Problemas de aprendizaje
Un problema es una dificultad o un obstáculo que complica el cumplimiento de un
objetivo. Aprendizaje, en tanto, es el proceso que se lleva a cabo para adquirir
conocimientos o desarrollar habilidades.
Estrategias de discapacidad motriz
• Dale el tiempo que requiera, sin presiones.
• Divide la actividad y las indicaciones en pasos muy pequeños, y aumenta
poco a poco la dificultad.
• Ofrécele apoyos motrices (por ejemplo, andaderas, bastones, barras en la
pared o lo que se te ocurra), para que pueda sostenerse.
• Utiliza el medio de comunicación que se adapte al alumno, y dale la palabra
para que relacione palabras con objetos.
• En algunos casos, plantéale preguntas cerradas que requieran un movimiento
de cabeza. Es importante establecer desde muy temprana edad una
respuesta clara y específica para el “sí” y otra para el “no” (por ejemplo, un
sonido, un gesto, un parpadeo, un movimiento de la boca, etcétera); depende
del movimiento voluntario del niño.
• Presenta la tarea en el plano vertical, en particular a los alumnos con escaso
control de cabeza. Por ejemplo, si les cuesta trabajo mover la cabeza para ver
el pizarrón y luego su mesa, muestrales el material de forma vertical para que
no pierda el control de su cabeza por tener que agacharse.
• Coloca los objetos dentro del espacio motriz del niño, es decir, en el espacio
donde pueda agarrarlos.
• Exponles el material del tamaño adecuado a las características de la visión del
alumno.
• Observa expresiones habladas o gestuales que indiquen el estado emocional
del alumno. De preferencia, dale nombre a la emoción preguntándole, por
ejemplo, “¿estás enojado?”, “¿te gusta?”, o “¿te duele?”, para que el niño
identifique y nombre sentimientos y sensaciones.
El desarrollo de la comunicación y la interacción con otras personas, sobre
todo si no hay lenguaje oral, ya sea a través de formas de comunicación
alternativa o aumentativa como podrían ser los tableros, o bien, con formas
más sencillas como podrían ser: definir junto con ellos movimientos
corporales específicos, posturas, gestos o expresiones faciales que harán
referencia a una idea o necesidad concreta. En la mayoría de los casos, los
alumnos consolidarán la comunicación escrita con los apoyos pertinentes.
La identificación del esquema corporal, la orientación espacial y la relación
de su cuerpo con el mundo.
La estimulación de destrezas motrices de acuerdo con las posibilidades del
alumno, a través de actividades lúdicas y pedagógicas, las cuales pueden ir
desde caminar, correr, saltar o bien, actividades más mesuradas como
gatear, rodar, o bien, mover alguna parte del cuerpo. De ser posible,
involucrar a sus compañeros en estas actividades de manera que puedan
fungir como apoyos para el alumno con discapacidad motriz. Igualmente
considerar actividades de psicomotricidad fina acordes a las características
del alumno.
El desarrollo de habilidades de autonomía y cuidado personal, iniciando con
la exploración del entorno inmediato.
El desarrollo de habilidades sociales y emocionales, que van desde el
autoconocimiento, hasta las relaciones de amistad, de pareja, entre otros.
La ejercitación de los dispositivos básicos de aprendizaje, como la atención,
la percepción, la memoria.
El desarrollo de la integración sensorial, a partir de la identificación de
factores que hipo hiper estimulen al alumno y coadyuven en su aprendizaje
y socialización.
Electroterapia: consiste en la aplicación de estímulos físicos generados por
una corriente eléctrica para recuperar la capacidad contráctil de los
músculos, afectados por el dolor nervioso, inflamaciones, músculos
atrofiados y lesiones osteomusculares.
Termoterapia: consiste en el tratamiento de una lesión mediante el uso de
calor en diferentes grados produciendo un calentamiento intenso de los
tejidos superficiales y un calentamiento leve o moderado de los tejidos
situados a mayor profundidad.
Crioterapia: consiste en aplicar frío a la zona afectada; entre las
modalidades más usadas se encuentran la aplicación de hielo directo, agua
fría o crio gel (cold-pack). Se recomienda aplicaciones locales de más de
15 minutos junto con el estiramiento o alguna técnica de neuro facilitación,
para aumentar su eficacia en el manejo de la espasticidad, lo cual permitirá
un movimiento funcional.
Masaje: En el caso de alumnos con discapacidad motriz que presentan
espasticidad, el masaje considerado eficaz por muchos autores es el
masaje rítmico, profundo y suave, aunque su eficacia es momentánea y
dura solo en el momento de su aplicación.
Estrategias trastornos de lenguaje
Hablarle despacio, manteniendo la mirada.
Usar gestos para facilitar la comprensión.
Modelar el lenguaje, dar modelos lingüísticos correctos.
Utilizar un vocabulario sencillo.
Utilizar frases simples, cortas y adecuadas a su nivel.
No responder por el niño/a.
Dejarle tiempo para que pueda responder.
Crear situaciones de atención conjunta.
Utilizar sistemas aumentativos de comunicación.
Utilizar apoyos visuales para que les ayuden a comprender.
Evitar conductas de sobreprotección.
Reforzar sus logros.
Evitar la corrección directa: “así no se dice”, “dilo como tú sabes”.
Utilizar la técnica de expansión: devolver el enunciado de nuestro hijo/a
mejorando y ampliando la estructura.
Utilizar preguntas de alternativa forzada: preguntas que ofrecen dos
posibilidades de contestación, una de las cuales es la correcta.
Aprovechar las rutinas diarias para estimular el lenguaje.
Colaborar y coordinarse con los profesionales que intervienen con el niño/a
en todos los contextos.
Dientes ocultos (Apretar los labios para que no se vean los
dientes).
Tocar los labios con la lengua mediante movimientos verticales.
Bigote con lápiz (colocar un lápiz ente la nariz y el labio superior
e intentar que no se caiga).