¿Qué es la fotosíntesis?
La fotosíntesis es el proceso en el cual la energía de la luz se convierte en energía química en
forma de azúcares. En un proceso impulsado por la energía de la luz, se crean moléculas de
glucosa (y otros azúcares) a partir de agua y dióxido de carbono, mientras que se libera oxígeno
como subproducto. Las moléculas de glucosa proporcionan a los organismos dos recursos
cruciales: energía y carbono fijo (orgánico).
Energía. Las moléculas de glucosa sirven como combustible para las células: su energía
química puede obtenerse a través de procesos como la respiración celular y fermentación,
que genera trifosfato de adenosina —\[\text{ATP}\], una molécula pequeña portadora de
energía— para las necesidades de energía inmediatas de la célula.
Carbono fijo. Cuando el carbono del dióxido de carbono —carbono inorgánico— se
incorpora a moléculas orgánicas, este proceso se llama fijación de carbono, mientras que
el carbono de moléculas orgánicas se conoce como carbono fijo. El carbono que está fijo y
se ha incorporado a los azúcares durante la fotosíntesis puede utilizarse para crear otros
tipos de moléculas orgánicas que necesitan las células.
La importancia ecológica de la fotosíntesis
Los organismos fotosintéticos, como plantas, algas y algunas bacterias, cumplen una función
ecológica clave: introducen la energía química y el carbono fijo en los ecosistemas mediante el uso
de la luz para sintetizar azúcares. Dado que producen su propio alimento (es decir, fijan su propio
carbono) con la energía de la luz, estos organismos se llaman fotoautótrofos (literalmente,
“organismos que se alimentan a sí mismos al utilizar luz").
Los seres humanos y otros organismos que no pueden convertir dióxido de carbono en
compuestos orgánicos se llaman heterótrofos (“que se nutre de otro"). Los heterótrofos deben
obtener el carbono fijo consumiendo otros organismos o sus derivados. Los animales, hongos y
muchos procariontes y protistas son heterótrofos.
Lee más acerca de los autótrofos y heterótrofos.
Además de introducir carbono fijo y energía en los ecosistemas, la fotosíntesis también afecta la
composición de la atmósfera de la Tierra. La mayoría de los organismos fotosintéticos produce gas
oxígeno como subproducto; la aparición de la fotosíntesis —hace unos \[3\] mil millones de años
en las bacterias que se asemejan a las cianobacterias modernas— cambió para siempre la vida en
el planeta\[^1\]. Estas bacterias liberaron poco a poco oxígeno en la atmósferan terrestre que
carecía de él, y se cree que el aumento en la concentración de oxígeno influyó en la evolución de
las formas de vida aerobias, organismos que utilizan oxígeno para la respiración celular. Si no
hubiera sido por esos antiguos fotosintetizadores, nosotros, como muchas otras especies, ¡no
estaríamos aquí hoy!
Los organismos fotosintéticos también retiran grandes cantidades de dióxido de carbono de la
atmósfera y utilizan los átomos de carbono para crear moléculas orgánicas. Si las plantas y algas
no abundaran en la Tierra ni aspiraran continuamente el dióxido de carbono, el gas se acumularía
en la atmósfera. Aunque los organismos fotosintéticos eliminan parte del dióxido de carbono
producido por las actividades humanas, los niveles atmosféricos en aumento están reteniendo el
calor y provocando que el clima cambie. Muchos científicos creen que la conservación de bosques
y otros espacios de vegetación es cada vez más importante para combatir este aumento en los
niveles de dióxido de carbono.