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Sífilis: Causas, Síntomas y Tratamiento

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Tayri Manzano
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¿Qué es ?

La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la


bacteria espiroqueta Treponema pallidum. Esta infección se manifiesta
en la zona genital, los labios, la boca o el ano, entre otras zonas, y
puede producirse tanto en hombres como en mujeres.
En términos generales, se suele contagiar al mantener relaciones
sexuales con una persona infectada o, en el caso de los bebés, si su
madre la tiene durante el embarazo.

Causas
La bacteria Treponema pallidum causa la infección al penetrar en la
piel o en las membranas mucosas con soluciones de continuidad que,
por lo general, se localizan en los genitales.
Esta enfermedad puede ocurrir en cualquier zona del mundo, siendo
más común que aparezca en las zonas urbanas. En los últimos años
está aumentando más rápidamente en los hombres homosexuales.
La población con más riesgo de contraerla está entre los 15 y 25 años
pero en la actualidad el organismo humano no puede combatirla.

Síntomas
Los síntomas se dividen en 3 fases:
Primera fase
En la primera etapa de la enfermedad, aparece una llaga en la zona
donde se originó el contagio, pero es probable que existan más. En
términos generales, esta llaga es dura, redonda e indolora y por esta
última característica suele pasar desapercibida para el paciente.
Estas llagas suelen durar entre 3 o 6 semanas en el cuerpo y se curan
independientemente de que se reciba el tratamiento o no, ya que, si
aparecen estas llagas, es fundamental que el enfermo acuda al
especialista para evitar que la infección pase a la segunda etapa.
Segunda fase
En la fase secundaria son comunes las erupciones en la piel e incluso
la aparición de llagas en la boca, la vagina o el ano, también
denominadas lesiones de la membrana mucosa.
Estas erupciones pueden aparecer cuando la llaga inicial se está
curando o han pasado varias semanas desde que desapareció y se
caracterizan por un aspecto de punto duro, de color rojizo o marrón
que se localiza en la palma de las manos o en la planta de los pies.
Normalmente no causan picores y en muchas ocasiones son tan poco
visibles que es probable que el paciente no perciba que las tiene.
Otros síntomas de esta fase pueden ser: fiebre, inflamación de los
ganglios linfáticos, pérdida parcial del pelo, dolor de garganta y de
cabeza, pérdida de peso o dolor muscular y fatiga.

Tercera fase
La fase latente y avanzada comienza cuando los síntomas anteriores
han desaparecido y, en el caso de no haber recibido tratamiento, es
probable que el paciente siga estando infectado sin presentar ningún
síntoma.
Esta fase se desarrolla entre los 10 y 30 años después de haberse
contagiado y sus síntomas más comunes son: dificultad a la hora de
coordinar los movimientos, parálisis en ciertas partes del cuerpo,
entumecimiento, demencia y ceguera.
Si la enfermedad está muy avanzada puede dañar órganos internos y
causar la muerte.
Prevención
 Para evitar contraer esta enfermedad, los especialistas
recomiendan las siguientes medidas de precaución:
 No mantener relaciones sexuales con personas contagiadas.
 Mantener relaciones con una pareja a la que le hayan realizado
pruebas de la ITS y hayan salido negativas.
 Usar medidas de precaución a la hora de mantener relaciones
sexuales: condones de látex, por ejemplo.
 Lavarse las zonas genitales con frecuencia o realizarse una
ducha vaginal después de mantener relaciones sexuales no
previene de la enfermedad, pero Sí disminuye el riesgo.

Tipos
La sífilis puede clasificarse en los siguientes tipos:
Sífilis primaria: Su síntoma principal es el chancro (ulceración con
tendencia a extenderse y destruir los tejidos vecinos). Es una lesión de
carácter no doloroso que evoluciona de mancha a bulto.
Sífilis secundaria: En este tipo, se producen síntomas variados que
generalmente se representan con lesiones en la piel y que se
encuentran en el tronco y las extremidades, además de las manos y
las plantas de los pies.
Sífilis latente: Es asintomática y se clasifica en sífilis latente precoz y
sífilis latente tardía.
Sífilis terciaria: Se produce varios años después del contagio y puede
producir lesiones granulomatosas en todo el cuerpo o afectar al
corazón y al sistema nervioso.
Sífilis congénita: Se trasmite de madres a hijos durante el embarazo
y el parto. Cuando se produce el nacimiento, la enfermedad es
asintomática, pero si no se trata puede producir complicaciones en el
niño.
Diagnóstico
El especialista realizará los siguientes exámenes para confirmar que el
paciente tiene sífilis:
 Examen del líquido de la úlcera.
 Ecocardiografía (prueba que utiliza ondas sonoras para crear
imágenes del corazón), angiografía aórtica (procedimiento en el
que se usa un tinte especial y rayos X para ver cómo fluye la
sangre a través de la aorta) y cateterismo cardiaco
(procedimiento que consiste en pasar una sonda delgada y
flexible denominado catéter hasta el lado derecho o izquierdo del
corazón.
 Punción raquídea y un análisis del líquido cefalorraquídeo.
 Exámenes de sangre para buscar la bacteria de la sífilis.

Tratamientos
La sífilis puede tratarse con antibióticos. La duración del tratamiento
dependerá de la magnitud de la enfermedad y de otros factores
relacionados con la salud general del paciente.
Para tratar la enfermedad durante el embarazo, se suele administrar
penicilina y en el caso de ser alérgico, se procede a desensibilizar al
paciente y posteriormente tratarlo con este fármaco.
Horas después de haber recibido el tratamiento en las etapas iniciales
de la enfermedad, el paciente puede experimentar una reacción
denominada de Jarisch Herxheimer, ésta causa los siguientes
síntomas:
 Escalofríos.
 Dolores musculares y de cabeza.
 Fiebre.
 Sensación de indisposición general o malestar.
 Dolores articulares.
 Náuseas.
 Sarpullido: área en la piel que está irritada o inflamada.

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