CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
1.-ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Los antecedentes de la presente investigación están constituidos por el
conjunto de estudios previos, de similar índole, que analizan, en todo o parte,
la categoría de estudio, verbigracia el delito de bigamia como conducta
atentatoria a la protección del matrimonio establecido en la Constitución con
atención a la jurisprudencia venezolana.
En este sentido, se observan los postulados propuestos en el trabajo de
grado para optar al titulo de Abogados de la República presentado por
Briceño, Urdaneta, Martínez y Colmenares (2006), ante la Universidad Dr.
Rafael Belloso Chacín, nombrado “Las Instituciones Jurídicas del Matrimonio,
Divorcio, Guarda y Custodia de Menores en Venezuela, Siria y España”.
El referido estudio estuvo dirigido a analizar las instituciones jurídicas del
matrimonio, divorcio, guarda y custodia de menores en Venezuela, España y
Siria; para ello desarrolló el análisis y posterior comparación del
ordenamiento jurídico de Venezuela con respecto a las legislaciones de
España y Siria, plasmado en cuadros comparativos, con la finalidad de
aportar los conocimientos en cuanto a la aplicación de las diferentes normas
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en cada una de las instituciones estudiadas, aplicando a este, doctrina
nacional e internacional.
Asimismo, es propio acotar que dicho trabajo desarrolló una investigación
documental, empleando como población de estudio los textos, leyes y
jurisprudencias, de las legislaciones antes mencionadas; aunado a ello se
utilizo como técnica para recabar información, la observación directa.
Entre sus resultados, se concluye que las legislaciones que rigen a estas
instituciones contienen muchas diferencias tanto en sus requisitos de fondo
como de forma, que en el transcurso del tiempo han cambiado a la par de la
evolución socio-cultural de estos estados.
En atención a las cuestiones explanadas, se sostiene que el referido
estudio se constituye como un antecedente para la presente investigación, al
desarrollar un análisis amplio, integral y exhaustivo sobre el matrimonio,
siendo una de las subcategorías de estudio, representando así un conjunto
amplio de información, suficientemente aprobado por conocedores del
Derecho .
Por otro lado, se considera relevante considerar las directrices sentadas
por la investigación denominada “Análisis comparativo de la filiación en el
código civil venezolano y la ley de protección a la familia, la maternidad y la
paternidad”, presentada por Bracho (2008), presentada ante la Universidad
Dr. Rafael Belloso Chacín, para optar al titulo de Abogados de la República.
La investigación descrita tuvo como objeto analizar comparativamente la
filiación en el Código Civil, la Ley de Protección a la Familia la Maternidad y
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la Paternidad y en el contexto de los autores Sojo Bianco (2001), Huerta
(2004), Grisanti (1994), entre otros. El tipo de investigación se cataloga como
documental, por cuanto la información recabada fue extraída de leyes y
textos; su población estuvo conformada por leyes, textos entre otros
documentos que se relacionan directamente al tema en cuestión; la técnica e
instrumentos de recolección fue la observación directa documental.
Entre los resultados que arrojo, se observa que la Ley de Protección a la
Familia la Maternidad y la Paternidad posee aspectos novedosos en lo que
respecta a la filiación extramatrimonial, la experticia para el establecimiento
de la paternidad, la notificación por cartel, entre otros, por lo c ual se aplicara
en aquellos casos en los cuales la contrarié el Código Civil Venezolano por
ser esta una Ley Especial, sin embargo en aquellos casos en los cuales la
Ley no señale nada al respecto se aplica el Código Civil.
En este orden de ideas, el estudio antes someramente descrito, se
posiciona como un antecedente para la presente investigación al analizar uno
de los elementos inherente a la familia, como institución jurídica, siendo
precisamente la filiación; señalando datos relevantes en cuanto a la
comparación legislativa de las normas con mayor preeminencia en materia
civil en Venezuela, a saber el Código Civil y la Ley de Protección a la Familia,
la Maternidad y la Paternidad.
En otro orden de ideas, se presta atención a la investigación presentada
por López (2010), dirigida a optar por el titulo de Abogado de la República,
denominada “Estudio sobre la celebración del matrimonio y la formalización
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de las uniones estables de hecho en la ley orgánica de registro civil”, en la
Universidad Rafa el Urdaneta; siendo una investigación de tipo descriptiva,
desarrollando la revisión de distintos doctrinarios, la Constitución, leyes y
demás documentos que se relacionan con el tema objeto de estudio.
La citada investigación se estableció como objetivo general y/o central,
estudiar a fondo la celebración del matrimonio y la formalización de las
uniones estables de hecho fundamentándose en la Ley Orgánica de Registro
Civil en Venezuela.
Entre los resultados de la investigación se forjan en comparar las nuevas
disposiciones que señala la reciente Ley en contra del Código Civil para así
evaluar las modificaciones existentes, así mismo examinar los nuevos
aspectos relevantes que consagra la nueva ley en cuanto a la posibilidad
registral de las uniones estables de hecho, todo esto con el fin de verificar
cuál es la nueva regulación sobre la celebración del matrimonio y la
formalización de las Uniones Estables de Hecho en la Ley Orgánica de
Registro Civil 2009.
Atendiendo a lo antes señalado, se co nsidera que dicha investigación
comprende un antecedente relevante para el desarrollo del presente estudio
al analizar comparativamente las disposiciones del Código Civil y la Ley
Orgánica del Registro Civil, aunado al análisis integral sobre las diferencias
entre los referidos texto legales, representando las innovaciones relativas al
matrimonio, siendo uno de los temas sensibles e inmersos en los objetivos
del presente estudio.
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2.- FUNDAMENTACIÓN LEGAL, DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL
En atención a que a
l presente investigación se desarrollo en el ámbito
jurídico-legal de la República Bolivariana de Venezuela, se considera, como
punto de partida y fundamento principal, las normas contenidas en el derecho
vigente positivo, aunado a los criterios doctrinas y jurisprudenciales que
analizan aquellas.
En este sentido, el fundamento legal se encuentra en las disposiciones
contenidas en: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999), El Código Civil de Venezuela (1986); El Código Penal de Vene zuela
(2005), La Ley Orgánica del registro Civil (2009) y Ley Para la Protección de
las Familias, la Maternidad y la Paternidad (2007). Por su parte, la base
doctrinal se encuentra en las opiniones expresadas por Sojo (2001), Huerta
(2004), Grisanti (1994), entre otros. Finalmente, se emplea el criterio
jurisprudencial emitidos por los Tribunales del país.
2.1.- EL DELITO DE BIGAMIA COMO CONDUCTA ATENTATORIA A LA
PROTECCIÓN DEL MATRIMONIO ESTABLECIDO EN LA CONSTITUCIÓN
CON ATENCIÓN A LA JURISPRUDENCIA VENEZOLANA
El matrimonio es común y tradicionalmente definido como una institución
fundamental, inclusive y quizás la más importante, del Derecho de Familia;
ello obedece a que éste constituye la base de la familia y, por ende, de la
sociedad; esto hace que el matrimonio sea el eje de todo el sistema jurídico
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que atañe a la familia; es, sin lugar a dudas, una institución natural y anterior
al Estado, que difiere mucho en cada cultura, credo y sociedad.
En este orden de ideas, afirma Corral (1992, p. 264), se observa que el
matrimonio implica una sociedad conyugal, entendida como la unión, no sólo
de cuerpos, sino de almas y patrimonios, caracterizada por la permanencia y
perpetuidad, fundada en el amor y consolidada en el afecto, cuyo fin no es
sólo la protección de los hijos y la perpetuación de la especie, sino también la
asistencia recíproca y la prosperidad económica; que crea una comunidad de
vida indisoluble que engendra deberes recíprocos entre los esposos y de los
esposos con la prole.
Ahora bien, atendiendo al delito de bigamia, siguiendo las palabras de
Grisanti (1991, p. 204), éste comprende un delito contra el buen orden de las
familia, e implica la acción de un sujeto que estando casado válidamente,
contrae otro matrimonio, o bien, al que no estando casado, contrae
matrimonio con otro que si lo esta, sabiendo de antemano el vínculo civil que
aquél ostenta.
En este sentido, atendiendo a las consideraciones antes expresadas, se
denota la contradicción y/o confrontación que existe entre el matrimonio y el
delito de bigamia, siendo el primero una institución jurídica, con un valor
esencial para la familia, la sociedad y el Estado mismo; mientras que la
bigamia comprende un delito que atenta contra el buen orden de las familias,
cuestiones ampliamente analizadas y reguladas en la norma venezolana,
presentando argumentos que se exponen a continuación.
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2.1.1.- EL MATRIMONIO DENTRO DE LA LEGISLACIÓN VENEZOLANA
Inicialmente, partiendo del criterio normativo que rige el tema, se observa
lo dispuesto en el Código Civil de Venezuela (1986), artículo 44, que reza:
El matrimonio no puede contraerse sino entre un solo hombre y
una sola mujer. La Ley no reconoce otro matrimonio contraído en
Venezuela sino el que se reglamenta por el presente Titulo,
siendo el único que producirá efectos legales, tanto respecto de
las personas como de los bienes.
Al observar la norma ut supra citada, se denota que el Código Civil
Venezolano, no define expresamente el matrimonio, limitándose a señalar
que no puede contraerse sino entre un solo hombre y una sola mujer. No
obstante, es tajante en el valor jurídico que la Ley le reconoce al matrimonio
válido, cuestión ésta reforzada en el artículo 184 eiusdem, el cual establece
que el matrimonio contraído válidamente se disuelve por la muerte de uno de
los cónyuges y por divorcio.
En este sentido, atendiendo a la opinión doctrinaria, se pronuncia López
(2006), y establece que la importancia del matrimonio trasciende al campo
social; es tal que no puede progresar el Estado que descuida su política
familiar; no puede lograrse una sólida organización familiar si se descuida la
forma más perfecta de constituirse , que no es otra que el matrimonio. En
efecto, como la familia es la célula fundamental de la sociedad, y el
matrimonio es el fundamento de aquella, es indudable que, de la sólida
estructura de este último, dependerá la cohesión y robustez del organismo
social.
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Ahora bien, Grisanti (2007 p. 97) define el matrimonio como acto y estado
jurídico formal; en este sentido el matrimonio como acto, lo describe como
“un acto jurídico familiar, porque para que se perfeccione, se requiere el
acuerdo de voluntades entre los contrayentes enderezado a producir efectos
jurídicos, específicamente un estado familiar: el estado conyugal”. Y, el
matrimonio como estado, “es una institución jurídica, porque es la voluntad
de la Ley y no de las partes, la que lo regula. La diferencia del contrato,
diciendo que el matrimonio-estado es un régimen legal, un complejo de
derechos y deberes que las partes no pueden modificar y a los cuales
quedan sometidos como consecuencia del matrimonio-acto”.
Al observar los postulados legales y doctrinales, los investigadores
consideran que el matrimonio es una institución elemental para el Derecho
de Familia, éste constituye la base y el fundamento de la familia, y por
extensión, se instituye como el pilar fundamental de la sociedad organizada,
lo cual le vale para ser objeto de regulaciones amplias y de orden público,
con la finalidad de resguardar íntegramente dicha institución.
[Link].- CARACTERÍSTICAS
Las características fundamentales del matrimonio moderno, según señala
López (2006), se aprecian según su valor trascendental como el más
importante de todos los negocios jurídicos y de todas las instituciones
reconocidas por el derecho; es así como éste constituye la base y el
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fundamento de la familia legítima, y el pilar fundamental de la sociedad,
caracterizado por:
- Unidad; al igual que el matrimonio romano y el canónico, el matrimonio civil
moderno se caracteriza por la unidad, tal como señala el artículo 44 del
Código Civil Venezolano (1986), “e l matrimonio no puede contraerse sino
entre un solo hombre y una sola mujer…”. Vale acotar que la unidad, como
carácter esencial del matrimonio, está presente en la generalidad de
legislaciones occidentales, constituyendo, asimismo, un principio de orden
público tanto interno como internacional.
- Perpetuidad; presente, inclusive, desde el matrimonio del Derecho Romano,
el matrimonio civil moderno es perpetuo, pero no indisoluble. En este sentido,
cuando se celebra un matrimonio, los contrayentes deben tener la intención
de unirse para toda la vida, y este consentimiento (Matrimonial), es puro y
simple y no puede estar sometido a condición ni término.
No obstante, a pesar de esa intención inicial, el vínculo matrimonial puede
quedar disuelto mediante el divorcio, que extingue el matrimonio válidamente
constituido, en vida de ambos cónyuges, según dispone el artículo 184 del
Código Civil de Venezuela (1986); asimismo, es propio acotar que el divorcio
debe fundamentarse en una o varias de las causales taxativamente
señaladas en el articulo 185 eiusdem, para obtener el necesario
pronunciamiento judicial.
- Laicismo; dentro del Derecho venezolano, el matrimonio civil se aparta de
cualquier vínculo con la religión o con la iglesia. Es así como se afirma que
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sólo el matrimonio civil produce efectos jurídicos, inclusive, el Derecho
venezolano, tal como se denota del artículo 44 del Código Civil de Venezuela
(1986), no reconoce otro matrimonio contraído en el país distinto del civil,
sólo éste, produce consecuencias legales, tanto respecto de las personas
como respecto de los bienes.
En este sentido, es propio acotar que, según el artículo 45 eiusdem, se
permite a las partes que así lo deseen, una vez celebrado el matrimonio civil,
puedan cumplir con los ritos de la religión que profesen
- Solemnidad; tal como se observa en el matrimonio canónico y a diferencia
del matrimonio romano, el vínculo civil moderno no nace con la simple
convivencia o cohabitación que materializa el ánimo conyugal, en la
actualidad la norma, exige que se celebre el acto, con las formalidades
señaladas.
- Consentimiento; el matrimonio civil sólo puede existir cuando ambas partes
han consentido en él; es así como se determina que el acuerdo entre los
contrayentes para tomarse como marido y mujer se posiciona como uno de
los elementos esenciales del matrimonio, a tal efecto, el matrimonio civil sólo
puede existir cuando ambas partes han consentido en él, acotando que éste
únicamente se exige de manera inicial, expresado en el acto de la
celebración, dando lugar al nacimiento del vínculo conyugal.
- Intervención del Estado, para la formación del vínculo matrimonial civil no
basta simplemente el consentimiento de los contrayentes, es indispensable,
además, la intervención del Estado, la cual se materializa en la celebración,
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por medio del funcionario público competente para presidir el acto, tal como
señala el artículo 99 de la Ley Orgánica del Registro Civil (2009).
En este orden de ideas, atendiendo a la norma y la doctrina antes
explanada, los investigadores consideran que el actual matrimonio civil
constituye el resultado del proceso evolutivo, propio de las instituciones
jurídicas; asimismo, sus características, unidad, perpetuidad, laicismo,
solemnidad, consentimiento e intervención del Estado, denotan un conjunto
de formas y/o requisitos que resguardan una institución de tal valor para la
sociedad.
[Link].- REQUISITOS
Los requisitos del matrimonio son amplios, al extremo de que se agrupan
según caracteres comunes; es de suma importancia que los matrimonios que
se contraen sean válidos, puesto que ésta es la institución fundamental de la
sociedad, además la nuli dad de un matrimonio suele traer consigo graves
perjuicios para los supuestos cónyuges, sus hijos y sus parientes afines, es
por ello que el Código Civil ha sido muy celoso al establecer los requisitos del
matrimonio.
En este sentido, Calvo (2002, p. 82), señala los siguientes requisitos:
- Condiciones de fondo del matrimonio; también denominadas supuestos
esenciales, consisten en la necesidad de sexos opuestos, entendida como la
garantía de la unión entre un hombre y una mujer con fines reproductivos, tal
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como lo señala los artículo 77 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, y el artículo 44 del Código Civil de Venezuela (1986), el
Estado protege y fomenta la unión entre un hombre y una mujer.
Asimismo, se exige, como edad mínima, catorce (14) años para la mujer y
dieciséis (16) para el varón, previa autorización de los padres o del Juez, si
fuera el caso; éste punto atañe fundamentalmente a la capacidad, los
contrayentes deben poseer capacidades mentales, psíquicas, físicas y
fisiológicas para contraer matrimonio. En este sentido, vale acotar que la
capacidad requiere poder entender lo que es el matrimonio, poder querer el
matrimonio que se va a realizar y tener potencia sexual para cumplir con las
obligaciones matrimoniales.
Aunado a ello, es necesario que los contrayentes presten su
consentimiento libre, expreso, puro y simple, y exento de vicios, por lo cual
se determina que no pueden prestar consentimiento los privados de razón,
menores de edad (Salvo autorización), sordomudos y la raptada mientras se
halla en poder del captor.
E n este sentido, se reconoce que el consentimiento no es más que el
acuerdo entre los contrayentes de tomarse recíprocamente por marido y
mujer; en materia de matrimonio, es esencial que medie el consentimiento,
independientemente de cómo se haya conseguido que el cónyuge
consintiera en casarse, prueba de ello es que si hay vicios en el
consentimiento, el matrimonio será anulable, pero no nulo.
Aunado a los anteriores, se exige la presencia del funcionario público
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autorizado para el acto, tal como lo señala el artículo 108 de la Ley Orgánica
del registro Civil (2009), el Estado debe intervenir en la celebración del
matrimonio civil, a fin de que surja el vínculo legal entre los contrayentes, ello
se verifica con la presencia en el acto del funcionario público específicamente
autorizado para ello, quien pronuncia o declara la formación de vínculo, una
vez que las partes han expresado sus consentimientos.
- Condiciones de forma del matrimonio; refiere el citado autor que éstas
constituyen las formalidades del matrimonio, relacionadas directamente con
su celebración. Los requisitos de forma necesarios para la celebración del
matrimonio se cumplen, antes de la celebración, durante la propia
celebración y después de su celebración.
En este orden de ideas, Calvo (2002, p. 82), determina que las
formalidades previas a la celebración del matrimonio se refieren a la
organización del expediente esponsalicio, con un carácter fundamentalmente
administrativo, en el cual, según el artículo 60 del Código Civil de Venezuela
(1986), deben constar: 1º Acta de esponsales; 2º Lo relativo a la fijación de
carteles; 3º Copia de las partidas de nacimiento de los futuros contrayentes;
4º Los documentos que acreditan la dispensa de los impedimentos que
pudieran existir; 5º En caso de segundo u ulterior matrimonio, copia
certificada del acta de defunción o sentencia de divorcio, según sea el caso;
6º La cúratela instituida al hijo menor de uno de los contrayentes; 7º Cuando
existe oposición al matrimonio, copia certificada de su declaratoria sin lugar;
y 8º En caso de extranjeros, los documentos que acreditan su estado civil.
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Por otro lado, las formalidades durante el matrimonio, se refieren a la
celebración misma del acto; en este sentido Calvo (2002, p. 84), afirma que
éstos se resumen en la presencia del funcionario encargado de presidir el
acto, dos (2) testigos y obviamente, los contrayentes, el día y hora señalados
para la realización del acto.
Asimismo, el funcionario debe, previa lectura de los artículos 137 al 140-
A, ambos inclusive, preguntar a cada contrayente su intención de contraer
matrimonio, con su respuesta afirmativa, éste los declara casados,
procediendo a extender el acta, indicando los datos de los contrayentes,
testigos, lugar y fecha de la celebración, para proceder a estampar su firma
el funcionario, secretario, contrayentes y testigos, inclusive, de ser el caso,
los apoderados.
Finalmente, las formalidades posteriores a la celebración, según el autor
in comento, se resumen en el asentamiento del acta que prueba la
celebración del matrimonio; vale acotar que el sistema venezolano es
integral, ello se afirma al observar el completo registro del acta para facilitar
la prueba del matrimonio, así como para dificultar su eventual pérdida o
destrucción.
En atención a los anteriores razonamientos, los investigadores consideran
que el matrimonio constituye un acto solemne, objeto de una amplia gama de
requisitos que atañen, no sólo al acto en sí, sino a la ausencia de
impedimentos, denotando el amplio resguardo que la norma le atribuye a tan
relevante institución, protegiendo su celebración y validez.
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[Link].- IMPEDIMENTOS
Los impedimentos han sido definidos como los requisitos matrimoniales
consagrados por el legislador desde un punto de vista negativo , es decir,
como trabas para la celebración del matrimonio entre personas capaces. En
todo caso, éstos obstaculizan el matrimonio de una persona legalmente
capaz y/o apta para casarse.
En este sentido, Calvo (2002, p. 88), señala la existencia de diversas
clases de impedimentos, verbigracia:
- Absolutos, obstaculizan el matrimonio que eventualmente pudiera contraer
quien los tiene con cualquier otra persona, es decir, que no podría casarse
con nadie, que aquí la sanción siempre va a ser de nulidad absoluta. Tal es
el caso de los varones menores de dieciséis (16) y las mujeres menores de
catorce (14), vale acotar que no existe impedimento por edad avanzada; los
que adolecen de impotencia manifiesta y permanente; los que padecen
enfermedad mental; los casados, los hermanos y los sordomudos.
- Relativos, el obstáculo del matrimonio se le presenta a la persona frente a
un sujeto o una clase de sujeto determinada, dando así lugar a la
anulabilidad del vínculo.
En este sentido, no pueden contraer matrimonio entre sí los
consanguíneos y afines en línea recta (Art. 37 del Código Civil); los
colaterales hasta el tercer grado de consanguinidad o segundo de afinidad, si
es que el primer matrimonio se disuelve y sobrevive el cónyuge; el adoptante
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con su adoptado, y ninguno de ellos con el viudo del otro, ni el adoptado con
el hijo que sobreviva al adoptante; el condenado como participe en la muerte
de alguno de los cónyuges, o el procesado por esta causa con el cónyuge
sobreviviente; el raptor con la raptada, mientras ésta se halla en su poder; el
tutor o curador, ni de sus parientes, mientras dure la administración, salvo
que el matrimonio haya sido autorizado.
La viuda no puede contraer matrimonio hasta que hayan transcurridos
íntegramente trescientos (300) días desde la muerte de su marido. La
anterior estipulación se exceptúa cuando ésta dé a luz antes, a menos que
haya estado separado de hecho de su marido, si este fuera anciano o
estuviere enfermo a tal modo que no pudiera haber sostenido relaciones
sexuales; la viuda que no ha acreditado la realización del inventario judicial
de los bienes de sus menores hijos, que preste declaración jurada de no
poseer aquellos, entre otros.
Los investigadores consideran propio denotar las amplias clasificaciones
que existen sobre los impedimentos, atendiendo a su valor absoluto o
relativo, y dispensable o no, los cuales originan la invalidez del vínculo o
aplazan el matrimonio, según sea el caso. En todo caso, se considera que
éstos constituyen, en cualquiera de sus clasificaciones, verdaderas trabas
para contraer el vínculo de matrimonio validamente, impuestas a personas
capaces de ello, en razón de vínculos o nexos entre los posibles
contrayentes, resguardando la moral, las buenas costumbres y/o patrimonio
de otros sujetos relacionados, en virtud de la protección de la familia.
27
[Link].- CELEBRACIÓN
El matrimonio es un acto solemne, esto significa que para que se
perfeccione es necesario cumplir con los requisitos de forma establecidos en
la Ley, los cuales, tal como se manifestó anteriormente, se cumplen antes,
durante y posterior a la celebración.
En este sentido vale acotar que la publicación de la Ley Orgánica del
registro Civil (2009), supone un cambio en la legislación referida al
matrimonio, especialmente al aplicarse sobre las disposiciones contenidas en
el Código Civil (1986)
En este orden de ideas, la Ley Orgánica del Registro Civil (2009), en su
artículo 99, determina que el matrimonio podrá celebrarse ante los
siguientes funcionarios:
- El Alcalde o Alcaldesa, o el funcionario o funcionaria que éstos autoricen.
- El registrador o registradora civil.
- Los capitanes o capitanas de buques de bandera venezolana dentro o fuera
del territorio de la República Bolivariana de Venezuela.
Ahora bien, cuando el matrimonio se celebre ante una autoridad distinta al
registrador civil, ésta deberá remitir el acta correspondiente, en forma
inmediata, al Registro Civil. En todo caso, el matrimonio se celebrará en el
despacho del funcionario competente; cuando por motivos justificados los
contrayentes no puedan trasladarse al lugar establecido, podrán solicitar que
su celebración sea en el lugar que éstos acuerden.
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En cuanto a las formalidades del acto se expresa el artículo 108 eiusdem,
y determina que la autoridad competente para la celebración del matrimonio
debe informar a los contrayentes, o a su apoderado, si fuera el caso, sobre la
naturaleza del vínculo de matrimonio, así como de los deberes y derechos
que los cónyuges adquieren, ampliamente señalados en la ley, con especial
hincapié en los referidos a la igualdad de género.
Una vez realizada dicha expresión, se preguntará a los contrayentes si
consienten en recibirse mutuamente como marido y mujer, ante su respuesta
afirmativa, se los declarará unidos en matrimonio civil, en nombre de la
República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley.
Finalmente, concluido el acto, se le dará lectura al acta y si estuvieren de
acuerdo se procederá a firmarla por los contrayentes, testigos y autoridades
competentes y personas autorizadas si fuere el caso; entregando un ejemplar
del acta de matrimonio a cada uno de los contrayentes.
[Link].- EFECTOS
Los efectos del matrimonio, según afirma Calvo (2002, p. 129), se
resumen en:
- Deberes y derechos que nacen con el matrimonio.
- La potestad marital.
- El régimen de los bienes o sociedad de gananciales.
- El parentesco que genera el matrimonio.
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- El derecho hereditario que surge a la muerte de uno de los cónyuges y aún
de otros miembros de la familia.
Los efectos del matrimonio constituyen el conjunto de consecuencias
legales que éste ocasiona; pueden dividirse en dos (2) categorías
fundamentales, verbigracia, los efectos personales, comprenden los deberes
y derechos conyugales entre cónyuges , y respecto de los hijos, abarcan la
patria potestad; y los efectos patrimoniales, el cual atañe fundamentalmente
al régimen patrimonial.
[Link].- PRUEBAS
La prueba de la celebración del matrimonio se establece, en el Derecho
venezolano, en los artículos 113 al 116 del Código Civil de Venezuela (1986),
en concordancia con el artículo 458 del mismo Código; acotando que la
posterior publicación de la Ley Orgánica del registro Civil (2009), deroga las
disposiciones que contradigan su contenido.
En este orden de ideas, es propio señalar que el legislador patrio no
admite libertad de prueba respecto de la celebración del matrimonio, ello en
atención de su carácter eminentemente solemne y formal, conjuntamente con
la trascendencia y repercusiones sociales y legales de aquél ostenta, siendo
la razón por la cual se exige plena comprobación del mismo, de forma
rigurosa, con la finalidad de evitar dudas, abusos y fraudes, así como
desvirtuar el valor jurídico de un acto tan relevante como lo es el matrimonio.
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Ahora bien, es necesario manifestar que los medios de prueba del
matrimonio establecidos en los artículos 113 al 116 del Código Civil de
Venezuela (1986), se resumen en: Copia del acta certificada de matrimonio;
posesión de estado e inscripción de la sentencia judicial, en casos de que el
matrimonio resulte de juicio penal; en atención a éstos, se reconoce que se
refieren únicamente al matrimonio celebrado en Venezuela; por consiguiente,
si se trata de vínculos contraídos en el extranjero, son admisibles todas las
pruebas que al efecto reconozca la ley del lugar de la celebración, tal como lo
determina el artículo 38 de la L ey de Derecho Internacional Privado (1998).
En este sentido, se observa que los medios de prueba del matrimonio
establecidos en el Código Civil atañen, fundamentalmente, a la demostración
del vínculo mismo , en aras de reclamar los efectos civiles que éste general.
[Link].- OPOSICIÓN
La oposición al matrimonio, según Calvo (2002, p. 105), es un derecho de
acción que se concede a ciertas personas, y consiste en acudir ante el
funcionario público que va a presenciar el acto, a fin de que no lo haga,
alegando la existencia de uno o varios impedimentos.
En este sentido, el artículo 72 del Código Civil de Venezuela (1986),
señala que los padres, abuelos, hermanos, tíos, el tutor y/o curador, están
facultados para hacer la oposición al matrimonio, en atención a la existencia
de un impedimento que obste para su celebración.
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Aunado a ello, el artículo 74 eiusdem, señala que la oposición al
matrimonio compete también al cónyuge de la persona que pretenda contraer
un nuevo matrimonio.
A este respecto, Dominici, citado en Calvo (2002, p. 105), expresa que la
acción del cónyuge no sólo encuentra pleno fundamento moral, sino que se
basa en los derechos civiles que ha adquirido; la bigamia es una infracción
del contrato que supone el matrimonio, el cual no puede efectuarse sino
entre un hombre y una mujer, ello indica que éste subsiste con efectos
excluyentes, mientras no ha sido disuelto a través del procedimiento legal
previsto, verbigracia, divorcio; culmina dicho autor aseverando que es justo e
idóneo que no se espere que se perpetre la infracción para que se
materialice el reclamo contra ella.
Asimismo, tal como determina el artículo 75 del Código Civil de Venezuela
(1986), cuando se trata del matrimonio que quiera contraer la mujer en
contravención del artículo 57 eiusdem, es decir, antes de transcurrir diez (10)
meses de la anulación o disolución del anterior matrimonio, salvo que
compruebe no estar embarazada; se faculta a los ascendientes de ésta,
conjuntamente con los ascendientes, descendientes y hermanos del marido.
Aunado a estos, cuando se trata de un matrimonio anterior que ha sido
anulado o disuelto, el derecho de hacer oposición corresponde también a
aquél con quien se había contraído; en todo caso, tal como señala el artículo
80 eiusdem, cuando la oposición se declara sin lugar, los accionantes, salvo
los ascendientes y el Síndico Procurador, podrán ser condenados al pago de
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daños y perjuicios.
Por otro lado, la norma, artículo 76 del Código Civil de Venezuela (1986),
establecen que el Síndico Procurador Municipal del domicilio o residencia de
cualquiera de los esposos, tiene del deber de hacer oposición al matrimonio
cuando tenga noticia fundada de la existencia de uno cualquiera de los
impedimento s señalados en la Ley.
Ahora bien, sea cual fuere el sujeto, de los antes señalados, que realiza
efectivamente la oposición al matrimonio, según el artículo 77 eiusdem, ésta
debe realizarse ante el funcionario que haya recibido la manifestación de
voluntad de los futuros contrayentes o ante el escogido para presenciarlo;
siendo presentada por escrito, debidamente firmado por el oponente u
accionante, señalando suficientemente su cualidad para formar la oposición y
los fundamentos propios del caso en concreto.
Una vez hecha la oposición por persona facultada y fundada en causa
legal, artículo 78 eiusdem, el funcionario no podrá proceder a la celebración
del matrimonio, enviando en expediente al Juez de Primera Instancia, quien
decidirá conforme a Derecho; sin embargo, cuando la oposición se funde en
la falta de licencia por razón de menor edad, sólo se abrirá el juicio de que se
trata, si el interesado sostuviere que es mayor o que ha obtenida la licencia.
En atención a la norma y doctrina señalada, los investigadores acuerdan
en manifestar que la oposición a la celebración del matrimonio, dentro de los
límites establecidos en el Derecho venezolano positivo, se posiciona como
un recurso reconocido a ciertas personas y funcionarios públicos, con la
33
finalidad de que se impida r la celebración de aquél, en vista a la violación de
de los requisitos exigidos y así evitar la aplicación de una sanción represiva,
una vez celebrado.
[Link].- NULIDAD
La nulidad del matrimonio, según Calvo (2002, p. 120), es una cuestión de
interés no solamente privado, sino social; por ello el legislador establece un
régimen legal sobre la validez, o invalidez, del matrimonio, dispuesta en el
título IV, capítulo IX, del libro Primero del Código Civil de Venezuela (1986);
acotando que éste es independiente del régimen de nulidad de la
generalidad de actos y/o contratos jurídicos.
El referido autor manifiesta que el matrimonio es nulo cuando adolece o
se observa, en su formación, de la falta de uno cualquiera de los elementos
esenciales para su realización; en todo caso, son causales de nulidad
absoluta:
- El celebrado por personas que padecen habitualmente de enfermedad
mental, aún cuando tengan intervalos de lucidez.
- El de los sordomudos que no supieran expresar su voluntad de forma
indubitable.
- El matrimonio de los casados.
- El matrimonio de los sujetos que no pueden contraerlo entre sí.
- El celebrado sin la intervención del funcionario competente.
34
Vale acotar que la nulidad del matrimonio se rige por los principios
generales expresado por Viso (1985, p. 85 y 86), a saber:
- Toda nulidad del vínculo debe ser declarada por autoridad judicial, mediante
sentencia definitivamente firme, emanada del Juez competente; no existe
nulidad de pleno derecho, por grave que sea la irregularidad cometida en la
celebración del matrimonio, ésta debe ser solicitada.
- La declaración judicial que declara la nulidad se requiere siempre que haya
una apariencia de la celebración del matrimonio, ya que siempre que esto
ocurra, habrá acta matrimonial y apariencia de acto, los cuales se hacen
desaparecer con la declaración de nulidad.
- El matrimonio nulo produce todos sus efectos, hasta tanto sea declarada su
nulidad o anulabilidad, los efectos se producen desde la celebración del
matrimonio, razón por la cual, lo borra de la vida jurídica.
- La nulidad declarada del matrimonio produce los mismos efectos,
independientemente de que se trate de una nulidad absoluta o relativa.
- El efecto de la declaración de nulidad es considerar el vínculo como jamás
contraído.
De acuerdo a López Herrera (2009, p. 390), observando la norma se
distinguen dos clases de nulidad del matrimonio, la nulidad absoluta o
propiamente dicha, y nulidad relativa o anulabilidad. La primera se presenta
cuando la acción ostenta el doble carácter de poder ser ejercida por todo
interesado y no estar sometida a plazo de caducidad; mientras que la
anulabilidad se manifiesta cuando la acción correspondiente no posea las
35
dos características anotadas, es decir, cuando la acción corresponda
únicamente a determinadas personas, o que, pudiendo ser ejercida por
cualquier interesado, esté sujeta a término de caducidad.
Vistos los anteriores planteamientos, abarcando la Ley y la doctrina patria,
se considera que a
l nulidad del matrimonio se instituye como una sanción
civil, con un carácter eminentemente represivo y excepcional, que se funda
en la contravención, en la celebración, de una o varios de los requisitos de
fondo o de forma del matrimonio, dirigido a hacer desaparecer el vinculo
matrimonial, y los efectos jurídicos que éste engendra; ello impone devolver
las cosas a su estado anterior, es decir, como si nunca se hubiese celebrado;
asimismo, debe establecerse que esta sanción es excepcional, en vista a que
no toda irregularidad en los requisitos ocasiona su nulidad, ésta opera en los
casos en que la violación de los requisitos establecidos por la ley para su
celebración es muy grave.
[Link].- DISOLUCIÓN
Tal como establece el artículo 184 del Código Civil de Venezuela (1986),
“Todo matrimonio válido se disuelve por la muerte de uno de los cónyuges y
por divorcio”.
En atención a la referida norma, la doctrina, en palabras de Calvo (2002,
p. 155), expresa que el vinculo matrimonial se disuelve por la muerte de uno
de los cónyuges, entendida como la cesación de la vida, lo cual extingue su
36
aptitud para ser sujeto de derechos y obligaciones; asimismo, se extingue por
divorcio, entendido como la declaratoria judicial que obedece a la solicitud,
fundada en causa legal, interpuesta por uno de los cónyuges; y por la
separación de cuerpos, una vez que ésta ha sido declarada.
En este orden de ideas, el referido autor señala que el divorcio y la
separación de cuerpos se distinguen, esencialmente, por sus efectos; la
declaración judicial del divorcio extingue el vínculo matrimonial, por lo cual
los cónyuges pueden libremente contraer nuevas nupcias; por su parte, la
separación de cuerpos no extingue el vínculo.
En este orden de ideas, son causales de divorcio las taxativamente
enumeradas en el artículo 185 del Código Civil de Venezuela (1986), las
siguientes:
1º El adulterio.
2º El abandono voluntario.
3º Los excesos, sevicia e injurias graves que hagan imposible la vida en
común.
4º El conato de uno de los cónyuges para corromper o prostituir al otro
cónyuge, o a sus hijos, así como la connivencia en su corrupción o
prostitución.
5º La condenación a presidio.
6º La adición alcohólica u otras formas graves de fármaco-dependencia que
hagan imposible la vida en común.
7º La interdicción por causa de perturbaciones psiquiátricas graves que
37
imposibiliten la vida en común. En este caso el Juez no decretará el divorcio
sin antes procurar la manutención y el tratamiento médico del enfermo.
Aunado a estas, refiere la citada norma, se puede declarar el divorcio por
el transcurso de más de un (1) año, después de la declaración de separación
de cuerpos, sin haber ocurrido en dicho lapso la reconciliación de los
cónyuges.
Vale acotar que, según el artículo 189 eiusdem, son causales de
separación de cuerpos, las primeras seis (6) de las anteriormente
enumeradas; asimismo, según el artículo 185 – A ibidem, cuando los
cónyuges han permanecido separados de hecho por más de cinco (5) años,
la norma los faculta para solicitar el divorcio, en base a la ruptura prolongada
de la vida en común.
En este orden de ideas, se determina que la disolución del matrimonio no
es más que la extinción del vínculo matrimonial, válidamente contraído, en
base a tres (3) circunstancias que inciden sobre él, verbigracia la nulidad, sea
absoluta y/o relativa; la separación de cuerpos y la disolución por muerte de
uno de los cónyuges o por la declaración judicial de divorcio.
2.1.2.- LA FAMILIA DENTRO DEL DERECHO VENEZOLANO
Los ordenamientos jurídicos, según señala Navarro (2009, p. 2), han
atribuido siempre a las familias un importante rol en el funcionamiento de las
sociedades, papel en buena parte caracterizado por responsabilidades de
38
cuidado cumplidas por las mujeres , guardando las notorias diferencias entre
los países.
Continúa el citado autor, y manifiesta que la norma le atribuye
significativas obligaciones a los miembros de la familia, para las que luego
las legislaciones laborales, dirigidas a los trabajadores con responsabilidades
familiares, no brinden ni medios ni facilidades para su real cumplimiento; en
este sentido, son las legislaciones de protección de los niños, niñas y
adolescentes las consideradas como las más garantistas y con un enfoque
integral de derechos.
Por su parte, Corral (1992, p. 264), sostiene que el concepto de familia
comprende un carácter fundamentalmente sociológico, antes que jurídico,
ello obedece a que ésta es anterior, inclusive, al Estado; la familia aparece y
se conforma antes que el Estado, por tanto, el orden jurídico la contempla
atendiendo a sus fines.
En este sentido, es propio señalar que la familia cuenta desde tiempos
remotos, con tres fines primordiales, a saber: El natural, entendido como la
unión de hombre y mujer para procrear y conserva r la especie; el moral -
espiritual, que abarca los lazos de afecto, solidaridad, cuidado y educación
hacia los hijos; y, finalmente, el carácter económico, referido al alimento y
vivienda.
En atención a los fines antes enunciados, Corral (1992, p. 265), establece
que la familia, es una comunidad que, iniciada o basada en la unión
permanente de un hombre y una mujer destinada a la realización de los actos
39
propios de la generación, está integrada por personas que conviven bajo la
autoridad directiva o las atribuciones de poder concedidas a una o más de
ellas, adjuntan sus esfuerzos para lograr el sustento propio y desarrollo
económico del grupo, y se hallan unidas por un afecto natural derivado de la
relación de pareja o del parentesco, el que las induce a ayudarse y auxiliarse
mutuamente.
En esta perspectiva, la familia es considerada un elemento fundamental
para la vida del hombre en comunidad, ello ha generado una amplia gama de
norma jurídicas de distintas jerarquía s e importancias, que plasman el
reconocimiento de cada Estado y de la comunidad internacional de ésta,
como una realidad pre-jurídica y no creada o diseñada por las normas
legales, lo cual, según Chávez (2011, p. 3), implica el respeto por la
autonomía de los fines y la libertad de desarrollo de cada una de éstas para
alcanzar estas finalidades.
Asimismo, en vista al reconocimiento de la familia, el Estado y la
comunidad internacional en general, se obligan a proporcionar una
protección especial a la familia, lo cual la distingue de otras formas sociales o
cuerpos i ntermedios, a los cuales también se presta reconocimiento, es decir,
aunque no de carácter preferencial o privilegiado, como si ocurre con aquella ;
siendo éstos los principios que dirigen su regulación dentro del Derecho
venezolano, en el cual se observa una amplia gama y/o conjunto de normas
dirigidas a regular las relaciones, obligaciones y deberes familiares, en toda
su extensión, cuestiones éstas que se analizan a continuación.
40
[Link].- NATURALEZA JURÍDICA
La familia, tal como determina el artículo 16, inciso 3º de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre (1948), ratificado en el Derecho
interno en el artículo 75 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), se instituye como una institución de alcance social, y se
considera la célula fundamental de la sociedad. Así lo reconoce
Grisanti (1994, p. 21), acerca de la naturaleza jurídica de la familia, señala
la existencia de dos (2) aspectos importantes, verbigracia la personalidad
jurídica de la familia y el carácter institucional de la misma.
Continúa la referida autora, atendiendo al primer postulado, afirma que la
familia, a pesar de las diatribas doctrinarias, según el derecho civil positivo,
no posee personalidad jurídica; ello se fundamenta en que esta carece de la
capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones, es decir, ésta no
puede considerarse titular de derechos, lo que verdaderamente existe es un
conjunto de derechos individualmente atribuidos a una persona en razón a su
condición familiar.
Por otro lado, en cuanto al segundo postulado, relacionado con el carácter
institucional de la familia, la autora in comento sostiene que no es
conveniente reducir las relaciones de familia a las meras relaciones
individuales entre los miembros que la constituyen, en vista de que ello
desconoce, a la familia, su carácter de asociación; en este sentido,
actualmente se considera que la familia es una institución natural, de fondo
41
ético y con amplio alcance y valor social.
Atendiendo a las cuestiones antes expresadas, los investigadores
determina n que la familia se posiciona como la célula fundamental de la
sociedad, ello se fundamenta en que ésta, para subsistir, necesita que exista
un grado mínimo y natural de cohesión, el cual resulta de la solidaridad y
sociabilidad propia del ser humano, que se adquiere a través de la formación
que cada individuo recibe en su núcleo familiar.
[Link].- CARACTERÍSTICAS
Las características de la familia, como una institución jurídica y social,
según Grisanti (2002, p.18), son: universalidad, base afectiva, influencia
formativa, importancia social, regulación jurídica y comunidad natural.
En este orden de ideas, según refiere la autora in comento, la
universalidad se refiere a la presencia constante, desde tiempos remotos, de
la familia; inclusive, ésta se considera un elemento fundamental en la historia
de la humanidad, en base a que en la generalidad de los grupos sociales se
observa su presencia, o bien, formas organizativas similares. Ahora bien,
vale acotar que ésta no ha permanecido incólume o inmutable, ha variado a
lo largo de los tiempos, representando un proceso evolutivo amplio e
interesante .
Continúa la referida autora, atendiendo a la base afectiva como carácter
propio de la familia, y manifiesta que ésta constituye el núcleo de la familia,
42
en tanto ésta, como grupo social, se basa en el amor, la comprensión, la
ternura y la dedicación; es propio señalar, tal como acota la autora, que la
base afectiva de la familia constituye un carácter sui generis de ésta,
asimismo, ningún otro grupo social contiene esta base afectiva similar.
Sobre la influencia normativa, Grisanti (2002, p.23), manifiesta que al ser
la familia el primer ambiente social del ser humano , en ella cada individuo
aprende los primeros principios, las nociones de lo bueno y malo, de lo justo
e injusto, inclusive, del deber y del Derecho.
En este orden de ideas, la familia se posiciona como el medio inicial y
primigenio, mediante el cual se transmiten las tradiciones, creencias, hábitos,
ritos, valores y afines, sentando plenamente la relevancia del rol que juega la
familia para la sociedad, al moldear el modo de actuar, de pensar y de vivir
de las personas.
Observando la importancia social, la señalada autora, afirma que la familia
constituye la célula social fundamental, porque es en ella donde el individuo
se prepara para su vida en sociedad. Asimismo, en íntima relación, es
considerada la comunidad natural del hombre, en vista a que responde a las
necesidades, instintos y sentimientos propios de la naturaleza humana.
Respecto al último carácter, la regulación jurídica, la autora in comento
afirma que la familia está plenamente posicionada como un grupo social de
relevancia jurídica, ello se fundamenta en la amplia regulación legal, de
carácter nacional y supranacional incluso, dictados en relación a ésta, con
especial interés a sus relaciones y demás aspectos inherentes.
43
En atención a los postulados expuestos, los investigadores determina que
la na turaleza jurídica de la familia, atendiendo a su aspecto
fundamentalmente sociológico, implica su institucionalidad como una
comunidad natural, universal, con base afectiva, de indiscutible influencia
formativa en todos y cada uno de los sujetos, con plena relevancia para el
individuo en particular, y para la sociedad en general, sentando las bases
para su regulación jurídica.
[Link].- IMPORTANCIA
La importancia de la familia, según señala Navarro (2009, p. 5) estriba
principalmente en dos (2) pilares fundamentales para la existencia del ser
humano; por un lado, se considera que la familia brinda y garantiza a los
recién nacidos la protección, cuidado y cariño necesario, enseñándole,
mediante reglas y ejemplos, forma de comportamiento en sociedad.
En este sentido, para los seres humanos, el cuidado y la protección de los
padres es necesaria hasta la edad de la adultez, momento en el cual se
entiende que la persona ya puede valerse y cuidarse por sí misma; vale
acotar que en términos de edad, la adultez varía de país en país , pero se
suele establecer alrededor de los dieciséis (16) a dieciocho (18) años.
Por otro lado, siendo el segundo de los factores más importantes de la
familia, se observa la posibilidad de establecer una comunicación con otros
seres, fenómeno que le permite a cada individuo adaptarse, posteriormente,
44
a la sociedad en la que viven sus semejantes, y este debe, necesaria e
irrestrictamente, desenvolverse.
En este sentido, se estima, según el referido autor, que al recién nacido
suele llevarle un tiempo comprender que la madre es un ser distinto a él, que
no son uno solo, y allí es donde cumple un rol fundamental el padre,
separándolos , pero también permitiéndole al bebé comprender lentamente
que es parte de algo mayor que sí mismo.
[Link].- DERECHO DE FAMILIA
El Derecho de Familia, tal como expresa López (2009, p.25), es el
conjunto de principios jurídicos y de normas legales, cuyo objeto exclusivo o
principal o indirecto o simplemente accesorio, es determinar la condición de
las personas y presidir, dirigir y reglamentar la organización, la vida y la
disolución de la familia.
Por su parte Navarro (2009, p. 2) manifiesta que el Derecho de Familia se
circunscribió en sus inicios a la esfera civil, por lo que las legislaciones que
regulaban las relaciones de los miembros de las familias entre sí se
encontraban en los códigos civiles.
En las últimas dos décadas la legislación civil se moderniza, gracias
principalmente a los compromisos asumidos por los Estados en la
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
contra La Mujer (1979), por sus siglas en inglés CEDAW, y la Convención
45
sobre los Derechos del Niño (1989), entre otros.
En virtud de estos convenios se eliminaron disposiciones como la
potestad marital masculina y la distinción entre hijos legítimos e ilegítimos. En
este contexto, prolifera la codificación específica del Derecho de Familia
respondiendo a que sus relaciones pasaron a considerarse como
pertenecientes al ámbito de los derechos humanos y a las demandas de los
movimientos de mujeres para eliminar distintas formas de discriminación que
existían en las normas, dotando de una nueva naturaleza jurídica al Derecho
de Familia.
En este sentido, se observa una diversidad de países, verbigracia,
Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Venezuela , dan cuenta de la variedad
de formas de sistematización legal en esta materia y de los matices en la
evolución del Derecho de Familia como una rama autónoma del Derecho, de
carácter protector y garantista.
En este orden de ideas, atendiendo a los postulados antes señalados. los
investigadores consideran que el Derecho de Familia, en la actualidad
nacional y de la región, se caracteriza por su carácter eminentemente
humano y renovador, agrupa por todos los medios posibles para igualar a los
hijos y a los cónyuges, dotando de solidez a la estructura familiar,
adaptándola a la dinámica de la sociedad actual, ello se materializa en la Ley
Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (2007) y la Ley de
Protección para la Familia, la Maternidad y la Paternidad (2007), siendo
loables y notorios ejemplos de esta tendencia.
46
[Link].- INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN LA FORMACIÓN DE LAS
RELACIONES JURÍDICAS FAMILIARES
En este respecto, Chávez (2011, p. 19) expresa que el Estado tiene el
deber constitucional de velar por la estabilidad moral y material de la familia,
ello implica su compromiso y obligación de orientar sus decisiones
legislativas, judiciales, administrativas y de política pública en general, para
garantizar el derecho a vivir en familia; el Estado no se posiciona o actúa en
sustitución de la familia, al contrario, lo hace conjuntamente con ella, por lo
cual ésta, la familia, está llamada a cumplir los fines primarios de protección,
educación y cuidado de los hijos, mientras que el Estado debe velar por su
cumplimiento y exigirlo cuando sea necesario.
En este orden de ideas, la intervención del Estado en la formación de las
relaciones jurídicas familiares se evidencia en el amplio conjunto de normas
cuya finalidad primordial o secundaria es garantizar la protección a la familia,
tales como la Ley para Protección de las Familias, la Maternidad y la
Paternidad (2007) y la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes (2007), conjuntamente con las disposiciones contenidas en la
Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (2012), entre
otras, incorporando un marco amplio y protector de las plenamente
relevantes instituciones citadas.
En este orden de ideas, los investigadores consienten en señalar que toda
relación jurídica familiar es ampliamente relevante para el Estado, lo cual
47
supone su actuación, a través del funcionario público competente; asimismo,
vale acotar que en diversas instituciones relativas a la familia, especialmente
regulado en cuanto a la celebración del matrimonio, así como el divorcio, la
adopción, separación de cuerpos, entre otros, es un requisito esencial, sine
qua non, el pronunciamiento del funcionario competente.
2.1.3.- EL DELITO DE BIGAMIA SEGÚN LA LEGISLACIÓN POSITIVA
VENEZOLANA
Tal como se ha manifestado anteriormente, la familia constituye una
institución jurídica, con plena relevancia social, siendo la mínima expresión
de la agrupación humana que se extrapola en el Estado; asimismo,
atendiendo a los caracteres propios y su valor, ésta es objeto de un amplio y
férreo resguardo, manifestado en un conjunto amplio de normas.
Por su parte, el delito de bigamia se incorpora como una conducta que
atenta contra el buen orden de la familia, e implica la acción de un sujeto
que, estando válidamente casado, contrae matrimonio por segunda vez; vale
acotar que dentro del Derecho patrio es el primer vínculo matrimonial,
especialmente el civil, el que oste nta efectos jurídicos, por lo cual, las
posteriores nupcias están viciadas de nulidad, acarreando sanciones penales
tanto para el que efectivamente contrae matrimonio, como para aquél que
contrae matrimonio con éste, sabiendo de antemano que ostenta un vínculo
anterior; estas cuestiones se abordarán a continuación.
48
[Link].- DEFINICIÓN
El Código Penal (2005), en su artículo 400, expresa que cualquiera que
estando casado válidamente, haya contraído otro matrimonio, o que no
estándolo, contraiga matrimonio con una persona casada legítimamente,
previo conocimiento del vínculo anterior, será castigado con prisión de dos
(2) a cuatro (4) años.
A este respecto, vale acotar que el delito previsto en la legislación penal,
encuentra su fundamento en las disposiciones civiles referidas al matrimonio,
puntualmente en la exigencia del matrimonio como vínculo monogámico,
permanente y con la finalidad de conformar una familia.
Asimismo, vale observar lo expresado por Dominici, citado en Calvo
(2002, p. 105), quien manifiesta que la norma faculta al cónyuge para que se
oponga a la celebración del matrimonio de la persona con la cual mantiene el
vínculo matrimonial; ello encuentra no sólo fundamento moral, sino que se
basa en los derechos civiles que ha adquirido; la bigamia es una infracción
del contrato que supone el matrimonio, el cual no puede efectuarse sino
entre un hombre y una mujer, ello indica que éste subsiste con efectos
excluyentes, mientras no ha sido disuelto a través del procedimiento legal
previsto, verbigracia, divorcio; culmina dicho autor aseverando que es justo e
idóneo que no se espere que se perpetre la infracción para que se
materialice el reclamo contra ella.
En atención a los referidos supuestos, se considera que el delito de
49
bigamia constituye la acción desleal, amoral y con alevosía de un sujeto que
a sabiendas de la existencia de un impedimento para contraer nuevas
nupcias, bien por sí mismo o aquél con el cual pretende contraer matrimonio,
lleva a cabo dicho acto, haciéndose responsable de las sanciones penales y
civiles a las que haya lugar, en resguardo de la institucionalidad del
matrimonio y de la familia, como elementos esenciales para la sociedad.
[Link].- BIEN JURÍDICO TUTELADO
Atendiendo a la norma jurídica que regula el delito de bigamia, verbigracia
artículo 400 del Código Pena (2005), se determina que el bien jurídico
tutelado no es otro que el matrimonio.
En este sentido, se considera que la bigamia se instituye como una acción
que confronta a los valores y principios en los cuales se funda el matrimonio
y la familia misma como pilares de la sociedad; por lo cual el legislador patrio
es tajante e impone no sólo sanciones penales, sino civiles, que materializan
el resguardo que el Estado le otorga a la familia, y la prohibición de cualquier
conducta que atente, confronte o desvirtúe su valor.
[Link].- REQUISITOS
Los requisitos para que se configure el delito de bigamia, según declara
Grisanti (1991, p. 204), son:
- Existencia de un matrimonio válido.
50
- El nuevo matrimonio debe ser formalmente válido; vale señalar que no
puede exigirse la validez de fondo, ya que la existencia del vínculo anterior
determina el vicio de éste.
En este sentido, es necesario señalar que los requisitos antes señalados
encuentran su fundamento legal en el artículo 400 del Código Penal (2005), y
deben ser conjuntos, es decir, para que se materialice la acción punible,
deben coexistir ambas cuestiones.
Atendiendo a lo antes señalado, los investigadores acuerdan en
manifestar el resguardo del matrimonio como carácter esencial y objeto
jurídico de tutela en el delito de bigamia; ello se fundamenta en que los
requisitos atañen única y exclusivamente a la existencia de un matrimonio
previo y a la validez formal del mismo.
[Link].- ELEMENTOS
Los elementos inmersos en el delito de bigamia, según refiere Grisanti
(1991, p. 202), consisten en: Sujeto activo, entendido como la persona que
estando válidamente casada ha contraído otro matrimonio; asimismo, aquél
que no estando casado, contrae matrimonio con una persona que sabe tiene
un vínculo válido de matrimonio anterior.
En este sentido, el autor en comento manifiesta que la bigamia es un
delito de sujeto activo indiferente, es decir, puede ser cometido no sólo por la
persona que tiene un vínculo matrimonial previo, sino también por aquél que
51
estando soltero, contrae matrimonio con otro que sabe legal y válidamente
casado.
Por otro lado, siendo otro de los elementos, se posiciona el sujeto pasivo,
que es siempre el cónyuge inculpable de quien contrae un segundo u ulterior
matrimonio. En este sentido, el sujeto pasivo es aquél cuyo cónyuge ha
contraído un nuevo vínculo matrimonial, afectando directamente, hasta tanto
no se declare la nulidad del matrimonio viciado de nulidad, sus intereses y
derechos.
Finalmente, en cuanto al tercer elemento, la culpabilidad, el autor citado
manifiesta que la bigamia es siempre un delito doloso, en cuanto manifiesta
la intención frontal y a conciencia de aquél que se encuentra válidamente
casado de contraer un nuevo matrimonio; incluso de aquél que sin estar
casado, contrae matrimonio con otro que ostenta un matrimonio civil válido;
asimismo, es propio señalar que la bigamia es un delito que no admite
tentativa, debe contraerse el nuevo matrimonio para que se entienda
configurado el tipo penal.
Atendiendo a los elementos antes señalados, propios de la generalidad de
los delitos, se observa el carácter propio del sujetos activo, el cual es
indiferente, siendo tanto el que estando casado contrae nuevas nupcias, o
aquél que a sabiendas de que otro esta validamente casado, contrae
matrimonio con éste; asimismo, se observa que el sujeto pasivo es, y será
siempre, el otro cónyuge, en cuanto éste es el afectado directo de la acción,
y es el facultado, entre otros, para ejercer las acciones legales.
52
[Link].- PENALIDAD
El código Penal (2005), en su artículo 400, es claro y preciso al señalar
que el culpable de bigamia será castigado con prisión de dos (2) a cuatro (4)
años.
Ahora bien, atendiendo otras circunstancias, el legislador determina que
cuando se demuestra que el culpable ha inducido en error a la persona con
quien ha contraído matrimonio, engañándola respecto a la libertad de su
propio estado o el de ella, se le aplicará la pena de presidio de tres (3) a (5)
cinco años.
Por último, el referido texto legal determina el aumento de un quinto a un
tercio de las penas antes señaladas, aquél que estando validamente casado,
haya contraído otro matrimonio a sabiendas de que el otro contrayente era
también legítimamente casado, es decir, el legislador pena con mayor
severidad a los sujetos, cuando se demuestra que ambos contrayentes
mantenían un vínculo válido anterior.
[Link].- PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PENAL
En este sentido se pronuncia el articulo 402 del Código Pena l (2005), y
determina que la prescripción de la acción penal por el delito previsto en el
artículo 400, verbigracia, bigamia, inicia desde el día en que se haya disuelto
uno de los dos matrimonios, o desde el día en que el segundo matrimonio se
hubiere declarado nulo por causa de bigamia.
53
2.1.4.- CRITERIOS JURISPRUDENCIALES RELATIVOS AL DELITO DE
BIGAMIA EN VENEZUELA
Atendiendo a las consideraciones que han sido explanadas ut supra, se
observa el valor que ostenta el matrimonio y la familia para el Estado;
asimismo, es más que notoria la confrontación que existe entre éstos y el
delito de bigamia, siendo cuestiones ampliamente estudiadas por la
jurisprudencia.
[Link].- SENTENCIAS EMITID AS
Sobre la comisión del delito de bigamia se pronuncia el Circuito Judicial
Penal de la Circunscripción Judicial Del Estado Lara, en la ciudad de
Barquisimeto, de fecha 15 de Marzo de 2005.
En dicho fallo se observa la denuncia incoada por la cónyuge del
imputado, Ciudadana Susana Carolina Sandoval Romero, que expresa, entre
otras cosas, que en fecha 14 de Mayo de 2002, contrajo matrimonio por ante
la Alcaldía del Municipio Montalbán del Estado Carabobo con el Ciudadano
Luís Roberto Martínez Jiménez, y que una vez Legalizada esa unión, en
Noviembre del año 2003, consiguió en una gaveta de la Biblioteca de su casa
un acta de matrimonio, en la cual su cónyuge aparece casado con una
Ciudadana de Nombre Maribel Coromoto Linarez Carmona, matrimonio que
se llevare a cabo el 12 de Abril de 1999, hecho el cual desconocía solo sabia
la existencia de un hijo y que la madre del mismo era madre Soltera.
54
En este sentido, el Tribunal considera ampliamente demostrada la
comisión del delito de Bigamia, tipificado en el Código Penal, con los
siguientes elementos de prueba.
1) Escrito de Denuncia realizado por la Ciudadana Susana Carolina Sandoval
Romer, ampliamente identificada. Donde deja constancia como ocurrieron los
hechos.
2) Copia Certificada del Acta de Matrimonio, expedida en fecha 06/10/04, por
la Jefa Civil de la Parroquia Catedral del Municipio Iribarren del Estado Lara,
donde hace constar el matrimonio celebrado en fecha 12/04/95, entre los
Ciudadanos Luís Roberto Martínez Jiménez y Maribel Coromoto Linarez.
3) Copia Certificada de Acta de Matrimonio, expedida en fecha 05/10/04, por
la Jefa Civil del Municipio Montalbán del Estado Carabobo.
4) Acta de Imposición de Actuaciones de fecha 11/01/05, realizada al
Ciudadano Luís Roberto Martínez Jiménez, antes identificado, de
conformidad con lo establecido en el artículo 130 del Código Orgánico
Procesal Penal, en compañía de su Abogado de confianza, dichas
declaraciones constan en autos .
Vistos los anteriores extremos, suficientemente presentes los requisitos
legales exigidos, el Tribunal procede a condenar al ciudadano Luís Roberto
Martínez Jiménez, por la comisión del delito Bigamia, tipificado en el artículo
402 del Código Penal Vigente a la fecha del fallo, a cumplir la pena de un
(01) año, seis medes de Prisión mas las accesorias contenidas en el artículo
16 del Código Penal, dicho cálculo se hizo de conformidad con los artículos
55
37 del Código Orgánico Procesal Penal y el 74 del Código Penal.
[Link].- CRITERIO JURISPRUDENCIAL
Al observar la generalidad de fallos en los que la jurisdicción patria se
pronuncia sobre la comisión o no del delito de bigamia, se denota el valor
jurídico-legal de las pruebas, valorando el juzgador con amplia relevancia la
copia certificada del acta de matrimonio, siendo el instrumento de carácter
público que motiva su decisión, tal como se desprende de los fallos del
Circuito Judicial Penal de la Circunscripción Judicial Del Estado Lara, en la
ciudad de Barquisimeto, de fecha 15 de Marzo de 2005; el Circuito Judicial
Penal del Estado Carabobo, en la ciudad de Valencia, de fecha 20 de Abril
de 2005; el Circuito Judicial Penal del Estado Mérida, en la ciudad de Mérida,
de fecha 29 de Junio de 2005; entre otros.
En los referidos fallos, los juzgadores, guardando las diferencias de cada
caso en concreto, reconocen el valor de la familia y de la unión marital,
basada en la decisión de dos personas libres y capaces de convivir, siendo la
bigamia una conducta que menoscaba las instituciones antes referidas,
haciendo procedente la imposición de la sanción de prisión de dos (2) a
cuatro (4) años, al cumplir los extremos legales establecidos en el Código
Penal (2005), artículo 400.
Atendiendo a las anteriores consideraciones, se denota que la jurisdicción
es cónsona al determinar la comisión del delito de bigamia, cuestión ésta que
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se demuestra con la copia certificada del acta matrimonial, la cual ostenta un
alto valor jurídico, al ser un documento público, asimismo, no es menos
loable la protección que la norma, materializada en la decisión jurisdiccional,
le confiere a la familia y a la unión marital, haciendo merecedor de sanciones
a cualquier conducta distinta a la ideal y/o a cualquiera que atente contra el
buen orden de las familia, tal como se establece en el Código penal.
3.- SISTEMA DE CATEGORÍAS
El sistema de categorías se refiere a los conceptos fundamentales que
contienen los aspectos relativos al objeto de estudio y permiten conocerlo.
3.1.- DEFINICIÓN NOMINAL
El delito de bigamia como conducta atentatoria a la protección del
matrimonio establecido en la Constitución con atención a la jurisprudencia
venezolana.
3.2.- DEFINICIÓN CONCEPTUAL
La bigamia, según Ossorio (1989, p. 117), es el estado de un hombre
casado con dos mujeres a un mismo tiempo, o de la mujer casada con dos
hombres. En la generalidad de legislaciones, el delito específico de bigamia
se configura con el hecho de contraer matrimonio sabiendo, uno o ambos,
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que existe impedimento que causa su nulidad absoluta, como sucede en el
caso de matrimonio anterior subsistente. También incurre en ese delito quien,
sabiendo que existe impedimento que causa la nulidad absoluta del
matrimonio, oculta esa circunstancia al otro contrayente.
3.3.- DEFINICIÓN OPERACIONAL
Según los investigadores del presente estudio, la categoría objeto de
estudio será medida a través del estudio del matrimonio dentro de la
legislación venezolana , la familia dentro del derecho venezolano , el delito de
bigamia según la legislación positiva venezolana y los criterios
jurisprudenciales relativos al delito de bigamia en Venezuela.
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CUADRO 1
OPERACIONALIZACIÓN DE LA CATEGORÍA
Objetivo General: Analizar el delito de bigamia como conducta atentatoria a
la protección del matrimonio establecido en la Constitución con atención a la
jurisprudencia venezolana.
Objetivos
Categoría Sub.- Categoría Unidad de Análisis
Específicos
- Características.
matrimonio establecido en la Constitución con atención a la jurisprudencia
- Requisitos.
Analizar el - Impedimentos.
El delito de bigamia como conducta atentatoria a la protección del
El matrimonio
matrimonio - Celebración.
dentro de la
dentro de la - Efectos.
legislación
legislación - Pruebas.
venezolana.
venezolana. - Oposición.
- Nulidad.
- Disolución.
- Naturaleza jurídica.
- Características.
Analizar la - Importancia.
La familia dentro
familia dentro - Derecho de familia.
del derecho
venezolana.
del derecho - Intervención del
venezolano.
venezolano. Estado en la formación
de las relaciones
jurídicas familiares.
- Definición.
Analizar el delito
El delito de - Bien jurídico tutelado.
de bigamia
bigamia según la - Requisitos.
según la
legislación - Elementos.
legislación
positiva - Penalidad.
positiva
venezolana. - Prescripción de la
venezolana.
acción penal.
Analizar los
Criterios
criterios
jurisprudenciales
jurisprudenciales - Sentencias emitidas.
relativos al delito
relativos al delito - Criterio jurisprudencial.
de bigamia en
de bigamia en
Venezuela.
Venezuela.
Fuente: Jardine, Rincón y Villasmil. (2013)