0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas6 páginas

Pensamiento Matemático en Primera Infancia

El documento aborda la importancia del pensamiento matemático en la primera infancia, destacando que este se desarrolla a través de la observación, comparación y resolución de problemas en situaciones cotidianas. Se enfatiza que el aprendizaje debe ser lúdico, utilizando juegos y actividades prácticas que integren conceptos matemáticos de manera natural. Además, se sugiere aprovechar el entorno y la tecnología como herramientas para enriquecer la enseñanza de las matemáticas a los niños pequeños.

Cargado por

olga rodriguez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas6 páginas

Pensamiento Matemático en Primera Infancia

El documento aborda la importancia del pensamiento matemático en la primera infancia, destacando que este se desarrolla a través de la observación, comparación y resolución de problemas en situaciones cotidianas. Se enfatiza que el aprendizaje debe ser lúdico, utilizando juegos y actividades prácticas que integren conceptos matemáticos de manera natural. Además, se sugiere aprovechar el entorno y la tecnología como herramientas para enriquecer la enseñanza de las matemáticas a los niños pequeños.

Cargado por

olga rodriguez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CENTRO DE REGIONALIZACIÓN DE LA

EDUCACIÓN Y LAS OPORTUNIDADES –CREO

PROGRAMA DE TECNOLOGÍA EN ATENCIÓN


INTEGRAL A LA PRIMERA INFANCIA

DIDACTICA DEL PENSAMIENTO MATEATICO EN


PRIMERA INFANCIA

CINDY PAOLA FERNANDEZ VANEGAS

TALLER

POR: OLGA RODRIGUEZ


MONICA MUGNO
CINDY SALAZAR
WENDY TORREZ
DANIELA TAPIA
GLAYDER OSPINO
El pensamiento matemático en la primera infancia:
una puerta abierta al mundo

Cuando pensamos en las matemáticas, muchos


recordamos números, operaciones complicadas o fórmulas
que veíamos en el colegio. Pero en realidad, el
pensamiento matemático empieza mucho antes, desde la
primera infancia, y de una forma mucho más sencilla y
natural. El pensamiento matemático en los niños pequeños
se refiere a esa capacidad que van desarrollando para
observar su entorno, comparar, clasificar, contar y buscar
soluciones a los problemas que se les presentan en su día
a día. Es como cuando un niño se da cuenta de que tiene
más bloques azules que rojos, o cuando decide repartir galletas entre sus
amigos de manera que todos reciban la misma cantidad. Sin saberlo, ya está
usando conceptos matemáticos básicos.

Estimular el pensamiento matemático desde los primeros años de vida es muy


importante, porque ayuda a formar bases sólidas para el aprendizaje futuro.
Los niños que aprenden a razonar de manera lógica y a resolver problemas
desde pequeños, tienen más facilidad para enfrentar retos académicos y de la
vida diaria más adelante. Además, trabajar las matemáticas en la infancia
fortalece habilidades como la atención, la memoria, el lenguaje y la capacidad
de concentración. Por ejemplo, recordamos que, en una práctica con niños de
tres años, cada mañana cantábamos una canción contando los dedos de las
manos, y poco a poco ellos iban comprendiendo no solo la secuencia de los
números, sino también que podían usarlos para representar cantidades reales.

Ahora bien, no se trata de sentar a los niños con un cuaderno lleno de sumas y
restas. El mejor camino para desarrollar el pensamiento matemático en la
primera infancia es a través del juego. Cuando los niños juegan, su mente está
abierta, relajada y lista para aprender sin presiones. Juegos como construir
torres con bloques, clasificar figuras de diferentes colores o tamaños, hacer
carreras de quién llega más rápido contando los pasos, o incluso jugar al
mercado usando frutas de juguete para contar y comprar, son actividades que
integran las matemáticas de forma natural. En una ocasión, en el salón donde
hicimos nuestras prácticas, organizamos una “tienda de juguetes”, y los niños
tenían que “comprar” usando fichas de colores que representaban el dinero.
Sin darse cuenta, estaban practicando conteo, sumas y restas simples mientras
jugaban.
Para enseñar conceptos matemáticos a niños de 3 a 6 años, las mejores
estrategias son aquellas que les permiten manipular, explorar y experimentar.

Por ejemplo:

Clasificación y seriación: Podemos darles botones


de diferentes colores y tamaños y pedirles que los
agrupen. Luego, podemos retarlos a organizarlos de
menor a mayor o de colores claros a oscuros.

Conteo: Durante una merienda, podemos pedirles


que cuenten cuántas uvas tienen en su plato o
cuántos pasos dan desde la puerta hasta su silla.

Resolución de problemas: Podemos plantearles pequeños retos como: "Si


tenemos seis lápices y queremos repartirlos entre tres niños, ¿cuántos le tocan
a cada uno?".

Medición: Se pueden usar cintas para medir el largo de la alfombra, o


balanzas caseras para pesar diferentes frutas, preguntándoles cuál pesa más o
menos.

Además, el pensamiento matemático no tiene que trabajarse solo en momentos


especiales o en actividades planeadas. Se puede integrar fácilmente en la vida
diaria del aula. Por ejemplo:

Al organizar los materiales de arte, se puede pedir a los


niños que clasifiquen las crayolas por color.

A la hora de recoger, podemos pedirles que cuenten


cuántos juguetes guardaron.

Si vamos a salir al parque, podemos medir en pasos la distancia desde el salón


hasta la puerta.

A la hora del almuerzo, podemos aprovechar para comparar el tamaño de las


frutas o contar cuántas cucharadas de arroz caben en una taza.

Finalmente, algo que no podemos dejar de lado es la resolución de problemas,


que es la base del pensamiento lógico y creativo. Trabajar esto en la primera
infancia es tan sencillo como plantearles situaciones cotidianas para que
piensen en una solución. Por ejemplo, si hay cuatro niños y solo hay tres sillas,
preguntar: ¿Qué podemos hacer para que todos estén cómodos? o si tenemos
dos cajas de juguetes, pedirles que descubran en cuál caben más pelotas.
Estas pequeñas situaciones, que para los adultos pueden ser simples, para los
niños son oportunidades de oro para pensar, razonar y decidir.
Aprovechamiento del entorno y uso de la tecnología
en el pensamiento matemático

Nosotras, también creemos que una de las formas más


efectivas y significativas de enseñar matemáticas a los
niños pequeños es aprovechando los recursos que ya
existen en su entorno. El aula, el patio, la casa, incluso
una caminata, están llenos de posibilidades matemáticas.
Podemos usar piedras para contar, hojas para clasificar
por tamaño, palitos para hacer series, e incluso los
mismos muebles del salón para enseñar conceptos como
alto, bajo, grande, pequeño, cerca o lejos. En una
actividad que hicimos durante nuestras prácticas, les
pedimos a los niños que recolectaran objetos naturales
del jardín, y luego clasificaron por colores y tamaños. Fue
increíble ver cómo, a través de algo tan simple, ellos estaban desarrollando
pensamiento lógico, observación y comparación.

Además, vivimos en una época donde la tecnología también puede ser una
herramienta poderosa si se utiliza con sentido pedagógico. Existen muchas
aplicaciones diseñadas especialmente para niños de esta edad, que les
permiten jugar con los números, formar figuras, hacer series de colores y
resolver pequeños desafíos. Por ejemplo, en una jornada de aula digital,
usamos una aplicación que les pedía a los niños arrastrar animales en parejas
iguales, y con eso trabajaban la noción de cantidad y correspondencia uno a
uno. Fue una experiencia muy divertida para ellos, pero también muy rica en
aprendizaje.

Por supuesto, la tecnología no reemplaza el juego físico ni la interacción real,


pero sí puede complementar las experiencias, sobre todo si el adulto guía el
proceso, conversa con el niño sobre lo que ve en pantalla y le propone retos
relacionados. Así, tanto el entorno natural como el digital se convierten en
escenarios llenos de oportunidades para que los niños desarrollen su
pensamiento matemático de manera vivencial, significativa y placentera.
Referencia

Pérez Navarro, Y. M., & Rivero Ramos, S. E. (2022). El pensamiento


matemático en la primera infancia: una puerta abierta al mundo. Revista
Cubana de Educación Superior, 41(4), e1338.

[Link]
76962022000401338

También podría gustarte