en los instrumentos
de mediación que cambiaran el desarrollo mismo.
En cuanto a las Funciones psicológicas superiores y funcionarios psicológicas
elementales, es importante destacar que esta distinción responde a la necesidad de
separar los procesos comunes a animales y humanos que corresponden a las funciones
psicológicas elementales, de los procesos psicológicos específicamente humanos que
corresponde a las funciones psicológicas superiores.
Vigotsky distingue la línea del desarrollo natural que produce funciones con formas
primarias, de la línea de desarrollo cultural o social que transforma los procesos
elementales superiores.
Su estrategia será observar las distintas funciones psicológicas como atención,
memoria, percepción, pensamiento y cómo se manifiestan cuando están en el ámbito
de funciones elementales y que cambio cualitativo se procede cuando se desarrolla
como funciones psicológicas superiores.
Los PSE están caracterizados: 1) por ser total y directamente determinado por el
entorno natural el cual ejerce su control sobre el individuo a través de respuesta
reflejadas inmediatas. 2) no requiere de realización consciente y 3) su origen es
individual, por lo tanto no hay un aprendizaje en el grupo social, porque vienen como
Vega, Maria Fernanda

programación instintiva en cada individuo y por ende, 4) no hacen uso de


herramientas psicológicas de mediación.
Los PSS se caracterizan por su voluntariedad, lo que supone un paso del control del
entorno al individuo; esto implica su realización consciente y su origen y naturaleza
social, que para Vygotsky es el factor determinante del comportamiento humano. Sin
el funcionamiento de pequeños grupos no se desarrollan estás FSS.
El desarrollo del pensamiento y el habla, implica un pasaje de una influencia social
exterior a una influencia social interna; para Vygotsky, no es un punto de partida del
desarrollo del niño que este tendría que superar, sino un punto de llegada, puesto que
el habla es primero social, el niño la toma de los adultos que los cuidan y le enseñan
en un proceso de progresiva individuación. Aquí Vigotsky está más cerca de la
concepción del psicoanálisis que pone el acento y el punto de partida en el “otro”. (si
bien el otro del Psicoanálisis no es el otro social de Vygotsky, vale la pena adelantar
esta articulación).
Otra características de las FSS, la cual podemos considerar como uno de los
conceptos más importantes es la mediación. Puesto que la existencia de herramientas
psicológicas o signos que pueden utilizarse para controlar la actividad propia (el
pensamiento o signos) o la de los demás (ej. el uso de la palabra en educación),
implica la presencia de estímulos creados “artificialmente” en un medio humano y no
natural. La presencia de estímulos creados, podemos pensar en una situación de
enseñanza- aprendizaje, junto a estímulos dados, es la característica fundamental del
comportamiento humano. Entonces hay una nueva forma de determinación, que no es
la del ambiente natural, sino social y cultural.
Esto lo podemos ver con el pasaje de la memoria natural - inmediata, muy próxima a
la percepción- a la memoria voluntaria que se funda en el pensamiento y se desarrolla
con la escolarización.
Vigotsky, entiende el desarrollo como un proceso dialéctico complejo. El desarrollo
de los FPS, requiere de la apropiación e internalización de instrumentos de
medicación en un contexto de interacción. Este proceso es aprendizaje. La maduración
por sí sola no será capaz de producir FPS. Estas requieren el empleo de símbolos y
Vega, Maria Fernanda

signos que exigen el concurso y presencia de otros. Esto es posible porque el niño vive
en grupos y estructuras sociales.
El aprendizaje, como incorporación de formas de mediación presupone un desarrollo
previo pero también un desarrollo potencial del niño. La cual, supone o se realiza en
contextos interactivos, donde el otro, adulto u otros niños, no son objetivos pasivos,
son agentes del desarrollo, esto es compañeros activos, que guían planifican, regulan,
comienzan o terminan conductas del niño.
Consecuentemente, para evaluar el desarrollo tomamos en cuenta: el nivel de
desarrollo actual, correspondientes a ciclos evolutivos llevados a cabo por el niño, lo
que este es capaz de realizar solo. El nivel de desarrollo potencial, o sea, el conjunto
de actividades que el niño puede realizar con colaboración de otras personas. La
distancia entre ambos niveles generan un zona de desarrollo que Vigotsky denomina
Zona de desarrollo próximo.
La zona de desarrollo próximo nos ayuda a presentar una nueva fórmula de
aprendizaje, donde “un buen aprendizaje es el que precede al desarrollo”.
La zona de desarrollo próximo postula un desarrollo que se basa en la aproximación e
internalización de instrumentos de mediación proporcionados por agentes culturales,
define funciones que no han madurada aún pero están a punto o próximas y permite
una programación prospectiva del aprendizaje, sobre la base del desarrollo potencial y
por lo tanto de las posibilidades del niño.
El análisis realizado por Vigotsky no se reduce al desarrollo infantil. Este debe
entenderse como parte de un cuadro más amplio para lo cual introduce el concepto de
dominios genéticos. Para Vigotsky la conducta de los seres humanos inmersos en una
cultura es producto de 3 líneas de desarrollo ya mencionadas: Dominio filogenético,
ontogenético y sociohistórico.
Es importante destacar en este punto que aquello que es sociohistórico no es sinónimo
de “colectivo” o de “sistema social”. Marta Kohl de Oliveira sostiene que lo debemos
pensar como proceso, donde el mundo cultural, en sus múltiples cortes macroscópicos
y microscópicos, se presentan al sujeto como el otro. La referencia externa que
permite al ser humano constituirse como tal. Si por un lado, el proceso de
internalización del material cultural moldea al individuo, definiendo límites y
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posibilidades de su construcción personal, es exactamente ese mismo proceso lo que


le permite ser auténticamente humano: en la ausencia del otro, el ser humano no se
construye como ser humano.
El proceso de internalización, que corresponde a la misma formación de la
conciencia, también es un proceso de constitución de subjetividad a partir de las
situaciones de intersubjetividad. El pasaje del nivel interpsicológico al
intrapsicológico involucra, así, relaciones interpersonales densas, mediadas
simbólicamente, y no cambios mecánicos limitados a un terreno meramente
intelectual.
Vigotsky va a sostener que la trayectoria natural del desarrollo, por lo tanto,
proporciona las condiciones necesarias, aunque no suficientes, para la operación de las
fuerzas culturales. Propone claramente la existencia, en la filogénesis, de una
transformación radical que distingue los primates de los seres humanos, cuando surge
el lenguaje asociado a actividades de trabajo en la historia de la especie:
Aunque el primate demuestra capacidad de invertir y utilizar instrumentos, la
actividad del trabajo, fundada en esa capacidad, aún no la tiene mínimamente
desarrollada. El uso de instrumentos en ausencia del trabajo es lo que al mismo tiempo
aproxima y separa el comportamiento del hombre y del primate, es decir, que hay
como mencionamos una proximidad filogenética, que es la que explica la teoría de la
evolución, pero también hay un abismo cualitativo que los separa. y es necesario
introducir entonces, otra perspectiva, el dominio sociohistórico.
Con la aparición de la actividad sociocultural, se alteró la naturaleza misma del
desarrollo. El empleo de herramientas psicológicas proporcionó las bases para el
trabajo socialmente organizado, y con su aparición el funcionamiento psíquico se
fundamenta en principios cualitativamente diferentes.
Es importante destacar que los distintos tipos de desarrollo tienen una relación
dialéctica. Donde acaba uno, surge otro en diferente dirección. Vygotsky concibe un
nuevo principio de desarrollo: la descontextualización de los instrumentos de
mediación. Este principio reemplaza, una vez aparecida la cultura, al principio
darwiniano de evolución. Es el proceso por el cual los signos se vuelven cada vez
menos dependientes del contexto espacio - temporal.
Vega, Maria Fernanda

Por ej: En las operaciones de cálculo, el hombre primitivo tenía una forma de calcular
altamente dependiente del contexto, dependia de la percepción del objeto en un
entorno concreto. La descontextualización en el cálculo se produce por la aparición
del sistema numérico, a partir del cual la cantidad estará representada
independientemente del contexto, puedo hablar de “2 o 3” sin señalar 2 o 3 objetos
explícitamente.
En el dominio ontogenético, la transformación cualitativa también ocurre, según
Vigotsky, cuando el niño adquiere el lenguaje y sus funcionamiento psicológico: pasa
a estar íntimamente vinculado a los signos. La mayor parte del trabajo teórico y
empírico de Vygotsky se produce en este dominio.
No se pueden aislar las distintas fuerzas del desarrollo que actúan en el domingo
ontogenético, operan simultáneamente fuerzas naturales y la línea social o cultural del
desarrollo. Esta última transcurre bajo condiciones dinámicas del organismo,
sobrepuesta a los procesos de crecimiento y maduración.
El desarrollo del niño supone una fusión de las dos líneas del desarrollo. La línea de
desarrollo natural produce el desarrollo de FPE; la línea de desarrollo cultural produce
el desarrollo de las FPS. La primera tiene como principio explicativo procesos
biológicos y la segunda los instrumentos de medición.

Unidad III: CONCEPTUALIZACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN DEL SUJETO


DESDE EL PSICOANÁLISIS.

Texto N°5: La noción de sujeto. aproximaciones psicoanalíticas. - Norma Garcia


La unidad N° 5 de la materia gira en torno de cómo pensamos la constitución del
sujeto desde el psicoanálisis. Según Norma Garcia, el psicoanálisis sostiene la
existencia del inconsciente: teoriza y trabaja clínicamente la dinámica inconsciente de
un sujeto al que algo falta y le faltará siempre. Es un sujeto dividido, escindido,
porque se constituye a partir del deseo del otro. Analiza los modos de conducta, pero
en relación a los procesos inconscientes, busca dar cuenta del “por qué” de un
comportamiento, no se queda en la observación ni en lo aparente de la conducta, por
Vega, Maria Fernanda

lo cual, es de suma importancia conceptualizar lo que se entiende por sujeto. El sujeto


es en relación al orden simbólico que le precede y adviene a él al nacer. Nace en el
mundo del lenguaje, el sujeto “es hablado” antes del nacimiento, el lenguaje cubre al
sujeto por-venir o por-ser.
Desde Freud, el sujeto es en relación al orden inconsciente, por eso, la ruptura
consciente-inconsciente es lo que caracteriza a este sujeto: no hay convergencia
unívoca del sujeto consigo mismo, por efecto de esta escisión. De allí que se habla
de un sujeto dividido, escindido, el sujeto se constituye como “yo” alineándose a la
imagen del otro.
El mismo, solo es abordable desde el discurso, fuera del discurso no se podría saber
de él. Es un “sujeto- discurso” porque es un efecto de prácticas discursivas. El sujeto
del que habla el psicoanálisis, tiene un cuerpo hecho por el discurso, ósea, es más y
diferente a un organismo. Podemos decir por ej que entre un bebe recién nacido y ese
mismo bebe a los 4 o 7 meses, hay grandes diferencias, no solo por la maduración
biológica, sino porque la piel lo convierte en cuerpo a partir de la erogenización con
que el amor materno y paterno que va recubriendola: la caricia, el beso, la sonrisa, la
palabra, la mirada, los juegos, van inscribiéndose en lo que de ser piel-cuerpo, pasa a
ser un cuerpo: inscripción de escrituras simbólicas que otros realizan con sus
ciudadanos.
El sujeto, a su vez, es atravesado por el significante, se relaciona con los significantes
mediante un proceso de determinación simbólica que lo condiciona. El concepto de
significante proviene de Saussure, el cual, sostiene que el significante y el significado
son como anverso y el reverso de la hoja de papel: no puede separarlos. Para él, el
significante es la imagen acústica de la palabra capturada por el odio. El significado es
lo que la palabra significa. Esto es lo que invertirá Lacan.
Lo primero que destaca Lacan, es que el significante está separado del significado;
solo puede significar si está en el sistema significante. La relación entre el sujeto y la
cadena significante tiene el carácter de sutura, el sujeto es el elemento que falta, pero,
si falta, no está ausente: lo está a nivel de la conciencia; el sujeto es punto de
circulación y sostén de la cadena significante.
Vega, Maria Fernanda

La transformación que produce lacan en el campo psicoanalítico se refiere a un


discurso disociado de sentido, en tanto la intencionalidad consciente del sujeto no se
expresa en un discurso puro, objetivo: “esto que dije es así y no de otra forma…”
Massota dice: “ el significante es la palabra, en tanto la palabra es capaz de remitir a
más de un significado. Un ejemplo es lo que acontece en el chiste, en el cual la
palabra remite a más de un significado.
Podemos decir que el significante representa un hecho de confusión que sorprende y
excede el habla, reveladora de un deseo; esto lo vemos claramente, por ejemplo,
cuando se comete un lapsus: es algo producido por mi, pero no obstante me sorprende
y revela a otros un sentido que estaba oculto. Veamos un ejemplo: un docente está
hablando y dice: “no quiero continuar la clase”, cuando lo que pensaba decir era “no
puedo continuar la clase”, por lo que podemos sostener “una confusión surge tan a
propósito y tan oportunamente que se me ofrece, fuera de mi, como mi propia
verdad”.
Por lo cual, podemos decir que Lacan no se refiere a la relación del hombre con el
lenguaje en tanto fenómeno social, sino en otro escenario, el de lo inconsciente. El
otro, es el lugar de la palabra, y se la escuche o no, el significante encuentra allí su
lugar.
Sujeto no es lo que está en oposición a objeto, sino, que está sujeto, determinado por
el significante. Por sujeto, reiteramos, no entendemos ni la personalidad ni el
individuo sino el lugar donde se produce un efecto de estructura, la cual está referida
al complejo de edipo.
Cuando un significante tiene lugar se produce un efecto singular que toma el nombre
de sujeto del inconsciente. El discurso del otro, es el sistema de significantes que
constituye el inconsciente y que marca al individuo. Antes de nacer, el sujeto ya está
involucrado en un universo simbólico paternal que lo espera, y se representa por ej.
búsqueda de nombre, pregunto por el sexo, fantasia de los/as abuelos/as.
El otro es del orden simbólico, lugar del significante. Es también el otro del deseo
pero el deseo inconsciente y este deseo al que estamos haciendo referencia está
capturado en el deslizamiento de la cadena significante, está enmascarado. El deseo se
relaciona con la falta, nos dice que en el mundo de los objetos hay uno con una
Vega, Maria Fernanda

función paradójicamente decisiva: el falo, que en ningún modo debe confundirse con
el pene. En el caso de la mujer, el falo es una de las faltas de objetos esenciales, lo
cual condiciona su relación con el niño, dado que ve en él algo que calma, su
necesidad de falo.
De esta forma, dice lacan, “tenemos a la madre y al niño en determinada relación
dialéctica. El niño espera algo de la madre, también él recibe algo de ella”. Descubrir
que la madre es también deseante, pero de algo distinto de él, osea, no del, será para el
niño lo más decisivo. Si en la relación madre- hijo no se introduce el tercer término: el
Falo, habría una relación dual, en tal caso, el niño si sería el objeto del deseo de la
madre, y por tanto, lo fijaria como objeto libidinal.
El sujeto es un sujeto escindido como mencionamos y ello porque su constitución es
desde otro. El sujeto es deseo del deseo del otro, osea que desea ser lo que el otro
desea, quiere decir que no está completo. y es importante destacar que lo que el sujeto
desea, lo desea sin saberlo, por eso es un saber inconsciente. Lo que busca y desea, el
falo, en tanto significante, le está negado: no puede ser el falo. Entonces busca tenerlo,
y esto moviliza el deseo de un objeto que sustituya el objeto perdido. Esto posibilita el
acceso al registro de lo simbólico porque el deseo circula, reiteramos, transformado en
la palabra.
Es importante aclarar que el deseo no es el deseo de un objeto concreto de existencia
real, sino el significante de ese objeto que cubre la falta-de-ser.
La función del padre, en tanto representante de la ley, regula la relación deseo-ser
objeto de deseo. Esta es la operación que se llama castración. Lo cual, podemos
definir desde los tres tiempos del edipo:
El primer tiempo: Corresponde a la relación del niño no con la madre, sino con el
deseo de la madre. El niño está desprovisto de todo lo que no sea el deseo de este otro
que puede estar presente o ausente. El deseo deseado por el niño es el deseo de la
madre, que es el falo. El cual, representa un papel primordial en la estructuración
subjetiva de la madre; lo que importa es su circulación significante y no lo que es el
falo para una madre particular en un caso determinado.
El niño satisface su deseo de ser deseo de su madre, ocupando el lugar de objeto de su
deseo. y es aquí donde aparece el Segundo tiempo, el cual tiene como eje el momento
Vega, Maria Fernanda

en que el padre interviene como interdictor. Se manifiesta como mediado en el


discurso de la madre, lo cual significa que a través de la palabra del padre interviene
sobre la madre en calidad de mensaje, y lo que anuncia es una prohibición, un no en el
lugar donde el niño recibe el mensaje esperado de la madre. Esto no es un mensaje
sobre el mensaje, en la medida que el deseo de la madre está afectado también por la
interdicción paterna. Esta segunda etapa es la que constituye el centro el momento
privativo del complejo de edipo.
En el Tercer tiempo el niño es desalojado, de esa posición ideal con la que el niño y la
madre podrían satisfacerse. Esta etapa supone la identificación con el padre para tener
lo que él tiene. El padre interviene para dar lo que está en juego en la privación fálica.
Se manifiesta en el acto del don; se pone de manifiesto en su propio discurso, ahora
permite y autoriza , aquí se realiza efectivamente la se del declive del edipo.
La castración no se define tan sólo por la amenaza que provoca la angustia del niño,
sino por la separación entre la madre y el hijo. Para Lacan la castración es el corte
producido por un acto que inició el vínculo imaginario entre la madre y el hijo, La
palabra paterna que encarna la ley simbólica realiza una doble castración: castrar al
otro materno de tener el falo y castrar al niño de ser el falo.
Y es importante destacar en este momento que Hablamos de FUNCIÓN materna o
paterna y no de figura, por tanto esta FUNCIÓN puede ser ejercida por una persona de
cualquier género y no ser necesariamente ni la madre ni el padre biológico de ese/a
niño/a.

Texto Nª7: Kafka y la función paterna. Algunas reflexiones sobre educación y


respuestas del sujeto
Y al hablar de función Paterna podemos tomar el caso de Kafka desde su escrito “la
carta al padre”, desde el análisis realizado por la prof Dougech. Como mencionamos
el sujeto del deseo, sujeto de inconsciente no está de entrada, se constituye y lo hace
en los tiempos lógicos ya mencionados los tres tiempos del edipo, el cual, es base de
la estructuración subjetiva en donde la función paterna juega un papel fundamental.
El padre se piensa de otro modo a partir de la metáfora materna como dos
proporciones que pone en relación el deseo materno y lo que representa para el sujeto
Vega, Maria Fernanda

y el significante paterno que viene a sustituir a este deseo materna a la vez que a darle
una significación fálica, es decir significación sexual a lo que antes era enigmático y
por tanto angustiante para el sujeto.
Sin embargo, en kafka el padre se hace amo de la ley en lugar de transmitirla. En
la formulación de Lacan del Nombre del padre este aparece en términos de aquel que
en el código, en el otro como lugar de lo simbólico deja pasar el mensaje del sujeto y
lo da por bueno. Kafka nos da numerosos testimonios de lo casi imposible que
resultaba para él tener un lenguaje con su padre, que entre ellos circulaba la palabra.
El nombre del padre aparece en el lugar del otro, como aquel que puede decir si a la
invención del sujeto. Para referirse al padre que conviene a la constitución del sujeto
Miller observa el padre lacaniano en tanto que función estructural y estructurante,
sabe transgredir donde hace falta, es aquel que trasmite la ley pero también aquel para
quien existen los casos particulares. En kafka tenemos el ejemplo de esa falta de
legitimación del mensaje el sujeto especialmente en su infancia que se extendía no
solo su palabra, a su pensamiento sino a las pequeñas empresas infantiles que él
mismo pudiera emprender así como a las amistades que pudiera elegir.
Por eso Lacan formula el Edipo en tres tiempos lógicos donde es necesario no solo el
padre prohibidor del segundo tiempo para que el niño sea desalojado para su bien del
lugar de objeto fálico que compliaria a la madre (operación simbólica de castración),
sino que es necesario que el padre del tercer tiempo, el padre del don, del sí está
permitido desear y obtener satisfacción en la vida con unas buenas condiciones. Si
este tercer tiempo se produce, el sujeto podrá identificarse a las insignias paternas que
le den una identificación sexuada, porque el padre le ha transmitido no sola la ley que
le prohíbe el objeto materno, sino que le ha dado los títulos significantes en el sentido
de títulos de propiedad para ejercer un deseo propio como sujeto sexuado en un
futuro.
En la carta escrita por kafka el tema es el padre y en eso que excede al sujeto vemos
una formulación del inconsciente mismo y en él la función paterna y su determinación
estructural.
Luego de resumir los reproches que el padre solía hacerle no en la intimidad sino “en
presencia de muchos otros sin discriminacion alguna”, hace una maniobra que da a
Vega, Maria Fernanda

esta carta su verdadero valor de vía simbólica para el sujeto y que le hace esperar.
sostiene kafka que desea no una vida nueva, porque para ello ambos son muy viejos,
sino una especie de paz de los incesantes reproches de su padre, maniobra que desde
el psicoanálisis la podemos nombrar rectificación subjetiva consiste en liberar a
ambos de la culpa que mantendrá la relación padre- hijo en el terreno de las mutuas
acusaciones de yo a yo y por lo tanto en el terreno de la rivalidad imaginaria, y
ponerla en la vía de la causa analizando aquello que “anda mal entre nosotros” y que
Kafka quiere mover a su padre a reconocer.
De entrada Kafka distingue muy bien a la persona de la función y a la función del
personaje, que como él mismo reconoce, es la ficción de su padre que como niño
construyó. Con esto no olvidamos que para el psicoanálisis la verdad tiene estructura
de ficción y por tanto es a través de ella tal como se despliega en el discurso del sujeto
y no de observaciones objetivantes, que accedemos a la historia del sujeto y las
razones de su sufrimiento.
El padre como persona no habría tenido gran influjo sobre él, podría haberlo tenido
como amigo, de jefe, de tío, de abuelo “pero sostiene que precisamente como padre
has sido demasiado fuerte para él”. Lejos de que las insignias paternas se vuelvan
propiciatorias para la salida de kafka al mundo, estas son rechazadas y obstaculizadas
por tanto esa misma salida,
En la infancia cuando el niño debe traspasar el punto nodal del complejo del edipo, se
trata de identificaciones inconscientes y por tanto como plantea Lacan de elecciones
entre comillas, “porque aquí el sujeto es tanto activo como pasivo, porque no es el
sujeto el que muevo los hilos de lo simbólico… la frase ya ha sido empezada antes
de él, empezada por los padres”.
El negocio, la familia, eran significantes paternos para Kafka y su rechazo estaba
destinado, como él mismo lo admite, a producir “una separación interior de ti”.
El mismo considera que si bien la escritura se apartó por su propia cuenta del padre
en ella se hallaba a salvo, había un respiro, y por lo tanto la aversión del padre por
excepción en ese caso le resultaba bienvenida, sin embargo kafka define su situación
como la de “hijo desheredado” sostenía que su autovaloración dependia mucho más de
Vega, Maria Fernanda

su padre que de ningún logro externo … también el cuerpo propio, lo único que sentía
de mi propiedad exclusiva, se volvió durante mi desarrollo inseguro.”
Ante la importancia para dar ese paso que él mismo consideraba decisivos en la vida,
casarse, tener hijo, se enferma y reconoce con dolor que es de la paternidad de la que
huye, teme a la repetición en la relación con sus hijos de lo traumático de la relación
con su propio padre.
La Profe duguech sostiene que uno de los aportes del psicoanálisis a la educación y a
la cultura es la importancia de separar la autoridad, consecuencia de la ley que se
encarna en el deseo y que por tanto deja lugar a la singularidad del sujeto, del
autoritarismo de las reglas ciegas que producen sujetos del anonimato de la obediencia
debida.
“El psicoanálisis es eficaz porque toma en cuenta la causa. Porque como sabemos
cuando no se la tiene en cuenta todo vuelve a empezar”.
La causa implica tanto a la determinación simbólica del sujeto que emerge del campo
del otro como de su respuesta sintomática y fantasmática a ese otro que lo determina.
El síntoma nos enseña que la respuesta del sujeto cifrada en él como mensaje
simbólico encierra también una satisfacción pulsional, satisfacción paradójica puesto
que apega al sujeto a su propio mal. Por eso Kafka en esta carta no elude su
responsabilidad en el sufrimiento que lo atraviesa encontrando su bien decir en estas
palabras “soy el resultado de tu educación y de mi obediencia”.

Anexo I : El estadio del espejo


El estadio del espejo se da entre los 6 y los 18 meses. El mismo debe entenderse como
una identificación, que no ha de interpretarse como imitación gestual, sino como “la
transformación producida en el sujeto cuando asume una imagen". La imagen
especular, es la matriz simbólica en que se inscribe el yo y en que se inscribirán las
identificaciones futuras”.
El bebe frente al espejo, experimenta con júbilo, los movimientos de la imagen y del
ambiente reflejados, complejo virtual que reproduce la realidad con su cuerpo y con el
adulto que lo sostiene, el cual dirige también su mirada. La imagen especular es
Vega, Maria Fernanda

asumida alegremente por el infante “lo importante es que esta forma sitúa la instancia
del yo, aún antes de su determinación social, en una línea de ficción”.
En este espejismo el niño captura un cuerpo total como una imagen interna, pero en
una exterioridad que es más constituyente que constituida. La imagen del espejo
deviene en efecto estructurante pero ilusorio, pero se trata de una falsa unidad que
inaugura su mundo de sujeto. y esto por esa condición de sujeto dividido, escindido.
En el estadio del espejo, la función de la imagen es establecer la relación del
organismo con la realidad. El estadio del espejo representa el pasaje del cuerpo
fragmentado a la anticipación de una imagen de su totalidad. Al final del estadio del
espejo se produce la identificación con la imagen del semejante y liga al yo con las
situaciones sociales, dándole la ilusión de la autonomía.

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Lacan plantea que todo comportamiento debe ser entendido como desarrollándose en
estos tres registros:
- Lo Imaginario, en la organización del Estadio del espejo.
- Lo simbólico, en la cadena significante.
- Lo Real, en la imposibilidad (lógica) de la relación sexual.
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Leer: “lecciones introductorias al psicoanálisis”


Buscar y estudiar las fases según Freud.

Necesidad, demanda y deseo - Silvia Elena Tendlarz


A partir del llanto del bebe por una necesidad desconocida para el observador, y
debido a su situación actual que le impide realizar el movimiento que elimine ese
vivencia de displacer, se pone en juego, interviene una acción específica exterior de un
otro primordial que permite que se constituya la primera vivencia de satisfacción y
posibilita que desaparezca esa necesidad indeterminada. A partir de entonces frente a
la emergencia de otra necesidad el niño espera la reaparición de ese objeto primario de
Vega, Maria Fernanda

satisfacción que permite apaciguarlo. Pero entre la satisfacción obtenida y la anhelada


existe siempre una diferencia que se denomina deseo.
El principio de displacer moviliza el deseo. Junto a esa impronta de goce dada por el
objetivo primordialmente perdido, se produce una inscripción significante que traza el
sendero de repetición.
Los términos necesidad, demanda y deseo, distinguidos por lacan permite ordenar esa
secuencia. Define a la demanda como la significación de la necesidad que proviene
del otro en la medida en que de él depende que la demanda sea colmada.
Por el hecho de hablar, el hombre se vuelve un ser de demanda, el reino del instinto,
de la necesidad, queda perdido para el hablante puesto que la necesidad se metaforiza
en demanda. La demanda metaforiza la necesidad, sin recubrirla por completo. El
resto de esta operación es el deseo.
La demanda como tal es una articulación de la cadena significante. La necesidad
queda apresada en la red significante como sentido del otro, que traduce la incidencia
de lo simbólico sobre lo real. Su más allá es el deseo como metonimia formulado por
la demanda: “el deseo se produce en el más allá de la demanda”.
Lacan distingue dos valores de la demanda: articulación significante y demanda de
amor. El énfasis puesto en la respuesta del otro indica que antes que nada la demanda
como tal es de presencia o ausencia del otro, que se desliza entonces hacia la demanda
de amor.
La demanda de amor busca los signos de la presencia del otro todopoderoso en forma
de incondicional. El otro primordial, representado eventualmente por la madre, al
responder a esta demanda lo reconoce como faltante en tanto ella misma es
confrontada con la falta.
El más allá de la demanda remite a la metonimia del deseo en relación a la
articulación significante de la demanda, su más acá evoca la dependencia al otro
primordial en su demanda de amor.
Por otra parte, lo que el niño demanda está del lado de la necesidad o del amor, pero
el deseo se sostiene en el nombre del padre, en la medida que introduce una hinca
entre la madre y el niño. —---- (articular con los tres tiempo del edipo).
Vega, Maria Fernanda

Caso clínico: Isabel R:


Isabel parece no tener más que el universo familiar en la cabeza. Había estado largo
tiempo a la cabecera de su padre enfermo, situación que Freud había considerado
desde el comienzo como histerizante. Al estar sujeto a las demandas del otro, Isabel
aplasto sus propias demandas o deseos, los reprimio.
Ella tenía dos hermanas, una de casada con un tipo que resultaba desastroso para
Isabel. La otra, se había casado con otro tipo que al parecer era encantador. Tan
encantador que al parecer Isabel pareciera estar enamorada de él. Y toda la
interpretación que hace Freud del caso consiste en parte en querer hacer tomar
conciencia a Isabel que ama al marido de la hermana, de que ahí está la base de una
cierta culpabilidad que se agrava cuando la hermana muere. Es de notar que la madre
de Isabel también estaba enferma y que por otra parte el padre la había deseado desde
el primer momento como un hijo varón. Isabel se había identificado en parte con el
deseo del padre y al ocuparse de todos y sufre todas las tensiones familiares.
Freud se halla aquí en los inicios de la elaboración de la teoría y piensa en la
importancia de los acontecimientos del pasado, en la determinación de los síntomas
actuales y en el tratamiento. Lo que intenta es hacer asociar a la paciente, tratando de
concertar las manifestaciones actuales, somáticas, con acontecimientos reales del
pasado, encuentra así relación entre lo que le ocurre a la pierna de Isabel y la aparición
de ciertos deseos estando apoyada en la cama del padre.
Además, después de una búsqueda minuciosa, Freud se detiene y sostiene que el
síntoma está sobredeterminado. sobredeterminado quiere decir que responde causas
múltiples, distintas vías de causalidad convergen en la producción de una misma
manifestación. y se trata de prestar una atención muy especial a la causa simbólica.
Interpreta la parálisis histérica de Isabel de esta manera “si para Isabel la familia no
anda, luego ella no anda”. Su síntoma por lo tanto, se basa en otras causalidades de las
enfermedades nerviosas, que no tenían una causa orgánica conocida ni constatable,
causas que produjeron una respuesta traumática y produjo síntomas en el caso de
isabel una parálisis.

Caso clínico: Una victoria huidiza. - Elena Manzetti


Vega, Maria Fernanda

La consulta de vincitoria de 14 años, comienza con una llamada de su madre, quien le


comenta a la psicóloga, que la misma no se lamenta de nada, sin embargo, no quiere
asistir a la escuela y que es esos momentos le resulta cada vez más difícil salir de su
casa. Silvina, su madre, cuenta con una desesperación, no puede soportar más la
situación en la cual se encuentra su hija. En su casa no sabe más que hacer, sobre todo
en los momentos de crisis de vincitoria, la adolescente se queda un largo tiempo
inmovil sin decir una palabra aunque se le pregunte algo, o grita agrediendo con
palabrotas a quien le ordena o le impide alguna cosa. Siendo niña, la llevó a un
psicoterapeuta. En este tiempo, sufria de miedos incontrolados y se le diagnosticó una
depresión. Pero vincitoria no quiso acudir más, porque la psicoterapeuta no tomó en
serio su malestar.
Escuchando a Silvina, la psicóloga llega una hipótesis, la misma piensa que la
adolesente es el nombre del fracaso de Silvina. La madre sostiene que su hija es todo
para ella, dado que con su esposo, ya no hay una relación verdadera, es decir sexual.
Sostiene la profesional que el discurso de la madre percibe que es esta última quien no
quiere dejar ir a vincitoria por su camino, mucho menos, por lo tanto, puede
acompañarla en la construcción de las condiciones necesarias para encontrar su propio
camino.
Vincitoria no da un paso fuera de su casa sin ser acompañada por su madre. La
adolesencte viene al primer encuentro acompañada por su madre quien la coje de la
mano. La terapeuta le pide a Silvina que espere en la sala de espera. Acepta, siempre y
cuando, dice, lo considera necesario, pero añade que había pensado que su presencia
sería útil para completar las eventuales lenguas en el relato de vincitoria.
Vincitoria en consulta se queja de que esta deprimida, de no poder hacer nada con
esto y también del hecho de que nadie, salvo su madre, comprende que no logra estar
de otro modo, ese nadie está representado ante todo por el padre y por aquellos que no
se limitan a confirmar su inmovilidad, invitando a jugar al tenis, deporte que, durante
su infancia, había dedicado una buena parte del tiempo libre con mucho entusiasmo.
Defiende este modo suyo acusando a sus familiares y sobre todo al padre, de ser los
responsables de su depresión.
Vega, Maria Fernanda

Ella está herida por las cortinas desvalorizaciones hacia ella y considera que su
depresión se refuerza con la idea de ser un peso para sus padres. Cree sufrir porque
otros, en particular el padre, le impide gozar de las defensas que se ha construido con
los objetos,como por ejemplo la televisión.
Responder a la llamada del deseo es angustiante para vincitoria, es allí donde
encuentra las mayores dificultades, apoyándose para su renuncia en la cómplice
compresión de la madre.
La adolensente a pesar de estar en el consultorio con la terapueta, no ha demandado
nada, de hecho la primera cosa que dice es que ha venido porque sus padres le han
dicho que no puede continuar de ese modo. Ha comunicado que si fuera por ella
continuará tal y como está pero que sus padres nunca la dejan en paz.
Sin embargo, luego de preguntas de la terapeuta empieza a explicar que está
deprimida y que así no se siente bien. Ella dice que no siente ninguna alegría estando
así como esta en la ignorancia. De vez en cuando piensa que le gustaría volver a la
escuela, el saber le interesa, pero solo el hecho de pensar que puede ser interrogada sin
saber que responder, la bloquea de pánico.
La psicóloga se da cuenta que el problema se relaciona con la renuncia al primer
objeto de amor. Parece que Vincitoria hace cualquier cosa para que su madre esté con
ella. lo que ocurre es que la madre se angustia cada vez que se produce un resto entre
lo que espera de su hija y lo que su hija hace, hasta el punto de estar dispuesta a
dedicar su tiempo en convencer a su hija de que se ocupe en esas actividades que
deberían hacerla crecer manera ideal.
El lugar que silvina le da a su hija en la economía de su deseo lo dice su frase “mi
hija es todo para mi”, frase que también dice del lugar del marido y a la que vincitoria
responde con dificultad, como se aclara a continuación en su discurso, de sostener lo
que de la sexuacion y de la sexualidad, hasta poco tiempo atrás, se difería.
Es la dificultad de ser portadora, pero también de ser como tal reconocida por el otro,
cuando se sabe que lo que está interdicto para el niño es hacer el propio deseo. Dejar
de ser el objeto de las atenciones de los padres, más bien dejar de ser el objeto que los
liga para aceptar caminar hacia el propio destino, en el paso que vincitoria no logra
Vega, Maria Fernanda

hacer, y del cual la angustia la aleja, y del que solo ahora pueda comenzar a
interrogarse.
La profesional traduce cada vez su queja en términos de síntomas del sujeto, no pasa
mucho tiempo antes que surja la angustia en el discurso de vincitoria al asistir a la
sesión. En efecto, a partir de ese momento cambia el tono, la tensión y el ritmo del
discurso de vincitoria. Se precipita, entonces, a hablar de sí misma: se siente incapaz
de hacer cualquier cosa, no logra dedicarse a nada con atención, se siente una nulidad,
pasa de la más absoluta pasividad a la violencia, es siempre particularmente mala con
los que exigen algo de ella. Así el discurso ha cambiado y revela que la mercancía que
trataba de vender como su modo de alcanzar un ideal - la absoluta pasividad por una
tranquilidad absoluta- no era otra cosa que una posición de resto en el mundo.
Era su posición para no enfrentar al mundo y los nuevos objetos sexuales, que se le
presentan. Una posición que le evita considerar a su madre como una mujer tocada por
el deseo, y dirigir su amor hacia el padre en cuanto interdicto.
Entonces se da cuenta que su depresión es la consecuencia de un rechazo del deseo
del otro, de su carencia de sujeto frente al deseo, prisionera de la idea de un posible
estado de bienestar engañoso que el otro podría brindar.
La cosa más terrible para vincitoria es cuando algo queda sin respuesta, cuando no
hay un saber que cierra la pregunta. Y si hay algo que presenta la cuenta de lo
imposible es seguramente el enigma de la sexualidad y de la sexuación.
Vincitoria comienza a darse cuenta que su estrategia, basada en los objetos de
consumo, como la televisión, le molesta, se siente fastidiada y percibe que anula en
ella todo deseo. Partiendo de la idea que estos objetos privilegiados hubieran tenido
que funcionar como antídotos contra la supuesta depresión, vincitoria percibe
finalmente que el objeto de consume logra, en cambio, bloquearla en esa posición. Se
da cuenta porque ya está atrapada por un cierto deseo de venir a hablar al analista y de
descubrir algunas cosas de ella misma.
Naturalmente, en los momentos de dificultad, es decir, siempre donde un no-saber
hace sentir su presencia, no deja de ponerme a prueba. Al inicio, diciendo que de
todos modos, venir a verme no la hace ir a escuela; más adelante cuando por propia
decisión vuelve a la escuela, haciendo notar que al día siguiente no había asistido. Ella
Vega, Maria Fernanda

encuentra siempre del analista una respuesta clara, precisa y sonriente sobre el hecho
de que no es una preocupación mía el que vaya o no a la escuela. Más adelante pondrá
en acto la misma estrategia con las sesiones: de vez en cuando, cuando se aproxima un
punto nodal de su cuestión. Vincitoria no viene a consulta.
A si mismo, la madre era quien llamaba por teléfono para pedir una nueva cita para la
hija o para expresar su preocupación y pedirme que le diera indicaciones sobre cómo
debía comportarse, la profesional, sin embargo, le pedía a silviana que comunicara a
vincitoria que ella era quien decía llamar para pedir su visita.
En resumen, se pone así de relieve el punto crucial con el cual vincitoria se las tiene
que ver: renuncia al hecho de que su madre es solamente una madre. Es importante
señalar, que desde que se ha establecido la transferencia con la analista Vincitoria no
deja de situarla entre ella y su madre. Por una parte, cuando no acude a la escuela o
cuando no asiste a la sesión, me pone a prueba para comprobar si la analista “le ruega
con asistencia” como hace su madre, regresando a sesión cada vez que no la encuentra
en aquel lugar donde me espera.
En este punto Vincitoria lleva a sesión una cuestión que la atormenta y que hasta ese
momento le había confiado sólo a su madre: ¿a partir de que? ¿puede entender si es
una mujer? admirar a otras mujeres ¿es normal o no? Momento de desplazamiento en
el cual la pregunta infantil sobre el deseo de la madre, se sustituye por otra sobre el
querer de una mujer. Esta pregunta ha podido encontrar un lugar en su palabra, de la
cual vincitoria es llevada a responsabilizarse de su enunciación, realizando al mismo
tiempo la experiencia de lo imposible de decir.
En conclusión la terapia operó mediante abordar el operar de la relación con la madre
con el tacto suficiente que permitiese que fuese soportable el dejar ir a su hija. En la
última llamada telefónica que ha recibido la analista, la madre de vincitoria le ha
informado que comenzará un análisis.

Common questions

Con tecnología de IA

Higher psychological functions differ in that they are marked by voluntariness, conscious control, and social origins as opposed to the automatic, environmentally determined nature of elementary functions. This difference highlights the importance of social interaction and cultural mediation in cognitive development. Educational practices must therefore focus on creating environments where students engage with cultural tools and participate in socially mediated activities, facilitating the development of advanced cognitive capabilities beyond mere rote learning .

Internalization involves transforming external, socially mediated processes into internal psychological operations, essential for the development of higher functions. It occurs as individuals interact within their socio-cultural environment, gradually assimilating cultural tools and symbols. These tools help convert basic external interactions into sophisticated, internal cognitive processes. This shift allows individuals to regulate behaviors and thoughts consciously, emphasizing the transformative power of cultural participation in cognitive development .

Mediation plays a crucial role in Vygotsky's framework as it encompasses the use of psychological tools or signs, like language or educational discourse, that enable individuals to control their own and others' activities. Mediation marks the shift to higher psychological functions, characterized by voluntary, conscious processes rooted in social interactions. These interactions facilitate the internalization of cultural tools, transforming basic functions and highlighting the essential integration of social contexts in psychological development .

Vygotsky conceptualizes development as a complex interplay where biological factors provide foundational elements that are transformed by social interactions and cultural contexts into higher psychological functions. While biological factors are crucial at early stages, Vygotsky emphasizes that they become insufficient in explaining psychological phenomena as development progresses, with social factors gaining primacy. This shift necessitates an understanding of development as dynamically influenced by cultural tools that extend and refine innate abilities into sophisticated cognitive processes .

The 'sociohistorical' perspective in Vygotskian theory emphasizes that psychological functions develop not just within social contexts, but through historical processes that shape these contexts. Unlike common interpretations of social factors that may focus on immediate social interactions, the sociohistorical approach considers the cumulative, transgenerational influence of cultural transformations on cognition. This highlights the dynamic, evolving interaction between individuals and their environment, underscoring the historical depth in understanding psychological development .

Vygotsky's concept of 'qualitative leaps' refers to revolutionary changes that mark inflection points in the nature of development, where fundamental shifts require new explanatory principles. These leaps are characterized by changes in mediation forms, moving from biological to primarily social factors, as new forces affect development, rendering previous explanatory principles insufficient. This highlights the dynamic and transformative nature of human psychological processes, demanding a historical and multifaceted approach across filogenetic, sociohistorical, and ontogenic domains .

Vygotskian theory posits that speech and thought are initially separate systems that converge through social interaction and cultural mediation. Speech, initially social, becomes internalized to support complex thought processes, challenging previous theories which often viewed them as parallel or independent. This interconnectedness underscores the dialogic nature of cognitive development, highlighting the role of language as a mediatory tool integrating social influences into individual cognitive structures .

Vygotsky distinguishes natural development, which involves primary psychological functions determined by the natural environment and does not require conscious realization, from cultural development, which transforms these into higher psychological functions characteristic of human cognition. This distinction emphasizes the role of social and cultural interactions in shaping advanced psychological processes. The interaction with cultural tools and symbols fundamentally alters cognitive functions, requiring integration of social and historical contexts into the psychological study .

Vygotsky's concept of a 'historical study' influences psychological analysis by asserting that understanding human development requires a focus on historical, social, and cultural contexts. Psychological processes are products of historical evolution, shaped by changing mediation forms and qualitative shifts in development. This approach critiques static, reductionist views, instead suggesting that dynamics of social change and historical progress are integral to understanding cognitive and behavioral phenomena .

The 'Zone of Proximal Development' (ZPD) reframes traditional views by focusing on what a child can achieve with guidance rather than independently, which traditional models emphasize. The ZPD underscores the interplay between learning and development, positing that effective learning anticipates and stimulates development through interactions in which cultural tools are mediated by more capable peers or adults. This collaborative dynamic highlights learning as a social, interactive process vital for cognitive advancement .

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