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Defectos Formales en Acusación Penal

El documento expone defectos formales en la acusación, destacando la falta de imparcialidad en la narración de hechos y la imputación de delitos erróneos a la defensa. Se argumenta que no existen pruebas suficientes para justificar el enjuiciamiento, lo que lleva a solicitar el sobreseimiento del caso. La defensa sostiene que las pruebas presentadas son irrelevantes para demostrar la intención de comercialización de drogas por parte de su patrocinado.
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Defectos Formales en Acusación Penal

El documento expone defectos formales en la acusación, destacando la falta de imparcialidad en la narración de hechos y la imputación de delitos erróneos a la defensa. Se argumenta que no existen pruebas suficientes para justificar el enjuiciamiento, lo que lleva a solicitar el sobreseimiento del caso. La defensa sostiene que las pruebas presentadas son irrelevantes para demostrar la intención de comercialización de drogas por parte de su patrocinado.
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DEFECTOS FORMALES.

Un PRIMER defecto formal, es fácilmente


advertido en la narración circuncitada de
los hechos.
Considerando lo señalado en el
fundamento 3.5 del Recurso de Nulidad
N°1040-2017/Lima Norte. La narración
de los hechos debe ser de sentido
imparcial, vale decir, no sostenerse en
presunciones, inferencia u interpretación
contra reo.
En ese sentido, la narración de los
hechos precedentes está completamente
viciada por locuciones y preposiciones
infundadas que únicamente desestiman
la imagen de imparcialidad que debe
ostentar una acusación formal, en
conformidad con el derecho a la
presunción de inocencia de la que goza
mi patrocinado.
La narrativa esgrimida, en definitiva,
resulta perniciosa y evidentemente
desequilibrada, pues da por cierto
hechos que aun son objeto de
investigación y por, sobre todo, no
cumple con su objetivo inicial que es
relatar hechos precedentes.
Esto último, es igualmente advertido en
la narración de los hechos posteriores, en
donde no se detallan absolutamente nada
sobre las circunstancias posteriores de la
“conducta ilícita”, limitándose
únicamente a narrar las diligencias
realizadas, lo que para efectos de una
narrativa que tiene por fin contextualizar
el extremo final de una conducta ilícita,
lo relatado por la fiscalía, deviene en
irrelevante.
Una SEGUNDA observación formal, se
halla en el extremo de la acusación que
solicita la aplicación de la pena
restrictiva de libertad en contra de mi
patrocinado.
En ese extremo, fácilmente podemos
advertir que la fiscalía imputada delitos
que no corresponde atribuir a mi
patrocinado. Y los mismos que a su vez
difieren y se contradicen con lo
esgrimido en el apartado de “imputación
concreta”.
Lo que apunta, a que la fiscalía,
maliciosamente, está modificando la
imputación en contra de mi patrocinado,
añadiendo delitos que no le competen a
la conducta ilícita presuntamente
desplegada por mi patrocinado y que ha
sido precisada por la propia fiscalía. Vale
decir, imputa delitos que no se
encuentran sostenidos en un análisis
previo.
Agrego, además, que dicho extremo de la
penalidades, sea rechazada de plano por
tratarse de una solicitud arbitraria, que
no posee fundamentos válidos para su
petición.
SOBRESEIMIENTO
Al respecto, el sobreseimiento se ampara
en el articulo 344° inciso 2 literal d;
específicamente en la inexistencia de
elementos de convicción suficiente para
solicitar la fundabilidad del
enjuiciamiento.
Esto se vincula intrínsecamente, con la
exigencia de un grado de sospecha
suficiente que permita inferir
razonablemente que de llegar a juicio mi
patrocinado pueda ser declarado
responsable del ilícito.
De esa forma, la suficiencia, será
revisada de la mano, con la utilidad y
conducencia de las pruebas ofrecidas, así
como su valor para aseverar la sospecha
suficiente.
Cabe agregar, que los defectos
advertidos en este extremo, será
enteramente, defectos sustanciales.
De esa forma; es válido preguntarnos si:
¿Son pruebas útiles y conducentes; las
siguientes?
1.- El Acta de Inspección Técnico Policial
y verificación de inmueble; el Acta
Aclaratoria; el Acta de Intervención de
Policial; El Acta de Registro Vehicular, el
Acta de registro domiciliario; el Acta de
deslacrado, prueba de campo,
orientación, descarte, pesaje y lacrado de
droga, del vehículo; el Acta de
deslacrado, prueba de campo,
orientación, descarte, pesaje y lacrado de
droga, del domicilio; las Evidencia
Demostrativa; y las Actas de deslacrado,
visualización y lacrado de celular, de los
imputados. En definitiva, fungen como
una prueba preconstituida que acredita
la perennación de un acto de
investigación, sin embargo, no requiere
un severo análisis reconocer que dichos
elementos de convicción son inútiles para
los fines de un enjuiciamiento, toda vez
que son incapaces de siquiera dar
indicios de la intención de comercializar
la droga incautada. Vale agregar a ello,
que la existencia de droga en el lugar de
los hechos es incuestionable, lo
cuestionable es la determinación de la
cantidad, y cuanto le pertenecería a cada
imputado, así como si estos tuvieron la
intención de comercializar la droga
incautada, empero, su identificación en
el lugar ya ha sido – lamentablemente –
aceptada por todos los investigados,
volviendo, de esa forma, lo
verdaderamente importante, el
ofrecimiento de pruebas que de indicios
de comercialización. Para lo cual, los
elementos de convicción señalados son
inútiles, en todo caso, podrían ser objeto
de un acuerdo – en su oportunidad – para
que sean descartadas de una vez, aunque
es innecesario, porque, lo que se
pretende es que el proceso ser
sobreseído, pero la posibilidad queda
abierta.
2.- Así, se tiene, por un lado, elementos
de convicción de mayor seriedad, por su
rigurosidad científica, como lo son: el
Informe Pericial Forense de Drogas
N°00007897-2024; y el Informe Pericial
Forense de Drogas N°00007740-2024; lo
que, en simples términos, acreditan la
pureza y la cantidad de la droga, es decir,
determinan que la droga incautada, en
definitiva es droga. Sin embargo, dichas
pruebas resultan inútiles para estimar
que los investigados hallan estado
actuando como “comercializadores”, pue
su objetivo solo es señalar la calidad, tipo
y cuantía de la droga incautada, nada
más; volviendo inútil e inconducente
dicha prueba, para vincular a mi
patrocinado con actos de
comercialización.
2.1.- Por otro lado, se tiene el Informe
Pericial de adherencia de droga en
vehículo N° 452/24, que básicamente
sostiene la existencia de rastros de droga
en el vehículo, y que vale decir, también
resulta inútil para inducir actos o el
ánimo de comercialización en mi
patrocinado.
3.- Así, reiterando, que por logicidad la
existencia de droga ya no es objeto de
debate, sino que, ahora entra a tallar la
existencia de indicios de actos de
comercialización u el animo de
comercializar; vale cuestionarnos, ¿Son
pruebas útiles y conducentes, las
declaraciones de los efectivos policiales y
el de los imputados? Al respecto, y sin
entrar en valoración, decir que las
testimoniales policiales son útiles por
describir las circunstancias de la
intervención y el hallazgo de las drogas,
seria impreciso, pues también se aprecia
que los propios policías en ningún
momento observaron actos de
comercialización o algo parecido, por lo
que presumir lo contario seria pernicioso
e infundado. Entonces, para los efectos
exclusivos y evidentemente necesarios de
identificación de actos de
comercialización, las testimoniales
policiales, en efecto, serían inútiles e
inconducentes. Por otro lado, la
declaración de los imputados, al contario,
son útiles para aseverar que los mismos
no se encontraban realizados actos de
comercialización, y menos aún, que
hayan tenido ánimos de comercializar la
droga incautada, puesto reafirmo que mi
patrocinado es un consumidor.
De esa forma; entendamos que la gran
cantidad de pruebas ofrecidas por la
fiscalía, no significan necesariamente,
que dichas pruebas sean de calidad, es
decir, que posean la utilidad y
conducencia para sospechar de la posible
responsabilidad atribuible a mi
patrocinado, por el delito que se le
intenta atribuir. En ese sentido, queda
claro, que no hay pruebas suficientes
para presumir que el debate en juicio
significara un acto fructífero u relevante,
toda vez, que la fiscalía no tiene como
que sostener los elementos objetivos y
subjetivos del tipo penal atribuido, lo que
hace vuelve infundable el auto de
enjuiciamiento.
Así, solicita esta defensa, funde el pedido
de sobreseimiento peticionado.

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