0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas1 página

Reflexiones sobre la vida y la identidad

El poema evoca recuerdos de la infancia y juventud del hablante, reflejando una vida llena de nostalgia y experiencias diversas. A través de metáforas y reflexiones, se expresa una ambición personal y una conexión con su interior. Al final, se aborda la inevitabilidad de la muerte y la aceptación de su destino.

Cargado por

Yuna 24
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas1 página

Reflexiones sobre la vida y la identidad

El poema evoca recuerdos de la infancia y juventud del hablante, reflejando una vida llena de nostalgia y experiencias diversas. A través de metáforas y reflexiones, se expresa una ambición personal y una conexión con su interior. Al final, se aborda la inevitabilidad de la muerte y la aceptación de su destino.

Cargado por

Yuna 24
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RETRATO

Mi infancia son recuerdos de un parque de patos


y una sala repleta de estatuas de mármol;
mi juventud, un sinfín de meses en tierras del Oriente;
mi historia, recuerdos nostálgicos que rebosan de gente.

Ni un Tom, ni un Jerry he sido


-ya conocéis mi sutil indiferencia-
más recibí la caja de Pandora,
y retuve cuanto pude mis ganas de abrirla.

Hay en mis venas horchata de chufa valenciana,


pero mi calmada expresión surge pasada la tormenta
y, más que una mujer al uso que sabe su doctrina,
soy, de manera subjetiva y misteriosa, ambiciosa.

Desdeño los murmullos de un arroyo


y el zumbido de las abejas en primavera.
A distinguir me paro las melodías del ruiseñor,
y escucho simplemente un silbido tranquilizador.

Converso con la sombra dentro mía


-quien habla tranquilo desea gritar en su interior-;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el éxito de la reflexión.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.


A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,


y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis vestido con mi liviano conjunto,
casi flotando, como las medusas del mar.

También podría gustarte