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Corriente Eléctrica: Conceptos Clave

El Módulo III de Electricidad y Magnetismo se centra en la corriente eléctrica, su definición, intensidad, conductores y aislantes, así como las fuentes de corriente como pilas y baterías. Se discuten los efectos de la corriente eléctrica, la seguridad eléctrica y la importancia de la resistencia eléctrica en circuitos. Además, se abordan los tipos de corriente (continua y alterna) y los peligros asociados con su uso, enfatizando la necesidad de medidas de protección en instalaciones eléctricas.
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Corriente Eléctrica: Conceptos Clave

El Módulo III de Electricidad y Magnetismo se centra en la corriente eléctrica, su definición, intensidad, conductores y aislantes, así como las fuentes de corriente como pilas y baterías. Se discuten los efectos de la corriente eléctrica, la seguridad eléctrica y la importancia de la resistencia eléctrica en circuitos. Además, se abordan los tipos de corriente (continua y alterna) y los peligros asociados con su uso, enfatizando la necesidad de medidas de protección en instalaciones eléctricas.
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ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO I

MÓDULO III

MÓDULO 3: LA CORRIENTE ELÉCTRICA

La corriente eléctrica. Intensidad de la corriente eléctrica y su unidad.


Conductores y aislantes. Fuentes de corriente eléctrica. Las pilas y baterías.
Tipos de pilas. Sentido de la corriente eléctrica. Corriente continua y
corriente alterna. Efectos de la corriente eléctrica. Circuito eléctrico
elemental: cargas resistivas, capacitivas e inductivas. Resistencia eléctrica.
Seguridad eléctrica. Resistencia del cuerpo humano. Efectos de la corriente
eléctrica pasando por el cuerpo humano. Protección contra shock eléctricos
en instalaciones eléctricas domiciliarias. Otros peligros relacionados con la
electricidad: incendios por accidentes eléctricos y descargas eléctricas
atmosféricas.

Preguntas y problemas.

Bibliografía y lecturas recomendadas.


ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

La corriente eléctrica

En el capítulo 1 habíamos visto que la carga eléctrica Q de un cuerpo se


define como la magnitud que es proporcional a la cantidad de cargas
unitarias (electrones) que posee.
Por otro lado, al final del capítulo 2, advertimos que el establecimiento de
una diferencia de potencial (voltaje o tensión) V entre los extremos de un
material conductor nos llevaría al movimiento de dichas cargas unitarias a
lo largo del conductor.
Ese desplazamiento de cargas, aunque errático y muy breve, se potencia
por la enorme cantidad de electrones libres que poseen los conductores,
originando la denominada “corriente de electrones” o bien “corriente
eléctrica”.

Fig. 1: Corriente de electrones

La corriente eléctrica es el flujo de electrones libres a través de un material


conductor. Dichos electrones libres son perdidos por un átomo y a la vez
atraídos hacia otro átomo que ha perdido electrones anteriormente. Se
origina así un paso continuo de electrones de átomo a átomo, dentro del
material que constituye el conductor.

Intensidad de la corriente eléctrica y su unidad

La intensidad I de una corriente eléctrica se define como la cantidad de


carga eléctrica ∆Q que circula por un material conductor en el tiempo ∆t :
∆Q
I=
∆t
La unidad de la intensidad de la corriente eléctrica es el Amper (Ampere o
Amperio, en honor a un físico destacado) y surge de considerar una carga
de un Coulomb en un segundo (aunque en realidad suele definirse la unidad
de intensidad y a partir de ella la unidad de carga). Luego, si consideramos
la cantidad de electrones presentes en una unidad de carga:
− e−
1 C = 6 , 2 5.1 0 e18
⇒ 1 A = 6 , 2 5.1 0 18
se g
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

Como en muchos de los casos tratados con anterioridad, también se utilizan


múltiplos y, sobretodo, submúltiplos de la unidad, entre ellos: miliamperes
(mA) y microamperes (µA).

Conductores y aislantes

Si bien los electrones están presentes en toda materia, no en todo material


se pueden librar fácilmente. Se establece entonces una diferencia entre los
materiales:
• Buenos conductores: son aquellos materiales cuyos electrones están
débilmente unidos al resto del átomo y se desplazan con facilidad,
formando una nube electrónica que recorre el material. Los metales
son el mejor ejemplo de ello.
• Malos conductores: son aquellos que poseen muy pocos electrones
libres, es decir que sus electrones no poseen facilidad para
desplazarse. Estos materiales se constituyen con enlaces iónicos o
covalentes, y si bien no dejan de reaccionar frente a una diferencia de
potencial, se denominan “aislantes” de la electricidad.
• Semiconductores: son aquellos materiales con características
intermedias entre buenos y malos conductores y, químicamente, se
encuentran también entre ellos. Como veremos más adelante, éstos
constituyen un tema propio dentro de la Electrónica.

Fuentes de corriente eléctrica

Existen diversos mecanismos o dispositivos productores de corriente


eléctrica: pilas, acumuladores o baterías, dínamos y alternadores, entre
otros; todos mal llamados “generadores” ya que no generan energía
eléctrica sino que la obtienen por transformación de otro tipo de energía.
Cabe recordar que la conservación de la energía nos dice que ella no se crea
ni se destruye, sólo se transforma.
Las pilas, acumuladores y baterías transforman energía química en
eléctrica. Los dínamos y alternadores transforman energía mecánica y
magnética en eléctrica. Las fotoceldas y paneles solares transforman
energía lumínica en eléctrica.
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

Fig. 2: Símbolos de pila, batería y alternador

Trataremos el caso de las pilas y baterías, dejando para más adelante a los
otros mecanismos de transformación.

Las pilas y baterías

En 1789 Luis Galvani, Prof. de Medicina de la Universidad de Bolonia,


Italia, realizó casualmente un descubrimiento que desembocaría luego en el
diseño del llamado “elemento Volta”, en honor al Prof. de Física de la
Universidad de Pavia, Alejandro Volta. Este último demostró que el
experimento de Galvani era en esencia la generación de una corriente
eléctrica a partir de dos metales diferentes que formaban una cadena
cerrada con una tercera sustancia. Los primeros “elementos Volta” fueron
de cobre-líquido-cinc. Luego se los denominó “elementos galvánicos” o
simplemente “pila”.

Fig. 3: Pilas de cobre - ácido sulfúrico - cinc

El funcionamiento de una pila se basa en el hecho de que algunos metales


sumergidos en una sustancia llamada electrolito (solución de ácido
sulfúrico, por ejemplo) tienen la tendencia a reaccionar químicamente
cargándose negativamente. Por el contrario, otros metales ante la misma
sustancia electrolítica, tienen la tendencia a cargarse positivamente. Una
barra de cada tipo de metal, sumergida en un electrolito, constituyen una
pila.
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

Cuando una pila se conecta a un circuito externo, los electrones pasan de


una barra a la otra, intentando compensar el desequilibrio y se genera así
una corriente eléctrica.

Fig. 4: Pila húmeda o de Daniell (John Frederick)

Más tarde, basándose en el mismo principio, se diseñaron las “pilas secas”,


cuyos tres elementos son sustancias no líquidas.
Cada tipo de pila tiene su tensión (d.d.p.) inicial propia. Las pilas secas
suelen tener 1,5 voltios. Cuando alguno de los componentes químicos se
gasta, la tensión disminuye y la corriente desaparece.
Las baterías son conjuntos de pilas conectadas en serie. A su vez pueden
conectarse en serie o en paralelo según el requerimiento: mayor voltaje o
mayor corriente.

Tipos de pilas

Cuando la industria electrónica logró ciertos niveles de miniaturización en


sus productos, con la consiguiente facilidad para fabricar aparatos
portátiles, comenzó la gran producción y consumo de pilas secas de
pequeño tamaño.
Existen dos clases de pilas: aquellas cuya carga no puede renovarse cuando
se agota y las que son susceptibles a reactivarse sometiéndolas al paso más
o menos prolongado de una corriente continua, en sentido inverso a aquél
en que la corriente de la pila fluye normalmente. Entre ellas podemos
distinguir cuatro tipos principales de pilas:
• de cinc-carbón (cloruro de cinc o cloruro de aluminio, con 0,01% de
mercurio): son las pilas comunes. El electrodo de cinc constituye
también el recipiente de la pila. Sirven para aparatos sencillos y de poco
consumo.
• alcalinas o de dióxido de magnesio: son las de larga duración y casi
todas vienen blindadas. Se utilizan para cámaras fotográficas,
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grabadores, y en general, aparatos de alto consumo. Además de


presentarse en cartón reciclado, contienen apenas 0,025% de mercurio.
• recargables de niquel-cadmio (hidróxido de potasio): pueden ser
recargables hasta 1000 veces y pueden durar decenas de años. No
contienen mercurio, pero si cadmio.
• pilas botón: son chatas, redondas y de tamaños reducidos. La industria
electrónica requiere cada vez más de ellas en marcapasos, audífonos,
relojes, calculadoras y aparatos médicos de gran precisión. Pueden ser:
de mercurio (30% de mercurio); de cinc-aire (con gran cantidad de
pequeños orificios en su superficie, tapados con una cinta adhesiva;
tienen mucha capacidad y, una vez en funcionamiento, su producción de
electricidad es continua por lo que sirven para aparatos que requieren
energía constante y no para el uso esporádico o discontinuo); de litio
(las más grandes y producen tensiones de 3 voltios, sirven para relojes y
calculadoras) y de óxido de plata (las más pequeñas).

Sentido de la corriente eléctrica

El sentido de la corriente eléctrica se toma contrario al movimiento de los


electrones. Esto surge por convenio universal y no trae mayores
inconvenientes si pensamos que si los electrones se trasladan de izquierda a
derecha en un material, dentro de éste se producirán vacantes de electrones.
Esas vacantes se traducen en cargas positivas que, si bien no sufren
desplazamientos reales, se consideran en movimiento de derecha a
izquierda en dicho material.
Por ello, se establece que el sentido convencional o técnico de la corriente
eléctrica es de positivo a negativo.

Corriente continua y corriente alterna

Existen dos tipos de corriente eléctrica: una llamada corriente continua,


como la que se obtiene de las pilas y baterías, y otra llamada corriente
alterna, como la que circula por las instalaciones domiciliarias y donde es
importante la frecuencia de oscilación (entre 50 y 60 Hz; donde 1 Hz :
Hertz representa un ciclo en un segundo).
La corriente continua se caracteriza por el flujo de electrones en un sólo
sentido, de polo positivo a polo negativo. Se representa con las letras CC o
bien DC (traducido del inglés).
La corriente alterna se caracteriza por el flujo cambiante de electrones de
uno a otro sentido de circulación, por lo que carece de polaridad. Se
representa con las letras CA o bien AC (traducido del inglés).
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Efectos de la corriente eléctrica

La circulación de una corriente eléctrica por un material puede originar,


según las características del medio, los siguientes efectos:
• Efecto calórico o de Joule: el pasaje de una corriente eléctrica a
través de un material genera el calentamiento del mismo. Esto ocurre
por el aumento de la agitación molecular que, como ya se ha
estudiado, está relacionado con la temperatura del cuerpo.
• Efecto magnético: el pasaje de una corriente eléctrica a través de un
material genera un campo magnético alrededor de dicho material.
• Efecto químico: el paso de la corriente eléctrica a través de ciertas
sustancias (ácidos, hidróxidos o sales en solución), provoca en ellas
reacciones químicas (descomposiciones químicas como la
electrólisis, la galvanización, etc.).
• Efecto biológico: los organismos vivos son alterados en su
funcionamiento por el pasaje de una corriente eléctrica. Los
resultados de tal circulación depende del tejido, del camino, del valor
y tipo de corriente y del tiempo.

Circuito eléctrico elemental

Cuando conectamos un conductor a los bornes o terminales de contacto de


una fuente energía eléctrica, estamos cerrando un camino o circuito que
será recorrido por la corriente eléctrica. Ese camino se denomina “circuito
eléctrico” y en la práctica, en su forma más elemental, está compuesto por:
fuente, conductor y carga.

Fig. 5: Circuito elemental

Analicemos un poco cada uno de dichos elementos:


• Fuentes: pueden ser de CC o CA; se caracterizan por los valores de
V y A que puedan entregar, como así también por su duración,
tamaño y costo. Su elección se realiza según la carga que tengan que
alimentar.
• Conductores: se denominan usualmente “cables”; se trata de un
material conductor metálico (cobre y aluminio), generalmente
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MÓDULO III

cubierto por una capa de material aislante (se dice aislado o desnudo,
en caso contrario), de forma fina y alargada como un cabello
(filiforme, de uno o varios filamentos). Su longitud depende del
circuito y su sección transversal depende de los valores de V y A.
• Carga: la enorme utilización de la energía eléctrica se debe, entre
otros factores, a su fácil transformación y utilización con beneficios
prácticos para el hombre. Esos beneficios prácticos se basan en la
selección y luego aplicación de algunos de los efectos de la corriente
eléctrica mencionados. Se llama “carga” de un circuito a lo que se
conecta a la fuente a través de los conductores. Según el efecto
deseado, la carga de un circuito será:
o resistiva: cuando se requiere transformar energía eléctrica en
calórica (plancha, calefón, cocina, etc.) o en lumínica
(lámparas).
o capacitiva: cuando se desea trabajar con campos eléctricos con
el fin de acelerar o curvar la trayectoria de partículas cargadas
(televisor) o acumular energía para impulsar un mecanismo
(condensadores arrancadores).
o inductiva: cuando se requiere trabajar con campos magnéticos
creados por corrientes eléctricas (electroimanes, relés
contactores, motores, etc.).
En general, la carga de un circuito es una combinación de las
anteriores, ya que algunos efectos no se pueden eliminar aunque se
quiera. Por ejemplo, una lámpara ilumina pero también calienta y
hace girar la aguja de una brújula.
La ausencia de carga se denomina “cortocircuito” y aún en este caso,
estarán presentes los efectos de la corriente eléctrica en el conductor
y en la fuente.

Resistencia eléctrica

En Electricidad se manejan dos magnitudes fundamentales: la intensidad de


la corriente eléctrica que circula por cierto material y el voltaje eléctrico
que aparece como consecuencia del paso de dicha corriente.
La corriente eléctrica (I) y el voltaje (V) se relacionan mediante el concepto
de resistencia eléctrica (R). La resistencia eléctrica, como su nombre lo
indica, es la oposición que ofrecen los materiales al paso de una corriente
eléctrica a través de ellos. Es más, los materiales suelen clasificarse en
buenos conductores y malos conductores según sea pequeña o grande su
resistencia eléctrica.
La resistencia R se mide en ohmios (Ω).
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

Seguridad eléctrica

Se puede decir que la electricidad constituye en la actualidad una de las


más importantes formas de energía, por sus facultades de generación,
facilidad de transporte o distribución, así como la simplicidad o flexibilidad
de utilización. De hecho, la cantidad de energía eléctrica consumida por
cada individuo crece constantemente, aumentando el tiempo de utilización
de máquinas y aparatos, y aumentando los riesgos relacionados con dicha
utilización.
La tecnología, en su rama energética, trabaja en este tema en dos sentidos:
tratando de aumentar la cantidad de energía eléctrica disponible para el
consumo y mejorando las condiciones de su distribución, reduciendo los
riesgos al máximo.
Estos riesgos comprenden a los usuarios de la energía eléctrica en
instalaciones domiciliarias e industriales, en cuanto a riesgos de
electrocución, y a los bienes y materiales, en lo referente a incendios por
causas eléctricas, peligros que habitualmente desconocemos y que forman
parte de nuestra vida cotidiana.
En los hogares y en los lugares donde se trabaja con elevadas corrientes o
voltajes, deben extremarse las medidas de seguridad y actualizar
periódicamente las mismas, a fin de que las instalaciones y, sobre todo las
personas, cuenten con la seguridad adecuada, poniendo como prioridad
principal la salud de la familia o del trabajador.

Resistencia eléctrica del cuerpo humano

El cuerpo humano, como todo material, presenta una resistencia al paso de


la corriente eléctrica (entre 500 y 1.000 Ω, según características
particulares de cada individuo). Esta resistencia depende del área de
contacto y de las condiciones de humedad.
Si tomamos como patrón la resistencia desde una mano a la otra, para un
área de contacto aproximadamente igual a la palma de una mano (de 50 a
100 cm2) y con piel seca, y lo representamos con el número 100, podemos
ver cómo varía esta resistencia a medida que la corriente toma otros
caminos en el cuerpo:
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MÓDULO III

Fig. 6: Resistencias del cuerpo (corriente alterna)

Con piel mojada, y hasta los 150 voltios, estas resistencias disminuyen
hasta un 25 % del valor indicado. Pero a mayor voltaje, las condiciones de
humedad y área de contacto prácticamente dejan de influir.

Efectos de la corriente eléctrica pasando por el cuerpo humano

Los efectos fisiológicos de origen eléctrico sobre el cuerpo humano son


provocados por el pasaje de una intensidad de corriente alterna a través del
mismo. El análisis de numerosos estudios y experiencias han permitido
determinar efectos destacables como tetanización muscular, asfixia o
fibrilación cardiaca. La fibrilación ventricular es la principal causa de
muerte por shock eléctrico, pero ésta también se produce por asfixia o
paros cardíacos o respiratorios.
Para que se produzcan esos efectos son necesarios los siguientes factores
condicionantes:
• Intensidad de la corriente eléctrica que circula por el cuerpo
• Tensión de contacto
• Tiempo de contacto o de electrocución
• Frecuencia de la energía eléctrica
• Resistencia del cuerpo (que puede variar según condiciones de piel,
aislamiento de calzados, etc.)
• Trayecto de la corriente eléctrica en el organismo
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MÓDULO III

De acuerdo al valor de corriente eléctrica alterna (entre 15 y 100 Hz de


frecuencia) que circule por el cuerpo humano se presentan los siguientes
efectos:
• Umbral de percepción: 0,5 mA es el valor mínimo de la corriente
eléctrica que causa alguna sensación para la persona que es atravesada
por ella. Este efecto en general depende del área de contacto, de la
humedad, de la temperatura, de las características fisiológicas
personales, pero es independiente del tiempo de contacto.
• Umbral de tetanización: puede dividirse en dos partes:
a- Umbral de contracción muscular: 10 mA es el valor normal de
corriente máxima a la cual una persona agarrada a un objeto
electrocutado puede desprenderse del mismo. También depende de
las condiciones anteriores, y no solo actúa sobre las manos, sino que
también puede propagarse a los miembros acompañado de gran
dolor.
b- Umbral de desprendimiento: pasando los 10 mA la persona no
tiene posibilidad de auto liberarse, quedando literalmente “pegada”
al objeto electrocutado, o bien puede ser violentamente despedido.
Los reflejos involuntarios e incontrolables por separarse del objeto
en la mayoría de los casos trae como consecuencia accidentes
indirectos, como la caída de una escalera o de un andamio.
• Umbral de paro respiratorio: a partir de los 30 mA puede provocarse
la extensión de la tetanización de los músculos a la caja torácica,
produciendo la asfixia, si no se recibe pronto auxilio.
• Umbral de fibrilación ventricular: la fibrilación ventricular es la
principal causa por muerte por shock eléctrico y consiste en un daño
permanente al corazón. Este efecto ocurre dependiendo del tiempo que
tarda el contacto (teniendo en cuenta un ciclo cardíaco de 400
milisegundos): para shock eléctricos menores a 0,1 segundos la
fibrilación puede ocurrir con corrientes mayores a 500 mA, y para 3
segundos la corriente mínima se reduce a 40 mA.
En general, para una corriente de 75 mA se presenta el paro cardíaco y
falla la circulación de la sangre al cerebro, lo que trae consecuencias
irreversibles y casi siempre mortales. A partir de una corriente de 1 A,
se llega directamente al paro cardíaco.
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MÓDULO III

Estos efectos pueden ponerse en claro mediante el siguiente esquema:

Intensidad de Efectos en el cuerpo


corriente
1A paro cardíaco
75 mA umbral de fibrilación cardiaca
irreversible
30 mA umbral de paro respiratorio
10 mA contracción muscular
(tetanización)
0,5 mA sensación débil

Otros efectos que puede ocasionar el paso de la corriente eléctrica son:


contracciones musculares; choque tetánico y ardiente dolor en brazos,
hombros y piernas; dificultades en la respiración; quemaduras; aumento en
la presión y paros cardíacos transitorios, sin llegar a la fibrilación
ventricular.

Protección contra shock eléctricos en instalaciones eléctricas


domiciliarias

En nuestro país, la Reglamentación de la Asociación Electrotécnica


Argentina para instalaciones eléctricas en inmuebles ha basado las normas
de protección en la ejecución de dichas instalaciones en las
recomendaciones del Instituto Electrotécnico Internacional, que define los
límites máximos de riesgos y en consecuencia establece los niveles de
seguridad admitidos:

• Tensión de seguridad o tensión máxima de contacto: 24 V


• Intensidad de corriente máxima por el cuerpo: 30 mA
• Tiempo máximo de contacto: 30 milisegundos
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MÓDULO III

Se considerarán tres tipos de protecciones:


a- Protección contra contactos directos: consiste en tomar todas las
medidas destinadas a proteger a las personas contra los peligros
que puedan resultar de un contacto con partes normalmente
electrizadas.
b- Protección de equipos e instalaciones: consiste en realizar una
correcta conexión a tierra de toda la instalación e incluir los
dispositivos de protección adecuados.
c- Protección contra contactos directos e indirectos: consiste en
tomas todas las medidas destinadas a proteger a las personas y a
los equipos e instalaciones.

Debemos hacer notar que tanto las instalaciones eléctricas domiciliarias


como los artefactos y todos los elementos relacionados están regidos y
controlados por una reglamentación estricta. Por ejemplo: en la provincia
de Buenos Aires es obligatorio desde 1985 (Ordenanza 40.074) el uso de
disyuntores diferenciales, conforme a lo establecido por la norma IRAM
2301, en todas las instalaciones eléctricas y/o electromecánicas.
Posteriormente, en 1987, se extendió la reglamentación para todas las áreas
y puestos laborales, de acuerdo a la Ley de Higiene y Seguridad en el
Trabajo.
En dicha reglamentación se recomienda como medida de seguridad
(protección tipo c) la instalación de interruptores diferenciales de 30 mA.
Este interruptor facilita la protección contra contactos, a la vez que permite
condiciones de puesta a tierra, es económicamente factible y tiene la
ventaja adicional de proteger la instalación contra incendios y de supervisar
permanentemente el aislamiento de las partes electrizadas.

Por otro lado, debemos mencionar la existencia de la Asociación para la


Promoción de la Seguridad Eléctrica (APSE), institución sin fines de lucro
conducida por una Comisión Directiva constituida por: la Asociación de
Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA);
el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE); la Asociación de
Entes Reguladores Eléctricos (ADERE); la Cámara Argentina de Industrias
Electromecánicas (CADIEM); el Centro Argentino de Ingenieros (CAI); la
Asociación Electrotécnica Argentina (AEA); la Cámara Argentina de
Instaladores Electricistas (ACYEDE); la Cámara Metalúrgica de No
Ferrosos (CAMENOFE); la Cámara Argentina de Distribuidores de
Materiales Eléctricos (CADIME) y el Instituto Argentino de Normalización
(IRAM).
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

Sus objetivos fundamentales son: promover: el uso racional y seguro de la


electricidad, la utilización de materiales normalizados, la redacción y
aplicación de normas de instalación, la formación y el perfeccionamiento
de especialistas en seguridad eléctrica, la divulgación de los conceptos y
normas sobre seguridad eléctrica y la instrumentación de sistemas de
garantías de seguridad de las instalaciones eléctricas en inmuebles;
propiciar y/o apoyar: el desarrollo tecnológico, el mejoramiento de la
calidad de los electrodomésticos en defensa del consumidor, la prevención
de las personas, animales y bienes con el uso eficiente y seguro de los
equipos eléctricos y estructurar e implementar: convenios con autoridades
dirigidos a verificar y controlar la seguridad en las instalaciones eléctricas
en inmuebles y periódicas evaluaciones del nivel de seguridad eléctrica en
inmuebles.

Otros peligros relacionados con la electricidad

1. Incendios por accidentes eléctricos

Mediciones efectuadas establecen que corrientes eléctricas de 3 a 5


Amperes son capaces de generar energías que den origen a puntos de
temperatura muy calientes capaces de originar inflamación de
materiales combustibles, y que algunas veces estas corrientes no son
detectadas por los interruptores termo magnéticos o los fusibles de
protección.
Importantes agencias oficiales y privadas, como así también los medios
masivos de comunicación, advierten que cerca de la mitad de los
incendios en viviendas, comercios, depósitos, oficinas, industrias,
edificios públicos y transportes, son por causas eléctricas (entre el 31 y
el 49 %, con un pico del 69 % en el año 1998).1
Estos incendios pueden originarse por:
• Sobrecarga de circuitos (en especial en verano)
• Mal estado de las instalaciones eléctricas (sin mantenimiento)
• Falla de los dispositivos de control y protección
• Prolongaciones con cables sin las condiciones necesarias (cables
y triples)
• Uso de materiales eléctricos que no cumplen las normas IRAM

1
Artículos publicados en La Nación, en ediciones del 15/01/01, 14/12/05 y 26/12/05.
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

• Electrodomésticos que utilizan calor (secadores de cabellos,


estufas, calentadores, etc.)2

2. Descargas eléctricas atmosféricas

Los rayos son la causa principal en el mundo (el 65%) de las salidas de
servicio u operación de los sistemas eléctricos, desde líneas de
transmisión hasta servicios de comunicaciones e instalaciones
domiciliarias.
El rayo es la unión violenta de las cargas positivas y negativas,
constituyendo una descarga eléctrica a través de gases de baja
conductividad. Las descargas pueden ocurrir de nube a nube o de nube a
tierra.
Usualmente las nubes están cargadas negativamente en su base y
positivamente en su parte superior. Por inducción electrostática, la tierra
resultará positiva inmediatamente debajo de tal nube. Se establece así
una enorme diferencia de potencial, produciéndose el rayo cuando se
vence la rigidez dieléctrica del medio (aire o vapor de agua).
Simultáneamente con el rayo se produce la luz (relámpago) y sonido
(trueno). Aproximadamente la mitad de los rayos constituyen descargas
simples y la otra mitad corresponde a rayos compuestos por descargas
múltiples de rápida sucesión.
Así como en la nube se forman centros de carga, algo similar ocurre en
la tierra, pues hay suelos más conductores que otros, teniéndose en
cuenta que las cargas en la tierra se mueven según la inducción que
impone la nube. El rayo incidirá sobre el elemento que le signifique
mayor conductividad y sea capaz de aportar más cargas al fenómeno.
También pueden producirse descargas superficiales entre ellos al
desaparecer la carga inductora como consecuencia de rayos de nube a
nube.
Además de resistencia óhmica, todo circuito eléctrico tiene
autoinducción y capacidad, por lo que al descargar un rayo en la
proximidad de un conductor o producirse una descarga entre las nubes
que se hallen sobre él, se modifica el estado eléctrico del conductor,
induciéndose en él, tensiones de carácter oscilante, las cuales provocan
la producción de considerables sobre tensiones.
Por otra parte, los rayos presentan muchas veces, numerosas
ramificaciones, y estas descargas laterales actúan induciendo también

2
Datos divulgados por la Asociación para la Promoción de la Seguridad Eléctrica
(APSE)
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
MÓDULO III

sobre tensiones de carácter oscilante. Finalmente, hay que tener en


cuenta que la corriente de descarga produce líneas de fuerza que, según
la dirección de la descarga con relación al conductor, inducen en éste
tensiones de magnitud variable.
Dado que un rayo es un fenómeno que tiene varias componentes
aleatorias, se habla entonces de frecuencia de descargas, probabilidad de
daños, riesgo debido al rayo.
Efectos de los rayos:
• Mecánicos: destrucción de elementos afectados.
• Térmicos: incendios, volatilización de metales por fusión.
• Fisiológicos: quemaduras, parálisis, y a menudo, la muerte.
• Eléctricos: generación de tensiones de paso y de contacto, por
circulación de corriente de descarga, producción de corrientes
inducidas en conductores o piezas metálicas próximas y paralelas
a la corriente de descarga.
• Económicos: pérdidas económicas, de servicios públicos
esenciales y de patrimonio cultural insustituible.
Un sistema pararrayos es un elemento que se compone de tres partes: el
pararrayo propiamente dicho, el cable o elemento conductor y la tierra
física (el elemento que asegure contacto eléctrico con la tierra)
Correctamente instalado, un sistema de protección contra descargas
atmosféricas puede brindar un ángulo de protección de
aproximadamente 45 grados, dependiendo del tipo de elemento a
instalar.

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