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Leyendas de Chang'e y su Inmortalidad

El relato narra las leyendas sobre Chang'e, madre del narrador, quien se convirtió en inmortal tras robar o beber el Elixir de la Inmortalidad. La historia se desarrolla en un palacio en la luna, donde viven el narrador, su madre y su ayudante Ping'er, rodeados de un bosque de osmanthus. La atmósfera del hogar es descrita con detalles vívidos, destacando la belleza y la quietud del lugar.

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Leyendas de Chang'e y su Inmortalidad

El relato narra las leyendas sobre Chang'e, madre del narrador, quien se convirtió en inmortal tras robar o beber el Elixir de la Inmortalidad. La historia se desarrolla en un palacio en la luna, donde viven el narrador, su madre y su ayudante Ping'er, rodeados de un bosque de osmanthus. La atmósfera del hogar es descrita con detalles vívidos, destacando la belleza y la quietud del lugar.

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Hay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen que traicionó a su marido, un

gran guerrero mortal, robando su Elixir de la Inmortalidad para convertirse en una


diosa. Otras la describen como una víctima inocente que se bebió el elixir al intentar
salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la historia que creas, mi madre, Chang'e, se
convirtió en inmortal. Al igual que yo.
Recuerdo la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
construido con piedra blanca brillante, con columnas de nácar y un amplio techo de
plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo. Ni el viento,
ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellasHay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen
que traicionó a su marido, un gran guerrero mortal, robando su Elixir de la
Inmortalidad para convertirse en una diosa. Otras la describen como una víctima
inocente que se bebió el elixir al intentar salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la
historia que creas, mi madre, Chang'e, se convirtió en inmortal. Al igual que
[Link] la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
construido con piedra blanca brillante, con columnas de nácar y un amplio techo de
plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo. Ni el viento,
ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellas
Hay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen que traicionó a su marido, un
gran guerrero mortal, robando su Elixir de la Inmortalidad para convertirse en una
diosa. Otras la describen como una víctima inocente que se bebió el elixir al intentar
salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la historia que creas, mi madre, Chang'e, se
convirtió en inmortal. Al igual que yo.
Recuerdo la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'erHay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen que traicionó a su
marido, un gran guerrero mortal, robando su Elixir de la Inmortalidad para convertirse
en una diosa. Otras la describen como una víctima inocente que se bebió el elixir al
intentar salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la historia que creas, mi madre,
Chang'e, se convirtió en inmortal. Al igual que yo.
Recuerdo la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
construido con piedra blanca brillante, con columnas de nácar y un amplio techo de
plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo. Ni el viento,
ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellasHay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen
que traicionó a su marido, un gran guerrero mortal, robando su Elixir de la
Inmortalidad para convertirse en una diosa. Otras la describen como una víctima
inocente que se bebió el elixir al intentar salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la
historia que creas, mi madre, Chang'e, se convirtió en inmortal. Al igual que yo.
Recuerdo la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
construido con piedra blanca brillante, con columnas de nácar y un amplio techo de
plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo. Ni el viento,
ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellasmi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos
en un palacio construido con piedra blanca brillante, con columnas de nácar y un
amplio techo de plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de
madera, cuya fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos
nos rodeaba con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo.
Ni el viento, ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las
ramas tan firmemente como las estrellasHay muchas leyendas sobre mi madre,
algunas dicen que traicionó a su marido, un gran guerrero mortal, robando su Elixir de
la Inmortalidad para convertirse en una diosa. Otras la describen como una víctima
inocente que se bebió el elixir al intentar salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la
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[Link] la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
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plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
con un solo laurel en medio, con semillas luminosas de un brillo etéreo. Ni el viento,
ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellas
Hay muchas leyendas sobre mi madre, algunas dicen que traicionó a su marido, un
gran guerrero mortal, robando su Elixir de la Inmortalidad para convertirse en una
diosa. Otras la describen como una víctima inocente que se bebió el elixir al intentar
salvarlo de los ladrones. Sea cual sea la historia que creas, mi madre, Chang'e, se
convirtió en inmortal. Al igual que yo.
Recuerdo la quietud de mi hogar, dónde sólo estaba una leal ayudante llamada
Ping'er, mi madre y yo, quienes residíamos en la luna. Vivíamos en un palacio
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plata pura. Sus vastas habitaciones estaban llenas de muebles de madera, cuya
fragancia picante flotaba en el aire. Un bosque de osmanthus1 blancos nos rodeaba
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ni los pájaros, ni siquiera mis manos podían arrancarlas, se pegaban a las ramas tan
firmemente como las estrellas

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