MOVIMIENTO DE RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA
EN EL ESPÍRITU SANTO
ARQUIDIOCESIS DE SAN LUIS POTOSÍ
LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA EN EL ESPÍRITU SANTO, fue suscitada
por Dios, cuando en los preparativos al Concilio Vaticano II el Papa Juan XXIII, invocaba la
manifestación en la Iglesia de un nuevo Pentecostés (diciembre de 1961) y en sus homilías
dominicales en 1963; exhortaba a la cristiandad a abrir puertas y ventanas, para que el Espíritu
Santo viniera a renovar la Iglesia.
El 8 de diciembre de 1965 concluía sus labores el Concilio Vaticano II e iniciaba un nuevo
Pentecostés desencadenado con fuerza de huracán. Trece meses después iniciaba la Renovación
Carismática Católica cuando un grupo de profesores de la Universidad Católica de Duquesne,
Pittsburg, Pensilvania y líderes estudiantiles de la Parroquia de Lansing, Mich. E.U.A., unidos en
oración, experimentaron una profunda renovación espiritual con la manifestación de ciertos
carismas que existieron en la Iglesia primitiva.
Transformados por ésta experiencia de salvación en el poder del Espíritu, se sintieron
llamados a vivir un cristianismo nuevo y más profundo y empezaron un nuevo estilo de vida.
Partiendo de éste grupo de oración; la experiencia se ha difundido con el ímpetu de un nuevo
Pentecostés, que se hace presente en todos los ámbitos del mundo actual.
A la ciudad de San Luis Potosí llegó en el año de 1974 a través del P. Enrique Bellhagen
[Link].S. quién en la capilla del Espíritu Santo comparte su experiencia con un pequeño grupo a
quienes les imparte el Curso, ora por ellos, e impone manos pidiendo una nueva unción en el
Espíritu Santo y así, esta semilla sembrada se multiplica abonada siempre con la gracia de Dios; y
en diversas épocas y circunstancias a través de siervos como el Padre. Federico Garibay [Link].S.,
Fray Pablo Cárdenas O.F.M y finalmente en 1979, el Sr. Obispo Ezequiel Peréa pública la primera
Carta Pastoral con normas para el Movimiento de Renovación Carismática en el Espíritu Santo.
Después de algunos años de experiencia de la obra del Espíritu en su Iglesia Particular de
San Luis Potosí, los que formamos el Equipo Diocesano de la RCCES presentamos estos
ESTATUTOS ante nuestro Señor Arzobispo con el fin de ser aprobados y reconocido nuestro
Movimiento como asociación pública de fieles en la Iglesia.
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MOVIMIENTO DE RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA
EN EL ESPÍRITU SANTO
MRCCES
ESTATUTOS
CAPITULO I
DEL NOMBRE, ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO, NATURALEZA Y MISIÓN.
A. NOMBRE:
a) El nombre de nuestra Asociación pública de fieles es: MOVIMIENTO DE
RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA EN EL ESPÍRITU SANTO.
B. ORGANIZACION Y GOBIERNO.
El Movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo en la Arquidiócesis
de San Luis Potosí es una Asociación pública de fieles C. 302 que asume las disposiciones y
orientaciones de su Arzobispo y participa de los lineamientos de la Renovación tanto a nivel
mundial como nacional. Al ser parte de la Iglesia Católica, que es visible y espiritual, requiere como
ella, de un marco organizativo de gobierno que le permita cumplir su misión.
C. NATURALEZA.
1) La Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo es un camino entre muchos
otros, con la que Dios esta realizando un Nuevo Pentecostés en su Iglesia, es por lo tanto un
Movimiento de renacimiento espiritual bajo el signo de Pentecostés, que desea responder a
las exhortaciones de la Iglesia Católica, la cuál desde el Concilio Vaticano II y hasta la actualidad,
nos invita como Iglesia a una nueva evangelización.
2) Es hacer patente en la Iglesia la acción poderosa del que es la promesa del Padre y
del Hijo y que se manifiesta con dones y carismas, dando frutos de:
* Confianza en un Dios vivo y cercano; que nos ama y espera nuestra respuesta.
* Certeza de un encuentro con Cristo Vivo y Salvador.
* Auténtica conversión mediante una renovación interior profunda, en la aceptación de
Jesús como nuestro Señor.
* Impulso decidido de anunciar la Buena Nueva en todos los ambientes, testimoniando a
Jesús con nuestro estilo de vida.
* Confianza en la manifestación de Carismas como lo expresa la Primera Carta a los
Corintios
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D. MISION.
Según su naturaleza, la RCCES tiene como misión, colaborar en la obra evangelizadora
de la Iglesia Diocesana, proclamando a Jesús como el Salvador, Señor y Mesías, con el
poder del Espíritu Santo para gloria del Padre.
a) Ello es posible mediante la transformación interior y conversión profunda del hombre, por
la experiencia personal de Jesús Vivo y de la acción de su Espíritu.
b) Esta proclamación será decididamente carismática y, perteneciendo a la naturaleza
misma de la Iglesia, se ordena a su edificación como cuerpo de Cristo y pueblo de Dios, y a la
instauración del Reino y se expresa como fraternidad solidaria, como compromiso por la justicia y,
en general, por armonizar las realidades de éste mundo con el designio de Dios.
c) En el cumplimiento de ésta misión, el Movimiento se hace acompañar en su camino de
María, la Virgen Madre de Dios, como testigo excepcional del misterio de Cristo, modelo de fe, de
caridad y de unión perfecta con él y como madre que implora para sus hijos el Don del Espíritu.
E. OBJETIVO
Mediante la conversión profunda, TENER UN ENCUENTRO CON JESUCRISTO VIVO, por
la acción y la gracia del Espíritu Santo, que se manifiesta en el testimonio de vida cristiana en torno
a los sacramentos y en el compromiso con la Diócesis y la Parroquia en que esta inserto. Como
toda asociación de laicos dentro de la Iglesia son ellos quienes coordinan la marcha del
movimiento, pero nunca sin la asesoría sacerdotal.
CAPITULO II
PERTENENCIA Y EXCLUSION
Se incorpora a la RCCES aquel bautizado católico que haya asistido a un Curso de
Iniciación impartido por la Renovación y asista asiduamente a una Asamblea de Oración adscrita al
Movimiento de Renovación parroquial.
a) Podrá participar de todos los actos propios del Movimiento.
b) Tendrá voto activo y pasivo de acuerdo a estos estatutos.
Dejará de pertenecer a la RCCES:
a) Quién públicamente rechace la fe católica, profese abiertamente doctrinas opuestas a las
enseñanzas de la Iglesia o lleven una vida no congruente con la moral cristiana.
b) Quién a juicio del Equipo Diocesano y previa amonestación, incurra en acciones
reiteradas contra la letra y el espíritu de éstos Estatutos.
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CAPITULO III
EQUIPO DIOCESANO.
Definición. Es un equipo de servicio aprobado por la Jerarquía como el órgano responsable,
de la vida y funcionamiento de la RCCES en la Diócesis; cuyo ámbito de autoridad depende del
Arzobispo
A. FUNCIONES DEL EQUIPO DIOCESANO.
1) Orienta a nivel Diocesano en una forma concreta y práctica sobre lo que es la
Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo.
2) Asegura la unión vital con el Arzobispo, los Párrocos y los representantes de otros
organismos apostólicos.
3) Coordina y preside el Consejo Diocesano.
4) Representa y es órgano de contacto con la RCCES a nivel nacional.
5) Invita a las personas que juzgue oportuno para asistir a las reuniones de Consejo
Diocesano.
6) Es responsable de que se ejecuten los acuerdos del Consejo Diocesano.
7) Trabaja de manera colegial, escuchando la opinión de todos y actuando con
decisiones mayoritarias.
8) Da a conocer, aprueba y evalúa los programas de trabajo de las Coordinaciones de
Decanato de la Coordinación de Administración y de los ministerios Diocesanos del Movimiento.
9) Podrá modificar éstos estatutos, en cuyo caso se requerirá la aprobación del 75 % de
todos sus miembros.
10) Sesionará periódicamente de acuerdo a las necesidades del programa anual y al
calendario que se establecerá al inicio del año.
B. INTEGRANTES.
1) Personas en efectiva comunión con su Obispo, párroco y superiores, constituido por: un
Sacerdote Asistente Eclesiástico Diocesano y uno por zona nombrado por el Arzobispo, un Laico
Coordinador, el Secretario del Equipo, el Coordinador de Administración con sus respectivas
esposas, el Coordinador de Ministerios Diocesanos y el Coordinador de Zonas.
2) Si uno de los esposos (en caso de matrimonio) por impedimento personales, no puede
asistir con regularidad a las reuniones, quedará fuera del Equipo, pero su pareja podrá continuar.
3) Integrado por personas con conocimiento de la realidad Diocesana, así como
plenamente identificadas con el carisma propio del Movimiento, con experiencia de servicio en el
mismo y que no tenga impedimento para reunirse en el Programa Anual de Trabajo. Cualquier
miembro que falte al 25 % de dichas reuniones, automáticamente queda fuera del Equipo.
4) Para que las sesiones del Equipo sean válidas, se requiere por lo menos la presencia de
las dos terceras partes de sus miembros.
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5) Todas las decisiones del Equipo Diocesano, se tomarán por consenso general. En caso
de que esto no sea posible, se recurrirá a votación; y para su validez se requerirá la mayoría de los
votos de los presentes.
6) En caso de que el Coordinador del Equipo, juzgue en conciencia que alguna de las
decisiones que se hayan tomado sea inadecuada; pedirá que se revoque, se suspenda la sesión y
se proceda a votar de nuevo después de haber hecho oración.
C. NOMBRAMIENTO DE LOS INTEGRANTES DEL EQUIPO.
1) Para nombrar a un miembro del Equipo, se presentarán los candidatos al mismo Equipo
después de haber auscultado al Consejo Diocesano. La Entrada de un miembro nuevo se decidirá
por mayoría de votos.
2) Para nombrar al Coordinador, el Equipo hará su propuesta al Arzobispo presentando una
terna de candidatos después de haber consultado al Consejo de la RCCES y a los Coordinadores
de Decanato. Su elección deberá ser confirmada por escrito por el Arzobispo quién en última
instancia tendrá derecho a veto y voto y una vez aceptada por el designado, dicha elección se
regirá por las normas establecidas en los cánones 119 y 164-179 del Código de Derecho Canónico.
3) Se cuidará de no invitar a nadie que esté haciendo de la RCCES su medio económico de
vida.
4) Los sacerdotes, Asistente y Viceasistente, serán nombrados directamente por el
Arzobispo, sin embargo, el Equipo deberá presentar los nombres de algunos candidatos para
ocupar tales funciones.
5) Si el Arzobispo juzga conveniente nombrar algún sacerdote que no haya sido sugerido
por el Equipo, tendrá el derecho de hacerlo.
6) La duración de cualquier miembro en el servicio será de tres años, al término de los
cuales su función cesará de inmediato.
7) La decisión de prolongar por un periodo determinado el cargo de cualquier miembro del
Equipo (con excepción de los cargos de Asistente y Viceasistente), deberá ser tomada por
consenso general y ratificada por el Señor Arzobispo.
8) La decisión de prolongar por un periodo de tres años o más el cargo de Asistente o
Viceasistente, será tomada por el Arzobispo, de acuerdo con el parecer del Equipo.
9) Siempre que se realicen cambios en el Equipo, se tratará de que nunca se remueva a
más del 50 % de los miembros al mismo tiempo.
10) Cuando algún miembro del Equipo sea removido de su cargo, se nombrará un sustituto
para terminar el periodo, al termino del cual, podrá ser elegido titular en el siguiente periodo
11) Toda persona llamada a colaborar como miembro del Equipo, lo será en razón de un
servicio específico, es decir en función de lo que significa un carisma muy concreto y probado en la
comunidad en la que por un tiempo extenso ya ha servido, y en vistas a construir con dicho servicio
el Reino de Dios.
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12) Se tendrá la prudencia de no invitar a nadie como integrante del Equipo Diocesano, sin
haber hecho un serio discernimiento de su riqueza personal (dones y carismas), misma que será
puesta al servicio de la RCCES.
D. MIEMBROS DEL EQUIPO Y SUS FUNCIONES.
1. Del Asistente Eclesiástico:
a) El Asistente Eclesiástico es, en la Iglesia y para la Iglesia, una representación
sacramental de Jesucristo Profeta, Cabeza y Pastor.
b) Su labor y su experiencia en el seno del Movimiento no es legitimada por el mismo
Movimiento, el cuál ni lo "llama" ni lo "delega". Es un "enviado" de Dios a través de la Jerarquía,
para actuar en representación sacramental de Jesucristo Cabeza y Pastor.
c) El ser nombrado explícitamente por la autoridad, no se opone (sino más bien es
condición "sine qua non") a su plena y fructífera participación en la vida del Movimiento.
d) El objetivo de su servicio sacerdotal dentro del Equipo Diocesano, será siempre el de
hacer posible el encuentro de cada fiel con la persona viva de Jesucristo.
e) Su inserción en la vida del Movimiento, hará que una de sus metas más importantes sea
siempre el lograr que cada miembro del RCCES descubra tanto en su persona como en el
Movimiento mismo, una verdadera puerta de entrada al misterio de la Iglesia, que es sacramento
de unidad y de salvación.
f) Será el enlace entre las autoridades eclesiásticas y el Movimiento, será artesano de la
unidad, al promover la integración de la RCCES en la Iglesia Particular.
g) Coordinar la función de asesoría desempeñada por los sacerdotes que participan en el
Movimiento.
h) Además del asistente Diocesano habrá un Viceasistente y un Asistente por zona con las
mismas funciones del Diocesano.
2. Del Coordinador del Equipo:
a) Presidir y coordinar al Equipo Diocesano del RCCES, en el que tendrá voto de calidad.
b) Animar y coordinar la marcha de la RCCES.
c) Representar al Movimiento ante el Consejo de Laicos de la Diócesis ante los organismos
del Movimiento de Renovación del país y del extranjero, así como en los asuntos de carácter civil.
d) Presentar un informe anual al Arzobispo acerca de la marcha del Movimiento y de su
estado financiero.
e) Nombrar y en su caso remover a los integrantes del Equipo Diocesano que no lo sean
por oficio.
f) Respetar y hacer cumplir la letra y el espíritu de éstos Estatutos.
3. Del Secretario del Equipo Diocesano:
a) Dar fe de las sesiones ordinarias y extraordinarias levantando las actas
correspondientes, consignando las resoluciones tomadas y firmando dichas actas en unión con el
Coordinador.
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b) Llevar los archivos de la RCCES y mantener informados a los miembros del Equipo
Diocesano sobre las actividades programadas y de interés general.
4. Del Coordinador de Zona
Es elegido por el Equipo Diocesano de una terna de candidatos; es miembro por oficio del
Equipo Diocesano una vez aceptada la designación.
Las cualidades del Coordinador serán:
a) Conocimiento amplio e identificación con la RCCES.
b) Sentido Eclesial.
c) Capacidad para estar en relación con la jerarquía de la Iglesia local.
d) Capacidad para conducir equipos de trabajo y poder transmitir su visión.
Funciones:
a) Servir de enlace entre el Equipo Diocesano del RCCES y los Coordinadores a nivel
parroquial.
b) Ayudar a organizar las comunidades de RCCES a nivel parroquial y evaluar su fun-
.cionamiento
c) Servir de enlace y coordinar las actividades de los Ministerios Diocesanos en los
Decanatos.
d) Alentar y supervisar el trabajo de los Coordinadores de la RCCES a nivel parroquial.
e) Implementar y dar seguimiento a las decisiones del Equipo Diocesano.
5. Del Coordinador de Ministerios Diocesanos:
Será un servidor nombrado por el Equipo Diocesano y ratificado por el Coordinador del
mismo, cuya función es:
a) Coordinar a sus correspondientes de la RCCES a nivel decanal, mediante asesoría,
apoyo y formación.
b) Evaluar y dar seguimiento a los programas de trabajo que serán elaborados e
implementados por los equipos encargados de cada uno de los cuatro Medios Fundamentales de la
RCCES : Evangelización Fundamental, Formación Básica, Asambleas de Oración y Grupos de
Oración.
c) Ser medio de comunicación entre los responsables de dichos Ministerios y el Equipo
Diocesano de la RCCES.
6. Del Coordinador de Administración:
a) Se encargará de la administración de los recursos materiales y financieros del
Movimiento, de la obtención e incremento de los mismos, así como de la elaboración y ejercicio de
los presupuestos correspondientes. De acuerdo con las necesidades y recursos podrá contar con
colaboradores en asuntos de economía, financieros y administrativos.
b) Elaborar y presentar un informe anual de la administración a su cargo al Equipo
Diocesano de la RCCES, el cuál se encargará de aprobarlo y darlo a conocer al Señor Arzobispo.
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CAPITULO IV
CONSEJO DIOCESANO.
Definición. Es un órgano de servicio a nivel Diocesano, constituido por el Equipo Diocesano
y los coordinadores parroquiales:
a) Buscará discernir la voluntad de Dios para la RCCES a nivel Diocesano.
b) Es instrumento de comunión con el Arzobispo, los Párrocos, y los demás organismos
Diocesanos.
c) Toma acuerdos prácticos en relación a los aspectos de la vida de la RCCES que el
Equipo Diocesano le proponga.
d) Integrado por personas dispuestas y capaces de transmitir a nivel parroquial y diocesano
todo lo concerniente a la RCCES en la Diócesis.
e) Propone a aquellas personas consideradas como candidatos para integrar el Equipo
Diocesano.
CAPITULO V
MINISTERIOS DIOCESANOS
a) Son equipos de servicio cuya función es coordinar a sus correspondientes de la
Renovación a nivel decanal y parroquial mediante asesoría, apoyo y formación.
b) Al frente de cada Ministerio estará un Coordinador, nombrado por el Coordinador
General de Ministerios y será ratificado por el Coordinador del Equipo Diocesano.
c) Los Coordinadores serán personas probadas por su experiencia, competencia y
capacidad para trabajar en equipo y tengan como mínimo tres años de pertenecer a la RCCES.
d) Los Coordinadores serán responsables de elaborar, ejecutar y evaluar los programas de
trabajo de su equipo; El Coordinador General de Ministerios informará al Equipo Diocesano que
hará la aprobación pertinente
CAPITULO VI
CONSEJO DE ZONA
a). Formado por los coordinadores a nivel parroquial, el párroco o el asesor eclesiástico
designado de cada parroquia y el coordinador de zona.
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CAPITULO VII
EQUIPO PARROQUIAL
Definición. Es un órgano de servicio del cuál depende la vida y organización del RCCES en
una parroquia.
A. FUNCIONES.
1) Orienta en una forma concreta y práctica sobre lo que es el RCCES y discierne lo que
Dios quiere para la Renovación a nivel parroquial.
2) Es instrumento de comunión con el párroco, vicarios y demás agrupaciones
parroquiales.
3) Invita a las personas que considere oportuno (discerniendo los carismas), para trabajar
en los diferentes grupos de servicio.
4) Es responsable de cuidar que se estén viviendo adecuadamente los cuatro Medios
Fundamentales de la RCCES:
- Asambleas de Oración - Grupos de Oración
- Evangelización Fundamental - Formación básica
5) Trabaja siempre de manera colegial, escuchando la opinión de todos y tratando de vivir
el principio de comunión y participación.
6) Toma acuerdos con relación a la vida de RCCES en la Parroquia.
B. INTEGRANTES:
1) Integrado por personas de oración, acción y experiencia; plenamente identificados con el
carisma propio de la Renovación, capaces de comunicarse y relacionarse, con conocimiento de la
realidad parroquial y diocesana, dispuestos y capaces de transmitir todo lo concerniente a la
RCCES a nivel Parroquial y Diocesano.
2) Formado por personas en efectiva comunión con su Párroco y Equipo Diocesano.
3) Si por razones justificadas, solo uno de los cónyuges puede asistir a las actividades del
Equipo Parroquial, se notificará desde un principio pero no evitará que su pareja pueda continuar
integrada al Equipo, contando ésta con el apoyo moral y espiritual de aquel.
4) Para nombrar a un miembro de éste Equipo, se presentan candidatos al Párroco o
Sacerdote Asistente parroquial, habiendo auscultado antes a nivel parroquial en los diversos
grupos de oración.
5) Para nombrar al Coordinador, el Equipo Parroquial hace su propuesta al Párroco o en su
caso al Sacerdote Asistente parroquial, consultando al Equipo Diocesano y esperando la decisión
del Asesor. Su servicio será de tres años, al cabo de los cuales se presenta ante el Asistente, quién
renovará su nombramiento por otros tres años o dará por terminado su periodo. En caso de
renovarse el nombramiento se hará por una sola vez.
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6) Las personas llamadas a integrar el Equipo Parroquial, han de tener conocimiento de la
realidad parroquial y experiencia mínima de dos años en la vida de la RCCES.
7) Deberá estar integrado por personas con disponibilidad y sentido de responsabilidad y
sin impedimento para asistir a los compromisos elementales de su cargo.
8) Para remover a algún miembro del Equipo tendrá que ser por causas de fuerza mayor
bien discernidas.
C. ESTRUCTURA:
1) El Movimiento se organiza a partir de las Asambleas de Oración. Estas son el medio
usual por las que el Espíritu Santo atrae a los fieles a la Renovación.
2) El Movimiento existe, funciona y se identifica, por las Asambleas de Oración
debidamente registradas en el mismo y supervisadas por el coordinador correspondiente.
3) En estas Asambleas se desempeñan los cuatro Ministerios o Servicios Básicos propios
del Movimiento que son:
* Animadores de Asamblea. * De Intercesión
* De Música. * Formación básica.
4) Estos ministerios tendrán cada uno un coordinador responsable, estarán bajo la
autoridad del Coordinador de la Renovación a nivel parroquial y contarán con el apoyo de un equipo
de servicio a nivel Diocesano, que se hará cargo de su capacitación sistemática y permanente en
las áreas doctrinal, espiritual y humana. Todo esto de acuerdo a la necesidad y funcionamiento de
cada equipo de servicio, formando servidores que se desempeñen según el carisma que
gratuitamente Dios les ha confiado para edificación de la comunidad.
5) Conforme a las circunstancias particulares de tiempo y lugar, podrán surgir otros
servicios y apostolados tanto individuales o de grupo que deberán buscar su ubicación en la Iglesia
bajo la autoridad Diocesana competente.
CAPITULO VIII
NORMAS BASICAS DE ACCION
En la ejecución de sus actividades específicas la RCCES deberá siempre de tener en
cuenta los siguientes principios jurídicos prácticos.
1) Reconocer siempre la importancia y necesidad que se tiene de la Diócesis y de la
Parroquia, espacios de gracia donde se realiza la única obra del Señor, nuestra santificación.
2) Situarse en el contexto de cada Parroquia, el misterio de la Iglesia como comunión,
orgánicamente unida a la vida de otros movimientos y otras comunidades en las que se desarrolla
la vida cristiana.
3) La presencia del sacerdote será indispensable pues sin éste requisito será preferible no
abrir grupos ni asambleas nuevas. En una parroquia el asistente es el Párroco.
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4) Conservar siempre la identidad del carisma propio, pero en íntima comunión con las
demás comunidades y movimientos cuyos carismas propios representan la riqueza y totalidad del
patrimonio de la Iglesia.
5) Comprometerse a fondo en las tareas de la Nueva Evangelización.
6) Evitar cualquier paralelismo.
7) Insistir siempre en la necesidad de un crecimiento integral (catequesis), posterior al
Kerigma y basado en los caminos de la Iglesia (Nuevo Catecismo).
8) Insistir en la necesidad de compartir la riqueza del carisma peculiar del RCCES
(Bautismo en el Espíritu Santo con todo lo que conlleva) con todo fiel bautizado, evitando
radicalimos polarizantes (clérigo - laico; movimiento - corriente; jerárquico - carismático) y
permitiendo que la inmensa bondad de la RCCES descienda a todos los espacios y niveles del
cuerpo místico de Jesucristo, salvaguardando al mismo tiempo la propia identidad.
CAPITULO IX
DE LOS MEDIOS
Para lograr sus objetivos, debe asumir del patrimonio común de la Iglesia, los cuatro
Medios Fundamentales, como propios de la RCCES, imprimiendo en ellos su propio estilo, método
y programación particulares, acentuando e insistiendo, en valores que podrían ser asumidos por
toda la Iglesia, a saber:
A. ASAMBLEAS DE ORACION
1) Las Asambleas de Oración son una respuesta de la RCCES a la necesidad que siente la
comunidad de creyentes de una participación más activa y personal en la comunidad eclesial y de
relaciones más profundas y estables en la fe, sostenidas por la Palabra de Dios y la Oración en
común.
2) La Asamblea de Oración, es una reunión semanal fija, abierta a la comunidad parroquial
que es la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos, siguiendo el modelo de las
comunidades cristianas primitivas.
3) Su finalidad primordial es la oración en común; por ello se preferirá en su desarrollo
cuanto la facilite, y se evitarán las circunstancias que la dificulten.
4) En ella sus miembros elevarán al Padre su oración de alabanza, acción de gracias y
petición; por Cristo el Señor, centro de la reunión, con El y en El; en la unidad del Espíritu Santo,
principio activo que crea la comunidad ; y en compañía de la Virgen María, Madre de Jesús y de la
Iglesia.
5) El Espíritu conducirá la oración, la cual se compartirá de manera espontánea, y a todos
se les brindará la oportunidad de actuar personalmente. Se dará lugar a los carismas que sean
necesarios para crecimiento del Movimiento y para edificación de la Iglesia.
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6) En las Asambleas de Oración se manifiestan los carismas, regalos que Dios otorga por
medio del Espíritu Santo para edificación de la comunidad eclesial. Su autenticidad se somete al
discernimiento del Sacerdote Asistente y del equipo correspondiente.
7) Elemento constitutivo de la asamblea es la Palabra de Dios, que, realiza el diálogo de
Dios con el hombre. Al orar con la Escritura, esta llega al corazón y a la mente del creyente y lo
acerca al conocimiento de Cristo Jesús, el Señor.
8) En la Asamblea de Oración puede haber un tiempo breve para una instrucción sencilla,
para orientar y alentar en la oración.
9) El gozo, la libertad y la espontaneidad, caracteriza a la Asamblea de Oración, sin olvidar
que Dios no es un Dios de confusión sino de paz y que se ha de hacer todo con decoro y orden.
Sacerdotes y líderes deben de cuidar de no extinguir el Espíritu, en quién reside la dirección última
de la oración, teniendo en cuenta que una señalada gracia de renovación para la Iglesia es esa
vitalidad imprevista y siempre nueva de la acción del Espíritu Santo y sus dones.
B. EVANGELIZACION FUNDAMENTAL ( Kerigma )
1)El Movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo, se propone
que sus miembros logren un Encuentro Vivo con Jesús y una adhesión explícita y personal a El.
Esto se procura ordinariamente mediante un curso de Evangelización Fundamental o de Iniciación,
que comprende el anuncio primero del Evangelio o Kerigma, no como enseñanza de carácter
doctrinal, sino como proclamación viva del mensaje de salvación en un clima de oración y
conversión.
2) Esta experiencia de Dios se suscita mediante la oración en que se pide una nueva
efusión del Espíritu Santo ("Bautismo en el Espíritu"), que da la conciencia profunda de la presencia
íntima y amorosa de Dios que penetra el alma y la transforma por la acción santificadora de su
Espíritu. Esta efusión actualiza en cada uno, con efectos más o menos sensibles y prodigiosos, el
don del Espíritu Santo recibido en el Bautismo y la Confirmación.
3) Este Kerigma se hace necesario de un modo particular, a quienes nunca han escuchado
la Buena Nueva, sin olvidar a quienes habiendo sido bautizados, no han sido atendidos en su fe. De
ahí que al recibir ésta nueva efusión, se renueva en ellos los sacramentos del Bautismo y la
Confirmación; que lleva a la persona a una participación plena y madura en el culto y en la misión
de la comunidad Eucarística, suscitándose los dones y carismas con las manifestaciones sensibles
y prodigiosas que confirman la presencia de Dios y que sirven para edificación de la Iglesia.
4) Después de un proceso inicial de sensibilización se hace obligatorio el Curso de
Iniciación para el ingreso al Movimiento, en sesiones cortas a lo largo de seis o doce meses. Y lo
imparten equipos evangelizadores supervisados por el Equipo de Coordinación General; con
programas cuyo contenido doctrinal estará aprobado por la Autoridad Eclesiástica competente.
5) El Movimiento podrá impartir cursos de iniciación dirigidos a otros movimientos o
grupos, previa petición al Coordinador de la Renovación a nivel parroquial o al Equipo de
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Coordinación General; siempre de acuerdo con el Párroco corresponsable. Se impartirá desde el
carisma propio de la Renovación.
C. GRUPOS DE ORACION:
1) Los miembros de las Asambleas se reunirán semanalmente en grupos privados, más
pequeños y estables, para la oración y edificación personal, constituido por personas ya
evangelizadas con el conocimiento mutuo de los participantes donde compartirán sus experiencias
en un clima de intimidad.
2) Los Grupos de Oración, deben pertenecer a la asamblea parroquial y serán
supervisados por el Coordinador de Ministerios de Grupos de Oración de la parroquia.
3) Estos grupos bajo la acción del Espíritu Santo, se deben transformar en comunidades
integradas y comprometidas por una mayor radicalidad evangélica en la edificación de la Iglesia y de
una nueva sociedad, buscando para ello cauces de compromiso apostólico en la Parroquia y demás
estructuras de Iglesia.
4) El Grupo de Oración debe estar en búsqueda permanente de la voluntad de Dios,
poniendo en práctica los compromisos concretos, sin ser obstáculo para el cumplimiento de los
deberes propios de estado.
C. FORMACION (Catequesis).
1) La Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo será educadora en la fe,
conduciendo al mayor número de fieles en su vida diaria, en un esfuerzo humilde y perseverante, a
conocer el misterio de Cristo y dar testimonio de El.
2) Meta de la Enseñanza será que los miembros de la RCCES descubran su propia
vocación; asuman hábitos de vida cristiana que les permitan cumplir su misión y así consolidar
una vida de oración personal y comunitaria.
3) La Formación Básica que se imparta, estará ordenada a que el miembro de la
Renovación ore con la Palabra y que ésta sea leída y estudiada personal y comunitariamente como
alimento espiritual que de inmediato nutre, y se obtenga un conocimiento serio y preciso de la
misma.
4) Meta también de la Formación, será construir la comunidad y edificar la Iglesia; para ello
debe adquirir actitudes de comunión y participación desde su comunidad doméstica (familia), Grupo
de Oración, Asamblea y comunidad parroquial.
5) La Formación debe llevar a la celebración de la fe en los sacramentos, favorecerá el
crecimiento progresivo de la misma fe y capacitará para confesarla en la vida diaria y de esa
manera transformar y dinamizar las realidades temporales.
6) Se consideran medios insustituibles: la oración, cursos de crecimiento básico a través
del Ministerio de Formación, habiendo tenido ya el curso de iniciación y la formación permanente de
acuerdo a los carismas.
7) Fuentes de la multiforme Gracia de Dios son los sacramentos y serán considerados
como los medios principales a los que deben acudir todos los miembros de la Renovación
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CAPITULO X
DEL PATRIMONIO O BIENES DEL MOVIMIENTO
a) La RCCES podrá adquirir, administrar y enajenar bienes libremente a tenor del C. 325 del
Código de Derecho Canónico, para consecución de su misión. Los pondrá a nombre de una
sociedad que garantice la fidelidad a dicha misión.
b) En caso de disolución o desaparición de la RCCES, dichos bienes sean muebles e
inmuebles, pasarán a poder de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.
c) Los criterios tanto al adquirir como al administrar o enajenar bienes, serán conforme al
Evangelio y a la doctrina de la Iglesia.
d) El sostenimiento económico de la Renovación se obtendrá mediante la colaboración de
todos sus miembros, con un gran sentido de responsabilidad.
CONCLUSION
a) Estos Estatutos son la norma del Movimiento de Renovación Carismática Católica en el
Espíritu Santo. Todos sus miembros deberán conocerlos y vivirlos para que, con la ayuda de Dios,
la RCCES sea fiel a la misión que el Señor le ha confiado en medio de la Iglesia.
b) Regirán las relaciones de todos los miembros de la RCCES hacia dentro y hacia fuera.
c) Estos Estatutos tendrán fuerza y entrarán en vigor una vez que conocidos por el
Arzobispo, Este los apruebe y los promulgue.
d) Cualquier modificación, enmienda o añadidura a éstos Estatutos, deberá ser discutida y
aprobada por al menos el 75 % de los miembros del Equipo Diocesano y una vez conocida por el
Pastor de esta Iglesia local, corresponderá a este su aprobación final.
San Luis Potosí, S. L. P. Agosto de 2002
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