Facultad de Ciencias de la Gestión
Tecnicatura Universitaria en Bibliotecología y Documentación
Historia de la Bibliotecología
Trabajo Práctico N° 5
Curso: 2° Año
Nombre y apellido de estudiante: Luciana Digiovani
Nombre del docente: Verónica Gatti
Fecha de entrega: 27 de septiembre de 2021
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Actividad:
Luego de visualizar los videos y de una atenta lectura de las fichas 7 y 8, les proponemos
la resolución de las siguientes consignas:
1) De acuerdo a las ideas y valores sostenidos por los pensadores humanistas; ¿Con qué
finalidad se fundaban las bibliotecas durante el Renacimiento?
2) Realizar un cuadro comparativo de las bibliotecas más importantes del periodo
renacentista y de la Modernidad. Indagar e incorporar a la síntesis, ejemplos de otras
bibliotecas destacadas que no figuren en las fichas de contenidos.
3) ¿Cuál es el tipo de lectura que se realizaba en este periodo (siglo XV a XVIII) ¿Qué
cambios hubo en relación a los periodos anteriores? Explicar y fundamentar la
respuesta.
4) En relación a la “imprenta”, elaborar una síntesis explicativa donde dé cuenta del
impacto que generó para el mundo de las ideas, los lectores y el comercio del libro.
5) Reseñar las principales concepciones sobre “Biblioteconomía” que puedas encontrar
en las dos fichas de contenidos (actividad 7 y actividad 8)
6) De acuerdo a los contenidos presentes en ambas fichas, el rol del bibliotecario fue una
construcción de la modernidad. En relación a ello, expliquen ¿Cuáles fueron los
aportes que esta figura realizó en la configuración de las bibliotecas?
Bibliografía
● Ficha explicativa y de contenido: “Bibliotecas y bibliotecarios en el renacimiento”.
● Ficha explicativa y de contenidos: “Las bibliotecas universitarias y el libro impreso.
Siglos XVI-XVIII”
● [Link]
1) Teniendo en cuenta que, para los pensadores humanistas, el hombre era el centro del
universo, un ser racional, individualista y racionalista, las bibliotecas en el Renacimiento se
fundaban con la finalidad de mostrar ostentación o devoción procedente de las culturas
antiguas, grecorromanas. El hombre humanista debía ser culto para adquirir verdadera
humanidad, por este motivo, era indispensable poseer grandes bibliotecas privadas que les
permita el estudio de las lenguas y letras de los autores clásicos.
2) Cuadro comparativo de las bibliotecas más importantes del período renacentista y de la
Modernidad:
Bibliotecas regias y Biblioteca del Monasterio Franciscano
nobiliarias de San Marcos
Biblioteca Laurenciana
Biblioteca de Federico de Montefeltro
Época Biblioteca Fernandina o Colombiana
renacentista
Biblioteca Nacional de Austria
Biblioteca del Marques de Santillana
Biblioteca del Escorial
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Biblioteca Vaticana
Bibliotecas universitarias Salamanca, Yale, Princeton, Harvard,
Modernidad Bodleiana,
Biblioteca de la Universidad Complutense
Biblioteca del palacio de Fontainebleau
Biblioteca Ambrosiana
Biblioteca Mazarina
Biblioteca Nacional de España
3) En relación al tipo de lectura que se realizaba entre los siglos XV a XVIII, encontramos,
por un lado, hacia el siglo XV, al lector humanista caracterizado por lecturas eruditas de
tiempos renacentistas, que partía de una técnica intelectual específica basada en tópicos. Los
objetos de esta lectura humanista son dos: la rueda de libros, que permitía al lector que
aparecieran ante su vista varios libros abiertos, dispuestos en cada uno de los pupitres que
disponía el aparato; y el cuaderno de tópicos, que se trataba de cuadernillos organizados por
temas y rúbricas de ciertos fragmentos de los textos, destacados por su interés gramatical, su
contenido factual o su ejemplaridad demostrativa.
En los siglos XVI y XVII, debido a las reformas religiosas en Occidente, la lectura pasará a
ser espiritual y devota, gobernada por entero por su relación con Dios.
Finalmente, en el siglo XVIII, se producirá una ampliación de la lectura a partir de las ideas
de la Ilustración. Estas lecturas se realizarán sobre novelas, diarios, libros científicos, de
moda, lecturas femeninas, etc.
En consecuencia, podemos indicar que se pasó de una lectura intensiva, limitada a un corpus
determinado y cerrado de libros, transmitidos de generación a generación; a una lectura
extensiva, que consumía numerosos y diversos impresos, leídos con rapidez y avidez.
“Se pasó de una relación comunitaria y respetuosa con lo escrito, imbuida de reverencia y
obediencia; a una lectura libre, desenvuelta e irreverente”.
4) La aparición de la imprenta, a mediados del siglo XV, generará un extraordinario impacto
en el mundo de las ideas, los lectores y el comercio del libro.
En el mundo de las ideas, hará el conocimiento más asequible, creando un espacio donde
florecerán nuevas formas de expresión. Aumentaron los libros impresos de lenguas
vernáculas, creció el uso del papel y se produjo la adopción de los números arábigos.
En relación al impacto en los lectores, la imprenta posibilitará la reproducción y distribución
de textos en grandes cantidades, restaurando la interactividad del habla. Dará lugar a una
nueva clase de intelectuales, “los hombres de letras”, y el impresor se convertirá en un nuevo
tipo de modelo.
En cuanto al comercio, se produjo un renacimiento del mismo, puesto que la imprenta abarató
considerablemente el precio del libro y tuvo una gran aceptación social, lo que produjo una
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más rápida difusión de la misma. La imprenta fue un negocio dirigido a la obtención de
beneficios a través de la satisfacción de las necesidades de lectura de la gente.
5) Las principales concepciones de “Biblioteconomía” nos remiten a lo planteado por Gabriel
Naude, quien escribió un tratado de biblioteconomía denominado “Advis pour dresser una
bibliothéque” en el año 1627 donde plasma sus ideas sobre la elección de los libros, la manera
de conseguirlos y la forma de disponerlos para que su colocación resulte práctica.
Naude sostenía que para el buen funcionamiento de una biblioteca era preciso escoger un
buen bibliotecario que podía ser cualquier persona culta, que estaría a cargo de la confección
de los catálogos.
Asimismo, recomienda que las bibliotecas que están abiertas al público tengan libros de toda
clase, mientras que las bibliotecas al servicio de una persona pueden estar especializadas en
una sola materia.
También, describe los libros que deben formar parte de una biblioteca universal, los cuales
serían las obras más famosas en su propia lengua y sus traducciones, los mejores tratados de
cada materia, los comentarios, las que exponen las nuevas ciencias, las que contienen ideas,
diccionarios y repertorios.
6) La figura del bibliotecario realizó una serie de aportes en la configuración de las bibliotecas
como veremos a continuación. El bibliotecario-estudioso, durante mucho tiempo, gozó de
salud ininterrumpida. Este bibliotecario debía tener buena presencia, conocimiento de las
costumbres de la sociedad, pericia bibliográfica para mostrar los ejemplares más importantes
de la colección, pero también, para controlar que los mismos permanecieran en la biblioteca.
Debía tener conocimiento de idiomas y apoyarse en vastos conocimientos. A partir del siglo
XV, la figura cambia, es decir, deja de ser responsable de la conservación y reposición en
estanterías, para pasar a ser una persona con gran formación intelectual, cumpliendo
funciones de asesoramiento, corrección, copia e iluminación.
Gabriel Naude favorecerá la conversión de las bibliotecas en instrumentos de trabajo al
servicio de la alta cultura, dando lugar al asentamiento de las técnicas bibliotecarias. Surgirán
las necesidades de control y ordenación, asumiendo el bibliotecario, no sólo la
responsabilidad de comprar los libros, sino también, de asesorar al lector.
El siglo XVII, pese a ser de decadencia, dará surgimiento a las publicaciones periódicas,
apertura de bibliotecas y libros a la comunidad, aparecerá la figura del bibliotecario y los
primeros estudios sobre biblioteconomía. También en este siglo, se impondrá el estilo de
biblioteca de El escorial.
Para el siglo XVIII, el bibliotecario ideal será un erudito cuyos conocimientos en libros era
enciclopédico. Podía establecer una colección correspondiente a las necesidades intelectuales
de la Ilustración y podía catalogar la colección, conociendo algunos de los principios dl
método bibliográfico.
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