UNIDAD 1. Seremos Nutricionistas … ¿y educadores también?
alimentación saludable y sostenible que respeta la cultura y las posibilidades que las
sociedades presentan, entonces debemos tenerlos en cuenta en nuestro accionar
profesional.
Zafra Aparici (2017) dice …” el aprendizaje alimentario no es un proceso que
conste ni dependa únicamente de la información nutricional que se es capaz de
adquirir, sino que está enmarcado dentro del proceso de educación y socialización
infantil en su sentido más amplio. Educar es más que informar o instruir, se trata de
formar, de desarrollar las facultades de las personas de acuerdo a la cultura y sociedad
para que las personas sean capaces de convivir de la manera más autónoma y
responsable posible” ...
De igual forma, y en absoluta concordancia con lo que esta cátedra entiende,
refuerza el criterio con el que considera necesario trabajar las propuestas de EAN al
mencionar que debemos apostar por …”una educación alimentaria en la que la
alimentación sea la finalidad (educar para aprender a comer), pero también un
vehículo para educar en el sentido de ayudar a formar a personas capaces de resolver
conflictos (personales y/o colectivos) e integrarse a su contexto social y alimentario de
la manera más autónoma, crítica y responsable posible … [ ]...fomentamos sociedades
más saludables en términos globales, es decir, no solamente desde lo nutricional sino
también desde lo social: desde el diálogo, el respeto, la igualdad y la cohesión social”...
(Zafra Aparici, 2017).
Como invitación a la lectura del cierre de su artículo, Zafra Aparici (2017) nos
propone el subtítulo “Educar la alimentación o la alimentación como forma de
aprendizaje: propuestas para una educación alimentaria inclusiva”, y allí nos explica
que reconociendo a la comunicación y el diálogo como herramientas claves para la
resolución de conflictos sociales (y por ende alimentarios) y a la alimentación como
un potente sistema de comunicación, propone un nuevo enfoque sobre la educación
alimentaria en el que el potencial dialógico y socioeducativo de la alimentación sea
aprovechado tanto para la resolución de problemáticas, como para la
transformación social.
FRANCO, ML - SALOMONE, A pág. 19
UNIDAD 1. Seremos Nutricionistas … ¿y educadores también?
En pos de cumplir con tal enfoque, propone cambiar la metodología
diagnóstica de las investigaciones que, luego, devendrán en propuestas de EAN al
considerar…”modelos de diagnósticos socio alimentarios más inclusivos que vayan
más allá del estudio de lo nutricional como único desencadenante de salud, ya que la
alimentación es más que nutrición y la salud tiene que ver con el bienestar físico, pero
también psicosocial”... Específicamente, procurar indagar sobre qué comen las
personas, pero también dónde, cuándo, cómo, con quién y por qué lo comen. …” Se
trata, por lo tanto, de profundizar en la diversidad y complejidad de las prácticas y
actitudes alimentarias para cada persona, grupo o comunidad y en las diferentes
situaciones, circunstancias y contextos socioeducativos en los que se enmarcan” ...
En el marco del mismo enfoque novedoso, nos motiva a enseñar a alimentar,
pero también, a utilizar la alimentación como vehículo socioeducativo. …” Dado el
potencial dialógico de la alimentación, pensamos en las posibilidades que puede
ofrecer una educación alimentaria generadora de espacios de diálogo en los que las
personas puedan intercambiar sus experiencias alimentarias vinculadas a las
situaciones personales y colectivas concretas que las explican: situaciones económicas,
históricas, políticas, ideológicas, etc.” ...
Retomando el porqué de lo expuesto hasta acá, repitamos cuál es la pregunta
que estamos tratando de responder en este apartado:
La EAN, ¿puede ser considerada como un factor de cambio social?
¿Qué opinan? ¿Vamos llegando a alguna conclusión con lo compartido hasta ahora?
¿Pueden arriesgar una posible respuesta a dicho interrogante? ¿Nos inclinamos por
una postura para contestarlo?
Volviendo al libro Hacia una didáctica de la Nutrición, y haciendo caso a
páginas leídas en encuentros anteriores, las autoras ya nos dieron algunos indicios
útiles para afirmar (o denegar) a la EAN como factor de cambio social.
En el Capítulo 1, “Fundamentos del quehacer educativo de los profesionales
de la Nutrición y la Salud”, Navarro y Del Campo dejan en claro que desde su
concepción proponen seguir los lineamientos de una Educación Alimentaria
Nutricional que:
FRANCO, ML - SALOMONE, A pág. 20