Recoger los frutos sembrados
Buenas tardes, primero que todo quiero que le demos las gracias a Dios
por permitirnos estar aquí el día de hoy, también agradecerles a todos los
asistentes a este evento, por acompañarnos en una ocasión tan especial
como esta. A nuestros padres que se encuentran aquí sentados también
les quiero dar gracias en nombre de todos mis compañeros, hoy se ven los
frutos de cada instante de lucha que libramos junto a ustedes, y por
supuesto, agradecerle a cada uno de los docentes que nos aguantaron
todo este tiempo, gracias por su esmero y dedicación, por su trabajo arduo,
porque a pesar de todas las dificultades y problemas, han sacado lo mejor
de cada uno de nosotros para hacernos mejores personas, profesionales
en todo el sentido de la palabra.
Por fin ha llegado el día, y pareciera que fuese ayer cuando todos nos
encontramos en este mismo auditorio, asustados por comenzar una de las
etapas mas importantes en nuestras vidas, parece como si fuese ayer
cuando nos tirábamos en el piso a repasar los temas para el parcial, o
cuando todos juntos esperábamos quince minutos hasta que llegara el
profesor, si no la clase se cancelaba. Aun recuerdo cuando nos juntábamos
en la cafetería a jugar uno, cuando el estrés se apoderaba de nosotros en
la semana de parciales. Cuando llegamos a las rotaciones clínicas y
usamos los pijamas por primera vez, que grandes nos sentíamos, recuerdo
las peleas con los compañeros, las malas notas, pero, sobre todo, recuerdo
el primer día de la Universidad cuando mi mama me dijo que la vida se
trata de etapas, con el bachillerato se acaba una, la universidad era una
nueva etapa en donde me iba a rodear de personas maravillosas, que iban
a marcar mi vida, claro que si lo logre. Mi mama tenía toda la razón.
Padres hoy vemos el resultado de cada momento que pasamos juntos,
esos instantes de orgullo cuando llegábamos a casa portando el uniforme,
mostrando la bata que tenía nuestros nombres.; los tiempos de angustia
que vivimos cuando estábamos enfermos y eran ustedes quienes se
trasnochaban poniéndonos pañitos húmedos en nuestra frente para que
nos sintiésemos mejor, hoy da fruto cada regaño, cada palabra de aliento,
cada oración y cada velita encendida en nuestro nombre, y que al día de
hoy aun es necesario, en este momento toma valor cada instante juntos;
cuando teníamos que trasnocharnos estudiando. Somos sus hijos, y cada
momento de rebeldía, rabia, grosería y hasta desobediencia son producto
de una inmadurez que aun poseemos, pero que minuto intentamos cambiar
para que se sientan orgullosos de nosotros. Felicitaciones padres por lo
que han criado y seguirán haciendo.
Por eso compañeros, no volvamos a bajar los ánimos, quiero que cuando
decaigamos, recordemos estos 6 años que nos marcaron la vida,
recordemos el desorden dentro del salón de clase, la carrera para bajar la
rampa, escapar de las palomas; conmemoremos siempre a ese grupito de
amigos que se volvieron nuestros hermanos que te sacaban de la mente
todos tus problemas. Pero sobre todo recordemos a ese amigo, que se
convirtió en un ángel, sentado a la mitad del salón callado y respetuoso,
que siempre te mostraba una cara bonita y decía las palabras adecuadas,
aunque el mundo se le estuviera cayendo encima; eres un ángel y brillaras
eternamente en nuestros corazones.
Queridos profesores, de la manera mas sincera quiero extenderle mi
admiración para/ con ustedes, es de valientes hacer el trabajo que hacen,
es de valientes intentar educar estudiantes como nosotros, es de valientes
formar profesionales para que sirvan a nuestra sociedad, es de valientes
entrar a un salón de clases o dirigir a un grupo de rotación después de
venir de un intenso turno; admiro su valentía, porque sobre todo es de
valientes marcar la vida de personas que están construyendo los primeros
peldaños de una escalera tan larga y tan difícil como es la vida de un
profesional.
Y nuevamente, volviendo a ustedes muchachos, quiero felicitarlos por todo
su esfuerzo a lo largo de este año, porque, aunque a veces ni se
reconozca nuestro esmero, como internos, me consta que se han
esforzado por alcanzar esta meta. Por eso quiero que comencemos a
pensar en lo que se viene de ahora en adelante. Chicos, el día de mañana
comenzamos una nueva etapa en nuestras vidas, vamos a emprender un
caminar nuevo, en el cual vamos a tomar decisiones importantes que
impactan en la vida de otros; nos llamaran médicos, se viene un camino
largo, un camino difícil.
Hoy compañeros, quiero invitarlos a cada uno de ustedes, a que seamos
lideres, a no conformarnos con lo primero que nos digan, debemos tener
mente crítica y carácter fuerte para afrontar cada situación de la vida.
Vivimos en una sociedad en que siempre nos dicen que somos el futuro del
país, muchachos, no somos el futuro, somos el presente, y aun siendo el
futuro, siempre debemos de estar dispuestos a luchar por lo que queremos
y creemos.
Chicos, aprendamos a levantar la voz, a quejarnos de aquellas cosas que
nos afectan y que no nos dejan surgir, aprendamos a darle importancia a lo
que nos beneficia a todos, a darle valor a aquello que nos hace mejor,
aprendamos a pensar con madurez, sin perder la bondad de niños. Hoy
tomamos grado, y lo celebramos rodeado de simbolismos, pero hoy en
realidad lo que debemos celebrar, es el fin de una etapa, le damos valor
principalmente a todas las enseñanzas que nos quedaron en la cabeza y
nos regocijamos con esos consejos y todo el trabajo de nuestros docentes.
Graduandos 2023, preparémonos para afrontar la vida de manera
diferente, para seguir creciendo en ciencia, en cultura, en valores y en
experiencias vividas, pero, sobre todo, preocupémonos por ser felices, en
seguir nuestros sueños, demostremos que estamos hechos para cosas
grandes, y si la vida nos hace caer mil veces, nos vamos a levantar mil y
una veces, para demostrar de qué estamos hechos. Que dentro de 10 años
miremos hacia atrás y recordemos nuestra alma mater, la que nos vio salir
como profesionales, que recordemos con cariño esas experiencias vividas,
que añoremos esos profesores que se preocupaban por nosotros y que le
podamos contar a nuestros hijos, cómo fue esa etapa universitaria.
Y finalmente, recuerden que siempre tenemos que regresar a esta casa,
que ha sido nuestro hogar durante todos estos años, por eso hay que
volver, sea por añoranza, a ser residentes o por molestar a los directivos y
docentes, por recordar un poco, por ver cómo están las cosas o
simplemente por sentido de pertenencia, nunca nos olvidemos de dónde
venimos, pero tengamos claro para dónde vamos. Porque somos la
generación destinada a luchar, a levantar la voz y a nunca callar, buscamos
el mismo objetivo, el bien común, impactar positivamente sobre la vida de
alguien, curar y servir. Por lo mismo quiero cerrar con la frase de Sir
William Osler “La medicina es la única profesión universal que en
todas partes sigue los mismos métodos, actúa con los mismos
objetivos y busca los mismos fines.”
Muchas felicidades graduandos 2023, y para todos los presentes, muchas
gracias.