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Demanda por daños: $18.8M tras accidente

Celina Micaela Romero demanda a Alberto Maximiliano Ibarra por daños y perjuicios tras un accidente de tránsito ocurrido el 16 de julio de 2020, solicitando una indemnización de $18.800.000. Romero alega haber sufrido graves lesiones físicas y psicológicas que le han impedido retomar su vida normal, así como gastos médicos significativos. La demanda sostiene que la responsabilidad del accidente recae completamente en el demandado por su conducción imprudente y a excesiva velocidad.

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Demanda por daños: $18.8M tras accidente

Celina Micaela Romero demanda a Alberto Maximiliano Ibarra por daños y perjuicios tras un accidente de tránsito ocurrido el 16 de julio de 2020, solicitando una indemnización de $18.800.000. Romero alega haber sufrido graves lesiones físicas y psicológicas que le han impedido retomar su vida normal, así como gastos médicos significativos. La demanda sostiene que la responsabilidad del accidente recae completamente en el demandado por su conducción imprudente y a excesiva velocidad.

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SUMARIO

ACTOR: ROMERO CELINA MICAELA


DEMANDADO: IBARRA ALBERTO MAXIMILIANO Y OTROS MATERIA:
DAÑOS Y PERJUICIOS.
MONTO: $ 18.800.000 (Dieciocho millones ochocientos mil pesos)
DOCUMENTACIÓN ACOMPAÑADA: Epicrisis en copia (1) Fotos de la
bicicleta (2) Fotos de Placas (2) Constancia de Primera Atención del Eva
Perón (1)

DEMANDA POR DAÑOS Y PERJUICIOS:

Señor Juez:

Celina Micaela Romero, DNI 41.898.053, con domicilio en la calle Piedras Nº 1245
Partido de Merlo, con patrocinio letrado de Dra. Liliana Beatriz Vecchio,
abogada, Tº XV, F º 140, CAM., Leg. Previsional Nro. 3-20861660, C.U.I.T.
Nro. 27-20861660-4, Monotributista, constituyendo domicilio legal para todos
sus efectos en calle Colon Nº224, casillero 832, domicilio electrónico
27208616604@[Link], en autos Nº MO-22350-2023
caratulados “ ROMERO CELINA MICAELA C/ IBARRA ALBERTO MAXIMILIANO Y
OTRO/A S/ DAÑOS Y [Link]. C/LES. O MUERTE ([Link])” a V.S. y
digo:

I.- EXORDIO:

Que en el carácter invocado y siguiendo expresas instrucciones de mi


mandante vengo a iniciar formal demanda por daños y perjuicios contra:

 IBARRA ALBERTO MAXIMILIANO: titular del DNI Nº: 32.071.559, con


domicilio en la calle Durand Nº 2410, de la localidad y partido de Merlo.
(en su carácter de conductor, asegurado y titular del vehículo Citroën,
modelo Picasso, dominio GKE-836, al día 16 de Julio de 2020 en el
siniestro de referencia).
. La presente demanda se deduce a los efectos de obtener en carácter de
indemnización, la suma pesos $ 18.800.000 (Dieciocho millones
ochocientos mil pesos), con más sus intereses, costas y costos a operarse
desde la fecha de ocurrencia del accidente de tránsito en cuestión hasta el
tiempo de su efectivo pago y/o lo que en más o en menos resulte de las
pruebas a rendirse en autos.

II.- CITACIÓN EN GARANTÍA:

Que teniendo datos precisos en relación a que la compañía aseguradora del


rodado referenciado al día 16/07/20 era “ZURICH ARGENTINA COMPAÑÍA
DE SEGUROS S.A.” con domicilio en la calle Cerrito N° 1010 del CABA,
Argentina, solicito que se cite a las mismas en los términos de la ley 17.418.

III.- HECHOS:

Que el día 16 de Julio de 2020, siendo aproximadamente las 19:00 hs., mi


poderdante se encontraba a bordo de su bicicleta, modelo playera, de color
rosa, circulando a reglamentaria velocidad por la arteria Colombia, dentro de
la localidad de Libertad y partido de Merlo.

Así las cosas, cuando mi mandante estaba transitando por la mencionada


arteria Colombia , en su intersección con las calle Cuba, y antes de cruzar
dicha intersección en ese instante fue violentamente embestida en la parte
trasera de su bicicleta por la parte frontal del vehículo marca Citroën ,
modelo Picasso, de color dominio GKE-836 , de color gris, conducido en la
ocasión por el demandado Ibarra Alberto Maximiliano , quien hizo su
aparición temeraria circulando a excesiva velocidad por la citada calle
Colombia, sin respetar la distancia entre su vehículo y el de mi poderdante ,
por lo que la responsabilidad en la producción del presente accidente de
tránsito le corresponde en un cien por ciento (100%) a la parte demandada.

Corresponde poner de manifiesto en forma inmediata, que el rodado


de la parte demandada conducido en dichas circunstancias por el accionado,
circulaba a excesiva velocidad, en forma desaprensiva e imprudente, y sin
respetar el deber de prudencia en el manejo de una cosa riesgosa, como lo
es un vehículo en movimiento.

Con motivo de la violenta embestida propiciada por el demandado, mi


mandante fue trasladado al Hospital Eva Perón de Merlo para luego
derivarme a mi obra social en la Clínica de Pasteleros, donde se le
practicaron las primeras curaciones del caso y le realizaron placas ,
diagnosticándole , traumatismo de la columna cervical con contractura en
los músculos para vertebrales de la columna , fractura de la tibia proximal y
fractura del Platillo Tibial izquierdo y gonalgia de la rodilla izquierda ,
prescribiéndole reposo absoluto , medicamentos y trabajos kinésicos, para
aliviar los dolores sufridos producto de los golpes recibidos en el accidente
de referencia, que evidencian la gravedad de las lesiones ocasionadas a mi
poderdante en el accidente de tránsito ocurrido el día 16/07/20, que le
ocasionaron una gravísima incapacidad física.
Asimismo la Sra. Romero Celina Micaela al día de la fecha continúa
recibiendo asistencia médica, dado que padece dolores en la musculatura
posterior y lateral del cuello, dolores irradiados a los brazos, antebrazos,
dedos, hormigueos o acorchamiento, cefaleas, ocasionada por la compresión
que ejercen las contracturas musculares sobre vasos y nervios imposibilitando
el normal desarrollo sanguíneo, sensaciones de vértigo o inestabilidad, el
estado de gran contractura de los músculos paravertebrales , del cuello, y de
su pierna izquierda que ponen en evidencia la gravedad de las lesiones
sufridas por el mismo.
Mi mandante no pudo retomar sus tareas laborales, sociales y
recreodeportivas que efectuaban con capacidad y placer, dado que aún en la
actualidad no puede caminar normalmente como lo hacía con anterioridad a
la producción del accidente objeto de esta litis ni puede utilizar su pierna de
manera correcta habiendo perdido fuerza y precisión producto de las
gravísimas lesiones padecidas, debiendo ello ser tenido presente por V.S. al
momento de sentenciar en la presente causa y así contemplar la integridad de
los daños causados a mi poderdante, atento que aún al día de la fecha siguen
padeciendo de importantes problemas psicofísicos, con limitaciones
funcionales, impidiéndole todo ello, desarrollar sus diversas actividades que
eran realizadas normalmente hasta el día de ocurrencia del accidente de
referencia.
Que es de suma importancia destacar que la parte actora también resultó
seriamente perjudicada por los gastos que le ocasionó el accidente de marras
(médicos, farmacéuticos, traslados en remises, taxis, etc.) sin perjuicio de las
serias afecciones detalladas en la presente demanda que serán ratificadas
por los elementos probatorios a rendirse en autos.
Es importante poner en conocimiento de V.S. que hasta el día de hoy, mi
poderdante no ha podido recuperarse en su aspecto económico, físico y
psicológico, lo cual hace pensar que atento al tiempo transcurrido desde el
hecho, difícilmente pueda recuperar el óptimo estado de salud del cual
gozaba antes de ocurrido el mismo, padeciendo de alteraciones muy
importante en su personalidad, sufriendo de profundos desequilibrios
emocionales, que le provocaron una incapacidad psíquica grave como
consecuencia del accidente de tránsito objeto de esta litis, lo que también
será acreditado con las pericias y demás pruebas a rendirse en el expediente.
En virtud de todo lo expuesto, de los medios probatorios ofrecidos en autos,
de las pruebas a rendirse en estos obrados y de todo lo que verificará el
elevado criterio de S.S., puede aseverarse que las lesiones sufridas por las
víctimas del accidente de tránsito objeto del presente revisten el carácter de
graves, debiendo ser reparadas íntegramente de acuerdo a lo contemplado
por el Digesto Civil en los términos que “in infra” se detallarán, por la parte
accionada, integra y solidariamente con su compañía aseguradora
denunciada en autos.
IV.- RESPONSABILIDAD. ART. 1758 DEL CÓDIGO CIVIL. PRESUNCIÓN
DE CULPABILIDAD POR RESULTAR EMBISTENTE:

Imputo la exclusiva responsabilidad en la producción del hecho al demandado


en virtud de las siguientes razones:
El Art. 1758 del Código Civil establece que “la obligación del que ha causado
un daño se extiende a los daños que causaren los que están bajo su
dependencia, o por las cosas de que se sirve, o que tienen a su cuidado”.
El Art. 66 inc. B) del decreto 40/07 establece: “Los conductores deben ...: b)
En la vía pública, circular con cuidado y prevención, conservando en todo
momento el dominio efectivo del vehículo o animal, teniendo en cuenta los
riesgos propios de la circulación y demás circunstancias del tránsito.
Cualquier maniobra deben advertirla previamente y realizarla con precaución,
sin crear riesgo ni afectar la fluidez del tránsito”.
Habiendo omitido el conductor del vehículo agresor el cuidado y diligencia que
le impone la conducción de la cosa peligrosa a la luz de los arts. 502, 512,
1109 y 1113 del Código Civil, el demandado es responsable por por los daños
y perjuicios ocasionados.
Hay culpa exclusiva del demandado en la producción del evento dañoso si no
guardare el pleno dominio en la conducción de su rodado (CNC, Sala F, 19-
669, LL 137-834; CNC, Sala F, 14-8-69, “El Fuerte Cía. de Seguros c/ Seijo
Gerardo”, LL 139-772, 24-221, JA 1975-5-340).

V.- REPARACIÓN DE LOS DAÑOS Y PERJUICIOS:

Por esta acción se persigue el resarcimiento de la parte actora, en los


términos de los arts. 1709,1710,1716,1723,1737,1738,1740,1746,1757,1758
y 1769 concordantes y conexos del Código Civil. Arts. 63 y 75. Declaración
Universal de los Derechos Humanos (Proclamada por la Resolución 217 de la
Asamblea General de las Naciones Unidas el 10/12/48). Los arts. 1 y 24 de la
Convención Americana de los Derechos Humanos (Pacto de San José de
Costa Rica, firmado el 22/11/1969). Pacto Internacional de los Derechos
Civiles y Políticos (Preámbulo y arts. 1, 2, 14, y 26). - Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (arts. 2, 4, y 5 parte segunda).
Constitución Nacional. Doctrina y Jurisprudencia aplicable al caso, con más
las normas que el elevado criterio de V.S estimen pertinentes.
A). - DAÑO FÍSICO - INCAPACIDAD SOBREVINIENTE:

Como lo expresé anteriormente mi poderdante con anterioridad a la


producción del accidente de marras, se encontraba en plenitud física, mental
y con todas sus facultades en óptimas condiciones, pero luego del accidente
objeto de la Litis, su vida cambió radicalmente en forma negativa

De acreditarse que la víctima sufrió una limitación funcional como ocurre con
mi representada en el presente caso concreto puesto en conocimiento de V.S,
se entiende que producido un daño patrimonial, genera la obligación de
indemnizar no sólo las limitaciones de aquel tipo, sino también la proyección
que aquella tiene en relación a todas las esferas de su personalidad, es decir,
disminución de su seguridad, la reducción de su capacidad vital, del
empobrecimiento de su perspectiva futura, etcétera, que la indemnización
tiene en mira todas las actividades del sujeto y su proyección sobre su
personalidad tomada en su integridad.

El derecho a la integridad corporal tiene raigambre constitucional, derivándose


de ello que toda lesión física de carácter permanente, ocasione o no un daño
económico, debe ser indemnizada como valor del que la víctima se vio
privada, aun cuando no ejerciera ninguna actividad lucrativa, puesto que la
reparación comprende no sólo el aspecto laboral, sino todas las
consecuencias que afectan la personalidad íntegramente considerada como
puede ser la que se vincula con cualquier actividad intelectual, científica o
artística, o social, que su advenimiento impida desarrollar en el futuro a la
persona que la sufra.

Las lesiones descriptas en el escrito de demanda que sufre la actora, la


ponen en un estado de incapacidad notoriamente grave que le impide ejercer
normalmente las tareas humanas más básicas como caminar correctamente,
correr, efectuar movimientos bruscos, provocando que su vida sean realmente
un calvario al encontrarse todo el día postrado en su cama y ello en virtud de
que luego del accidente de fecha 16/07/20, realmente, los tratamientos
realizados no lo han curado de las lesiones padecidas, sobrellevando graves
secuelas que merecen ser indemnizadas.

La incapacidad debe ser objeto de reparación, al margen de lo que pueda


corresponder por el menoscabo de la actividad productiva y por el daño moral,
pues la integridad física en sí misma tiene un valor indemnizable y las
secuelas incapacitantes que producen un perjuicio en la vida en relación, lo
que repercute en sus relaciones sociales, deportivas, etc., como sucedió en el
presente caso concreto con mis poderdantes merece una indemnización
Justa y Equitativa de conformidad con la Doctrina de la reparación integral.
En cuanto al presente rubro atento la interpretación amplia que se viene
dando al art. 1740 del Cód. Civil, se puede afirmar que la reparación del daño
físico debe ser integral, es decir, que debe comprender todos los aspectos de
la vida de un individuo o dicho de otro modo debe resarcir las consecuencias
que se sufren a causa del evento y que le impidan desarrollar normalmente
todas las actividades que el sujeto realizaba, así como también compensar de
algún modo las expectativas frustradas.

Como es sabido, la reparación de los perjuicios debe ser integral, es decir que
ha de tender, en la medida de lo posible, a restablecer la situación del
damnificado anterior al hecho generador del daño (conf. C.S.N., J.A., 1961-
VI399; S.C.B.A., E.D., 21-396; [Link]., Sala A, J.A., 1953-20-259; ídem, Sala
C, J.A., 1964-III-568; ídem, Sala D, J.A., 1963-IV-523; ídem, Sala E, L.L., 137-
798; ídem, Sala F, E.D., 51-745; Orgaz, "El daño resarcible", p.156; Salvat,
"Tratado de Derecho Civil Argentino", Fuentes de las Obligaciones, [Link],
p.106; Cammarota, "Responsabilidad extracontractual", t.I, p.395; Borda,
[Link]., Obligaciones, [Link], p.433; Cazeaux-Trigo Represas, [Link]., [Link], p.617).

En función del principio enunciado, el art.1740 del Cód. Civil, en cuanto prevé
la indemnización de "todas las ganancias" que la víctima deje de percibir
hasta el día de su completo restablecimiento, ha sido interpretado con
amplitud en el sentido del resarcimiento pleno de todo daño patrimonial
proveniente de secuelas que se traduzcan en incapacidad sobreviniente, en
torno de la doctrina que reconoce a la vida humana como fuente de
posibilidades económicas para el lesionado y su familia.

Por tal motivo, cualquier disminución de la integridad física es materia de


obligada reparación, habiéndose resuelto que el resarcimiento por
incapacidad debe establecerse considerando no sólo el aspecto laboral sino
todas actividades del sujeto y la proyección que la secuela del accidente tiene
sobre la personalidad integral de quien la sufre (conf. C.N. Civ., Sala B, E.D.,
27-78; [Link]. y Com., Sala I, 20/2/81; ídem, Sala III, 14/9/82; ídem, íd.
20/10/83; ídem, Sala IV, 23/2/83; ídem, Sala VI, 1/10/85; Daray, "Accidentes
de tránsito", t. 2, ps. 238, 239, 248, 249, 250 y 261, Nº 122, sumarios 1, 8, 9,
67, 83 y 154).

En concordancia con lo expuesto, las incapacidades descriptas que presentan


mi mandante, teniendo en cuenta sus condiciones personales, sus edades y
sus descomunales secuelas, se reclama una indemnización de pesos quince
millones novecientos mil ($ 15.900.000,-) para la actora Romeno Celina
Micaela, o lo que en más o menos entienda ponderar el elevado criterio de
V.S. que deberá actualizarse al mes de Julio de 2020.
B). - DAÑO PSÍQUICO Y COSTOS DE TRATAMIENTOS
PSICOTERAPÉUTICOS:

Debido al gravísimo accidente de tránsito sufrido por mi poderdante, sufre un


estado de depresión crónica y profunda, y en el caso que nos ocupa, las
particulares dificultades que le tocaron sobrellevar, han determinado ciertas y
específicas anomalías que se manifiestan en una desequilibrada relación con
los demás, incluyendo su relación con sus familias y sus vidas sociales,
encontrándose en un abandono paulatino de aspiraciones y ambiciones, con
depresiones y sensaciones de vacío, diversas fobias, soportando un
permanente estado de angustia por tal situación, repercutiendo en ellos en
forma negativa y todo ello como consecuencia del accidente de marras que
deterioró abrupta e inesperadamente el excelente estado de salud que poseía
el actor hasta el día de ocurrencia del accidente dañoso de marras.

No obstante que desde el día del accidente mi mandante no ha realizado


prácticamente ninguna actividad física, ni social, habiendo quedado
incapacitado para siempre, debo destacar que el estado de desazón es de tal
magnitud que no puede viajar en automóvil o agarrar su bicicleta, situación
que se traduce en el temor a la repetición del evento dañoso, trastorno
psíquico que se expresa a través de un estado comúnmente conocido como
siniestrosis.

Es indudable en el caso de marras, que el actor, quien previo al accidente de


tránsito sufrido, tenía una vida llena de actividades sociales, deportivas y de
interrelaciones personales, al tomar conciencia de sus deterioros físicos e
incapacidades sobrevinientes para los aspectos generales de sus vidas y las
actividades laborales futuras, le generó y aún le genera graves perturbaciones
psicológicas y cambios de conducta negativa de naturaleza permanente.

Si consideramos a la persona como lo que es, un ser humano, una ser “Bio -
psíco – social”, veremos que cualquier alteración que se produzca en uno de
estos tres estratos constitutivos, afecta necesariamente la interrelación con
los demás. Desde lo estrictamente psicológico, sabemos que existe lo que se
denomina “esquema corporal” que no es más que la imagen y el conocimiento
que poseemos de nuestro cuerpo y –aspecto esencial- que ese conocimiento
ha dejado de ser consciente para convertirse en algo inconsciente,
incorporado a nuestra personalidad. Toda modificación a dicho esquema por
acción traumática o incapacitante (accidente y/o enfermedad) genera un
desequilibrio psicológico denominado en la literatura médica como neurosis
pos traumática como les ocurre a mis mandantes
Obviamente, la indemnización a fijarse también debe contemplar
los costos de los tratamientos psicoterapéuticos y/o de cualquier tipo que
deben efectuarse mis mandantes, debiendo tener presente que a ello ha
agregado la Corte Suprema Provincial que no genera doble indemnización la
reconocida por el daño psicológico y la otorgada para el tratamiento
terapéutico posterior porque en materia de hechos ilícitos corresponde la
reparación integral del perjuicio sufrido por la víctima y, dentro de tal orden de
ideas, los desembolsos necesarios para la rehabilitación terapéutica de la
parte actora resultan consecuencias del hecho dañoso y son imputables al
responsable del mismo a tenor de lo dispuesto en el art. 901 y siguientes del
Código Civil. Acreditada la necesidad del tratamiento psicológico, carece de
significación el resultado que pudiera arrojar el mismo porque éste
obviamente opera para el futuro, pero no borra la incapacidad existente hasta
entonces, también imputable al responsable del ilícito (conf. SCJBA, 9-52001,
“C.R.R. y otra c/ C. S/ Daños y Perjuicios”).

Ha de hacerse lugar al resarcimiento por daño psíquico cuando las


limitaciones de las aptitudes físicas de la víctima del accidente gravitan en su
esfera psíquica en una actividad y en el entorno que recrea constantemente el
acontecimiento dañoso, impidiendo que desarrolle libremente, dentro de su
disminuida aptitud física, sus actividades normales, como le sucede al actor
como consecuencia de la producción del accidente de mentas.

Es importante poner en conocimiento de V.S. que, hasta el día de hoy, mi


poderdante no ha podido recuperarse en sus aspecto económico, físico y
psíquico, lo que pone de resalto que difícilmente puedan recuperar el óptimo
estado de salud del cual gozaban antes de ocurrido el mismo, padeciendo de
alteraciones muy delicadas de sus personalidades, que les provocaron una
incapacidad psíquica grave como consecuencia del accidente de tránsito
sufrido.

Como oportunamente surgirá de las pericias a practicarse en autos, lo


recomendable, sin perjuicio de la incapacidad psicológica, parcial y
permanente que padece mi poderdante a causa de la producción del
accidente de tránsito objeto de la Litis, sería la realización de tratamientos
psicológicos individuales y grupales complejos, costosos y prolongados, no
obstante, lo cual estimo como resarcitoria para reparar el presente rubro la
suma de
de pesos doscientos mil ($ 200.000-) para la actora Romero Celina
Micaela, o lo que en más o menos entienda ponderar el elevado criterio de
V.S. que deberá actualizarse al mes de Julio de 2020.

C). - DAÑO MORAL:

Mi mandante ha sufrido lesiones de gravedad que le han provocado desánimo


y un estado de depresión crónico, pero también un daño moral irreversible al
haber modificado de manera disvaliosa su respectivo espíritu, ya que
difícilmente puedan traducirse pecuniariamente los sufrimientos del mismo,
que ve frustradas las actividades que habitualmente realizaba, máxime si
tenemos presente sus pérdidas actividades sociales, laborales y deportivas, y
además las óptimas condiciones en las se desarrollaban las mismas, hoy
perdido por consecuencia de la ocurrencia del accidente de tránsito de
referencia.

Asimismo, y habida cuenta que se reclama la “reparación integral “del


perjuicio sufrido, es que se solicita se condene también en concepto de DAÑO
MORAL, a resarcir a mi poderdante de todos los padecimientos que el
accidente y la incapacidad denunciada le ha acarreado, que van más allá de
lo meramente físico, afectándolo en diferentes planos de su vida social,
laboral y familiar.

Resulta a todas luces apreciable, que las narradas son contingencias


suficientemente traumáticas y complicadas para ser superadas por una
persona que, de un día para otro se ve gravemente lesionado en un accidente
de tránsito, que pierde sus ingresos mensuales, que le cuesta notoriamente
vivir día a día sin recordar el evento traumático, que aún sufre mareos,
intensos dolores, descomposiciones, frustraciones diversas, estando
imposibilitado para efectuar lo que habitualmente realizaba, recordemos que
desde el accidente de marras mi poderdante se encuentra impedido
totalmente de desarrollar sus numerosas actividades deportivas, laborales y
sociales que a partir del accidente no pudo realizar más y todo ello por la
producción del accidente de tránsito relatado en la presente.

Recalco que el accidente de tránsito de referencia provocó a la actora,


además de las lesiones físicas y psíquicas ya señaladas, una modificación
disvaliosa de su espíritu evidenciándose con una transformación negativa de
la paz mental del mismo, de su tranquilidad espiritual, la frustración de su
actividad, vida social, y demás aflicciones, sin entrar a considerar las
dolorosas sensaciones padecidas por el mismo ante las lesiones sufridas, lo
que pone de resalto que el actor ha experimentado y experimenta en la
actualidad un terrible y descomunal daño moral.

Lo reclamado encuadra en lo normado por el art. 1738 del Código Civil, ante
los dolores y padecimientos soportados por la víctima del accidente ocurrido
por culpa de la demandada, para lo cual sólo basta referir las secuelas de la
actora lesionada.

El daño moral definido certeramente como la lesión en los sentimientos que


determina dolor o sufrimientos físicos, inquietud espiritual o agravio a las
afecciones legítimas y en general toda clase de padecimientos insusceptibles
de apreciación pecuniaria (cfr. Bustamante Alsina, Teoría General de la
Responsabilidad Civil, p. 205), se caracteriza como el que no menoscaba el
patrimonio, pero hace sufrir a la persona en sus intereses morales tutelados
por la ley; su indemnización tiende a reparar la privación o disminución de
aquellos bienes que tienen un valor precipuo en la vida del hombre, y que son
la paz, la tranquilidad de espíritu, la libertad individual, la integridad física, el
honor y los más sagrados afectos. Este particular daño no supone la
existencia de un propósito determinado o malicia en el autor del hecho ilícito,
resultando indiferente que provenga de dolo o culpa, se trata así de un daño
de naturaleza resarcitoria, toda vez es la relación de causalidad, no la
culpabilidad, lo que determina la extensión del resarcimiento.

El daño moral, también, ha sido definido como aquel que se manifiesta a


través de los padecimientos y molestias que lesionan las afecciones legítimas
de la víctima; para determinar su cuantía, el juzgador debe sortear la dificultad
de imaginar o predecir el dolor que el evento dañoso produjo en la esfera
íntima de la reclamante, ya que se trata de resarcir aspectos propios de la
órbita extra-patrimonial del damnificado y, por consiguiente, de difícil
exteriorización, para luego, al amparo de lo dispuesto en el art. 1738 del
Código Civil establecer una reparación en dinero que de alguna manera supla
o compense el desmedro espiritual injustamente sufrido.

El dolor, la pena, la angustia, la inseguridad, etc., son elementos que permiten


determinar la entidad objetiva del daño moral padecido. (Conf. Pizarro,
“Valoración Del Daño Moral”, La Ley, 1986-E, 831).

Ahora bien, dada su naturaleza espiritual, el daño moral no requiere de la


producción de una prueba directa; debiendo tenérselo por configurado ante la
razonable presunción de que el ilícito debatido pueda haber conformado un
“sentimiento lastimado’, “un dolor sufrido” que, al decir de Llambías (“Tratado
de Derecho Civil, Obligaciones” T.1, p. 331, N0 257) configura el daño cuya
reparación se reclama; o bien “una lesión de razonable envergadura el
equilibrio espiritual que la ley presume —y tutela— y atañe a la persona”
(según Néstor Cipriano, citado a su vez por Daray, “Accidentes de Tránsito”,
p. 328); sin que deba guardar una correspondencia o relación de proporciones
con la entidad del daño material.

Por regla general quien demanda la reparación del agravio moral, está
dispensado de producir la prueba del daño, porque por su índole queda
establecido por la sola realización del hecho dañoso que comporta la
presunción de existencia de la lesión en los sentimientos “re ipsa”. (Conf.
Rivera, “Derecho a la intimidad’, La Ley, 1980-D, 931).

Por todo lo expuesto y sólidamente fundamentado, teniendo presente las


particularidades del caso concreto, solicito por este rubro, sin perjuicio de lo
que V.S. estime corresponda, la suma de pesos dos millones quinientos mil ($
2.500.000,-) para la actora Romero Celina Micaela, o lo que en más o
menos entienda ponderar el elevado criterio de V.S. que deberá actualizarse
al mes de Julio de 2020.

D). - GASTOS DE ASISTENCIA MÉDICA, CURACIÓN Y FARMACIA,


GASTOS DE TRASLADO Y MOVILIDAD. GASTOS FUTUROS:

Las referidas lesiones que sufriera mi mandante en el accidente de tránsito en


cuestión y sus secuelas han originado ciertos gastos, que aún hoy en día se
continúan sufragando y se continuarán efectuando gastos en el futuro dado
que obviamente mi poderdante deberá realizar tratamientos de rehabilitación
y recuperación, destacando que aún al día de la fecha se desconocen la
entidad y duración de los referidos tratamientos, por lo que se fija una suma
estimativa de los referidos gastos que en definitiva serán materia de la prueba
que resulte del expediente.

Por un lado, se encuentran los gastos de índole farmacéutica y atención


médica, que aun cuando no se las aporte en forma totalmente instrumentada
proceden, pues es un hecho público y notorio que una persona lesionada
debe soportar gastos en medicamentos por hechos como el que nos ocupa
en estos obrados, solicitando a V.S. se dispense a mi instituyente de
acompañar la instrumentación de tales erogaciones, pues no han sido
conservadas. Y por otro lado manifiesto a S.S que también se han producido
importantes gastos en taxis y de remises, para traslado del lesionado a los
efectos de ser atendido en los centros de asistencia médica, concurrencias a
los tratamientos de rehabilitación etc., que debieron ser abonados por motivo
del siniestro, y que no pueden ser objeto de una adecuada y total verificación
ante la falta de entrega de recibos y/o otros medios para su verificación
integral.

La Corte Suprema ha dicho que, aunque en el expediente se detecte una


deficiencia probatoria, razonablemente puede inferirse la existencia de gastos
por atención médica y farmacéutica, habida cuenta la naturaleza de las
lesiones y el tiempo que requirió su tratamiento, por lo que corresponde que el
tribunal, en uso prudencial de la facultad conferida por el artículo 165 del
ordenamiento procesal, fije la suma pertinente. (31/10/89, “Bertoldi, Claudia
M. y otro c/ Prov. de Buenos Aires s/ Daños y Perjuicios, Accidente de
Tránsito”, Fallos, 312.2085).

El reembolso de los gastos médicos, farmacéuticos, de traslado se halla


ligado a la entidad de las lesiones, así como a la naturaleza de los
tratamientos que fue menester efectuar para lograr la rehabilitación, sin que
resulte insoslayable la cabal acreditación, de tales erogaciones. (CCLomas de
Zamora 338-94, 24/11/94, “Venialgo Ramón c/ Díaz Héctor s/ Daños y
perjuicios” y más recientemente “Pedreira Olga c/ Juan Jorge Rene s/ Daños
y perjuicios” 03-06-03).

También debo destacar que debido a la gravedad de las lesiones padecidas


por el actor deberá realizar tratamientos de rehabilitación continuamente, por
lo que los referidos gastos enunciados “ut supra” si bien fueron realizados, la
indemnización reclamada en el presente rubro deberá contemplar también los
gastos que demandará en el futuro la concurrencia a los tratamientos de
rehabilitación de mi mandante, como por ejemplo traslados en remises,
medicación, el costo de los tratamientos en sí, etc.

En cuanto a los daños futuros motivados por los gastos por acompañantes,
atención médica, kinesiología, psiquiatría y medicamentos, es dable destacar
que dadas las características de las lesiones no está en discusión la
procedencia de este tipo de erogaciones. (CNCiv., Sala L, 26/12/96, “Rizzi c/
Escobar s/ Daños y perjuicios”).

En atención a lo expresado, solicito como satisfactoria en tales conceptos la


suma de pesos doscientos mil ($ 200.000-) para la actora Romero Celina
Micaela, quedando librada su apreciación final al criterio de V.S.

VI.-LIQUIDACIÓN:

A). - DAÑO
FÍSICO……………………………………………………………$ 15.900.000,-
B). - DAÑO
PSÍQUICO………………………………………………………...$ 200.000,-
C). - DAÑO
MORAL……………………………………………………………$ 2.500.000,-
D). - GASTOS DE
ASISTENCIA……………………………………………$ 200.000,-

TOTAL.....................................................................
.............................$
18.800.000,-

La liquidación asciende a la suma de $ 18.800.000 (Dieciocho millones


ochocientos mil pesos), y/o lo que en más o menos resulte de las
probanzas de autos, al mes de Julio de 2020, teniendo en cuenta el elevado
criterio de V.S., con más costas y costos e intereses a generarse desde la
fecha del evento dañoso hasta la fecha del efectivo pago.

En cuanto a la aplicación de intereses, el suscripto sin perjuicio de la Doctrina


actual de nuestro más Alto Tribunal provincial, peticiona que se aplique la tasa
activa anual que cobra el Banco de la Provincia de Bs. As. para giros no
cubiertos –sin autorización- en cuentas corrientes y hasta el efectivo pago
(art. 622, CC SCBA; Ac. 43.858 Zong. CCLomas de Zamora, Daniel R. C.
Asoc.- Atlética Villa Gesell s/ Cobro de Australes del 21-5-91; CCL de Zamora
Sala I, 24-04-03, Reg. Sent. Def. Nº 110, autos: Galarza Bernardina c/
Empresa 7 de agosto y otros s/ Daños y perjuicios), pues tal criterio es el que
mejor se compadece con el criterio de reparación integral que inspira a la
materia en nuestra legislación civil, máxime teniendo presente la época
(inflacionaria, aumento constante del costo de vida, aumento de los salarios,
etc.) en que vivimos a la que los Sres. Jueces no se encuentran ajenos.

Lamentablemente en la República Argentina la variación sustancial del


contexto económico exige por parte de los jueces, un criterio particularizado
tendiente a lograr soluciones equitativas en cada caso concreto y es por ello
que el resarcimiento será integral a través de la aplicación de la tasa activa,
ya que ella refleja el costo del dinero, vale decir, lo que el acreedor debió
soportar para no verse forzado a una dúplica de su perjuicio, consistente en
añadir al sufrido en origen por el incumplimiento del deudor, la espera
subsiguiente hasta el momento del reintegro se consideró a ese tipo de
accesorio como el más apropiado y objetivo criterio económico de
ponderación de la realidad, pues la tasa pasiva no permite siquiera mantener
el valor adquisitivo del capital, es una tasa negativa que apareja un incentivo
a la litigiosidad y produce efectos adversos en la conducta social, alentando la
morosidad.

Recuérdese, además, que también los precios aumentan y el justamente el


interés es el precio del dinero, es la cantidad que debo pagar para conseguir
una suma ahora y poder devolverla en el futuro. Esas variaciones de precios,
la de los automóviles, computadoras, tornillos o dinero, hacen que la
aplicación de la tasa pasiva -criterio actual de nuestro más alto Tribunal
Provincial- sea de carácter nocivo para el acreedor y sumamente beneficioso
para el deudor; pues no olvidemos que en el presente caso concreto al
acreedor del interés no es una entidad bancaria sino una víctima de una
accidente de tránsito y la que debe cargar con los mismos es una
aseguradora que coloca sus inversiones en el mercado de capitales a tasas
de intereses usurarias, lo que resulta por demás injusto y espero que el
criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires sea
cambiado.

VII.- PRUEBA:
1.- CONFESIONAL: Se cite a absolver posiciones a la parte demandada y al
representante legal de la citada en garantía a tenor de los pliegos que
oportunamente se acompañarán y bajo apercibimiento de lo dispuesto por el
art. 415 del CPCC, reservándome el derecho de ampliar y repreguntar en los
términos del art. 413 del CPCC.

2.- DOCUMENTAL: Epicrisis en copia (1) Fotos de la bicicleta (2) Fotos de


Placas (2) Constancia de Primera atención del Eva Perón (1)

3.- INFORMATIVA:

1. A LA CLINICA DE PASTELEROS”: A los efectos de que informe: A) Si


el día 16 de Julio de 2020 y/o con posterioridad al mismo, fue atendida
Romero Celina Micaela, titular del DNI N°: 41.898.053, quien sufrió un
accidente de tránsito. B) Remita copia de las historias clínicas y/o
registros de atenciones médicas brindadas o libro de guardias o
cualquier otra documentación médica expedida por tal Hospital
2. AL HOSPITAL EVA PERON DE MERLO”: A los efectos de que
informe: A) Si el día 16 de Julio de 2020 y/o con posterioridad al mismo,
fue atendida Romero Celina Micaela, titular del DNI N°:
41.898.053, quien sufrió un accidente de tránsito. B) Remita copia de
las historias clínicas y/o registros de atenciones médicas brindadas o
libro de guardias o cualquier otra documentación médica expedida por
tal Hospital
3. A LA MUNICIPALIDAD DE MERLO: A los efectos de que informe: A)
Sentidos, manos de circulación, velocidades permitidas en la calle
Colombia en su intersección con la calle Cuba dentro de la localidad de
Libertad y Partido de Merlo, al día 16/07/20. B) Informe si hay
semáforo en dicha intersección

4.- TESTIMONIAL: Se cite a declarar a las siguientes personas a tenor del


pliego que oportunamente se acompañara y bajo apercibimiento de lo
dispuesto por el Art. 429 del CPCC.
1) Suarez Marcelo Domingo, DNI: 20.069.942, con domicilio en la calle
Aguado 1009 de la localidad y Partido de Merlo.

2) Gomez Sonia Lorena, DNI: 27.561.424, con domicilio en la calle


Schubert 686 de la localidad y Partido de Merlo
5.- PERICIAL:
A) A LOS EFECTOS DE ABARATAR LAS COSTAS DEL PROCESO
SOLICITO SE DESIGNE UN SOLO PERITO MÉDICO LEGISTA QUE
EVACÚE LOS PUNTOS DE PERICIA TENDIENTES A ACREDITAR EL
DAÑO FÍSICO Y LOS RESPECTIVOS PUNTOS PERICIALES DIRIGIDOS
AL DAÑO PSIQUICO QUE SE DETALLAN “IN INFRA”:
1º) Establecer si las lesiones descriptas en la presente demanda pudieron ser
consecuencia del accidente de tránsito ocurrido el día 16/07/20. 2º)
Establezca si mi mandante como consecuencia de las lesiones sufridas,
requiere de tratamientos de rehabilitación futuros, kinesiológicos,
fisioterapéuticos, detallando los costos y tiempo de duración de los mismos.
3º) Establezca si lo peticionado en concepto de gastos de asistencia médica,
curación, farmacia etc y gastos futuros requeridos en la presente demanda,
pueden resultar adecuados con la atención médica integral para tratar a las
lesiones sufridas por el mismo con los más adecuados y avanzados
tratamientos que ello requiere. 4º) Determine el grado de incapacidad física
que padece mi mandante como producto del siniestro de referencia. 5º)
Incluya cualquier otro dato de interés para esclarecer el presente juicio.

2) PUNTOS DE PERICIA TENDIENTES A ACREDITAR EL DAÑO


PSÍQUICO: 1º) Informe si el accidente de marras y sus secuelas han influido
negativamente en la parte actora. 2º) Determine si son convenientes
tratamientos de rehabilitación psicoterapéuticos para mis instituyentes y
asimismo determine la frecuencia, plazo de duración, costos y características
de los mismos en lugar de reconocido prestigio y experiencia. 3º) Establezca
el grado de incapacidad psíquica que sufre la parte actora a consecuencia del
accidente de tránsito objeto de la Litis. 4º) Incluya toda cuestión que a su
ciencia y saber sea de importancia para dilucidar el presente caso.

B) CONTABLE: Solicito se designe perito único de oficio en la materia a fin


de que examinando los papeles y libros de comercio de la parte demandada y
de la citada en garantía informe: 1º) Si al día 16/07/20 la parte demandada
tenía asegurado el vehículo marca Citroën, modelo Picasso, dominio
GKE836. 2º) Informe si el accidente de marras se encuentra debidamente
denunciado en la aseguradora y asentado en el libro donde se registran las
denuncias de siniestros.

C) MECÁNICA: Se designe perito ingeniero mecánico a los efectos de


que: 1º) Efectúe la posible trayectoria de los rodados intervinientes. 2º) Si por
la ubicación de los daños examinando todos los elementos probatorios del
expediente, resulta razonable que el siniestro y los daños consecuentes al
vehículo de la parte actora, se hayan producido en la forma descripta en este
escrito de demanda. acompaña. 3º) Dictamine teniendo presente las
fotografías agregadas, cuál de los rodados gozaba de prioridad de paso y
cual revistió el carácter de embestido. 4º) Agregue toda otra cuestión que a su
ciencia y saber sea de importancia para el esclarecimiento de los hechos en
cuestión.
6.- DOCUMENTAL EN PODER DE LA CONTRARIA. INTIMACIÓN: En los
términos de los arts. 385 y 386 del CPCC, solicito que se intime a la
aseguradora a adjuntar en autos la denuncia de siniestro efectuada por el
demandado con motivo de la ocurrencia del accidente de marras, bajo el
apercibimiento establecido en el art. 386 del CPCC.

VIII.- DERECHO:

Se funda la presente acción, en lo normado por los arts.


1709,1710,1716,1723,1737,1738,1740,1746,1757,1758 y 1769 subsiguientes
y concordantes del Código Civil, art. 184 del Código de Comercio,
Constitución Nacional, Ley de tránsito vigente; Doctrinas y Jurisprudencias
citadas y aplicables al caso de marras.

IX.- RESERVA DE CASO FEDERAL:

Para el hipotético e improbable caso de una sentencia adversa, dejo


planteado el Caso Federal en resguardo de los derechos que le asisten a mi
poderdante, que tienen raigambre constitucional en los arts. 14, 17, 18 y 75
inc. 22 (Tratados Internacionales) de la Constitución Nacional para ocurrir por
ante la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación (arts. 14 y 16 de ley
48) por la violación de las garantías indicadas y/o arbitrariedad y/o
irracionalidad de la sentencia a dictarse y para recurrir también por ello, ante
el más alto tribunal provincial.

X.- PETITORIO:

Por todo lo expuesto de V.S. solicito:

1) Se me tenga por presentado, por parte en el carácter invocado, y por


constituido el domicilio legal indicado.

2) Se agregue la documentación original acompañada, reservándose los


originales en la Caja de Seguridad del Juzgado dejando copias
certificadas para su debida constancia en autos con la
correspondiente certificación del Sr. Actuario que en este acto desde
ya se peticiona.
3) Se tenga por ofrecida la prueba, ordenándose su sustanciación en la etapa
procesal oportuna.

4) Se ordene el libramiento de las cedulas pertinentes.

5) Se tengan presentes la reserva del caso federal efectuada, y las


autorizaciones conferidas en el presente.

6) Se corra traslado de la demanda impetrada por el término y bajo


apercibimiento de ley, a la parte demandada y a la citada en garantía
denunciado en estos obrados.

7) Oportunamente se haga lugar a la demanda interpuesta teniendo


presente lo expuesto en el presente escrito y lo que surgirá de la
prueba que se produzca en autos.

Proveer de conformidad,
SERÁ JUSTICIA.

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