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Qué es la redacción y ejemplos prácticos

La redacción es la habilidad de expresar pensamientos de manera clara y coherente, y se desarrolla a través de la práctica y el estudio. El proceso de redacción incluye planificación, textualización y revisión, y se aplica en diversos contextos como académico, literario, comercial y periodístico. Mejorar la redacción implica leer más, tener claridad de ideas, planificar adecuadamente y utilizar un lenguaje sencillo.
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Qué es la redacción y ejemplos prácticos

La redacción es la habilidad de expresar pensamientos de manera clara y coherente, y se desarrolla a través de la práctica y el estudio. El proceso de redacción incluye planificación, textualización y revisión, y se aplica en diversos contextos como académico, literario, comercial y periodístico. Mejorar la redacción implica leer más, tener claridad de ideas, planificar adecuadamente y utilizar un lenguaje sencillo.
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Redacción

¿Qué es la redacción?
Cuando hablamos de redacción nos referimos a la capacidad de una persona
de redactar. Es decir, es la capacidad de poner en palabras el pensamiento,
de manera precisa, coherente y comprensible.
Es una de las capacidades que más temprano se incentivan y promueven en
los individuos formalmente educados, dado que el lenguaje y la escritura son
las herramientas más comunes, cotidianas y fundamentales que todo ser
humano emplea tanto personal como profesionalmente.
La redacción implica mucho más de lo que a simple vista parece. En parte
porque no todo el mundo posee el talento de manejar el lenguaje de manera
eficaz, pero también porque, como cualquier otra capacidad aprendida,
requiere de práctica y de la correcta aplicación de un método. En general, se
piensa que el proceso de redactar algo involucra tres etapas distintas:
 Planificación, etapa en que se acude a las fuentes, se organiza
mentalmente la información y se decide qué tipo de texto se hará, por
dónde se empezará a hacerlo y cuál es la dirección en la que se
avanzará. Es decir, se elabora un plan de texto o croquis, que servirá
como guía a la hora de escribir.
 Textualización, etapa de escritura propiamente dicha, en la que se
elabora un borrador del texto, o sea, una etapa previa, ciñéndose al plan
anteriormente establecido. Usualmente esta etapa consiste en “rellenar”
el plan de texto, o sea, desarrollar las ideas que aparecían en el
esquema previo.
 Revisión, etapa de cierre y control, en la que debemos releer lo escrito y
corregir errores, redundancias o desprolijidades, para garantizar que el
texto resultante sea tan comprensible como se debe.
Por otro lado, suele emplearse el vocablo “redacción” para referirse,
en contextos específicos, a la sala de redacción de los diarios o noticieros (“la
redacción de la BBC”), o por metonimia, a quienes la integran y toman en ella
las decisiones editoriales del periódico (“lo decidió la redacción”).
En el ámbito escolar, este es el nombre que se da a las composiciones o tareas
que piden al alumno hacer un texto ensayístico o reflexivo sobre un tema (“una
redacción sobre los animales de granja”).
Características de la redacción
La redacción, en general, presenta las siguientes características:
 Es una capacidad aprendida, que se puede (y debe) estudiar, ejercitar
y poner en práctica, para llevarla a cabo de la mejor manera. Por ende,
todo aquél que sepa escribir tiene una forma de redactar, ya sea buena
o deficiente.
 La redacción depende de nuestra capacidad para organizar las
palabras en el discurso escrito, o sea, de qué tan bien usamos la
escritura. Por lo tanto se “alimenta” de la lectura.
 Su objetivo es obtener textos lo más comprensibles que se pueda y
que expresen sus contenidos con la mayor claridad, agilidad y precisión
posibles.
 Los redactores son los profesionales que ejercen la redacción.
Importancia de la redacción
La capacidad para comunicarse por escrito ha sido, a lo largo de la historia de
la humanidad, un elemento clave de la civilización. Los textos bien
redactados permiten la comunicación a lo largo de enormes distancias o
incluso cientos de años, superando así las barreras de lo presencial y del
cuerpo humano.
Por esa razón, dado que la letra permanece, los mensajes deben estar lo mejor
redactados posible, dado que el autor no estará allí necesariamente para
explicarle al otro qué fue exactamente lo que quiso decir.
Por otro lado, una redacción mínimamente eficaz es un requisito
indispensable para prácticamente cualquier forma de ejercicio
profesional. Especialmente cuando ello depende de transmitir información,
rendir cuenta de lo llevado a cabo, o simplemente darle instrucciones a otro
para que las siga al pie de la letra. Una buena redacción es garantía de un
correcto entendimiento por escrito.
Tipos de redacción
Existen distintos tipos de redacción, dependiendo de la naturaleza del texto
escrito, tales como:
 Redacción académica. Típica de la vida universitaria, escolar o
investigativa, es una forma de escritura que se rige por estándares
bastante rígidos de estilo, y que exige unos niveles de corrección y
formalidad muy elevados. Emplea lenguaje técnico, palabras
clave, citas al pie de página y otros recursos textuales parecidos.
 Redacción literaria. Es la que se pone en funcionamiento a la hora de
escribir literatura, o sea, de hacer arte con la palabra. Es un tipo de
redacción muy libre, pero no porque prescinda de las reglas formales del
lenguaje y la escritura, sino porque las conoce tan bien, que se permite
romper algunas y estirar otras para así obtener un mayor efecto estético
o poético.
 Redacción comercial. Se refiere a la escritura del ámbito
del marketing o mercadotecnia, o sea, la publicidad. Esta forma de
redacción centra sus esfuerzos en la persuasión del receptor y en la
difusión del mensaje, de modo que suele ser bastante más flexible que
las anteriores. Es típica de anuncios, comerciales y otros géneros
publicitarios.
 Redacción periodística. Aquella que es propia del ejercicio de la
comunicación social, o sea, del periodismo en sus distintas facetas:
periódicos, crónicas, columnas, editoriales, etcétera. Todos estos textos
periodísticos se rigen por las normas del idioma y también por un código
ético y profesional que privilegia la objetividad, la veracidad y la
formalidad, por encima de lo coloquial y lo tergiversado.
¿Cómo mejorar la redacción?
Redactar de mejor manera no es algo sencillo, ni que pueda lograrse sin
esfuerzo y constancia, pero existen puntos clave a los cuales prestar atención
si queremos mejorar nuestra manera de expresarnos por escrito.
 Leer más y mejor. Suena simple, porque en el fondo lo es: si deseamos
usar mejor el lenguaje, debemos conocerlo mejor, y para ello debemos
acudir a los que saben: los escritores, traductores y poetas. Hay toda
una literatura universal de la que elegir. La gente que lee más, por lo
general, redacta mejor.
 Tener claridad de ideas. Por regla general, tener bien en claro qué es
lo que queremos es indispensable para poder decirlo del mejor modo. O
lo que es lo mismo: si no estamos seguros de qué es lo que queremos
decir, difícilmente podremos comunicarlo de manera efectiva.
 Planificar los textos con más detenimiento. Invertir mayor tiempo en
pensar cómo queremos escribir nuestro texto puede rendir grandes
frutos, y una buena estrategia para ello es crear un esquema con las
ideas principales, al cual apegarnos a la hora de redactar. De ese modo
podremos comprobar que el orden de las ideas sea lógico.
 Emplear un lenguaje sencillo. Esto no quiere decir que debamos
escribir siempre como para niños de seis años, sino que debemos echar
mano del lenguaje que conocemos y que se nos da bien. En ese
sentido, conviene apostar por lo sencillo (que no
simple): oraciones breves, con estructura s-v-p (sujeto–verbo–
predicado), con palabras de cuyo significado estemos 100% seguros, y
en la medida en que nos sintamos más seguros, podremos avanzar
hacia estructuras gramaticales más complejas.

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