1.
El reloj de bolsillo
En un mercado antiguo, Elías compró un reloj de bolsillo por pura nostalgia. El vendedor le
advirtió: "Marca las horas que no has vivido aún". Al principio no entendió, hasta que cada
noche, el reloj brillaba y mostraba escenas de su futuro: una boda, un viaje, un accidente.
Elías intentó cambiar el destino, pero cada intento lo acercaba más a lo que ya estaba
marcado. Finalmente, dejó de mirar el reloj. Prefirió vivir el presente… aunque la hora final
seguía acercándose.