1.
INTRODUCCIÓN – De qué vamos a hablar
El presente estudio, se trata de una investigación sobre la bibliografía y la
normativa existente sobre los criptoactivos. Conocer las características de los
criptoactivos, en el mercado nacional e internacional y dado que las empresas las
utilizan, como una oportunidad financiera, cómo deben registrarlas.
Argentina es considerada “un país cripto-friendly” y uno de los países del mundo,
con mayor aceptación de estos activos digitales. Luego de la crisis del año 2013 se
convirtió en una manera de resguardar los fondos ante los procesos de inflación y de las
devaluaciones de la moneda.
El objetivo de esta tesis es desarrollar, tanto a nivel nacional como internacional,
la normativa existente, así como las propuestas hacia un futuro inmediato relacionadas
con la registración contable de los criptoactivos y si resulta viable incluirlos en la
contabilidad financiera, en función a los criterios de reconocimiento, medición y
posterior valuación, según las normas contables y legales vigentes en el país.
A pesar de los numerosos esfuerzos legales y normativos en Argentina, aun no
existe una regulación contable ni una normativa legal uniforme en cuanto a la
identificación, medición y valuación de criptoactivos. La regulación en materia
contable e impositiva, es escasa, como también la bibliografía y ello, en gran parte se
debe, a la falta de conocimiento de esta tecnología.
¿Qué es un cripto activo? es un tipo de activo creado a través de la tecnología.
Son activos totalmente digitales, cuya principal característica es la de garantizar el
anonimato y susceptibles de intercambiarse por bienes, servicios o dinero. Si bien se
cree que son más de 10.000 los criptoactivos, los principales son: (a) Los Tokens:
creados para intercambiar por bienes y servicios y (b) las Criptomonedas: que son las
monedas digitales que no pertenecen a ningún banco central
La tecnología de blockchain es la que permite almacenar información que no se
puede perder, modificar ni eliminar. Cuando un nuevo bloque es incorporado a la
cadena, lleva consigo la autenticidad de la información.
Dado el auge que fueron teniendo las monedas cripto en el país, es que el BCRA
y la CNV ( en el año 2022) emitieron, conjuntamente, un comunicado para alertar al
público sobre los riesgos de la compra y venta de activos digitales, diciendo que:
“los criptoactivos pueden definirse como una representación digital de valor o
de derechos que se transfieren y almacenan electrónicamente mediante la
Tecnología de Registro Distribuido u otra tecnología similar. Si bien estas
tecnologías podrían contribuir a promover una mayor eficiencia e innovación
financiera, los criptoactivos no son dinero de curso legal”.
En el año 2023, El BCRA con la Comunicación “A” 7506 desanima la oferta de
criptoactivos a través del sistema financiero, e incluso prohíbe a las entidades
financieras “a realizar o facilitar a sus clientes la realización de operaciones con activos
digitales”. Es decir que, el BCRA, lejos de intentar regular los criptoactivos, los
prohíbe.
A nivel internacional, en el año 2019 el Comité de Interpretaciones de las
Normas Internacionales de Información Financiera (Normas NIIF) emitió una opinión
sobre las “criptomonedas”, definiéndolas como un “criptoactivo”. Es decir, que para
las NIIF se incluye todo dentro de “criptoactivos” sin distinguir.
La SEC (Securities Exchange Commission) (responsable de supervisión de
valores norteamericano), considera que, en principio, todas estas operaciones son en
realidad operaciones de valores. Pero el inconveniente es que no todas pueden
asimilarse a valores.
Finalmente, el FMI opina que, el mundo de las criptomonedas evoluciona con
rapidez, mientras que, los organismos no logran mantener dicho ritmo, contando con
limitaciones de recursos, incluso humanos y otras prioridades. Y por ello, no han
podido unificar criterio sobre definición y valoración.
Además, mientras ciertos reguladores priorizan la protección del consumidor,
algunos la seguridad y solidez, otros la integridad financiera, queda otro colectivo de
mineros, validadores y creadores de protocolos, quienes no se perciben como
cubiertos por la regulación financiera tradicional.
Los Organismos estatales de ciertos países de Europa, han recomendado a su
población, no operar con criptoactivos, dado el riesgo asociado a los mismos. Al inicio
del año 2022, el Consejo de Estabilidad Financiera del G20, emitió un informe que
establece que “los activos digitales, o criptomonedas, podrían amenazar pronto la
estabilidad financiera mundial, así como los riesgos que plantean las criptomonedas
podrían intensificarse rápidamente”.
Las empresas argentinas, han optado por los criptoactivos como una forma de
acceso al mercado global de inversores, aprovechando la eficiencia (no hay
intermediarios), la transparencia, la reducción de los costos de financiación y la mayor
flexibilidad. Sin embargo, deben ser conscientes de los riesgos asociados a los mismos
como la volatilidad de los precios y la falta de regulación. clara y uniforme
2. PROBLEMA DE INVESTIGACION / cuál es la justificación de esta
investigación
La creciente adopción de los criptoactivos ha generado un desafío significativo
para la contabilidad tradicional, especialmente en un contexto regulatorio en constante
evolución como el argentino. La irrupción de los criptoactivos y la volatilidad
inherente a los mismos, su naturaleza digital y la ausencia de regulaciones específicas
han dificultado su clasificación, valuación y presentación en los estados financieros.
La ausencia de normas contables internacionales (NIIF) o ciertas Resoluciones
Técnicas, para contabilizar criptoactivos genera una heterogeneidad en su tratamiento
contable, lo que dificulta la comparabilidad y la transparencia de la información
financiera. La incorporación de criptoactivos en los estados financieros puede afectar
significativamente los indicadores financieros tradicionales, como la rentabilidad, la
liquidez y el patrimonio neto.
Los Criptoactivos son activos intangibles, y como tales deberían ser
incorporados a la contabilidad financiera, y medidos y valuados en consecuencia. Sin
embargo, en el caso de tratarse de criptoactivos de producción propia, éstos deberían
tener una regulación que los incorpore a la normativa vigente en la República Argentina.
Los criptoactivos minados pueden clasificarse de diferentes maneras, dependiendo de la
intención de la empresa: (1) inventario, si los mismos se mantienen para ser vendidos
en el corto plazo, (2) intangible si se utilizan para generar ingresos a largo plazo y (3)
otros activos financieros, si se mantienen para negociar o como reserva de valor.
Hipótesis del presente trabajo
La clasificación de los criptoactivos tiene un impacto significativo en los
resultados financieros de las empresas, así como su adecuada inclusión en los
estados financieros mejora la transparencia y la comparabilidad de la
información financiera de las mismas.
Delimitación
Este trabajo se ubica geográficamente dentro del ámbito de la República
Argentina, a efectos de las normativas legales y contables que existen en todo el
territorio nacional. No obstante ello, como parte de la investigación, se analizaron los
trabajos y avances de ciertos países americanos y europeos, y de los institutos de
investigación contable a nivel mundial incluyendo informes del Fondo Monetario
Internacional. Por otra parte, está enfocado en Bitcoin, dado que se considera el de
mayor trascendencia y los que se identifican con la propia producción a través de
la minería.
3. MARCO TEORICO. Conceptos teóricos relevantes en este estudio
1. Activos: Activos Intangibles
Para la FACPCE, los activos intangibles son activos identificables, de carácter
no monetario y sin sustancia física, ni forma física, pero que son de valor para la
organización. Este rubro incluye, entre otros: Derechos de propiedad intelectual,
patentes, marcas, licencias y similares; costos de desarrollo.
Estos activos representan derechos, beneficios futuros o recursos controlados
por una entidad. En general surgen de derechos legales o contractuales, y pueden ser
utilizados para generar ingresos o ventajas competitivas en el futuro. Entre ellos, se
encuentran las “criptomonedas”, como el Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), etc.
Los activos intangibles se registran en los estados financieros por lo tanto, deben
valuarse de acuerdo con las normativas contables y regulaciones aplicables. La
medición de estos activos puede variar según su naturaleza y propósito y por ello es que
pueden surgir métodos de valoración distintos, como el costo de adquisición, el valor
razonable o el valor presente de los flujos de efectivo futuros que se espera
generen.
En muchos casos, los activos intangibles resultan de gran importancia para el
éxito y la valoración de una empresa, ya que pueden contribuir significativamente a su
capacidad para generar ingresos y mantener su posición en el mercado.
Dentro de este marco es que surgen los Criptoactivos incorporados dentro de una
empresa. Como ya se mencionó, los criptoactivos, o activos digitales, son
representaciones digitales de valor que utilizan la criptografía para garantizar la
seguridad de las transacciones y controlar la creación de nuevas unidades.
1.1. Naturaleza de los Criptoactivos
La naturaleza de los criptoactivos, o de las criptomonedas, es única y se deriva
de sus características fundamentales y la tecnología subyacente. Algunos aspectos clave
son:
Digital y Descentralizado: Los criptoactivos existen en forma digital y se
almacenan en carteras electrónicas. Son descentralizados, lo que significa que no
están controlados por una entidad central como un banco o un gobierno. En su
lugar, operan en redes distribuidas, como blockchain.
Criptografía y Seguridad: La criptografía se utiliza para asegurar las
transacciones y la custodia de los criptoactivos. Las transacciones son
verificadas matemáticamente y registradas en un registro público inmutable.
Transparencia: La naturaleza pública de muchas blockchain permite la
transparencia en las transacciones.
Anonimato “pseudoanónimo”: Aunque las transacciones son públicas, las
identidades detrás de las direcciones de criptoactivos no necesariamente están
vinculadas a identidades reales. Esto puede proporcionar cierto nivel de
privacidad, aunque no siempre completo anonimato.
Escasez y Oferta Fija: Muchos criptoactivos, como Bitcoin, tienen una oferta fija
y limitada. Esto crea un sentido de escasez que puede influir en su valor.
Uso como Medio de Intercambio: Los criptoactivos se concibieron inicialmente
como un medio de intercambio, permitiendo transacciones globales más rápidas
y potencialmente más económicas que los métodos tradicionales.
Unidad de Cuenta y Reserva de Valor: Aunque su volatilidad puede ser un
desafío, se han utilizado como reserva de valor, especialmente en Argentina.
Regulación y Desafíos: Los desafíos incluyen la seguridad, la protección del
consumidor y la prevención del LA/FT.
2. El Bitcoin
El Bitcoin fue la primera criptomoneda y activo digital descentralizado. Fue
creada en 2009 por Satoshi Nakamoto y se basa en una tecnología de registro
distribuido llamada blockchain. Bitcoin se diseñó originalmente como un sistema de
pago peer-to-peer (P2P) que permite transacciones directas entre usuarios sin la
necesidad de intermediarios financieros tradicionales. Características clave de Bitcoin:
Descentralización:
Escasez: La cantidad total de bitcoins está limitada a 21.000.000 de
unidades
Seguridad: Utiliza criptografía avanzada y el algoritmo Proof of Work
para asegurar las transacciones.
Transparencia: Todas las transacciones están registradas en la blockchain,
que es un libro de contabilidad público y transparente.
Permite transferencias de valor en todo el mundo de manera rápida y
potencialmente económica.
4. ¿Cuáles son los MODELOS DE VALUACIÓN o valoración?
La valoración se refiere a la determinación del valor financiero de un activo.
Requiere de un estudio detallado para determinar el valor intrínseco de un activo. Los
métodos tradicionales de valoración financiera pueden ayudar con la misma.
Existen varios modelos de medición que se utilizan en inversiones. Algunos de
ellos, provienen de métodos de valoración tradicionales, como el flujo de efectivo
descontado sobre los rendimientos de participación; otros, se encuentran basado en los
ingresos de los mineros, participantes y proveedores de liquidez.
A diferencia de las acciones tradicionales, los criptoactivos no están respaldados
por activos físicos y su valor se deriva principalmente de la confianza en la tecnología
subyacente, la utilidad del activo y la demanda del mercado. Por ello, al momento de
valorar un criptoactivo, deben considerarse factores como: la alta volatilidad que
dificulta la estimación de un valor intrínseco, la falta de un mercado maduro lo cual
limita la disponibilidad de datos históricos. Por otra parte, los criptoactivos son
inversiones de alto riesgo y los modelos de valoración no pueden eliminar por
completo la incertidumbre y pueden verse afectado por una amplia variedad de factores
externos, como regulaciones gubernamentales, eventos geopolíticos y avances
tecnológicos.
Por ello, es que dada la diversidad de criptoactivos en el mercado, no existe un
método de valoración único. Se deben contemplar distintas alternativas y determinar la
que mejor se adapta a cada caso concreto.
Flujo de efectivo descontado sobre los rendimientos de las apuestas
Los valores de renta fija tradicionales pueden valorarse utilizando el flujo de
caja descontado de los pagos de intereses y las acciones pueden valorarse utilizando un
modelo de descuento de dividendos. Se estima el tamaño, el momento y la duración de
los flujos de efectivo futuros y se calcula el valor presente descontado de esos flujos de
efectivo futuros.
Precio/Ingresos y crecimiento de ingresos basado en ingresos para mineros,
participantes y proveedores de liquidez
Las acciones de Internet crearon nuevos y desafortunados métodos de valoración
para justificar los niveles de precios de las empresas con ingresos nulos o mínimos; sin
embargo, muchos de los protocolos criptográficos actuales obtienen ingresos
sustanciales.
La capitalización del mercado de criptoactivos de hoy está dominada por
protocolos de capa uno, con Bitcoin, Ethereum, Solana y Cardano representando casi
dos tercios del valor de mercado total de todos los criptoactivos.
El valor de los negocios existentes en el total del mercado direccional
Los capitalistas de riesgo prefieren comprender el mercado total direccionable
de un producto, buscando estimar el potencial de ingresos del mismo, estimando la
participación de mercado que un nuevo producto puede alcanzar y multiplicando esa
participación de mercado por los ingresos anuales de toda la industria a la cual
pertenece.
Es decir, el valor potencial de un protocolo que ofrece un nuevo producto o
servicio se puede estimar comparando el proyecto con la capitalización de mercado
actual de las empresas existentes en el mismo negocio. Para aplicar esto a las
criptomonedas, se necesita encontrar empresas comparables del mundo real con las que
los nuevos protocolos criptográficos busquen competir.
El modelo de stock a flujo en el mercado
En este modelo, el nivel de inventario actual, o stock, se divide por la
producción o flujo del año actual. Esta escasez puede observarse en un período de casi
cien años en el que la oferta de oro aumentó un 1,52% por año y la base monetaria de
EE. UU creció un 7,17% anual durante el mismo período de tiempo. A la tasa actual de
producción, se necesitarían casi 60 años para duplicar el stock actual de oro.
Los mineros de Bitcoin necesitan realizar inversiones sustanciales en hardware
informático, centrándose en plataformas de minería de Bitcoin diseñadas a medida
creadas con circuitos integrados específicos de la aplicación. Cada plataforma puede
costar entre USD 5.000 y USD 10.000 y los mineros exitosos despliegan miles de
plataformas mineras. Estas plataformas también son usuarios sustanciales de
electricidad; consumiendo hasta el 0.5% de la electricidad del mundo.
La ecuación de intercambio
Utilizando la ecuación, MV-PQ de Fisher's y de Burniske y Tatar adaptan la
ecuación de intercambio a valor de bitcoin. La misma señala que la oferta de dinero por
la velocidad es igual al precio de los bienes y servicios por la cantidad de bienes y
servicios.
Bitcoin puede tener una velocidad más alta que los dólares estadounidenses, con
un período promedio de tenencia de bitcoin de poco más de dos meses, lo que resulta en
una velocidad de alrededor de 5. Con un volumen de comercio anual estimado de $ 10
billones y una velocidad de 5, el valor de bitcoin se estima en $ 2 billones.
Ley de Metcalfe sobre el valor de la red
El último método para valorar criptoactivos proviene de la teoría de redes. La
ley de Metcalfe establece que el valor de una red es proporcional al cuadrado del
número de participantes. Este modelo se aplica fácilmente a los criptoactivos, dada la
transparencia de las cadenas de bloques que informan la cantidad de billeteras totales en
cada cadena de bloques y la frecuencia de su uso. Es decir que el crecimiento del valor
de las redes como Bitcoin estaban relacionadas con el número de direcciones únicas,
modelándose el valor de la red en función del precio de la criptomoneda y del número
de usuarios, representados éstos por las direcciones únicas que participan diariamente en
las transacciones.
5. NORMATIVA LEGAL y CONTABLE Nacional e internacional
1. Normativa Legal a Nivel Nacional
La Unidad de Información Financiera (UIF) en su Resolución UIF 300/2014
(UIF, 2014) estableció que se debe entender como monedas virtuales a
“la representación digital del valor que puede ser objeto de comercio digital y
cuyas funciones son la de constituir un medio de intercambio, y/o una unidad de
cuenta, y/o una reserva de valor, pero no tienen curso legal, ni se emiten, ni se
encuentran garantizadas por ningún país o jurisdicción”.
2. Normativa Contable Argentina
Argentina no cuenta con un tratamiento contable específicamente definido para
los criptoactivos, pero sí, a modo de referencias, pueden extraerse de las normas
contables, las definiciones de algunos activos que podrían tenerse en consideración a fin
de evaluar la naturaleza e intentar una aproximación al contexto que defina a los
Criptoactivos
Desde el punto de vista contable se observa que, en Argentina existe un vacío
normativo respecto a cómo contabilizar los activos virtuales, activos digitales o
criptomonedas. La FACPCE y la International Financial Reporting Standards (IFRS) no
se han expresado de manera clara al respecto, sin perjuicio de la existencia de
documentos de análisis sobre el tema.
La Resolución Técnica Nº 17 fija las bases y los fundamentos de la adopción de
un tratamiento contable para temas no tratados específicamente, donde podrían ser
considerados los criptoactivos. En junio de 2023 la Junta de Gobierno de la FACPCE
aprobó la Resolución Técnica N°56: “Normas Contables Profesionales: Norma
Unificada Argentina de Contabilidad. Modificaciones a la RT 54”, con aplicación
obligatoria para los [Link]. de ejercicios iniciados a partir del 1° de julio de 2024
inclusive. Esta Resolución, establece las siguientes definiciones:
(1) Para ser considerado efectivo, un criptoactivo debería ser aceptado como un
medio de intercambio y tenido en cuenta como base sobre la cual un tenedor podría
medir y reconocer todas las transacciones en sus estados financieros.
(2) a pesar de que, los criptoactivos no son per se un instrumento financiero,
algunos, bajo ciertas condiciones podrían ser considerados activos financieros
(3) Muchos criptoactivos pueden cumplir con la definición de un activo
intangible.
(4) podrían calificar como “Inversiones”, dado que la RT 9 define a las
Inversiones como aquellas “realizadas con el ánimo de obtener una renta u otro
beneficio, y que no forman parte del activo dedicado a la actividad principal del ente”.
Así, se podrían incluir a los criptoactivos en el rubro inversiones en los casos en se
hayan adquirido con fines especulativos
(5) si la empresa mantiene criptomonedas para la venta “en el curso normal de
su negocio”, podrían clasificarse como Bienes de cambio.
En la Resolución Técnica N° 59 (2024) “Normas Contables Profesionales:
Norma Unificada Argentina De Contabilidad”. Aclaraciones previas a la
implementación de la Resolución Técnica N° 54. En el apartado de “Activos Intangibles
(distintos de la llave de negocio), el artículo 389 determina que:
“A los fines del tratamiento de los activos referidos en esta sección, una entidad
deberá considerar la siguiente definición: Activos intangibles (distintos de la
llave de negocio): Son activos identificables, de carácter no monetario y sin
sustancia física, que no corresponde que sean tratados aplicando otros
requerimientos contenidos en esta Resolución Técnica o en otras normas
contables. Este rubro incluye, entre otros:[...] d) Los criptoactivos cuyo precio
depende, exclusivamente, de la aceptación de los participantes del mercado”.
Por otra parte, en el apartado “Otras Inversiones”, el artículo 435 define:
“Otras inversiones: Son colocaciones realizadas con el objetivo de obtener
renta, ganancias de capital u otros beneficios, explícitos o implícitos, en activos
que: a) no corresponda incluir en un rubro específico tratado en esta
Resolución Técnica o en otras normas contables; y b) no están afectados a la
generación de ingresos de actividades ordinarias. Este rubro incluye, entre
otros: a) Obras de arte. b) Tenencias de oro. Este rubro excluye las tenencias de
criptoactivos cuyo valor depende exclusivamente de la aceptación de los
participantes del mercado”.
Por lo tanto, de esta RT se desprende la valoración como “Activos
Intangibles” y no como “inversiones” dado que, su precio depende de la aceptación de
los participantes del mercado.
3. Normativa contable internacional
En junio del 2019 el Comité de Interpretaciones de Normas Internacionales de
Información Financiera (CINIIF) emitió una decisión de agenda llamada “Tenencia de
Criptomonedas”. Allí, el CINIIF definió como activo intangible a las criptomonedas
anteponiendo como argumento, que éstas “son capaces de ser separadas o divididas del
titular para efectuar su venta, transferencia, arrendamiento o intercambio, cifrándolas
como un activo identificable”.
Cabe destacar una tercera afirmación de dicho Comité, que afirma que “la
criptomoneda no es efectivo porque no es, a efectos prácticos, un medio de
intercambio”. Por otra parte, se detalló la decisión de agenda la contabilización de las
criptomonedas de la siguiente manera:
Cuando se mantengan para la venta en el curso ordinario del negocio: como
Existencias según la NIC 2. Esta define como Inventarios a los “Activos
mantenidos para la venta en el curso ordinario del negocio, en proceso de
producción con vistas a esa venta, o en forma de materiales o suministros, para
ser consumidos en el proceso de producción o prestación de servicios”.
En caso contrario, se registrarán como Activos Intangibles, según la NIC 38 que
define al activo intangible como “activo identificable, de carácter no monetario y
sin apariencia física”.
6. RESULTADOS Y CONCLUSIÓN
Como resumen y conclusión de lo investigado y de acuerdo con lo obtenido de
las pruebas de investigación y de la información evaluada, podría afirmarse:
1) Existe una teoría que respalda la idea de que los criptoactivos, como las
criptomonedas, son considerados activos intangibles. Esta perspectiva se basa
en las características y definiciones de los activos intangibles tradicionales, y
cómo los criptoactivos cumplen con esos criterios. Los argumentos que
respaldan esta teoría, se basan en:
Falta de Existencia Física: Las criptomonedas, como Bitcoin, no tienen una
forma física y existen únicamente en formato digital en la blockchain.
Valor Económico: Los activos intangibles poseen valor económico y pueden
ser intercambiados en el mercado. Las criptomonedas pueden ser
intercambiadas por bienes, servicios o monedas fiduciarias en los mercados
de intercambio.
Derechos Futuros: Los activos intangibles a menudo representan derechos
futuros que generan beneficios económicos. Las criptomonedas pueden
proporcionar acceso a plataformas, servicios o aplicaciones descentralizadas.
Propiedad y Control: Los propietarios de criptomonedas tienen control sobre
sus fondos y pueden transferirlos a otros usuarios. Aunque no tienen una
forma física, las criptomonedas son controladas por llaves privadas y claves
públicas.
Aspectos Jurídicos: Las regulaciones legales y gubernamentales a menudo
consideran a las criptomonedas como activos intangibles sujetos a impuestos
y regulaciones específicas. Situación que existió hasta junio del año 2022 en
la República Argentina, cuando después de un dictamen, se los paso a
considerar activos financieros.
Convenios y Normas Técnicas: Organizaciones y entidades técnicas como el
IASB y FASB han proporcionado orientación sobre cómo contabilizar y
clasificar las criptomonedas, en muchos casos tratándolas como activos
intangibles.
2) Las IASB clasifica las criptomonedas como existencias (Norma Internacional
de Contabilidad 2) o activos intangibles (Norma Internacional de Contabilidad
38). Aquellas contabilizadas como existencias se registrarán en el balance por su
precio de adquisición (si se compran a terceros) o coste de producción (cuando
se obtienen mediante minado) menos, si corresponde, el importe las correcciones
por deterioro de valor. En el caso de la adquisición de una criptomoneda como
inversión con carácter de permanencia o para sociedades cuya actividad
principal no está directamente relacionada con las monedas virtuales, se excluye
la clasificación de este activo como inversión financiera para clasificarlo como
activo intangible.
3) También existe la teoría que, el minero genera activos intangibles al crear un
bitcoin, solo en cierto sentido. Cuando los mineros resuelven un problema
computacional complejo y agregan un bloque a la cadena de bloques, están
validando y asegurando las transacciones en la red. A cambio de su trabajo y
contribución a la seguridad de la red, reciben una recompensa en forma de
bitcoins recién creados y comisiones de transacción. Estos bitcoins, una vez que
han sido generados y confirmados en la cadena de bloques, pueden considerarse
activos intangibles en el sentido de que representan derechos futuros sobre valor
económico. Por lo tanto, los bitcoins generados como recompensa de minería
pueden ser vistos como una forma de activos intangibles, pero su
reconocimiento, medición y valoración pueden ser complejos y dependen de
varios factores, incluyendo las regulaciones contables y legales locales.
4) Un minero a través de la minería sólo está “descubriendo” un activo intangible
que ya existía, pero no está “creando” nada. Está "descubriendo" o verificando
un activo intangible que ya existía en la cadena de bloques, pero no creando algo
completamente nuevo.
5) Existen antecedentes a nivel internacional, como el emitido por el FMI (2020)
en el “Treatment of crypto assets in Macroeconomic Statics” que refuerza la
posición de un Nuevo Intangible de propia producción:
6) En relación con la valuación de los criptoactivos, ya sea considerando modelos
financieros o métodos de valuación y medición que surgen de las normativas
contables, la valoración de criptoactivos y de criptomonedas, presenta desafíos
particulares debido a su naturaleza única y a menudo volátil. Existen enfoques y
métodos que se han desarrollado que podrían utilizarse:
Enfoque de valor en uso: si el ente los está utilizando para generar
ingresos, como a través del staking, la participación en redes de prueba
de participación (PoS) o la obtención de intereses a través de servicios de
préstamos de criptomonedas. En este caso, podría valorarse el
criptoactivo en función de los flujos de efectivo esperados que generará
en el futuro, y esto podría ser comparado con el modelo de valuación del
uso según lo determinado por la RT 54 cuando menciona la descripción
de los factores que determinan el cálculo del valor de uso (156) y la
determinación de los flujos de efectivo (157).
Enfoque de mercado: Para criptoactivos que cotizan en intercambios,
podría utilizarse un enfoque de mercado para valorarlos. Esto implica
observar los precios de mercado actuales y comparar el criptoactivo con
activos similares para determinar su valor relativo.
Valor razonable: El valor razonable es un enfoque que se utiliza cuando
se espera que los criptoactivos se negocien en un mercado activo.
Modelo de flujo de efectivo descontado (DCF) adaptado: Esto implica
proyectar los flujos de efectivo futuros, pero se presenta el mismo
inconveniente y es la volatilidad de los precios de las criptomonedas que
puede dificultar la predicción precisa.
Valoración basada en la red y la adopción: Para criptomonedas que
están respaldadas por una red blockchain activa y tienen una amplia
adopción, se podría considerar su valor basado en la salud y el
crecimiento de la red, así como en la cantidad de usuarios y
transacciones. Este sería un elemento de validación o aprobación más
para determinar algún método de valuación.
Debe tenerse presente que la valoración de criptoactivos es altamente
especulativa debido a su naturaleza y a la falta de activos comparables en los que
basarse. La volatilidad de los precios de las criptomonedas también puede ser un desafío
para la valoración precisa. Además, los cambios regulatorios y otros factores pueden
influir significativamente en el valor de los criptoactivos.
Finalmente, no existen, a la fecha, claras directrices en relación a la
contabilización de los criptoactivos, como tampoco de las criptomonedas, siendo este
tema una asignatura pendiente de abordaje por parte de la profesión y de los organismos
responsables, en parte por lo mencionado previamente que la tecnología va a una
velocidad mayor que las normas y los reguladores y en parte, por falta de consenso. Así,
no puede afirmarse que existen directrices claras y firmes, sólo existen algunos avances,
para algunos de la gran cantidad de casos que se presentan en la práctica.
7. PROPUESTA
Partiendo de la RT 54, y basándonos en la premisa que “una entidad no deberá
medir ningún activo o grupo homogéneo de activos por un importe superior a su valor
recuperable” (145), La propuesta, de este trabajo, es: valuar ese costo de ingreso,
ajustado a fecha de cierre, mediante un coeficiente de inflación, pero comparando su
valor actual a fecha de cierre, donde se plantearía otro inconveniente, porque existen
múltiples valores de las mismas monedas, según la plataforma que se tome.
La diferencia al valuar a valores corrientes de un criptoactivo en el patrimonio
a fecha de cierre contra su valor de incorporación ajustado, debería registrarse en una
cuenta regularizadora del activo, previniendo la situación de volatilidad de dicho
activo, y protegiéndonos bajo el atributo de “esencialidad”, es decir, para que la
información contable se “aproxime a la realidad”, las operaciones y hechos deben
contabilizarse y exponerse basándose en su sustancia y realidad económica.
Es importante destacar que la valoración de los Criptoactivos es altamente
subjetiva y especulativa, y los inversores deben ser conscientes de los riesgos asociados
con la inversión en criptomonedas debido a su volatilidad y falta de regulación.
La armonización entre las normas contables y la valuación de los criptoactivos
llevará más tiempo de estudio y de investigación, buscando lograr un modelo de
medición que considere el resguardo de la información a los usuarios de la contabilidad
pero que al mismo tiempo muestre el valor corriente de estos nuevos activos digitales.
Se debe seguir avanzando en la investigación en el área contable, proponiendo
nuevos modelos y colaborando en el desarrollo de contenido para la utilización en las
normas y en las enseñanzas en nuestras facultades.