Tema 8 Inducción Electromagnética
8.1. Variación del flujo magnético.
El flujo magnético Φm que atraviesa la superficie de un circuito se definía según
la ec. 7.28:
m
S
B dS
Este flujo magnético puede variar en el tiempo por diferentes motivos:
a) Debido a la variación de la magnitud del campo magnético.
Esto puede a su vez deberse a dos causas:
1. Debido a que el campo magnético varíe espacialmente en magnitud,
lo cual ocurre cuando movemos un circuito en una zona en la que
existe un campo magnético que no es constante en el espacio.
X
B
En la figura superior, una espira metálica cuadrada se mueve en la
dirección Y positiva en la cual la magnitud del campo magnético B
es creciente. En este caso el según avanza la espira, será atravesada
por un flujo magnético cada vez mayor.
2. Debido a que el campo magnético varíe temporalmente en magnitud,
lo cual ocurre cuando dejamos fijo un circuito en una zona en la cual
el campo magnético varíe con el tiempo.
Z B
Y
X t
La espira está fija en una zona en la cual el campo magnético
varía con el tiempo y, por tanto, varía el flujo magnético que
atraviesa la espira.
b) Debido a que varíe la magnitud de superficie que es atravesada por el campo
magnético.
Esto puede a su vez deberse también a dos causas:
1. Debido a que varíe la magnitud de la superficie expuesta al campo
magnético.
Z
Segmento móvil
X
B
En la figura de arriba, la espira está quieta sobre un campo magnético
constante pero hay un segmento móvil que se puede mover sobre
unos contactos deslizantes haciendo que el área expuesta del circuito
sea cada vez mayor, con lo cual el flujo magnético también crecerá.
2. Debido a que varíe la magnitud de la superficie efectiva expuesta al
campo magnético.
Z
Espira
giratoria
X
B
Una espira gira en una zona donde el campo magnético es constante y,
por tanto, variará la orientación de B con respecto a S . En este caso,
m B S B S cos , siendo θ el ángulo que forma B con S
que variará en cada giro entre 0 y 2π. De está forma el flujo
magnético variará entre B S y B S y se generará una corriente
senoidal (alterna).
8.2. Ley de Faraday-Lenz.
8.2.1. La f.e.m. inducida.
Cuando el flujo magnético Φm varía en un temporalmente por alguna causa en un
circuito, aparece una fuerza electromotriz (f.e.m.) inducida en el mismo cuyo valor es,
según la ley de Faraday-Lenz:
dm
[1]
dt
Esta f.e.m. ξ representa el voltaje inducido en el circuito y se mide en voltios V.
Esto se puede comprobar a nivel de unidades, ya que tenemos de los párrafos §6.2.1 y
de §7.3.1 que:
Wb T m 2 N s m 2 N m J
V
s s C m s C C
lo cual es cierto según el párrafo §4.1.2.
El signo menos en [1] indica que el voltaje inducido produce una corriente I en
el circuito cuyo sentido se opone a la causa que lo produce. Es decir, el cambio de flujo
magnético crea en el circuito una corriente cuyo sentido es tal que compense a la causa
de dicha variación. Así, cuando el campo magnético externo disminuya (disminuyendo
el flujo magnético) entonces en el circuito se generará un voltaje que produzca una
corriente que tienda a compensar esa disminución.
Veamos algunos ejemplos típicos:
1. Imán colocado con el polo sur hacia abajo que se acerca a una espira
metálica:
N
S
Al mover el imán acercando el polo sur hacia la espira, en ella se
producirá un voltaje inducido que crea un corriente tal que se oponga
a la causa que la produce. En la espira se generará una corriente que
lleve un sentido tal que aparezca un polo sur en la parte superior de la
espira de modo que “repela” al acercamiento del imán.
Si en la figura, el imán que se está acercando, tuviera el polo norte
hacia abajo entonces en la espira se produciría una corriente en
sentido contrario a la del dibujo.
2. Imán colocado con el polo sur hacia abajo que se aleja de una espira
metálica:
N
S
Al alejar el imán, en la espira se produce una corriente que atrae a ese
imán para evitar que se aleje.
Correspondientemente, si el imán que se aleja en la figura tuviera el
polo norte hacia abajo entonces la corriente inducida tendría sentido
contrario.
8.2.2. Relación de la f.e.m. con el campo eléctrico inducido.
La aparición de una f.e.m. o voltaje inducido en un circuito se debe a que
aparece un campo eléctrico (una fuerza) que crea el movimiento de cargas. Esta fuerza
no es más que la fuerza de Lorentz que actúa sobre las cargas libres (electrones)
F q v B . Puesto que la fuerza sobre una carga cumple que: F q E , el campo
eléctrico inducido será: E v B .
Para cada tramo d del circuito tendremos un voltaje inducido E d .
Integrando a todo el circuito cerrado, el voltaje total inducido (f.e.m.), equivalente a [1],
será:
E d [2]
Veremos en el problema 11 de este capítulo cómo la f.e.m. puede ser obtenida
mediante [1] o mediante [2].
8.2.3. Un campo eléctrico no conservativo.
Sabemos que para un campo eléctrico en situación de electrostática se cumple
que:
E d 0 , ya que como el campo electrostático es conservativo su integral
en cualquier línea cerrada es nula. Al ser el campo electrostático conservativo, podíamos
definir una función, el potencial electrostático, que era la responsable de la aparición del
voltaje en electrostática.
Sin embargo, cuando no estamos en electrostática sino que las cargas se mueven
(electrodinámica), por [2] vemos que la integral de línea del campo no es nula sino que
su valor es precisamente la f.e.m. inducida. En situación, el campo eléctrico inducido no
es conservativo y no se puede definir una diferencia de potencial, aunque exista un
voltaje inducido (la f.e.m.).
Por ejemplo, supongamos que tenemos una espira circular
de radio a inmersa en un campo magnético entrante en el papel que
aumenta con el tiempo como B kt donde k es una constante
apropiada. En esta situación, el flujo magnético será:
m B S kt a 2 ya que B y S tienen la misma dirección. Por [1], la f.e.m. o
d m
voltaje inducido en la espira será: k a 2 . Entonces, la corriente I
dt
inducida en la espira tendría sentido antihorario para contrarrestar el aumento del campo
hacia el interior del papel (ley de Lenz). Si la espira tuviera una resistencia óhmica R, el
valor de esa corriente I sería según la ley de Ohm V IR
V k a 2
I
R R R
Por otro lado, el campo eléctrico E inducido que mueve las cargas, sería
constante en la espira por simetría y, según [2] se debe cumplir:
k a 2 E
d E 2 a puesto que E tiene la misma dirección que d . El
ka
campo eléctrico inducido sería: E . Se debe notar que todos los puntos
2
de la espira están al mismo potencial, o bien, que la diferencia de potencial es nula. Sin
embargo, aunque la diferencia de potencial entre todos los puntos de la espira es nula,
existe un voltaje inducido en la espira. Recalcamos entonces que fuera de electrostática,
el potencial no es el mismo concepto que el voltaje.
8.3. Generadores y motores.
8.3.1. Generación de corriente alterna.
Supongamos que tenemos una bobina de N vueltas inmersa en un campo
magnético en el que se la hace girar con velocidad constante ω.
En la figura inferior se encuentra esquematizada la situación en la que para un
instante determinado la normal a la espira forma un ángulo con la horizontal. El flujo
magnético a través de las N vueltas será:
m NBA cos
siendo A el área de la espira.
Si ω es la velocidad angular de rotación y es el ángulo inicial. Al cabo de un
cierto tiempo t el ángulo vendrá dado por: t , por tanto:
m NBA cos t NBA cos2 ft
Le f.e.m. en la bobina será:
d m d
NBA cos t NBA sin t
dt dt
o sea:
max sin t [3]
en donde max NBA
La f.e.m. en [3] es sinusoidal y representa una corriente alterna. Los generadores
reales de corriente alterna son algo más complicados pero tienen el mismo fundamento.
De este modo funcionan los generadores de las centrales hidroeléctricas en las que el
salto del agua mueve unas bobinas en el interior de unos electroimanes.
8.3.2. Motor: Generador en reverso.
Así como un generador transforma la energía mecánica en energía eléctrica, en
un motor ocurre lo contrario, es decir, un motor es un generador funcionando en reverso.
Cuando se introduce una espira de hilo de cobre en un campo magnético y se
conecta a una batería, la corriente pasa en un sentido por uno de sus lados y en sentido
contrario por el lado opuesto. Así, sobre los dos lados de la espira se ejerce una fuerza,
en uno de ellos hacia arriba y en el otro hacia abajo. Sí la espira de hilo va montada
sobre el eje metálico, empieza a dar vueltas hasta alcanzar la posición vertical.
Entonces, en esta posición, cada uno de los hilos se encuentra situado en el medio entre
los dos polos, y la espira queda retenida.
Para que la espira siga girando después de alcanzar la posición vertical, es
necesario invertir el sentido de circulación de la corriente. Para conseguirlo, se emplea
un conmutador o colector, que en el motor eléctrico más simple, el motor de corriente
continua, está formado por dos chapas de metal con forma de media luna, que se sitúan
sin tocarse, como las dos mitades de un anillo, y que se denominan delgas. Los dos
extremos de la espira se conectan a las dos medias lunas. Dos conexiones fijas, unidas al
bastidor del motor y llamadas escobillas, hacen contacto con cada una de las delgas del
colector, de forma que, al girar la armadura, las escobillas contactan primero con una
delga y después con la otra.
Cuando la corriente eléctrica pasa por el circuito, la armadura empieza a girar y
la rotación dura hasta que la espira alcanza la posición vertical. Al girar las delgas del
colector con la espira, cada media vuelta se invierte el sentido de circulación de la
corriente eléctrica. Esto quiere decir que la parte de la espira que hasta ese momento
recibía la fuerza hacia arriba, ahora la recibe hacia abajo, y la otra parte al contrario. De
esta manera la espira realiza otra media vuelta y el proceso se repite mientras gira la
armadura.
El esquema descrito corresponde a un motor de corriente continua, el más simple
dentro de los motores eléctricos, pero que reúne los principios fundamentales de este
tipo de motores. Los motores de corriente alterna tienen una estructura similar, con
pequeñas variaciones en la fabricación de los bobinados y del conmutador del rotor.
8.4. Corrientes parásitas.
Las corrientes parásitas se llaman corrientes turbillonarias. Estas corrientes se
producen, por la ley de Faraday, en el interior (corrientes de Foucault) y en la superficie
(corrientes de eddy) de un metal cuando está expuesto a campos magnéticos variables en
el tiempo.
Por ejemplo, en el interior del
núcleo de hierro de un transformador, el
campo magnético variable hace que
aparezcan dichas corrientes. Estas corrientes
son una fuente de calor y pérdida de energía
y deben ser evitadas. Para evitarlas, los
núcleos de hierro de los transformadores se laminan y se asila cada capa impidiendo así
que las corrientes de Foucault se puedan propagar.
Es fácil demostrar la existencia de las corrientes de Foucault mediante un
sencillo experimento que consiste en dejar caer un péndulo de aluminio (cobre u otro
material no ferromagnético) entre dos imanes. Puesto que el péndulo no es
ferromagnético, no debería ser frenado (atraído) por los imanes. Sin embargo, el
péndulo cuando pasa entre los imanes ralentiza su velocidad. Esto no se debe a
atracción magnética sino a que en el péndulo se producen corrientes de Eddy que
interaccionan con el campo magnético de los imanes ya que son corrientes inducidas y
crean un campo opuesto a la causa que lo produce (al campo de los imanes). Cuando se
deja caer un péndulo laminado (tipo peine) las corrientes de Eddy no se pueden
propagar y el péndulo casi no se ralentiza (esta sería la situación equivalente de laminar
los núcleos de hierro de los transformadores).
En otras circunstancias las corrientes inducidas son útiles por ejemplo, para
realizar frenos magnéticos o para detectar fallas o grietas en superficies de metales que
además tienen la ventaja de ser técnicas de ensayos no destructivas.
8.5. Resumen: Las ecuaciones del Ecuaciones de Maxwell.
A modo de resumen de los temas de Electromagnetismo vistos hasta ahora,
damos una recopilación de las ecuaciones que determinan su descripción. Estas
ecuaciones se denominan ecuaciones de Maxwell. En esta sección presentaremos estas
ecuaciones en la misma forma en que se han expuesto a lo largo de los capítulos 3 hasta
7, es decir, en forma integral. Existe otro modo más formal de presentar estas 4
ecuaciones en la llamada forma diferencial que, debido a que requiere el conocimiento
de operadores diferenciales algebraicos, su descripción sobrepasa las expectativas de
este curso.
8.5.1. Ecuación de Gauss para el campo eléctrico.
En la ecuación [6] del cap. 3 se expuso el teorema de Gauss para el campo
eléctrico:
q
E dS neta encerrada
0
[4]
esta ecuación indica que el flujo de un campo eléctrico a través de una superficie
cerrada es igual al valor de la carga encerrada en la superficie dividido por la
permitividad eléctrica.
8.5.2. Ecuación de Gauss para el campo magnético.
La ecuación [31] del capítulo 7 indica:
S
B dS 0 [5]
es decir, el flujo de un campo magnético a través de una superficie cerrada es siempre
nulo. Esto ocurre así debido a que no existen fuentes aisladas de campo magnético (no
existen monopolos magnéticos),.
8.5.3. Ecuación de Maxwell-Faraday de la f.e.m.
Mediante las ecuaciones [1] y [2] de este capítulo y la ecuación 28 del capítulo 7
tenemos que:
d
E d B dS [6]
dt S
es decir, la fuerza electromotriz viene dada por la variación temporal del flujo
magnético., o bien que un campo magnético variable con el tiempo produce un campo
eléctrico.
8.5.4. Ecuación de Ampère-Maxwell de la corriente de desplazamiento.
La ley de Ampère dada por la ecuación [26] del capítulo 7 se debe completar en
el caso en que existan materiales dieléctricos que se polaricen o despolaricen, es decir,
que existan condensadores en fase de carga o de descarga:
d
B d 0 I 0 0 E dS [7]
C dt
donde el segundo término de la ecuación anterior indica que un campo eléctrico variable
con el tiempo (cargas eléctricas variables) produce un campo magnético.