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Barracas:
El nacimiento de este barrio puede considerarse en el siglo XVII, cuando
en las orillas del Riachuelo comenzaron a instalarse las barracas,
construcciones rudimentarias que almacenaban cueros y otros
productos que salían o llegaban a la ciudad.
En los tiempos de Juan Manuel de Rosas hasta mediados del siglo XIX
el barrio era el lugar de residencia de las familias más acaudaladas de
la ciudad. La epidemia de fiebre amarilla a fines del siglo XIX, impulsó a
muchas de esas familias a mudarse hacia la zona norte de la ciudad,
dando espacio a una nueva población que llegaba a la ciudad a través
del océano: italianos, gallegos, sefaradíes, encontraron su lugar en este
barrio.
El auge de la inmigración, la intensificación de la actividad comercial y
portuaria, las nuevas técnicas de conservación de las carnes, la
tecnificación del agro y la ganadería hacia fines del siglo XIX, fueron
transformando la ciudad de Buenos Aires en un punto de concentración
de las actividades exportadoras e importadoras, siendo la zona de
Barracas una de las más características en ese tiempo.
En las últimas décadas del siglo XIX aparecen en el barrio los
ferrocarriles y sus instalaciones, al servicio de una producción de
materias primas agropecuarias cada vez más importante, y reflejo a su
vez de la presencia de la revolución industrial y de la inserción
dependiente del país en los mercados internacionales.
Las líneas ferroviarias fragmentaron el barrio de Barracas cuando era un
descampado. Estas particiones fueron creando distintos agrupamientos
o sub-barrios, conviviendo las características casas “chorizo” con zonas
residenciales; áreas fabriles con hospitales, y parques extensos de
arboledas muy añosas.
Parque leonardo pereira:
Las tierras donde se ubica el parque habían pertenecido en su mayor
parte a Leonardo Pereyra (1834-1899), quien pertenecía a una familia
que además de diferentes establecimientos agropecuarios en el interior
del país, poseía grandes extensiones dentro de la ciudad.
La Municipalidad para esos tiempos venía reclamando la apertura de
calles en esta fracción tan amplia de terreno, gestiones que continuaron
luego con la sucesión. Según documentos “...la sucesión de D. L.
Pereyra... convino el 13 de julio de 1904 con la municipalidad y con el fin
de proceder a la apertura de calles, ceder a ésta cuatro manzanas
limitadas por las calles Luzuriaga, Lafayette, S. Domingo y Gral. Iriarte,
con el propósito de formar un pequeño parque (las 4 manzanas
ocupaban una superficie de 69.338,45 m2), como así también la
superficie necesaria para la apertura de calles...” (en total 454.709,67
m2), con viniéndose en el contrato que las calles Vélez Sársfield y Gral.
Iriarte serían pavimentadas en toda la extensión en que atravesaran la
propiedad de los Pereyra por cuenta exclusiva de la sucesión, “...tan
pronto como se sancione el proyecto municipal de pavimentación a
estudio del H.
Con el Congreso Nacional y con arreglo a las prescripciones que en él
se establezcan.” Se pactó también que los terrenos en cuestión, con
frente a todas las calles, quedarían exentos de la obligación de construir
cercos y veredas mientras no se edificara en los mismos o se vendieran
a terceros. Este es el antecedente del origen de los terrenos que forman
el parque.
Carlos Thays realizó un proyecto que nunca fue materializado
como tal, para el predio cedido para construir el parque a fin de abrir las
calles solicitadas por la municipalidad.
Recién en 1918 aparece la modificación del proyecto original realizado
por Eugenio Carrasco, hermano de Benito y formado en Bruselas, quien
realizó diversas y fuertes modificaciones al proyecto original de Thays.
Se ha agregado al proyecto el gran lago central, se han modificado
caminos, se han creado diferentes áreas deportivas en esta instancia de
1918.
Antes de su inauguración (plaza), concretada recién durante la
presidencia de Hipólito Yrigoyen en 1920, se rellenó su superficie con
tierras extraídas de la construcción del subterráneo de la línea “A” de la
Anglo Argentina, ya que se trataba de predios inundables y con bajíos
que dificultaban tanto la construcción del parque como de viviendas en
sus alrededores.
Durante esta gestión y diseñados particularmente por Eugenio
Carrasco, como puede leerse en los planos del proyecto original,
fueron instalados el lago y los grutescos característicos, similares
a los que también se encuentran en Parque Lezama.
NOTA: Los grutescos son una forma de ornamentación que se caracteriza
por:
+Ser extravagante y absurda
+Combinar elementos como plantas, follajes, vasijas, y criaturas mitológicas
+Presentar una composición briosa y vivaz
+Disponer los elementos de forma simétrica a un lado y otro de un eje central
+Representar animales fantásticos, flores, frutas, y seres mitológicos
Es uno de los espacios verdes de la ciudad que poseen valor
patrimonial, paisajístico y ambiental. En la actualidad, el parque incluye
tres manzanas con una variada población arbórea: Araucaria bidwillii,
Cedrus deodara; Hexachlamis edulis; Washingtonia robusta; Tipuana
tipu, Platanus acerifolia.
El Parque consta de tres manzanas de espacio verde.
● La manzana sur se encuentra delimitada por la avenida Vélez
Sársfield, Río Cuarto, Luzuriaga y la avenida Iriarte. En ella se
destacan la calle diagonal peatonal y la calesita.
● La manzana central está bordeada por la avenida Vélez
Sársfield, la avenida Iriarte, Luzuriaga y California. Su rasgo
distintivo es el histórico lago, frente a la Basílica del Sagrado
Corazón.
● La manzana norte está circundada por la avenida Vélez
Sársfield, California, Luzuriaga y Alvarado. Su característica
principal es el profuso arbolado, mayor al de las otras dos
manzanas del parque
Carlos Thays:
Carlos Thays fue el creador, remodelador o ampliador de 69 plazas y
paseos públicos en la ciudad de Buenos Aires y 16 en las provincias
Creó el Jardín Botánico el 7 de septiembre de 1898 en Buenos Aires,
que fue una de sus principales obras en el país. En su centro se
encuentra la casa donde habitó con su familia (1892-1898) y como
reconocimiento a su obra hay un monumento a su memoria. En el
parque se puede apreciar la flora de las provincias argentinas y de
varios países del mundo. En él Thays plasmó los tres tipos de
diseño paisajístico: Simétrico, Mixto y Pintoresco y con un
típico "espíritu" de la Belle Époque. Entre los principales
parques y plazas que Thays creó, amplió o remodeló como director
deben citarse los parques Centenario, Lezama, Patricios, Los Andes,
Ameghino, Colón, Chacabuco, Pereyra, Avellaneda, etc. Los Bosques
de Palermo o Parque 3 de Febrero fueron una de las más grandes
obras de remodelación encaradas por Thays constituyéndose aún hoy
día en el área verde más característica y tradicional de Buenos Aires.
Entre otros aportes amplió el parque al agregarle una zona de lagos
● Fue un estudioso de la flora sudamericana y realizó numerosas
excursiones científicas que le sirvieron para conocer especies
autóctonas argentinas y aclimatarse en el Jardín Botánico de
Buenos Aires. Sus experiencias las describió en un libro llamado
Les Forêts naturelles de la République Argentine (1913).
● El Jardín Botánico de Buenos Aires fue el resultado de las
investigaciones desarrolladas por Thays sobre las características
forestales de nuestro país y a partir de las cuales propuso
proyectos para la formación de parques nacionales, con el fin
de preservar los conjuntos más valiosos de Argentina.
● Thays, reconocido por su enfoque estético y científico en el
paisajismo, creó en este parque un espacio que sigue muchas
de las características que se ven en otros de sus trabajos:
amplias áreas verdes, caminos serpenteantes, lagos
artificiales y la plantación de una gran variedad de árboles y
plantas, tanto nativos como exóticos. Su estilo paisajístico se
caracteriza por la incorporación de especies de árboles
exóticos y nativos, así como la creación de espacios que
combinan la belleza natural con el uso público.
Características del diseño del Parque Leonardo Pereyra:
1. Vegetación:
○ Thays utilizó una mezcla de especies de árboles locales y
extranjeros, una característica distintiva de su estilo. Algunos
de los árboles plantados incluyen tipas, jacarandás,
eucaliptos y palmeras.
2. Trazado y caminos:
○ Los caminos curvos y serpenteantes son una de las marcas
de diseño de Thays, lo que invita al paseo tranquilo y
fomenta la interacción con el paisaje.
3. Espacios abiertos:
○ El parque fue diseñado con amplias zonas de césped, donde
los visitantes pueden relajarse o realizar actividades al aire
libre.
4. Uso social:
○ Desde su creación, el parque fue un lugar de encuentro y
recreación para los vecinos de Barracas, especialmente en
un momento en que la ciudad estaba en expansión.
1. Diseño de Caminos y Senderos:
● Thays utilizó un diseño de caminos curvos y serpenteantes,
evitando las líneas rectas, con el objetivo de generar una
sensación de fluidez y sorpresa. Al caminar por el parque, se van
descubriendo nuevas vistas y áreas a medida que se avanza,
creando una experiencia inmersiva.
2. Áreas abiertas y cerradas:
● Uno de los principios de Thays era la alternancia entre áreas
abiertas y cerradas. En el parque, puedes encontrar grandes
extensiones de césped abiertas, ideales para el esparcimiento,
intercaladas con zonas más íntimas rodeadas de árboles, que
brindan sombra y privacidad.
3. Elementos de Agua:
● Si bien no es uno de los parques más conocidos por sus lagos o
fuentes, al igual que en otros proyectos de Thays, es posible que
el diseño original incluyera espacios destinados a cuerpos de
agua artificiales, ya que era una de sus características distintivas.
Estos elementos se utilizaban para crear un microclima fresco y
para reflejar la naturaleza circundante.
4. Selección de Vegetación:
● Thays era un apasionado por la botánica, y en este parque, como
en otros de sus diseños, combinó especies exóticas traídas de
Europa y otras partes del mundo con especies nativas. Esto no
solo enriquecía la diversidad del parque, sino que también
ayudaba a educar al público sobre la flora. La presencia de
grandes árboles, como tipas, jacarandás, palmeras, ceibos y
eucaliptos, crea un ambiente natural que cambia de estación a
estación.
5. Estilo pintoresco:
● El estilo que Thays empleaba en sus parques tiene raíces en el
paisajismo inglés o pintoresco, que busca recrear la naturaleza de
manera idealizada. Los parques con este estilo no siguen una
simetría rígida, sino que tratan de imitar la naturaleza salvaje pero
controlada, con una disposición armoniosa de árboles, plantas y
caminos.
6. Espacios de uso público:
● Desde su creación, el Parque Leonardo Pereyra estaba destinado
a ser un espacio comunitario. El diseño incluye áreas destinadas a
juegos infantiles y espacios amplios para el ocio y la interacción
social, características que se mantuvieron o fueron adaptadas en
renovaciones posteriores.
7. Monumentos y detalles arquitectónicos:
● Aunque el parque no es tan conocido por sus monumentos, es
posible que algunos elementos arquitectónicos menores, como
bancos, pérgolas o esculturas, hayan sido incluidos en el diseño
inicial, ya que Thays solía complementar sus diseños paisajísticos
con detalles decorativos que realzaban la experiencia del visitante.
El diseño de Thays es un equilibrio entre funcionalidad y estética,
buscando ofrecer un espacio donde la naturaleza sea
protagonista, pero sin dejar de lado la comodidad y el disfrute del
visitante
KANDINSKY:
Para él sus obras representaba el simbolismo planetario. Los
colores eran seleccionados en función de su impacto emocional.
Así las formas geométricas coloridas e interactivas generaban una
superficie que podía transmitir dinamismo, tranquilidad,
agresividad o silencio
Kandinsky poseía cierta fascinación por la percepción, misma que va
más allá del blanco y negro, pues se centra en el juego de lo colores. Él
los veía como el ejercicio físico y el cuerpo humano: entre más se
trabaja, más se fortalece. Entonces, el color refuerza a la imagen y a
la obra, así como a la vida, a la que le da equilibrio y valor artístico
propio. Para el artista no era necesario sumergirse en una gama de
colores infinita, sino que era mucho más importante y valioso
centrarse en lo básico: el calor y el frío, así como en la claridad y
oscuridad de los tonos llegando a la conclusión de que caliente o
frío, todo es claro u oscuro. De ahí viene que si algo se torna
horizontalmente amarillo es caliente, mientras que la tonalidad azul
marca qué tan frío es.
Gama de colores infinita vs. lo básico:
● En lugar de usar una enorme variedad de colores, el artista
prefiere concentrarse en lo esencial. Esto implica que no es
necesario tener todos los matices de cada color, sino saber cómo
los colores fundamentales interactúan entre sí.
Calor y frío:
● Los colores a menudo se asocian con sensaciones de
temperatura. Los colores cálidos, como el amarillo, el rojo o el
naranja, suelen evocar calor y energía, mientras que los colores
fríos, como el azul o el verde, están asociados a la calma y al frío.
Claridad y oscuridad:
● Más allá de la temperatura del color, también es importante su
luminosidad. Algunos colores pueden ser claros o oscuros,
independientemente de si son cálidos o fríos. Esto tiene que ver
con la intensidad de luz que un color puede transmitir.
Lo horizontalmente amarillo es caliente:
● Esto probablemente hace referencia a cómo un color cálido, como
el amarillo, se extiende o se proyecta. El amarillo, como color
cálido, da la sensación de expansión y energía.
La tonalidad azul marca qué tan frío es:
● El azul se asocia comúnmente con el frío. Dependiendo de su
tonalidad, un azul más claro podría parecer más frío que uno más
oscuro.
Así, utilizando el círculo cromático le asignó no solo un sentimiento a
cada tono existente, sino que les dio un sonido. Ello se reflejó
netamente en la arquitectura y el diseño industrial, movimientos que
hasta ese momento eran un tanto más rectos, poco explorados, incluso.
A pesar de que la arquitectura es una disciplina milenaria, pocas
veces hablaba de sentimientos y prácticas metafóricas o
sentimentales, como se estaba haciendo gracias a los estudios de
Kandinsky
Lo cierto es que no basta con las formas externas y el interior no
denota un sentimiento de calidez, frialdad o sus intermedios, tal
cual lo dictaba Kandinsky, el interiorismo siempre será esencial.
Depende mucho del objetivo de los espacios, pero es necesario
que exista armonía y congruencia
Kandinsky creó su teoría del color para mejorar sus piezas sin saber
que ahora es un referente arquitectónico y de diseño, no sólo de arte
pictórico. Kandinsky nos enseñó que el color transmite emociones,
sentimientos y esto, a su vez, confirma piezas monumentales, no
importa a qué disciplina nos refiramos.
Según su teoría artística, la pintura debía centrarse en expresar las
emociones y las ideas mediante la riqueza cromática y la simplificación
de las formas, siendo el objeto algo secundario e incluso nocivo en la
obra
Kandinsky distingue tres elementos básicos: el punto, la línea y el
plano, que son analizados en profundidad.