Lunes, 29 de enero de 2024.
Gerardo Cortés García.
Número de empleado: 7144387
Luis G. García Rojas.
Presente.
Por medio del presente documento me permito solicitar de la manera más atenta posible ser
reasignado a otro equipo de trabajo puesto que estar en el equipo a cargo de Carlos Orlando Aduna
Galván con número de empleado 6041098 me ha ocasionado agravios ya fuera por su inacción o
por su acción directa, voluntaria o involuntariamente lo cual se ha evidenciado a través de diversas
decisiones que ha tomado y actitudes que ha adoptado, así como por su forma de tratarme y
comunicarse conmigo. Cabe aclarar que anteriormente ya he intentado ponerme en contacto con
usted y no he recibido ninguna respuesta, por lo tanto, me veo en la necesidad de suplicar tenga a
bien responderme puesto que así lo enmarcan nuestros lineamientos a través del documento
“AMEX Code of Conduct Policy”. Teniendo en entendido su buena voluntad para atender a esta
solicitud, procederé a enlistar y explicar los motivos de mi solicitud adjuntando las evidencias que
me sean posibles, así mismo tomo como referencias principales para realizar esta solicitud en toda
extensión de derecho y perjuicio según corresponda el documento antes mencionado y que a partir
de este momento referiré como “Lineamientos de la empresa” y la Ley Federal del Trabajo o “LFT”.
La primera acción que se tomó en mi perjuicio por parte del antes mencionado fue la de despojarme
del recurso financiero que había estado recibiendo durante mi incapacidad médica. Permítame
elaborar. Durante el pasado año y durante algunos meses, me enfrenté a una situación médica de
gran impacto en mi vida. Esta contingencia médica me impidió realizar mis labores por lo cual estuve
recibiendo las debidas incapacidades médicas las cuales, a su vez, se hicieron llegar a los
responsables debidos, quienes fueron respectivamente Jaqueline Bustamante, Oliver Romero y, por
último, a Orlando Aduna. Los dos primeros proporcionaron toda su atención y apoyo para hacer
llegar estas incapacidades al departamento adecuado y esto me permitió seguir recibiendo el
beneficio económico por parte de American Express Company México S. A. de C. V.; lo cual a su vez
me permitió seguir brindando el apoyo económico a mi familia mientras que mi situación médica se
resolvía. Sin embargo, cuando se realizó el cambio de líder en noviembre o “shift bid”; la primera
acción tomada por Orlando Aduna fue la
de retirarme este beneficio económico a
través de solicitarme una ausencia
laboral sin goce de paga, lo cual no solo
no me fue notificado, sino que, además,
se me ocultó hasta enero. Adjunto
imágenes de los meses de septiembre,
octubre, noviembre y diciembre en los
que se puede apreciar la diferencia de mi
codificación a través de la transición de
diferentes líderes, así como la captura de
pantalla de la solicitud que se realizó a mi nombre y sin siquiera notificarme durante el mes de
noviembre.
Esta acción por sí sola constituyó un terrible golpe a mi de por sí ya precaria situación. No sólo me
afectó económicamente en mi persona, sino que, al haber constituido una pérdida para el sustento
de mi familia, mi esposa y mi hijo pequeño, esto fue un daño a la estabilidad de mi hogar,
provocando repercusiones tanto emocionales como en mi situación médica, si cabe, pudiendo
alargar incluso mi tiempo de recuperación.
Este, desafortunadamente, no fue el único acto de agravio en mi contra.
Durante el mes de octubre, específicamente el 31 de
octubre, se notificó del robo de mi equipo de trabajo, por
lo que se enviaron los documentos de la denuncia que se
realizó, para lo cual estuve a la espera de recibir alguna
notificación y también puse a disposición del sr. Aduna mis
datos de contacto. Como mencioné anteriormente, estos
meses fueron muy complicados y si no bastara con ver mi
vida en riesgo, también mi patrimonio se vio en peligro. No
solo no se realizó ninguna solicitud para el remplazo de mi
equipo, sino que mis mensajes fueron ignorados y el sr.
Aduna nunca me comunicó de su decisión de despojarme
de los recursos que tanta falta me hicieron durante estos
difíciles momentos. Adjunto los documentos enviados y
captura de los correos que se enviaban con las
incapacidades a Orlando Aduna, medio a través del cual me
respondió, pero mantuvo oculta esa información tan
importante.
Desde el mes de enero y cuando mi situación médica me lo permitió, me comuniqué con el sr. Aduna
para solicitar información a lo cual no se prestó. Ahora citaré los lineamientos de la empresa: “We
must treat each other and anyone we interact with on behalf of the Company with respect and
dignity”. (Debemos tratarnos unos a otros y a cualquier persona con la que interactuemos en
nombre de la Compañía con respeto y dignidad). Permítame preguntarle: ¿Es acaso un trato digno
el remover los recursos económicos a un colega en necesidad? ¿Es acaso un trato digno el privar de
las herramientas de trabajo en un momento tan vulnerable? ¿Es acaso un trato digno el privar a un
colega de información vital e incluso ignorar las solicitudes de información?
Me gustaría poder decir que estos actos fueron los únicos de los que fui recipiente, sin embargo, no
fue así, puesto que, una vez comencé a tener la capacidad de viajar a las oficinas de Patriotismo, el
trato que recibí del sr. Aduna fue también despectivo y grosero, siendo también este trato recibido
a través de mensajes de whatsapp por lo cual me vi en la necesidad de solicitarle que se restringiera
de ese trato hacia mi persona y restringir del todo las comunicaciones que no fueran hechas a través
de los medios proporcionados por la empresa.
Ahora citaré la LFT que en su artículo 2º, en el segundo párrafo dice a la letra:
“Se entiende por trabajo digno o decente aquél en el que se respeta plenamente la dignidad humana
del trabajador; no existe discriminación por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad,
condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias
sexuales o estado civil; se tiene acceso a la seguridad social y se percibe un salario remunerador; se
recibe capacitación continua para el incremento de la productividad con beneficios compartidos, y
se cuenta con condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir riesgos de trabajo.”
Viéndome ser recipiente de tratos que rayan en el abuso de autoridad y la grosería, no me queda
más que apercibirme como víctima de acoso a lo cual quiero citar la definición de esta:
“El acoso abarca una amplia gama de comportamientos ofensivos. Normalmente se entiende como
una conducta destinada a perturbar o alterar. Según la RAE, hostigar es molestar alguien o burlarse
de él insistentemente. En el sentido jurídico, es el comportamiento que se encuentra amenazante
o perturbador.”
Ignoro por qué el sr. Aduna ha tenido a mal haber el actuar de esta manera en mi perjuicio, pero no
deseo exponerme a trabajar bajo estas circunstancias que generan tanto daño emocional y
psicológico como pueden poner en peligro mi estado de salud.
Teniendo lo anterior en cuenta, espero tenga a bien responder esta misiva y adjunto mi información
de contacto personal para cualquier aclaración o duda, agradeciendo de antemano la atención
recibida, quedo de usted.