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Procesos Constitucionales: Habeas Corpus y Amparo

El documento establece las disposiciones generales para los procesos de habeas corpus, amparo, habeas data y cumplimiento, con el objetivo de proteger derechos constitucionales individuales y colectivos. Se detallan los requisitos para la presentación de demandas, la defensa pública, y las causales de improcedencia, así como las medidas cautelares que pueden ser solicitadas. Además, se especifica el procedimiento para la tramitación de estos procesos y las responsabilidades de los agresores en caso de violación de derechos.

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Procesos Constitucionales: Habeas Corpus y Amparo

El documento establece las disposiciones generales para los procesos de habeas corpus, amparo, habeas data y cumplimiento, con el objetivo de proteger derechos constitucionales individuales y colectivos. Se detallan los requisitos para la presentación de demandas, la defensa pública, y las causales de improcedencia, así como las medidas cautelares que pueden ser solicitadas. Además, se especifica el procedimiento para la tramitación de estos procesos y las responsabilidades de los agresores en caso de violación de derechos.

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TÍTULO I: PROCESOS DE HABEAS CORPUS, AMPARO, HABEAS DATA Y

CUMPLIMIENTO

CAPÍTULO I: DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1. Finalidad de los procesos

Los procesos a los que se refiere el presente título tienen por finalidad proteger los
derechos constitucionales, ya sean de naturaleza individual o colectiva, reponiendo las
cosas al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
constitucional, o disponiendo el cumplimiento de un mandato legal o de un acto
administrativo.

Si luego de presentada la demanda, cesa la agresión o amenaza por decisión


voluntaria del agresor, o si ella deviene en irreparable, el juez, atendiendo al agravio
producido, declarará fundada la demanda precisando los alcances de su decisión,
disponiendo que el emplazado no vuelva a incurrir en las acciones u omisiones que
motivaron la interposición de la demanda, y que si procediere de modo contrario se le
aplicarán las medidas coercitivas previstas en el artículo 27 del presente código, sin
perjuicio de las responsabilidades que correspondan.

Artículo 2. La demanda

En los procesos de habeas corpus, la demanda puede presentarse por escrito o


verbalmente, en forma directa o por correo, a través de medios electrónicos de
comunicación u otro idóneo. Cuando se trata de una demanda verbal, se levanta acta
ante el juez o secretario, sin otra exigencia que la de suministrar una sucinta relación
de los hechos.

En los procesos de amparo, habeas data y de cumplimiento, la demanda se presenta


por escrito y deberá contener cuando menos, los siguientes datos y anexos:

1) La designación del juez ante quien se interpone;

2) el nombre, identidad y domicilio procesal del demandante;

3) el nombre y domicilio del demandado;

4) la relación numerada de los hechos que hayan producido, o estén en vías de


producir la agresión del derecho constitucional;

5) los derechos que se consideran violados o amenazados;

6) el petitorio, que comprende la determinación clara y concreta de lo que se pide;

7) la firma del demandante o de su representante o de su apoderado, y la del


abogado.

En ningún caso, la demanda podrá ser rechazada por el personal administrativo del
juzgado o sala correspondiente.

En los lugares donde predominan el quechua, el aimara y demás lenguas aborígenes,


la demanda escrita o verbal podrá ser interpuesta en estos idiomas.

Artículo 3. Turno
El inicio de los procesos constitucionales se sujetará a lo establecido para el turno en
cada distrito judicial, salvo en los procesos de habeas corpus donde los jueces
constitucionales se rigen por sus propias reglas de competencia.

Si el demandante conoce, antes de demandar o durante el proceso, que el funcionario


contra quien dirige la demanda ya no ocupa tal cargo, puede solicitar al juez que este
no sea emplazado con la demanda.

Artículo 4. Defensa pública

En los procesos de habeas corpus, amparo, habeas data y de cumplimiento, el


demandante que no cuenta con los recursos económicos suficientes o se encuentra en
estado de vulnerabilidad, puede recurrir a la defensa pública, y, si la hubiere, a la
especializada en defensa constitucional y derecho procesal constitucional.

Artículo 5. Representación procesal del Estado

La defensa del Estado o de cualquier funcionario o servidor público está a cargo del
procurador público o del representante legal respectivo, quien deberá ser emplazado
con la demanda. Además, debe notificarse con ella a la propia entidad estatal o al
funcionario o servidor demandado, quienes pueden intervenir en el proceso. Aun
cuando no se apersonaren, se les debe notificar la resolución que ponga fin al grado.
Su no participación no afecta la validez del proceso.

En los procesos constitucionales contra resolución judicial no se notifica ni se emplaza


con la demanda a los jueces o magistrados del Poder Judicial.

El procurador público, antes de que el proceso sea resuelto en primer grado, está
facultado para poner en conocimiento del titular de la entidad su opinión profesional
motivada cuando considere que se afecta el derecho constitucional invocado.

Artículo 6. Prohibición de rechazo liminar

De conformidad con los fines de los procesos constitucionales de defensa de derechos


fundamentales, en los procesos constitucionales de habeas corpus, amparo, habeas
data y de cumplimiento no procede el rechazo liminar de la demanda.

Artículo 7. Causales de improcedencia

No proceden los procesos constitucionales cuando:

1. Los hechos y el petitorio de la demanda no están referidos en forma directa al


contenido constitucionalmente protegido del derecho invocado.

2. Existan vías procedimentales específicas, igualmente satisfactorias, para la


protección del derecho constitucional amenazado o vulnerado, salvo cuando se trate
del proceso de habeas corpus.

3. El agraviado haya recurrido previamente a otro proceso judicial para pedir tutela
respecto de su derecho constitucional.

4. No se hayan agotado las vías previas, salvo en los casos previstos por este código
y en el proceso de habeas corpus.

5. Cuando haya litispendencia por la interposición de otro proceso constitucional.


6. Si se trata de conflictos constitucionales surgidos entre los poderes del Estado o de
entidades de la administración pública entre sí. Tampoco procede entre los gobiernos
regionales, locales o de ellos entre sí ni contra el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo
y el Poder Judicial interpuesto por un gobierno local, regional o entidad pública alguna.
En estos casos, la controversia se tramita por la vía de los procesos de
inconstitucionalidad o de competencia, según corresponda.

7. Ha vencido el plazo para interponer la demanda, con excepción del proceso de


habeas corpus.

Artículo 8. Procedencia frente a actos lesivos basados en normas

Cuando se invoque la amenaza o violación de actos que tienen como sustento la


aplicación de una norma incompatible con la Constitución, la sentencia que declare
fundada la demanda dispondrá, además, la inaplicabilidad de la citada norma.

Artículo 9. Procedencia respecto de resoluciones judiciales

El amparo procede respecto de resoluciones judiciales firmes dictadas con manifiesto


agravio a la tutela procesal efectiva, que comprende el acceso a la justicia y el debido
proceso. Es improcedente cuando el agraviado dejó consentir la resolución que dice
afectarlo.

El habeas corpus procede cuando una resolución judicial firme vulnera en forma
manifiesta la libertad individual y la tutela procesal efectiva.

Se entiende por tutela procesal efectiva aquella situación jurídica de una persona en la
que se respetan, de modo enunciativo, sus derechos de libre acceso al órgano
jurisdiccional, a probar, de defensa, al contradictorio e igualdad sustancial en el
proceso, a no ser desviado de la jurisdicción predeterminada ni sometido a
procedimientos distintos de los previstos por la ley, a la obtención de una resolución
fundada en derecho, a acceder a los medios impugnatorios regulados, a la
imposibilidad de revivir procesos fenecidos, a la actuación adecuada y temporalmente
oportuna de las resoluciones judiciales y a la observancia del principio de legalidad
procesal penal.

Artículo 10. Procesos constitucionales durante los regímenes de excepción

Los procesos constitucionales no se suspenden durante la vigencia de los regímenes


de excepción. Cuando se interponen en relación con derechos suspendidos, el órgano
jurisdiccional examinará la razonabilidad y proporcionalidad del acto restrictivo,
atendiendo a los siguientes criterios:

1) Si la demanda se refiere a derechos constitucionales que no han sido suspendidos;

2) si tratándose de derechos suspendidos, las razones que sustentan el acto restrictivo


del derecho no tienen relación directa con las causas o motivos que justificaron la
declaración del régimen de excepción; o,

3) si tratándose de derechos suspendidos, el acto restrictivo del derecho resulta


manifiestamente innecesario o injustificado atendiendo a la conducta del agraviado o a
la situación de hecho evaluada sumariamente por el juez.
La suspensión de los derechos constitucionales tendrá vigencia y alcance únicamente
en los ámbitos geográficos especificados en el decreto que declara el régimen de
excepción.

Artículo 11. Notificaciones

Todas las resoluciones se notifican a la casilla electrónica. Si por alguna circunstancia


razonable, al demandante no le es posible fijar la casilla electrónica, podrá optar por
otros medios telemáticos o si prefiere se le notificará a su dirección domiciliaria.

El plazo se inicia a partir de los dos días posteriores a la notificación en la casilla


electrónica o medio telemático por el que se optó; o desde el día siguiente de su
notificación en la dirección domiciliaria.

Artículo 12. Tramitación de los procesos constitucionales de amparo, habeas


data y de cumplimiento

En los procesos de amparo, habeas data y de cumplimiento, interpuesta la demanda


por el agraviado el juez en el término de quince días hábiles, bajo responsabilidad,
señala fecha y hora para la audiencia única que tendrá lugar en un plazo máximo de
treinta días hábiles. Al mismo tiempo emplaza al demandado para que conteste la
demanda en el plazo de diez días hábiles.

En el escrito de contestación de la demanda, el emplazado acompaña sus medios


probatorios y contradice los presentados por el demandante. Asimismo, deduce las
excepciones que considere oportunas.

El juez pone en conocimiento del demandante el escrito de contestación a su


demanda para que en la audiencia única alegue lo que crea oportuno. Entre esta
notificación y el día de los alegatos debe mediar por lo menos diez días calendario.

En la audiencia única, el juez oye a las partes y si se ha formado juicio pronuncia


sentencia en el acto o, en caso contrario, lo hace en el plazo indefectible de diez días
hábiles.

Las partes pueden solicitar copia de los audios y videos de la audiencia pública.

Si con el escrito que contesta la demanda, el juez concluye que esta es improcedente
o que el acto lesivo es manifiestamente ilegítimo, podrá emitir sentencia prescindiendo
de la audiencia única.

Artículo 13. Ofrecimiento de medios probatorios. Oportunidad y valoración

En los procesos constitucionales los medios probatorios se ofrecen con la interposición


de la demanda y en el escrito de contestación. Sólo son procedentes aquellos que no
requieren actuación, lo que no impide la realización de la actuación de las pruebas que
el juez considere indispensables, sin afectar la duración del proceso. El juez puede
ordenar a petición de parte la exhibición de los documentos que se hallen en poder de
dependencias estatales, bajo responsabilidad. En este último caso no se requerirá
notificación previa. Los medios probatorios se valoran de manera conjunta al momento
de emitir sentencia.

Los medios probatorios que acreditan hechos trascendentes para el proceso pueden
ser admitidos por el juez a la controversia principal o a la cautelar, siempre que no
requieran actuación, incluso si la prueba se conoce o se produce con posterioridad a la
demanda, pero bajo ningún motivo después de realizada la audiencia única. Si la
prueba es posterior a la audiencia única, la parte la hará valer en segunda instancia o,
de ser el caso, ante el Tribunal Constitucional.

Artículo 14. Integración de decisiones

Los jueces y el Tribunal Constitucional integran las decisiones cuando se haya


producido alguna omisión. Pueden igualmente subsanar la nulidad en que se hubiere
incurrido.

La ausencia de notificación a quien debe emplazarse o de la citación para la vista de la


causa a quien se haya apersonado a la instancia, determinará la nulidad del proceso.
En los demás casos en los que existan vicios procesales el juez debe subsanarlos.

Artículo 15. Cosa juzgada

En los procesos constitucionales solo adquiere la autoridad de cosa juzgada la


decisión final que se pronuncie sobre el fondo.

Artículo 16. Procedimiento para la represión de actos homogéneos

Si sobreviniera un acto sustancialmente homogéneo al declarado lesivo en un proceso


de habeas corpus, amparo, habeas data o de cumplimiento, podrá ser denunciado por
la parte interesada ante el juez de ejecución.

Efectuado el reclamo, el juez resuelve previo traslado a la otra parte por el plazo de
tres días. La resolución es apelable sin efecto suspensivo.

La decisión que declara la homogeneidad amplía el ámbito de protección del amparo,


incorporando y ordenando la represión del acto represivo sobreviniente.

Artículo 17. Responsabilidad del agresor

Cuando exista causa probable de la comisión de un delito, el juez, en la sentencia que


declara fundada la demanda en los procesos tratados en el presente título, dispondrá
la remisión de los actuados al fiscal penal que corresponda para los fines pertinentes.
Esto ocurrirá, inclusive, cuando se declare la sustracción de la pretensión y sus
efectos, o cuando la violación del derecho constitucional haya devenido en irreparable,
si el juez así lo considera.

Tratándose de autoridad o funcionario público, el juez penal podrá imponer como pena
accesoria la destitución del cargo.

El haber procedido por orden superior no libera al ejecutor de la responsabilidad penal,


civil o administrativa por el agravio cometido. Si el responsable inmediato de la
violación fuera una de las personas comprendidas en el artículo 99 de la Constitución
Política del Estado, se dará cuenta inmediata a la Comisión Permanente del Congreso
de la República para los fines consiguientes.

CAPÍTULO II: MEDIDA CAUTELAR

Artículo 18. Medidas cautelares


Se pueden conceder medidas cautelares y de suspensión del acto violatorio en los
procesos de amparo, habeas data y de cumplimiento.

La medida cautelar solo debe limitarse a garantizar el contenido de la pretensión


constitucional, teniendo en cuenta su irreversibilidad, el orden público y el perjuicio que
se pueda ocasionar. El juez, atendiendo a los requisitos dicta la medida cautelar sin
correr traslado al demandado. La ejecución dependerá del contenido de la pretensión
constitucional intentada y del adecuado aseguramiento de la decisión final, a cuyos
extremos deberá limitarse. El juez puede conceder la medida cautelar en todo o en
parte.

Tratándose de medidas cautelares respecto de procesos de selección de obras


públicas o de ejecución de estas, bajo sanción de nulidad, se notifica la solicitud
cautelar a la parte demandada para que haga valer su derecho en el plazo de diez
días hábiles. La Sala resuelve en el término de cinco días hábiles de formulada la
oposición.

La apelación solo es concedida sin efecto suspensivo; salvo que se trate de


resoluciones de medidas cautelares que declaren la inaplicación de normas legales
autoaplicativas, en cuyo caso la apelación es con efecto suspensivo.

Artículo 19. Requisitos para su procedencia

El juez para conceder la medida cautelar deberá observar que el pedido sea adecuado
o razonable, que tenga apariencia de derecho y que exista certeza razonable de que la
demora en su expedición pueda constituir un daño irreparable.

En todo lo no previsto expresamente en el presente código, es de aplicación supletoria


lo dispuesto en el Título IV de la Sección Quinta del Código Procesal Civil, con
excepción de los artículos 618, 621, 630, 636 y 642 al 672.

En todo lo no previsto expresamente en el presente código, es de aplicación supletoria


lo dispuesto en el Título IV de la Sección Quinta del Código Procesal Civil, con
excepción de los artículos 618, 630, 636 y 642 al 672.

Tampoco es de aplicación supletoria el artículo 621 del Código Procesal Civil, salvo
que se trate de procesos de selección de obras públicas o de ejecución de estas, a
que se refiere el último párrafo del presente artículo.

En los procedimientos de selección de obras públicas o de ejecución de estas, la


medida cautelar se acompaña de contra cautela, consistente en una carta fianza
solidaria, incondicionada, irrevocable y de realización automática a primer
requerimiento en favor del Estado, con una vigencia no menor de seis meses,
debiendo ser renovada por el tiempo que dure el proceso, y otorgada por una entidad
con clasificación de riesgo B o superior autorizada por la Superintendencia de Banca,
Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones o estar consideradas en
la última lista de bancos extranjeros de primera categoría que periódicamente publica
el Banco Central de Reserva del Perú.

El juez puede desestimar la medida cautelar si considera que el monto de la carta


fianza es insuficiente para garantizar la reparación de los daños y perjuicios que
puedan resultar de la medida.
Artículo 20. Conversión de la medida cautelar

La medida cautelar se extingue de pleno derecho cuando la resolución que concluye el


proceso ha adquirido la autoridad de cosa juzgada. Si la resolución final constituye una
sentencia estimatoria, se conservan los efectos de la medida cautelar, produciéndose
una conversión de pleno derecho de la misma en medida ejecutiva. Los efectos de
esta medida permanecen hasta el momento de la satisfacción del derecho reconocido
al demandante, o hasta que el juez expida una resolución modificatoria o extintiva
durante la fase de ejecución.

Si la resolución última no reconoce el derecho reclamado por el demandante, se


procede a la liquidación de costas y costos del procedimiento cautelar. El sujeto
afectado por la medida cautelar puede promover la declaración de responsabilidad. De
verificarse la misma, en modo adicional a la condena de costas y costos, se procederá
a la liquidación y ejecución de los daños y, si el juzgador lo considera necesario, a la
imposición de una multa no mayor de diez unidades de referencia procesal.

La resolución que fija las costas y costos es apelable sin efecto suspensivo; la que
establece la reparación indemnizatoria y la multa lo es con efecto suspensivo.

En lo que respecta al pago de costas y costos se estará a lo dispuesto por el artículo


28.

CAPÍTULO III: MEDIOS IMPUGNATORIOS

Artículo 21. Medios impugnatorios

La interposición de los medios impugnatorios, con excepción de la queja, no requieren


fundamentación, salvo en el proceso de habeas corpus si el apelante es la parte
demandada.

El demandante que impugna una resolución sustenta los agravios en la instancia


superior, conforme a los procedimientos establecidos por el presente código.

Artículo 22. Recurso de apelación

El recurso de apelación en los procesos constitucionales de habeas corpus, amparo,


habeas data y de cumplimiento procede contra las resoluciones que las partes
consideran que los agravia. Los plazos para impugnarlas son:

a) En el proceso de habeas corpus es de dos días hábiles.

b) En los procesos de amparo, habeas data y de cumplimiento es de tres días hábiles.

c) De forma excepcional, se permitirá la apelación por salto en casos de resoluciones


judiciales en proceso de ejecución de sentencia, cuando se verifique una inacción en
su ejecución o cuando se decida en contra de la protección otorgada al derecho
fundamental agredido y se desproteja los derechos fundamentales cuya protección ya
se otorgó.

No procede la apelación por salto cuando:

1) El cumplimiento de la sentencia comporte un debate sobre la cuantificación del


monto de la pensión de cesantía o jubilación, de los devengados o de los reintegros de
los intereses de las costas o de los costos.
2) El mandato de la sentencia constitucional cuya ejecución se pretende se establece
en forma clara y expresa que es de cumplimiento progresivo.

Artículo 23. Trámite del recurso de apelación

El recurso de apelación se tramita:

a) En el proceso de habeas corpus concedido el recurso de apelación el juez eleva los


autos al superior en el plazo de un día hábil. El superior jerárquico resuelve en el plazo
de cinco días hábiles. No hay vista de la causa, salvo que el demandante o el
favorecido la solicite.

b) En los procesos de amparo, habeas data y de cumplimiento, concedido el recurso


de apelación el juez eleva los autos al superior en el plazo de dos días hábiles. El
superior jerárquico fija día y hora para la vista de la causa en el plazo de cinco días
hábiles, sin necesidad de emitir auto de avocamiento. Notificado con la resolución que
fija día y hora para la vista de la causa, los abogados pueden solicitar informe oral
dentro de los tres días hábiles posteriores a la notificación. Realizada la vista de la
causa, el juez resuelve en el plazo de diez días hábiles.

c) En los supuestos de apelación por salto, en el caso de resoluciones en ejecución, el


juez eleva los autos al Tribunal Constitucional en el plazo improrrogable de dos días
hábiles. No se requiere audiencia para su resolución, por lo que el Tribunal
Constitucional resuelve en un plazo máximo de diez días hábiles contados desde su
programación respectiva.

Artículo 24. Recurso de agravio constitucional

Contra la resolución de segundo grado que declara infundada o improcedente la


demanda, procede recurso de agravio constitucional ante el Tribunal Constitucional,
dentro del plazo de diez días contados desde el día siguiente de notificada la
resolución. Concedido el recurso, el presidente de la sala remite al Tribunal
Constitucional el expediente dentro del plazo máximo de tres días, más el término de
la distancia, bajo responsabilidad.

En el Tribunal Constitucional es obligatoria la vista de la causa en audiencia pública.


Los abogados tienen derecho a informar oralmente si así lo solicitan. No se puede
prohibir ni restringir este derecho en ninguna circunstancia, bajo sanción de nulidad.

La sala remite al Tribunal Constitucional el expediente dentro del plazo de diez días
hábiles, bajo responsabilidad.

Artículo 25. Recurso de queja

El recurso de queja procede contra la resolución que deniega el recurso de agravio


constitucional. Se interpone ante el Tribunal Constitucional dentro del plazo de tres
días siguientes a la notificación de la denegatoria. El escrito deberá contener la
fundamentación correspondiente, anexando copia del recurso de agravio
constitucional y la resolución denegatoria. El recurso será resuelto dentro de los cinco
días hábiles. Si el Tribunal Constitucional declara fundada la queja, ordenará a la sala
el envío del expediente dentro del tercer día de oficiado, bajo responsabilidad.
Se permite el recurso de queja en caso se deniegue el recurso de apelación por salto
contra resoluciones en ejecución.

CAPÍTULO IV: ACTUACIÓN Y EJECUCIÓN DE SENTENCIAS

Artículo 26. Actuación de sentencia

La sentencia estimatoria de primer grado es de actuación inmediata si el juez estima


que no se generará una situación de irreversibilidad, ni se ocasionará daños
desproporcionados al demandado. Es independiente de la apelación que se
interponga contra ella y se solicita ante el juez que emitió la resolución.

La resolución que ordena la actuación inmediata de sentencia es inimpugnable y


mantiene su vigencia hasta que se emita resolución última y definitiva que pone fin al
proceso.

Artículo 27. Ejecución de sentencia

Las sentencias dictadas por los jueces constitucionales tienen prevalencia sobre las de
otros órganos jurisdiccionales. Para el cumplimiento de las sentencias y de acuerdo
con el contenido específico del mandato y la magnitud del agravio constitucional, el
juez debe:

1) Velar porque la sentencia se cumpla según sus propios términos, actuando con la
prudencia e imperatividad que las circunstancias del caso impongan. Si el demandado
no cumple con el mandato, el juez constitucional remite los actuados al Ministerio
Público para que actúe de acuerdo con sus atribuciones. También puede disponer el
inicio del procedimiento disciplinario de funcionarios y servidores públicos ante la
entidad que corresponda para su destitución.

2) Si el cumplimiento de la sentencia depende de varias voluntades, y si no se acata


en el plazo de cinco días hábiles, el juez remite los actuados al Ministerio Público para
que actúe de acuerdo con sus atribuciones. El Ministerio Público formula denuncia
penal contra el titular de la entidad y los que resulten responsables, pudiendo exigir su
prisión preventiva.

3) Si el cumplimiento de la sentencia depende de previsiones contenidas en el


presupuesto general de la República o presupuestos de entidades estatales, la parte
vencedora puede pedir al juez que modifique la ejecución material de la sentencia,
proponiendo una fórmula sustitutoria que cause igual satisfacción a su derecho
conculcado. El juez corre traslado del pedido y escucha a la parte vencida, decidiendo
lo que corresponda. Si el juez acepta la fórmula sustitutoria, debe emitirse un auto que
así lo establezca, el cual es impugnable con efecto suspensivo. La ejecución por
sustitución implica que el juez aduce los apremios a su logro y que deje sin efecto los
emitidos.

Para el cumplimiento de las sentencias, el juez puede optar, de oficio o a pedido de


parte, por otras medidas de ejecución como son la remoción, destrucción de cosas,
objetos o edificaciones, paralización de obras, entre otras técnicas de ejecución que el
juez considere necesarias, así como también cualquier otra decisión o medida que sea
proporcional y razonable para la preservación, restitución y protección de los derechos
constitucionales objeto del proceso.
En los procesos de habeas corpus las sentencias estimatorias las ejecuta el juez o la
sala que la expidió, sin necesidad de remitir los actuados al juzgado de origen.

Artículo 28. Costas y costos

Si la sentencia declara fundada la demanda, se impondrán las costas y costos que el


juez establezca a la autoridad, funcionario o persona demandada, salvo en los
supuestos de temeridad procesal. Si el proceso fuere desestimado por el juez, este
podrá condenar al demandante al pago de costas y costos cuando estime que incurrió
en manifiesta temeridad.

En los procesos de habeas corpus, amparo y de cumplimiento, el Estado solo puede


ser condenado al pago de costos. En los procesos de habeas data, el Estado está
exento de la condena de costas y costos.

En aquello que no esté expresamente establecido en el presente código, los costos se


regulan por los artículos 410 al 419 del Código Procesal Civil.

TÍTULO II: PROCESO DE HABEAS CORPUS

CAPÍTULO: I DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 29. Competencia

La demanda de habeas corpus se interpone ante el juez constitucional donde se


produjo la amenaza o afectación del derecho o donde se encuentre físicamente el
agraviado si se trata de procesos de detenciones arbitrarias o de desapariciones
forzadas.

Artículo 30. Competencia del juez de paz

Cuando la afectación de la libertad individual se realice en lugar distinto y lejano o de


difícil acceso de aquel en que tiene su sede el juzgado donde se interpuso la demanda
este dictará orden perentoria e inmediata para que el juez de paz del distrito en el que
se encuentra el detenido cumpla en el día, bajo responsabilidad, con hacer las
verificaciones y ordenar las medidas inmediatas para hacer cesar la afectación.

Artículo 31. Legitimación

La demanda puede ser interpuesta por la persona perjudicada o por cualquier otra en
su favor, sin necesidad de tener su representación. Tampoco requerirá firma del
letrado ni otra formalidad. También puede interponerla la Defensoría del Pueblo.

Artículo 32. Características procesales especiales del habeas corpus

El proceso de habeas corpus se rige también por los siguientes principios:

1) Informalidad: No se requiere de ningún requisito para presentar la demanda, sin


más obligación que detallar una relación sucinta de los hechos.

2) No simultaneidad: No existe otro proceso para salvaguardar los derechos


constitucionales que protege. No existen vías paralelas.

3) Actividad vicaria: La demanda puede ser presentada por el agraviado o cualquier


otra persona en su favor, sin necesidad de contar con representación procesal.
4) Unilateralidad: No es necesario escuchar a la otra parte para resolver la situación
del agraviado.

5) Imprescriptibilidad: El plazo para interponer la demanda no prescribe.

CAPÍTULO II: DERECHOS PROTEGIDOS

Artículo 33. Derechos protegidos

Procede el habeas corpus ante la acción u omisión que amenace o vulnere los
siguientes derechos que, enunciativamente, conforman la libertad individual:

1) La integridad personal y el derecho a no ser sometido a tortura o tratos inhumanos o


humillantes, ni violentado para obtener declaraciones.

2) El derecho a no ser obligado a prestar juramento ni forzado u obligado a declarar o


reconocer culpabilidad contra sí mismo, contra su cónyuge o conviviente, o sus
parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

3) El derecho a no ser exiliado sino por sentencia firme.

4) El derecho a no ser desterrado, expatriado o confinado por autoridad administrativa


por razones políticas, raciales, culturales, étnicas o por cualquier otra índole.

5) El derecho a no ser separado del lugar de residencia o expulsado del país sino por
mandato judicial o por aplicación de la ley correspondiente.

6) El derecho del extranjero, a quien se ha concedido asilo político, de no ser


expulsado al país cuyo gobierno lo persigue, o en ningún caso si peligrase su libertad
o seguridad por el hecho de ser expulsado.

7) El derecho de los nacionales o de los extranjeros residentes a ingresar, transitar o


salir del territorio nacional, salvo mandato judicial o aplicación de la ley
correspondiente.

8) El derecho a no ser detenido sino por mandato escrito y motivado del juez, o por las
autoridades policiales en caso de flagrante delito; o si ha sido detenido, a ser puesto
dentro de las 48 horas más el término de la distancia, a disposición del juzgado que
corresponda, de acuerdo con el acápite f) del inciso 24) del artículo 2 de la
Constitución, sin perjuicio de las excepciones que en él se consignan. En ningún caso
debe interpretarse que las 48 horas a las que se refiere el párrafo precedente o el que
corresponda según las excepciones constitucionales es un tope indispensable, sino el
máximo a considerarse a nivel policial.

9) El derecho a decidir voluntariamente prestar el servicio militar, conforme a la ley de


la materia.

10) El derecho a no ser detenido por deudas, salvo en el caso del delito de omisión de
asistencia familiar.

11) El derecho a no ser privado del documento nacional de identidad, así como de
obtener el pasaporte o su renovación dentro o fuera de la República.

12) El derecho a no ser incomunicado sino en los casos establecidos por el literal g)
del inciso 24) del artículo 2 de la Constitución.
13) El derecho a no ser sometido a esclavitud, servidumbre, explotación infantil o trata
en cualquiera de sus modalidades.

14) El derecho a ser asistido por un abogado defensor libremente elegido desde que
se es citado o detenido por la autoridad policial u otra, sin excepción.

15) El derecho a retirar la vigilancia del domicilio y a suspender el seguimiento policial,


cuando resulten arbitrarios o injustificados.

16) El derecho a la excarcelación de un procesado o condenado, cuya libertad haya


sido declarada por el juez.

17) El derecho a que se observe el trámite correspondiente cuando se trate del


procedimiento o detención de las personas, a que se refiere el artículo 99 de la
Constitución.

18) El derecho a no ser objeto de ejecución extrajudicial y/o desaparición forzada.

19) El derecho a la verdad, de conformidad con su reconocimiento jurisprudencial.

20) El derecho del detenido o recluso a no ser objeto de un tratamiento carente de


razonabilidad y proporcionalidad, respecto de la forma y condiciones en que cumple el
mandato de detención o la pena.

21) El derecho a la protección de la familia frente a actos de violencia doméstica.

22) El derecho a la defensa de los derechos constitucionales conexos con la libertad


individual.

CAPÍTULO III: PROCEDIMIENTO

Artículo 34. Trámite en caso de detención arbitraria

Tratándose de cualquiera de las formas de detención arbitraria y de afectación de la


integridad personal, el juez resolverá de inmediato. Para ello podrá constituirse en el
lugar de los hechos, y verificada la detención indebida ordenará en el mismo lugar la
libertad del agraviado, dejando constancia en el acta correspondiente y sin que sea
necesario notificar previamente al responsable de la agresión para que cumpla la
resolución judicial.

Artículo 35. Trámite en casos distintos

Cuando no se trate de una detención arbitraria ni de una vulneración de la integridad


personal, el juez podrá constituirse en el lugar de los hechos, o, de ser el caso, citar a
quien o quienes ejecutaron la violación, requiriéndoles expliquen la razón que motivó
la agresión, y resolverá de plano en el término de un día natural, bajo responsabilidad.

Si las circunstancias lo requieren, el juez dentro de 72 horas de admitida la demanda


fija fecha para la realización de audiencia única. Después de escuchar las alegaciones
de las partes, el juez, si se ha formado juicio, pronuncia sentencia en el acto o, en
caso contrario, lo hará en el plazo indefectible de tres días calendario.

Las partes pueden solicitar copia de los audios y videos de la audiencia pública.
La resolución podrá notificarse al agraviado, así se encontrare privado de su libertad.
También puede notificarse indistintamente a la persona que interpuso la demanda, así
como a su abogado, si lo hubiere.

Artículo 36. Trámite en caso de desaparición forzada

Sin perjuicio del trámite previsto en los artículos anteriores, cuando se trate de la
desaparición forzada de una persona, si la autoridad, funcionario o persona
demandada no proporcionan elementos de juicio satisfactorios sobre su paradero o
destino, el juez deberá adoptar todas las medidas necesarias que conduzcan a su
hallazgo, pudiendo incluso comisionar a jueces del distrito judicial donde se presuma
que la persona pueda estar detenida para que las practiquen. Asimismo, el juez dará
aviso de la demanda de habeas corpus al Ministerio Público para que realice las
investigaciones correspondientes.

Si la agresión se imputa a algún miembro de la Policía Nacional o de las Fuerzas


Armadas, el juez solicitará, además, a la autoridad superior del presunto agresor de la
zona en la cual la desaparición ha ocurrido, que informe dentro del plazo de
veinticuatro horas si es cierta o no la vulneración de la libertad y proporcione el
nombre de la autoridad que la hubiere ordenado o ejecutado, bajo expresa
responsabilidad en la declaración que pueda formularse.

Artículo 37. Normas especiales de procedimiento

Este proceso se somete además a las siguientes reglas:

1) No cabe recusación, salvo por el afectado o quien actúe en su nombre.

2) No caben excusas de los jueces ni de los secretarios.

3) Los jueces deberán habilitar día y hora para la realización de las actuaciones
procesales.

4) No interviene el Ministerio Público.

5) Se pueden presentar documentos cuyo mérito apreciará el juez en cualquier estado


del proceso.

6) El juez o la sala designará un defensor de oficio al demandante, si lo pidiera.

7) Las actuaciones procesales son improrrogables.

8) No hay vista de la causa, salvo que lo pida el demandante o el favorecido.

Artículo 38. Contenido de sentencia fundada

La resolución que declara fundada la demanda de habeas corpus dispondrá alguna de


las siguientes medidas:

1) La puesta en libertad de la persona privada arbitrariamente de este derecho; o

2) que continúe la situación de privación de libertad de acuerdo con las disposiciones


legales aplicables al caso, pero si el juez lo considerase necesario, ordenará cambiar
las condiciones de la detención, sea en el mismo establecimiento o en otro, o bajo la
custodia de personas distintas de las que hasta entonces la ejercían; o
3) que la persona privada de libertad sea puesta inmediatamente a disposición del juez
competente, si la agresión se produjo por haber transcurrido el plazo legalmente
establecido para su detención; o

4) que cese el agravio producido, disponiendo las medidas necesarias para evitar que
el acto vuelva a repetirse.

TÍTULO III: PROCESO DE AMPARO

CAPÍTULO I: DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 39. Legitimación

El afectado es la persona legitimada para interponer el proceso de amparo.

Artículo 40. Representación procesal

EI afectado puede comparecer por medio de representante procesal. No es necesaria


la inscripción de la representación otorgada.

Tratándose de personas no residentes en el país, la demanda será formulada por


representante acreditado. Para este efecto, será suficiente el poder fuera de registro
otorgado ante el cónsul del Perú en la ciudad extranjera que corresponda y la apostilla
de la firma del cónsul ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, no siendo necesaria
la inscripción en los Registros Públicos.

La Defensoría del Pueblo puede interponer demanda de amparo en ejercicio de sus


competencias constitucionales.

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