Comunicación del Poder Judicial en Argentina
Comunicación del Poder Judicial en Argentina
La mayor parte de los Poderes Judiciales del país informa y mantiene una relación fluida con los medios de
comunicación. Después de que la Primera Conferencia Nacional de Jueces en 2006 resolviera poner punto final a las
dilaciones en la materia y se pasará de la discusión sobre informar o no a la práctica, la comunicación ganó
progresivamente espacio en la Justicia. La Justicia pasó de ser un concepto abstracto y ausente a uno concreto y
presente.
Cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación creó su Centro de Información Judicial aportó a la Justicia una visión
revolucionaria. El impacto hacia la sociedad fue tan grande como el que se produjo internamente.
La concepción de un Poder Judicial con capacidad para informar quebró no solo aquel principio de que los jueces
hablaban sólo a través de sus sentencias que muchos magistrados invocaban como una fórmula infalible que los
libraba de un deber republicano. Es que puso en el centro de la escena al ciudadano.
Este simple cambio de concepción de la Justicia sirvió para que se modificara el paradigma comunicacional. Ya no se
informa a un periodista, se informa a la sociedad.
El efecto de comunicar no se traduce solo en un mayor número de menciones del Poder Judicial en los medios.
Tampoco lo es un mayor prestigio individual. Hay un efecto no visible de la comunicación y es la reconstrucción de los
vínculos de confianza de la sociedad.
La comunicación es un proceso social y no tiene fórmulas infalibles. La comunicación con la sociedad evoluciona de
manera más acelerada y distinta a las leyes, y es un desafío para los magistrados lograr un equilibrio.
La República Argentina es un país con organización federal. Nuestro sistema institucional es similar al de Estados
Unidos y ello se refleja de una manera todavía más clara en el diseño de su régimen de administración de justicia. Es
importante, en esta instancia, describir el funcionamiento del Poder Judicial en lo que respecta a procedimientos.
La administración de justicia se realiza a través de la función judicial, actividad ejercida por el Poder Judicial que se
despliega en forma permanente, general, exclusiva y definitiva. Además, debe ser imparcial e independiente.
Mientras tanto, la misión de los magistrados o de los tribunales puede clasificarse de la siguiente manera:
Aplicar la ley general a los casos particulares, es decir, individualizar la norma abstracta.
Interpretar el contenido de la ley, haciéndola evolucionar para adaptarla a las nuevas circunstancias sociales y
políticas que la inevitable evolución histórica vaya presentando: una interpretación dinámica y no estática.
Crear una norma cuando no encuentre disposición en la ley ni en la costumbre y necesite resolver una
controversia determinada.
En la Justicia, suele haber distintos tipos de procedimiento: algunos son orales y otros escritos.
a. En los juicios en que el sistema es escriturario, están previstas dos instancias. La primera es atendida por un juez o
por un Tribunal Unipersonal. La segunda, que sólo se abre si se ataca la sentencia de primera instancia a través de
remedios procesales denominados recursos ordinarios (reposición, apelación), es atendida por tres jueces
(Cámaras de Apelación).
b. En los juicios orales, no hay dos instancias, sino que son de instancia única. En estos juicios orales, en contra de las
decisiones definitivas de las Cámaras, sólo corresponde articular recursos extraordinarios.
PODER JUDICIAL
En nuestro país, el Poder Judicial es ejercido por la Corte Suprema de Justicia y los jueces y tribunales de las diversas
instancias y jurisdicciones. Además, el Jurado de Enjuiciamiento y el Consejo de la Magistratura son organismos
permanentes del Poder Judicial. A continuación, veremos brevemente cuáles son sus principales componentes:
Corte suprema de justicia: Está conformada por nueve jueces. Es la cabeza del Poder Judicial de la Nación. Por
tanto, es la instancia jurídica final para los asuntos en los que tiene competencia originaria, pero también en
aquellas situaciones que plantean cuestiones de inconstitucionalidad.
Jura de enjuiciamiento: Órgano a cargo del juzgamiento de los jueces de los tribunales inferiores. Está formado
por nueve miembros: un ministro de la Corte Suprema, dos jueces de cámara, tres legisladores y tres abogados de
la matrícula federal.
Consejo de la magistratura: Tiene a cargo la elección de las ternas de los candidatos a magistrados. Realiza la
acusación de los magistrados ante el Jurado de Enjuiciamiento. Está integrado por trece miembros (Ley 26080 1):
tres jueces del Poder Judicial, seis legisladores, dos representantes de los abogados de la matrícula federal, un
representante del Poder Ejecutivo y un representante del ámbito científico y académico.
Tribunales nacionales: Son los órganos que tienen a cargo la administración de la justicia federal. En la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, los tribunales están organizados en una cámara y en distintos juzgados para cada una
de las materias. En las provincias, los tribunales nacionales tienen competencia para todos los asuntos federales. A
su vez, cada provincia tiene una organización judicial propia para ejercer la justicia ordinaria.
Ministerio publico: Se trata de un órgano independiente que tiene como objetivo promover la actuación de la
justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales de la sociedad. Actúa en coordinación con las demás
autoridades de la República. Se vincula con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Justicia, Seguridad y
Derechos Humanos. Se relaciona con el Poder Legislativo a través de una comisión bicameral.
Ministerio Público Fiscal: interviene en los procesos penales y civiles en las materias comercial, contencioso,
administrativa y laboral.
Ministerio Público de la Defensa: custodia los derechos y bienes de los menores e incapaces y los pobres y
ausentes. Es responsable y está a cargo del asesoramiento y la representación judicial de estas personas.
EL VOCERO JUDICIAL
En los tiempos que vivimos, la comunicación con los organismos judiciales debe ser el eje central para que la sociedad
esté informada y acceda a la verdad sobre los hechos en una investigación judicial. Teniendo en cuenta que las
decisiones judiciales son públicas y deben ser comunicadas, es necesaria la existencia de un “portavoz judicial”. La
función de este portavoz no debe ser únicamente la de informar, sino también la de educar en el derecho, explicando
a la sociedad a través de los medios de comunicación cuestiones complejas de derecho y enseñando cómo son los
distintos procesos judiciales. Como vimos en nuestro caso práctico, existe una necesidad de realizar una cierta labor
docente por parte de los magistrados, a través de los contactos con la prensa, que ayude a comprender temas
complicados jurídica o técnicamente para la sociedad. De esta manera, se mejora la relación de la prensa con la
Justicia y se asegura la mejor información de la ciudadanía.
│
├── Evolución en la Comunicación
│ ├── Antes: jueces solo hablaban por sus sentencias
│ ├── 2006: Conferencia Nacional de Jueces → impulso a la comunicación
│ ├── Creación del Centro de Información Judicial
│ ├── Cambio de paradigma: informar a la sociedad, no solo a periodistas
│
├── Funciones del Poder Judicial
│ ├── Resolver conflictos individuales o colectivos
│ ├── Declarar derechos en procesos sin controversia
│ ├── Ejecutar sentencias
│
├── Estructura del Poder Judicial
│ ├── Corte Suprema de Justicia → Máxima autoridad
│ ├── Jurado de Enjuiciamiento → Juzga jueces inferiores
│ ├── Consejo de la Magistratura → Selecciona magistrados y supervisa jueces
│ ├── Tribunales Nacionales → Justicia federal y ordinaria
│ ├── Ministerio Público
│ │ ├── Ministerio Público Fiscal → Actúa en procesos penales y civiles
│ │ ├── Ministerio Público de la Defensa → Protege derechos de menores y personas vulnerables
│
├── Tipos de Juicios
│ ├── Escriturarios → Dos instancias (juez y cámara de apelación)
│ ├── Orales → Instancia única, con posibilidad de recursos extraordinarios
│
└── El Vocero Judicial
├── Necesario para mejorar la comunicación con la sociedad
├── Explica procesos judiciales complejos
├── Fortalece la relación entre Justicia y prensa
├── Contribuye a la educación legal de los ciudadanos
4.2 LAS RELACIONES PÚBLICAS EN EL SISTEMA JUDICIAL
En nuestro país, luego del año 2003, los miembros de nuestro más alto tribunal han elaborado un plan estratégico de
comunicación, tendiente a garantizar la transparencia de la gestión, la publicidad de los actos de gobierno y el derecho
de acceso a la información pública.
Un hito fundamental fue la creación de la «Dirección de Comunicación Pública» -mediante acordada 9/12 – de la que
dependen el Centro de Información Judicial, la Dirección de Prensa y toda otra área vinculada a la política
comunicacional del Tribunal, como así también el desarrollo y creación del proyecto Gobierno Abierto.
Con posterioridad y mediante Acordada N°42/15 de fecha 22/12/2015, se decide suprimir dicha Dirección y se la
reemplaza por la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto para que lleve adelante la implementación integral
de la estrategia comunicacional de este Poder y transfiere a su órbita el Centro de Información Judicial y la Dirección
de Prensa y se disponer la creación de un área de Comunicación Internacional en la órbita de la Secretaría a los fines
de fomentar la integración regional e internacional.
Evolución de la estrategia de comunicación de la Corte Suprema de Justicia de Argentina a partir del año 2003, con el objetivo de garantizar la transparencia, la
publicidad de los actos de gobierno y el acceso a la información pública.
1. Creación de la Dirección de Comunicación Pública (Acordada 9/12)
o Se establece un organismo específico para gestionar la comunicación del Tribunal.
o De ella dependen:
Centro de Información Judicial (CIJ): Difunde noticias judiciales y fallos.
Dirección de Prensa: Maneja la comunicación con los medios.
Otras áreas vinculadas a la comunicación.
o Además, impulsa el desarrollo del proyecto Gobierno Abierto, orientado a la transparencia y la participación ciudadana.
2. Reemplazo por la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto (Acordada 42/15, 22/12/2015)
o Se disuelve la Dirección de Comunicación Pública.
o Se crea la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto, que absorbe las funciones anteriores.
o Se incorporan nuevas competencias, como la Comunicación Internacional, para fomentar la integración regional e internacional.
En resumen:
Desde 2003, la Corte Suprema buscó fortalecer su política de comunicación y transparencia. Primero con la Dirección de Comunicación Pública y luego, en 2015,
con la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto, que amplió funciones y agregó un enfoque internacional.
LOS PÚBLICOS
Una de las cuestiones centrales en las relaciones públicas es tener una valoración adecuada de los grupos que
circundan a la organización, institución u organismo en el que nos estemos desempeñando profesionalmente. Cuando
los mensajes que queremos hacer llegar van dirigidos a un público genérico, resulta difícil alcanzarlo porque no tiene
características definidas. En relaciones públicas se denominan públicos a aquellos grupos que, al tener intereses
comunes, resultan afectados por los actos y la política de una organización determinada. A estos grupos los pueden
clasificar de la manera que desarrollamos a continuación.
Internos: grupos de interés que están estrechamente vinculados a las actividades de la organización y que se
encuentran compenetrados fuertemente con su misión y generalmente militan en la organización. En nuestro caso
práctico, miembros de un público interno serían miembros de la Corte Suprema, abogados y magistrados que entienden el lenguaje jurídico y los términos
de las sentencias.
Mixtos: aquellos grupos de interés que, si bien no están estrechamente vinculados a las actividades de la
organización, tienen una relación de cercanía con su misión y objetivos y por lo tanto se ven directamente
afectados por lo que ocurre en ella. Un ejemplo podría ser el personal administrativo del Poder Judicial, que no dicta sentencias pero trabaja en
el entorno judicial.
Externos: son aquellos grupos cuya vinculación con la organización es indirecta y, por lo tanto, no se ven
inmediatamente afectados por lo que en ella acontece En el caso de la Corte Suprema, podrían ser ciudadanos en general, medios de
comunicación o empresas que eventualmente reciben información o resoluciones judiciales.
LA COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL
La comunicación institucional, siguiendo a las autoras Muriel y Rota (1980), es definida como “el sistema coordinador
entre la Institución y sus públicos que actúa para facilitar la consecución de los objetivos específicos de ambos, y a
través de ello contribuir al desarrollo estatal”. Al considerar a la comunicación institucional como un sistema, las
autoras quieren explicar que las partes afectan al todo y que toda acción tiene repercusiones en la organización
¿Cómo describe la Corte su política de comunicación? Busca expresar una política comunicacional abierta, orientada a
dar transparencia y difusión a las decisiones judiciales para acercar la Justicia a la sociedad, permitiendo que la misma
tenga acceso a la información y pueda controlar y opinar sobre la administración de justicia y hacer efectivo su
derecho a la información pública. Es decir, tiene en cuenta el efecto que tiene la comunicación y la información que
salga de la Corte Suprema en la ciudadanía y por ello instala una oficina de comunicación destinada a que
profesionales de la comunicación, junto con los actores internos de la organización, puedan llevar los mensajes a los
medios de la mejor manera posible.
La comunicación institucional, según Muriel y Rota (1980), es un sistema que coordina la relación entre una institución y sus públicos, facilitando el cumplimiento
de los objetivos de ambos y contribuyendo al desarrollo estatal.
¿Cómo aplica la Corte Suprema esta visión en su política comunicacional?
La Corte Suprema de Justicia de Argentina ha desarrollado una estrategia de comunicación abierta y transparente, con el propósito de:
Difundir las decisiones judiciales y acercar la Justicia a la sociedad.
Garantizar el derecho de acceso a la información pública, permitiendo que la ciudadanía se informe, opine y controle la administración de justicia.
Optimizar la relación con los medios de comunicación a través de una oficina especializada, en la que trabajan tanto comunicadores como actores
internos de la organización.
Principales acciones implementadas:
Creación de áreas especializadas en comunicación, como la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto.
Desarrollo del Centro de Información Judicial (CIJ), que difunde fallos y noticias del ámbito judicial.
Promoción del concepto de Gobierno Abierto, favoreciendo la transparencia y el acceso a datos judiciales.
En síntesis, la Corte Suprema asume la comunicación como un proceso estratégico que no solo informa, sino que también busca fortalecer la confianza pública en
el sistema judicial.
Las instituciones públicas son aquellas que pertenecen al Estado (sea nacional, provincial o municipal) y son
administradas por el gobierno. Se caracterizan por el ejercicio de las actividades que la organización gubernamental
requiere realizar para la consecución del bien común, ya que es este el objetivo de este tipo de instituciones.
Las instituciones públicas, a la vez, según las autoras Muriel y Rota (1980) pueden ser las que se detallan a
continuación.
Instituciones que disponen de una producción o servicio destinado a la venta, tales como las que explotan y
distribuyen recursos naturales como petróleo (gasolina y otros derivados) y energía eléctrica, o ciertos servicios
(telégrafos, teléfonos, etcétera). Se les suele designar como “empresas públicas”.
Instituciones que prestan gratuitamente algún servicio al público, tales como instituciones de salud pública,
seguridad social, y educación, entre otras. Se les suele denominar “instituciones de servicio social”.
Instituciones que ejercen alguna carga o control sobre los individuos, tales como las policiales, las militares, las
que cobran impuestos, etcétera. Se les suele denominar “instituciones coercitivas”.
Una de las condiciones necesarias para que las instituciones públicas tengan una buena comunicación y mejoren sus
relaciones con sus públicos es que se constituyan en instituciones necesarias, eficientes y abiertas. Para ello, las
políticas de comunicación deben orientarse a informar y relacionar.
EL GABINETE DE PRENSA EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
La designación de profesionales que organicen y dirijan la relación entre los representantes de una organización y los
periodistas es cada vez más frecuente. Esto se da tanto en el sector privado como en el sector público
Según el autor español Rospir (2010), puede decirse que cuando la organización en la cual los especialistas de prensa
trabajan pertenece a la administración pública: “el conjunto de los recursos técnicos y humanos organizados y
destinados a realizar funciones informativas y periodísticas, capaces de contribuir a una correcta transparencia y
publicidad en la ejecución de la política pública recibe el nombre de Administración Comunicativa”.
En su libro, el autor plantea dos modelos de administración comunicativa a tener en cuenta. Los gabinetes de prensa
en la administración pública presentan dos tipos de comportamiento, con sus funciones respectivas.
Las siguientes funciones corresponden a una combinación entre el primer comportamiento y el segundo, son
enunciados técnicos que ayudan a realizar eficazmente los dos comportamientos.
emitir información sobre la actividad del departamento
dar a conocer la gestión de la institución
servir de puente entre institución y medios
agilizar la relación funcionario-periodista
canalizar el flujo informativo institución-medios
ejecutar la política informativa
informar al funcionario
agilizar el flujo informativo administración-ciudadano
oficina de información a los ciudadanos
Las instituciones públicas son entidades administradas por el Estado con el objetivo de alcanzar el bien común. Según Muriel y Rota (1980), se
dividen en:
Empresas públicas, que venden productos o servicios como energía y telecomunicaciones.
Instituciones de servicio social, que ofrecen servicios gratuitos como salud y educación.
Instituciones coercitivas, que regulan y controlan a la sociedad, como la policía o el sistema tributario.
Para que estas instituciones se comuniquen eficazmente con el público, deben ser necesarias, eficientes y abiertas, con políticas orientadas a
informar y relacionarse.
El Gabinete de Prensa en la Administración Pública gestiona la relación con los medios. Según Rospir (2010), forma parte de la Administración
Comunicativa, que busca transparencia en la política pública. Existen dos enfoques:
1. Servicio público de información, que facilita la labor periodística y responde consultas.
2. Estrategia de imagen, que protege la reputación de la administración, asesora funcionarios y maneja la publicidad.
Funciones clave combinadas incluyen canalizar información entre institución y medios, informar a la ciudadanía y ejecutar la política
informativa.
4.3 LA VINCULACIÓN ENTRE LA PRENSA Y LA JUSTICIA
PRENSA Y JUSTICIA
Para la plena vigencia de las reglas democráticas y el respecto de las libertades individuales, resulta central el rol de
los profesionales de la comunicación y los medios, sobre todo en las sociedades actuales, con la aparición de la prensa
digital y las redes sociales. La existencia de estos canales hacia la ciudadanía permite canalizar información pública
hacia la sociedad civil, difundir actos de gobierno y controlar los abusos de poder.
En muchos sentidos, la exposición pública en los medios de comunicación colocó a la justicia en la observación y el
análisis de diversos sectores de nuestra sociedad. La diferencia entre un juez y cualquier otro tipo de funcionario
público es la absoluta necesidad de su independencia e imparcialidad, ejes esenciales para una correcta
administración de justicia. En los Estados democráticos modernos, la libertad de prensa y la libertad de expresión son
consideradas derechos muy importantes. La Convención Europea de Derechos Humanos define en su artículo 10 la
libertad de expresión al decir que: “toda persona tiene derecho a la Libertad de Expresión. Este derecho comprende la
Libertad de Opinión y la Libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber injerencia de
autoridades públicas y sin consideración de fronteras”1. A su vez, el artículo 14 de nuestra Constitución Nacional
sostiene que “todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que
reglamenten su ejercicio, a saber… de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa” 2. Esto es solo una muestra
de cómo la libertad de prensa y de expresión son derechos de todas las personas.
Rol de la comunicación y los medios: Es fundamental para la democracia y las libertades individuales.
Impacto de la prensa digital y redes sociales: Facilitan la difusión de información pública, la transparencia y el control de abusos de poder.
Justicia y medios: La exposición pública ha aumentado la observación de la justicia; los jueces deben ser independientes e imparciales.
Libertad de prensa y expresión: Son derechos esenciales en los Estados democráticos.
Convención Europea de Derechos Humanos (art. 10): Garantiza el derecho a la libertad de expresión y acceso a la información sin restricciones.
Constitución Nacional Argentina (art. 14): Protege el derecho a publicar ideas sin censura previa.
Si bien los ámbitos de la justicia y la comunicación están en un constante proceso de crecimiento, la relación entre
ambos debe ser pensada estratégicamente y planificada lo máximo posible para lograr el objetivo de informar y
comunicar correctamente a la ciudadanía. Surge así la necesidad de crear algún tipo de oficina de comunicación.
Respecto a esta relación y al funcionamiento de este tipo de oficinas, es importante mencionar algunos datos
arrojados por la investigación el Centro de Estudios de Justicia de las Américas, donde se manifiestan algunos
obstáculos que dificultan el uso de la información en los Sistemas Judiciales. A continuación, mencionamos algunos.
Rigidez organizacional: el carácter rígido de las organizaciones judiciales no significa que no utilicen información,
sino que lo hacen de un modo determinado. La existencia de sistemas fuertemente jerarquizados y formas de
actuación muy consolidadas se sustentan en un sistema de comunicación eficiente sobre las expectativas
organizacionales. Por ello, una de las condiciones de éxito de los nuevos sistemas de información es conocer el
flujo de la información en las instituciones judiciales para poder generar estrategias de desplazamiento de las
prácticas anteriores.
Falta de asignación de responsabilidades: otro obstáculo a superar es la dispersión, informalidad y poca claridad
en la asignación de responsabilidades. Esta realidad es un obstáculo considerable porque un sistema de
información eficaz está siempre ligado a un sistema de responsabilidades, sin el cual no se puede discernir la
pertinencia, oportunidad y calidad de la información.
Inestabilidad: cuando existen sistemas rotativos de presidencia o de asignación de tareas dentro de las
autoridades de las organizaciones se intensifica esta relación entre rigidez e inestabilidad, con lo cual se construye
un pésimo escenario para la innovación. Se debe analizar siempre cómo crear el contexto de la innovación. Los
sistemas de información son tanto una innovación en sí mismos como una herramienta indispensable para otras
innovaciones.
Desconocimiento: no hay que subestimar el obstáculo del desconocimiento. Se trata de la falta de preparación de
muchas autoridades judiciales, funcionarios y jueces mismos para entender todas las ventajas prácticas que les
brinda un adecuado sistema de información.
Si bien los medios de comunicación podrían erigirse como un canal eficaz y legítimo para vincular el Poder Judicial con la ciudadanía, la relación entre los miembros
del poder judicial y los periodistas estuvo durante mucho tiempo marcado por la desconfianza mutua, la interferencia y el desconocimiento de los ámbitos propios
de competencia y por la ausencia de reglas claras y precisas de comunicación interinstitucional. Ocurre muchas veces que el nivel de impacto mediático que
adquieren ciertos juicios o instancias judiciales genera una presión sobre los magistrados que puede interferir con su trabajo, debido a que muchas veces los
tiempos de los medios de comunicación (caracterizados por un sentido de inmediatez) contrastan con los de la justicia que tiene, debido a su estructura, procesos
más [Link] las Oficinas de Comunicación en las dependencias judiciales y tener ciertos principios que guíen las interacciones entre la justicia y el periodismo
es central para salvar estos problemas, y el rol del profesional de las relaciones públicas puede ser muy importante en este [Link] tensión entre los medios de
comunicación en los que se informa sobre hechos de interés general que se vinculan con la conflictividad social, y que finalmente son judicializados, y las
exigencias y reclamos respecto a la lentitud de la justicia para resolverlos, podrían aminorarse con un conocimiento más profundo de las normas procesales.
En este sentido, la Dra. Ángela Ledesma, en ocasión de discurrir sobre la forma en que los medios de comunicación
transmiten la información, dice: El periodismo acompaña las noticias con calificativos que dividen al universo de jueces
entre los garantistas y los de mano dura; expresiones que se presentan como una falsa dicotomía, en la cual el
primero es tácitamente presentado como quien incumple con su función, mientras que el segundo aparece como el
modelo ideal a seguir. Estos rótulos, además, suelen ser aprovechados por algunos sectores como herramienta
política, así pues, la perspectiva unidimensional, basada en rótulos absolutos, que en la gran mayoría de los medios de
comunicación se realiza de los jueces, ha determinado en más de una ocasión el sometimiento a juicio político de
magistrados que cumplieron adecuadamente su función. Un juez debe velar por el cumplimiento de los derechos y
garantías del proceso -de cualquier materia que se trate- y resolver en forma fundada las pretensiones que deduzcan
las partes. De ahí que los sistemas procesales más avanzados denominan al juez de la etapa preparatoria, como de
garantías o de control y no juez de mano dura. En este sentido, se torna imprescindible que los medios de
comunicación informen adecuadamente a la comunidad acerca de sus propios derechos y de los verdaderos alcances
del rol que cumple la magistratura. La desinformación puede ser muy cara para la convivencia ciudadana.
Quien asume la responsabilidad de desempeñar una función judicial debe saber que dicho cargo conlleva una serie de
deberes inherentes al cargo que presuponen un sujeto con entereza moral, firmes convicciones y con una percepción
adecuada de cuál es el rol que debe cumplir en la sociedad. Entre dichos deberes funcionales, existen dos que
podríamos catalogar como esenciales: el deber de independencia judicial y el deber de imparcialidad. Sin ellos no
puede hablarse de debido proceso, es decir, un proceso que respeta sus propios principios.
El artículo 43 del Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial adoptado en la XIII Cumbre Judicial Iberoamericana
en el capítulo referido a Responsabilidad Institucional sostiene que ‘El juez tiene el deber de promover en la sociedad
una actitud racionalmente fundada, de respeto y confianza hacia la administración de justicia’.
Los medios de comunicación en la actualidad marcan la agenda pública y condicionan el accionar de los diversos
poderes del Estado. Además, en la actualidad existe una creciente oferta de prensa digital y las redes sociales hacen
mucho más accesible la posibilidad de emitir opiniones sobre sucesos relacionados con casos de la justicia.
En este contexto, aparece lo que se denomina juicios paralelos. En estos casos, la justicia y los medios de
comunicación aparecen unidos por algún caso que, por determinadas circunstancias sociales o políticas, tuvo
trascendencia y dio lugar a una opinión o crítica en los medios de comunicación, produciendo un juicio paralelo al
desarrollado en la sala de los tribunales. Más allá de las diferencias de los ámbitos –de la justicia, como actividad de
quienes integran el Poder judicial, y de los medios de comunicación–, como instrumento para el ejercicio del derecho
a la libertad de expresión e información, son muchos los puntos de fricción entre uno y otro. En estos casos, se hace
más necesaria que nunca la existencia de herramientas institucionales dentro del Poder Judicial que estén dedicadas a
dar información y tratar con el periodismo, la prensa y la ciudadanía de manera que se puedan establecer estrategias
y criterios a la hora de brindar la información y generar un intercambio.
expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro
medio de reproducción
comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión 1.
- Aspectos positivos
1. Sin duda lo más importante es el control social de la actividad judicial. A través de la publicidad de las actuaciones
se garantiza ante el propio justiciable y ante el resto de los ciudadanos la transparencia de la Administración de
Justicia. Que un poder público, como el poder judicial, no elegido por los ciudadanos e independiente de los
demás poderes que reciben una legitimación del pueblo sea objeto de información, difusión y opinión por parte
de los comunicadores sociales, refuerza la legitimación que la Constitución y las leyes otorgan a los jueces y
tribunales, quizá más que al resto de poderes, que no reciben tanta difusión a través de los medios de
comunicación y esto es salvaguarda de las conductas éticas de quienes intervienen en los procesos.
2. También es beneficioso para la sociedad el hecho de que mediante una información seria y veraz, avalada por una
investigación consciente y razonada se pongan en conocimiento de la Administración de Justicia conductas
ilícitas…
3. …La presencia de medios de comunicación en las Salas de algunos Tribunales, retransmitiendo en directo el
desarrollo de algún juicio contribuye a acercar de un modo inmediato a los ciudadanos el desarrollo de los
procedimientos judiciales y a facilitar una información veraz del procedimiento.
4. Beneficioso es también para la sociedad que los informadores tengan derecho a no revelar a la Administración de
Justicia sus fuentes de investigación a través del llamado secreto profesional.
- Aspectos negativos
1. La difusión de noticias relativas a actuaciones judiciales puede afectar a derechos constitucionales de la persona
como el respeto al derecho al honor, a la intimidad personal y a la propia imagen…
2. …la difusión de asuntos relacionados con la Justicia puede afectar al desarrollo del proceso y a quienes intervienen
en él. La independencia y la objetividad presiden siempre la actuación de los profesionales que intervienen en el
procedimiento como jueces, fiscales, forenses, abogados y procuradores…
3. …la publicidad negativa que reciben a través de los medios de comunicación tanto las víctimas de los delitos como
los ofensores y los familiares de unos y otros.
4. …la difusión de noticias relacionadas con hechos “sub iúdice” puede influir en la opinión pública formando lo que
se llama un “juicio paralelo”, es decir un juicio de valor ausente de rigor profesional y ético sobre los elementos de
un proceso al margen de éste, y que desemboca generalmente en un sentimiento de desconfianza hacia la
Administración de Justicia y en un alarmismo de la sociedad ante la creencia de una sensación de inseguridad
ciudadana, que le lleva a reaccionar demandando la reforma de las leyes penales y penitenciarias para
endurecerlas a través de la recogida de firmas, o incluso reclamando la reinstauración de la pena de muerte,
olvidando que el ojo por ojo y los sentimientos de rencor y venganza no pueden en un Estado democrático
sustituir la intervención del Poder Judicial.
Una sociedad democrática necesita un ciudadano responsable, que interpele a las autoridades y demuestre interés
por las cuestiones públicas. El derecho de acceso a la información pública es un derecho humano fundamental que se
encuentra garantizado por diversas leyes y tratados, tales como los artículos 33 y 41 de la Constitución Nacional, el
artículo 13 inciso 1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el artículo 19 inciso 2 del Pacto
internacional de Derechos Civiles y Políticos.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha manifestado que, el actuar del Estado debe encontrarse regido por
los principios de publicidad y transparencia en la gestión pública, lo que hace posible que las personas que se
encuentran bajo su jurisdicción ejerzan el control democrático de las gestiones estatales, de forma tal que puedan
cuestionar, indagar y considerar si se está dando un adecuado cumplimiento de las funciones públicas. El acceso a la
información bajo el control del Estado, que sea de interés público, puede permitir la participación en la gestión pública,
a través del control social que se puede ejercer con dicho acceso.
En este sentido, el control de los medios y de la ciudadanía a través de la información que reciben de aquellos es
central para lograr la transparencia y mantener un control sobre la actuación de jueces y funcionarios públicos. Esto
fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad de los funcionarios sobre su
gestión pública. Por todo lo mencionado, para que las personas puedan ejercer el control democrático es esencial que
el Estado garantice el acceso a la información de interés público bajo su control. La existencia de una Secretaría de
Comunicación y Gobierno Abierto, como ocurre en la Corte Suprema de Justicia de nuestro país, es central para lograr
este propósito.
Siguiendo con la normativa que sostiene el derecho a la información pública de los ciudadanos, los relatores para la
libertad de expresión de la ONU, la OSCE y la OEA, en su declaración conjunta de 1999 afirmaron que
Implícito en la libertad de expresión está el derecho de toda persona a tener libre acceso a la información y a saber
qué están haciendo los gobiernos por sus pueblos, sin lo cual la verdad languidecería y la participación en el gobierno
quedaría fragmentada. Este derecho se rige por dos principios rectores;
● El principio de máxima divulgación: ordena diseñar un régimen jurídico en el cual la transparencia y el derecho de
acceso a la información sean la regla general sometida a estrictas y limitadas excepciones. De este principio se derivan
las siguientes consecuencias:
el derecho de acceso a la información debe estar sometido a un régimen limitado de excepciones, el cual debe ser
interpretado de manera restrictiva, de forma tal que se favorezca el derecho de acceso a la información;
toda decisión negativa debe ser motivada y, en este sentido, corresponde al estado la carga de probar que la
información solicitada no puede ser revelada;
ante una duda o vacío legal, debe primar el derecho de acceso a la información.
● El principio de buena fe: requiere que los sujetos obligados realicen las acciones necesarias con el fin de que sus
actuaciones aseguren la satisfacción del interés general y no defrauden la gestión de los individuos en la gestión
estatal.
En nuestro caso práctico, se señala que es objetivo de esta Corte, profundizar la política de comunicación, basada en la
transparencia informativa y la participación social, logrando una estrategia uniforme que continúe garantizando a la
población el acceso a la información y la publicidad de los actos de gobierno. Que con ese criterio, el propósito es
profundizar la difusión de la información judicial, apuntalando la estrategia comunicacional de los tribunales en un
modelo de puertas abiertas, con un trabajo interno con los jueces para definir los términos en los que se deben
comunicar las decisiones sin que se afecte el curso de las investigaciones judiciales.