¿qué es una onda?
En física, se utiliza la palabra “onda” para designar la trasmisión de energía sin
desplazamiento de materia.
Se trata de una perturbación o agitación que se desplaza en un ambiente determinado y
que, después de pasar, lo deja en su estado inicial.
Este mecanismo cubre una amplia gama de situaciones: Desde las ondas en la superficie
de un líquido hasta la luz, que es en sí un tipo de onda.
El transporte de energía sin materia es un fenómeno físico común. Imaginemos un
estanque en un día soleado y sin viento. La superficie del agua está perfectamente lisa.
Ahora imaginemos que alguien lanza una piedra: En el punto de impacto, vemos
aparecer inmediatamente ondulaciones que parecen alejarse del centro en círculos
concéntricos. Al cabo de algunos instantes, el estanque está nuevamente liso e inmóvil.
energía convertida en oscilación
¿Qué ha ocurrido? La piedra arrojada creó una perturbación en el agua y esta última
absorbe una parte de la energía de la piedra. La perturbación se propaga alrededor del
punto de impacto. El agua se mueve hacia arriba y hacia abajo creando una ondulación
que a su vez creará otras. Esto quiere decir que se transfiere una parte de la energía de
una ondulación a la siguiente.
Una vez que se haya dispersado de onda en onda la energía de la piedra, la superficie
del agua regresa a su estado inicial. La altura, la distancia y la duración de las ondas
dependen de la energía suministrada inicialmente, en otras palabras, de la masa de la
piedra y de la fuerza con la que se le lanzó.
Estas oscilaciones (u “ondulaciones”) en la superficie del agua permiten “ver” las ondas
de la manera más simple y directa. Sin embargo, existen muchos otros tipos de onda que
siguen el mismo principio pero que no son visibles a simple vista.
características fundamentales
Se puede describir todas las ondas mediante tres características:
amplitud que corresponde a la altura de las oscilaciones;
longitud de onda que mide la distancia entre dos oscilaciones:
frecuencia que refleja el número de oscilaciones por segundo (expresado en
hercios e inversamente proporcional a la longitud de onda);
Estas son las características que diferencian las ondas y les confieren una amplia gama
de usos.
Clasificación
Ondas sísmicas
Las ondas sísmicas son vibraciones o movimientos ondulatorios que se propagan a
través de la Tierra como resultado de la liberación de energía en el interior de la misma.
Esta liberación de energía generalmente se produce debido a la ruptura de rocas en la
corteza terrestre, lo que da lugar a un fenómeno conocido como terremoto.
Las ondas sísmicas son movimientos que se producen en la corteza terrestre, este
movimiento es producto de la energía liberada a partir de un foco llamado hipocentro.
Las ondas sísmicas podríamos dividir en dos grandes grupos: Ondas Internas y Ondas
Superficiales.
Y dentro de estos dos grupos existen cuatro tipos de ondas sísmicas: P, S, L y R.
velocidad de las ondas P = 7 Km/s
velocidad de las ondas S = 4 a 6 Km/s
velocidad de las ondas L = 2 a 3 Km/s
velocidad de las ondas R = 90% de las ondas S.
Ondas P (Primarias): También conocidas como ondas compresionales, son las más
rápidas y pueden viajar a través de sólidos, líquidos y gases. Estas ondas se mueven
comprimiendo y expandiendo el material en la dirección en la que viajan.
Ondas S (Secundarias): También conocidas como ondas de corte, son más lentas que
las ondas P y solo pueden viajar a través de medios sólidos. Las ondas S mueven las
partículas del material perpendicularmente a la dirección en la que viajan, causando un
movimiento de balanceo.
La detección y estudio de estas ondas sísmicas son fundamentales para comprender la
estructura interna de la Tierra y para monitorear y entender los terremotos. Los
sismógrafos son instrumentos utilizados para registrar y medir la actividad sísmica, y
los datos recopilados ayudan a los científicos a estudiar la propagación de las ondas y
prever eventos sísmicos.
Las ondas superficiales son un tipo de ondas sísmicas que se propagan cerca de la
superficie de la Tierra, a diferencia de las ondas P y S, que viajan a través del interior
del planeta. Estas ondas son generadas por la interacción de las ondas P y S con la
superficie terrestre. Aunque son menos veloces que las ondas P y S, las ondas
superficiales son responsables de causar la mayoría de los daños durante un terremoto
debido a su capacidad para moverse a lo largo de la superficie y producir movimientos
más amplios.
Hay dos tipos principales de ondas superficiales:
1. Ondas Rayleigh (o Rayleigh R): Estas ondas producen un movimiento elíptico
de partículas, con un componente vertical y un componente horizontal. Son
responsables de la mayor parte del daño estructural causado por terremotos. Las
ondas Rayleigh viajan más lentamente que las ondas P y S.
2. Ondas Love (o Love L): Estas ondas producen un movimiento lateral
horizontal de las partículas en la dirección perpendicular a la dirección de
propagación de la onda. Las ondas Love también pueden causar daño
significativo, pero suelen ser menos destructivas que las ondas Rayleigh.
Ambos tipos de ondas superficiales son capturados por sismógrafos y proporcionan
información valiosa para comprender la naturaleza y la magnitud de un terremoto.
Además, el estudio de las ondas superficiales contribuye a la investigación de la
estructura interna de la Tierra y a la mejora de las técnicas de monitoreo sísmico.
Propagación de las ondas
Solidos
La propagación de ondas en sólidos, como las ondas sísmicas, sigue ciertos principios
fundamentales. Las ondas pueden propagarse a través de un sólido de diversas maneras, y las
características de esta propagación dependen de las propiedades elásticas del material.
Las ondas se propagan a través de la vibración de las partículas atómicas o moleculares. La
rigidez y la densidad del medio afectan la velocidad de propagación. Las ondas sísmicas, por
ejemplo, viajan a través de la Tierra y pueden ser ondas transversales (ondas S) o longitudinales
(ondas P).
Fluidos
La propagación de ondas en fluidos, ya sean líquidos o gases, difiere de la propagación
en sólidos debido a las propiedades específicas de los fluidos
La propagación ocurre principalmente a través de ondas longitudinales, donde las
partículas del medio se mueven en la misma dirección de la propagación de la onda. Un
ejemplo es el caso del sonido, las variaciones de presión crean compresiones y
rarefacciones en el aire, permitiendo que el sonido se propague.
vacío
En el vacío, las ondas no pueden propagarse de la misma manera que en un medio
material como un sólido, líquido o gas. Las ondas necesitan un medio para transferir
energía, y en el vacío, no hay partículas materiales que puedan vibrar y transmitir la
onda.
Se propagan a través de la oscilación de campos eléctricos y magnéticos
perpendiculares entre sí y a la dirección de propagación. La velocidad de estas ondas en
el vacío es la velocidad de la luz.