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Hemiplejía: Causas y Síntomas

La hemiplejía es un síndrome neurológico que causa parálisis en un lado del cuerpo debido a lesiones en el tejido nervioso, afectando la motilidad y la sensibilidad. Existen diferentes tipos de hemiplejía, como la cerebral y la espinal, y su etiología incluye factores como diabetes, hipertensión y accidentes cerebrovasculares. Los síntomas incluyen alteraciones en la postura, fuerza muscular reducida y dificultades en la coordinación, lo que impacta significativamente la calidad de vida del paciente.
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Hemiplejía: Causas y Síntomas

La hemiplejía es un síndrome neurológico que causa parálisis en un lado del cuerpo debido a lesiones en el tejido nervioso, afectando la motilidad y la sensibilidad. Existen diferentes tipos de hemiplejía, como la cerebral y la espinal, y su etiología incluye factores como diabetes, hipertensión y accidentes cerebrovasculares. Los síntomas incluyen alteraciones en la postura, fuerza muscular reducida y dificultades en la coordinación, lo que impacta significativamente la calidad de vida del paciente.
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HEMIPLEJIA

1. Definición
La hemiplejía es un síndrome neurológico donde se produce una lesión del tejido nervioso que se
caracteriza por la pérdida de la motilidad voluntaria en una mitad vertical del cuerpo, debido a una
alteración funcional u orgánica en la vía piramidales que afecta al cuerpo humano, ocasionando una
parálisis total de la mitad del cuerpo izquierdo o derecho, imposibilitando su movimiento, donde se
ve afectada el encéfalo produciendo una lesión que produce una alteración en la respuesta de la
movilidad ya que pierde el tono y la sensibilidad.
La hemiplejía suele definirse como la parálisis de una mitad del cuerpo, pero en realidad el
trastorno corresponde a una perturbación funcional de la actividad de los músculos del lado opuesto
al hemisferio cerebral afectado, ya que no toda la musculatura se afecta por igual, sino que
predomina el fallo de unos músculos sobre otros.
1.2. Dentro de las parálisis más comunes se encuentran:
 Hemiplejia cerebral: Ocasionada por una lesión en los hemisferios cerebrales, puede ser
causada de manera congénita (al nacer) o en el desarrollo del crecimiento del niño.
 Hemiplejia espinal: Tiene origen a causa de una lesión espinal, siendo una de las más
comunes en presentarse.
 Hemiplejia facial o parálisis facial central y periférica: Donde se ve afectada un lado de la
cara, principalmente asociada a factores emocionales como por ejemplo: estados de ira o
molestia excesiva e incluso situaciones de estrés.

2. Etiología

2.1. Diabetes: Afecta los vasos sanguíneos y nervios, aumentando el riesgo de


complicaciones que afectan el cerebro y el sistema cardiovascular.
2.2. Hipertensión arterial: Incrementa la presión sobre los vasos sanguíneos,
aumentando el riesgo de ACV y problemas cardíacos.
2.3. Problemas cardíacos: Afectan la circulación, incrementando el riesgo de coágulos
y, por ende, de un ACV.
2.4. Arteriosclerosis: Es cuando los vasos sanguíneos que llevan el oxígeno y los
nutrientes del corazón al resto del organismo (arterias) se engrosan y endurecen, a veces,
restringen el flujo sanguíneo a los órganos y a los tejidos.
2.5. Arteroesclerosis: Perdida de la luz por acumulación de placa ateroma (grasa,
colesterol , células inflamatorias ) lo que estrecha la arteria y limita el paso del flujo
sanguíneo.
2.6. Accidente cerebrovascular (ACV-ICTUS): El ACV ocurre cuando una arteria que
va al cerebro se obstruye o se rompe, produciendo la muerte de un área del tejido
cerebral provocada por la pérdida de irrigación sanguínea (infarto cerebral).
2.6.1. Las fases de un ACV incluyen:
 Flácida: Inactividad muscular inicial, donde los pacientes no pueden usar el tronco o la
cabeza, ya que el sistema nervioso está "apagado".
 Espasticidad o hiperexcitabilidad: La espasticidad aparece como una respuesta del
sistema nervioso que se vuelve hiperexcitable; pueden darse movimientos reflejos que
indican una recuperación inicial.
 Crónica: La espasticidad se mantiene y requiere un manejo cuidadoso para evitar el
deterioro funcional.

3. Procesos de hemiplejia
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad cerebrovascular (ECV) se define
como la afectación de un área del encéfalo de forma transitoria o permanente por un Ictus isquemia
o hemorragia, con implicación de uno o más vasos sanguíneos cerebrales por un proceso patológico
o en la calidad o cantidad de la sangre que estos aportan.
Existen dos tipos fisiopatológicos de infarto cerebral: isquémicos (aterotrombótico, cardioembólico
y lacunar), que constituyen el 85%, y los hemorrágicos (hematomas y hemorragias); que originan el
síndrome hemipléjico.
3.1. Isquémico
El término ictus isquémico hace referencia a la isquemia cerebral focal, que es aquella que ocurre en
un territorio vascular delimitado al ocluirse la arteria que irriga dicho territorio. Este se produce por
una disminución del flujo sanguíneo cerebral en una arteria, cuya consecuencia primaria es la falta
de oxígeno y en cuestión de minutos, las células del cerebro comienzan a morir. Otra causa es la
estenosis o estrechamiento arterial. Esto puede suceder debido a la aterosclerosis, una enfermedad
en la que se acumula placa en las arterias, lo que puede ensancharlas y aumentar el riesgo de la
formación de coágulos
3.2. hemorrágico
El ictus hemorrágico o hemorragia intracraneal se produce por la extravasación de sangre fuera del
torrente vascular, pudiendo producirse en sustancia blanca o sustancia gris. Dependiendo de su
localización podemos diferenciar en:
 Hemorragia intracerebral: Pudiendo ser primaria, o secundaria. La primaria se produce
por la rotura de cualquier vaso de la red vascular normal del encéfalo, cuya pared se ha
debilitado por procesos degenerativos. La secundaria se produce como consecuencia de
tumores, malformaciones vasculares o enfermedades arteriales que provocan la rotura de
vasos congénitamente anormales.
 Hemorragia subsaracnoidea: Es un sangrado súbito en el espacio subaracnoideo. La
causa más frecuente de un sangrado espontáneo es la rotura de un aneurisma. Los
síntomas incluyen la cefalea súbita y grave, habitualmente con pérdida o deterioro de la
consciencia.
 Hematoma subdural y hematoma epidural: Secundarios en la gran mayoría de los casos a
un traumatismo craneal

4. Signos y síntomas

4.1. Alteraciones corporales


La hemiplejía, que se caracteriza por una parálisis de un lado del cuerpo, puede causar una serie de
alteraciones corporales debido a la falta de control y movilidad en los músculos afectados.
 Desfasamiento: Alteracion en la alineación y simetría corporal debido a la debilidad o falta
de control de un lado del cuerpo .
 Espasticidad: Los músculos del lado afectado pueden aumentar el tono , dificultando el
movimiento y provocando dolor.
 Atrofia muscular: La falta de uso de los músculos afectados lleva a una pérdida de masa y
fuerza muscular.
 Postura asimétrica: Las personas tienden a desarrollar una postura encorvada y desalineada
hacia el lado afectado, lo que afecta el equilibrio y la estabilidad.
 Rigidez articular: Las articulaciones del lado afectado tienden a volverse rígidas debido a la
falta de movimiento, especialmente en hombro, codo y rodilla.
 Marcha hemipléjica: Suele observarse una marcha en la que el pie del lado afectado se
arrastra o circunducción (movimiento circular), ya que el paciente tiene dificultades para
levantarlo.
 Pérdida del equilibrio: Al estar un lado débil, se reduce la capacidad para mantener el
equilibrio, aumentando el riesgo de caídas.
 Parestesias: Sensaciones anormales como hormigueo o ardor en el lado afectado.
 Dificultad para realizar actividades diarias: La persona puede tener problemas para
realizar tareas simples como vestirse o asearse.
 Falta de coordinación: El control fino y grueso del lado afectado se ve alterado, lo que
complica movimientos precisos y coordinados.
 Al estar la movilidad limitada, puede reducirse la expansión torácica y comprometer la
capacidad respiratoria, sobre todo si hay dificultad para toser o respirar profundamente.
 Afasia (si el hemisferio izquierdo está afectado): Dificultad para hablar o comprender el
lenguaje.

4.2. Trastorno de sensibilidad


Los trastornos de la sensibilidad en pacientes hemipléjicos pueden ser complejos y varían
dependiendo del área del cerebro afectada por la lesión, puede causar varios cambios importantes en
la estructura y función de las neuronas y otras células del sistema nervioso.
 Degeneración Walleriana: Ocurre en las fibras nerviosas, especialmente cuando hay daño
en el axón. La parte distal del axón se degenera y puede llevar a cambios ultraestructurales,
como desintegración de la mielina y retracción de los extremos axonales, afectando la
transmisión de señales sensitivas.
 Alteraciones en la sinapsis: Las conexiones sinápticas pueden sufrir degeneración o incluso
perderse. Esto afecta la transmisión de información sensorial y puede llevar a trastornos de la
percepción táctil, de la propiocepción o del dolor.
Debido a que la lesión cerebral interrumpe las vías nerviosas que transmiten las sensaciones desde el
cuerpo al cerebro. Esto puede causar una alteración en la percepción de los estímulos, como el tacto,
el dolor, la temperatura y la presión.
4.3. Trastornos de la postura
Los pacientes hemipléjicos a menudo desarrollan alteraciones posturales debido a la pérdida de
control motor y de la estabilidad en un lado del cuerpo, lo cual afecta su equilibrio y alineación
corporal. Estas alteraciones se deben a la debilidad muscular, la espasticidad y a veces también a
déficits sensoriales que dificultan la percepción correcta del propio cuerpo en el espacio.
Principales Trastornos Posturales en Hemiplejía
 Desviación hacia el lado afectado: Muchas personas con hemiplejía tienden a inclinarse
hacia el lado paralizado debido a la debilidad muscular y la falta de control en ese lado, lo
cual provoca que adopten una postura asimétrica. Esto puede causar compensaciones, como
apoyo excesivo en el lado sano para mantener el equilibrio.
 Rotación del tronco y hombros caídos: La hemiplejía puede llevar a una rotación del
tronco hacia el lado afectado y un descenso del hombro de ese lado, lo cual contribuye a una
mala alineación y afecta la capacidad de movimiento del brazo.
 Cadera y rodilla en flexión: En el lado afectado, es común que la cadera y la rodilla se
mantengan en una posición semiflexionada debido a la espasticidad de los músculos
flexores, lo cual afecta tanto la postura en sedestación como en bipedestación y hace más
difícil la marcha y el equilibrio.
 Dorso encorvado y cifosis: A menudo, el paciente desarrolla una tendencia a inclinar el
tronco hacia adelante, causando una postura encorvada o cifótica. Esto puede ser una
estrategia compensatoria para mantener el equilibrio, pero a la larga compromete la
estabilidad y la alineación corporal.
 Inestabilidad del centro de gravedad: Debido a la falta de control en el lado afectado, el
centro de gravedad se desplaza hacia el lado sano, aumentando el riesgo de caídas y
dificultando la estabilidad en posiciones estáticas.
 Asimetría en los pies: El pie del lado afectado tiende a estar en una posición de equino
(punta del pie hacia abajo), lo cual dificulta el apoyo plantar adecuado y agrava los
problemas de equilibrio. La espasticidad en los músculos de la pantorrilla también puede
contribuir a esta postura.
4.4. Diferencia entre hemiplejía izquierda y derecha:
Hemiplejía izquierda: Suele causar anosognosia (falta de percepción de la enfermedad) y
heminegligencia, afectando la percepción del lado izquierdo.
Hemiplejía derecha: Puede afectar el lenguaje, el razonamiento y la percepción del lado derecho del
cuerpo. La terapia neurocognitiva ayuda a mejorar el control motor y la espasticidad en ambos
casos.
5. Características de la perdida de movimiento
La pérdida de movimiento en una persona con hemiplejía se refiere a la limitación o incapacidad
para realizar movimientos voluntarios en un lado del cuerpo debido a una lesión neurológica. Esta
pérdida abarca varios aspectos del control motor, afectando tanto la fuerza como la coordinación, la
velocidad, y la precisión de los movimientos en el lado afectado.

5.1. Fuerza Muscular Reducida:


Dificultad o incapacidad para generar fuerza suficiente en los músculos del lado afectado, conocida
como paresia (debilidad parcial) o parálisis (incapacidad total).
5.2. Espasticidad o hiperexcitabilidad
Aumento del tono muscular. En el miembro superior, el paciente puede tener la mano en flexión; en
el miembro inferior, el pie girado hacia adentro, lo que limita la movilidad. La terapia
neurocognitiva puede ayudar a reducir la espasticidad activando procesos perceptuales. La
espasticidad aparece como una respuesta del sistema nervioso que se vuelve hiperexcitable; pueden
darse movimientos reflejos que indican una recuperación inicial.
5.3. Sincinesia
Son movimientos involuntarios que ocurren en un miembro afectado de manera refleja cuando se
intenta mover otra parte del cuerpo. En la hemiplejía, pueden aparecer movimientos reflejos o
involuntarios en el lado paralizado cuando el paciente intenta realizar un movimiento intencionado
con el lado sano.
5.4. Aumento de reflejos
Es la intensificación de los reflejos musculares en el lado afectado, lo cual es común en la fase de
espasticidad de la hemiplejía. Esto se debe a que el sistema nervioso, al estar dañado, no regula
adecuadamente los estímulos, causando una respuesta exagerada a ciertos movimientos o estímulos.
5.5. .Hipertoníag
Se refiere al aumento anormal del tono muscular en el lado afectado del cuerpo. En la hemiplejía,
esta rigidez o espasticidad impide la movilidad normal y dificulta la recuperación, ya que el músculo
permanece en un estado de tensión constante.
5.6. Bloqueo
En el contexto de la hemiplejía, el bloqueo se refiere a la limitación o restricción en los movimientos
debido al aumento del tono muscular o la falta de coordinación. Es común que el paciente sienta un
“bloqueo” en sus intentos de moverse, lo que requiere un enfoque cuidadoso en la terapia.
5.7. Desplazamiento motor
Es una alteración en el control de los movimientos, lo que provoca que el paciente no pueda realizar
un movimiento preciso o funcional. En la hemiplejía, el desplazamiento motor puede manifestarse
como movimientos torpes y descoordinados, resultado del daño en el sistema nervioso que afecta la
transmisión de señales al músculo.
6. Movilización del paciente

6.1. Evaluación del tono


El tono muscular- La sensibilidad y el tono muscular provienen del sistema nervioso central,
especialmente el sistema piramidal, que regula el tono. La hemiplejía surge por una interrupción del
flujo sanguíneo al cerebro, como en un accidente cerebrovascular (ACV), lo que altera el control
motor y genera parálisis en un lado del cuerpo. Esta alteración afecta no solo el movimiento, sino
también la percepción y la postura del paciente.
La relajación del tono es esencial para reducir la espasticidad, mejorar el movimiento y evitar
contracturas. La terapia neurocognitiva y el enfoque activo en la recuperacion permiten aprovechar
la neuroplasticidad del cerebro para mejorar gradualmente la movilidad.
6.2. Reacción de equilibrio
La reacción de equilibrio es una respuesta automática del cuerpo para mantener la estabilidad y la
postura durante los movimientos. En pacientes con hemiplejía, la movilización se basa en activar y
aprovechar estas reacciones de equilibrio para mantener la postura y prevenir caídas o
desestabilización.
Las reacciones de equilibrio y secuencias de movimientos suaves y armónicos dependen de un tono
postural y una sensibilidad normal; estos a su vez obedecen a una conducción intacta del impulso
nervioso en el sistema nervioso central (SNC); la conducta motora temprana está sostenida y
reforzada por mecanismos posturales reflejos presentes en el recién nacido, los cuales no
desaparecen por completo, sino que se integran al siguiente nivel motor a medida que el niño
madura, sin embargo, estos reaparecen de manera exagerada tras una lesión del SNC
6.3. Activación durante la movilización

 Posición de la cabeza y tronco: Al mover al paciente, el terapeuta utiliza la posición de la


cabeza y el tronco para activar reflejos posturales, como el reflejo tónico asimétrico de
cuello, que ayuda a mantener el equilibrio.
 Estimulación de cambios de peso: Al inclinar o desplazar suavemente el peso del paciente,
se estimulan reacciones de equilibrio, promoviendo ajustes en el cuerpo para mantener la
postura estable.
 Reacción de enderezamiento: Los terapeutas también trabajan en la reacción de
enderezamiento, donde el paciente aprende a alinear la cabeza y el tronco.

6.4. Aspectos generales a considerar para la colocación del paciente

 El paciente hemipléjico no puede colocarse en la cama con el lado pléjico hacia la pared,
donde la actividad es mínima y la pérdida sensorial se refuerza; se conversará con él y lo
examinará por el lado afectado. La toma de los signos vitales, la aplicación de procederes y
exámenes rutinarios también, por ese lado. Con esto se logra que el paciente trate de girar la
cabeza hacia el lado hemipléjico para atender a las personas, y con ello ayuda a reaccionar la
zona afectada y recibir aferencia todo el día.
 La cama se deberá mantenerse horizontal y la parte distal no deberá estar elevada. La
posición de semisentado o semitumbado deberá evitarse siempre, estimula el reflejo tónico
simétrico del cuello, que provoca aumento del tono de los flexores del miembro superior y
extensores en miembros inferiores, además, la creciente presión sobre el sacro y el cóccix
favorecen las úlceras por decúbito sobre las protuberancias óseas. En las posiciones de
decúbito lateral el paciente tendrá tendencia a deslizarse hacia los pies de la cama, si la
cabecera está elevada.
 No colocar nada en la mano (pelota, rodillo) para contrarrestar la espasticidad flexora; el
efecto será justo el contrario, porque la influencia del reflejo de prehensión palmar hace que
la mano se cierre ante un objeto ubicado en la palma.
 Colocar al paciente en la cama de manera que quede tumbado paralelo a los lados de la
cama, será de gran ayuda, así como, evitar que este diagonalmente atravesado.
 Las almohadas que usarán para los distintos tratamientos posturales deben ser grandes y
rellenas de un material suave que se pueda hundir, lo que moldeará el apoyo y mantendrá la
parte implicada del cuerpo en la posición deseada.
 No deberá colocarse nada sobre las cabezas metatarsianas para evitar la deformación en
flexión plantar, porque una presión firme sobre el antepié aumentará la indeseada actividad
refleja en el patrón extensor, al estimular la reacción de apoyo positivo.
 Se evitará que la ropa de cama sea pesada y ajustada, así como sus pliegues, se recomienda
tapar con colcha porque estimula los propioceptores.
 La posición del paciente deberá cambiarse regularmente cada dos o tres horas, se podrá
incrementar el intervalo de tiempo hasta alcanzar la rutina normal, y estimular la sedestación
y bipedestación precoz para mantener el equilibrio al sentarse o estar de pie.

6.5. Lo que no se debe hacer


¿Por qué debe haber menor movimiento? Especialmente en hemiplejía hemorrágica, el movimiento
debe ser limitado para evitar la vasodilatación y el riesgo de hemorragias adicionales. Es importante
evitar movimientos bruscos, ya que podrían causar compensaciones en el paciente y aumentar la
espasticidad.
El uso de férulas movilización brusca puede incrementar la espasticidad y el tono muscular de forma
inapropiada. Es esencial un tratamiento adaptado y cuidadoso, que incluya fisioterapia personalizada
para prevenir complicaciones.
El uso del cabestrillo vicia el miembro superior en una posición que siempre debe evitarse que es la
aducción de hombro, flexión de codo, flexión de muñeca y flexión de dedos; y de producirse la
fijación en esta posición será sumamente difícil cualquier función futura de dicho miembro; por
tanto se puede decir que de cara a la funcionalidad del miembro el cabestrillo no es útil, se usará en
los casos en que exista riesgo de subluxación de hombro pero en cuanto comiencen a aparecer la
espasticidad se dejará el miembro libre al menos durante gran parte del día.
7. Prevención

7.1. Prevención de Hemiplejia (Accidente Cerebrovascular)

 Control de la hipertensión: La presión arterial alta es el principal factor de riesgo para los
ACV. Es importante mantenerla dentro de los rangos recomendados mediante cambios en el
estilo de vida o medicamentos, según el caso.
 Dieta balanceada: Comer alimentos ricos en frutas, verduras, cereales integrales, y reducir
el consumo de sal y grasas saturadas.
 Ejercicio regular: La actividad física regular ayuda a controlar el peso, la presión arterial y
el colesterol.
 Evitar el tabaco: Fumar aumenta el riesgo de ACV, ya que daña los vasos sanguíneos y
aumenta la presión arterial.
 Control del colesterol: Mantener el colesterol en niveles saludables, con una dieta baja en
grasas saturadas y, si es necesario, con medicación.
 Evitar el consumo excesivo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol también puede
aumentar el riesgo de ACV.
 Manejo de enfermedades preexistentes: Controlar condiciones como la diabetes, la
fibrilación auricular (un tipo de arritmia) y otros trastornos cardíacos.
 Chequeos regulares: Realizar exámenes médicos periódicos para detectar problemas
tempranos, como arritmias, colesterol elevado o hipertensión.

7.2. Prevención de Complicaciones en la Hemiplejia


Cuando una persona ya ha experimentado una hemiplejia, es importante prevenir complicaciones
secundarias, que pueden incluir:
 Prevención de úlceras por presión: Mantener una adecuada movilidad y cambiar de
posición regularmente a la persona afectada. El uso de colchones y cojines especiales
también puede ayudar.
 Fisioterapia: Iniciar fisioterapia lo antes posible para prevenir la atrofia muscular y mejorar
la movilidad. Los ejercicios deben centrarse en fortalecer la musculatura del lado no
afectado, así como en estimular los músculos del lado afectado para mejorar la función
motora.
 Control de la trombosis venosa profunda (TVP): Las personas con hemiplejia tienen
mayor riesgo de desarrollar coágulos en las piernas. Se recomienda el uso de medias de
compresión y la movilización temprana, además de la anticoagulación si se indica.
 Prevención de infecciones respiratorias: El control de la postura y la respiración es clave
para evitar infecciones, ya que las personas con hemiplejia tienen más probabilidades de
aspirar alimentos o líquidos hacia los pulmones, lo que puede provocar neumonías.
 Manejo de la espasticidad: Muchos pacientes con hemiplejia experimentan espasticidad. La
fisioterapia, los medicamentos y en algunos casos la toxina botulínica puede ser útiles.
 Manejo del dolor: El dolor debido a la espasticidad o a problemas musculares y articulares
es común. El control adecuado del dolor es importante para mejorar la calidad de vida.
 Apoyo psicológico: La hemiplejia puede generar depresión y ansiedad debido a la pérdida
de funciones. El apoyo psicológico y la participación en grupos de apoyo son fundamentales.
El manejo del paciente hemipléjico y la prevención de las complicaciones deben ser
individualizados, dependiendo de la severidad de la hemiplejia y las condiciones de cada
paciente.

Bibliografía
 Síndrome hemipléjico. Autores/as : Enrique Arce Morera y Mirlhe García Rodríguez.
Volumen. 17 Numero.2, 10-06-2011.
[Link]

 Medicine - Programa de Formación Médica Continuada Acreditado. Ictus isquémico. Infarto


cerebral y ataque isquémico transitorio. R. Gutiérrez-Zúñiga, B. Fuentes, E. Díez-Tejedor.
Volume 12, Issue 70, January 2019, Pages 4085-4096.
[Link]

 Scielo. Tratamiento postural en el


síndrome hemipléjico agudo.
CCM vol.17 no.3 Holguín jul.-sep. 2013 [Link]
pid=S156043812013000300009&script=sci_arttext&tlng=pt


Buergo Zuaznábar MA, Fernández Concepción O. Guías de práctica clínica. Enfermedad
cerebrovascular. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2009.

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