UNIDAD 1. Seremos Nutricionistas … ¿y educadores también?
CAPÍTULO IV.
Respeto a los saberes populares.
En línea con el apartado anterior, la construcción de las propuestas
educativas debería surgir del entrelazado de los saberes más intuitivos con los
conocimientos científicos con los que contamos. El recupero de saberes es
indispensable, si lo que intentamos es elaborar proyectos potentes que tengan como
ejes centrales la participación y el respeto por lo que los demás conocen.
El respeto por los saberes al pensar propuestas educativas, más allá de ser
cuestionador de la educación y comunicación tradicional, propone perspectivas de
acción interesantes para sostener procesos democráticos y horizontales entre las
personas y comunidades.
Uno de los textos que recuperamos para trabajar los SABERES, es un material
que compila diferentes trabajos realizados en México que articula experiencias
alrededor de tres ejes temáticos organizadores: ambiental, salud y medicina y
agricultura y alimentación. Las experiencias que se relatan han sido trabajadas con
colectividades de pueblos originarios y de campesinos.
Este tipo de proposiciones dialógicas surgen como manera de contrarrestar
las asimetrías existentes en las relaciones educativas. De alguna manera se expresan
como una fuerte demanda de estas agrupaciones para que sean considerados sus
saberes, su idioma, sus particularidades culturales.
Frente al monólogo del saber, del saber científico situado en una relación
jerárquica que pone de manifiesto las asimetrías, se presenta esta metodología de
diálogo de saberes: entrelazando saberes ancestrales más intuitivos con
conocimientos científicos más racionales para dar origen a la creación de nuevos
saberes.
En el texto “Saberes colectivos y diálogo de saberes en México” (Villamar
Argueta, Corona, Hersh: 2011) se categorizan cinco núcleos constitutivos que
organizan el análisis de los trabajos compilados. Estos son:
FRANCO, ML - SALOMONE, A pág. 23