En la urbanización Galán, frente al parque Los Algarrobillos en Valledupar , suena un
acordeón de decidida melodía, acompañado de una dulce voz. Lo toca Brinna Tamara
Pinto Romero, una niña vallenata que, con apenas 10 años, tiene claro su objetivo:
“Quiero ganar el primer puesto, si Dios quiere”.
Brinna se inscribió la mañana del jueves 3 de abril en la categoría Acordeonera Menor
del 58.º Festival de la Leyenda Vallenata y, aunque no es la primera vez que
participa –el año pasado quedó en el quinto puesto-, esta vez llega con la
determinación de hacer valer el legado que corre por sus venas: es tataranieta
de Francisco El Hombre.
Carlos Pinto Martínez, su padre, oriundo de Riohacha, recuerda con orgullo los
relatos de su familia. “Mi papá fue sobrino de Francisco Moscote, el
verdadero Francisco El Hombre ”, afirma, y asegura que ese legado corre en las
venas de su hija. "Eso viene de generación en generación. Está en el ADN. Y ahora ella
lo representa con su acordeón", dice.
Desde pequeña, Brinna escuchaba hablar del legendario músico que —según la
tradición oral vallenata— le ganó un duelo musical al mismísimo diablo. Su padre
y su madre, Dameli Romero Orozco, le contaron la historia y desde entonces algo se
encendió en su interior. “Eso le fascinó”, dice Carlos. “Mejor dicho, se sintió parte de
esa leyenda”.