EDUCACIÓN PARA LA SALUD CON ENFOQUE INTEGRAL
forma que le permita promover y mantener una buena salud”. (Organización Mundial de la Salud
[OMS], 1998)
Adicionalmente han existido muchas definiciones que relacionan el concepto de Educación para la
Salud y la Alfabetización en salud, tal vez una de las más aceptadas es la de Sorensen et al. en
2012, que la define como: “La alfabetización en salud se basa en la alfabetización general y
engloba las motivaciones, los conocimientos y las competencias de las personas para acceder,
entender, evaluar y aplicar la información sobre la salud en la toma de decisiones sobre la atención
y el cuidado sanitario, la prevención de enfermedades y la promoción de la salud para mantener y
mejorar la calidad de vida a lo largo de ésta.”(Sorensen et al., 2012).
También es importante tener en cuenta que Nutbeam en el 2000 propuso tres niveles de la
Alfabetización para la salud (AES): Funcional, Interactiva y Crítica. La AES funcional se refiere a la
información; la interactiva (u operativa) al desarrollo de habilidades y, por último, la AES crítica
está relacionada con mejorar la capacidad de actuar sobre los determinantes sociales y
económicos de la salud así como en el empoderamiento comunitario. Esta clasificación plantea
que los diferentes niveles de alfabetización permiten progresivamente una mayor autonomía y
empoderamiento personal, en cuanto a la toma de decisiones sobre cuestiones de salud, así como
del conocimiento de los determinantes de salud, personales y sociales.
Por lo tanto en este concurso se privilegian experiencias que hayan trabajado en procesos de
educación para la salud con enfoque integral, que busquen el fortalecimiento de capacidades
individuales y colectivas para una vida saludable, incluyendo el desarrollo de habilidades
psicosociales para la vida. Así mismo, mostrando en ellas el desarrollo de modos, condiciones y
estilos de vida favorables a la salud para lo cual han tenido en cuenta la interacción social y las
condiciones sociales, económicas y ambientales que tiene la población.
Por lo tanto en esta categoría se podrán presentar experiencias en:
a. Fortalecimiento de capacidades para el autocuidado, el cuidado de la familia y la
comunidad y de cómo se generan modos y condiciones que favorecen estilos de vida
favorables a la salud y la prevención de enfermedades no transmisibles.
b. Desarrollo de habilidades psicosociales para la vida que contribuyan al empoderamiento
personal con enfoque de género, la salud sexual y reproductiva, el fortalecimiento de la
convivencia armónica, entre otras.
c. Que muestren la participación de las comunidades de municipios, escuelas y universidades
es decir de grupos organizados de comunidades, docentes, estudiantes y familias.
d. Que hayan realizado movilización social con base en procesos pedagógicos y de
empoderamiento individual y comunitario.
e. Que estos procesos de educación para la salud con enfoque integral estén articulados a
políticas institucionales que favorezcan la creación de ambientes favorables a la salud y la
participación de las personas involucradas en los procesos de aprendizaje.
f. Experiencias de educación para la salud entre pares, que fortalezcan el desarrollo de
habilidades psicosociales para la vida.
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