“Los fósiles, el camino de la evolución”
INTRODUCCIÓN:
Que son los fósiles y como se forman según los diferentes tipos de fosilización?, Cómo era
la etapa patagónica y Buenos Aires hace millones de años?, Que es un yacimiento
paleontológico?, estas son algunas de las preguntas que van a ser respondidas
brevemente en este trabajo, y algunas que otras cosas más.
Los fosiles en la argentina
Los fósiles son restos de organismos o de su actividad biológica que han quedado
preservados en las rocas, generalmente en rocas sedimentarias. El proceso que da lugar a
la producción de un fósil se denomina fosilización. La fosilización es un proceso que logra
resguardar la evidencia de la existencia, comúnmente este registro se plasma en rocas de
la tierra.
Algunos de los fosiles que se lograron encontrar en Argentina fueron: El pterodaustro
giñazu, bonitasaura, gliptodontes, mastodontes, los tigres dientes de sable, las
macrauchenias, el megaterio, Stegomastodon, Equus Neogeus, el toxodon, metapodio,
etc.
En la Argentina se encuentran fosiles en lo que se llama “la diagonal arida”, que es toda la
patagonia y depues que es la zona de las provincias de San Luis, San Juan, La Rioja, Salta,
porque al no haber vegetación cubriendo las rocas, se ven directamente y eso permite
visualizar mejor los fósiles.
Buenos Aires estubo alguna ves cubierta por el mar. Ese pulso de las aguas obligo a los
animales y plantas a replegarse hacia el interior del continenete, pero apenas el mar
disminuyó su nivel y las aguas se retiraron poco a poco de Buenos Aires, las bestias que
antes se vieron forsadas a retirarse volvieron a repoblar sus antiguos territorios.
Testimonios de ste ultimo acontesimiento fueron documentados por Rusconi en
excabaciones que se estaban realizando en las inmediaciones del comega, detectando que
por encima de la capa de origen marino existian restos de varios cuadrupedos terrestres.
La Argentina fue el primer país de América latina que tuvo un sistema de transporte
subterráneo de pasajeros. En 1929 avanzaban las excavaciones del túnel por debajo de la
avenida Corrientes y, al llegar a la altura de la avenida Callao, los obreros se toparon con
trozos de corazas de enormes gliptodontes. El túnel crecía día a día y a la altura de
avenida Madero (en el Luna Park) se encontraron huesos de mastodonte, el cráneo de
Scelidotherium (un perezoso terrestre) y la mandíbula de un oso de las pampas.
Las placas tectonicas
Estos cambios en nuestro continente como la
irrupción de la cordillera de los Andes, se devieron
al movimiento de las placas tectonicas, que cuando
esas placas se chocan o rozan modifican la
superfisie del planeta con plegamientos o
elevaciones que forman las cadenas montañosas, y a
veces dejan al descubierto grandes cantidades de
fosiles que estubieron ocultos en las rocas por
millones de años.
Buenos Aires y la patagonia
Hace más de 49 millones de años, la Patagonia gozaba de un clima mucho más cálido y
húmedo y estaba cubierta por bosques densos. Siguió teniendo fluctuaciones entre bosque
abierto y monte, hasta que hace 13,5 millones de años la vegetación volvió a abrirse otra
vez. Ese territorio era habitado por grandes animales como el milodón, la macrauchenia y
el mastodonte. Compartían el espacio con depredadores como la pantera patagónica, un
antecesor del actual puma y al menos dos especies de cánidos.
Sin colectivos ni rascacielos que acapararan la mirada, los sucesivos paisajes de la Buenos
Aires prehistórica fueron recorridos por animales hoy impensables, como los primitivos
elefantes –llamados mastodontes–, que vivían en manadas, o por mulitas tamaño extra
large, que deambulaban entre una vegetación similar a la que domina hoy la provincia del
Chaco.
Son testigos de su paso por estas tierras sus restos fósiles, desenterrados debajo de sitios
emblemáticos de la ciudad, como el Obelisco, Plaza Italia y Puerto Madero. Florentino Ame-
ghino, pionero de la paleontología argentina, apodó Mastodon maderianus a un
mastodonte cuya osamenta vio la luz en 1889, en el último barrio porteño, hoy poblado de
torres y restaurantes frente al río, cerca del centro.
En otras épocas, el paisaje porteño estuvo dominado por el agua, mucha agua: un mar
que inundó estas tierras cuando las altas temperaturas de los períodos interglaciares
derritieron los casquetes polares y elevaron el nivel de los océanos.
Buenos Aires en ese tiempo tenía mucho de la Patagonia, grandes extensiones barridas
por el viento frío, con algunas zonas de pastizales pero también parches de suelo a la
vista, matorrales aislados, ningún árbol, y el territorio mucho más vasto: continuaba unos
300 kilómetros mar adentro.
No por las plantas, pero sí por los animales, tendría mucha semejanza con la sabana
africana, ya que había manadas de animales pastadores livianos, como los hippidiones
(caballos primitivos), y también pastadores pesados, como las macrauquenias –que son
más pesadas de lo que se dice por ahí– y los infaltables gliptodontes y perezosos gigantes.
Algunas especies de alzada más baja, como los neosclerocaliptos y los scelidoterios,
hacían grandes cuevas que excavaban en el suelo y donde se refugiaban.
Yacimiento paleontológico
Un yasimiento paleontologico es la acumulación natural de un deposito sedimentario de
seres vivos del pasado. Una primera imagen que nos hacemos de un yacimiento
paleontológico es la de una gran cantidad de huesos
fosilisado de uno o mas animales ya desaparecidos.
Sin embargo, tambien puede considerarse como un
yacimiento las huellas de pisadas de especies
extintas, una mina de ambar que preserba animales
practicamente completos, o cuevas que son
exelentes reservorios fosiles, entre otras variedades
de casos documentados.
El trabajo de los paleontólogos
Por lo general cuando pensamos en paleontólogos nos imaginamos algo así como un
Indiana Jones que va recorriendo el mundo en búsqueda de nuevas y apasionantes
aventuras. Pero, aunque seguro pasaran por algunas situaciones límites, no todo es buscar
huesos en el campo. Los paleontólogos deben seguir un largo camino hasta poder
contarnos como era una especie de dinosaurio.
Por supuesto que para poder realizar cualquier trabajo de campo o campaña se debe
conseguir el dinero necesario tanto para herramientas y equipo como para el personal y la
logística. Una vez en el terreno elegido y estudiado, hay una parte que queda librada a la
suerte, ya que la búsqueda de fósiles se realiza caminando a lo largo y a lo ancho de las
rocas sedimentarias previamente seleccionadas.
¿Qué hacen los paleontólogos cuando encuentran los fosiles?
Todo depende del estado de preservación en que se encuentren los fósiles (si están
articulados o sea juntos, o si son piezas sueltas). Generalmente, se realiza una limpieza
alrededor de las piezas y se usan distintas herramientas para separarlas de las rocas en
las que están incrustadas.
Antes de lavar cualquier resto se hace una cuadricula en el lugar: se divide todo el terreno
donde hay fósiles en cuadrados iguales y se hace un dibujo de lo que hay allí. También se
toman fotografías del sitio, para saber la posición de los huesos.
¿Cómo sigue la investigación?
El paleontólogo estudia los huesos de uno en uno, para establecer su estructura exacta y
su relación con los demás. Si parece que el esqueleto
pertenece a una especie de dinosaurio completamente
desconocida, o si contiene partes de un esqueleto de un
dinosaurio conocido pero que no se había visto antes,
resulta importante transmitir la información a otros
científicos. Para ello se elabora una descripción, un
informe y un análisis que será evaluado por el comité
científico de una publicación reconocida en tema. Es
posible que un esqueleto nuevo de dinosaurio sea
estudiado y al mismo tiempo se lo prepare para ser
exhibido.
Pterodaustro guiñazú
Pterodaustro (del griego, "ala del sur") es un género de pterosaurios pterodactiloideos del
Cretácico Inferior que vivió hace 105 millones de años en el Albiense, en lo que hoy es
Sudamérica. Para aprovechar las grandes cantidades de crustáceos y otras pequeñas
criaturas que viven suspendidas en el agua. El Pterodaustro adaptó su pico para filtrar su
alimento con más de 500 largos y angostos dientes.
Fue descubierto en 1970 por los paleontólogos José Bonaparte y José Román Guiñazú en
un paraje perteneciente a la Formación Lagarcito, situada en la provincia de San Luis, en el
centro de Argentina. Kevin Padian, paleontólogo de la Universidad de California, junto a
Michael Bell, hallaron un yacimiento con un gran número de fósiles de este reptil volador
en el norte de Chile. Se sugiere que esta formación se originó cuando sucesivas y
repentinas inundaciones arrasaron con nidales de este reptil. Fue el primer pterosaurio
hallado en el hemisferio sur.
Características:
*Envergadura de 132 cm
*Su cabeza media 23 cm de longitud muy
estrecha
*Pico curvado en el extremo
*Boca, más de 500 largos y angostos
dientes
*tenia infinidad de diminutos rizos en las
mandibulas
*Dieta, crustáceos
*Tiene alas.
cientificos realizan inferencias
Los científicos infieren como era la alimentación de los fósiles mediante el análisis y
estudio de la forma y cantidad de dientes que tenia dicha especie, se podia notar si la
especie era carnivora o herbivora. Tambien podian darse cuenta del lugar y en las
condiciones ambientales en,las que vivian por medio del estudio del cuerpo, el pelaje y sus
patas. Otra cosa de la que podian darse cuenta es si tenian comportamiento carroñero,
tambien por la forma de sus dientes y las garras.
Fósiles, la prueba de la evolución
Los fósiles y la evolución estan directamente relacionados porque gracias a los fósiles y a
su estudio podemos darnos cuenta de los cambios que sufrieron las especies al
transformarse unas en otras; existen muchas series de fósiles de plantas y animales que
nos permiten reconstruir cómo se fueron adaptando a las cambiantes condiciones del
medio, como las series de erizos de los acantilados ingleses, el paso de reptiles a aves a
través del Archaeopterix, o la evolución de los caballos para adaptarse a las grandes
praderas abiertas por las que corrían.
La evolución biológica es, posiblemente, el proceso más importante que afecta al conjunto
de seres vivos que habitan en la Tierra, aunque este proceso no se de directamente sobre
seres vivos determinados.