Logística
Cuando hablamos de logística hacemos referencia al transporte y almacenaje de
mercancías. Por tanto, son todas las operaciones realizan para que un producto
salga desde donde se obtienen las materias primas, pase por el lugar de
producción y llegue al consumidor final.
Por ejemplo, imagina que compras un rollo de papel de cocina. Para poder
comprarlo en el supermercado, antes se tiene que haber extraído la celulosa.
Después se debe haber transformado en papel de cocina en una fábrica. Y por
último, se distribuye al supermercado en el que lo adquieres.
Logística: Explicación sencilla
Son principalmente las operaciones de transporte, almacenamiento y distribución
de los productos en el mercado. Por ello, se considera a la logística como
operaciones externas a la fabricación primaria de un producto. En este sentido, es
uno de los departamentos de las empresas que más se suele externalizar o
subcontratar.
La logística es un término cada vez más utilizado en nuestros días. Procede del
concepto militar francés ‘logistique’, donde se empezó a utilizar para denominar el
transporte, el suministro y el alojamiento de las tropas. Actualmente se utiliza
también en el ámbito empresarial. Principalmente en los sectores de marketing y
distribución.
Hay quien define la logística como el arte de dirigir los materiales y productos
desde la adquisición de las materias primas en la fuente hasta el consumo por el
usuario final.
El objetivo de la logística es poner a disposición del consumidor el producto
deseado, en la cantidad y momentos precisos, en el mejor punto de venta y que
todo ello se realice al menor coste posible.
Funciones de la logística
La logística comprende varias actividades para cumplir sus objetivos:
Procesamiento de los pedidos: Todo lo relacionado con las órdenes de compra.
Manejo de materiales: Engloba todos los medios materiales para mover los
productos tanto en los almacenes como entre estos y los puntos de venta (cintas,
transportadoras, carretillas, etc.)
Embalaje: Sistemas utilizados para la protección y conservación de los productos.
Transporte de la mercancía: Determina los medios materiales para transportar el
producto (camión, tren, barco, etc.) y la planificación de las rutas que
proporcionen el menor coste posible.
Almacenamiento: Emplazamiento del producto, dimensión y características del
almacén.
Control de stock: Determinar las existencias del producto que el vendedor debe
tener disponibles para la venta.
Servicio al cliente: Incluye los servicios y medios necesarios para que el cliente
adquiera el producto.