1.- Precise la diferencia entre acción penal pública y acción penal privada.
Desarrolle
un ejemplo en cada caso e identifique las normas que le dan sustento.
La principal diferencia entre la acción penal privada y acción penal pública radica
principalmente en el tipo de delitos cometidos y también en quienes pueden o no iniciar un
proceso penal.
En el caso de la acción penal pública: el 2 de enero de 1930 se promulgó el Código de
Procedimientos en Materia Criminal. En su artículo 2 se precisó con suma claridad que el
ejercicio de la acción penal era pública, siendo asumida por el Ministerio Fiscal.
Su organización, constitución, competencias y prohibiciones fue encomendaba al Ministerio de
Justicia. Este ejercía el control sobre los integrantes del Ministerio Público o Ministerio Fiscal
como se le denominaba; traducido en pocas palabras, se podría entender que es iniciada por el
Estado, el cual lo realiza mediante el Ministerio Público o también la Fiscalía.
En el ejercicio publico, se ejerce el derecho a iniciar un proceso, sea por la autoridad pública
encargada de tal función: El Ministerio Público
Es pública porque va dirigida al estado para hacer valer un derecho, como es la aplicación de la
Ley penal. Está dirigida a satisfacer un interés colectivo, restaurar el orden social perturbado
por el delito. El único que puede atender esta pretensión es el estado, que tiene el monopolio
del ius punendi. Debe precisarse que cuando se dice que la acción penal es pública o privada se
comete un error, pues la acción, en cuanto se dirige al estado, siempre es pública; lo que varía
es su ejercicio, que puede ser público o privado.
El ejercicio público de la acción penal absoluta (artículo 1, inciso 1) del NCPP – 2004)
corresponde a los casos de los delitos de persecución publica y el titular es el Ministerio
Público. Esta forma de ejercicio de acción penal tiene su fundamento en el principio oficial, que
consiste en la asignación de la potestad de acción a una institución pública. En nuestro sistema
jurídico, la Constitución del estado de 1993 en el su artículo 159 inciso 5, asigna la potestad de
la acción penal pública al Ministerio Público. El Ministerio Público, ejerce la acción penal de
oficio, a petición del agraviado, del perjudicado por el delito, o de cualquier ciudadano.
Una vez iniciado el proceso penal, sólo puede concluir con la sentencia condenatoria o
absolutoria o un auto de sobreseimiento. No hay posibilidad de desistimiento o de transacción,
excepto en los procesos iniciados por ejercicio privado de la acción penal o en los casos en que
se aplican los criterios de oportunidad.
En el caso de la acción penal privada: La legitimación activa corresponde al ofendido, y la forma
de ejercicio es mediante la querella. El ofendido es el titular del bien o interés tutelado por la
norma penal transgredida, por el sujeto pasivo del delito -el perjudicado, en cambio, es quien
sufre en su esfera patrimonial los efectos nocivos de la acción delictuosa, convirtiéndose en
acreedor o titular de la pretensión civil de resarcimiento— (artículo 94.1 CPP). Al agraviado -
ofendido o perjudicado- se le debe realizar el denominado ofrecimiento de acciones, según el
artículo 95,2 CPP. En este caso la víctima tiene la facultad de iniciar o no el proceso, además
que puede desistir en cualquier momento.
En estos casos el Estado no se limita a conceder al ofendido el poder jurídico de requerir la
actuación de la ley penal, sino que le acuerda un derecho que condiciona y enerva por
completo la potestad pública. La acción procesal le es concedida porque es el único medio de
hacer valer el derecho sustancial que la ley le confiere: el derecho de provocar la represión con
exclusión de otra persona [Vélez Mariconde] .
Ejemplo de la acción penal publica: en caso de que sucedió un homicidio, un hombre mato con
un arma de fuego a otro. La fiscalía debe y puede investigar de oficio, es decir, sin la necesidad
de una querella o denuncia de por medio por el tipo de delito.
Ejemplo de la acción penal privada: en el caso de que mujer este difamando a su ex esposo. La
fiscalía no interviene ya que la acción debe ser tramitada directamente por el agraviado por la
naturaleza del delito.