Fundamentos del Derecho Empresarial
Fundamentos del Derecho Empresarial
¿Qué es el derecho?
Proviene del vocablo latino directum, que significa lo recto, lo
correcto.
Derecho público:
Derecho constitucional: Aquel que organiza los poderes públicos, las atribuciones propias del Estado
y su relación con la ciudadanía.
Derecho internacional público: Regula las relaciones entre los distintos estados que existen en una
región geográfica determinada.
Derecho Subjetivo
El derecho subjetivo constituye los poderes y facultades que tienen los ciudadanos para satisfacer
sus propios intereses de acuerdo con su posición como titulares de los derechos concedidos por las
leyes y códigos normativos.
Hace referencia a las facultades que nacen para los ciudadanos para ejercer los derechos que les
concede la ley.
Hechos Jurídicos
Los hechos que pueden integrar el supuesto de hecho a los que la norma les vincula
consecuencias jurídicas (hechos jurídicos) son muy variados y se han hecho de ellos distintas
clasificaciones y subclasificaciones.
Se clasifican en:
Hechos naturales o externos son aquellos que provienen de la naturaleza sin ninguna
intervención de la conducta humana, ni para facilitar ni para impedir su realización. Ejemplo, el
nacimiento y la muerte de una persona, el aluvión, la avulsión, un terremoto, la lluvia, la
sequía, la enfermedad, un rayo, la tempestad, las plagas, el transcurso del tiempo. En algunos
de estos ejemplos, la distinción parece difícil debido a que puede estar presente la actividad
humana, v. gr., la muerte puede ser resultado de un suicidio o de un homicidio; la concepción
natural sino humanos. En otros casos, la actividad humana puede colaborar para que se
verifique el hecho natural como el nacimiento por cesárea cuando el parto no se puede verificar
por sus vías normales; sin embargo, el efecto jurídico: persona humana, se produce
independientemente de la actividad humana; por tanto, este hecho es siempre natural.
Un hecho jurídico simple es cuando un solo acontecimiento previsto por la norma es suficiente
para producir los efectos jurídicos señalados por la propia norma. Ejemplo, el mero hecho del
nacimiento (hecho físico) determina el principio de la persona natural, este efecto está
vinculado a la sola salida (natural o lograda por medios quirúrgicos) del nuevo ser, con vida, del
claustro materno, aunque viva solamente por algunos instantes, ya que nuestra ley no exige
otros elementos para el surgimiento de la persona, como sucede con otras legislaciones, el
Código español, art. 29, señala: se es persona desde que se nace, siempre que el nacido tenga
figura humana y viva veinticuatro horas; la legislación francesa y la italiana, exigen además del
nacimiento, la viabilidad, es decir, la aptitud del recién nacido para seguir viviendo. En estas
legislaciones, es complejo el presupuesto de hecho que da origen a la persona humana.
Hecho jurídico complejo es aquel para el cual el ordenamiento jurídico establece que un
determinado efecto jurídico sólo se producirá si concurren, simultánea o sucesivamente, una
pluralidad de hechos singulares. Cada uno de los hechos singulares “forma parte del supuesto
de hecho entendido como un conjunto de requisitos que el ordenamiento jurídico reconoce
como fundamento de una consecuencia jurídica”
Como su nombre lo indica, el hecho jurídico positivo consiste en una realización (el
acaecimiento de un suceso natural, una acción humana), v. gr., una granizada que destruyó los
sembrados, el matrimonio, el contrato, el robo.
La voluntad o querer es una potencia del sujeto para obrar o abstenerse, para admitir o repeler
algo, con libre determinación, con conciencia de la resolución que se adopta. La voluntad es
movida por el conocimiento intelectivo que permite que el sujeto no obre por instinto,
ciegamente, sino con conocimiento de causa, a sabiendas de lo que quiere y por qué lo quiere.
Como proceso psicológico la voluntad recorre las siguientes etapas: la conciencia de los
motivos, en que el sujeto advierte (toma conocimiento) la situación planteada, positiva o
negativa, original o ya establecida; la deliberación sobre la actitud, en que se examina la
conveniencia o no de las diversas posibilidades o alternativas que se le presentan; el sujeto
piensa y repiensa una situación, analiza los “pros” y los “contras”, a fin de poder salir del
estado de cavilación y perplejidad.
Para que exista voluntad jurídica se requiere que el sujeto obre con discernimiento (aptitud
para valorar su comportamiento como bueno o malo), intención (realiza el acto que desea) y
libertad (actúa espontáneamente), como elementos internos de la voluntad y, además, que
esta voluntad interna sea manifestada; la manifestación constituye el elemento externo de la
voluntad. Toda acción humana consciente presenta un lado interno: la voluntad, y un lado
externo: el comportamiento mediante el cual se exterioriza la voluntad; a esto se conoce como
manifestación de voluntad
La voluntad es el elemento dinámico por excelencia del mundo jurídico y el factor central de todo
acto humano.
Objeto. Corresponde al fin que persiguen el autor o las partes que otorgan o celebran un acto
o contrato. Se trata de los derechos y obligaciones por él creados.
Causa. El artículo 1467 del Código Civil señala que la causa es el motivo que induce al
acto o contrato.
Voluntad exenta de vicios. Para la completa eficacia jurídica de la voluntad se requiere que
no esté viciada. Según el 1451 del Código Civil, son vicios del consentimiento el error, la fuerza
y el dolo. La doctrina agrega a esta enumeración a la lesión.
Objeto lícito. Para Eugenio Velasco, es aquél que cumple con todas las exigencias legales
contenidas en el artículo 1461 del Código Civil, es decir, realidad, comerciabilidad y
determinación, si se trata de una cosa, y además la posibilidad física o moral para realizarse, si
se trata de un hecho.
Causa lícita. Es aquella que está conforme a la ley, las buenas costumbres y el orden
público.
Consecuencia de derecho
En tal sentido podemos afirmar que el derecho empresarial estudia y regula todas las empresas, es
decir, las microempresas, empresas pequeñas, medianas empresas, grandes empresas o
corporaciones. Sin embargo, la diferencia no es solo el tamaño, sino también las ramas del derecho
involucradas, por ejemplo, el derecho corporativo se caracteriza por abarcar al derecho bursátil, el
cual, si bien también es abarcado por el derecho empresarial, pero es más propio del derecho
corporativo.
Las ramas y áreas que forman parte del derecho empresarial son: derecho civil patrimonial,
comercial, societario, cambiario o cartular, bursátil, concursal antes concursal antes conocido como
derecho de quiebras, laboral, tributario, registral, notarial, penal de la empresa, constitucional
económico, bancario, cooperativo, procesal civil, aduanero, industrial, seguros, de propiedad
industrial.
Una de las características del derecho empresarial es que abarca a bastantes ramas del derecho (no
se relaciona). Este no se ubica solo en una rama del derecho, es decir, no solo se ubica en el
derecho privado, publico ni social solamente, sino que se ubica en todas ellas.
La seguridad jurídica en el derecho público está dada por el principio de legalidad, que implica
que el ejercicio de las potestades debe sustentarse en normas jurídicas determinadas por un
órgano competente y por las materias que se encuentran bajo su jurisdicción.
El Derecho Constitucional se interesa, igualmente, en lo que refiere a las formas posibles de Estado
y también de Gobierno, y sobre todo en la regulación de los poderes públicos, los vínculos que
éstos establecen con la ciudadanía y los derechos fundamentales que a los individuos otorga el
marco jurídico de un Estado.
En conclusión, tiene como objetivo primordial el mantenimiento del Estado de Derecho y de las
leyes fundamentales del ser humano. Para ello, propone generalmente la división y autonomía de
los Poderes Públicos, que cumplen funciones de limitación y vigilancia recíproca, tanto como la
soberanía nacional de los Estados nacionales, que dan a sus respectivos textos constitucionales la
última palabra en materia jurídica, y no a los intereses de otras naciones más poderosas.
DERECHO FISCAL: El Derecho Fiscal lo definimos como la rama del Derecho Público que
comprende el conjunto de normas jurídicas que regulan las relaciones jurídicas entre el Estado, en
su carácter de autoridad fiscal y los gobernados en su carácter de contribuyentes.
El Derecho Fiscal establece las normas que determinan los tributos. Esto es, a través de los
diversos ordenamientos fiscales el Estado grava las actividades de los gobernados sin importar la
naturaleza civil o mercantil de las mismas.
Determina los Ingresos para cubrir el Presupuesto de Egresos de la Federación, de los Estados y de
los Municipios.
Administra los recursos provenientes de las contribuciones y las aplica en el gasto público.
Goza de facultades de comprobación para vigilar el cumplimiento de las obligaciones fiscales a
cargo de los contribuyentes.
Atiende y resuelve los medios de defensa fiscal interpuestos en virtud de las controversias que se
susciten derivados de las relaciones jurídico-tributarias.
De una manera muy general en este apartado nos referimos a algunos de los temas comprendidos
por el Derecho Fiscal.
El Código Fiscal de la Federación establece que las personas físicas y morales están obligadas a
contribuir para los gastos públicos conforme a las leyes fiscales respectivas. La Federación también
está obligada a pagar contribuciones, pero únicamente cuando las leyes lo señalen expresamente,
los Estados Extranjeros en casos de reciprocidad no están obligados a pagar impuestos. Además, el
Código establece la posibilidad de que ciertas personas no estén obligadas a pagar contribuciones y
únicamente tendrán las otras obligaciones que expresamente establezcan las leyes.
Resulta aplicable en materia de propiedad industrial la Ley de la Propiedad Industrial, los Tratados
Internacionales de los que México sea parte y su aplicación administrativa corresponde al Ejecutivo
Federal por conducto del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Marca es todo signo perceptible por los sentidos que distingue productos o servicios de otros de su
misma especie o clase en el mercado. Pueden constituir una marca: las denominaciones, letras,
números, elementos figurativos, combinaciones de colores, hologramas, formas tridimensionales,
nombres comerciales, razones sociales, nombres propios de personas, sonidos, olores, elementos
de imagen, entre otros.
El registro de una marca se realiza ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial en la forma
que establece la Ley de la Propiedad Industrial. Una vez que se registra una marca, se obtiene un
título. El titular de la marca registrada gozará del derecho a su uso exclusivo. El registro de una
marca tiene una vigencia de 10 años y podrá renovarse por períodos de la misma duración.
Son patentables las invenciones que sean nuevas, resultado de una actividad inventiva y
susceptibles de aplicación industrial. Una patente se obtiene siguiendo el procedimiento que
dispone la Ley de la Propiedad Industrial. Obtenida la titularidad de la patente, confiere al titular el
derecho exclusivo de explotación de la invención patentada. La patente tendrá una vigencia de 20
años improrrogables.
La Ley de la Propiedad Industrial considera modelos de utilidad los objetos, utensilios, aparatos o
herramientas que, como resultado de una modificación en su configuración, estructura o forma,
presenten una función diferente respecto de las partes que lo integran. Se puede decir que se trata
de invenciones, pero de menor complejidad que las patentes. Se pueden registrar aquellos modelos
de utilidad que sean nuevos y susceptibles de aplicación industrial, siguiendo las disposiciones de la
Ley de la Propiedad Industrial. El registro de los modelos de utilidad tendrá una vigencia de 10
años improrrogables.
Se consideran diseños industriales aquellos nuevos diseños que sean creación independiente y
difieran en grado significativo de diseños conocidos. Estos diseños comprenden a los dibujos
industriales, los modelos industriales constituidos por toda forma tridimensional. Los diseños
industriales se registran de conformidad a las disposiciones de la Ley de la Propiedad Industrial.
Un secreto industrial es aquella información de aplicación industrial o comercial que guarde una
persona física o moral con carácter de confidencial que le permita obtener o mantener una ventaja
competitiva o económica frente a terceros. Esta información deberá constar en documentos, medios
electrónicos o magnéticos, discos ópticos u otros instrumentos similares.
El derecho de autor es el reconocimiento que el Estado hace en favor de los creadores de obras
literarias y artísticas, en virtud del cual se otorga protección al autor y el goce de beneficios
exclusivos de carácter personal y patrimonial.
La ley protege los derechos de los autores, artistas, intérpretes, editores, productores y organismos
de radiodifusión, en relación con sus obras literarias o artísticas en todas sus manifestaciones, sus
interpretaciones, ediciones, fonogramas o videogramas, emisiones, así como de otros derechos de
propiedad intelectual.
Las obras reconocidas por la ley y que son protegidas por la misma son las que pertenecen a las
ramas: literaria, musical, dramática, danza, pictórica, escultórica, caricatura, arquitectónica,
cinematográfica, radio y televisión, programas de cómputo, fotografía, de arte incluso diseño
gráfico y textil, y obras de compilación como enciclopedias y bases de datos, siempre y cuando su
contenido constituya creación intelectual.
En materia de derechos de autor se aplica la Ley Federal del Derecho de Autor, su aplicación
administrativa corresponde al Ejecutivo Federal por conducto del Instituto Nacional del Derecho de
Autor (INDAUTOR), y en los casos previstos por la Ley, del Instituto Mexicano de Propiedad
Industrial (IMPI).
El titular de propiedad intelectual podrá conceder a otros el uso de esa propiedad intelectual
mediante contratos o convenios. Las formalidades de estos contratos se encuentran previstas en la
Ley de la Propiedad Industrial, así como en la Ley de Derechos de Autor y será observada una u
otra ley según se trate de propiedad industrial o derechos de autor respectivamente.
El contrato de licencia es aquel por virtud del cual el titular de los derechos de propiedad
intelectual, llamado licenciante, concede a otro llamado licenciatario, el uso de esos derechos a
cambio de una contraprestación económica que recibe el nombre de regalía.
El contrato de franquicia es aquel por virtud del cual el titular de la marca, llamado franquiciante
transmite a cambio de una remuneración económica, conocimientos técnicos o proporciona
asistencia técnica a otra persona denominada franquiciatario, para que esta pueda producir o
vender bienes o prestar servicios de manera uniforme y con los métodos operativos, comerciales y
administrativos establecidos por el franquiciante para mantener la calidad, prestigio e imagen que
distingue a los productos o servicios de que se trate.
El convenio de confidencialidad es aquel por virtud del cual aquella persona o personas que tienen
acceso a información catalogada como confidencial o a secretos industriales o comerciales que son
propiedad de otra u otras personas, se compromete a mantener esa información reservada y a
utilizarla única y exclusivamente para los fines para los cuales le fue proporcionada, bajo la sanción
de que en caso de revelar dicha información sin autorización previa deberá indemnizar por los
daños y perjuicios que le hubiere causado al titular de la información, sin perjuicio de las sanciones
penales que en su caso apliquen, salvo en los casos en que la información se hubiere divulgado por
disposición legal u orden judicial.
Existen sujetos directos (del derecho internacional público), que serían los Estados y las
organizaciones internacionales, capaces de crear normas jurídicas y sujetos indirectos, que serían
los individuos y los movimientos de liberación nacional, que pueden actuar en el orden
internacional, generando consecuencias jurídicas, pero sin la posibilidad de participar en la creación
de normas generales.
El derecho internacional público evoluciona constantemente, razón por la que cada día los
individuos han sido sujetos mucho más importantes, ya que, por ejemplo, pueden recurrir a los
tribunales de derechos humanos, en nuestro continente, a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, claro está, mediante la representación de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y a la Corte Penal Internacional, donde los individuos acuden directamente y son
representados por el fiscal que forma parte del citado Tribunal.
En definitiva, el derecho internacional debiera ser el derecho común de la humanidad, ya que con el
desarrollo de las comunicaciones y la era global en que vivimos, todos los seres humanos del
planeta tenemos relaciones de diversos tipos, ya sea académicas, comerciales, sociales, culturales,
entre otras, y todas éstas deben ser reguladas por el derecho internacional, ya sea público o
privado.
Sir Arthur Watts afirma que al igual que en los diferentes países se considera la legislación como
parte de su sistema político, los Estados consideran que el derecho internacional con todas sus
debilidades en materia de implementación, codificación y desarrollo es parte esencial de cualquier
sistema político global.
Sergio González Gálvez señala que la práctica de los Estados está repleta de ejemplos que
muestran que la primera acción de un gobierno en una gestión internacional consiste en tratar de
justificarla conforme a derecho, hasta en casos en que es flagrante la violación de las normas de
conducta aplicables.
Agrega el autor que el reclamo de México para lograr la vigencia plena del imperio del derecho en
el ámbito internacional ha sido una constante en nuestra política exterior, en una lucha siempre
vinculada a la defensa de nuestra soberanía, dentro del dinamismo que impone el mundo
globalizado que vivimos. De allí que, en nuestra actuación internacional, siempre hemos dado
prioridad a dar contenido y actualidad al marco jurídico que debe regir las relaciones entre Estados
y otros actores internacionales. Estima el autor que esta posición debe mantenerse a toda costa,
frenando las corrientes que consideran que la globalización requiere un nuevo régimen
internacional que reconozca a los centros de poder como los legisladores que determinan la suerte
del resto del mundo.
Finalmente, Sergio González Gálvez se opone a los argumentos que promueven el cambio por el
cambio o el cambio para promover intereses externos o el cambio que, sin justificación alguna,
debilita el imperio del derecho como norma universal y en forma detallada describe los múltiples
defectos que hacen que el Estatuto de la Corte Penal Internacional sea sumamente peligroso en sus
alcances, por lo que propone que en forma coordinada con los países que tengan preocupaciones
similares, se busque corregir los defectos, tales como la complejidad de la negociación; la
vinculación entre la Corte Penal Internacional y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; la
necesidad de tipificar las armas de destrucción masiva como crímenes de guerra; la incorrecta
definición de conflicto armado no internacional, entre otros. En otro sentido, el autor es contrario a
la democracia supervisada desde el exterior, tal como se plantea en algunos artículos de la carta
democrática interamericana que se aprobó en la Organización de los Estados Americanos.
Salvador Cardona, señala que los principios del derecho internacional que más han interesado a
nuestro país a lo largo de su vida independiente son:
a) La proscripción del uso de la fuerza para la solución de los conflictos que surjan entre los
Estados o como medio para hacer valer sus intereses nacionales frente a otro Estado. Este principio
implica el de la solución pacífica de las controversias internacionales.
b) La no intervención.
c) La libre autodeterminación de los pueblos.
d) El de pacta sunt servanda, o sea, la fiel observancia de los tratados concertados.
El autor citado concluye que la actuación de un país en el ámbito de sus relaciones internacionales
va más allá de la esfera circunstancial del momento. Por ello, es muy importante que el país se
trace una conducta que defina una clara trayectoria que marque una continuidad y persiga un
objetivo trascendental. México se ha decidido por seguir la senda del derecho y seguramente todos
los mexicanos de buena voluntad habremos de opinar que ha hecho bien. Recordemos ese viejo y
siempre nuevo pensamiento romano: "Seamos esclavos del derecho para poder ser libres".
Reitera el doctor Cardona que durante el siglo pasado nuestro país se decidió a seguir el camino del
derecho y estima que fue una buena decisión, por tal razón, no debe ser la excepción que, en
nuestros días, el gobierno mexicano continúe en la senda del derecho tanto en sus relaciones
internacionales, como en la aplicación de las normas de derecho interno que nos rigen.
Por política exterior se entiende: "Una estrategia o programa planeado de actividad, desarrollado
por los creadores de decisiones de un Estado frente a otros estados o entidades internacionales,
encaminada a alcanzar metas específicas definidas en términos de los intereses nacionales".
Una política exterior específica emprendida por un estado puede ser consecuencia de una iniciativa
del mismo, o bien una reacción a las iniciativas emprendidas por otros estados. La política exterior
comprende un proceso dinámico de aplicación de interpretaciones relativamente fijas de los
intereses nacionales, a los factores de situación del medio internacional que sufren grandes
fluctuaciones, para desarrollar un programa de actividades, seguido de los intentos requeridos para
lograr la aplicación diplomática de las pautas de la política.
Entre los pasos principales del proceso de la política se incluyen los siguientes:
1) La conversión de las consideraciones de los intereses nacionales en metas y objetivos
específicos;
2) La determinación de los factores de situación nacionales e internacionales relacionados con las
metas de la política;
3) El análisis de la capacidad del estado para lograr los resultados desea dos;
4) El desarrollo de un plan o estrategia para utilizar la capacidad del estado para tratar los factores
variables, a fin de alcanzar las metas;
5) La ejecución de las actividades requeridas, y
6) La revisión y valoración periódica del progreso obtenido para lograr los resultados deseados.
Aunque no puede separarse por completo de la política nacional, la política exterior ha asumido un
papel importante en los procesos de decisión que llevan a cabo casi todos los Estados. En general,
los Estados más poderosos dedican mayores esfuerzos y recursos al desarrollo y aplicación de
políticas que las potencias medianas o pequeñas. Aunque a menudo se emplea en forma genérica
para abarcar todos los programas extranjeros emprendidos por un Estado, el término "política
exterior" puede aplicarse con más exactitud para describir una sola situación, así como las
actividades de un Estado para alcanzar un objetivo limitado. En consecuencia, un Estado debe
proseguir muchas políticas, identificar muchas metas, preparar varias estrategias, valorar diversos
tipos de capacidades e iniciar y valorar decisiones y actividades específicas. Hay que mantener
cierta semblanza de coordinación entre las políticas, de modo que toda la planeación y las
actividades queden dentro de la amplia estructura de las pautas del interés nacional. Casi todas
esas actividades se llevan a cabo en el Ministerio de Negocios Extranjeros o secretario de Estado, o
Secretaría de Relaciones Exteriores como se le denomina en México, a través de una burocracia
dividida en unidades regionales, o de países, para fomentar la pericia.
1) Hay que considerar las ventajas o desventajas a corto plazo, con respecto a las consecuencias a
largo plazo;
2) Es difícil calcular su influencia sobre las demás naciones, y
3) Casi todas las políticas dan por resultado una mezcla de éxitos y fracasos que es muy difícil
desenmarañar.
▪ DERECHO PRIVADO:
CIVIL, MERCANTIL, CORPORATIVO, DIGITAL,
INTERNACIONAL PRIVADO.
▪
El Derecho privado es el encargado de regular las
relaciones entre los particulares, las cuales son
planteadas en su nombre y beneficio.
El derecho privado puede ser opuesto, con fines analíticos, pues el derecho público, estudia el
ordenamiento jurídico de los vínculos entre los ciudadanos y el poder público entre los distintos
organismos entre sí.
DERECHO CIVIL: El Derecho Civil en México se ocupa de regular los derechos y obligaciones de
los individuos desde el momento de su concepción hasta su muerte.
Para regular las figuras o relaciones jurídicas del Derecho Civil, en nuestro país existe un código civil
para cada estado de la República Mexicana y un Código Civil Federal. En esencia estos códigos
civiles contienen disposiciones muy similares, sin embargo, se recomienda consultar la legislación
del estado del lugar del domicilio de las personas físicas cuando se trate de casos relacionados con
el estado o capacidad de dichas personas físicas. Tratándose de casos relativos a la constitución,
régimen y extinción de derechos reales sobre inmuebles, así como los contratos de arrendamiento y
de uso temporal de tales bienes, y los bienes muebles, se recomienda consultar la legislación del
lugar de ubicación de esos bienes. Y finalmente es recomendable consultar la legislación del lugar
en donde se producen los actos jurídicos.
El Derecho Civil es la rama del derecho privado que contempla temas relativos a las personas, los
bienes, las sucesiones, las obligaciones y los contratos. Las controversias que se susciten en
relación con estos temas serán del conocimiento de los tribunales judiciales competentes en
materia civil.
La ley dispone que por parte del Estado para conocer o intervenir en alguno de estos temas de
Derecho Civil, según sea el caso concreto, se encuentran las autoridades judiciales, las autoridades
del Registro Civil, notarios públicos, corredores públicos, actuarios o el Registro Público de la
Propiedad.
De una manera muy general en este apartado nos referimos a estos temas, si deseas conocer más
sobre cada uno de ellos, te invitamos a visitar las secciones respectivas dentro de este portal.
DERECHO MERCANTIL: En México, el Derecho Mercantil al igual que el Derecho Civil pertenece
al Derecho Privado. Existen uno al lado del otro, de forma separada ya que el Derecho Civil regula
las relaciones jurídicas privadas en general y el Derecho Mercantil regula las relaciones jurídicas
más específicas, aquellas que se dan entre comerciantes y las actividades que se dan en el
comercio.
El Derecho Mercantil se define como el conjunto de normas jurídicas que regulan a las personas, las
relaciones, los actos y las cosas que tienen que ver con el comercio.
En este sentido, es importante definir cuáles son las disposiciones aplicables en materia de derecho
mercantil, quiénes son considerados como comerciantes para efectos del derecho mercantil y qué
son los actos de comercio, entre otros temas comprendidos por esta rama del derecho.
Disposiciones Aplicables
En México, los actos de comercio, son regulados por el Código de Comercio y demás leyes
mercantiles y a falta de disposiciones en estas leyes, serán aplicables las disposiciones contenidas
en el Código Civil Federal.
Algunas de estas leyes mercantiles son: Ley de Comercio Exterior; Ley de Concursos
Mercantiles; Ley de Instituciones de Crédito; Ley General de Sociedades Mercantiles; Ley General
de Títulos y Operaciones de Crédito; Ley Sobre el Contrato de Seguro, entre otras.
DERECHO DIGITAL: El derecho digital es la rama del derecho que se encarga del estudio de las
nuevas regulaciones jurídicas que han tenido que surgir para velar por el buen uso de las
tecnologías digitales en la sociedad. Y es que fenómenos como la democratización del internet, el
auge de las redes sociales, la digitalización de los sistemas corporativos, la masificación de los
smartphones, entre otros, han dado origen a “nuevas” conductas humanas que deben ser
controladas por el sistema legal. Aunque realmente no son nuevas, ya que se tratan casi de las
mismas conductas que se producen en el mundo tradicional, pero adaptadas al nuevo contexto de
lo digital.
Los autores de tendencia internista consideran que las fuentes nacionales son las únicas.
Los internacionalistas, al contrario, estiman que las fuentes internacionales son primordiales.
En México las principales disposiciones relativas o los conflictos de leyes se encuentran en el Código
Civil para el Distrito Federal (artículos 12 a 15), en los Código Civil para el Distrito Federal de las
demás entidades federativas, en el Código de Comercio y en el Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito. Con respecto al carácter territorialista del sistema mexicano, llevado desde
1932 por el gobierno, la ley es la fuente más importante. La jurisprudencia que se desarrolló entre
1870 y 1932 se ha ido extinguiendo desde la promulgación del Código Civil para el Distrito Federal
vigente. En cuanto a la doctrina su desarrollo ha sido limitado a pesar de los esfuerzos de algunos
autores. La costumbre, con la excepción de la forma mercantil, no es muy importante como fuente
del derecho internacional privado en México, ya que está integrada en los artículos 13, 14 y 15 del
Código Civil para el Distrito Federal.
En otros países, como en el caso de Francia, por ejemplo, la respectiva importancia de las fuentes
nacionales es diferente. Así en Francia, la ley es una fuente casi inexistente, ya que el artículo 3 de
su Código Civil para el Distrito Federal es el único texto relativo. La jurisprudencia es la que ha
permitido el desarrollo del derecho internacional privado en dicho país. Las fuentes internacionales
tienen una importancia menor, que varía según los países. Existen pocos tratados bilaterales o
multilaterales en materia de derecho internacional privado a pesar de la importante labor
desarrollada por las conferencias internacionales. La fuerza obligatoria de los tratados ratificados es
diferente de un país a otro. El artículo 133 de la Constitución mexicana los ubica a nivel de las leyes
del Congreso de la Unión, mientras que el artículo 55 de la Constitución francesa les da primacía.
Desde esta perspectiva, el derecho social es netamente reivindicativo, en especial con aquellos
colectivos que han sido excluidos por alguna circunstancia social o política: indígenas, niños,
afrodescendientes, mujeres, personas con alguna discapacidad y otros grupos minoritarios.
O, dicho de otro modo, el principal objetivo del derecho social es intervenir en situaciones
de exclusión, discriminación, explotación y desigualdad para velar por el reconocimiento de las
personas afectadas.
Como su nombre indica, los derechos sociales van ligados al concepto de sociedad, es
decir, necesita de la existencia de una sociedad, de grupos organizados en los que cada persona
desempeña unos roles y ocupa un lugar que le es reconocido por sus semejantes, para poder
existir.
Aunque desde la Antigüedad (en Grecia, el Imperio romano y otras civilizaciones) ya se habían
introducido figuras legales en este sentido, lo cierto es que los derechos sociales se remontan a la
Revolución francesa, cuando emerge la figura de la ciudadanía y se le asignan derechos y
obligaciones.
La gran mayoría de las constituciones que se redactaron a finales del siglo XVIII y principios del XIX
incluyen algunos de los derechos sociales básicos, aunque aún faltaba un largo recorrido para su
reconocimiento e institucionalización.
No fue hasta los inicios del siglo XX, tras la Primera Guerra Mundial, cuando se logró un cierto
consenso sobre la importancia de estos derechos y su alcance.
Finalmente, todos estos avances sirvieron como base para el reconocimiento de los Derechos
Sociales, Económicos y Culturales que se incluyeron en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de 1948.
En la Carta de los Derechos Humanos están consignados del artículo 22 al 27, aunque se extienden
a otras categorías, como los derechos civiles o los que hablan de la relación del individuo con su
comunidad.
DERECHO LABORAL MEXICO: El Derecho Laboral o Derecho del Trabajo en México tiene su
origen en acontecimientos históricos, políticos y económicos.
El artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra los derechos y
garantías laborales.
Esta reforma constitucional se hizo extensiva a diversos numerales constitucionales entre ellos los
artículos 5 y 123 y en virtud de ello, toda persona tiene derecho a un trabajo digno y socialmente
útil o a la profesión, industria o comercio que le convenga siempre que sea lícito. Además, la Ley
Federal del Trabajo otorga un tratamiento equilibrado al trabajador y patrón en las relaciones
laborales.
No obstante, el derecho al trabajo tiene ciertas limitaciones que para ser válidas deberán estar
contempladas y ser admitidas por la Constitución, un ejemplo lo tenemos en el caso de quienes
deseen acceder a un cargo o puesto público o bien permanecer en él, deben cumplir con ciertos
requisitos de condiciones e idoneidad que exigen las leyes.
El apartado A que rige las relaciones de trabajo entre los obreros, jornaleros, empleados
domésticos, artesanos y de una manera general todo contrato de trabajo. La Ley Federal del
Trabajo rige las relaciones comprendidas en este apartado.
El apartado B que rige las relaciones de trabajo entre los Poderes de la Unión y sus trabajadores. Es
aplicable la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, Reglamentaria del Artículo 123
Constitucional.
El derecho laboral es el conjunto de normas jurídicas que regulan las relaciones entre el trabajador
y el patrón; el contrato de trabajo; las condiciones de trabajo tales como la jornada laboral, el
salario, los días de descanso, las vacaciones, entre otras; las formas de terminación de la relación
laboral y la seguridad social.
La Seguridad Social, por su propia naturaleza, se erige en un pilar del crecimiento y desarrollo
general de cualquier país; su oportuna y adecuada provisión es factor fundamental de cohesión
política y social, asegurando una mejor calidad de vida para los trabajadores y sus familias a través
del acceso a la asistencia médica y el aseguramiento del ingreso en casos de enfermedad,
maternidad, accidente de trabajo o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte.
Hoy la Seguridad Social atraviesa por difíciles momentos, la escasez de recursos presupuestales
confluye con las transiciones demográfica y epidemiológica, y a la vez es producto de éstas; a ello
se suma una mayor esperanza de vida y, por supuesto, de vida productiva, que inexorablemente se
relaciona de manera negativa con la cada vez más baja oferta laboral, el crecimiento desmesurado
del empleo informal y la caída del ingreso real, problemáticas todas que habremos de enfrentar en
el futuro inmediato como parte de un análisis integral.
o LA EMPRESA Y SU CLASIFICACION.
LA EMPRESA Y SU CLASIFICACIÓN
Una empresa es una organización o entidad dedicada a actividades económicas con el fin de
producir bienes o servicios para satisfacer las necesidades del mercado y obtener beneficios.
La clasificación de las empresas puede ser amplia y variada, pero generalmente se dividen en
diferentes categorías según diversos criterios. Algunas de las clasificaciones comunes son:
POR SU TAMAÑO
- Microempresa 10 empleados
- Pequeña empresa 11 a 49 empleados
- Mediana empresa 50 a 249 empleados
- Gran empresa más de 250 empleados
- Empresas locales
- Empresas nacionales
- Empresas multinacionales
1.- Empresas Industriales. - Son aquellas empresas cuya actividad primordial es la producción
de bienes mediante la transformación y/o extracción de materias primas y las cuales a su vez se
sub clasifican en:
2.- Empresas Comerciales. - Son aquellas que son intermediarias entre productor y consumidor; su
función primordial es la compra-venta de productos terminados y las cuales a su vez se sub dividen
en:
b) Empresas minoristas o detallistas. - Son las que venden productos al menudeo, o en pequeñas
cantidades al consumidor.
c) Empresas comisionistas. - Son aquellas que se dedican a vender mercancía que los productores
le dan a consignación, percibiendo por esta función una ganancia o comisión.
3.- Empresas de servicio. - Son aquellas que brindan un servicio a la comunidad y pueden tener o
no fines lucrativos.
1.- Empresas públicas. - En este tipo de empresas el capital pertenece al estado y generalmente su
finalidad es satisfacer necesidades de carácter social.
2.- Empresas privadas. - En este tipo de empresas el capital es propiedad de inversionistas privados
y la finalidad es eminentemente lucrativa.
1.- Criterio financiero. - El tamaño de la empresa se determina con base en el monto de su capital.
2.- Criterio del personal ocupado. - Una empresa pequeña es aquella en la que elaboran menos de
250 empleados; una mediana es aquella que tiene entre 250 y 1000 trabajadores y una grande es
aquella que se compone de más de 1000 empleados.
3.- Criterio de producción. Se clasifican por el grado de maquinización y/o sistematización que
existe en el proceso de producción.
4.- Criterio de ventas. - Se determina el tamaño de la empresa en relación con el mercado que la
empresa abastece y con el momento de sus ventas.
5.- Criterio de Nacional Financiera. - Para esta institución una, una empresa grande es la más
importante dentro del grupo correspondiente a su mismo giro, la empresa chica es la de menor
importancia dentro de su ramo y la mediana es aquella en la que existe una interpolación entre la
grande y la pequeña.
Los criterios anteriormente mencionados no son los únicos para determinar el tamaño de la
empresa, pero si son las más usuales que se utilizan en campo empresarial, se pueden utilizar otros
parámetros para su clasificación como son por ejemplo el criterio económico, el criterio de
constitución legal entre otros.
▪ LA ACTIVIDAD EMPRESARIAL.
Un ejemplo de actividad empresarial podría ser una compañía de tecnología que fabrica y vende
teléfonos inteligentes. En este caso, la actividad empresarial incluiría:
INVESTIGACION Y DESAROLLO
La empresa invierte en investigación para desarrollar nuevas tecnologías y características para sus
teléfonos inteligentes.
Producción
Se establece una cadena de producción para fabricar los teléfonos inteligentes en grandes
cantidades, asegurando la calidad y eficiencia del proceso.
MARKETING Y VENTAS
FINANZAS
SERVICIO AL CLIENTE
Se brinda soporte técnico y servicio al cliente para resolver problemas y garantizar la satisfacción
del cliente después de la compra.
Artículo 100. Están obligadas al pago del impuesto establecido en esta Sección, las personas físicas
que perciban ingresos derivados de la realización de actividades empresariales o de la prestación de
servicios profesionales.
Las personas físicas residentes en el extranjero que tengan uno o varios establecimientos
permanentes en el país, pagarán el impuesto sobre la renta en los términos de esta Sección por los
ingresos atribuibles a los mismos, derivados de las actividades empresariales o de la prestación de
servicios profesionales.
Artículo 113-E. Los contribuyentes personas físicas que realicen únicamente actividades
empresariales, profesionales u otorguen el uso o goce temporal de bienes…
El artículo 16 del código Fiscal de la Federación señala que se entenderá por actividades
empresariales las siguientes:
I. Las comerciales que son las que de conformidad con las leyes federales tienen ese carácter
y no están comprendidas en las fracciones siguientes.
III. Las agrícolas que comprenden las actividades de siembra, cultivo, cosecha y la primera
enajenación de los productos obtenidos, que no hayan sido objeto de transformación
industrial.
IV. Las ganaderas que son las consistentes en la cría y engorda de ganado, aves de corral y
animales, así como la primera enajenación de sus productos, que no hayan sido objeto de
transformación industrial.
V. Las de pesca que incluyen la cría, cultivo, fomento y cuidado de la reproducción de toda
clase de especies marinas y de agua dulce, incluida la acuacultura, así como la captura y
extracción de las mismas y la primera enajenación de esos productos, que no hayan sido
objeto de transformación industrial.
VI. Las silvícolas que son las de cultivo de los bosques o montes, así como la cría,
conservación, restauración, fomento y aprovechamiento de la vegetación de los mismos y
la primera enajenación de sus productos, que no hayan sido objeto de transformación
industrial.
Se considera empresa la persona física o moral que realice las actividades a que se refiere este
artículo, ya sea directamente, a través de fideicomiso o por conducto de terceros; por
establecimiento se entenderá cualquier lugar de negocios en que se desarrollen, parcial o
totalmente, las citadas actividades empresariales.”
Por su parte el código de comercio establece como actividad empresarial lo siguiente:
“Articulo 3. Se reputan en derecho comerciantes:
I.- Las personas que, teniendo capacidad legal para ejercer el comercio, hacen de él su ocupación
ordinaria;
III.- Las sociedades extranjeras o las agencias y sucursales de éstas, que dentro del territorio
nacional ejerzan actos de comercio.
• ACTOS DE COMERCIO
Los actos de comercio son los componentes fundamentales que impulsan la maquinaria de la
actividad económica en el mundo moderno. Estos actos, que abarcan una amplia gama de
actividades comerciales y financieras, son la base sobre la cual se construyen las relaciones
comerciales y se facilita el intercambio de bienes y servicios entre individuos, empresas y naciones.
En su esencia, un acto de comercio es cualquier acción realizada con el fin de obtener un beneficio
económico. Esto puede incluir la compra y venta de bienes, la prestación de servicios, la
negociación de contratos, la inversión en activos financieros y una variedad de otras actividades
relacionadas con la actividad comercial. Lo que distingue a los actos de comercio es su naturaleza
lucrativa y su contribución al flujo constante de bienes y servicios a través de la economía.
La importancia de los actos de comercio radica en su capacidad para generar riqueza, crear empleo
y fomentar el crecimiento económico. Al facilitar el intercambio de recursos entre aquellos que los
poseen y aquellos que los necesitan, estos actos impulsan la producción, la distribución y el
consumo de bienes y servicios, creando un ciclo virtuoso que impulsa la economía hacia adelante.
Es importante destacar que los actos de comercio no se limitan al ámbito nacional, sino que
trascienden fronteras y abarcan transacciones internacionales. En un mundo cada vez más
globalizado, el comercio internacional juega un papel vital en la economía mundial, facilitando el
intercambio de bienes, tecnología y conocimiento entre países y culturas.
En conclusión, los actos de comercio son los cimientos sobre los cuales se construye la actividad
económica en el mundo contemporáneo. Desde la compra y venta de productos básicos hasta la
negociación de contratos financieros sofisticados, estos actos impulsan el motor de la economía,
generando riqueza, creando oportunidades y promoviendo el desarrollo en todas las esferas de la
sociedad. Como tal, es crucial que los actores económicos comprendan la importancia de realizar
estos actos de manera ética, responsable y en consonancia con los principios de justicia y equidad
que sustentan el sistema comercial global.
I.- Todas las adquisiciones, enajenaciones y alquileres verificados con propósito de especulación
comercial, de mantenimientos, artículos, muebles o mercaderías, sea en estado natural, sea
después de trabajados o labrados;
II.- Las compras y ventas de bienes inmuebles, cuando se hagan con dicho propósito de
especulación comercial;
III.- Las compras y ventas de porciones, acciones y obligaciones de las sociedades mercantiles;
IV.- Los contratos relativos y obligaciones del Estado u otros títulos de crédito corrientes en el
comercio;
VIII.- Las empresas de trasportes de personas o cosas, por tierra o por agua; y las empresas de
turismo;
XV.- Todos los contratos relativos al comercio marítimo y a la navegación interior y exterior;
XVI.- Los contratos de seguros de toda especie, siempre que sean hechos por empresas;
XVIII.- Los depósitos en los almacenes generales y todas las operaciones hechas sobre los
certificados de depósito y bonos de prenda librados por los mismos;
XIX.- Los cheques, letras de cambio o remesas de dinero de una plaza a otra, entre toda clase de
personas;
XX.- Los vales u otros títulos a la orden o al portador, y las obligaciones de los comerciantes, a no
ser que se pruebe que se derivan de una causa extraña al comercio;
XXI.- Las obligaciones entre comerciantes y banqueros, si no son de naturaleza esencialmente civil;
XXII.- Los contratos y obligaciones de los empleados de los comerciantes en lo que concierne al
comercio del negociante que los tiene a su servicio;
XXIII.- La enajenación que el propietario o el cultivador hagan de los productos de su finca o de su
cultivo;
XXV.- Cualesquiera otros actos de naturaleza análoga a los expresados en este código.
En caso de duda, la naturaleza comercial del acto será fijada por arbitrio judicial.”
▪ CONTRATOS MERCANTILES.
Los contratos mercantiles son los convenios que producen o transfieren obligaciones y derechos de
naturaleza mercantil.
Un contrato mercantil es un acuerdo legal entre dos o más partes con el propósito de llevar a cabo
una transacción comercial. Estos contratos pueden abarcar una amplia gama de actividades
comerciales, como la compra y venta de bienes, la prestación de servicios, el arrendamiento de
equipos, entre otros. Los contratos mercantiles suelen regirse por las leyes comerciales y civiles
pertinentes, así como por los términos y condiciones acordados entre las partes involucradas. Es
importante que estos contratos sean claros, precisos y detallados para evitar malentendidos y
conflictos en el futuro.
Los contratos mercantiles constituyen la base sobre la cual se sustentan las relaciones comerciales
entre individuos y empresas en el mundo moderno. Estos acuerdos legales, que pueden ser tan
simples como la compra de un producto o tan complejos como un acuerdo de distribución
internacional, son fundamentales para garantizar la seguridad, la certeza y el cumplimiento de las
obligaciones entre las partes involucradas.
En su esencia, un contrato mercantil es un pacto voluntario entre dos o más partes, donde cada
una se compromete a cumplir con ciertas obligaciones a cambio de recibir algún beneficio. Estas
obligaciones pueden variar ampliamente según la naturaleza de la transacción, pero comúnmente
incluyen la entrega de bienes o servicios, el pago de una suma de dinero o el cumplimiento de
ciertas condiciones específicas.
Uno de los aspectos más importantes de los contratos mercantiles es su capacidad para establecer
claramente los derechos y las responsabilidades de cada parte. Al definir de manera precisa los
términos y condiciones de la transacción, se reduce la probabilidad de malentendidos y disputas
futuras. Además, los contratos mercantiles suelen proporcionar mecanismos para resolver cualquier
controversia que pueda surgir durante la ejecución del acuerdo, lo que contribuye a mantener la
confianza y la estabilidad en las relaciones comerciales.
La naturaleza dinámica del entorno comercial moderno ha llevado a una diversificación significativa
en la forma y el contenido de los contratos mercantiles. Desde contratos de compraventa estándar
hasta acuerdos de colaboración estratégica y contratos inteligentes basados en tecnología
blockchain, las posibilidades son prácticamente infinitas. Sin embargo, independientemente de su
complejidad, todos los contratos mercantiles comparten el mismo propósito fundamental: facilitar el
intercambio de bienes y servicios de manera justa y eficiente.
Además de regular las relaciones entre las partes directamente involucradas, los contratos
mercantiles también desempeñan un papel crucial en el funcionamiento del sistema económico en
su conjunto. Al proporcionar un marco legal y contractual estable, fomentan la inversión, la
innovación y el crecimiento empresarial. Asimismo, contribuyen a la creación de mercados
transparentes y eficientes, donde la competencia puede prosperar y los consumidores pueden
confiar en la calidad y la integridad de los productos y servicios ofrecidos.
Entre los contratos mercantiles regulados por las disposiciones de naturaleza mercantil
encontramos: agencia, cesión de créditos comerciales, comisión mercantil, concesión mercantil,
consignación mercantil, compraventa mercantil, permuta mercantil, diversos contratos de seguro,
diversos contratos de transporte, depósito mercantil, fianza, fideicomiso, garantía, suministro,
tiempo compartido y otros.
● En nombre colectivo. En una sociedad en nombre colectivo todos los socios responden a las
obligaciones de la empresa
● En comandita simple. Es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios
socios comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de
las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios
● De responsabilidad limitada. Es la que se constituye entre socios que solamente están
obligados al pago de sus aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar
representadas por títulos negociables, a la orden o al portador
● Anónima. Una sociedad anónima es un tipo de sociedad mercantil, cuyos socios lo son por
su participación en el capital social por medio de acciones.
● En comandita por acciones. Es la que se compone de uno o varios socios comanditados que
responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y
de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus acciones.
Las Sociedades Mercantiles deberán constituirse mediante contrato social otorgado en escritura,
ante notario o corredor público e inscribirse en el Registro Público de Comercio para que produzcan
efectos legales y sean reconocidos por terceros.
La Ley General de Sociedades Mercantiles establece disposiciones comunes aplicables a todos los
tipos de sociedades como aquellas que se refieren a los requisitos de la escritura constitutiva, la
razón o denominación social, el domicilio, el objeto social, la forma de administrar la sociedad, la
representación de la sociedad, entre otros, pero también dispone de apartados aplicables
específicamente a cada uno de los tipos de sociedades.
Artículo 1o.- Esta Ley reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles:
Cualquiera de las sociedades a que se refieren las fracciones I a V, y VII de este artículo podrá
constituirse como sociedad de capital variable, observándose entonces las disposiciones del
Capítulo VIII de esta Ley.
Artículo 2o.- Las sociedades mercantiles inscritas en el Registro Público de Comercio, tienen
personalidad jurídica distinta de la de los socios.
Salvo el caso previsto en el artículo siguiente, no podrán ser declaradas nulas las sociedades
inscritas en el Registro Público de Comercio.
Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio que se hayan exteriorizado como
tales, frente a terceros consten o no en escritura pública, tendrán personalidad jurídica.
Las relaciones internas de las sociedades irregulares se regirán por el contrato social respectivo, y,
en su defecto, por las disposiciones generales y por las especiales de esta ley, según la clase de
sociedad de que se trate.
Tratándose de la sociedad por acciones simplificada, para que surta efectos ante terceros deberá
inscribirse en el registro mencionado.
Los que realicen actos jurídicos como representantes o mandatarios de una sociedad irregular,
responderán del cumplimiento de los mismos frente a terceros, subsidiaria, solidaria e
ilimitadamente, sin perjuicio de la responsabilidad penal, en que hubiere incurrido, cuando los
terceros resultaren perjudicados.
Los socios no culpables de la irregularidad, podrán exigir daños y perjuicios a los culpables y a los
que actuaren como representantes o mandatarios de la sociedad irregular
Artículo 3o.- Las sociedades que tengan un objeto ilícito o ejecuten habitualmente actos ilícitos,
serán nulas y se procederá a su inmediata liquidación, a petición que en todo tiempo podrá hacer
cualquiera persona, incluso el Ministerio Público, sin perjuicio de la responsabilidad penal a que
hubiere lugar.
La liquidación se limitará a la realización del activo social, para pagar las deudas de la sociedad, y el
remanente se aplicará al pago de la responsabilidad civil, y en defecto de ésta, a la Beneficencia
Pública de la localidad en que la sociedad haya tenido su domicilio.
Artículo 4o.- Se reputarán mercantiles todas las sociedades que se constituyan en alguna de las
formas reconocidas en el artículo 1º de esta Ley.
Las sociedades mercantiles podrán realizar todos los actos de comercio necesarios para el
cumplimiento de su objeto social, salvo lo expresamente prohibido por las leyes y los estatutos
sociales.
Artículo 5o. Las sociedades se constituirán ante fedatario público y en la misma forma se harán
constar con sus modificaciones. El fedatario público no autorizará la escritura o póliza cuando los
estatutos o sus modificaciones contravengan lo dispuesto por esta Ley.
I.- Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyan la
sociedad;
VI.- La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a éstos
y el criterio seguido para su valorización.
Cuando el capital sea variable, así se expresará indicándose el mínimo que se fije;
VIII.- La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los
administradores;
IX.- El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma
social;
X.- La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la
sociedad;
XIII.- Las bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de proceder a la elección de
los liquidadores, cuando no hayan sido designados anticipadamente, y
XIV.- Las reglas para la celebración de las Asambleas de Socios y de los órganos de administración,
siendo que los estatutos podrán contemplar que unas y otras podrán celebrarse de forma
presencial o mediante el uso de medios electrónicos, ópticos o de cualquier otra tecnología, que
permitan la participación de la totalidad o una parte de los asistentes por dichos medios en la
asamblea o junta de que se trate, siempre y cuando la participación sea simultánea y se permita la
interacción en las deliberaciones de una forma funcionalmente equivalente a la reunión presencial.
En todo caso, sean presenciales o mediante el uso de medios electrónicos, ópticos o de cualquier
otra tecnología, en todas las Asambleas de Socios y de los órganos de administración se deberá
contar con mecanismos o medidas que permitan el acceso, la acreditación de la identidad de los
asistentes, así como, en su caso, del sentido de su voto, y se genere la evidencia correspondiente.
Todos los requisitos a que se refiere este artículo y las demás reglas que se establezcan en la
escritura sobre organización y funcionamiento de la sociedad constituirán los estatutos de la misma.
Artículo 7o. Si el contrato social no se hubiere otorgado en escritura o póliza ante fedatario público,
pero contuviere los requisitos que señalan las fracciones I a VII del artículo 6o., cualquiera persona
que figure como socio podrá demandar en la vía sumaria el otorgamiento de la escritura o póliza
correspondiente.
En caso de que la escritura social no se presentare dentro del término de quince días a partir de su
fecha, para su inscripción en el Registro Público de Comercio, cualquier socio podrá demandar en la
vía sumaria dicho registro.
Las personas que celebren operaciones a nombre de la sociedad, antes del registro de la escritura
constitutiva, contraerán frente a terceros responsabilidad ilimitada y solidaria por dichas
operaciones.
Artículo 8o.- En caso de que se omitan los requisitos que señalan las fracciones VIII a XIII,
inclusive, del artículo 6º, se aplicarán las disposiciones relativas de esta Ley.
Asimismo, las reglas permisivas contenidas en esta Ley no constituirán excepciones a la libertad
contractual que prevalece en esta materia.
Artículo 8o.-A.- El ejercicio social de las sociedades mercantiles coincidirá con el año de calendario,
salvo que las mismas queden legalmente constituidas con posterioridad al 1o. de enero del año que
corresponda, en cuyo caso el primer ejercicio se iniciará en la fecha de su constitución y concluirá el
31 de diciembre del mismo año.
En los casos en que una sociedad entre en liquidación o sea fusionada, su ejercicio social terminará
anticipadamente en la fecha en que entre en liquidación o se fusione y se considerará que habrá un
ejercicio durante todo el tiempo en que la sociedad esté en liquidación debiendo coincidir éste
último con lo que al efecto establece el artículo 11 del Código Fiscal de la Federación.
Artículo 9o.- Toda sociedad podrá aumentar o disminuir su capital, observando, según su
naturaleza, los requisitos que exige esta Ley.
La reducción del capital social, efectuada mediante reembolso a los socios o liberación concedida a
éstos de exhibiciones no realizadas, se publicará en el sistema electrónico establecido por la
Secretaría de Economía.
Artículo 12.- A pesar de cualquier pacto en contrario, el socio que aporte a la sociedad uno o más
créditos, responderá de la existencia y legitimidad de ellos, así como de la solvencia del deudor, en
la época de la aportación, y de que, si se tratare de títulos de crédito, éstos no han sido objeto de
la publicación que previene la Ley para los casos de pérdida de valores de tal especie.
Artículo 13.- El nuevo socio de una sociedad ya constituida responde de todas las obligaciones
sociales contraidas antes de su admisión, aun cuando se modifique la razón social o la
denominación. El pacto en contrario no producirá efecto en perjuicio de terceros.
Artículo 14.- El socio que se separe o fuere excluido de una sociedad, quedará responsable para con
los terceros, de todas las operaciones pendientes en el momento de la separación o exclusión.
Artículo 16.- En el reparto de las ganancias o pérdidas se observarán, salvo pacto en contrario, las
reglas siguientes:
I.- La distribución de las ganancias o pérdidas entre los socios capitalistas se hará
proporcionalmente a sus aportaciones;
II.- Al socio industrial corresponderá la mitad de las ganancias, y si fueren varios, esa mitad se
dividirá entre ellos por igual, y
III.- El socio o socios industriales no reportarán las pérdidas.
Artículo 19.- La distribución de utilidades sólo podrá hacerse después de que hayan sido
debidamente aprobados por la asamblea de socios o accionistas los estados financieros que las
arrojen. Tampoco podrá hacerse distribución de utilidades mientras no hayan sido restituidas o
absorbidas mediante aplicación de otras partidas del patrimonio, las pérdidas sufridas en uno o
varios ejercicios anteriores, o haya sido reducido el capital social. Cualquiera estipulación en
contrario no producirá efecto legal, y tanto la sociedad como sus acreedores podrán repetir por los
anticipos o reparticiones de utilidades hechas en contravención de este artículo, contra las personas
que las hayan recibido, o exigir su reembolso a los administradores que las hayan pagado, siendo
unas y otros mancomunada y solidariamente responsables de dichos anticipos y reparticiones.
Actualmente existen tres tipos de formas jurídicas, que son, la individual, la societaria o la
cooperativa.
Si nos decidimos por una forma jurídica individual, el propietario será una sola persona, el cual,
tendrá una responsabilidad ilimitada con terceros, es decir, responderá con todos sus bienes
personales.
En cambio, si optamos por una forma jurídica societaria, podemos encontrar diversas formas de
sociedad mercantil, como, por ejemplo, sociedad anónima, sociedad limitada, sociedad colectiva o
sociedad comanditaria.
Y, por último, la forma jurídica cooperativa corresponderá a los socios, los cuales, responderán con
la aportación que hayan realizado como capital, y, además se regirán por sus estatutos.
2 Sociedades colectivas Una sociedad colectiva es un negocio propiedad de dos o más personas
que lo gestionan. Las sociedades pueden ser generales o limitadas. En una sociedad
colectiva, todos los socios son igualmente responsables de las deudas y obligaciones de la
empresa.
4 Sociedad anónima. Una sociedad anónima, o S.A., es una entidad empresarial con
fundamentos capitalistas que fue diseñada para gestionar grandes reservas de dinero y que
es comúnmente utilizada por las grandes corporaciones.
5 Cooperativas. Es una corporación formada por personas que se asocian en régimen de libre
adhesión y baja voluntaria para realizar actividades comerciales destinadas a satisfacer sus
necesidades y objetivos económicos y sociales, con una estructura y gestión democráticas.
Las cooperativas pueden ser organizaciones con o sin fines de lucro.
6 Sociedad limitada. La sociedad limitada (SL) se define como una entidad mercantil con
personalidad jurídica cuyo capital social está constituido por participaciones o cuotas iguales,
acumulables e indivisibles, en lugar de por acciones, como en el caso de la sociedad anónima.
En el momento de la constitución de la sociedad, los socios realizan la mínima aportación
económica y son los únicos responsables del pasivo que representa el patrimonio social.
Constituyen uno de los pilares del mercado de valores mexicano y en esencia son un tipo
especializado que se deriva de las sociedades anónimas, con una característica que las hace
diferente, pues tienen la posibilidad de comercializar sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores.
La ley del Mercado de Valores regula además de a la Sociedad Anónima Promotora de Inversión
(S.A.P.I.), a las sociedades que colocan acciones en el mercado de valores: la Sociedad Anónima
Bursátil (S.A.B.) y la Sociedad Anónima Promotora de Inversión Bursátil (S.A.P.I.B.).
SAB
Bajo la modalidad de sociedad anónima bursátil se constituyen personas morales que requieren de
recursos financieros para alcanzar sus objetivos particulares, y para ello, tienen la posibilidad de
financiarse mediante la emisión de acciones (renta variable) y títulos de deuda o bonos (renta fija).
La sociedad anónima bursátil comercializa sus acciones en el mercado de valores, dichas acciones
se encuentran inscritas en el Registro Nacional de Valores y autorizadas por la Comisión Nacional
Bancaria y de Valores (CNBV).
Ahora bien, para la intermediación con valores y para poner en contacto a sociedades anónimas
bursátiles (oferentes) e inversionistas (demandantes) en el mercado de valores se encuentran las
casas de bolsa, que son sociedades anónimas que para su organización y funcionamiento requiere
de autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
SAPI
Este tipo de sociedad se encuentra regulada además de la Ley del Mercado de Valores, en lo no
previsto por esta, por la Ley General de Sociedades Mercantiles.
El objetivo es promover la inversión de las empresas en México. Además de este tipo de sociedad,
la legislación mexicana también contempla a las sociedades anónimas bursátiles que cotizan en la
Bolsa Mexicana de Valores.
La sociedad anónima promotora de inversión (S.A.P.I.) es una figura jurídica adecuada para los
emprendedores y empresas para atraer y recibir aportaciones de capital El emprendedor o
empresario puede conservar el control de la operación de la empresa y el inversionista tiene
derechos para conocer el manejo de los recursos sin estar en la operación del negocio.
SAPIB
Está sujeta a lo previsto en la Ley del Mercado de Valores y en lo no previsto, a la Ley General de
Sociedades Mercantiles, así como según sea el caso, a las Leyes del Sistema Financiero que
resulten aplicables. Este tipo de sociedades facilita la transición de una empresa privada al mercado
de valores.
Este tipo de sociedad cuenta con todos los beneficios de la sociedad anónima promotora de
inversión en cuanto a su régimen societario y garantiza los derechos de minorías para sus
accionistas. En cuanto a su gobierno corporativo este tipo de sociedad es más flexible
que la sociedad anónima bursátil.