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Qué es una Sociedad Anónima Promotora de Inversión

La Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) es un nuevo modelo corporativo en México que busca atraer inversiones y facilitar el crecimiento empresarial, regulada por la Ley del Mercado de Valores. Ofrece flexibilidad en la emisión de acciones, derechos de los accionistas y mecanismos de gobierno corporativo, permitiendo a las empresas adaptarse a las necesidades de los inversionistas. La SAPI puede convertirse en una Sociedad Bursátil en un proceso de transición de hasta tres años, lo que amplía las oportunidades de financiamiento y crecimiento en el mercado de valores.
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Qué es una Sociedad Anónima Promotora de Inversión

La Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) es un nuevo modelo corporativo en México que busca atraer inversiones y facilitar el crecimiento empresarial, regulada por la Ley del Mercado de Valores. Ofrece flexibilidad en la emisión de acciones, derechos de los accionistas y mecanismos de gobierno corporativo, permitiendo a las empresas adaptarse a las necesidades de los inversionistas. La SAPI puede convertirse en una Sociedad Bursátil en un proceso de transición de hasta tres años, lo que amplía las oportunidades de financiamiento y crecimiento en el mercado de valores.
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IEDEP

Licenciatura en Derecho

Derecho Mercantil

SOCIEDAD ANÓNIMA PROMOTORA DE


INVERSIÓN.

INTRODUCCIÓN
Con la instrumentación de la nueva Ley del Mercado de Valores (LMV), publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre de 2005 y en vigor desde el 29 de
junio de 2006, cada vez más empresas han empezado a adoptar la figura de Sociedad
Anónima Promotora de Inversión (SAPI).
El escalón que le faltaba al mercado mexicano para desarrollarse ya está considerado
en la LMV bajo el nuevo modelo corporativo denominado SAPI.
A diferencia de las actuales sociedades anónimas o mercantiles reguladas por la
LGSM, la SAPI tiene mayor flexibilidad para atraer inversiones de fondos, ya sean
nacionales o extranjeros, es por ello que la importancia de este nuevo modelo
corporativo radica en que se abren nuevas vías de acceso al mercado accionario para
las empresas mexicanas, pero sobre todo que se ofrece una certeza jurídica que
permite un confort y una organización que no había sido considerada en el mercado
mexicano.
Con la instrumentación de la SAPI, se abre en el momento previo de su constitución, un
abanico de posibilidades que reta la creatividad y capacidad de los empresarios y
especialmente la de los abogados, ya que ofrece a los pequeños, medianos y grandes
inversionistas la posibilidad de atraer diversos capitales y con ello generar un mayor
crecimiento del mercado de valores, implantando al mismo tiempo mecanismos de
vigilancia y administración que permiten un importante fortalecimiento, asegurando que
las decisiones que se adopten beneficien a todos los inversionistas por igual.
El propósito de este trabajo es dar a conocer cuál es el contenido y alcance de una
SAPI, así como establecer los aspectos más relevantes de su regulación.
DEFINICIÓN

La SAPI es una sociedad mexicana constituida como sociedad anónima bajo la LGSM
y que por adopción voluntaria se somete al régimen legal de la LMV.
La SAPI significa una nueva modalidad a las especies de sociedades mercantiles
señaladas expresamente por la LGSM.
El artículo 10 de la LMV establece que estarán sujetas a las disposiciones de la misma,
aquellas sociedades que adopten o se constituyan con el carácter de sociedades
anónimas promotoras de inversión.
Por otro lado, el artículo 12 de la LMV establece que las sociedades que hayan
adoptado dicha modalidad, estarán sujetas a las disposiciones especiales contenidas
en la LMV y, en lo no previsto por este ordenamiento se sujetarán a lo señalado en la
LGSM.
En virtud de lo anterior, al estar la SAPI regulada por la LMV tiene mayores estándares
de gobierno corporativo y queda exenta de determinadas obligaciones que establece la
LGSM. Situación que amplía la posibilidad de que se otorguen como veremos más
adelante, ciertos derechos corporativos y económicos a los accionistas.

RÉGIMEN CORPORATIVO

La SAPI define una serie de condiciones mediante las cuales se puede crear confianza
entre inversionistas a través de la administración y vigilancia, ya que, en relación con
su integración, organización y funcionamiento, la SAPI tiene la opción de adoptar las
disposiciones aplicables a las sociedades anónimas bajo la LGSM o voluntariamente
adoptar las disposiciones aplicables a las sociedades anónimas bursátiles bajo la LMV.
En este sentido, en caso de adoptar las condiciones de vigilancia propias de la
sociedad anónima bursátil, se elimina la figura tradicional del Comisario establecida en
la LGSM, al distribuir las funciones de administración y vigilancia de la Sociedad entre
el Consejo de Administración, sus comités y un auditor externo independiente.
Asimismo, no se tendrá que designar a directores independientes como miembros del
Consejo de Administración y de sus comités.
En relación con el Consejo de Administración, es importante mencionar que en la LMV
se introducen nuevos conceptos a los que los consejeros deben apegarse al
desempeñar sus funciones que son: el deber de diligencia y el deber de lealtad.
Las funciones del Consejo de Administración de una SAPI son entre otras las
siguientes: i) establecer la estrategia del negocio y lineamientos de control interno;
ii) identificar alternativas para general valor;
iii) vigilar la gestión de la sociedad por parte de su Director General y directivos
relevantes;
iv) aprobar los estados financieros, y v) aprobar lineamientos y políticas relativos a
temas contables y de control interno con la opinión del Comité de Auditoría.
Bajo este nuevo esquema los consejeros adquieren grandes responsabilidades en su
desempeño, toma de decisiones y en la revelación de información.
Por otro lado, el Comité de Auditoría debe cumplir con funciones de vigilante, y tal
como lo estable el artículo 2 de la LMV tiene entre otras las siguientes funciones:
i) investigar posibles incumplimientos de los que tenga conocimiento;
ii) vigilar que el director general dé cumplimiento a los acuerdos de las asambleas y del
consejo de administración;
iii) designar, supervisar, evaluar y remover al auditor externo;
iv) opinar sobre lineamientos de control interno, políticas de operación, control interno y
registro contable, y
v) convocar a asamblea de accionistas.
Finalmente, en relación con el Auditor externo, éste podrá ser convocado en calidad de
invitado, con voz pero sin voto, a las Sesiones del Consejo de Administración, y emitirá
un dictamen sobre los estados financieros de la sociedad, elaborado con base en
normas de auditoría (veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información
financiera).
En virtud de lo anterior, la adopción de las condiciones de vigilancia propias de la
sociedad anónima bursátil, aseguran una administración transparente, fortalecida y
balanceada, proporcionando claridad en estrategia de negocio, políticas contables y
suficiencia de control interno en la Sociedad.
En este sentido, considero que no debemos ver al gobierno corporativo establecido en
la LMV como una serie de cargas adicionales sino debemos verlo como una serie de
decisiones que tomadas hacia el interior de una empresa, permiten generar mayor
valor a la sociedad y a sus accionistas, a través de controles más eficaces mediante los
cuales se asilan conflictos de interés, y se incorporan incentivos adecuados para que la
toma de decisiones siempre sea privilegiando el mayor interés de la empresa y de la
sociedad.

CARACTERÍSTICAS DE LA SAPI

La SAPI tiene las siguientes características bajo la novedosa LMV que la distinguen de
una sociedad anónima regulada bajo la LGSM, a continuación las más relevantes:
• Se permite establecer opciones o modalidades sobre la manera en que pueden ser
emitidas las acciones ya sea con voto o sin voto restringido.
• Se permiten establecer cláusulas especiales de exclusión de socios, o cláusulas para
ejercer derechos de retiro, o bien en su caso para amortizar acciones o restricción en
venta de acciones.
• Se permite la inclusión de nuevos inversionistas, bajo mecanismos que permiten
seguir manteniendo el con- trol de la organización y la toma de decisiones al media- no
y largo plazo.
• Se permiten instrumentar mecanismos diversos para lograr acuerdos entre los
accionistas resolviendo situaciones de conflicto y acciones ante desacuerdos.
• Se permite ampliar, limitar o negar el derecho de suscripción preferente de acciones
en el caso de un aumento de capital.
• Se permite que los accionistas celebren acuerdos para el ejercicio del derecho de
voto en asambleas de accionistas.
• Se permite establecer un límite a la responsabilidad en los daños y perjuicios en que
incurran los consejeros y directivos de la sociedad, en virtud de los actos que lleven a
cabo o las decisiones que adopten.
• Se permite emitir acciones que: limiten o amplíen el re- parto de utilidades u otros
derechos económicos especiales, otorguen derechos sociales no económicos distintos
al derecho de voto, no confieran derecho de voto o en su caso lo restrinjan a
determinados asuntos.

• Se permite el ejercicio de derechos a los accionistas que normalmente la LGSM


otorga a aquellos que tienen 33% reduciéndolo a 10 o 20% dependiendo el caso
(derechos de minoría).
• Sujeto a un proceso previsto en la LMV, se permite que una SAPI adquiera sus
propias acciones.
• Finalmente, se permite la posibilidad de establecer opciones de compra o venta de
acciones representativas del capital social de la sociedad, como son:
a) Que uno o varios accionistas solamente puedan enajenar la totalidad o parte de su
tenencia accionaria, cuando el adquiriente se obligue también a adquirir una proporción
o la totalidad de las acciones de otro u otros accionistas en iguales condiciones (“tag
alone”).
b) Que uno o varios accionistas puedan exigir a otro accionista la enajenación de la
totalidad o parte de su tenencia accionaria, cuando aquéllos acepten una oferta de
adquisición, en iguales condiciones (“drag alone”).
Podemos concluir que estas características brindan un equilibrio sano para el manejo
de la sociedad por parte de los accionistas mayoritarios y suficiente protección a los
accionistas minoritarios.
De conformidad con la LMV los derechos de minoría que los accionistas de una SAPI
tienen son: a) los accionistas que representen 10% con derecho a voto (incluyendo
acciones limitadas y restringidas) podrán designar:
i) un miembro del Consejo de Administración; y en caso de ser aplicable, un
comisario; podrán revocar el nombra- miento de los miembros del consejo que
designaron, sin tener que llevar a cabo una Asamblea General de Accionistas;
b) los accionistas que representen 10% del capital social pagado podrán convocar a
una Asamblea General de Accionistas y en su caso aplazar la votación en las mismas
hasta por 3 días, respecto de cualquier asunto en el cual no se consideren lo
suficientemente informados;
c) los accionistas que representen 15% de las acciones con derecho a voto (incluyendo
acciones limitadas y restringidas) podrán ejercer acción de responsabilidad civil en
contra de los miembros del Consejo de Administración y del Comisario, sin tener que
celebrar previamente una Asamblea General de Accionistas;
d) los accionistas que representen por lo menos 20% de las acciones con derecho de
voto (incluyendo acciones limitadas y restringidas) podrán oponerse judicialmente a las
resoluciones adoptadas en una asamblea General de Acciones en contravención a lo
establecido por los estatutos de la SAPI o de cualquier otra disposición legal.

CONVERSIÓN DE LA SAPI

La importancia de este nuevo modelo corporativo radica en que se tiene la oportunidad


de ir logrando un proceso de transición hacia la también novedosa Sociedad Bursátil
regulada por la LMV. La SAPI se puede convertir gradualmente en una Sociedad
Bursátil, asumiendo en un periodo de transición no mayor de tres años las obligaciones
regulatorias de una entidad cotizada en Bolsa, obteniendo todos los beneficios desde el
inicio del periodo de transición.
En el caso de que se tenga la intención de convertir a la SAPI en pública se deberá
solicitar la inscripción ante la CNBV y proporcionar a los inversionistas un prospecto de
colocación. Asimismo, se deberá solicitar la inscripción de sus acciones o los títulos
que las representen en el RNV, listándolas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), sin
la necesidad de realizar la oferta pública de las mismas.
La LMV establece en su artículo 19 que previo a la inscripción de sus acciones o títulos
que la representan, se deberá celebrar una Asamblea General Extraordinaria de
Accionistas por medio de la cual se apruebe un plan que no podrá exceder de tres años
contados a partir de la inscripción en el RNV, para gradualmente adoptar el régimen
legal aplicable a una sociedad anónima bursátil, modificando sus estatutos sociales
para que su estructura accionaria se adecue al régimen aplicable a sociedades
anónimas bursátiles.
Finalmente, deberá: i) contar al menos dentro del Consejo de Administración con un
consejero independiente que reúna los requisitos establecidos en la LMV; ii) contar con
un comité formado por miembros del Consejo de Administración para auxiliar al
Consejo de Administración al cumplimiento con las prácticas corporativas aplicables a
sociedades anónimas bursátiles, y iii) modificar su denominación social a “sociedad
anónima promotora de inversión bursátil”.
Lo anterior, por un lado, si bien incrementa los requisitos de gobierno corporativo y
sujeta a la sociedad a la supervisión por parte de las autoridades, por otro lado, las
posibilidades de lograr inversiones de terceros se vuelven muy importantes dado que
no sólo se registran los valores con lo que entran de inmediato a las distintas canastas
de fondos de inversionistas, sino que son factibles las múltiples ofertas públicas de
acciones.

CONCLUSION

Pasaron varios años para que las autoridades mexicanas, así como diversos sectores
empresariales y organismos profesionales trabajaran conjuntamente en el desarrollo de
una nueva LMV, y por ende en la creación de nuevos modelos corporativos como la
SAPI, a fin de modificar nuestra obsoleta regulación.
La instrumentación de este tipo de modelos corporativos pone a México en la
vanguardia en cuanto al marco jurídico de su mercado de valores. Sin embargo,
seguimos obligados a continuar evolucionando nuestra regulación, seguir incorporando
modelos jurídicos, seguir aprendiendo de la experiencia y, sobre todo, ir incorporando a
la regulación aplicable la situación y realidad de las empresas mexicanas, ya que,
como bien lo dice el maestro Villoro Toranzo en su interpretación del concepto de
derecho, este es y debe ser un conjunto de normas que proporcionen soluciones justas
a los problemas surgidos de la realidad histórica.
Por todo lo anterior, no me resta más que decir que la SAPI constituye la introducción a
una nueva cultura de la empresa en México, un eslabón valioso para el crecimiento de
la empresa mexicana y su transformación institucional, teniendo dentro de sus objetivos
principales el atraer capitales e inversionistas, generar diferentes oportunidades de
crecimiento del mercado de valores y lograr un proceso de transición hacia la sociedad
anónima bursátil.
La Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) es una figura jurídica en México
diseñada para atraer inversiones y facilitar el crecimiento de empresas. Aquí te
presento los pasos y consideraciones clave para su constitución:
1. Definición y Objeto Social:
 Objeto social: Es crucial definir claramente el objeto social de la SAPI, ya que
esto determinará las actividades que podrá realizar. Si la SAPI tiene como
objetivo convertirse en una sociedad bursátil, esto debe especificarse en el acta
constitutiva.
 Denominación social: Se debe elegir un nombre para la sociedad y verificar su
disponibilidad en la Secretaría de Economía. Es recomendable tener varias
opciones.
2. Accionistas y Capital Social:
 Se requieren al menos dos accionistas para constituir una SAPI.
 Se debe definir el capital social de la empresa y la forma en que se dividirá en
acciones.
3. Acta Constitutiva y Estatutos Sociales:
 El acta constitutiva es el documento legal que establece la creación de la SAPI.
Debe ser elaborada ante un notario o corredor público.
 Los estatutos sociales son las reglas internas que regirán el funcionamiento de
la sociedad.
 En estos documentos es de suma importancia determinar los derechos y
obligaciones de los accionistas, así como los mecanismos de administración y
toma de decisiones.
4. Administración y Vigilancia:
 Se debe definir la forma de administración de la SAPI, que puede ser a través de
un consejo de administración o un administrador único.
 También se puede designar un consejo de vigilancia para supervisar la gestión
de la empresa.
5. Registro y Trámites:
 Una vez elaborada el acta constitutiva, se debe inscribir en el Registro Público
de Comercio.
 Se deben realizar los trámites correspondientes ante el Servicio de
Administración Tributaria (SAT) para obtener el Registro Federal de
Contribuyentes (RFC).

Características y Ventajas de una SAPI:


 Flexibilidad: La SAPI ofrece mayor flexibilidad en comparación con una
sociedad anónima tradicional, lo que permite adaptar la estructura de la empresa
a las necesidades de los inversionistas.
 Atracción de inversión: Facilita la entrada de nuevos inversionistas al permitir
la creación de diferentes series de acciones con derechos y obligaciones
específicos.
 Gobierno corporativo: Permite establecer mecanismos de gobierno corporativo
más sofisticados, lo que genera mayor confianza entre los inversionistas.
 Mayor control: Permite a los accionistas fundadores mantener el control de la
empresa, incluso con la entrada de nuevos inversionistas.
Consideraciones Adicionales:
 Es recomendable contar con asesoría legal y contable especializada para
garantizar el cumplimiento de todos los requisitos legales y fiscales.
 La SAPI es una figura jurídica compleja, por lo que es importante comprender a
fondo sus implicaciones antes de constituirla.

BIBLIOGRAFÍA
Doctrina

 BARRERA GRAF, Jorge, Instituciones de derecho mercantil, Porrúa, México,


2003.
 VILLORO TORANZO, Manuel, Introducción al estudio del derecho, Porrúa,
México, 2000.
Legislación

 Ley del Mercado de Valores.


 Ley General de Sociedades Mercantiles.
Fuentes electrónicas
 Comisión Nacional Bancaria y de Valores, [Link]. Bolsa Mexicana
de Valores, [Link].
 Comisión Federal de Mejora Regulatoria, [Link].

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