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Ruptura Diplomática Argentina-Uruguay 1932

El documento aborda la relación histórica entre Argentina y Gran Bretaña desde la independencia hasta la década de 1930, destacando la influencia británica en la economía argentina a través de inversiones y comercio. Se menciona cómo la Primera Guerra Mundial marcó un cambio en esta relación, llevando a un contexto más conflictivo y proteccionista. Además, se discuten las tensiones en el sector frigorífico argentino y su impacto en las relaciones bilaterales.

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Ruptura Diplomática Argentina-Uruguay 1932

El documento aborda la relación histórica entre Argentina y Gran Bretaña desde la independencia hasta la década de 1930, destacando la influencia británica en la economía argentina a través de inversiones y comercio. Se menciona cómo la Primera Guerra Mundial marcó un cambio en esta relación, llevando a un contexto más conflictivo y proteccionista. Además, se discuten las tensiones en el sector frigorífico argentino y su impacto en las relaciones bilaterales.

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4.7.

230
LANÚS,
MinisterioJuan Archibaldo,
de Relaciones “Ely socio
Exteriores inglés”, ,titulada
Culto. Publicación “Aquel Apogeo. Política
"Ruptu-
ra de Relaciones Diplomáticas
Internacional Argentina entre
1910- la República
1939”, Argentina
Emecé yEd.,
la República
Bs. Orien-2001, Cap. V,
Aires,
tal del Uruguay". Buenos Aires, 1932.
págs. 231 292
Notasadel400.
embajador J. M. Cantilo al canciller del Uruguay, Juan Carlos
Blanco, del 5, 8 y 12 de julio de 1932. Nota del canciller Carlos Saavedra Lamas
al embajador J. M. Cantilo del 11 de julio de 1932. Fuente: publicación citada en CAPÍTULO V
nota precedente.
232 Carta del canciller Juan Carlos Blanco al embajador argentino José M.
Cantilo, del 13 de julio de 1932. Fuente: ídem nota precedente.
233 Comunicado de prensa de la Cancillería del 14 de julio de 1932 y Circular
Telegráfica N° 12 de la misma fecha. Fuente: ídem nota precedente. El socio inglés
234 Telegrama del embajador Robert W. Bliss al secretario de Estado del 13
de julio de 1932. Fuente: F.R.U.S., 1932.
235 Telegrama de Bliss al secretario de Estado del 14 de julio de 1932.
Telegrama del secretario de Estado al ministro Wright, en Uruguay, del 15
de julio de 1932.
Telegrama del ministro Wright en Uruguay al secretario de Estado del 16 de
julio de 1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. Desde el comienzo del proceso de emancipación política y de las
236 Telegramas del ministro Wright al secretario de Estado del 16 de julio de guerras de Independencia, Inglaterra estuvo presente en el Eío de
1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. la Plata. A través de sus representantes diplomáticos, por su co-
237 Telegramas del embajador Bliss al secretario de Estado del 17 y 18 de
julio de 1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. mercio y la creciente presencia de sus inversiones, por sus vínculos
238 Telegrama del embajador Bliss al secretario de Estado del 19 de julio de sociales, por sus intentos de conquista, por la intervención de su
1932. flota en los ríos, por la violenta usurpación de las Malvinas, por su
Telegrama del ministro Wright al secretario de Estado del 12 de julio de influencia cultural en los hábitos de la sociedad, por la presencia
1932. de sus viajeros y la influencia de la prestigiosa colonia de ingleses
239 Memorándum del secretario de Estado adjunto, Francis White, del 27 de
julio de 1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. que se radicó en el territorio argentino, en fin por el hecho de ser la
240 Telegrama del secretario de Estado Stimson al embajador Bliss, del 22 de principal potencia del mundo hasta la Primera Guerra Mundial,
julio de 1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. todo ello motivó que la evolución del país haya estado íntimamen-
241 Telegrama de Bliss al secretario de Estado del 28 de julio de 1932. Fuente: te vinculado con "lo inglés".
F.R.U.S. 1932. En el Centenario de la Eevolución de Mayo la Eepública Ar-
242 Carta del embajador Bliss al canciller Saavedra Lamas del 25 de julio de
1932. Fuente: F.R.U.S. 1932. gentina había logrado una posición relevante en la comunidad
243 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 571. internacional donde pocos Estados podían considerarse sobera-
244 ídem nota anterior. nos. El mundo se dividía entre fuertes y débiles. Estábamos en el
245 Discurso del presidente de la Nación, Agustín P. Justo, en honor del pre- pequeño grupo de los fuertes y ninguna potencia imaginaba si-
sidente del Brasil, Getulio Vargas, del 22 de mayo de 1935. Fuente: Memoria del
M.R.E. y C., 1935-1936.
quiera que nuestros gobiernos no trataran a las grandes poten-
246 Fuente: ídem nota anterior.
cias sino de igual a igual. Éramos independientes como pocos
Estados lo podían ser y los gobiernos habían ya demostrado su
vocación soberana en un mundo donde un cuarto de la tierra del
planeta, entre 1876 y 1915, había sido sometido y redistribuido
entre una media docena de Estados con vocación imperial.
Hacia comienzos del siglo xx dos factores habían fortalecido
aún más la relación de la Argentina con Gran Bretaña. En primer
lugar la circunstancia de que fuese ese país el que practicara el
comercio más libre si se lo compara con los demás países indus-
triales1. El segundo hecho radicaba en que Gran Bretaña desde el
año 1900 invertía en el exterior la mitad de su ahorro nacional
disponible. Si bien la mayor parte de sus inversiones en el exterior
se dirigía a las colonias en rápido desarrollo como Canadá, Austra-
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lia, Nueva Zelanda y África del Sur, la Argentina era luego de és- prosperidad en los años veinte, Francia e Italia inician una polí-
tas el destino preferido de esos capitales. La razón de esa fuerte tica de expansión inflacionaria, Alemania está agobiada con las
expansión de las inversiones en el exterior era el mayor rendimiento indemnizaciones de guerra y en Eusia ocurre en 1917 el primer
que tenían respecto a la deuda pública británica que sólo retribuía ensayo socialista que suprime la propiedad privada de los medios
un tres por ciento en promedio2. Nos referiremos más adelante a la de producción. La realidad internacional es la de un mundo frag-
participación de estas inversiones en la economía argentina. mentado. Veremos más adelante cómo esta tendencia se acentúa
La Primera Guerra Mundial marcará el fin de una época. Para en las décadas que siguieron a la crisis de octubre de 1929.
la Argentina será el comienzo de una nueva relación política más Para la Argentina el mundo había dejado de ser benévolo. El
densa y sin duda más conflictiva exigiendo de los sucesivos go- proteccionismo que se expande con la autoridad de una doctrina,
biernos asumir la responsabilidad de negociaciones difíciles, a la novedad del bilateralismo que se practica a pesar de los es-
veces tensas, obligadas por un contexto internacional que a par- fuerzos de quienes abogan por el mantenimiento de los princi-
tir del comienzo de la década de los años treinta, fue aún más pios multilaterales, la incertidumbre que pesa sobre las corrien-
desfavorable para los intereses de la Nación. tes de capital y sobre todo la posición debilitada de nuestro prin-
La Gran Guerra había dislocado la economía mundial abierta y cipal cliente, Gran Bretaña, constituyen un nuevo desafío para
liberal que durante más de medio siglo funcionó bajo la influencia las relaciones políticas y económicas de la Argentina con el mun-
hegemónica de Gran Bretaña. El orden global que prevaleció hasta do exterior. Surge en el seno de la sociedad y de sus grupos diri-
1914 había brindado excepcionales beneficios a la Argentina por la gentes una nueva conciencia que inspirará enfoques diferentes
significativa afluencia de inversiones extranjeras, por la demanda sobre la forma de defender nuestros intereses nacionales en un
creciente de sus productos, satisfecha por el sector agropecuario y mundo donde la competición económica tuvo menos escrúpulos
por la decisiva influencia del aporte de inmigrantes que vinieron que las ambiciones de poder. Las décadas de los años veinte y
atraídos por un país que suscitaba admiración por sus logros. treinta ofrecen ejemplos paradigmáticos de políticas y negocia-
La globalización de la belle époque había sido interrumpida y ciones internacionales para responder a desafíos externos de cre-
a pesar de los esfuerzos por reconstruir aquel orden pretérito, las ciente complejidad. En este y posteriores capítulos de esta obra
mayores potencias económicas no logran rehabilitar su confian- no intentamos juzgar la legitimidad política o social que tuvieron
za en los principios que habían permitido el gran auge de las los gobiernos de Yrigoyen y Alvear respecto a los de Uriburu, Justo
políticas liberales. Los principales países abandonaron el patrón y Ortiz —unos surgen del voto popular, otros del fraude instalado
oro entre 1914 y 1917 y cuando por corto tiempo algunos Estados a partir del golpe de Estado de septiembre de 1930—, sino que nos
pudieron restablecerlo a fines de la década de los años veinte, la abocaremos a analizar los hechos e ideas que forman la historia de
crisis de 1929 echó por tierra los últimos vestigios de la "econo- las principales negociaciones diplomáticas de esos períodos.
mía - mundo" para inaugurar la nueva era del proteccionismo y La problemática central de las tensiones y consecuentes nego-
del intervencionismo creciente del Estado3. ciaciones entre la Argentina y Gran Bretaña a partir de la finaliza-
Gran Bretaña había dejado de ser el gran banquero del siste- ción de la Primera Guerra Mundial serán el comercio y las inver-
ma, su capacidad de prestar disminuyó y junto con Estados Uni- siones. La cuestión, de permanente vigencia, referida al reclamo
dos y Francia formaron un nuevo núcleo, con la diferencia res- por la usurpación de las islas Malvinas y territorios adyacentes,
pecto a lo que sucedió antes de la Primera Guerra Mundial, que será un conflicto de baja intensidad que no modifica, como lo vere-
sus políticas estaban en recíproca desarmonía porque las reglas mos en el capítulo respectivo, el contexto de la relación bilateral.
de juego no eran las mismas y los intereses internos de inclina- El vínculo de la Argentina con el Reino Unido presenta una
ción "mercantilista" prevalecieron por sobre el interés global del característica que no se da con ningún otro país. Todo lo que con-
sistema económico. Mientras Gran Bretaña continúa hasta la cierne a las relaciones bilaterales o a las negociaciones diplomá-
Conferencia Imperial de Ottawa en 1933 siendo una economía ticas que se llevan a cabo moviliza la opinión pública, influye en
básicamente muy abierta, Estados Unidos y Francia acentúan el intereses que tocan a vastos sectores del quehacer nacional y des-
proteccionismo para hacer frente a la volatilidad de los cambios y atan pasiones políticas y sociales de gran intensidad, sean favo-
las expectativas sociales domésticas que favorecían la protección rables o adversas. Nada de lo que concierne a Inglaterra dejará
contra la competencia extranjera. Las experiencias nacionales indiferente a los argentinos.
son muy diferentes entre sí: Estados Unidos experimenta gran Otro fenómeno singular es la realidad incontestable en la épo-
300 301
ca que consideramos del enorme caudal de afecto y atracción que productos cárnicos —se había paralizado entre 1914 y 1918—, sien-
ambas sociedades nacionales sienten recíprocamente. La historia do, como ya lo señalamos, Gran Bretaña el principal cliente.
política y las tradiciones sociales otorgan solidez a este vínculo. En El transporte era el tercer factor de negocios de exportación,
un caso se hablará del otro como del "sexto dominio" o dominio sin duda el más azaroso por la escasez de bodegas y por exigir una
"honorario", aquí podría ensayarse el apelativo de "socio inglés". necesaria coordinación dado el corto tiempo disponible para que
los productos llegaran a su destino en condiciones comestibles.
Hasta la Primera Guerra Mundial no hubo conflicto de inte-
El fin de la inocencia reses entre los criadores (ubicados principalmente en Córdoba,
Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Santa Fe), cuyo
El espacio y la libertad fueron los mitos fundadores de la Ar- ganado era apto para los productos congelados y enlatados y los
gentina. Fxiimos tierra de promisión porque poseíamos en dema- hacendados invernadores, principalmente de la provincia de Bue-
sía. "Los ganados y las mieses" ofrecían ese futuro sustentable de nos Aires que ofertaban a los frigoríficos carne apta para ser en-
bonanza que Leopoldo Lugones había exaltado con lirismo. Éra- friada (en inglés freezers y chillers). La repentina disminución
mos una frontera en expansión. de los embarques congelados o envasados provoca una divergen-
"Cultivar la tierra es servir a la patria", y la pampa era el cia de intereses entre los ganaderos que producen para vino y
granero del mundo. Pero fue este mundo exterior el que a partir otro tipo de carne de exportación. En 1920 la carne enfriada sólo
de principios de la década del veinte empieza a demoler nuestra representaba el 11,8 por ciento del total de las exportaciones de
seguridad. ¡Era el fin de una quimera! carne y en 1930 acaparaba el 68,2 por ciento de los embarques.
La tierra había sido nuestra primera riqueza, pero a diferen- No cabe duda que la industria frigorífica había sido desde sus
cia de lo ocurrido en la historia de otras naciones donde tuvo la comienzos la gran impulsora —con sus contratos en el exterior—
tradición de una pertenencia secular, en su mayor extensión la del despegue ganadero argentino, país que poseía junto con Cana-
posesión de la tierra en la Argentina fue el fruto de una reparti- dá y Estados Unidos la mayor planicie húmeda y fértil del mundo.
ción administrativa o de una conquista. Consecuencia de un re- Sin embargo, los conflictos de la industria frigorífica aparecen en
parto —olvidado en dos generaciones— su explotación a partir la sociedad argentina mucho antes de la Conferencia Imperial de
de fines del siglo XK, tuvo una vocación mercantil ligada al mer- Ottawa que en 1932 amenazara con dislocar nuestro comercio ex-
cado y a las ciudades. Repartir tierras, fue una forma de inventar terior. Si bien fue recién en 1933, con el Tratado Roea-Runeirnan,
propietarios, de "civilizar"4. Pero la civilización eran barcos, cuando ambos gobiernos, el argentino y el británico, acuerdan crear
frigoríficos, clientes, mercados y también los conflictos de intere- un comité especial para analizar la actviación de los frigoríficos y
ses que llegaron con ellos, imperceptiblemente. la situación del comercio de carnes, esta cuestión ya había sido
Los barcos a vapor y las usinas refrigeradoras fueron inventos planteada en el ámbito político interno con anterioridad.
providenciales que abrieron la economía argentina hacia el mundo Los frigoríficos se constituirían en el vértice de un diferendo que
en momentos en que se llevaba a cabo la extraordinaria expansión involucra a las relaciones —por momentos tensas— entre Gran Bre-
de nuestra frontera agropecuaria interior6. El primer frigorífico en taña y la Argentina, pero forma parte de un conflicto mucho más
la Argentina que inició sus actividades bajo el nombre de River Píate amplio de carácter doméstico. Los principales actores del debate son
Fresh Meat Company fue instalado por George W. Drabble en 1883. los ganaderos divididos en dos frentes (invernadores y criadores),
Luego siguieron muchos otros de capital británico. Fue en 1907 cuan- los consumidores, el Estado, las asociaciones profesionales y los par-
do por primera vez ingresaron los capitales norteamericanos en el lamentarios, cuya representación refleja los distintos intereses, vi-
negocio frigorífico de la Argentina, con la compra de la enorme usina sión o ideología a las que apelan para defender sus contradictorios
La Plata Cold Storage por parte de Swift and Company.6 puntos de vista. Los frigoríficos fueron el epicentro de la tormenta.
Los frigoríficos cumplían la función de intermediación entre la Excede el propósito de esta obra hacer un relato fidedigno de
oferta, comprando a las estancias directamente o en el mercado de los acontecimientos que marcan la evolución de la política econó-
Liniers, y la demanda de los mercados extranjeros. Durante la mica argentina; sin embargo, es xítil recordar algunos anteceden-
Primera Guerra Mundial se exportó principalmente carne conge- tes para comprender lo que pasó en la década de los años treinta
lada y enlatada, pero a partir de principios de la década del veinte luego de suscripto el Tratado de Londres.
la carne enfriada (chilled) era el principal rubro de exportación de El Congreso de la Nación fue el foro donde, desde 1910, se co-
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menzó la batalla —dirigida en ese momento a los frigoríficos nor-
V
teamericanos— contra los "trust de acción conjunta" que intenta- "...la construcción de un gran Frigorífico Nacional susceptible de es-
ban "fundar un imperio dentro de nuestra República", como se oyó tas funciones resulta, ajuicio nuestro, una obra ingente, morosa y de
decir en la Cámara de Diputados. El estallido de la Primera Guerra resultados dudosos, siendo preferible la adquisición por compra o
Mundial, al provocar un gran aumento de las exportaciones de car- expropiación de fábricas en pleno funcionamiento, que hayan hecho
ne congelada y envasada, momentáneamente hizo olvidar esa asig- sus pruebas y que, por su inmediata producción, logren sus fines e
natura pendiente que resucitó cuando se hizo la paz en Europa. infundan confianza a los capitales particulares dispuestos a partici-
Ya en 1917 los diputados Horacio Oyhanarte (radical) y Juan par en el consorcio, o permitan la conscripción de capitales.
B. Justo (socialista) propusieron que se creara un comité investi-
gador anti-trust, que junto con otra serie de iniciativas sobre pre- "El Estado deberá concurrir necesariamente a la implantación y ex-
cios mínimos y máximos, un sistema de registro para comprado- plotación de los frigoríficos que expropien o adquieran. Sin ello nin-
res y vendedores, venta de ganado sobre la base del peso vivo, la guna empresa privada estaría en condiciones de afrontar una com-
supervisión e inspección gubernamental del comercio de carnes y petencia desleal que pueda descontarse, siguiendo el precedente de lo
la creación de un frigorífico estatal, regulará este importante sec- que ocurrió con el Frigorífico Argentino y La Blanca.
tor de la actividad económica argentina. Estas iniciativas fueron
sancionadas posteriormente a través de cuatro leyes durante el La presencia dominante de los frigoríficos en el comercio ex-
gobierno del presidente Marcelo T. de Alvear7. terior enfrentó y dividió a la sociedad argentina. No estuvo au-
Para calmar los ánimos de los ganaderos el Poder Ejecutivo en- sente en este debate la prédica de posiciones "antiimperialistas"
vió un proyecto de ley sobre inspección de los frigoríficos y control apoyadas por un movimiento en las ideas y en la literatura, que
del comercio de carnes a principios de 1923, Luego presentó la ini- lideraron al principio José Enrique Rodó con su acusación de
ciativa de crear un frigorífico municipal. Pero la legislación no des- "nordomanía" a los dirigentes del Río de la Plata, y Manuel Gálvez
pertaba la confianza de los ganaderos, como quedó demostrado por quien, invocando el mito de Calaban, alertó sobre el sometimien-
el Manifiesto del Comité Nacional de Defensa de la Producción que to de la Argentina a los poderes de intereses foráneos12.
presidía José Tomás Sojo, dado a publicidad el 22 de mayo de 19238: Fue durante la presidencia de Alvear, cuando el socialista Juan
B. Justo, erigiéndose en defensor de intereses de los consumido-
"Gobernar es defender a la producción que es capital y trabajo, y no res, se negó a votar cualquier legislación que apoyara a los gana-
propender, y menos consentir que la arruinen empresas extranjeras, deros, esa "industria madre", que él prefirió llamar "la industria
pues si la nación ha conquistado con la inteligencia de sus gobernan- bisabuela, la industria caduca que no llevaba el país hacia delan-
tes y la abnegación y el esfuerzo desinteresado de sus hijos, su indepen- te; industria estancada, industria que paraliza la marcha de la
dencia política, debe conquistar ahora su independencia económica". nación hacia su porvenir necesario". Oponía la opulenta existen-
cia de los "barones ganaderos" a las pisoteadas vidas de los peo-
Las leyes del precio mínimo no tuvieron resultados efectivos. En nes rurales13. Para Matías Sánchez Sorondo la intervención del
el Senado, Juan Ramón Vidal, representante por Corrientes, acusó Estado era necesaria porque se trataba de la suerte "de millares
al gobierno de complicidad con los frigoríficos9. La misma actitud y millares de productores, grandes y pequeños... arruinados por
crítica fue asumida por Pedro Pagés, presidente de la Sociedad Ru- el trabajo mismo que debería por lo menos mantenerlos". Preten-
ral Argentina, quien desde 1921 bregaba por una intervención del día el diputado conservador defender a los ganaderos de las ma-
Estado para evitar el abuso de la especulación y propugnaba la "na- niobras que los "despojan" y "angustian" o bien, decía, adoptar la
cionalización" de la industria frigorífica10. El programa de la Socie- actitud claudicante de que nada se puede hacer "contra la ley de
dad Rural Argentina presidida por Pagés ñie explicado en un me- la oferta y demanda, ni contra los frigoríficos" y ellos serán en-
morial publicado en la revista Anales del 15 de julio de 1924U: tonces los "señores" a quien si debemos entregarles "las llaves de
la ganadería, mañana les entregaremos el decoro del gobierno, los
"...para restablecer el imperio de la competencia —decía el documen- atributos de la soberanía, las llaves de nuestras propias casas"14.
to— es indispensable participar en las actividades que se desea nor- La colisión de ideas divergentes sobre la política a seguir lle-
malizar, poseyendo los frigoríficos en proporción suficiente para poder gó también a la Sociedad Rural Argentina que representaba a
hacer valer la influencia de esa competencia en el mercado de carnes... grupos de productores, sobre todo los grandes hacendados, que
304
305

.*.
habían sido deferentemente tratados por los frigoríficos. Su pre- del ministro británico de Agricultura visitó la Argentina y luego de
sidente Joaquín de Anchorena y la comisión directiva que con constatar lo benigno de la enfermedad que afectaba a algunos vacu-
afinidad lo secundaba en su posición de defensa de la libertad de nos, recomendó a los ganaderos ciertas medidas que ellos prometie-
mercado, fueron derrotados en las elecciones bianuales de 1922, ron aplicar. Si bien José M. Bustillo quiso, en 1928, convencer a los
por el grupo de Pedro Pagés, criador y conservador, quien modifi- diputados de que invitaran a miembros del Parlamento británico a
cando la tradicional adhesión a la doctrina del laissez-faire, in- visitar el país para verificar las buenas condiciones de nuestra pro-
auguró una crítica a los frigoríficos que obtebían "monstruosas ducción, algunos diputados hicieron fracasar la moción, alegando
ganancias" a costa de los ganaderos. Desde ese momento la So- que era una afrenta a la dignidad nacional el verse sometido el país
ciedad Rural Argentina propugnará la intervención estatal y otro a una verificación por parte de extranjeros17. Una misión de parla-
presidente de la institución, Luis Duhau —esta vez invernador y mentarios británicos llegó a fines del año 1928. Luego de ser aga-
no representante de los criadores como Pagés—, lanzará en 1926 sajada en espléndidas estancias, salió muy bien impresionada sobre
el ya comentado slogan de "comprar a quien nos compra". las condiciones de producción ganadera en el país. Afortunadamente
Mientras que los dirigentes de los frigoríficos atacaron la pro- la opinión sanitaria norteamericana no fue seguida por los ingleses.
yectada política de intervención por inconstitucional y contraria La Cancillería argentina emprendió una campaña de esclareci-
al libre comercio, la Unión Industrial, presidida por Luis Colombo, miento e información en el exterior18. Las amenazas externas no
representante de los sectores urbanos en ascenso, manttivo si- silenciaron la polémica contra los frigoríficos. En 1927 Raúl Prebisch,
lencio apartándose de la contienda que ya hacia fines de la déca- que años más tarde integrará la misión Roca a Londres, dará a pu-
da del veinte, había enfrentado a ganaderos y frigoríficos, a los blicidad el estudio más polémico sobre la industria de la carne: El
consumidores y productores, a los nacionalistas de izquierda y de pool de frigoríficos: necesidad de intervención del Estado. Señalaba,
derecha y a los que sostenían la tradición de los principios libera- con apoyo de muchas estadísticas, que el pool de frigoríficos atenta-
les dominantes en el país desde fines del siglo xix. ba contra la ley de la oferta y la demanda que nunca, como preten-
Una mirada retrospectiva sobre la gran contienda que conmo- dían, fue capaz de coordinar, y por otro lado ello les permitía las
cionó la década del veinte, permitiría concluir que los esfuerzos "exorbitantes" ganancias a expensas de los ganaderos argentinos.
legislativos de nada sirvieron si de lo qtie se trataba era de regular La única solución, opinó Prebisch, era la intervención del Estado. El
el comercio de carnes, supervisar las contabilidades y ganancias orgullo defensivo argentino no se amedrentó frente a las amenazas
de los frigoríficos o defender a los consumidores. Si bien al princi- que venían del horizonte internacional19.
pio el poder político logró imponer el criterio de precios mínimos, lo En 1926 la Sociedad Rural Argentina había iniciado un movi-
que representaba el triunfo de los ganaderos sobre los consumido- miento cuyo propósito fue denunciar todos los tratados comercia-
res, pronto los frigoríficos atacaron el sistema cuando dejaron de les firmados por la Argentina y su slogan era "comprar a quienes
comprar, obligando al gobierno a no aplicar las leyes sancionadas. nos compran". En realidad el sector agropecuario como principal
Este triunfo —en tiempos de exportación dominante del chilled vocero de los intereses exportadores argentinos inquietos ante la
beef— fue posible por la intervención e influencias gubernamenta- expansión del proteccionismo en muchos países pretendió darle
les de los "invernadores", sus clientes preferidos, a despecho de los un trato preferencial a Gran Bretaña y a otros pocos países que
intereses de los criadores, que producían animales aptos para car- absorbían lo esencial de lo que la Argentina producía y vendía.
ne congelada y enlatada. El triunfo último fue, sin dxida, de los Estados Unidos oponía pesadas tarifas y otros impedimentos al
frigoríficos, lo cual constituía una prueba de que el "poder político ingreso de productos argentinos, exportando hacia nuestro país
no podía utilizarse para rectificar desequilibrios económicos"16. más del doble de lo que nos compraba. Los ingleses por su parte
Un hecho más se sumó en el frente externo al dilema que en- importaban de nuestro país más de lo que nos vendían, lo cual era
frentaba la política argentina. En 1926 el gobierno de Estados Uni- sólo compensado por las importantes remesas de dividendos de las
dos, bajo la presidencia republicana de Calvin Coolidge, prohibió la inversiones que tenían en el país desde hacía muchos años.
importación de carne fresca procedente de la Argentina16. Este he- Los hechos relatados conforman el marco interno de un con-
cho fue una alarma roja para el gobierno y los estancieros que se flicto que aparece después de la Primera Guerra Mundial. Vere-
percataron de la fragilidad y unívoca dependencia hacia el mercado mos ahora el escenario internacional.
inglés en que los dejaba la decisión norteamericana. La tranquili- Hacia fines del gobierno del presidente Alvear los ingleses em-
dad se restableció cuando lord Bledisloe, secretario parlamentario pezaron a preoctiparse por la presencia demasiado activa de los in-
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tereses norteamericanos en la Argentina. Mientras Gran Bretaña mercado. Su principal blanco era la línea Buenos Aires-Pacífico.
estaba urgida por las demandas de sus dominios coloniales y una Robertson, que confesaba tener una gran estima por el Presidente,
frágil situación interna, Estados Unidos por su parte, había empren- informa en una nota a Chamberlain que el presidente de la Nación
dido el camino del auge económico y su expansión hacia el exterior le aseguró que si los norteamericanos compraban los ferrocarriles
tanto por su comercio como a través de sus inversiones. Los ingleses anularía las extensiones que ya había aprobado. Robertson cita los
se habían dado cuenta que debían establecer algún reaseguro en sus comentarios hechos por el presidente Yrigoyen en esa oportunidad
relaciones con los países de la región, sobre todo con el "país faro" que sobre la cuestión de la posible compra de los ferrocarriles24:
para ellos era la Argentina, con el fin de prevenir "que el Continente
Sudamericano caiga bajo la dominación del imperialismo de Estados "... 'con toda mi alma' (original en español) él (el Presidente) y su gen-
Unidos", como lo expresara el embajador sir Malcomí Eobertson al te está enteramente satisfecha con el capital británico en general y
secretario de Asuntos Exteriores, sir Austen Chamberlain20. con los ferrocarriles británicos en particular", "No quiero ver los fe-
El realismo de Robertson en reconocer la amenaza que para los rrocarriles vendidos a nadie, cualquiera que sea" (pero le dijo que el
intereses de su país representaba el avance de los hombres de nego- asunto estaba en manos de los ingleses), "Voy a hacer todo lo que esté
cios del Norte, no le impedía afirmar que aquí "los norteamericanos a mi alcance para evitarlo",
no son populares...", "en parte por sus características nacionales, en
parte por la Doctrina Monroe, la cual no es apreciada en este país" Cuenta la anécdota que en medio de la conversación del em-
porque los argentinos desconfían de las actitudes de "hermano ma- bajador con el Presidente, entró en el despacho el ministro Oyha-
yor" (big brother). El presidente Alvear no parece haberle suscitado narte y en su presencia discutieron la forma de obtener el control
mucha confianza a los ingleses si nos atenemos a las opiniones poco de la Unión Telefónica, manifestándose Yrigoyen alarmado de
elogiosas frente a su cambiante actitud política a veces cerca, a ve- que las comunicaciones telefónicas internacionales caigan en
ces lejos, en su "elíptica rotación" alrededor del ex presidente Hipólito manos de Estados Unidos. Al saber que la Unión Telefónica no
Yrigoyen21. Las gestiones que decidieron el envío de una misión bri- tenía una "concesión" le dijo: "¡la expropiaremos!"26.
tánica a la Argentina, cuyo propósito sería consolidar las relaciones En esos momentos en que se estaba produciendo una mutación
bilaterales entre ambos países, surgen recién durante la segunda de las relaciones de poder entre las grandes potencias de la época, la
presidencia de Yrigoyen y no fueron, como éste lo manifestó pública- Argentina no escapa de las tensiones que ello provocaba. Con Ingla-
mente, por iniciativa inglesa sino por sugerencia del gobierno ar- terra teníamos una vieja relación nacida del hecho de ser el segundo
gentino22. Sir P. Cunlife Láster, presidente del Board of Trade y di- Estado que nos reconoció como país independiente en 1825, cuando
rector de la Anglo Argentíne Tranways, durante una breve estadía en aún las guerras civiles azotaban nuestro territorio sin encontrar
Buenos Aires, le envía a sir Winston Churchill una nota por la que le una constitución para vivir en paz. A ella estábamos acostumbrados
comentaba haber mantenido una conversación con Diego Luis y su mercado era el más importante para las exportaciones de pro-
Molinari, ex subsecretario de Relaciones Exteriores, en la que éste le ductos agropecuarios. Estados Unidos manifestaba su vocación de
sugirió que Gran Bretaña enviara a nuestro país una misión con el preeminencia con la Doctrina Monroe declarando a América su coto
fin de discutir todo el tema de las relaciones anglo-argentinas. En esa privilegiado, con sus intervenciones en América Central que tanto
comunicación a Churchill —fechada el 19 de mayo de 1929— dice el irritaban la sensibilidad argentina; en fin, con su incapacidad para
presidente del Board of Trade, seguramente influido por su embaja- abrir su mercado a un comercio leal accesible a los productos argen-
dor en Buenos Aires, que Yrigoyen es "fundamentalmente probritánico" tinos. Inglaterra quería preservar su terreno, Estados Unidos arre-
y está "ansioso de hacer todo lo que pueda para promover nuestros batárselo. El presidente Yrigoyen ya desilusionado de la quimera
intereses en Argentina". La idea de la misión, apoyada por Robertson, wilsoniana, nacionalista de sentimiento y defensor de la soberanía
serviría, además, a su juicio, para contrarrestar los efectos de la visita nacional, no parecía dispuesto a cambiar lo viejo por lo desconocido.
del presidente electo Herbert Hoover a la Argentina23. No es aventurado pensar que usó del patrimonio histórico que signi-
El avance de los norteamericanos era, sin duda, una obsesión de ficaba la relación argentino-británica como contrapeso en su juego
los británicos, pues en el mes de mayo el embajador Robertson du- político frente a los norteamericanos. La sociedad argentina lo acom-
rante una entrevista que tuvo con el presidente Yrigoyen le planteó pañaba, la prensa también. Volvamos cuatro años para atrás a fin
su preocupación por las intenciones de intereses estadounidenses de comprobar en la visita del Príncipe de Gales a la Argentina cuan
en comprar los ferrocarriles ingleses cuyas acciones estaban en el profundo era el vínculo argentino-británico.
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impecable servicio para los trescientos invitados; el paseo por el
Dos cantores para un príncipe delta del Tigre a bordo del yate presidencial fue seguido en su
navegación por los silbatos de las embarcaciones que se congre-
En retribución a la visita que realizara a Gran Bretaña Mar- garon y el saludo sencillo de los isleños al borde del río. El Teatro
celo T. de Alvear, antes de asumir su mandato, la República reci- Colón —donde se representó el Sigfrido de Wagner— fue una inex-
bió en 1925 la visita de Eduardo de Windsor, Príncipe de Gales y cusable cita a pesar de la poca afición del Príncipe por la ópera.
heredero al trono británico. Se cumplía en ese año el centenario Su llamativo uniforme rojo del Regimiento de los Horse Guards,
del primer Tratado de Amistad, Comercio y Navegación suscripto que atrajo con fascinación la mirada de todas las damas, no le
con Inglaterra en 1825. impidió de a ratos dormir durante la función. En el entreacto le
El presidente Alvear había invitado al rey Jorge V a que enviase confesó a Ángel Gallardo que trataba de esquivar Londres en tem-
a su hijo, el príncipe heredero, para que visitara la Argentina. La porada para evitar las invitaciones al Covent Garden. Coincidió
recepción del gobierno y del pueblo fue tan brillante como en la visi- su visita a la Argentina con la presencia del Marajá de Kapurtala,
ta que hizo a nuestro país en 1924 el príncipe de Saboya, aunque en también invitado al Colón. "A mí no me puede ver —le dijo el
opinión del canciller Ángel Gallardo, "el entusiasmo popular no fue príncipe a Gallardo— y esta visita la hace para adular al rey, mi
tan grande como para la recepción del príncipe Humberto..."26. padre". El príncipe Eduardo era franco y espontáneo, trasnocha-
El gobierno de Alvear quiso ofrecer al Príncipe una grandiosa ba con frecuencia, lo cual le impedía ser puntual a la mañana27.
visión de la Argentina y a sus conciudadanos una demostración La recepción en el Congreso fue multitudinaria; tal fue la eu-
del prestigio internacional que gozaba la República al recibir al foria de ese cálido recibimiento que el ministro inglés, sir Beilly
Príncipe heredero del trono de una de las potencias mayores del Francis Alston, le confesó al secretario de Relaciones Exteriores
planeta. Llegó el 17 de agosto de 1925 y la visita oficial se prolon- británico, Anthony Chamberlain, que allí los apretujones hicie-
gó hasta el 2 de septiembre. Partió a Chile y regresó el 21 en ron extremadamente difícil llevarlo "sano y salvo" a su coche28.
visita privada para quedarse hasta el 27 de septiembre. Visitó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, José
Al ingresar majestuosamente por el estuario, los buques de Luis Cantilo, quien le obsequió un apero y cabezada de plata; el
guerra de la Armada Nacional San Martín, Garíbaldi, Buenos Museo de La Plata que pareció interesarle y el Colegio Militar
Aires y Belgrano escoltaron al acorazado H.M.S. Curlew, a cuyo General San Martín, donde admiró la destreza de los cadetes;
bordo venía el ilustre visitante, Su Alteza Real el Príncipe de Ga- participó en la inauguración de la Exposición Rural, comproban-
les con su comitiva. do en cada desplazamiento la excitación que despertaba su pre-
Lo recibió en el Puerto de Buenos Aires el Presidente de la sencia. El desorden de las multitudes lo privó muchas veces de la
Nación, Marcelo T. de Alvear, el canciller Ángel Gallardo, los mi- mínima seguridad, obligándole a emprender caminos no previs-
nistros de Marina y de Guerra, el intendente municipal y una tos cuando la gente bloqueaba el paso de su carruaje.
multitud que colmaba los muelles. La comitiva entró en la ciudad Viajó en tren a las provincias de Entre Ríos y Corrientes don-
con un cortejo de once carrozas tiradas por caballos tordillos y lle- de visitó Liebig's Extract of Meat Co., fundada en 1863 en Fray
gó a la Casa de Gobierno luego de recorrer la calle Florida atesta- Bentos y, de paso por Zarate, el Frigorífico Anglo. El tren especial
da de público que aclamaba al príncipe y al Presidente. Presentó qtie fletaron las empresas de ferrocarril fue transportado en el
Alvear en la Casa de Gobierno a sus ministros, salió el Príncipe de vapor Ciudad de Buenos Aires, que navegaba escoltado por la
Gales al balcón junto al Presidente para saludar a la muchedum- cañonera Paraná. El arribo a Mercedes despertó el entusiasmo
bre y poco después, entre las filas de tropas que le rendían honores, colectivo, como ocurrió a su paso por todos los pueblos del litoral:
continuó el cortejo su recorrido por las avenidas de Mayo, Callao y Federación, Chajarí, Monte Caseros, Basavilbaso. Al cruzar el
Alvear hasta el palacio de los Ortiz Basualdo, donde se hospeda- río Paraná, lleno de admiración por su belleza natural, se oyó
ría. Este primer "baño de muchedumbre" que el gobierno ofrecía al decir al Príncipe de Gales: "¿cómo no he oído hablar antes de esta
joven heredero fue sólo una muestra de lo que sería un agotador maravilla?"29. Autoridades, empresarios, escolares, militares, tra-
programa de homenajes, visitas, recepciones, inauguraciones y fes- bajadores rurales y obreros fueron el contacto permanente del
tejos que duraría hasta su partida. visitante durante todos los desplazamientos de su impresionante
Nada se ahorró para mostrarle las múltiples facetas del país. programa de actividades en la Argentina.
La cena de gala en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno con su Visitó Mendoza, donde su interventor federal, señor Francis-
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co Mosca, en el banquete brindó por la salud "del representante ped escuchó "sorprendido y encantado la versión con letra españo-
de una de las naciones más poderosas de la tierra". Lo hizo "... la de La canción del ukelele vertida por Gardel con exquisito senti-
con el corazón rebosante de felicidad". ¡Plantó un roble en la Pla- miento"32. Aun cuando no comprendiera las letras —Eduardo R.
za Británica de Buenos Aires...! ¡Qué no hizo Eduardo en la Ar- Casares lo ayudó con algunas traducciones— el entusiasmo del
gentina! Hasta desapareció un día entero, causando gran desa- príncipe lo decidió a tomar una pequeña guitarra que lo acompa-
zón en la custodia de Scotland Yard. ñaba en todos sus viajes y, luego de templarla, se puso a cantar la
Se dedicó tres días a saludar, visitar y recibir homenajes por popular canción hawaiense, esta vez en inglés. Los criollos y los
parte de todas las instituciones de la comunidad británica en ingleses crearon un clima de unión y alegría que sólo la música
Buenos Aires. En cada ocasión se cantaba el Himno Nacional y permite lograr. For he is a jolly good fellow, Oh yes, we have not
God Save the King™. bananas y otras canciones inglesas se mezclaron con tangos y
Su Alteza Real el Príncipe de Gales, además de los muchos cielitos criollos y hasta un malambo criollo que bailaron José
otros actos públicos que no se relatan aquí, desarrolló en la Argen- Razzano y Raúl Sánchez Elía completó aquella inolvidable noche.
tina una intensa actividad privada. Jugó polo en el Hurlingham Clareaba la madrugada cuando Gardel cantó Silbando y La
Club y en la estancia San Marcos, de Jack Nelson en la provincia mina del Ford y a dúo con su inseparable compañero El sol del
de Buenos Aires. veinticinco. Cuenta de esa noche el cronista del diario La Eazón
Le ofrecieron comidas y bailes: Fernando Saguier, Horacio que "el príncipe estaba en la gloria"33.
Sánchez Elía, Concepción Unzué de Casares, y fue huésped de
José Alfredo Martínez de Hoz en su estancia Chapadmalal. To- "No hay dos opiniones. La noche ha sido la mayor velada y el más feliz
dos quisieron agasajarlo y ayudar de este modo a completar el agasajo de los que se han tributado al Príncipe de Gales en la Argenti-
fastuoso recibimiento con que el gobierno de Alvear quiso demos- na. Por fin anoche pudo dar libertad a su carácter expansivo y alegre y
trar a Su Alteza Real el afecto y amistad de los argentinos. como al mismo tiempo esa libertad está vinculada a una fiesta depuro
Quizás el momento más distendido para el príncipe Eduardo fue carácter criollo, puede decirse también que recién anoche ha podido el
su estadía en Huetel, la magnífica estancia de Concepción Unzué de ilustre huésped ponerse en contacto con el alma argentina en cuanto
Casares. Acompañado por el canciller Gallardo, el ministro Roberto ésta tiene de más expansivo y noble, es decir, en la manifestación de su
arte nativo y propio".
Ortiz, Tomás Le Bretón, ayudantes y otros invitados... incluso el
Marajá de Kapurtala, allí gozó la ausencia del público, el canto de
los pájaros y la primera sensación de libertad que ofrece una cabal- Partió de la Argentina desde Mar del Plata, luego que el pre-
sidente Marcelo de Alvear y su señora Reggina Paccini lo agasa-
gata por la pampa argentina. Dos célebres argentinos fueron tam- jaron durante el día en Villa Alvear.
bién invitados a Huetel: Carlos Gardel y José Razzano. Los acorazados Repulse y Curlew estaban desde hacía unos días
A la llegada del tren que los condujo —la estancia tenía esta- en la base naval de la ciudad balnearia. La noche anterior a la par-
ción propia—, los gauchos que enfilados esperaban el descenso de tida comió con el presidente Alvear y su señora. A las siete de la
Eduardo por la alfombra roja tendida sobre las ásperas granzas mañana del día 27 de septiembre zarpó el Repulse mientras la ban-
del andén, sólo pudieron rendir los honores, para su regocijo, al da de música del acorazado tocaba Oíd Lance Syne, una vieja can-
Marajá de Kapurtala. El príncipe, una vez más, prefirió dormir en ción escocesa. Los buques de guerra que lo habían recibido al llegar
su coche dormitorio, esa mañana gris y destemplada. ¡Eran sólo escoltarían a los dos navios de la Armada inglesa hasta el horizonte.
las nueve de la mañana! Al día siguiente una cierta nostalgia parecía impregnar el silencio
Esa noche del 25 de agosto fue tan inolvidable para Eduardo de los operarios municipales que desarmaron las instalaciones eléc-
de Windsor como todos los demás momentos que gozó en esa mag- tricas de arcos y guirnaldas que en las principales avenidas de Bue-
nífica estancia, pues él tenía "horror a las recepciones protocolares nos Aires habían dado un aire de fiesta a S.A.R. el príncipe de Gales.
con sus discursos mortales"31. Después de la cena, el dúo Gardel- La mayoría había celebrado el encuentro afectivo y cordial con el
Razzano y sus guitarristas Ricardo y Barbieri ejecutaron varios heredero de la corona de Gran Bretaña. ¡Algunos no tanto!
tangos y otras canciones populares que Eduardo, sumándose a la Unos días antes de su partida el diario Crítica, poco afecto a
salva de aplausos de los demás invitados, también intentó cantar. los boatos reales, le dedicaba en la primera página un artículo
Ejecutaron Linda provincianita, Galleguita, Claveles mendocinos, que seguramente S.A.R. habrá leído34:
la chacarera La Pastora y muchas otras canciones. El joven hués- "Despedimos a Eduardo de Windsor:
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ron parte de la agenda que se desarrolló en medio del gran entu-
"Nosotros que mientras estuvo Vd. acá le dijimos lo poco que repre- siasmo que despertó en todos los círculos argentinos.
sentan los príncipes para este país de trabajadores —¡representan Al día siguiente de su llegada, la misión fue recibida por el
tan poco los reyes!— y no ocultamos ninguno de los aspectos a veces presidente de la Nación junto con el embajador de Gran Bretaña,
ingratos de su visita, nos complacemos en reconocer todo eso ahora sir Maleolm Robertson y el canciller. El vizconde D'Abernon le ex-
que no puede caer sobre nosotros esa palabra fea: "adulonería"... y presó a Yrigoyen que sentía un gran honor de presidir la misión
siendo incapaces de gritar ¡Viva el Príncipe! con el mal concepto que que le había conferido el rey de Inglaterra. Al salir de la entrevista
tenemos de todas las cosas reales, nos sentimos inclinados a despedir luego de afirmar que compartía con el primer magistrado su abso-
cordialmente al señor Eduardo de Windsor, joven deportista, gentle- luta confianza en la Argentina, las declaraciones no podían ser
man de verdad, simpático muchacho inglés". más elogiosas36:

"no es exagerado opinar que fuera de los límites del Imperio Británi-
La misión D'Abernon co no existe pueblo alguno por el cual nosotros en la Gran Bretaña
tengamos mayor simpatía que por la República Argentina",
Los británicos anuncian que se ha designado una misión eco- "...la Argentina ha correspondido generosamente a la confianza que
nómica que visitará la Argentina y Brasil con el objeto de estu- desde un principio tuvo en ella Gran Bretaña. Esto recuerda con gra-
diar el mejor desarrollo de las relaciones industriales, comercia- titud el servicio inolvidable que en los días críticos de 1917 le prestó
les y financieras de Gran Bretaña con ambos países. el país enviándole facilidades financieras para adquirir cereales,
Preside la comisión lord D'Abernon y está integrada por sir asegurándole así su aprovisionamiento de víveres".
William Clare Lees, en representación de las industrias textiles;
Howard Williams, ex director general del Ferrocarril Central Ar- Al visitar la Bolsa de Comercio, el discurso de su presidente,
gentino, y Julián Piccott, por las industrias del hierro y acero. H. señor Poggio, estuvo en sintonía con los halagos del Vizconde37:
W. Wiswould, del Departamento de Comercio de Ultramar, actua-
ba como secretario de la Comisión y el consejero comercial de la "Son siempre huéspedes gratos al sentimiento argentino los hombres
Embajada británica en Buenos Aires los acompañaría en su visita de Gran Bretaña, porque las relaciones de armonía entre ambos paí-
a la Argentina35.
ses y la gentileza proverbial, la honestidad que siempre les hemos
Llegaron a Buenos Aires a bordo del paquebote Alcántara el
reconocido a los laboriosos y emprendedores hijos de la grande y po-
21 de agosto de 1929. En la Dársena Norte los esperaba un gran
derosa nación británica han contribuido aquí, en nuestra tierra, a
número de personalidades de la comunidad inglesa local y, en
nombre del gobierno, el Dr. Héctor Díaz Leguizamón, segundo que se los estima y se les quiera".
introductor de embajadores. "Nosotros debemos tener especial interés en el éxito de esta misión, ya
Las preocupaciones inglesas eran tan importantes como las que Gran Bretaña es un país fuerte consumidor de nuestros produc-
inquietudes argentinas. El nivel de exportaciones de los británi- tos, donde las carnes, la lana y los cereales que exportamos encuen-
cos hacia la Argentina en los meses que precedieron a la misión tran un mercado de fácil acceso y extraordinaria capacidad".
era la mitad de las compras argentinas en Estados Unidos.
El vizconde D'Abernon, hombre de ciencia y de negocios de Los diarios argentinos no sólo se refirieron a los temas comer-
larga actuación, había, entre otras funciones, actuado en la comi- ciales o industriales que suscitaban el mayor interés bilateral,
sión de la deuda otomana de Constantinopla, fue consejero finan- sino que evocaron la conveniencia de orientar hacia la Argentina
ciero del gobierno de Egipto, gobernador del Banco Otomano Im- un fuerte movimiento de inmigrantes obreros en momentos en
perial y miembro de la Cámara de los Comunes. La misión fue que Inglaterra estaba sufriendo una gran desocupación38.
recibida con gran cortesía por parte del gobierno, que designó al El clima que la misión inglesa encontrará en Brasil fue muy
subsecretario de Interior para que los acompañara y facilitase distinto. Sospechados por rumores que venían para ejercer una vigi-
todas sus gestiones en el país. Discursos en la Bolsa y gran ban- lancia financiera y algunas otras insinuaciones políticas desafortu-
quete en la Cámara de Comercio Británica, visitas al Ministerio nadas, enturbiaron la atmósfera de hospitalidad a punto tal que al
de Agricultura, Sociedad Rural Argentina y la Intendencia, fue- partir de Río un diario tituló su portada "El fracaso de la misión
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inglesa", lo cual es comentario suficiente de lo que allí sucedió39. Sólo El objetivo de asegurarles mercado a los británicos, que eran
la Argentina cosechará el fruto de la amistad y la confianza. quienes más nos "compraban" había sido evocado en los distintos
Según la documentación inglesa consultada, lord D'Abernon tuvo discursos y manifestaciones de la misión en Buenos Aires tanto
varias reuniones con el presidente Yrigoyen en algunas de las cua- como lo fue "el cuco" de las "preferencias imperiales" que los domi-
les el único presente era el intérprete señor Chalkley. La primera se nios exigían de Londres, blandiéndose así amenazas que
realizó el 29 de agosto. Ninguna de las entrevistas quedó documen- insegurizaron a los argentinos44. El diario La Prensa del 26 de agosto
tada, pero es indudable a juzgar por lo sucedido posteriormente, que criticaba a los proteccionistas —de la Unión Industrial sobre todo—
fue D'Abernon quien planteó el principio de las "compras en bloque" que habían obtenido un aumento de la tarifa de avalúos (equiva-
lo que fue aceptado por el Presidente, dado su gran interés de tener lente al incremento del 60 por ciento de los derechos) para com-
un resultado práctico que ofrecer al público. El punto central de los pensar las inflaciones europeas y su repercusión sobre la Argenti-
ingleses era lograr que las compras de equipos de los ferrocarriles na. Les reprochaba La Prensa esta decisión, diciendo que "si la
argentinos del Estado se hicieran en Gran Bretaña. medida hubiera sido cuidadosamente estudiada, seguramente se
Los británicos estaban muy reconocidos al presidente Yrigoyen hubiera hecho una excepción a favor del comercio británico"45.
por su actitud de haberles concedido, durante su primer mandato, La aceptación del principio que Yrigoyen le transmitió a lord
un crédito para la adquisición de trigo en aquel crítico año 1917. D'Abernon no obviaba la continuación de negociaciones para lle-
La posición clave que tenía la Argentina para los intereses británi- gar a un texto final. D'Abernon mantuvo una reunión de tres ho-
cos se reflejaba en el hecho de que este país absorbía el 50 por ras con Yrigoyen; cuando todavía faltaban clarificarse algunos "de-
ciento del comercio exterior de aquel país en Sudamérica y de ab- talles" se produjo la primera diferencia: mientras que el Foreign
sorber inversiones que representaban una importante proporción Office no quería publicidad alguna sobre el contenido, dado que
de sus activos en el exterior. Argentina compró en el año 1925 el
55,60 por ciento del total de papel de impresión consumido en debía consultarse en Londres con los sectores interesados, el presi-
América del Sur y en 1929 había importado 51.077 automóviles dente Yrigoyen insistía en darle publicidad al proyecto antes de la
ingleses valorados en cinco millones de libras40. partida de la misión. El Presidente quería la publicidad de ese
Reuniones paralelas a las que tuvo D'Abernon fueron mante- acto de gobierno ante la ciudadanía pues pensaba que sería bien
nidas por los miembros de la delegación británica con los repre- recibido; los ingleses por razones exactamente opuestas temían
sentantes de los ferrocarriles británicos. Resumiendo todo lo con- que los enemigos de un acuerdo con la Argentina comenzaran a
versado y conociendo las posiciones del Presidente, que se había trabajar en contra del proyecto. Yrigoyen se decepcionó de la nega-
transformado en el verdadero interlocutor de lord D'Abernon éste tiva a hacer público lo acordado y hasta amenazó con "dar marcha
finalmente envía a Londres un proyecto que es aprobado41. atrás todo el proyecto". Ante el temor de que esta posibilidad ocu-
Desde el Plaza Hotel, donde la misión estaba alojada, el vizcon- rriera, D'Abernon que ya conocía el "ego" de los argentinos, aceptó
de D'Abernon le hace llegar una carta al presidente Yrigoyen, fe- hacerlo aun en contra de sus instrucciones46. El diario La Época
chada el 7 de septiembre, en la que adjuntaba un borrador de con- del día 9 de septiembre dio la primicia sensacional.
venio para adqxúsieiones recíprocas. Por cierto que los detalles del El proyecto original luego de su cuidadosa consideración había
convenio y su ejecución necesitaban ser objeto de mayores preci- sido modificado, entre otros detalles, introduciéndole una clátisula
siones que ambas partes debían negociar, pese a que D'Abernon que explicitaba "que las sumas retiradas para los créditos" recípro-
felicitaba al Presidente con satisfacción anticipada "por la inicia- cos "deberán, en lo que sea factible, coincidir en cuanto a las fechas
ción de un sistema que incuestionablemente será de beneficio real y los importes y que representantes de cada gobierno trabajarán en
para ambos países...". Le confió al Presidente que la misión estaba colaboración a fin de asegurar esto y así, evitar diferencias en los
"profundamente impresionada por la cordialidad con que Su Exce- tipos de cambio y dificultades sobre el interés" (art. 5° del Acuerdo).
lencia la ha recibido". Hipólito Yrigoyen le contestó ese mismo día El convenio definitivo suscripto el 8 de noviembre —ya
7 que "... el plan de cooperación económica entre la República y D'Abernon había partido— entre el embajador británico, sir
Gran Bretaña redundará en incalculables beneficios para los dos Malcolm Robertson, y el ministro Horacio B. Oyhanarte era noto-
países, una vez que su forma de ejecución haya sido articulada por riamente escueto y claro. Llevaba por título Convenio sobre Com-
los órganos competentes"42. El proyecto tenía sólo seis puntos. Aun pras y Créditos Mutuos*1:
cuando luego continuó negociándose, el texto final fue otro43.
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El Reino Unido le concedía al Gobierno Argentino un crédito de 100 otro país que no fuera el nuestro, sino después de un examen
millones de pesos, durante dos años, para adquirir materiales pro- sumamente cuidadoso de cada detalle. Sentía plena confianza
ducidos o fabricados en el Reino Unido, para los ferrocarriles argen- en nuestra probidad y sabía que le jugaríamos limpio"49.
tinos del Estado y otras reparticiones nacionales.
El Gobierno Argentino abría un crédito por igual sumay tiempopara
la adquisición por personas designadas por el Reino Unido de cerea- El entrevero de la seda
les y otros productos.
Los créditos se liberarán contra la presentación de los documentos de Paralelamente a la negociación del convenio mencionado, la
embarque. misión D'Abernon, desde su arribo a Buenos Aires, había iniciado
Es entendido que las sumas reiteradas por ambos créditos deberán, conversaciones con el ministro de Hacienda pidiéndole que se
en lo que sea factible, coincidir y los gobiernos colaborarán para evi- reconsiderara la clasificación de mercaderías hechas total o parcial-
tar diferencias de tipos de cambio y dificultades sobre interés. mente con seda natural. El Board of Trade quería evitar que el tra-
Se prevé que el Gobierno Argentino adquirirá por licitación o adqui- tamiento tarifario considerara al "rayón" en la misma categoría que
sición directa de las fábricas británicas los materiales o productos la seda natural, pues la ley argentina no hacía esa distinción50.
que necesite. Este tema que parecía banal no lo era para el comercio de ex-
El Gobierno Británico "o las personas" que designe en la República portación británico a la Argentina —la seda artificial estaba en
Argentina, "adquirirá cereales u otros productos de la República Ar- pleno auge y la mezclaban con algodón—, ni tampoco para los in-
gentina dentro del importe del crédito". dustriales argentinos por sus implicancias sobre la producción lo-
cal. La Unión Industrial Argentina salió al cruce con una petición
Las alternativas de la negociación de este acuerdo son difíci- al Presidente de la Nación para que no se otorgara ninguna otra
les de seguir puesto que la misma fue llevada a cabo personal- concesión sin reciprocidad. Las embajadas de Francia, Italia y Ale-
mente entre el Presidente de la Nación y lord D'Abernon, jefe de mania al conocer las intenciones inglesas recordaron que exigirían
la misión y en algunas oportunidades con el embajador británi- la plena vigencia de la cláusula de la nación más favorecida (c.n.m.f.)
co. Se conocen dos textos previos. Después de la partida de la inserta en sus respectivos acuerdos comerciales. Según se expresa
misión se siguieron introduciendo detalles luego de idas y veni- en el informe que lord D'Abernon hizo sobre su misión en la Argen-
das de textos y telegramas a Londres, en cuyos archivos puede tina, el presidente en la audiencia de despedida, le había dado su
rastrearse parcialmente esta historia. El 1° de octubre se envió asentimiento de satisfacer el pedido que hicieron51.
un texto que quedó trabado por una oposición del Tesoro britá- La propia Unión Industrial Argentina estaba inquieta por el
nico sobre las tasas de interés. Por otra parte el embajador contrabando, sobre todo desde el Uruguay, lo que la llevó luego a
Robertson tuvo en algún momento dificultades con el gobierno proponer que los derechos de importación no fuesen más altos que
argentino. El 31 de octubre en una audiencia con el Presidente los que aplicaba ese país. El embajador ensayó diversas fórmulas
cuyo propósito era acordar un texto, éste, según las palabras de para esquivar el principio de no discriminación. Los británicos por
sir Malcolm Eobertson, le propone una nueva modificación: "De- su parte no estaban en condiciones de conceder preferencias aran-
sea limitar nuestras compras en virtud del Convenio sólo a ce- celarias, porque los productos que exportaba la Argentina a este
reales y excluir la carne"48. Es evidente que Yrigoyen se había país estaban exentos de derechos en casi todos los rubros. Como al
dado cuenta que las carnes eran normalmente adquiridas por momento de firmarse el Acuerdo de Créditos Mutuos esta cuestión
Gran Bretaña, por lo que no figurarán mencionadas en el Acuer-
do. El Presidente propuso una cláusula final, sin duda original no había sido zanjada por el embajador sir Malcolm Robertson,
por su naturaleza suspensiva: "El presente convenio entrará en que estaba a punto de partir por haber presentado la renuncia a
vigor en la fecha en que ambos gobiernos de común acuerdo lo su cargo, trató por todos los medios de lograr su último triunfo.
fijen" (nuevo art. 10 y último). Robertson confirma que estas Propuso que su gobierno hiciese una declaración de "no imponer
negociaciones las llevó a cabo sólo con el Presidente, "y no con- ningún derecho o restricciones de ningún tipo sobre la carne o ce-
sultará a nadie más" comenta con cierto orgullo en su comuni- reales importados en el Reino Unido, fuera de que son o pueden ser
cación a Londres: "El Presidente me dijo con cierta emoción que impuestos en interés de la salud pública'*2. El 16 de noviembre en
no hubiera aceptado firmar un convenio de este tipo con ningún la audiencia de despedida que le otorgó el presidente de la Nación,

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que Gran Bretaña no se comprometía a nuevas compras ya que los
productos argentinos se adquirían en un mercado transparente y en Cxialquiera que haya sido la suerte que el Convenio de Crédito
competencia con otros países, mientras que nos obligamos a com- Mutuo tuvo —el mismo nunca entró en vigencia por la falta de
prar material ferroviario a un precio más caro de lo que podíamos ratificación parlamentaria—, las circunstancias que rodearon la
hacerlo eligiendo otras procedencias. negociación de su texto definitivo, tanto más por el papel relevante
En su alegato, el ministro de Relaciones Exteriores, Horacio que jugó el presidente de la Nación, marean sin duda una inten-
Oyhanarte, destacó que teníamos con el pueblo inglés "una grave ción y una dirección de la política exterior del país. No puede
deuda moral...": dudarse que fue un gesto hacia Inglaterra, nuestro principal clien-
te de carnes y otros productos, mientras Estados Unidos nos impo-
"Cuando todavía éramos una expresión imprecisa, citando el país ni nía restricciones sanitarias —p.e. por la fiebre añosa desde 1927—
geográficamente estaba demarcado, cuando no existían sino reduci- y crecían las manifestaciones proteccionistas que pugnaban por
dos centros de población en un inmenso desierto, Inglaterra llegó a imponerse en ese país y que finalmente consagrará la Ley Smoot-
nosotros traiéndonos el aporte de su fe, de su confianza, depositando Hawley aprobada en 1930. Aun frente a las dudas que los ingleses
aquí sus capitales, cuando casi ni el asomo de una justicia existía, pudieran tener de nuestra fidelidad, en ese último año de la presi-
dándonos su experiencia, trazando las primeras líneas de los ferro- dencia constitucional de Yrigoyen, la prueba de querer ayudar a
carriles, alrededor délos cuales, como vertebrada en comunas, se fue Gran Bretaña, en momentos difíciles, fue dada otra vez como ha-
realizando, paulatinamente, el progreso de nuestra nación". bía ya ocurrido durante la Primera Guerra Mundial71.
La preocupación del gobierno frente a tendencias proteccio-
Al día siguiente, el 13 de noviembre, la Cámara de Diputados nistas en la economía mundial no era menos importante que la
votó a las nueve de la mañana la ratificación del Convenio de presión que ejercían los Dominios sobre el gobierno de Londres,
Crédito Muttio entre la Argentina y Gran Bretaña. apoyados por la trama de los lobbies políticos y económicos a fa-
Otra sxierte correría esta convención en el Senado donde la vor de un trato preferencial en detrimento de terceros países.
oposición era dueña de la mayoría. El senador Diego Luis Molinari, ¿Adonde quedaría la Argentina en caso de una exclusión del
líder radical y amigo del Presidente, argüyó con inteligencia so- mercado inglés? Los hombres del gobierno no disimulaban esa
bre el significado del Convenio en las circunstancias inciertas para preocupación, sobre todo en conversaciones privadas72.
la economía ya tocada por la crisis mundial. La Argentina había El golpe de estado que destituyó al presidente Hipólito Yrigo-
pocos días antes abandonado el patrón oro69. Abogó por la inter- yen, su gobierno y las autoridades constituidas por el voto popular,
vención estatal en el comercio exterior y desautorizó la afirma- deberá hacer frente a los mismos dilemas. Asegurar para la Argen-
ción de que los precios de los equipos ingleses fueran más caros si tina una vinculación con el mundo que le permitiera continuar el
se tenía en cuenta su calidad. El 19 de diciembre el Senado votó y sueño de haber logrado, en pocas décadas, una posición tan rele-
el proyecto del Poder Ejecutivo no fue aprobado. El gobierno in- vante y respetada en el contexto internacional. A pesar de que el
sistió, por cortesía hacia Gran Bretaña nuevamente, el día 17 de mundo se dirigía a un cono de sombras, donde los nacionalismos
enero de 1930, pero nuevamente fue rechazado. competían con los proteccionismos, donde la Sociedad de las Na-
Cuando una semana después con motivo de un pedido de in- ciones probaba su impotencia para establecer un orden de seguri-
formes, el ministro Oyhanarte se refiere al Convenio D'Abernon, dad internacional y donde las ideologías totalitarias eran tan ciegas
en el tono de su discurso ante la Cámara de Senadores vibró la como los egoísmos económicos nacionales, la Argentina logrará
generosidad y la confianza de tina Argentina magnánima70: continuar su camino de crecimiento y expansión, sin duda menos
democrático, pero segura de su destino.
". ..en un momento difícil para la vida gubernamental y social de Gran
Bretaña cuando un millón quinientos mil obreros hayanse sin traba-
jo... Esta nación tradicionalmente vinculada al desenvolvimiento Ottawa o la amenaza
progresivo de la Argentina se acordó de nosotros"... y "el presidente
de la República, fiel intérprete de los sentimientos del pueblo argenti- La década de los años treinta será recordada en la historia de
no, no pudo sino responder con toda hidalguía y con una generosi- las relaciones internacionales argentinas como la más compleja y
dad igual a aquella con que Inglaterra nos hacía presente". densa en negociaciones diplomáticas tanto de carácter político como
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económico. Los desafíos internos eran tan apremiantes como los mano de obra— contra la competencia de productos extranjeros.
que oponía el contexto internacional. Las principales potencias No dudó en sancionar la ley Smoot-Hawley de naturaleza protec-
habían emprendido el camino contrario a los ideales y propósitos cionista, mientras que Gran Bretaña a pesar de sus serias difi-
anunciados en la posguerra. Tanto Estados Unidos como los paí- cultades económicas intentó preservar un moderado libre comer-
ses europeos creyeron posible sostener la paz y el progreso econó- cio, no obstante la presión que ejercían los dominios para lograr
mico replegándose sobre el exclusivo imperio de sus intereses na- un trato crecientemente preferencial.
cionales, en ausencia de toda visión de conjunto. El aislacionismo Afines de mayo de 1932, sir John Gilmour, secretario de Agri-
de unos era tan cautivante como la afirmación de la voluntad de cultura británico, ante el Consejo de Agricultura de Gales, se
poder que amparó el imperialismo que renacía; las declaraciones manifiesta partidario de arreglar las relaciones con los dominios
antibélicas convivieron con la remilitarización de los que prepara- y sólo después tratar con países como la Argentina para afrontar
ban las guerras y el proteccionismo comercial apareció como una el gran problema del comercio de la carne.
panacea sustentable ante el caos financiero que provocó la crisis La Argentina se vio en la obligación de adecuar su política para
de 1929. Nada parecía igual a lo que había sido para la Argentina, adaptarla a las condiciones internacionales y hacer frente a las
donde "la hora de la espada" había sonado para quebrar su siste- amenazas que pesaban sobre su sector productivo y sobre sus expor-
ma constitucional, mientras el mito de la "tierra de promisión" había taciones. El 13 de junio, el gobierno argentino dicta un decreto reba-
dejado de seducir a unos y otros. jando un 50 por ciento los derechos aduaneros al whisky (en virtud
Inglaterra, nuestro cliente tradicional, había ingresado en esas de las facultades del art. 74 de la Ley de Aduana) en compensación de
épocas de la vida de las naciones en que el declive anunciado la inclusión en la lista libre británica de los cueros, lino y maíz se-
constituía una afrenta difícil de soportar para el orgullo de un gún lo solicitara la Embajada en Londres. Fue una medida discreta
pueblo que se había asignado, durante doscientos años, el rol de que no afectó rivalidades externas ni protestas internas.
regir la política mundial a partir de su preeminencia militar y La historia de intrincadas y largas negociaciones, enfrenta,
económica. Sus graves crisis internas competían en la atención por un lado, a las presiones de poderosos lobbies extranjeros y por
de sus sucesivos gobiernos con el deseo manifiesto de mantener otro, al ya claro conflicto de influencias que tiene por protagonis-
un Imperio que había comenzado a exigirle concesiones. Con la tas a Estados Unidos y Gran Bretaña en América latina. El fir-
caída del gabinete laborista de Mac Donald en el segundo semes- 15' mamento externo había dejado de tener la claridad que tuvo para
tre de 1931, Gran Bretaña abandona el patrón oro, se llama a la Argentina hasta la gran crisis del año 1929.
elecciones, triunfa el gobierno conservador y desde los dominios El ministro de Eelaciones Exteriores del gobierno provisional,
se ejerce presión sobre la metrópoli para lograr preferencias im- doctor Adolfo Bioy, le manifiesta a nuestro embajador en Londres
periales. El 16 de noviembre de 1931 se sanciona la Abnormal su seria preocupación por la situación del comercio anglo-argenti-
Importation (Costum Duties) Act, que por "seis meses y no más" no y le propone enviar vina misión especial para estudiar posibles
autoriza a imponer derechos de aduana a una serie de artículos ventajas que podrían ofrecerse a Gran Bretaña contra garantías
manufacturados con el fin de proteger a la industria. para nuestros productos en ese mercado. Se estaba pensando tam-
Dentro de la Abnormal Importation Act, se crean (20 de no- bién en modificaciones más sustanciales a nuestra política comer-
viembre) derechos del 50 por ciento para veintitrés grupos de pro- cial, por ejemplo denunciar todos nuestros tratados comerciales
ductos manufacturados; el 4 de diciembre se agrega una lista de que establecían la cláusula de nación más favorecida (c.n.m.f.) e
doce más y el 19 de ese mes otros dieciocho grupos de manufactu- incorporamos de lleno a una práctica de acuerdos bilaterales. La
ras. A mediados de diciembre se acepta el principio de sistema de idea de enviar al Dr. Mariano Paunero como cabeza de la misión a
cuotas para el trigo procedente de las posesiones británicas de ul- Londres provocó una reacción de Malbrán por considerar que ello
tramar. Francia responde creando una sobretasa del 15 por ciento sería en "desmedro" de su autoridad73. Al gobierno no le resulta
para las mercaderías de países de moneda depreciada. El 26 de convincente la susceptibilidad del embajador y el día 15 de diciem-
noviembre el ministro de Agricultura ante los Comunes pide la bre de 1931 —al día siguiente de recibir la protesta de Malbrán—
adopción del sistema de cuotas. , nombra un grupo de técnicos para estudiar "ambos mercados y la
Estados Unidos, nueva potencia emergente, surgía con la con- forma del recíproco tratamiento que pudiera concertarse". Este gru-
vicción de su fuerza asumiendo una vocación universal al mismo po de expertos renuncia, sin embargo, cinco meses después, por
tiempo que intentaba preservar su mercado —la ocupación de su razones que no han podido detectarse74.
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Bioy estaba pensando en una misión semejante a la de D'Abernon función de una agenda con objetivos precisos. Entre el embajador
que los ingleses habían mandado a la Argentina; trata de convencer en Londres y la Cancillería existió durante el año 1932 un sinnú-
a Malbrán que ello, siguiendo aquel ejemplo, "no puede causar des- mero de comunicaciones a cuya confusión se agrega la incorrecta
medro a las representaciones permanentes". interpretación que de las instrucciones hacía el doctor Malbrán.
Pocas semanas antes, el 2 de diciembre, el gobierno de Lon- El ministro de Agricultura, Antonio De Tomase, estaba in-
dres presenta ante el Parlamento una preocupante declaración a quieto y disconforme con las gestiones en Londres. Al interpretar
través de su primer ministro75: éste, a principios de noviembre de 1932, que debían suspenderse
las negociaciones, provoca la reacción del canciller Saavedra La-
"Puedo asegurar a la Cámara que el Gobierno de Su Majestad Britá- mas que en una carta le dice al doctor De Tomaso que "dicho em-
nica no entrará en compromisos con países extranjeros que puedan bajador debe continuarlas o de lo contrario importaría esto la
en manera alguna perjudicar ni los propósitos delAbnormal Impor- cesación de sus funciones, en momentos tan delicados..."78.
tations Act ni ningún futuro arreglo con el resto del Imperio". Ya sancionada por la Conferencia de Ottawa lo que se denomi-
na la "preferencia especial" a favor de los dominios, la Argentina
Al consultar sobre la proyectada misión argentina, el Foreign se enfrenta a una de las decisiones más dramáticas que afectan su
Office si bien mantiene la cortesía de rigor aclaró que "teme que comercio de carnes con Gran Bretaña: este país impondrá cuotas
las discusiones sobre la futura política fiscal no llevarían un pro- de importación para las carnes argentinas. Este asunto toca los
pósito útil en las presentes circunstancias. De todas formas cual- intereses estratégicos del comercio exportador de nuestro país. El
quier propuesta sería considerada después de la Conferencia Im- problema no se reducía a la fijación de cantidades sino también a
perial de Ottawa"76. quién le correspondía fijar la distribución de las cuotas: ¿a Gran
Para el ministro Bioy el envío de la misión tenía como propósito Bretaña o a la Argentina? En uno u otro caso era necesario saber
tranquilizar urgentemente la opinión de los sectores interesados qué participación tendrían los frigoríficos privados —el Gualegua-
argentinos que presentían comprometida la corriente comercial ychú por ejemplo— frente al grupo de frigoríficos extranjeros loca-
hacia Gran Bretaña, sobre todo ante el anuncio de la Conferencia les que ya se habían organizado en una conferencia con el confi-
Imperial que proponía reunirse en Ottawa. Para la Argentina, la dencial asentimiento del gobierno inglés. De acuerdo con las in-
aparición de los dominios como Canadá y Australia era un hecho formaciones que suministró nuestra Embajada en Londres, el go-
nuevo por la importancia política que adquieren frente a una bierno británico se había dirigido a los frigoríficos en la Argentina
metrópoli debilitada. Presionaban para aumentar las restriccio- pidiéndoles la cooperación para "restringir" la importación total
nes a la entrada de carne extranjera, sea limitando las cuotas, de carnes a los niveles convenidos en Ottawa y les solicitó que se
sea imponiendo derechos a la importación. Mientras tanto la si- entendieran entre sí para la distribución de los envíos. Según Mal-
tuación de los granjeros británicos se degradaba al punto que brán, los británicos habían sugerido a los frigoríficos que le pre-
doscientos miembros de la Cámara de los Comunes hacían una sentasen al gobierno argentino los planes "que tengan pensados" y
petición en defensa de los intereses agrícolas. los discutan en forma "amistosa"79. Esto fue para el batallador An-
El gobierno argentino tiene la sensación de haber llegado tar- tonio De Tomaso, ministro de Agricultura, un alerta de los tiempos
de pues ya estaba funcionando el Comité Presupuestario de la difíciles qtie se avecinaban. Furioso ante la eventualidad de que se
Conferencia Imperial en Ottawa del 21 de junio al 20 de agosto de aceptara el criterio inglés, De Tomaso le escribe al canciller Saave-
1932 que establecería un sistema de preferencias para las relacio- dra Lamas el 2 de noviembre de 1932 lo siguiente80:
nes comerciales entre los países que componían la Comunidad
Británica de Naciones, comúnmente llamada Commonwealth77. ... "en otros términos: si no se convienen estipulaciones en contrario,
El gobierno conocía las preocupaciones británicas de aumen- sólo podrán introducirse a Inglaterra las carnes que importen esos
tar sus ventas a la Argentina, pero le era difícil discernir por qué frigoríficos, encargados de distribuir y aplicar la cuota. Y si esa cuo-
medio podrían asegurarse esas importaciones. La experiencia del ta se distribuye en forma global, sin especificar cantidades precisas
acuerdo D'Abernon, luego de malograda la intención británica de por procedencias determinadas, tanto más funesta será o podrá ser
mantener el statu quo, había demostrado de todas formas ser in- para la Argentina esta Conferencia".
eficaz. En Londres, las gestiones bajo la supervisión del embaja-
dor Malbrán no lograban asentar las bases de la negociación en ..."Lo que importa saber y respecto de lo cual insiste este Ministerio en

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que es indispensable una declaración precisa del gobierno británico, es La documentación existente en los archivos parecería confirmar
lo siguiente: que entre el Foreign Office y el Board of Trade había diferencias de
criterio, pues mientras que el primero preparaba con los frigoríficos
1°— Qué cantidad de carne argentina y de cada tipo podrá entraren la repartición de las cuotas, el Board of Trade todavía —mediados
Gran Bretaña desde enero de 1933; de noviembre de 1932— no las había fijado y pretendía, por qiúnce
meses, mantener el comercio existente con la limitación impuesta
2°— Si únicamente podrán introducir esa carne los importadores a en Ottawa. De todas formas, está claro que ambos trataban a los
los cuales se ha dirigido el gobierno británico para pedirles su coope- frigoríficos argentinos como si les concedieran un trato de favor y no
ración y en las cantidades que ellos mismos determinen..." de derecho (al Gualeguaychú, doscientas toneladas por semana, al
Municipal de Buenos Aires cincuenta toneladas). El presidente del
"...saber eso es lo que interesa, no obtener un reconocimiento abstrac- Board of Trade, prometió que se invitaría al gobierno argentino a
to de derechos argentinos que no están en tela de juicio"... mandar representantes a una Conferencia General de la Carne que
se preveía convocar a principios de 1933. Malbrán, luego de largas
De Tomaso se oponía a que la cuota la manejara el gobierno inglés conversaciones, de gestiones y de ensayar varias soluciones, se da
en consulta con los frigoríficos, pues a su juicio era el gobierno argen- cuenta de que existe un panorama demasiado confuso para seguir
tino quien debía distribuir las cuotas "entre todas las compañías o negociando y propone interrumpir la discusión sobre este asunto83.
entidades que operan actualmente o se constituyan en el futuro y El gobierno de Su Majestad se había comprometido en Ottawa
cumplan las leyes del país". La posición enérgica en defensa de los a limitar las importaciones de carnes de procedencia extranjera
intereses argentinos de Antonio De Tomaso, será un factor muy por un período de dieciocho meses a partir del 1° de enero de 1933,
importante en las negociaciones por venir. Para éste debía hacerse de acuerdo a un programa establecido en los convenios con Aus-
"una cuestión capital" de la asignación de la cuota a la Argentina. tralia y Nueva Zelanda. La medida, si bien temporaria, implica-
De Tomaso había sugerido mandar una misión comercial a ba para la Argentina una reducción del 10 por ciento de los en-
Londres, pero como Malbrán se opuso, creía que dado el "giro que víos y si los precios no respondían —la baja en Gran Bretaña
tomaban las cosas", lo mejor era suspender las negociaciones. El amenazaba su agricultura— la reducción podría aumentarse al
ministro de Agricultura desconfiaba de la aptitud del embajador 20 por ciento. El Board of Trade pretendía examinar en la confe-
en Londres, a quien los ingleses, afirmaba, "no le dicen la verdad". rencia mencionada, junto con todos los interesados, la situación
Por su parte la Sociedad Rural Argentina había hecho llegar un de las carnes. Quiso calmar las inquietudes argentinas asegu-
petitorio al presidente de la Nación, general Agustín P. Justo, abo- rándole al gobierno que la disminución de las importaciones se
gando por una política de reciprocidad bajo el slogan "comprar a había convenido con los importadores a los efectos prácticos y
quien nos compra". La Sociedad Rural de Concordia se dirigió tam- como medida transitoria. En un memorándum del 16 de noviem-
bién a Justo afirmando que las negociaciones "suponen una amena- bre expresaba que "...con el propósito de demostrar al gobierno
za seria para la colocación de nuestros productos agropecuarios..."81. argentino un espíritu amistoso, el Gobierno Británico esta dis-
Para mayor preocupación del ministro De Tomaso, los compo- puesto a pedir a los importadores que se haga la excepción de
nentes de 'la Conferencia" le habían negado a la Cia. Sansinena de acordar embarques regulares...", "como el frigorífico Gualeguaychú
Carnes Congeladas —empresa de capitales argentinos fundada en y Municipal...". También el gobierno inglés trataba de obtener
1884, cuyos accionistas eran en su mayoría ganaderos— autoriza- una reducción de las importaciones de tocino y jamones84.
ción de tener una cuota, pues pretendían que soportara la reducción Ante estos hechos, nuestro embajador en Londres trataba de
adoptada por Gran Bretaña. Otra situación semejante era la del desdramatizar sus consecuencias sobre la Argentina, diciendo "que
frigorífico Gualeguaychú, que sufría la marginación frente a los los resultados de la Conferencia de Ottawa no justifican la alarma,
frigoríficos ingleses apoyados por el gobierno de Londres en su pre- ni las manifestaciones, en mi concepto exageradas, de temor, que se
tensión de que las reducciones las soportaran exclusivamente las han exteriorizado en nuestro país". Para Malbrán, Ottawa no era
empresas argentinas. Mientras Malbrán decía que el gobierno inglés un motivo de alarma tal "como para que nuestros ganaderos consi-
"no pretendía en manera alguna desconocer el derecho argentino para deren casi arruinada esa industria nacional..." pues de las cuatro-
regular su exportación y distribución de las cuotas", los empresarios cientos noventa y dos mil toneladas de carne (chilled, vacuna
argentinos interpretaban la realidad en forma muy distinta82. congelada y ovina congelada) exportada en el año base, sólo debería

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reducirse el 5 por ciento. Los diarios de Buenos Aires atacaban a expresa el propio Foreign Office al destacar las altas tarifas y el
Saavedra Lamas y al ministro de Agricultura, acusándolos de indi- sistema de control de cambios que afectaban las exportaciones bri-
ferencia y desconocimiento de los problemas emergentes de los Acuer- tánicas. Varios parlamentarios también alegaron en la Cámara de
dos de Ottawa. La situación era por lo menos confusa, pues el propio los Comunes que los británicos estaban "recibiendo un trato desfa-
Malbrán reconoce que "el gobierno inglés al comprometerse en vorable en la Argentina"87.
Ottawa en adoptar el sistema de cuotas para carnes, no se dio cabal En Buenos Aires, el diario La Nación publica el 10 de diciem-
cuenta de todas las complicaciones que ello importaba". En la mis- bre un editorial que bajo el título "De mal en peor", afirmaba que
ma nota del 17 de noviembre nuestro embajador anticipaba "que el los arreglos hechos por el Board of Trade con las compañías
sistema de cuotas tiene entre otros inconvenientes —frente a las importadoras en Gran Bretaña cuyo fin era limitar las importa-
tarifas—, el de contribuir a la formación de monopolios; pero no está ciones totales de carne desde América del Sur, habían sido modi-
en nuestras manos el poder evitarlo". Entre Malbrán y el gobierno, ficados en forma desventajosa para la Argentina por medio de
en parte debido al exceso de comunicaciones cablegráfieas por un permisos otorgados a los importadores ingleses.
lado y largas notas explicativas por otro, no hubo una misma apre- El embajador británico en Buenos Aires sabía que ese artículo
ciación de los hechos. Una frase de la mencionada nota del embaja- había sido inspirado por Malbrán y, al tanto de los problemas de
dor, confirma esta situación: "...un embajador que tiene el concepto comunicación entre éste y la Cancillería, decide cortar por lo sano
cabal de sus funciones está en el deber de expresar su opinión sobre la incorrecta lectura de las intenciones británicas escribiéndole una
la gestión que se le encomienda, aun cuando ellas puedan disentir carta al doctor Saavedra Lamas, donde pone en claro la situación
de las opiniones del gobierno..."85. real de la cuestión de la cuota de carne y las medidas adoptadas
Para cumplir con su mandato Malbrán le envía el 12 de no- por su gobierno que lo han sido "con toda la consideración posible
viembre de 1932 una larga nota al secretario de Estado de Eelaeio- para los intereses argentinos...". En esa carta el 28 de diciembre
nes Exteriores de Gran Bretaña, sir John Simons, en la que hace de 1931 el embajador Macleay le sugiere al canciller que "en vista
una descripción de sxis gestiones y se lamenta que el Board of Tracle de la publicidad que se ha dado a la declaración oficial hecha al
no haya tomado en cuenta las observaciones del gobierno argenti- doctor Malbrán por mi gobierno, de una parte, y por mí a V.E. y
no. Se refería a "entregar a los importadores de carne en la Gran también a S.E. el ministro de Agricultura, sería equitativo que igual
Bretaña la aplicación del Programa de Ottawa y de este modo colo- publicidad fuese dada al contenido de la presente carta a fin de
car en esas manos la regulación de las exportaciones argentinas". rectificar cualquier impresión errónea y cualquier malentendido
Se quejaba también de que el gobierno británico había accedido a referente a la situación real". Se había producido el peor escenario
tratar los frigoríficos argentinos "como excepción"86. diplomático: los embajadores ventilan a través de los diarios sus
Esta nota la contesta sir John Simón recién el 30 de diciem- contradictorios puntos de vista. Saavedra Lamas le transmite a
bre a través del subsecretario de Eelaciones Exteriores del Foreign Malbrán el texto de la nota de su colega inglés, aunque no quiere
Office calmando "la ansiedad del gobierno argentino" y clarifi- "facilitarle el juego de alterar ante la opinión la verdad de la posi-
cando la intención británica de discutir ampliamente la cuestión ción en que se han colocado, conviene facilitar su gestión y la de
en la Conferencia General de Carnes que se proyectaba convocar. Eoca dándose por no entendido de una falsedad de actitud si
Se defiende el Foreign Office de no haber adoptado un sistema existiere"88.
para mantener el comercio de exportación argentino en "manos Lenguaje alambicado que cierra una etapa de las negociacio-
británicas" y se lamenta que ello haya sido la "impresión creada nes anglo-argentinas sobre las carnes. Para ese entonces, el go-
en la Argentina". La lectura del contenido de la tardía, aunque bierno argentino había decidido enviar una misión especial enca-
cordial, respuesta indirecta de Simón a Malbrán parece demos- bezada por el señor vicepresidente de la Eepública, don Julio A.
trar un cierto hartazgo explicativo de las autoridades inglesas, Eoca (h), con el objeto de retribuir la visita del año 1931 a Buenos
ante esa atmósfera de anuncios y explicaciones, acusaciones y Aires del príncipe de Gales. Un viaje imaginado con el carácter
excusas que se había transformado en un diálogo de sordos. de una retribución protocolar será la ocasión propicia para que,
Los intereses de los grupos industriales con interés exportador después de finalizada la parte ceremonial, se negocie y suscriba
en Gran Bretaña empezaron a expresarse en contra de la Argenti- uno de los tratados que más dará que hablar en la historia de las
na por la falta de reconocimiento de nuestro país ante las "excep- relaciones internacionales argentinas.
cionales ventajas" que el mercado inglés le había ofrecido como lo En efecto, Eduardo de Windsor, príncipe de Gales, había efec-
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tuado un segundo viaje a la Argentina representando a su país en les propuestas" no podían en ningún caso concluir en un convenio
ocasión de la Exposición Comercial del Imperio Británico que tuvo que afectase "los acuerdos de Ottawa" y tampoco en "conceder pre-
lugar en los terrenos de la Sociedad Sural Argentina en Buenos ferencias o ventajas que estén en oposición, en manera alguna a la
Aires del 14 de marzo al 27 de abril de 1931. Llegó a bordo del buque cláusula de la nación más favorecida contenida en nuestros trata-
H.M.S. Eagle acompañado por una numerosa delegación canadien- dos existentes". En realidad el ministro John Simón quiso evitar
se y la banda del Segundo Batallón de los Cameron Highlanders de que la visita de Roca despertara "esperanzas que el gobierno de Su
la Eeina. Éstos, ante el entusiasmo de la población, desfilaron el 15 Majestad Británica pueda hacer más en este sentido de lo que ha
de abril desde la plaza del Congreso hasta la Casa de Gobierno y hecho ya", como lo había dicho en su nota al canciller del día 5 de
luego por la calle Florida hasta el monumento del general San Mar- noviembre de 1932 el embajador inglés. Esta pretensión despertó
tín, donde rindieron honores al Padre de la Patria. la furia de Antonio De Tomaso, el ministro de Agricultura, a quien
La exposición era una gran demostración de los adelantos in- la lectura de la nota del embajador le "ha causado una impresión
dustriales, tecnológicos y científicos de Gran Bretaña y los prin- penosa". No podía aceptar que a la gestión del doctor Roca se le
cipales dominios. Desde un stand especial de la Escuela Británi- impusieran "límites de hierro, impuestos por una de las partes en
ca de Medicina Tropical y libros ingleses, hasta aeroplanos y su beneficio" con lo que corría el riesgo de ir a un fracaso seguro.
motores de todo tipo. Los aeroplanos se estacionaron en El Palo- Saavedra Lamas, hábil e imaginativo, sorteará el condicionamiento
mar, donde concurrió el príncipe de Gales. El canadiense fue el que pretendían los ingleses, respondiéndole sin escrúpulos a
pabellón más grande. Macleay que Roca simplemente colaboraría con las gestiones que
Si bien los actos protocolares y los festejos no pueden compa- venía haciendo el embajador en Londres, con lo cual evitaba me-
rarse con los del primer viaje en 1925 —venía representando a su terse en el fango de una interminable discusión sobre los términos
país a una feria comercial— recibió atenciones del Presidente, de la misión. Sin duda, un ejemplo de habilidad diplomática91.
visitó Mar del Plata y fue invitado a la estancia de Aarón de Hasta el comunicado donde se anunciaba la misión de Roca,
Anchorena. La Exposición fue un éxito de público y el príncipe fue objeto de negociaciones tan sutiles que no es posible dejar de
fue ovacionado en todos lados89. sospechar una cierta incomodidad de parte de los ingleses sobre
Los conflictivos asuntos gubernamentales entre Londres y la segunda parte de la misión Roca92. Como en las óperas, las
Buenos Aires nada parecían perturbar las excelentes relaciones oberturas anuncian la atmósfera de lo que vendrá.
entre ambos pueblos. Su Alteza Real era una persona popular en El presidente Justo designó la delegación que debía acompañar
la Argentina. al vicepresidente: el embajador en Londres, Manuel Malbrán, el di-
putado nacional doctor Miguel Ángel Cárcano, Guillermo Leguiza-
món, dos agregados y dos secretarios93. Partieron el 10 de enero de
La misión de Julio A. Roca (h) 1933 en el buque Arlanza y pisaron Europa en Lisboa, desde donde
se dirigieron a Londres sin desaprovechar estadías en San Sebas-
Por extraño que parezca, la misión del vicepresidente Julio A. tián —donde les rindieron honores militares—, Biarritz —con de-
Eoca a Gran Bretaña, en la parte dedicada a las cuestiones comer- masiado frío para gozar la playa— y París, la eterna meca de los
ciales, era con el propósito de "colaborar" en la gestión "que viene argentinos.
desarrollando, el señor embajador argentino doctor Malbrán, desde La negociación que en estas páginas se relatará más que com-
hace ya tiempo, en los límites, condiciones y caracteres, conque ha pleja es múltiple por sus escenarios y por la enredada trama de
sido planeada y aceptada, por el gobierno de Su Majestad..." como le intereses que involucró. La meticulosidad técnica de los que en la
decía Carlos Saavedra Lamas al embajador británico en Buenos misma intervinieron es tan relevante como el virtuosismo diplo-
Aires, sir J. W. Ronald Macleay. Enfáticamente le informa que no ha mático de los que la hicieron posible; las pasiones políticas que
pensado "en ningún caso interrumpir" las negociaciones de Malbrán90. suscitó fueron tan honestas como el patriotismo de los que lleva-
La explicación de esta original inversión de funciones —el vi- ron sobre sí la responsabilidad de las decisiones que se adoptaron;
cepresidente colabora con el embajador— se debe a que los ingle- el juego tortuoso con que algunos frigoríficos pretendieron defen-
ses si bien aceptaban que Roca se ocupara del comercio luego de der sus intereses no pudo evadirse de la acción de los que en la
retribuir la visita de S.A.R. el príncipe de Gales, habían pretendi- Argentina demostraron que la autoridad del Estado era superior a
do "dejar perfectamente establecido que las discusiones comercia- la acción subterránea de los lobbies.
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Si bien es cierto que los problemas de nuestro comercio con el portaciones. Mientras más del 50 por ciento de las mercaderías de
Reino Unido aparecen en el escenario político antes de la década del origen británico ingresaban en la Argentina libres de derechos, la
treinta, es evidente que el otorgamiento de las preferencias imperia- Argentina sólo buscaba asegurar para sus productos un tratamien-
les concedidas a los dominios británicos en la Conferencia de Ottawa, to que por lo menos significara la estabilidad para sus exportacio-
agravó la incertidumbre que desde principios de los años veinte ame- nes. Uno pediría "más", el otro conservar lo que tenía. Gran Bretaña
nazaba a uno de los sectores clave de la producción argentina. tenía la ventaja de dominar la demanda de carnes y cereales; noso-
La dependencia hacia el mercado inglés de nuestras exporta- tros, por lo menos en lo que concierne a carnes, teníamos la debili-
ciones de carnes y el hecho de que las mismas se realizaban a tra- dad de que para acceder a ese mercado, debíamos pasar por los
vés de los frigoríficos —en su mayoría ingleses— había generado frigoríficos, en su gran mayoría ingleses. Los pocos frigoríficos ar-
serias preocupaciones durante el primer gobierno de Yrigoyen. Ya gentinos eran pequeños y tratados por los ingleses como una excep-
comentamos que en 1921, el ministro Honorio Pueyrredón había ción, incómoda y molesta. El Board of Trade, hacia el mes de diciem-
protestado ante el embajador inglés por la caída que sufrían nues- bre de 1932, había empezado a aplicar el sistema de licencias y como
tros precios debido a situaciones internas de Gran Bretaña (venta una excepción de Su Graciosa Majestad, fijó para los frigoríficos
forzada de stock, huelga de los mineros, impuestos a la industria Gualeguaychú y Municipal, una autorización de exportar sólo tres-
del frío) y a las manipulaciones de los frigoríficos. En una conver- cientas y cincuenta toneladas semanales, respectivamente.
sación de nuestro ministro con el representante británico que tuvo El ministro de Agricultura, Antonio De Tomaso, en sus suge-
lugar en junio de aquel año, éste le reconoció —quizá por primera rencias sobre lo que debían ser las instrucciones para negociar, le
vez— que la baja se debía al precio a que compraban los frigoríficos escribe al canciller Saavedra Lamas y comenta este sistema "ina-
en la Argentina y no a los precios en Inglaterra. El inglés confiden- mistoso" para la Argentina96:
cialmente aceptó que en algunos círculos de su país se afirmaba
"que los frigoríficos en la Argentina estaban acusados de realizar "...si el sistema no se cambia 'la Argentina quedaría librada' al arbi-
beneficios excesivos a costa de los productores"94. trio de los frigoríficos, quienes pagarían aquí los precios que quisie-
Durante el gobierno de Justo el problema era mucho más gra- ran porque no podrían ser objeto de ninguna competencia fuera del
ve, pues se trataba de preservar el comercio en un contexto don- 'freight commitee o pool', o amenazarían a ir a comprar a otra parte
de por primera vez aparecía lo que muchos años más tarde se repitiendo el juego en el Brasil y en el Uruguay..."
llamaría el "comercio administrado". Se trataba de la interven-
ción estatal imponiendo cuotas, licencias y preferencias que rom- La cuota era una idea inglesa y para el ministro de Agricultu-
pían las reglas de juego del libre comercio basado en la compe- ra lo importante era que la misma se distribuyera de acuerdo con
tencia sin discriminaciones, marco en el cual los productos ar- el gobierno argentino, entre empresas "actuales y futuras" tenien-
gentinos tenían evidentes ventajas. Eran los nuevos tiempos del do en cuenta no sólo los intereses británicos, sino también el de
proteccionismo y de los acuerdos bilaterales a los que se sumaba los productores argentinos. En opinión del ministro era "capital"
la discriminación a favor del clientelismo de los Dominios. que el gobierno argentino interviniera en la asignación de cuotas
La política inglesa era a todas luces ilegal, pues el tratado para salvaguardar los intereses de los "frigoríficos nacionales"
anglo-argentino de 1825 establecía la regla de la cláusula de la frente a los "frigoríficos particulares" (extranjeros).
nación más favorecida —igualdad de tratamiento— que los acuer- Fue en el Ministerio de Agricultura donde se hicieron los más
dos suscriptos por Gran Bretaña en Ottawa violaban. La Argen- prolijos estudios sobre la situación y es De Tomaso quien manifestó
tina, jurídicamente, estaba en condiciones de reclamar el mismo desde el principio que debíamos adoptar una posición muy firme
tratamiento que los Dominios, pero en aquellos tiempos, la segu- frente a los ingleses. El tema capital para no quedar en manos ingle-
ridad jurídica internacional no era un derecho susceptible de sas —es decir, los intereses privados de ese país— era la asignación
modificar una decisión de esta naturaleza. de la cuota con intervención directa del gobierno argentino para
El enfrentamiento de intereses entre la Argentina y Gran Bre- posibilitar que los frigoríficos nacionales, existentes o futuros, pu-
taña tendrá lugar en los siguientes términos: los argentinos que- dieran faenar y exportar más. La cuestión de cómo satisfacer las
rían asegurar sus exportaciones frente a una decisión unilateral solicitudes británicas suscitó también, en el seno del gobierno, con-
británica que les era desfavorable; los británicos aprovechan la si- troversias técnicas y económicas. Si bien la Ley de Aduanas, como
tuación de debilidad argentina para solicitar concesiones a sus ex- ya lo hemos dicho, autorizaba al Ejecutivo a reducir en un 50 por
338 339
ciento las tarifas contra ventajas, y ello con ciertas condiciones, esa ñor, que fue servida con vajilla de oro. La Argentina, representa-
preferencia era imposible de aplicar frente a terceros países con los da por su vicepresidente, tenía en Gran Bretaña la imagen de ser
cuales teníamos tratados con la cláusula de la nación más favoreci- el país más próspero y cultivado de América latina. Era sin duda
da (en adelante c.n,m.f). El doctor G. P. Leguizamón, en un intere- entre las reptiblicas del continente el preferido en el mundo de
sante estudio efectuado en el Ministerio de Agricultura, señaló que los negocios por la confianza que despertaba y las oportunidades
el ensayo de la política de reciprocidad "ha sido un completo fracaso" económicas que ofrecía. La city de Londres estaba informada y
porque en cada caso que se intentó disminuir derechos a un país familiarizada sobre todo lo que pasaba en la Argentina. •
tuvo que dejarse sin efecto por aquella razón96. Confiado y sin mucha claridad sobre sus objetivos en la mi-
De la relación comercial debe recordarse que Gran Bretaña sión que le tocaba, luego de retribuir la visita del Príncipe de
era nuestro principal cliente, pero también la Argentina tenía Gales, el doctor Julio A. Eoca tendrá, más que una función políti-
para ese país una vinculación "única" fuera del Imperio como bien ca, la responsabilidad de un verdadero negociador. En una comi-
lo señaló un artículo del Morning Post del 17 de febrero de ese da con Su Alteza Eeal el príncipe de Gales éste le confió lo si-
año 1933. Como lo señalaba dicho periódico97: guiente: "En todo lo que hemos hecho o convenido en Ottawa y
después, tuvimos muy en cuenta los intereses argentinos". Fina-
"La Argentina es un ejemplo clásico de los beneficios que pueden de- lizadas las ceremonias, comenzó el trabajo diplomático.
rivarse de los flujos de capital a través de las fronteras bien dirigido. Cuando se sentaron a la mesa de trabajo se trabó la primera
Ello se debe en gran medida, a las iniciativas que los británicos que, litis: cuotas para los argentinos contra concesiones para los in-
en el curso de décadas, han permitido transformar un país pobre en gleses. Si bien al principio, la misión diplomática en Londres ig-
uno de los más ricos y bien equipados países agrícolas del mundo". noraba la posición del gobierno de Buenos Aires frente a la larga
"Se estima que en conjunto, los británicos han invertido casi lista de pedidos presentada por los británicos —carbón, automo-
450.000.000 de libras esterlinas en la Argentina, de las cuales tores de bajo consumo, autobuses, camiones, chasis, etcétera—.
270.000.000 de libras están hundidas en los ferrocarriles". Eoca fue partidario de "suprimir todos los aumentos de tarifas
..."Gran Bretaña y Argentina han mantenido un sistema económico efectuados a partir de 1930...". En lo que se refiere a la cuota, los
complementario que se mantiene hasta hoy. La Argentina se ha bene- ingleses trataron desde el principio de descartar o poner de lado
ficiado del gran mercado británico para sus productos agrícolas, los frigoríficos argentinos pties les preocupaba "la posibilidad de
mientras los británicos han encontrado en la Argentina un florecien- que la intervención de nuevas empresas trastornara el mercado
te mercado para sus exportaciones de productos manufacturados". inglés, sea por insuficiencia técnica de las mismas en la distribu-
ción y venta de carnes, sea porque entablen luchas, entre ellas y
El artículo señalaba, sin embargo, el comercio adverso que Gran las antiguas, que hagan caer los precios". Una segunda preocu-
Bretaña tenía con la Argentina, cuyo déficit comercial había au- pación era "que no se altere la regulación adecuada a las circuns-
mentado desde 1930. Estimaba el Morning Post que los intereses, tancias de los embarques", es decir, el control de fletes por el pool.
dividendos y fletes que pagaba la Argentina eran de aproximada- Sólo bajo estas condiciones los ingleses parecían dispuestos a ase-
mente veinticinco millones de libras. Si se deducían esas remesas, gurar una cuota fija99.
ocho millones quinientas mil libras quedaban "congeladas" en la Saavedra Lamas era de la opinión que la reducción de dere-
Argentina. Por eso bregaba por la introducción de ajustes impera- chos tenía que estar sujeta a las ventajas qxie acuerde Gran Bre-
tivos luego de los acuerdos de Ottawa y por la necesidad de que la taña a los productos argentinos, tratando que se establezca una
Argentina comprara "mucho más" a Gran Bretaña. compensación equivalente, tal como lo exigía el art. 74 de la Ley
El vicepresidente Eoca en un telegrama que le envió desde el de Aduanas. Decía el canciller que "la desgravación de algunos
Arlanza, en plena travesía, le había anticipado al canciller Saavedra productos produciría quebranto fiscal y debería estudiarse en cada
Lamas que era partidario de buscar soluciones "simples y genera- caso". Lo que Argentina puede comprometerse es a "no gravar los
les" sin entrar en "difíciles recriminaciones sobre determinados artículos actualmente libres de derechos, ni al carbón de piedra"100.
artículos que crearían dificultades con terceros países..."98. El ministro Antonio De Tomaso percibe que los negociadores
El vicepresidente de la Nación fue recibido en la Estación Vic- en Londres —quizás empachados por la serena atmósfera de la
toria con gaitas de la Guardia Eeal que a su paso inclinaban sus ciudad— no interpretan lo que eran a su juicio los intereses argen-
banderas. El príncipe de Gales lo invitó a una comida en su ho- tinos. De Tomaso osó perturbar las vacaciones del presidente
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Agustín P. Justo en Mar del Plata, mandándole un telegrama por puerta para un tratamiento más liberal en el futuro. Para el vice-
el que le pidió que leyera los informes y opiniones que le había presidente existían dos alternativas con respecto alas ventajas adua-
mandado al doctor Saavedra Lamas. En aquella época un minis- neras a conceder a Gran Bretaña: 1) se aplica una fórmula general
tro no podía hablarle por teléfono al Presidente. En ese telegrama o, 2) se conceden rebajas tarifarias tal como lo solicitaron los delega-
De Tomaso quería que el presidente de la Nación tuviera una vi- dos ingleses. Si se aplicara este último criterio se perderían seis
sión cabal de lo que le convenía a la Argentina para que se adopta- millones de pesos oro (si se calcula sobre las importaciones de 1931)103.
ra lo que él define como "la única línea de convergencia posible Aparece en la negociación un nuevo tema: si se reducen las
entre los intereses británicos, argentinos y del Estado. Stop. Creo tarifas el Estado argentino pierde ingresos fiscales, en un momen-
que hay allí —continúa el ministro—, un mínimo de cosas a las to en que la deuda pública era importante. Como la Argentina te-
que no podemos renunciar sin que los ganaderos no nos acusen de nía en vigencia el control de cambios (a tasa oficial para la impor-
haber olvidado un sano nacionalismo. Stop"101. tación), los ingleses plantearon que querían más divisas para po-
Saavedra Lamas compartió los conceptos del informe de su co- der aumentar sus exportaciones. Cualquier acuerdo debía incluir
lega y se lo envió al vicepresidente Eoca. Frente a las objeciones cuotas para los argentinos, concesiones y cambio para los ingleses.
británicas sobre los frigoríficos argentinos, el ministro de Agricul- Eaúl Prebisch, que formaba parte de la Delegación encabezada
tura garantizaba la suficiencia técnica en la distribución y calidad por Julio A. Eoca, tenía cierta confusión sobre las instrucciones y
de las carnes de las empresas argentinas que ya lo hacían o las su rol en Gran Bretaña. A su juicio entendía que los convenios a
nuevas a crearse. En lo que hace a las luchas entre empresas, eso realizarse en materia de tarifas, carnes y cambio eran un todo y
no sucederá decía De Tomaso "toda vez que el gobierno argentino, por lo tanto cualquier solución parcial era condicional. Habló por
en cuyas manos estará la regulación de la exportación, contempla- teléfono con el ministro de Hacienda, Alberto Hueyo, y se refirió al
rá en todo momento con equidad los intereses británicos, dado que dinero bloqueado por falta de cambio y la posibilidad de hacer un
los precios de venta en Londres interesan por igual a los productores empréstito a través de Baring Brothers. Estaba de acuerdo con un
de ambos países". Frente a las inquietudes y objeciones británicas empréstito a veinte años, sin amortización durante los cinco pri-
sobre el orden en los transportes, De Tomaso afirma que el gobier- meros y un interés del 4 por ciento, lo cual podía elevar en "alto
no argentino "se compromete a convenir oportunamente con las grado el prestigio del crédito exterior de la Eepública". Ello permi-
empresas navieras británicas la manera de organizar los embar- tiría, según Prebisch, la consolidación de una parte sustancial de
ques...". Insiste en que la cuota debe quedar regulada por el go- la deuda flotante. Libraría por otra parte "el mercado de cambios
bierno argentino. No acepta la idea inglesa de crear un Comité de una masa considerable de dinero bloqueado que la sofoca, que
Permanente en Londres para la regulación de los embarques102. Lo dadas las perspectivas actuales no tiene posibilidad de liquidarse
que le interesaba a De Tomaso era que las cuotas las manejara el espontáneamente". Si se prolongara la situación, comentó Prebisch
gobierno argentino a fin de sortear la trampa de quedar en manos al ministro de Hacienda, "el crédito del país podrá sufrir tanto como
de los frigoríficos, los importadores y los armadores ingleses, lo si se suspendiese el pago de los intereses de la deuda pública"104.
cual significaba que ellos no sólo controlarían nuestras exportaciones Lo que les interesaba a los británicos era la proporcionalidad
sino que impedirían la expansión de los frigoríficos argentinos. de la distribución del cambio disponible a futuro. Prebisch creía
Eoca no contesta esa posición sino que su preocupación era que si no se accedía a este punto el empréstito no podía realizar-
encontrar la forma de satisfacer la demanda inglesa de tener con- se. Walter Eunciman, el presidente del Board of Trade le había
cesiones en la Argentina, cuestión ésta difícil de resolver pues, dicho que la situación del problema de los cambios "era condición
por los acuerdos que teníamos, estas ventajas debían extenderse esencial para el éxito de las negociaciones".
a terceros países. Por eso le dice a Saavedra Lamas que no había Walter Eunciman, primer vizconde Eunciman of Oxford, era un
que insistir en tarifas preferenciales sino "en compensaciones de liberal que había sido miembro de la Cámara de los Comunes y pre-
ventajas de otro orden" pues no podía aplicarse al caso Gran Bre- sidió el Consejo de Educación en 1908-11 y el de Agricultura desde
taña las preferencias previstas en la Ley de Aduanas. Decía Eoca 1914 a 1916. Será sin duda uno de los personajes cuya opinión gra-
al canciller que lo que puede lograrse era "por lo menos la estabi- vitará decisivamente en las negociaciones argentino-británicas.
lidad del mercado británico para nuestros productos en la forma La idea de la vuelta de las tarifas a la situación de 1930 no era
y proporción que lo permitan hoy los convenios de Ottawa...". una condición de los británicos sino una fórmula argentina para
Los Convenios de Ottawa expirarían y hay que dejar abierta la evitar el enojoso ejercicio de analizar ítem por ítem el nomenclador
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de aduanas. Había que evitar la guerra de tarifas y para soslayar Argentina aparecía en el banquillo de los acusados! El vicepresi-
la posible disminución de la renta fiscal proponía Boca postergar dente Roca estaba inquieto por las consecuencias negativas que
la reducción adicional del 10 por ciento que el gobierno había pues- podía tener para la economía argentina el fracaso de su Misión106.
to a las importaciones. Fuimos a Londres a buscar lo que nos correspondía y nos en-
En compensación con la rebaja de tarifas la Misión esperaba contrábamos en la posición de demandados. En un largo telegra-
obtener lo siguiente: asignación de cuota, que no se aumenten los ma a Saavedra Lamas quiso presentarle un cuadro realista107.
derechos establecidos en Ottawa, creación de una comisión ar- Sabía que a pesar de que el Board of Trade y Walter Runciman en
gentino-británica para estudiar a fondo el comercio de las carnes. particular, fieles a su tradición librecambista, habían sido con-
En la quizá trascendente conversación telefónica del 7 de mar- trarios a los acuerdos de Ottawa, los partidarios de las preferen-
zo, donde intervienen los protagonistas de la negociación, Hueyo cias imperiales eran en Gran Bretaña numerosos y poderosos.
le dijo a Eoca que la propuesta de Prebisch sobre los cambios debía En tina conversación que Runciman tuvo con Roca, aquél pare-
plantearse "como un gran sacrificio del gobierno" a pesar de que el cía haber dejado en segundo plano las pretensiones en materia de
país va a obtener un beneficio cierto. Hueyo afirma que "el asunto tarifas —falsa impresión que luego le costará mucho a la Argenti-
de los cambios es de una importancia mucho mayor para ellos que na— afirmando que todo dependía de la "cuestión de los cambios".
para nosotros...". "Debemos presentarlo —dijo— como una conce- El presidente del Board of Trade le expresó a Roca lo siguiente108:
sión de los argentinos". Para Hueyo, la defensa de los ingresos fis-
cales del Estado era su responsabilidad como ministro de Hacien- "Yo no podré asegurar el triunfo de una política que garantice a la
da, y las concesiones tarifarias iban a producir un desequilibrio República Argentina la introducción de sus productos dentro de las
presupuestario de once millones de pesos. Le alarmaba esa dismi- posibilidades creadas por los acuerdos de Ottawa si ustedes no me
nución de la renta fiscal. Roca, acuciado sin duda por los ingleses, dan una base sólida de sustentación, que la opinión británica encon-
quiso imponer su autoridad frente al ministro, pues sabía que apro- trará tan sólo en la solución de los problemas del cambio. Con esta
vechaban la situación de debilidad en que los acuerdos de Ottawa base yo me atrevo a comprometerme a salir triunfante de la fuerte
colocaron a las exportaciones argentinas, para sacar ventajas adi- oposición que encontraré en el Parlamento en contra de tales arre-
cionales como contrapartidas. En realidad era una situación ma- glos. Sin ella estoy vencido de antemanoy no podría ni siquiera, plan-
nifiestamente injusta en la que la Argentina aparecía como el "pato tear la cuestión".
de la boda" de los británicos en su conflicto con sus Dominios. En
aquella conversación telefónica Hueyo le reprocha a Roca que ha- Roca sabía que "los arreglos de Ottawa señalaban un límite for-
bía llegado un telegrama (seguramente de prensa, aunque no lo zoso a nuestras aspiraciones..." pero "no fijaban límite a la posibili-
dice) que hablaba de desinteligencias entre él y el vicepresidente. dad de que se concreten condiciones mucho más perjudiciales para
La respuesta de Roca es contundente: "Hay mucha gente interesa- ellas". El gobierno británico había subordinado la cuestión de la car-
da en el fracaso de la gestión, pero de nuestra parte no ha salido ne al arreglo del dinero bloqueado —por el control de cambio— re-
ninguna información que pueda justificar esta noticia". clamado por las empresas británicas en la Argentina para la remi-
Mientras tanto en el gabinete inglés se discutió un proyecto sión de sus dividendos y otros pagos. El Board of Trade reclamaba
que Runciman le había sometido sobre las concesiones que Gran proporcionalidad en la distribución de las divisas por parte del go-
Bretaña podía otorgar a la Argentina. La Embajada en Londres bierno argentino. Roca calculaba en 500 millones de pesos argenti-
nada conocía sobre su contenido. Lo que sí se supo es que el mis- nos el monto bloqueado, a lo que había que agregar 150 millones del
mo fue aprobado a pesar de la mucha resistencia que despertó año 1933 en curso. La operación de crédito sugerida por Prebisch
entre los miembros del gabinete. La condición del visto bueno era un quebranto para las empresas británicas que estarían obliga-
parlamentario fue que la Argentina ofreciera a Gran Bretaña fa- das a recibir títulos "a la par", lo que no guardaba relación con el
cilidades de "cambio" (es decir, divisas a la tasa oficial) suficien- índice en que estaba colocado el crédito externo argentino. "Creo
tes para atender las necesidades "de sus industrias, de sus capi- pues —le decía Roca a Saavedra Lamas— que nuestro gobierno debe
tales invertidos allí (en la Argentina) y de su comercio"105. meditar mucho antes de cerrar el paso a toda posibilidad de solu-
Lo qué había comenzado por un propósito limitado de defender ción satisfactoria de las dificultades de la hora presente".
nuestras exportaciones se transformó en una caja de Pandora, que Roca ponía su máximo empeño en el resultado "sin tener en
abriendo su tapa dejó libre las "furias" que pedían más y más. ¡La cuenta para nada el éxito personal ni ningún sentimiento de vani-
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dad o amor propio". Kehúsa la polémica con los ministros y guarda el pedido original de concesiones tarifarias. Por eso Roca se ve obli-
silencio. Eoca se encontraba todavía sin instrucciones del gobierno gado a aclarar que las tarifas no han sido excluidas "sino relega-
argentino, pero realizaba una intensa acción ante "hombres alta- das a un segundo plano"110.
mente importantes en la city" y los funcionarios del Board of Trade, Esta información exaspera tanto a Saavedra Lamas —que era
a la vez que quería influir en la opinión del ministro de Hacienda, en este caso el transmisor— como al ministro de Hacienda. El canci-
al cual no desconocía "competencia y patriotismo" para buscar una ller manifiesta a Malbrán, en su comunicación del 1° de abril —no lo
salida y esperaba de él ideas imaginativas. Se necesitaba apelar a quiso hacer al vicepresidente por razones de cortesía—, estar "in-
"remedios casi heroicos", decía, dada la "gravedad del enfermo". tensamente preocupado con resultados de gestión argentina...".
La comunicación de Roca del 18 de marzo fue leída ante el ga- Como las negociaciones estaban a punto de fracasar, a pesar
binete del presidente Justo, quienes tenían conciencia de las difi- de la "noble y patriótica gestión asumida con tanto interés...", lo
cultades en encontrar un punto de conciliación. Alberto Hueyo cual sería ajuicio del canciller "una verdadera desgracia" sugiere
evalúa la posición del vicepresidente y a su entender el asunto (al doctor Roca) lo siguiente111:
central se reducía al "porcentaje a acordarse a Gran Bretaña en
los cambios futuros". Transmite a Londres, a través del ministro "Primero: no clausurar bruscamente negociaciones y tratar de obte-
de Eelaciones Exteriores, la siguiente instrucción que contiene lo ner un proyecto de acuerdo general...".
que llama una concesión de máxima109: "Segundo: si no pudiera obtener esto había que preparar un acta fi-
nal que podríamos proyectar enviarle desde aquí...".
"Puede Vuestra Excelencia ofrecer el 25% del cambio disponible de- "En otros casos de negociaciones difíciles como el muy reciente con
ducidos los servicios de la deuda pública, siempre que las exportacio- Chile, se ha llegado a labrar un acta en que nada concreto se compro-
nes inglesas se mantengan en la proporción de 1932. Debo expresar a mete en definitiva, pero que ha dejado contentas a ambas partes",
Vuestra Excelencia que en esta determinación del gobierno argentino
ha tenido gran influencia la afirmación contenida en el último tele- Después de más de dos meses de conversaciones con el Board
grama de Vuestra Excelencia sobre el abandono por pane del minis- of Trade y el Foreign Office, la Embajada presenta su propuesta
tro Runciman de ventajas aduaneras a cargo de nuestro país". sobre cambios a principios de abril. Cuando el vicepresidente Roca
se hallaba de visita en París —donde entre las entrevistas oficia-
Había en ese momento en la Argentina mil millones de disponi- les, el presidente de la República, Lebrun, lo invitó a las carreras
bilidad. Las importaciones desde Inglaterra requerirán ciento cin- en Auteuil— el 11 de abril el Board of Trade presenta los puntos
cuenta millones de pesos oro y los cincuenta millones restantes de- principales de su propuesta de acuerdo. La propuesta inglesa no
berían cubrir las necesidades de remesa de utilidades que ese año incluye el tema de las concesiones tarifarias que habían pedido
se preveía serían inferiores por la baja de la actividad nacional. desde el principio los británicos.
Hueyo es terminante: no más del 25 por ciento del cambio dis- Esta propuesta consistía en lo siguiente112:
ponible. Tampoco se podían disminuir las importaciones porque
las rentas que proveían las tarifas aduaneras al Estado eran im- Cambio: la Argentina asignará la totalidad del cambio proveniente de
portantes y la baja podía provocar un "desequilibrio fatal de nues- las exportaciones argentinas al Reino Unido, después de deducir una
tro presupuesto" decía Hueyo. Señalaba que había insistentes de- suma razonable para el pago de los servicios de la deuda pública argen-
mandas de reducción de los impuestos aduaneros, política que se tina nacional, provincial y municipal debidos a países distintos del Rei-
ha logrado postergar. Alertaba sobre el peligro de "no mantener la no Unido. El gobierno inglés se compromete a que los importes en libras
integridad de los servicios de cambio", salvo que el gobierno inglés que cobren los exportadores correspondan con el valor de los productos
propusiera la suspensión de las amortizaciones. vendidos, deducido el flete, seguro, etcétera. De lo que resta, 12 millones
Es difícil percibir si el grupo que negociaba en Londres tuvo en se utilizarán para pagar en efectivo saldos bloqueados all"de mayo de
claro la estrategia diplomática inglesa —concentrarse por etapas 1933 y por el sobrante se emitirán bonos a 20 años con un interés del 4%.
en temas diferentes— que le hacía perder la noción de que se tra-
taba de una negociación global (cuotas, tarifas y cambios) y no como Carne: 1) El Reino Unido no reducirá durante la vigencia del conve-
lo traslucen los telegramas hacia Buenos Aires que inducen al mi- nio la cantidad de chulea beef importado de la Argentina de la can-
nistro de Hacienda a creer que el asunto de los cambios sustituía tidad que compró los doce meses antes de junio de 1932.

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Si se ve obligado a reducir hasta el 10% en cualquier año no lo será do el 19 de abril recibió en París —donde estaba realizando nego-
para reemplazar el chilled beefpor carnes de otras procedencias. El ciaciones— un cable del canciller Carlos Saavedra Lamas autori-
Reino Unido permitirá que la carne congelada llegue al mercado sin zándolo "a firmar el convenio comercial con Gran Bretaña"114.
restricciones. El embajador Malbrán y el doctor Cárcano se habían traslada-
Si debe reducir más del 10%, lo hará siempre que los países del Impe- do a París para analizar los textos propuestos y Roca lo llama al
rio lo hagan en la misma proporción. canciller el mismo día 19 donde no deja de recordarle su adverten-
cia de los peligros que hubieran implicado un fracaso, cuando las
2) Ambos gobiernos designan un comité mixto para realizar una in- proposiciones del Board of Trade no daban satisfacción a las aspi-
vestigación conjunta de la estructura económica, financiera y funcio- raciones argentinas. Ante la nueva propuesta ya aceptada por el
nal del comercio de carnes, a fin de asegurar a los productos del ga- gobierno, le expresó telegráficamente al canciller lo siguiente115:
nado una remuneración razonable. "es difícil formular un juicio que pueda contener una opinión abso-
lutamente favorable con relación a algunas o alguna de las solu-
Si el gobierno argentino poseyera, controlara o autorizara ciones dadas en la proposición británica a las múltiples y comple-
empresas para la mejor regulación del comercio con el objeto de jas cuestiones comprometidas en el arreglo". Dice asimismo que es
asegurar mejores remuneraciones a los productores de ganado, difícil satisfacer las exigencias de los intereses y la opinión argen-
el Keino Unido se compromete a autorizar embarques hasta el tina "que actúan lejos del medio en que se han desenvuelto las
15% de la cantidad total embarcada desde la Argentina al Eeino negociaciones". El interés de la ganadería argentina está amena-
Unido (se incluye en ese porcentaje las reservas del frigorífico zado "por la acción concurrente del interés de los Dominios y la
Gualeguaychú y el Municipal de Buenos Aires). producción británica de carnes, cada día más influyente en los con-
sejos del gobierno y en las decisiones del Parlamento Británico".
El Board of Trade presentó también un texto que se suscribiría Dice Roca..."todo arreglo, aunque deficiente, es preferible al fraca-
como un Protocolo anexo, de carácter "absolutamente secreto", con so de las negociaciones, como toda transacción, aun cuando no sea
el fin de no provocar una reacción por parte de la opinión pública, los la expresión perfecta de los derechos y de los títulos de un litigan-
frigoríficos y sobre todo los intereses vinculados al comercio con los te, es mejor que el riesgo y la incertidumbre del pleito". En su opi-
dominios. El texto propuesto por los británicos decía lo siguiente: nión, el proyecto en materia de carnes "no abarca la totalidad del
Protocolo (absolutamente secreto) problema del punto de vista de los intereses argentinos...". En la
cuestión cambios la fórmula propuesta, según Roca, expresa "un
"1. Se entiende que durante el período de restricciones al 10 por ciento
acabado equilibrio de correlación entre la diversidad de los intere-
al chilled beefno habrá ningún aumento en las importaciones de ese
producto o de carne vacuna congelada de cualquier país exportador".
ses que pone enjuego...". Abrigaba esperanzas, a pesar de lo que le
"2, Con referencia a las empresas que puede crear el gobierno argen-
decían los ingleses, de que "sea aún posible conmover esa posición"
tino para la mejor regulación del comercio, se entiende que deben que era lo máximo que Gran Bretaña podría conceder.
excluir la idea de "beneficio privado".
Pero Roca, sabedor de los sensibles intereses que el acuerdo
tocaba, de las resistencias que había planteado el ministro de
A la misión en Londres —en ausencia de Roca— y por indica- Agricultura aun cuando el de Hacienda parecía acompañar el
ciones de Saavedra Lamas se le proponen algunas enmiendas proyecto a regañadientes, le pidió al canciller una instrucción
qtie los ingleses aceptan: que en caso de querer el Reino Unido expresa del presidente de la Nación que le llegó ese mismo día a
reducir la cuota de carnes lo haga "previa consulta con el gobier- través de Saavedra Lamas116.
no argentino"; que el Comité Mixto estará formado "por funcio- El ministro le informa tres días después que el embajador en
narios de ambos países" a fin de evitar los lobbistas. También se Estados Unidos, Espil, le transmitió que si "no se llegara a un
introdujo una aclaración suplementaria según la cual Gran Bre- acuerdo en Londres, sería fácil hacerlo con Estados Unidos".
taña se comprometía a "no imponer mayores reducciones a la Saavedra Lamas le confió no obstante, a Roca: "Ud. sabe que el
importación de carnes vacunas" y ovinas congeladas desde la Ar- gobierno mantiene su predilección tradicional por Inglaterra"117.
gentina que las ya establecidas en los acuerdos de Ottawa113. Vuelto a Londres el vicepresidente se reúne con Runciman
Sin duda el vicepresidente Julio A. Roca estaba exultante cuan- para ultimar detalles de la firma de ese convenio que requirió

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tres meses de intensa negociación. Un último telegrama del vice- "Ha podido decir un publicista...". Citó una opinión de terceros
presidente trasluce su estado de satisfacción: para señalar la importancia de la relación entre ambos países.
El acuerdo fue suscripto el 1° de mayo de 1933 y lleva por
"La Misión que presido entiende haber defendido en todo momento los designación Convención Accesoria del Tratado de Paz y Amistad
intereses de la Nación interpretando las aspiraciones de su gobierno". de 1825 para acrecentar y facilitar el intercambio comercial en-
"El tratado habla de ser expresión de una trascendental política de amis- tre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña y la
tad y colaboración entre Gran Bretaña y la República Argentina cuya Irlanda122. El gran debate que conmoverá la política argentina,
iniciativa corresponde al Excmo. señor Presidente de la República". aún no había comenzado.

El ministro de Relaciones Exteriores lo felicita por lo logrado


para consolidar el porvenir de nuestras relaciones con "esa noble Ratificación del Tratado Eoca-Runciman
nación amiga"118. En el gobierno había alguien que no estaba con-
forme. "No es todo lo que esperábamos, pero hemos salido con Las negociaciones en Londres fueron el prolegómeno de un
honor de la difícil situación creada sin culpa nuestra...". Era el gran viraje de la política económica argentina que afectará sus
ministro de Agricultura, Antonio De Tomaso. relaciones internacionales. Sin duda, una estrategia nacional para
Los diarios ingleses estaban divididos sobre este acuerdo. Para hacer frente a im contexto internacional —de desglobalización y
el Daily Express los negociadores británicos habían caído en "la divergencia como diríamos a principios del nuevo milenio— que
trampa argentina". El Daily Mail, por lo contrario, afirmaba que se cerraba en el proteccionismo y la intervención del Estado, y a
"por primera vez en los últimos sesenta años, los estadistas bri- una situación interna que parecía —aunque luego no lo será—
tánicos han sido capaces de negociar con una potencia extranje- haber quebrado la marcha ascendente del crecimiento económi-
ra"119. ¡Las opiniones no pueden ser más discordantes! co. La Argentina había sufrido en 1930-32, la brusca caída pro-
Según un testimonio de la época fue la intervención del Prín- medio del 5,2 por ciento en su Producto Bruto y del 7,2 por ciento
cipe de Gales la que "salvó la situación". Y fue él quien llamó al del Producto Bruto por habitante123.
vicepresidente Roca a París diciéndole en su idioma acriollado: A ello se sumaba la caída brutal de las exportaciones argenti-
"Oíd Roca, Lo espero a comer. Come on tomorrow, please". Se ha- nas que tuvo lugar en 1932 respecto a los niveles de 1927124. Las
bía interesado personalmente en el asunto y apoyó a la Argenti- ventas de carne de todo tipo y granos a Gran Bretaña, nuestro
na ante Walter Runciman120. primer comprador, sufrieron, aun cuando en menor medida, las
Contóse años después que con motivo de la firma del acuerdo, mismas tendencias125. Gran Bretaña continuará siendo hasta 1938
en el brindis con que el vicepresidente Julio A. Roca contestó al el primer destino de nuestras ventas, habiendo sido Estados Uni-
Príncipe de Gales en la comida que se realizó en un club, el nego- dos el principal proveedor desde 1927 a 1930. Este país será sus-
ciador argentino tuvo palabras desconsideradas, poco felices, para tituido como principal fuente de nuestras importaciones por el
su país. La realidad fue que elogió a los negociadores y se felicitó Reino Unido entre 1931 y 1938.126
por el resultado de la negociación. Sus palabras fueron mal usa- Para valorar la posición de la Argentina en el mercado inglés,
das. Entre otros conceptos el vicepresidente Julio A. Roca (h), dijo es necesario recordar que en 1927 del total de carne enfriada im-
en inglés lo siguiente121: portada por Gran Bretaña nuestro país abastecía el 90 por ciento,
de la congelada el 40 por ciento, y el 30 por ciento de las importa-
"...la geografía política no siempre logra, en nuestros tiempos, impo- ciones de carne ovina. Australia proveyó ese año el 40 por ciento de
ner sus límites territoriales a la actividad económica de las naciones. las carnes congeladas y Nueva Zelanda el 50 por ciento de la ovina127.
El juego encontrado de las necesidades y conveniencias regionales La crisis de la ganadería ya estaba instalada a fines de 1930 y
borra o remueve las fronteras. Así ha podido decir un publicista, sin con ella se inicia el cambio de orientación general de la política ar-
herir su celosa personalidad, que la de nuestro país, y sólo se trata de gentina. El gobierno surgido del golpe de Estado de septiembre de
una opinión ajena, que la República Argentina, por su interdepen- 1930 decretó el aumento de las tarifas de importación e instala un
dencia recíproca es, desde el punto de vista económico, parte inte- rígido sistema de control de cambios —que sobrevaluaba la mone-
grante del Imperio Británico". da—, en un momento de graves dificultades para hacer frente a
vencimientos financieros. Los permisos de importación que debían
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lograr los importadores para obtener el cambio oficial no impidieron
que continuara el régimen de la libre importación, pero los que no Mientras exista el sistema de control de cambios el gobierno argenti-
lograban esos permisos debían procurarse las divisas en el mercado no se compromete a satisfacer la demanda para remesas corrientes
libre. A esto se sumó el hecho de que las empresas extranjeras que de Argentina al Reino Unido por la suma total de divisas provenien-
debían transferir a sus casas matrices los dividendos no consiguie- tes de exportaciones a ese país, después de deducir una suma razona-
ron las divisas al cambio oficial, lo que provocó el problema de los ble anual para el pago de los servicios de la deuda pública externa
"fondos bloqueados" o congelados que fue una de las cuestiones en argentina pagadera en otros países que el Reino Unido.
parte solucionadas por el Tratado Roca-Runciman128. Cuando a me-
diados de 1933, ya concluidas las negociaciones en Londres, el presi- Del cambio disponible en libras esterlinas durante 1933 se apartará
dente Justo nombra a Federico Pinedo ministro de Hacienda y a el equivalente a 12 millones de pesos para pagar saldos que hasta el
Luis Duhau de Agricultura, se consolida con algunas modificacio- 1° de mayo de 1933 estuvieron esperando cambio para remitirse al
nes la política de intervención estatal en el comercio y los cambios, Reino Unido. El gobierno argentino ofrecerá bonos por el saldo que
haciéndola menos rígida, previa devaluación del peso en 20 por ciento quedaba olí" de mayo de 1933 a la espera del cambio para remitirse
para dar un respiro —quizás ficticio— a la crítica situación de la al Reino Unido después de haberse agotado los 12 millones. En nin-
economía argentina. Duhau había sido quien, desde la presidencia gún caso se tratarán los pedidos de cambio en condiciones menos
de la Sociedad Rural, acuñó el apotegma, luego repetido por mu- favorables que las de casos similares de otros países.
chos, de "comprar a quien nos compra". Este criterio bilateralista
—sin duda por respuesta mimética frente a las mayores potencias Se conviene en concluir, tan pronto como sea posible, un convenio
del momento—, que rompe con los criterios que sustentan el libre- suplementario relativo a derechos y otros gravámenes que afectan las
cambio, tardará muchas décadas en ser modificado. mercaderías británicas importadas en la Argentina. Tal convenio debe
Las medidas trascendentales que fueron adoptadas el 28 de concluirse antes del l°de agosto de 1933, caso contrarío podrá darse
noviembre de 1933 transforman al Estado en el titular de todas por terminada esta Convención.
las divisas producidas por los exportadores permitiéndose impor-
tar con tasa de cambio "oficial" sólo a los que tenían permisos de Se mantiene en vigencia el Tratado Anglo-Argentino de 1825.
cambio. En realidad se pretendía controlar las importaciones129. Cualquier divergencia en la interpretación o aplicación de la conven-
El Tratado Roca-Runciman podría ser considerado como la pie- ción será sometida a pedido de una de las partes a la Corte Perma-
dra angular de esa política porque en sus cláusulas ella es consa- nente de Justicia Internacional, a menos que ambas convengan en
grada con la potencia económica que tradicionalmente había sido someterla a otro tribunal.
artífice de un orden mundial basado en el librecambio.
Quizá convenga sintéticamente señalar los principales puntos El Protocolo:
del Tratado y Protocolo suscriptos en Londres por la misión Roca.
El Tratado: El gobierno argentino se propone dispensar un tratamiento benévolo
a las empresas de servicios públicos de capital británico que tienda a
El Reino Unido se compromete a no imponer restricción alguna que asegurar el mayor desarrollo económico del país y la debida y legíti-
reduzca las importaciones de chilled beef a una cantidad inferior a ma protección de los intereses ligados a tales empresas.
las cantidades del trimestre finalizado el 30 de junio de 1932. Si
debiera hacerlo después de consultar al gobierno argentino para ase- El gobierno del Reino Unido está dispuesto a cooperar con el argenti-
gurar los precios en su mercado interno, tal restricción no será man- no para una conjunta investigación de la estructura económica y fi-
tenida si las cantidades excluidas fueran reemplazadas por carnes nanciera y del funcionamiento del comercio de carnes, con especial
de otras procedencias (siempre que no se trate de embarques experi- referencia a los medios a adoptarse para asegurar un razonable be-
mentales procedentes de los Dominios). neficio a los ganaderos.

Previa consulta con el gobierno argentino, el Reino Unido podrá re- Que en caso que el gobierno argentino o los ganaderos bajo una ley
ducir las importaciones de chilled beef en un 10 por ciento, pero en especial, tuvieran la propiedad o control de empresas que no persigan
este caso deberá hacerlo para todos los países productores. primordialmente fines de lucro, el gobierno del Reino Unido estará

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dispuesto a permitir a importadores a importar carne proveniente de el fin de asegurar un nivel de precios remunerativos en el mercado
tales empresas, hasta el 15% del total importado de la Argentina (tal interno del Reino Unido. Segundo: que el gobierno inglés, y no el
porcentaje debe incluir las importaciones actualmente permitidas a argentino, distribuya el 85% de la organización actual del trust de
los frigoríficos Gualeguaychú y Municipal de Buenos Aires). frigoríficos ingleses y norteamericanos. Tercero: impedir la organiza-
ción autónoma de la exportación nacional de carnes argentinas, por
El gobierno argentino se compromete a mantener libre de derechos de firmas argentinas que persigan propósitos comerciales. Cuarto: com-
importación al carbón y demás mercaderías que actualmente no los prometer al gobierno argentino en una política de no reducción de las
tienen, para aquellas mercaderías que en proporción considerable tarifas ferroviarias. Quinto: obtener rebajas de aranceles. Sexto: ob-
provengan del Reino Unido, a volver en general a las tasas y aforos tener a favor del comercio inglés la totalidad del cambio proveniente
de 1930; y a no imponer ningún nuevo derecho hasta que no se con- de compras inglesas, robusteciendo así la acción de la oficina de
cluya el acuerdo suplementario. Es propósito del Reino Unido no contralor de cambios que opera en el sentido de la valorización del
imponer nuevos derechos a la carne, bacon, jamones, trigo, maíz, ex- peso argentino y conviene a los capitales extranjeros, cuy os beneficios
tracto de quebracho y no establecer restricciones cuantitativas en el deben convertirse a moneda extranjera (...)
Reino Unido al trigo, maíz, lino, afrechillo, afrecho, rebacillo, lana El Poder Ejecutivo, para sostener que existe la garantía de una ex-
en bruto, sebo sin refinar, cerdo, tripas y extracto de quebracho. portación de trescientas cincuenta mil toneladas, se vale de una in-
terpretación equívoca de las cláusulas primera y segunda del artícu-
El Tratado Roea-Runciman entró en vigencia el 20 de noviem- lo primero, que siendo independientes la una de la otra y concebidas
bre de 1933, luego de ser aprobado por la Cámara de Diputados y para casos distintos, las presenta como una sola, valiéndose para
Senadores130. Su aprobación no lo fue sin críticas que anunciaban ello de la oscuridad deliberada y de la redacción maliciosa que tie-
la tormenta que se avecinaba. El senador doctor Guillermo Rothe, nen casi todas las cláusulas del convenio.
por el oficialismo, se adelantó a las objeciones que ya se hacían del Esto es capital: y llamo la atención de los señores senadores. Yo sos-
Tratado, sobre todo la que se refería al hecho de que el gobierno tengo que la cláusula primera del artículo 1° define una situación
británico no había aceptado que sea el gobierno argentino quien 'prevista'y consagra, dentro de esa situación, el derecho ilimitado de
fijara la distribución de las cuotas, tal como lo había pedido Anto- Gran Bretaña para imponer restricciones.
nio De Tomaso, para quien esto había sido una posición de princi- Esa situación —prevista— es la de una baja de precios que induzca
pio luego relegada. Rothe afirmaba que "no era ésta una cuestión al gobierno británico a buscar lo que él llama 'el nivel remunerativo'
de soberanía..., sino simplemente una cuestión de procedimiento". y cuando esta situación se produzca, no habrá diez por ciento que
"La soberanía de nuestro país —decía ante la Cámara de Senado- valga, no habrá trescientas cincuenta mil toneladas que valgan y no
res— se ejercitará al acordar los permisos de exportación y regular habrá garantía para una sola tonelada".
la corriente de comercio, pero no tendrá jurisdicción fuera del país".
Hasta ahora nadie aclaró a cuáles permisos de exportación se El ministro interino de Agricultura, doctor Alvarado, refutó a
refería. Dijo el senador Rothe que "...el objeto fundamental de la De la Torre todas sus objeciones concluyendo que Roca erigió "nada
gestión argentina consistía en obtener un medio de contralor so- menos que a nuestros competidores, nada menos que a los domi-
bre las empresas frigoríficas existentes en nuestro país, con el fin nios, en los defensores de los intereses ganaderos argentinos, por-
de verificar la relación entre los precios del ganado y los precios que tendrán ellos que marchar al unísono con nosotros, cuando
de venta de las carnes en el Reino Unido"131. Inglaterra quiera establecer reducciones a la importación de car-
Fue sin duda Lisandro de la Torre, senador demócrata pro- nes de cualquier naturaleza superiores al 10 por ciento". También
gresista por Santa Fe, quien utilizó su elocuencia para criticar a recordó lo mucho que se consiguió en trigo, en maíz y en lino132.
la Cancillería por haber aceptado que "nada se le diera a la Ar- Cláusula por cláusula del acuerdo fue analizada, defendida y
gentina" después de "haber aceptado todo lo que pedía Inglate- criticada por los diputados. Julio A. Noble (demócrata progresis-
rra". Para De la Torre el convenio Roca-Runciman constituía un ta), Cárcano, Repetto y muchos otros que se expresaron. El dipu-
fracaso total: "fracaso diplomático y fracaso comercial...". tado Julio A. Noble fue uno de los críticos:
"Concretemos lo que pidió Inglaterra. Primero: libertad para impo- "Podíamos comprender, como he dicho, la fijación de una cuota y su
ner restricciones ilimitadas a la importación de carne argentina, con administración por el gobierno argentino. El artículo 3° del Protoco-

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lo, ya recordado ayer, distribuye esta cuota en un 15% para los como ellos dentro del Imperio tienen la gravitación que corresponde a
frigoríficos nacionales que "no persiguen principalmente fines de bene- los propósitos mismos de los convenios de Ottawa, la resistencia de los
ficio". Y el resto, 85%, se deja como hasta ahora en manos de la con- Dominios defiende la posibilidad de una disminución excesiva. La es-
ferencia de frigoríficos que ha de administrarla de acuerdo a las li- trecha relación de unos con otros viene a establecer una limitación
cencias que concede el gobierno británico. adecuada y oportuna que constituye una excelencia indiscutible de esta
Este artículo es para nosotros el fundamental. Sin temores afirmo que parte del convenio, que aleja de la ganadería nacional una grave y
él vicia todo el convenioy que él sólo basta para determinar su rechazo. amenazadora perspectiva". (¡Muy bien! ¡Muy bien!)
Existen para ello tres razones principales: comporta una disminución
de la soberanía argentina al desconocer a nuestro gobierno un derecho Cuando, refrendando la firma del presidente de la Nación
irrenunciable cual es el de controlar el comercio exterior, significa el Argentina, Agustín P. Justo, se envió el mensaje al Congreso el
reconocimiento del trust de la carne que regula su comercio y torna día 3 de junio, el ministro de Relaciones Exteriores había preferi-
difícil, si no imposible, la defensa de la ganadería argentina. do ser escueto. Sólo una corta hoja justificaba este trascendental
Aun cuando la acción de los frigoríficos fuera inobjetable y de una convenio con Inglaterra:
extrema corrección, esta cláusula no podría aceptarse. ¿Es acaso po-
sible que el gobierno argentino acepte su clara exclusión del contralor "El Poder Ejecutivo no cree necesario abundar en consideraciones
del comercio de carnes? ¿No es ésta una función propia del Estado y para demostrar los beneficios mutuos que la Convención y Protocolo
su desconocimiento no significa una disminución de la soberanía? representan para el afianzamiento de la tradicional amistad que nos
Por mucha que sea la habilidad dialéctica del señor ministro de Re- une al pueblo de la Gran Bretaña y de la conciliación recíproca de
laciones Exteriores no podrá demostrarnos cómo puede aceptarse esa sus intereses".
cláusula sin desmedro para la Nación, y mucho menos podrá demos-
trarnos cómo es posible tolerar ese desconocimiento y reconocer al El convenio, como dijimos, quedó aprobado y ratificado. Sus
mismo tiempo al gobierno británico un derecho equivalente". consecuencias serán más importantes que las de cualquier acuerdo
antes suscripto por la Argentina. Para algunos, detuvimos la pre-
El canciller, doctor Carlos Saavédra Lamas, cuyo pensamien- tensión imperial frente a los derechos preferenciales que Inglate-
to profundo poco había quedado reflejado durante las negociacio- rra y los Dominios crearon en Ottawa. Era la Argentina sola frente
nes en Londres, salvo el de aceptar con premxira el proyecto que a a esa asociación "libre, igual y leal de naciones del Commonwealth
fines de abril presentara el Board of Trade, fue qxiien en un largo británico, bajo el cetro de un soberano", como la denominó David
discurso defendió con más ahínco las cláusulas del acuerdo. Bas- Lloyd George en 1920. Para otros la sumisión; el repliegue de
ta cerrar este comentario con un párrafo de su discurso: una Argentina que había querido ser soberana y digna que deja-
ba en manos de los frigoríficos decidir sobre la suerte del comer-
"Yo me animo a afirmar ante la Cámara que se ha colocado a la cio exterior argentino y birlaban el rédito de las ganancias trans-
Argentina en la mejor situación posible. ¿Podríamos detenernos en firiendo a Gran Bretaña lo que pertenecía a los ganaderos. Era la
materia de carnes y de trigo, con ademán áspero y con energía resuel- aceptación de quedar supeditados al capricho del gobierno de Su
ta, contra la resolución tomada por Inglaterra y sus dominios en su Majestad. Si para algunos era preferible creer que pudimos solu-
casa doméstica? (...) cionar honorablemente la devolución de los fondos bloqueados,
Se trataba de un asunto doméstico: ¿ Cuál sería la mejor barrera para otros opinaron que habíamos convalidado los intereses de los
detener el desarrollo que podría alcanzar esa política? Sin duda, la inversionistas extranjeros al darles un trato benévolo por encima
disminución de las cuotas excesivas, ciertas limitaciones cuando ellas del imperio estricto de la ley. En la memoria colectiva quedará
excedieran del 10%. grabada la muerte del senador Bordabehere cuando se discutió
Surgía así esa limitación como una base competitiva para con la Re- el informe de la Comisión Investigadora sobre las carnes. Antes
pública Argentina, como resulta de las actas de ¡apropia Conferencia de aquel trágico acontecimiento, tendrá lugar la negociación com-
de Ottawa. El competidor establecía este principio: si la disminución plementaria sobre las tarifas, prevista como condición en la con-
excede el 10%, se hará simultáneamente sobre todas las carnes. Y como vención Roca-Runciman. Aclarar la cuestión de los frigoríficos será
los Dominios están garantidos contra la creación de nuevos derechos y otra condición, pero ésta no fue suspensiva sino perentoria.

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industrias que la producción industrial argentina creció aun lue-
Se establecen largas listas de productos en donde se bajan y limitan go de la renovación del Tratado, hecho al que nos referiremos
los aranceles tarifarios (algodón, soda, azulejos, bacalao, pescados, más adelante. La vigorosa política vial del presidente Justo y la
automóviles y vehículos comerciales a motor, chasis, mueblería, coci- red de caminos diseñada crearon una competencia natural a los
nas, cuchillos y tenedores, hierro, hojalata, motocicletas, loza, tejidos ferrocarriles ingleses. En realidad se los compensó con las leyes
—muy detallados—, cobre, pinturas, locomotoras, máquinas en ge- de coordinación del transporte, a través de la Corporación de
neral, etcétera, etcétera). Transporte de Buenos Aires, que beneficiaron a los tranvías in-
gleses a expensas de los colectivos privados argentinos.
El Reino Unido no impondrá restricciones cuantitativas al trigo, maíz, Algunos historiadores económicos evaluaron aquella década
semillas de lino, afrecho y afrechillo, lana en bruto, cerda, tripas y que luego se llamó "infame"156.
extracto de quebracho. En caso de establecerse restricciones cuantita-
tivas el gobierno británico consultará con el argentino. "(...) Tanto se ha identificado el Tratado Roca-Runciman con la "dé-
cada infame" que probablemente sorprenderá a muchos encontrar
Con esta convención suplementaria a lo acordado el 1° de mayo que lo fundamental del tratado continuaba cinco años después del
en Londres, queda completado el mareo normativo del acuerdo golpe de 1943 (...)" (Daniel Drosdoff),
Koca-Runciman, es decir, cuotas, cambios, tarifas. Fueron ocho
meses de largas y ásperas negociaciones. "La crisis mundial de 1929 no produjo otro efecto en la Argentina
Empezará el gran debate interno y sobre todo las explicacio- que precipitar el hecho de la detención del crecimiento de las exporta-
nes. Como diría Montaigne "qui s'explique se complique" (quien ciones y sus consecuencias para el desarrollo del país. La misma brus-
se explica se complica). Fue sin duda una gran complicación la quedad de la contracción del comercio mundial nos trajo el remedio.
que se introducirá en el escenario político de la Argentina. Ha podido el país consagrarse a conquistar su propio mercado inter-
no hasta entonces rumbosamente abastecido con todo género de im-
portaciones, algunas tan extravagantes como alimentos (...) El vigo-
Explicaciones y complicaciones roso desarrollo de la manufactura absorbió no solamente la pobla-
ción desocupada de 1931, sino también el aumento natural de la po-
La crisis ganadera y la incertidumbre del mercado mundial im- blación en edad de trabajar, de los años 1931 a 1939 (...)."
pulsaron al gobierno a intervenir en la regulación de los mercados.
Se sancionó una ley de carnes que creó la Junta Nacional de Carnes "(...) La Argentina fue el único país en el cual no se restringió violen-
y la Corporación Argentina de Productores de Carnes (C.A.P.) y es- tamente el crédito ni se cerró la puerta de ninguno de sus bancos, ni
tableció normas sobre entidades comercializadoras y frigoríficos154. por un solo día, cuando en Estados Unidos, como en otras naciones,
Los que criticaban el Tratado Roca-Runciman acusaban al go- los cerraban por millares. Nuestra desocupación fue insignificante y
bierno de Justo de defender los intereses de los invernadores y breve, cuando en otros países millones y millones de empleados y
grandes hacendados, olvidándose estos detractores del trigo y del obreros eran arrojados a la calle (...)" (Alejandro Bunge).
maíz para los que Gran Bretaña era nuestro gran cliente. Estos
dos productos representan en 1927 y 1932 el 40 por ciento del total "(...) en 1939 el PBI real argentino estaba casi un 15%por encima del
de las exportaciones argentinas, sin duda una dependencia menor de 1929 y un 33% más alto que el de 1932, mientras en Estados Uni-
que en el rubro carnes, pero de todas formas muy importante155. dos una comparación similar señala un aumento de sólo el 4% entre
Sin pretender hacer un juicio apresurado sobre los resultados 1929 y 1939.
del Tratado Roca-Runciman, puede afirmarse que la rebaja tari-
faria no cambió la posición inglesa en lo que hace a las compras (...) El valor agregado por la manufactura argentina se expandió en
argentinas de esa procedencia que representaron el 22 y el 18 por 1932 y en 1939 en un impresionante 62% (...)" (C.F. Díaz Alejandro).
ciento del total entre 1933 y 1938. Habían sido el 26,4 por ciento
en 1927. Por otra parte la sobretasa extraordinaria del 10 por Durante el gobierno de Alvear la Argentina se había capitalizado
ciento establecida en la presidencia de Uriburu no fue suprimida por la importación de una gran cantidad de maquinarias indus-
por el gobierno a pesar de lo prometido. Tanto no afectaron a las triales que fue un factor decisivo para el crecimiento y la absorción

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de mano de obra que venía del campo a la ciudad y sus aledaños. neficia a otros países a pesar de serlas ofertas británicas mejores (Puerto
Ya en 1930 estaban instaladas en el país importantes empresas Alsina, turbogeneradores para Y.P.F. y un buque petrolero).
extranjeras —Otis Elevator, General Motors, Ford Motors,
International Harvester— además de los frigoríficos. Sin duda, el El señor H. G. Chilton dice que los técnicos argentinos "se in-
desarrollo industrial fue sostenido, a pesar de la muy negativa si- clinaban mayormente a favor de Alemania o por lo menos no de-
tuación mundial157. muestran mayor amistad hacia Gran Bretaña". Se queja amarga-
El gran tema de escándalo será otro: el de las cuotas de los mente sobre el trato recibido por la flota inglesa en Buenos Aires y
frigoríficos y los monopolios económicos de éstos. El Mensaje con Mar del Plata donde el vicealmirante comandante en jefe de la
que Justo y Saavedra Lamas enviaron el Convenio Suplementario Escuadra presente en el buque insignia "Norfolk", no recibió nin-
al Congreso es corto y se instrumenta sin grandes dificultades.158 guna atención oficial a pesar de que en ese momento el presidente
Para el canciller la preocupación principal era la reacción de los de la Nación y varios miembros del gobierno estaban en Mar del
terceros países, entre otros Bélgica, Holanda y Suiza con un régi- Plata. Dice el encargado de Negocios que los cruceros franceses y
men más bien liberal que nos beneficiaba. Con los países que tenían alemanes recibieron muchas atenciones. Finalmente, Chilton le
en sus tratados la cláusula de la nación más favorecida, como Italia, pide al canciller que tome medidas "a fin de disipar las nubes que
ya se había acordado un arreglo; con Francia, la opinión del embaja- se están acercando". Aparentemente, Saavedra Lamas toma dis-
dor Le Bretón es negarle la generalización de la c.n.m.f. en razón de tancia —ya firmado el Acuerdo de Tarifas— sobre las permanen-
su inconducta con relación a la cláusula, siendo el país que nos trata tes quejas británicas de insatisfacción y hasta de maltrato. En una
"más despectivamente en el mundo", debiendo negarse según su nota del 16 de agosto, dirigida al ministro, Chilton reprochaba no
opinión a la denuncia del tratado, "no pudiendo perjudicarnos más haberle contestado varias cartas relativas a asuntos tarifarios que
de lo que ya ha hecho,..,"159. Hay otros países como Alemania, Esta- quedaron pendientes y que le fueron dirigidas al canciller hace
dos Unidos y España que pretenden una interpretación incondicio- mucho tiempo (diciembre, enero y marzo). Su silencio y falta de
nal de las cláusulas de sus tratados que eran condicionales. solución de los problemas planteados "ha causado y continúa cau-
Veremos por separado la larga saga diplomática con Estados sando una molestia desproporcionada al gobierno de S.M....". "Lo
Unidos como consecuencia de lo que a juicio de Washington, sería más difícil de comprender para el gobierno de S.M. es por qué ha
un tratamiento discriminatorio. Según Malbrán, los comentarios de tomar tanto tiempo el dar una respuesta a las notas citadas..."162.
de los diarios en Londres son favorables, salvo los que responden a Esto confirma la opinión de que no existió la tan mentada
lord Beaverbrook (Daily Express, Evening Standard y otros) que colusión argentino-británica. Pero el canciller Saavedra Lamas
interpretan el lobby de los Dominios y de los proteccionistas no dejó de contestarle la carta del 7 de abril con sus concretas
antiargentinos160. quejas. Para ello usó el método indirecto de pedirle al ministro de
La diplomacia del Foreign Office en 1934 retoma su línea de Agricultura Luis Duhau que analizara la situación. La respuesta
ataque con razón o sin ella. En el mes de abril de ese año el encar- fue adjuntar a la carta que el canciller envió a Chilton, el 12 de
gado de Negocios británico le envía una carta a Saavedra Lamas mayo de 1934, una memorable pieza —21 páginas— suscripta
acusando al gobierno de favoritismo antibritánico161. por los ministros Luis Duhau (Agricultura), Federico Pinedo (Ha-
cienda) y Manuel Ramón Alvarado (Obras Públicas), el 2 de mayo
Le manifiesta que en los círculos comerciales y financieros de Lon- de 1934. Al adjuntarle el memorándum, el canciller en un tono
dres se estima que el Convenio Roca y el Convenio Suplementario no franco y crudo le dice a Chilton que "algunas decisiones del go-
han dado al Keino Unido "los beneficios a que se ha hecho acreedor" y bierno de Su Majestad son contrarias al espíritu del Tratado" y
que, además "se está formando paulatinamente la sospecha de que el "no sólo el espíritu, sino a la letra del mismo pacto"163.
ministro de Relaciones Exteriores no demuestra, en lo que se refiere a El memorándum es un exhaustivo análisis sobre el cumpli-
estas cuestiones técnicas sobre tarifas y, más especialmente, sobre los miento del convenio anglo-argentino y en general sobre la políti-
cambios, todo el interés y la atención que su importancia merece". ca económica argentina. Entre las cuestiones comerciales que
En el memorándum adjunto las recriminaciones son sobre cambios cuya aborda, se destaca el injustificado desplazamiento que estaba
situación está "lejos de ser satisfactoria" pues no obtienen los montos sufriendo el chilled beef argentino en beneficio de crecientes im-
"sobre la distribución de los cambios", sobre contratos oficiales, "fran- portaciones de los Dominios. Los ingleses intentaban restriccio-
camente desilusionantes", explicando que en varias licitaciones se be- nes para actuar sobre los precios internos.
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Las exportaciones argentinas de chilled entre mayo y diciem- "haga llegar al gobierno de S.M. británica una impresión fiel y exac-
bre, en efecto, habían disminuido en 22.149 toneladas (8,5 por ta del carácter delicado de estos puntos".
ciento) mientras que los Dominios pasaron de cero toneladas a Se calculaba en $ m/n 364.213.000 el cambio (el equivalente en
6.971 toneladas. Se trataba de exportaciones de Sudáfrica y pesos de las libras esterlinas) concedido para las remesas británi-
Rodesia, llamadas experimentales según los ingleses. cas. Las importaciones argentinas de Gran Bretaña en 1933 habían
Pero el memorándum de Pinedo, Duhau y Alvarado se expla- aumentado respecto del año anterior debido en gran parte a las fa-
yaba sobre una cuestión para los argentinos fundamental y que cilidades concedidas por el gobierno argentino. Luis Duhau y Fede-
los ingleses parecían inclinados a ignorar. Se trataba, a decir de rico Pinedo, en perfecta consonancia de criterios con el ministro
los autores, de la cláusula referente a la investigación económica y Saavedra Lamas, querían marcarle al encargado de Negocios britá-
financiera de los negocios frigoríficos "después de tantas décadas nico lo que a su juicio era el punto más decisivo del conflicto de inte-
de oscuridad". Por esa cláusula "íbamos a conocer la entraña de la reses entre la Argentina y Gran Bretaña. Las preocupaciones sobre
combinación con características de monopolio que domina el co- la distribución de las divisas o la utilización de las facilidades de
mercio de carnes". acceso al mercado argentino que la reducción de tarifas prometía a
la industria británica eran no menos importantes que la evolución
"Se trataba de empresas entre las que no actúa la libre concurrencia de las exportaciones de productos argentinos y la investigación de
por el entendimiento que existe entre ellas para distribuirse las com- las maniobras "que se habían perpetrado durante tantas décadas
pras de ganado y los embarques de carnes. Este régimen de distribu-
de oscuridad". Con este alegato —que la historiografía ha ignora-
ción ha sido consolidado por las licencias de importación que otorga
do— convendría comenzar el relato del conflicto con los frigoríficos
en el marco de la política exterior argentina.
el gobierno de S.M. Británica. La competencia... no existe entre los
frigoríficos. Los precios del ganado argentino están a su completo
arbitrio y aparecen sospechas vehementes de que el designio de las
Los frigoríficos y el comité anglo-argentino
empresas a obtener beneficios extraordinarios mantiene nuestras co-
tizaciones en un nivel indebidamente bajo". La instalación —prevista en el Tratado Roca-Runciman— del
Comité Mixto Investigador del Comercio de Carnes anglo-argentino
"Creíamos, pues, que la cooperación del gobierno británico nos per- y sus trabajos fue lenta y dificultosa. El protocolo suscripto en Lon-
mitiría averiguar seriamente estos hechos". Pero dice el memorán- dres el 1° de mayo establecía que el gobierno del Reino Unido coope-
dum "hasta la fecha no se ha logrado un solo paso satisfactorio". raría con el argentino en una investigación conjunta de la estructu-
ra económica y financiera del comercio de carnes. Se había logrado
La Argentina aceptó "respetar el secreto técnico de las empre- la aceptación inglesa para "investigar" la "oscura trama" del comer-
sas", luego también que "los expertos fueran imparciales y no de cio de carnes manejado por los frigoríficos, en su mayoría ingleses.
personas interesadas en el comercio de carnes", pero las empresas Un hecho, por su naturaleza, muy raro y excepcional en la historia
no estuvieron, como lo veremos más adelante, dispuestas a exhibir de las relaciones internacionales y ello se logra por insistencia del
sus libros con el pretexto de no divulgar sus "secretos comerciales". gobierno argentino. En noviembre de 1934 todavía no se había inte-
La veracidad de la poca información con que responden a las grado a pesar de innumerables idas y venidas al Foreign Office y al
planillas presentadas por el gobierno argentino es comprobada Board of Trade de nuestro embajador en Londres. Luego de nume-
—según deseo del gobierno de Sti Majestad británica— "por una rosas gestiones quedó constituido bajo la presidencia de George
firma de contadores auditores de Londres en los libros de las em- Schulster y los miembros argentinos fueron Rodolfo García Arias y A.
presas, también en Londres". No muestran el costo de producción, M. Viacava. Se designó un subcomité en la Argentina porque aquí se
sólo informan sobre "fletes, la expedición y la distribución". Los encontraba gran parte de los documentos. Realizaron más de sesenta
datos fundamentales quedan amparados por el "secreto". El reuniones en alguna de las cuales se convocó a testigos y expertos.
gobierno argentino especulaba y contaba con la colaboración del go- El Comité se enfrentó con la obstinada y sistemática oposi-
bierno inglés que tenía "la llave de la combinación que tanto afecta ción de los frigoríficos que desde el principio se resistían a mos-
a los intereses de nuestra producción ganadera...". Apela el memo- trar los libros. Las gestiones fueron interminables. La acción del
rándum a la buena voluntad del encargado de Negocios para que Comité Mixto se complicó aún más por el hecho de que el Senado
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