EXCEPCIONES
Excepciones a las exclusiones probatorias
Limitaciones o “correctivos” a la Regla de Exclusión
Como parte del curso contradictorio que ha tenido la ampliación de la regla, la
jurisprudencia estadounidense le ha introducido correctivos, de los cuales, dos son los más
relevantes.-
La Fuente Independiente
Esta excepción postula la admisibilidad de una prueba que ha sido obtenida por una fuente
independiente de la violación inicial. Es decir, que es admisible en el procedimiento la
prueba que ha sido obtenida lícitamente, con total independencia de la acción irregular
(irrazonable) realizada por los órganos de la persecución penal. Ello requiere establecer una
desconexión causal entre el acto irregular y la prueba de fuente independiente. El hallazgo
debe ser actual, no posible o probable.
El Descubrimiento Inevitable
De acuerdo con esta tesis, una prueba ilícita puede ser admitida y producir todos los efectos
jurídicos, si su descubrimiento habría sido inevitable por medios lícitos, por virtud de la
investigación en curso. Nótese que el hallazgo de la prueba se funda, no en un hecho actual,
sino sólo hipotético, de donde resulta que no puede postularse la certeza o inevitabilidad del
descubrimiento. Además, “parece poco feliz que como sostiene el juez Stevens en el mismo
caso, la responsabilidad de los órganos encargados de la persecución penal por la violación
de normas constitucionales se diluya a través de la especulación”.
La Regulación Legal. En nuestro caso, el tema de la prueba prohibida y la sanción
correspondiente se regula en el Código Procesal Penal. No hay, por lo menos de manera
general, contradicción, oscuridad o duda. El CPP es claro en cuanto al tratamiento que se le
debe dar a los elementos de prueba obtenidos por un medio prohibido. El arto. 183 delimita
la materia de lo que es la prueba prohibida, refiriéndose claramente a la violación en la
adquisición de prueba de los derechos constitucionales (derechos individuales), al mismo
tiempo que preceptúa su inadmisibilidad. Si como se desprende de una comprensión
sistemática de las normas del CPP, la expresión “prueba prohibida” (o como dice el arto.
183 “obtenida por un medio prohibido) se entiende como concepto genérico, que por tanto
comprende la fase de recepción y obtención de prueba, y la de su valoración, el arto. 186
constituye un complemento preciso de esta regulación. En efecto, mientras el 183 se ubica
en la fase de adquisición de la prueba prohibida, y establece de manera correspondiente su
inadmisibilidad, el 186 se ubica en la fase de valoración. “Todo elemento de prueba, para
ser valorado, debe haber sido obtenido por un procedimiento permitido…” Defecto
absoluto, por ello insubsanable y advertible aún de oficio, es un concepto que delimita
también con precisión la materia que comprende: inobservancia de los derechos y garantías
previstos por la constitución y los tratados internacionales, (se entiende que en materia de
derechos humanos). Arto. 283.
La claridad de nuestra legislación procesal, no llega, lamentablemente, al detalle que sería
deseable, para atajar cualquier interpretación judicial que pretendiera reducir su alcance.
Pero, apoyándonos en la tesis del “fruto del árbol venenoso” podemos entender que
cualquier prueba derivada del acto irregular es también ilícita. Si como queda establecido
en el arto. 183 CPP, al regular la inadmisibilidad, la materia de la prueba prohibida son las
violaciones de los derechos constitucionales, con motivo de la adquisición de prueba, se
excluye de la materia las violaciones meramente procedimentales. Hay que recordar que las
reglas que se refieren a la prueba prohibida, se caracterizan por proteger intereses
extraprocesales (Beling). Entiendo que las violaciones simplemente procedimentales,
pueden subsanarse en los términos que plantean los artos. 281 y 282. Estos tratan de la
actividad procesal defectuosa, que origina defectos relativos o subsanables. Distinto es
cuando se violan derechos previstos en la constitución o en los tratados internacionales
sobre derechos humanos, que, en términos del arto. 283 son defectos absolutos. Una tarea
interesante para el defensor es la delimitación práctica, de cuando una violación o defecto
como dice el arto 181, constituye solo una cuestión procedimental, o una violación de
derechos y garantías del imputado. Ello es relevante, sobre todo si se considera que el CPP,
es en cierto sentido el desarrollo del conjunto de derechos y garantías establecidos en la
constitución y tratados. No olvidar que el concepto general aplicable es si se puede o no
subsanar la violación cometida (defecto). En relación con la declaración del sindicado
existe en el código toda una sección para proteger sus derechos, con sanción de nulidad
(inutilidad) de su declaración para fundar cualquier decisión (arto.91). La advertencia sobre
la importancia de esa delimitación se entiende, si se considera que algunas violaciones
materialmente insubsanables, formalmente pueden constituir inobservancia de requisitos de
procedimiento. Finalmente me refiero a dos problemas observados en la práctica, en
relación con la prueba prohibida: el de la prueba que acredite la violación y el del
procedimiento para impugnarla: -
En cuanto al primero, habrá casos en que en el mismo informe policíaco aparezca la
violación de los derechos del sindicado. El procedimiento policíaco recurrente de detener
en el aeropuerto a los o las sospechosas de ser portadoras de droga en el sistema digestivo,
es en mi concepto, uno de ellos. En efecto, en estos casos se violenta la