0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas8 páginas

Positivismo lógico y el Aufbau de Carnap

El positivismo lógico, representado por Rudolf Carnap, busca sistematizar el conocimiento científico a través de la lógica, destacando la importancia del análisis del lenguaje y la reducción lógica de conceptos. En su obra 'Der logische Aufbau der Welt', Carnap propone un sistema de constitución de objetos basado en experiencias fenoménicas, enfatizando que el significado de las palabras se deriva de sus relaciones en proposiciones. Su enfoque se distancia del atomismo, sugiriendo que las percepciones deben ser entendidas como totalidades complejas en lugar de simples elementos aislados.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas8 páginas

Positivismo lógico y el Aufbau de Carnap

El positivismo lógico, representado por Rudolf Carnap, busca sistematizar el conocimiento científico a través de la lógica, destacando la importancia del análisis del lenguaje y la reducción lógica de conceptos. En su obra 'Der logische Aufbau der Welt', Carnap propone un sistema de constitución de objetos basado en experiencias fenoménicas, enfatizando que el significado de las palabras se deriva de sus relaciones en proposiciones. Su enfoque se distancia del atomismo, sugiriendo que las percepciones deben ser entendidas como totalidades complejas en lugar de simples elementos aislados.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

Introducción
La corriente filosófica conocida como positivismo lógico o empirismo lógico tiene en
Rudolf Carnap a uno de sus exponentes más claros y comprometidos con la
sistematización del conocimiento. La primera obra extensa, y sin duda, de las más
influyentes dentro del Círculo de Viena es Der logische Aufbau der Welt (Aufbau). Es
cierto que Schlick y Reichenbach, estaban elaborando en ese momento sus programas
de sistematización del conocimiento científico previamente a la publicación
del Aufbau[1], si embargo, la empresa de Carnap era mucho más ambiciosa que la de
estos dos miembros del Círculo. Para el año de 1924, había considerado que la lógica
era el único camino viable para la filosofía, un camino que grosso modo estaba dirigido
a emular a la ciencia. De acuerdo con estos presupuestos, el desarrollo de tal proyecto,
la Konstitutionstheorie, estuvo íntimamente vinculada a la filosofía kantiana y a la idea
russeliana: “The supreme maxim in the scientific philosophising is this: wherever
possible, logical constructions are to be substituted for inferred entities” (Introducción
del Aufbau, también citada por Coffa: 2005 Vol. II, Pág. 362).
El vínculo que tiene con Russell está caracterizado por la reducción lógica de los
conceptos. Carnap reconoce que el intento de Russell de construir lógicamente los
conceptos empíricos más fundamentales a partir de una base fenoménica, y un sistema
de constitución[2], es un programa cercano a su propia empresa (Moulines, Op. cit.
página 57). De acuerdo con Coffa, la aplicación de este sistema tiene la facultad de
reducir un sistema de expresiones, cuyo propósito esencial es de tipo semántico o
epistemológico, a un sistema lógico. En este sentido, las estrategias reduccionistas
pueden usarse para tratar con los tres aspectos principales de la epistemología: el
significado, la ontología y los fundamentos (Ibídem, Pág. 363). Carnap acepta este tipo
de reduccionismo a medias, ya que para él, lo relacionado con la ontología es
asignificativo.
Recordemos que en Überwindung der Methaphysik durch Logische Analyse der
Sprache (consultada en su versión traducida al español “La superación de la metafísica
mediante el análisis lógico del lenguaje”), un artículo publicado en 1932, menciona que
las proposiciones ontológicas tienen una fuerte carga metafísica inadmisible. ¿Qué
queremos decir con ello? Que de acuerdo con Carnap, el análisis lógico de las
proposiciones metafísicas demuestra que éstas son carentes de sentido, de tal forma que
el planteamiento de ellas es totalmente estéril. El argumento es fundamentado en el
hecho de que el lenguaje consta de un vocabulario y de una sintaxis; en otras palabras,
el lenguaje tiene reglas de significado involucradas en la formación de proposiciones.
La construcción de éstas obedece a la necesidad de estar fundamentadas en las reglas
correspondientes de la sintaxis, si no se da el caso, no será posible aceptarlas.
Por el contrario, Carnap estima que la reflexión en torno al significado es el de mayor
importancia. Para poder definir el significado de una palabra, por ejemplo, es necesario
fijarse en la manera en que se presenta la proposición:
X es una piedra
Por supuesto que dentro de X podemos designar cualquier otra cosa sustituible por X,
además, la proposición P que contiene la palabra X. En este caso, para evitar la
trasgresión de las reglas, Carnap sugiere preguntarnos:
1) ¿De qué proposiciones es derivable P y, qué proposiciones pueden derivarse de
P? (Formulación lógica).
2) ¿Bajo que condiciones P debe ser verdadera y bajo qué condiciones
falsa? (Formulación lógica).
3) ¿Cómo puede ser verificada P? (Formulación epistemológica).
4) ¿Cuál es el sentido de P? (Formulación filosófica).
De esta manera, lo que Carnap quiere decir es que, en muchas palabras es posible
precisar su significado retrotrayéndolas a otras palabras, y es a través de este
retrotraimiento como se adquiere el significado de una palabra. Establece entonces que
una secuencia de palabras sólo posee sentido cuando se han fijado sus relaciones de
derivación de proposiciones protocolares, cualesquiera que puedan ser las características
de éstas: “Similarmente, una palabra sólo tiene significado cuando las proposiciones en
las que puede aparecer son susceptibles de retrotraerse a proposiciones protocolares
(Carnap: 1932, Pág. 69)”.
Lo anterior nos da una idea general del programa de Carnap: las palabras susceptibles a
ser reducibles son aquellas provenientes de la ciencia, principalmente de teorías
exitosas. Coffa (Op. cit, Pág. 365), siguiendo este tipo de reduccionismo russeliano,
menciona que la razón por la que es deseable legitimarlas es que normalmente no
sabemos que hacer sin ellas, en consecuencia, tenemos una razón para creer que son
verdaderas sin tener una idea clara de que dice ni por que es verdadera. El propósito
del Aufbau fue unificar, bajo principios lógicos inobjetables, las proposiciones
planteadas dentro del lenguaje científico, el sistema de constitución de los conceptos
con base en la psique propia.
2. El Aufbau: la base
Carnap tiene como objetivo la elaboración de la teoría de la construcción de un sistema
de constitución de los objetos en niveles. Los niveles están constituidos por objetos
(conceptos) de niveles anteriores. Para dicha empresa, se enfrenta a cuatro problemas, el
que nos ocupa es el primer nivel, el de la base. Sin embargo, al mencionar que los
cuatro niveles están íntimamente relacionados, nos condiciona a hablar de los demás en
recurrentes ocasiones. Esto es por que la solución de uno conlleva a la dilucidación de
los otros en el sentido de que la elección de los objetos que han de servir como base
constituye de todo el sistema (Aufbau, sec. 10).
Una de las cosas que tenemos que considerar en la construcción del sistema de
constitución es división de dos partes esenciales en la base, esto es: los elementos de la
base, es decir, los objetos elegidos para la edificación del nivel inferior; por otra parte,
las relaciones básicas, que son objetos no definidos del sistema. De acuerdo con esta
división, Carnap menciona que las relaciones básicas son en suma las más significativas
ya que los elementos básicos, por sí solos, no constituirían una clase de objetos por
medio de los cuales se pueda pasar al nivel superior (Aufbau, sec. 10). Lo que Carnap
quiere decir es que existe una relación paso por paso de todo conocimiento empírico a
partir de ciertos principios a priori de ordenación, los cuales deberían de ser aplicados a
una base epistémicamente primaria de unidades fenoménicas, es decir, “lo dado”
(Moulines, Op cit, Pág. 61). Carnap aceptaba que en las percepciones siempre hay una
cantidad de componentes que vienen de interpretaciones antecedentes, esta idea es
cercana a la que tiene Peirce sobre la primeridad. Lo dado es la forma primaria de la
base epistemológica.
Coffa nos dice que el problema de la base en el Aufbau es simplemente el de determinar
las nociones particulares que constituyen el nivel primario de la construcción del
sistema. Al ser motivado por una cuestión epistémica, la base debe ser un familiar
cercano del caos de sensaciones. Si se da de esta manera, la elección de los objetos se
relaciona con el recuerdo de similaridad que se establece entre dos experiencias justo
cuando en una de ellas uno recuerda a la otra y detecta una similaridad de alguna clase
entre ellas (La tradición semántica pág. 372). Sea esto, por un lado, el seguimiento que
Carnap hace de la teoría de Russell en el sentido de que los datos de la experiencia son
el fundamento del conocimiento empírico. Los objetos necesariamente tienen que
construirse a partir de los datos de la experiencia directa.
Se sigue que, desde una perspectiva muy cercana al kantismo, si somos afectados por
una corriente de experiencias cargadas de recuerdos, en una primera instancia,
discriminaríamos una variedad de detalles del material empírico. Este continuum de la
experiencia constituida por los juicios sintéticos tiene en Carnap un componente
psicológico que le llevará a poner como base “lo dado”. Si el objeto A es
epistémicamente anterior a otro E cuando E se reconoce a través de la mediación de A,
lo dado será lo único que se reconozca en sí mismo como comienzo para la construcción
del sistema[3]. Los objetos construidos se reducirán a entidades lógicas que no
necesariamente tienen que concordar con las preconstrucciones de representaciones
psicológicas del nivel primario (La tradición semántica pág. 371).
No se asegura que, como ya mencioné, Carnap siga exactamente las ideas de Kant, sin
embargo, este carácter de lo dado tiene en la filosofía kantiana un antecedente directo.
Se define por el supuesto de que la sensibilidad (las formas) constituye la base del
conocimiento, como se da en un niño pequeño. Los datos de la percepción se reducen a
una multiplicidad caótica que los sentidos nos transmiten del mundo exterior, de tal
forma que, estas impresiones fenoménicas tienen su valor en lo que hoy llamamos la
conciencia. Son éstas impresiones fenoménicas de la experiencia lo que, junto con las
categorías del entendimiento humano, fundan la ciencia, por lo tanto, el sujeto queda
constituido por la unidad sintética trascendental.
Ahora bien, Carnap menciona que cuando experiencia sensorial es necesariamente
estructurada espacio-temporalmente y cualitativamente, las conexiones de sus
elementos en cosas con propiedades y su correlación a través de causas no son
condiciones de posibilidad de la experiencia (La tradición semántica, Pág. 173). Lo que
pretende decir es que la experiencia toma su forma y su contenido del mundo primario.
Es precisamente está la parte en que se deslinda del neokantismo, principalmente de
Mach:
Después de haber elegido como base el dominio de la psique propia, o sea, los procesos
de la conciencia o las vivencias del yo, es necesario decidir cuales entidades de este
dominio han de servirnos como elementos básicos. Por ejemplo, podría tomarse como
elementos básicos los últimos componentes que resultan de un análisis psicológico o
fenomenológico de las vivencias, como lo serían las impresiones sensoriales más
simples; o más generalmente, elementos psíquicos de diversos géneros, a partir de los
cuales se podrían construir las vivencias. Sin embargo, si examinamos esto con más
atención, veremos que esta posición no parte de lo dado mismo, sino de abstracciones
de lo dado; es decir que, respecto al conocimiento, dicha posición toma algo secundario
como elementos básicos (Aufbau, sec 67).
En el Aufbau, este mundo primario se convierte en el mundo de la psique propia. En la
base del sistema las vivencias deben ser tomadas tal y como se dan. Él cómo se dan hay
que entenderlo bajo la mirada de la Gestalttheorie. Moulines (Making Sense of
Carnap’s «Aufbau», Pág. 270) menciona que una diferencia fundamental entre Mach y
Carnap, es que, para el primero, las sensaciones y los pensamientos son dados desde una
perspectiva atomista, por lo cual su preocupación es analizar los mecanismos en que se
dan dichos pensamientos. Carnap sugiere, en cambio, que lo dado tenía que ser tratado,
siguiendo a los teóricos de la Gestalttheorie, como experiencias que no son registradas
como la suma de muchas sensaciones individuales, sino como unidades compuestas de
varias percepciones simultaneas:
Contra la tendencia atomizante en psicología y en epistemología, la cual toma esos
“átomos” psíquicos como elementos –por ejemplo las sensaciones simples- en la
actualidad se sostiene cada vez más con mayor énfasis: “todo estado de la conciencia es
una unidad, y en el sentido estricto, no es analizable” (Aufbau, sec. 67)
La idea de Carnap es que, en las percepciones, lo primario es la impresión global de las
experiencias; las impresiones aisladas son el resultado de un análisis hecho en la
abstracción. En este caso, el argumento de Carnap sostiene explícitamente que el punto
de partida para la construcción de un sistema de constitución es lo complejo, dado en la
experiencia, hacia lo simple:
el hecho de que lo primario epistemológicamente sea la impresión global, basada en los
diversos dominios de las sensaciones, y el hecho de que solamente después de la
abstracción se obtengan las llamadas sensaciones particulares, de las cuales se suele
decir después que las percepciones están compuestas por ellas, es confirmado por las
investigaciones más recientes hechas por la psicología. Por ejemplo, el acorde es más
originario que los tonos que lo componen; la sensación del campo visual completo es
más originaria que las cosas particulares que hay en él; y las entidades particulares del
campo visual son más originarias que los puntos del campo cromático visual del que
están compuestas. (Aufbau, sec. 67)
Partir de este conglomerado de sensaciones es lo que se espera para la constitución
lógica de los conceptos. Pensemos en el ejemplo del acorde en la cita anterior. Estamos
escuchando una sinfonía de Mahler, imaginemos que en una primera instancia
percibimos esos famosos edificios sonoros con los que juega este compositor.
Particularmente estamos escuchando el movimiento cuarto de la quinta sinfonía. En un
determinado momento hay una gama de sonidos (acorde) que nos da la sensación de
amplitud, nos invaden con una estructura armónica de sonidos con registro muy grave y
sonidos muy agudos. Formalmente esto es una cualidad estética que desarrolla en una
buena parte de sus obras. El edificio sonoro está constituido por esa gama de sonidos
que escuchamos, sin embargo, estos pueden ser reducidos al nivel analítico. Como
estructuras armónicas, estos acordes pueden ser caracterizados a partir de los intervalos
que hay entre las notas que lo componen, decir que en determinado compás escuchamos
una estructura definida por intervalos que parte de una tónica (Mi por ejemplo), una
tercera y quinta mayor, pero además de una séptima disminuida y novena mayor, es
decir que la simplificación de la experiencia puede ser reducida en el concepto E7/9.
Establecemos que el primer intervalo entre la nota Mi y su tercera esta conformada por
la distancia de dos tonos, con su quinto intervalo tres tonos y medio, con su séptima
disminuida cinco tonos, finalmente, con su novena seis tonos y medio. La definición de
un acorde mayor con una novena mayor dominante es definida por X7/9 sea X cualquier
nota de la escala.
Este ejemplo nos lleva a la consideración que hace Carnap sobre las unidades que
componen la base del sistema. Descarta que sean aceptadas las experiencias elementales
y a su vez considera las de semejanza y diferencia que reconocemos, no son los hechos
mismos sino las relaciones que percibimos entre ellos las que se encuentran en la base
de todo el sistema. Las semejanzas pueden reconocerse entre más de dos experiencias
elementales, lo que permite identificar círculos de semejanza que a su vez pueden
coincidir o superponerse en parte, con lo que Carnap introdujo su concepto de la clase
cualitativa, definido como sigue:
Una clase k de experiencias elementales se convierte en una clase cualitativa
cuando k está contenida totalmente en cada círculo de semejanza que contiene por lo
menos la mitad de ella y si, para cada experiencia elemental x que no pertenece
a k, existe un círculo de semejanza que contiene a k y al que x no pertenece (Aufbau,
sec. 77)
No cabe duda que la Gestalttheorie impacto la filosofía dentro del círculo de Viena,
sobretodo en las líneas que componen el Aufbau. Para Carnap, esta psicología implicó
una revolución dentro de las ciencias en el tenor de la reformulación kantiana de lo a
priori y puso en evidencia problemas inherentes al la epistemología. Tanto para Koffka
como para Köhler, la vida psíquica de los sujetos no está constituida por la combinación
de elementos simples (sensaciones e imágenes), por el contrario, perciben directamente
configuraciones complejas como una totalidad. La creciente oleada de
experimentaciones llevadas a cabo por la psicología lleva a estos científicos a estudiar
un fenómeno, al que denominan «fenómeno Phi», el cual consistía en situar dos
bombillas en una habitación que permanecía oscura; primero se encendía durante un
instante la bombilla del lado izquierdo y luego se apagaba; un minuto después se
encendía la de la derecha. Como resultado, el observador percibía dos luces que se
encendían sucesivamente. Pero si la diferencia temporal entre los dos encendidos se
hacía más corta, llegaba un momento en que los sujetos creían ver una sola luz que se
desplazaba de izquierda a derecha, produciéndose una sensación de movimiento
puramente aparente. La interpretación de este estudio llevo a la afirmación de que los
fenómenos que percibimos son unidades organizadas cuya modificación de uno
elementos cambia radicalmente la forma (gestalt) en su conjunto (Mueller: 1976, Pág.
414).
La experimentación en el campo de la percepción visual y auditiva puso de manifiesto
leyes que nos permiten percibir, mediante procesos organizadores, un mundo de
configuraciones complejas. La realidad que nos rodea no es absolutamente
determinante; se trata de una infinidad de realidades alternativas, alteradas
controladamente por los principios organizadores de nuestra conciencia. Que el sujeto
tenga procesos cognitivos estructurados nos recuerda el a priori kantiano del cual se
vale Carnap para establecer la base del sistema, de la Gestalttheorie, establece cuales de
estas estructuras innatas son propias y comunes en todos los niveles del funcionamiento
cognitivo. De acuerdo con Ehrenfels, un precursor de la Gestalttheorie, la totalidad de
la percepción, lejos de ser la suma de las partes que contienen, las condiciona; en este
sentido, a saber, que una parte en una totalidad es algo distinto de lo que esa parte
aislada o inserta en otra totalidad. Tal principio conduce a oponer lo analítico de la vida
psíquica, la consideración de formas, de estructuras, de conjuntos (Zusammenhänge),
admitidos como realidades primitivas. Toda percepción es la de una figura sobre un
fondo, por lo tanto, la Gestalttheorie describe estructuras globales para mostrar cómo la
organización interna que las condiciona modifica a los elementos que la componen.
Una de las divergencias dentro de la Gestalttheorie es que tales concepciones conducen
a la admisión de una actividad estructuradora de la vida psíquica poniendo de relieve el
papel del sujeto en el conocimiento. Tales divergencias condujeron a dos programas de
investigación; por un lado, los dualistas sostuvieron que la naturaleza y génesis de los
conjuntos estructurados, la forma de una representación, pone en juego una actividad
del espíritu cognoscente. Por el contrario, los monistas afirmaban que estas formas de
representación solamente por medio de una abstracción se puede distinguir la forma y
los datos sensoriales, que no son una materia a la cual una forma le confiere un sentido;
los conjuntos estructurados no existen sólo en el pensamiento, sino también en el
mundo físico y biológico. Sin duda alguna, Carnap acepta esta segunda opción al
postular que un sistema de constitución materialista tiene la ventaja de tener por base el
dominio de los objetos físicos, que es el único que dispone de una serie univoca de leyes
aplicables a sus procesos. (Aufbau, sec. 58).
En esta forma de sistema, la constitución de los procesos psíquicos y culturales se hace
depender de los objetos físicos; con esto, los objetos psíquicos son ordenados dentro de
un sistema completo de leyes según las cuales se presenta la totalidad de los hechos.
Dado que por un lado la tarea de las ciencias de la realidad consiste en descubrir leyes
generales, y por otro lado consiste en explicar procesos particulares subsumiéndolos
bajo leyes generales, el sistema de constitución con objetos físicos representa, desde el
punto de vista de las ciencias de la realidad, el ordenamiento más apropiado posible de
los conceptos (Aufbau, sec. 59)
Como ya se mencionó, la base está en lo que Carnap denomina lo dado. Sin embargo, el
argumento para establecer lo psicológico, y reducir lo físico y lo cultural dentro de la
psique propia dentro del monismo, es que los objetos físicos son reducibles a objetos
psíquicos y viceversa. Las proposiciones a cerca de los objetos físicos tienen la
posibilidad de reducirse en proposiciones acerca de las percepciones. Lo que quiere
decir es que reducir algún objeto físico en sus cualidades sensibles es posible por que
los objetos físicos tienen características sensibles, de tal manera que pensar lo contrario
colocaría a las proposiciones en el vacío.
A todo proceso psíquico le corresponde un “proceso paralelo” del cerebro, o sea un
proceso físico. Así, a toda propiedad de un proceso psíquico le corresponde claramente
una propiedad determinada (aun cuando sea de in genero muy diferente) de un proceso
cerebral. De ahí que toda proposición acerca de un objeto pueda ser traducida a una
proposición acerca de objetos físicos (Aufbau, sec. 57).
La manera de hacer esta reducción es mediante la relación expresiva entendida como
una relación informativa. Carnap entiende que hay una correspondencia en el
movimiento del cuerpo y un proceso físico en el sentido de que la actividad de hablar,
escribir, entre otras cosas, indican la existencia de un proceso psíquico. Ese
enfrentamiento con el mundo, la experiencia, tiene una carga informacional la cual
solamente es concebible mediante un proceso psíquico, lo que posibilita conocer los
procesos de las psiques ajenas. De ahí que todos los objetos físicos son reducibles a
movimientos expresivos, o sea a, a objetos físicos (Aufbau, 57). Los procesos psíquicos
de otros sujetos solamente pueden ser conocidos a través de la mediación de los
procesos cerebrales, o bien, a través de ciertos objetos físicos perceptibles. El
conocimiento de los objetos de la psique propia es primario respecto a los objetos
físicos y secundarios respecto a la psique ajena.
De acuerdo con esto, las vivencias son los elementos básicos necesarios para el sistema
de constitución en cuanto a que son la base del conocimiento precientífico y científico.
Esta tarea de constitución a partir de las vivencias parecería irrealizable por el hecho de
que las vivencias no son analizables por medio de la constitución ya que los objetos
solamente pueden ser tratados sintéticamente. Esto no es para nada un obstáculo para
Carnap ya que cualquiera de los elementos sintéticos puede ser sustituible por
componentes formales análogos a ellos. Este procedimiento es conocido como el cuasi-
análisis.
Es de mucha importancia señalar que en todos los casos en que se tratan unidades no
analizables de cualquier genero, es decir, objetos que, debido a su inmediatez con que
son dados, no presentan componentes o características o aspectos distintos, sino que,
por decirlo así, se dan como puntos, y por eso solamente pueden ser tratados
sintéticamente, a estos objetos, sin embargo, se les puede atribuir, como resultado de
nuestro procedimiento, ciertas características. Características y componentes se serian
aquí a lo mismo.
Esta forma de monismo va estar presente en el Aufbau, sin embargo, parece que adopta
presupuestos que los monistas habían eclipsado de la Gestalttheorie. Whertherime
introdujo la idea de un parentesco de las formas en los diferentes niveles de la
percepción expresado por el principio de isomorfismo –paralelismo carnapiciano- que
se refiere al condicionamiento fisiológico del sujeto cognoscente a la estructuración del
dato sensorial.
3. Comentarios
El Aufbau es un proyecto que introduce un componente importante a la teoría del
significado. La construcción de un sistema de constitución tiene varios antecedentes
filosóficos que abordan la cuestión ¿Qué hay en el mundo?, en particular la pregunta
kantiana ¿Qué es lo que se puede conocer? sin embargo, ésta tiene como objetivo
eliminar el componente metafísico de sus antecesores.
A diferencia de Russell o Wittgenstein, el Aufbau tiene un alto contenido explicativo y
simple sobre las propiedades formales del lenguaje: proporciona un sistema de
constitución unitario de todos los conceptos utilizados en el lenguaje de la ciencia.
Desde el punto de vista general de la filosofía de la ciencia, el modelo plantea el orden
de los problemas epistémicos que enfrentamos para conocer el mundo y la solución
reduccionista más apropiada. El sistema de constitución, en forma de escalera, muestra
los distintos dominios de objetos que componen el mundo constituidos por clases y
relaciones de objetos. La teoría de la constitución, independientemente de la clase de
objetos que tome como base (físicos o de la psique propia), tiene como propósito
construir el mundo de una manera puramente formal.
Las vivencias elementales, vistas desde el punto de vista psicológico, tienen para
Carnap un alto contenido epistemológico ya que constituyen experiencias globales e
indivisibles. Los objetos de la psique propia, los objetos físicos, los objetos de la psique
ajena, y los objetos culturales, componen el mundo que puede ser conocido. A
diferencia de otras teorías filosóficas, el Aufbau no tiene la tarea de explicar la
producción de los contenidos del lenguaje, a lo sumo, trata de describir el sistema por
medio del cual la ciencia construye las propiedades de los objetos. La edificación del
sistema racional o formal del cual se pueda unificar en un mismo lenguaje los
descubrimientos científicos tiene como base la reformulación de los juicios sintéticos a
priori, bajo el principio de lo que es dado en la experiencia.
La abstracción de todo contenido del conocimiento, como se mostró en el ejemplo de
los acordes, se ocupa de todos los dominios que componen el mundo desde el punto de
vista de las reglas formales que constituyen las condiciones de posibilidad de la
formación de los objetos dentro de un marco particular. La formación o edificación de
dicha abstracción comienza con la experiencia en tendida como un conjunto de
sensaciones globales indivisibles, que en última instancia no son más que clases,
relaciones, clases de clases, y clases de relaciones, de lo dado en la experiencia. La
naturaleza de lo que podemos conocer está determinado en los humanos por procesos
físico-sensoriales, donde el orden de cosas fenoménicas que compondrá nuestro sistema
del mundo.
Se objeta que, aplicando a este sistema de constitución, obtenemos el resultado de que la
totalidad de los objetos que componen nuestro mundo es reducible a lo dado en la
experiencia en el sentido de Schlick. Por ejemplo, la expresión E7/9 o cualquier X7/9
escrita aquí, no tiene para nada la facultad de reproducir la experiencia por medio
directo. Si queremos hacer un enunciado sobre el mundo por medio de X7/9, ningún
registro de X7/9 va tener el grado de riqueza que ésta tiene en su forma sensible, de tal
forma, no hay en el contenido de una experiencia el mismo contenido de un enunciado.
Por otro lado, el grado de certeza que acompaña a la experiencia tampoco es reducible
dentro de concepto X7/9 sobre la experiencia sensorial ya que esta puede estar
determinada por distintos timbres.
Estamos de acuerdo con Carnap las intuiciones que podamos tener de X7/9 hay una
mediación dada entre la experiencia y los conceptos. En esto que llama las intuiciones
hay una cierta forma, al igual que Kant, en el sentido de que esas intuiciones también
son susceptibles al carácter proposicional. En un juicio intuitivo que versa sobre objetos
hay también involucrados conceptos, pero también habrá cosas irreducibles entre los
estados mentales del sujeto que escucha un acorde de Mi mayor con novena dominante
ya sea por la radio o en una sala de conciertos

También podría gustarte