La administración de la tecnología de telecomunicaciones consiste,
principalmente, en operar, monitorizar, mantener y controlar los elementos
tecnológicos de una infraestructura, para que ésta funcione en
correspondencia a como fue diseñada, de acuerdo con los objetivos de la
organización a la que pertenece, y otorgue, además, valor a sus usuarios.
Administración de redes
De acuerdo con el modelo de referencia OSI (Open System Interconnection), la
transferencia de los datos inicia en la capa de aplicación, de una ubicación a
otra. Para que la transferencia se realice de forma correcta, se deben
proporcionar los recursos de red físicos y lógicos en forma oportuna y adecuada
a los requerimientos previamente establecidos. La transferencia puede tener
lugar dentro de un solo departamento, entre áreas de una organización o con
entidades externas por medio de redes privadas o Internet.
Si una red fue bien planeada, diseñada e implementada, y no cuenta con
personal capacitado ni organizado, su operación resultará muy difícil, por lo
que el administrador dedicará demasiado tiempo a resolver problemas
inmediatos y no podrá dedicar el suficiente a la planeación y organización de la
infraestructura, a fin de prevenir y predecir problemas; sólo actuará de forma
correctiva y no proactiva.
Si bien la planeación, diseño e implementación de una infraestructura son
actividades importantes que desarrolla un administrador, mantener el
funcionamiento óptimo de la misma es primordial y requiere conocer cómo
resolver los problemas que se presentan diariamente, decidir cuándo cambiar
alguna configuración de la red, cuándo actualizar un equipo, cómo integrar un
nuevo elemento, cuándo aumentar el ancho de banda, etc. El administrador
también debe considerar el continuo cambio tecnológico de los productos y
servicios que ofrece el mercado, así como las necesidades cambiantes de las
organizaciones que podrían integrarse a la infraestructura que hay que
administrar para satisfacer las necesidades de los usuarios, y que éstos
consideren a la red como un entorno confiable, rápido, actualizado y seguro,
independientemente de la tecnología que utilice.
Las tareas que realiza un administrador dependen del tipo de organización,
tamaño, número de usuarios, tipo de red y responsabilidades asignadas.
Principalmente son:
•Planeación
•Diseño
•Implementación
•Monitoreo
•Respuesta a fallas, seguimiento y solución
•Seguridad física y lógica
•Registro y control de usuarios
La administración de redes consta de dos áreas:
La administración de una red requiere de habilidades que permitan supervisar,
comprobar, monitorizar y controlar los diversos componentes de hardware y
software que la conforman, tanto locales como remotos. Para lograrlo se
requiere de una arquitectura de sistemas de administración de redes con los
siguientes elementos:
Modelo de administración ISO
La ISO (International Standarization Organization), Organización Internacional
para la Estandarización, creó un comité para generar un modelo para la
administración de una red. Se compone de cuatro submodelos:
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Modelo de organización
Describe los componentes de la administración de la red —administrador,
agentes, equipos— y las relaciones que tienen en la infraestructura instalada.
La forma en que interactúan da lugar a diferentes arquitecturas; su estructura
puede dividirse en dominios de administración por medio de políticas y
funciones.
Modelo de información
Estructura y almacena la información obtenida de los objetos de la red. El
almacenamiento se realiza en la base de datos denominada MIB (Management
Information Base), Base de Información de Administración. MIB utiliza la SMI
(Structure Information Base), Estructura de la Información de Administración,
para definir la sintaxis y semántica de la información.
Modelo de comunicación
Verifica la forma en que se comunican los datos de administración (agente-
proceso administrador). Considera los protocolos de transporte y aplicación
utilizados junto con los comandos y respuestas.
Modelo de funcionalidad
Direcciona las aplicaciones de administración de la red que se encuentran en el
NMS (Network Manager System), Sistema de Administración de la Red. Este
modelo se visualiza de arriba hacia abajo; está dividido en cuatro subcapas y
es considerado un estándar; además goza de gran aceptación entre los
fabricantes, ya que describe de forma útil los requerimientos de cualquier
sistema de administración de red. Este modelo incluye cinco áreas en la que se
divide la administración de redes, también denominadas FCAPS.
Funciones de FCAPS
Fallo (Fault)
Función:
• Detectar, registrar, notificar y solucionar los problemas que se presenten en
la red.
Procedimiento:
1. Determinar los síntomas del problema.
2. Aislar el problema.
3. Solucionar el problema.
4. Verificar la solución por medio de pruebas.
5. Registrar la detección y solución del problema.
Configuración (Configuration)
Función:
• Control, monitoreo y mantenimiento de las versiones de hardware y software
instaladas en los equipos.
• Control, monitoreo y mantenimiento de la configuración operativa de cada
uno de los dispositivos de red.
Contabilidad (Accounting)
Función:
• Mide los parámetros de utilización de los recursos de la red.
• Regula el uso de los recursos de los usuarios.
Rendimiento (Performance)
Función:
• Mide los parámetros de una red y sus recursos.
• Mantiene un nivel aceptable de desempeño.
Seguridad (Security)
Función:
• Controlar el acceso a los recursos de la red (dispositivos y servicios) de
acuerdo con las políticas de la organización.
Protocolos de administración
Un protocolo de red o de comunicación es un conjunto de convenciones y
normas que especifican cómo se lleva a cabo el intercambio de datos y
comandos, a fin de enviar y recibir información entre los elementos de una red.
Las especificaciones regulan el contenido, el formato de los datos, la velocidad
(emisor-receptor) y la gestión de errores a través de la red. Los protocolos más
comunes e importantes en la administración de redes son: