2 DE AGOSTO
DIA DELINDIO
En 1937, un 2 de agosto durante el gobierno del TnCnl. German Busch, se
promulgó un decreto supremo mediante el cual se declara la fecha como “Día del
indio” en homenaje al campesino boliviano. Se señala esta fecha porque el 2 de
agosto de 1931 se fundó el 1er Núcleo Indigenal de Bolivia, en el pueblo de
Warisata, por Elizardo Pérez y Avelino Siñani.
ARTÍCULO 1O. – Declárase “Día del Indio” el 2 de agosto en homenaje a la
fundación del primer Núcleo de Educación Indígena y Campesina en la República.
En dicho día se realizarán en los diferentes núcleos escolares indígenas,
concentraciones de aborígenes, exposición y feria de productos, manufacturas
nacionales y concursos folklóricos y otros actos que tienden, a elevar el nivel
social, moral y cultural de las masas autóctonas. …”
La escuela ayllu de Warisata es el resultado de varias luchas de los pueblos
originarios, principalmente en tierras altas, para consolidar un modelo de
educación alternativo contrario al propuesto por los gobiernos liberales de la época
que solo intentaron crear algunas escuelas indigenales con alfabetización y
adoctrinamiento religioso. El modelo de la escuela ayllu de Warisata se basa en
cinco valores o principios universales: la organización comunal, la producción
comunal, la revalorización de la identidad cultural, la solidaridad y reciprocidad y la
comunidad como base o sustrato del modelo ayllu. Todos estos principios o
valores confluyen en un fin último relacionado con la liberación, el anhelo de
aprender a leer y escribir como una manera de reivindicar los derechos de los
indígenas y la defensa de sus territorios comunales para lograr un desarrollo
humano en el marco de la autodeterminación de los pueblos originarios. La
educación fue vista como esperanza y futuro, como una nueva forma de rebeldía
indígena que los patrones y miembros de la clase media gobernante no estaban
dispuestos a tolerar.
Todos estos principios y valores, como un modelo alternativo de desarrollo de los
pueblos indígenas/originarios, con el paso del tiempo fueron olvidados. Los
gobiernos de turno se olvidaron o pasaron de largo en las agendas políticas. En
consecuencia, la escuela ayllu Warisata, solo se reconoce y conmemora en el
municipio de Achacachi y sus alrededores.
Día de la Independencia del Estado Plurinacional de Bolivia
Se conoce como Independencia de Bolivia al proceso revolucionario por el que se
crea la República de Bolivia como estado independiente, y cuyos territorios
actuales eran conocidos en el pasado con la designación administrativa colonial
de Audiencia de Charcas y por rioplatenses y peruanos como Alto Perú.
Por su ubicación intermedia entre el Bajo Perú y las provincias del Río de la Plata,
el proceso independentista estuvo íntimamente ligado a la Independencia de la
Argentina y a la posterior Independencia del Perú. Para contener el avance
independentista de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el virrey del Perú,
José Fernando de Abascal incorporó bajo su autoridad la Audiencia de Charcas,
como lo había sido hasta 1776, y desplegó sobre ella el Ejército Real del Perú.
Entre 1810 y 1826 el Alto Perú fue escenario de interminables combates y batallas
entre los realistas peruanos y altoperuanos y los patriotas argentinos y
altoperuanos, a los que se sumarían después de la batalla de Ayacucho los
patriotas del Perú y la Gran Colombia al mando de Sucre, y que conseguirían
finalmente obtener la independencia en los territorios que permanecerían bajo
control realista.
Sucre y el Ejército Libertador del Perú
El 6 de agosto de 1824 Bolívar derrotó al ejército realista del general José de
Canterac con el coronel Manuel Isidoro Suárez en la Batalla de Junín. Esta victoria
constituye sobre todo, el paso previo para el triunfo final en la batalla de Ayacucho.
Los jefes realistas, Canterac, Carratalá, Váldés y La Serna, reunidos en el Cuzco
decidieron reorganizar sus fuerzas y salir al encuentro de los vencedores de Junín.
Sucre, por encargo de Simón Bolívar, decide continuar la campaña militar en el
Perú, y el 9 de diciembre de 1824, los independentistas logran una victoria en la
llanura de Ayacucho, pampas de Quinua. Con la capitulación del virrey La Serna
se reconocía la “Independencia del Perú y América”.
El 29 de enero de 1825, el general José Miguel Lanza proveniente de las zonas
rurales cercanas (republiquetas), tomó la ciudad de La Paz y declaró la
independencia de las Provincias del Alto Perú, siendo nombrado su primer
presidente. El 6 de febrero el mariscal Sucre a la cabeza del Ejército Libertador
cruzó el río Desaguadero.
Efectivamente, en la tercera semana de enero el ejército vencedor en Ayacucho
continuó del Cuzco hacia Puno, llevando siempre como vanguardia a la División
Peruana, confiada en esta oportunidad al Coronel O’Connor, menos el batallón
núm. 3 del Perú, que se quedó de guarnición en el Cuzco.
Sucre avanza sobre el Alto Perú con el ejército libertador. La división de Colombia
(Córdova) queda acantonada en La Paz mientras que la división del Perú se
interna hasta Oruro y Potosí, donde recibe la noticia de la muerte de Olañeta el 2
de abril de 1825 en el combate de Tumusla.
La Declaración de Independencia
Luego del triunfo del Ayacucho, y siguiendo precisas instrucciones de Bolívar, el
comandante Sucre entra en territorio alto peruano el 6 de agosto de 1825. Su
papel se limita a dar visos de legalidad a un proceso que los mismos patriotas ya
habían puesto en marcha.
Pero el destino de la nueva república estaba sujeto a tres posibilidades: proseguir
la unidad con Buenos Aires, incorporándose a las Provincias Unidas; mantener la
adhesión al Perú reconociendo las medidas de incorporación dictadas por el virrey
Abascal como resultado de la revolución del 25 de mayo de 1809 en Sucre
(Capital de Bolivia); o sostener con decisión la independencia absoluta del Alto
Perú, no sólo con relación a España, sino también con referencia a las Provincias
Unidas del Río de la Plata y al Perú, recién liberado.
El acta de independencia, redactada por el presidente del Congreso, José Mariano
Serrano, fue declarada por 7 representantes de Charcas, 14 de Potosí, 12 por La
Paz, 13 por Cochabamba y 2 por Santa Cruz; el 23 de julio de 1825, redactándose
el “Acta de la Independencia”, llevando la fecha de 6 de agosto de 1825, en
conmemoración de la Batalla de Junín, la cual se desarrolló el 6 de agosto de
1824.
Mediante un decreto se determinó que el nuevo estado llevaría el nombre de
Bolívar, en homenaje al Libertador, quien a la vez fue designado “Padre de la
República y Jefe Supremo del Estado”. Bolívar agradeció estos honores, pero
declinó la aceptación de la Presidencia de la República, para cuyo cargo designó
al general Antonio José de Sucre.
17 de agosto
Día de la Bandera
El Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, impulsó los
actos conmemorativos al 17 de agosto, Día de la Bandera, en el salar de Uyuni,
con la participación del presidente Luis Arce, el vicepresidente David
Choquehuanca junto a autoridades de Estado, en un colorido y emotivo acto,
rindiendo homenaje al 198 aniversario de creación de la Bandera Boliviana y a la
Wiphala, como símbolos de dignidad, de lucha, valentía, resistencia y sacrificio,
con un contundente mensaje para fortalecer la unidad del pueblo boliviano.
“Hoy, 17 de agosto, las bolivianas y bolivianos rendimos homenaje al símbolo
fundamental de nuestra patria, síntesis de la experiencia y de las aspiraciones de
nuestro pueblo. Si bien tuvo diferentes versiones desde la independencia de 1825,
aquello no desmerece el cumplimiento de su objetivo principal, mantener la
cohesión de nuestro pueblo como uno solo”, resaltó el presidente Luis Arce
Catacora.
“La bandera nacional, en el siglo XXI, sintetiza el camino hacia la construcción de
la base material, mediante la industrialización con sustitución de importaciones, y
la segunda y definitiva independencia en el Bicentenario”, manifestó Arce,
haciendo referencia a la reseña histórica de la bandera como símbolo de
soberanía e independencia de Bolivia.
En el acto principal se izaron la bandera tricolor, entendida como símbolo de la
unidad, soberanía e independencia; y la wiphala, reconocida en
constitucionalmente como símbolo patrio que representa el código de la unidad, la
plurinacionalidad y el reencuentro de toda Bolivia.
“Que nuestra tricolor y nuestra whipala ondeen juntos en lo más alto, como
símbolo de integración, solidaridad, reciprocidad, complementariedad e igualdad
entre todas y todos”, argumentó en la oportunidad, la ministra Sabina Orellana,
máxima autoridad de Culturas.