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Política desde la condición precaria

El artículo reflexiona sobre cómo la precariedad puede ser vista como una forma de contraconducta y repolitización en el contexto del neoliberalismo. Se argumenta que el neoliberalismo descompone la política al promover al individuo como empresario de sí mismo y se propone una política desde la condición precaria que requiere tres movimientos y cinco tareas específicas. La investigación sugiere que lo precario puede ser un punto afirmativo para la creación de nuevas formas de vida y resistencia política.
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Política desde la condición precaria

El artículo reflexiona sobre cómo la precariedad puede ser vista como una forma de contraconducta y repolitización en el contexto del neoliberalismo. Se argumenta que el neoliberalismo descompone la política al promover al individuo como empresario de sí mismo y se propone una política desde la condición precaria que requiere tres movimientos y cinco tareas específicas. La investigación sugiere que lo precario puede ser un punto afirmativo para la creación de nuevas formas de vida y resistencia política.
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Entramado

ISSN: 1900-3803
ISSN: 2539-0279
Universidad Libre de Cali

Arango-Tobón, Mauricio; Bedoya-Hernández, Mauricio


Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria*
Entramado, vol. 17, núm. 1, 2021, Enero-Junio, pp. 70-83
Universidad Libre de Cali

DOI: [Link]

Disponible en: [Link]

Cómo citar el artículo


Número completo Sistema de Información Científica Redalyc
Más información del artículo Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Página de la revista en [Link] Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso
abierto
Entramado vol.17, No. 1 Enero - Junio de 2021, p. 70-83 (ISSN 1900-3803 / e-ISSN 2539-0279)

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición


precaria *
Mauricio Arango-Tobón
Docente investigador, Universidad de Antioquia, Medellín - Colombia.
[Link]@[Link] [Link]

Mauricio Bedoya-Hernández
Docente investigador, Universidad de Antioquia, Medellín - Colombia.
[Link]@[Link] [Link]

R e s u m e n

El objetivo del artículo es reflexionar acerca de las condiciones que harían posible pensar la precariedad del vivir como forma de
contraconducta y de repolitización de la vida en el neoliberalismo. La metodología adoptada fue de carácter documental. Los resultados:
(1) el neoliberalismo rompe la política al exaltar la figura del sujeto como empresario de sí mismo; (2) es necesario comprender lo
precario en sus tres dimensiones: la precariedad, la condición precaria y la precarización como estrategia de gobierno y (3) lo precario
y tecnología

aparece como punto afirmativo para la repolitización de la vida. Conclusiones: proponemos la noción de política desde la condición
precaria, la cual requiere de tres movimientos y conlleva cinco tareas específicas de parte de los individuos que se comprometen con
ella.

Palabras c l av e
Neoliberalismo; política; precariedad; resistencia

Towards a positive political struggle. Politics from a


Ciencia

precarious condition
A b s t r a c t

The objective of this article is to reflect on the conditions which would make it possible to think of a precarious life as a form of counter-
behavior and repoliticization of life in [Link] methodology used was documentary in nature. Results include: (1) neoliberalism
breaks politics by highlighting the subject as an entrepreneur of the self; (2) it is necessary to understand the three dimensions of
precariousness and (3) the precarious appears as an affirmative point for the repoliticization of life. Conclusions: we propose the notion
of politics from the condition of precariousness, which requires three movements and entails five specific tasks on the part of the
individuals who commit to it.

Keywords
Neoliberalism; politics; precariousness; resistance

Recibido: 22/05/2020 Aceptado: 30/11/2020

* El artículo es derivado de la investigación titulada “Condición precaria y politización de la vida en la gubernamentalidad neoliberal”, llevada a cabo en la Universidad de
Antioquia y financiada por el comité para el desarrollo de la investigación de la misma universidad. Acta de inicio No. 2017-001 del 18 de enero de 2017.  
Este es un artículo Open Access bajo la licencia BY-NC-SA ([Link] Published by Universidad Libre - Cali, Colombia.

Cómo citar este artículo: ARANGO-TOBÓN, Mauricio; BEDOYA-HERNÁNDEZ, Mauricio. Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición
precaria. En: Entramado. Enero - Junio, 2021. vol. 17, no. 1, p. 70-83 [Link]

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Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

Rumo a uma luta política positiva. Política a partir do


estado precário
R e s u m o

O objetivo deste artigo é refletir sobre as condições que fariam possível pensar a precariedade da vida como forma de contraconduta e
de repolitização da vida no neoliberalismo. A metodologia adotada é de natureza documental. Os resultados: (1) o neoliberalismo quebra
a política ao exaltar a figura do sujeito como empresário dele próprio; (2) é preciso compreender o precário nas suas três dimensões: a
precariedade, a condição precária e a precarização como estratégia de governo e (3) o precário aparece como ponto afirmativo para a
repolitização da vida. Conclusões: propomos a noção de política desde a condição precária, ela precisa de três movimentos e implica cinco
tarefasespecíficas por parte dos indivíduos que se comprometem com ela.

P a l av r a s - c h av e
Neoliberalismo; política; precariedade; resistência

1. Introducción contemporáneo (Bourdieu, 2006; Brown, 2015; Butler,


2006; 2010; 2017a; 2017b; Butler y Athanasiou, 2017; Castel,
Si algo nos enseñó Kant (2015), con su pregunta por la 2004; Gil, 2014; Laval y Dardot, 2013; Le Blanc, 2007; Lorey,
Ilustración, fue que es posible cuestionarse acerca lo que 2016; Nachtwey, 2017; Muñoz y Santos, 2018; Standing,
somos en el presente. El diagnóstico de Kant fue el punto 2013; 2014). Lo que hallamos en ellos es que, aun cuando
de partida que Foucault (2005, 2009, 2018) adoptó para existe una tendencia a considerar la precariedad en su
elaborar su propia forma llevar a cabo el diagnóstico de la negatividad, algunos enfatizan la positividad de la noción
actualidad. Esta ontología de nosotros mismos u ontología de condición precaria, al tiempo que la diferencian de
del presente como bien la denomina Foucault, hace del las otras dos dimensiones que componen lo precario, a
presente, objeto de una analítica que pretende reconocer saber, precariedad y precarización. Estos autores también
los sistemas de verdad y de normatividad que se localizan despliegan la pregunta por el papel que la precariedad tiene
en el centro de nuestros modos de vida. en la configuración de formas de vida y de la política en
la actualidad. Lo precario se ha convertido en un objeto
Dentro de este escenario, la tesis que desarrollaremos es de problematización en tres sentidos: define la condición
que si pretendemos hacer un diagnóstico de lo que somos, propia de todo ser viviente, es usada para efectos de dirigir
es imprescindible comprender el lugar que lo precario la vida de los ciudadanos y despliega todo un potencial
ocupa en la manera como estamos construyendo nuestras subjetivo para resistirse, justamente, a toda tentativa de
formas de vida. Además, este diagnóstico del presente control, direccionamiento y apropiación de las vidas por
ha de interesarse en reconocer cómo estamos siendo parte de una racionalidad cualquiera. Por esto, lo que
conducidos a asumir un cierto estilo de vida (esto es, cómo sostenemos en el presente texto es que lo precario tiene
estamos siendo gobernados) a partir de la producción un potencial político aún inexplorado.
de precariedad por parte de la práctica gubernamental
actual. Finalmente, se impone la pregunta, propia de toda Hemos estado acostumbrados a lo que bien podríamos
analítica crítica, referida a cómo ser de otro modo. Es llamar luchas políticas negativas; son luchas que se
decir, interrogarnos acerca de los modos como es usada la organizan para combatir formas abiertas o disimuladas de
precariedad para hacer de cada uno de nosotros un cierto precarización de las vidas, son combates que se hacen contra
tipo de persona y de los colectivos una cierta clase de ciertos poderes, prácticas e instituciones que desconocen
sociedad, nos conmina de un lado a, cuestionarnos por la los derechos de los colectivos. En el presente texto nos
forma como el poder contemporáneo condiciona nuestros referiremos a una suerte de lucha política positiva que tiene
modos de actuar, sentir y vivir, y, de otro lado, a reconocer un carácter menos reivindicatorio (aunque también busca
que nosotros podemos elegir cómo vivir y gobernar nuestra hacer reivindicaciones) y más productivo.
propia vida (autogobierno).
La productividad a la que nos referimos no es la que
Diversos estudios se han realizado localizando la relación propone el neoliberalismo con su engranaje de rendimiento
entre precariedad, formas de vida y poder en el mundo ilimitado y producción sin fin de novedades mercadeables.
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Es, más bien, la de la creación de posibles y formas de vida resueltos por estos autores; es decir, establecimos nuestro
que socaven el imperativo empresarial que conmina a propio diálogo con los autores.
los individuos del presente a convertirse en empresarios
de sí mismos (Foucault, 2007; Laval y Dardot, 2013). Fruto del camino recorrido, en este artículo, inicialmente
Esta racionalidad de gobierno exalta al emprendedor mostramos la manera como lo precario ha sido
autogestionado y a la práctica de ilimitación subjetiva. Por conceptualizado y pensado para señalar que desde su
la vía de la ilimitación de sí, desmiente la finitud humana génesis lo precario ha convivido de manera muy cercana
y pone al individuo a rendir sin descanso; por la vía de la con categorías puramente negativas (vulnerabilidad,
individualización del empresario de sí, rompe la política y fragilidad). Esto es importante debido a que pareciera
nos convierte en islas de negocios. En este panorama es que lo precario se expresa siempre como negatividad.
que vemos justificado proponer una vía posible para la Sugerimos que lo precario puede ser objeto de lecturas
repolitización de la vida. alternativas, que ya han emprendido autores como Butler,
Lorey y Le Blanc, para señalar que esta condición puede ser
Las posibilidades de repolitización que queremos plantear un punto central en la creación de formas de vida y de vida
se dan gracias al camino abierto por otros, entre ellos política. De esto se desprende la tesis central del escrito
Hannah Arendt, Georges Canguilhem, Michel Foucault y, respecto a la posibilidad de una política desde la condición
recientemente, Guillaume Le Blanc, Isabell Lorey, Christian precaria, que parte de tres movimientos: una interrogación
Laval, Pierre Dardot y Byung-Chul Han. Nuestra propia a la individualización propia racionalidad neoliberal, el
forma de ver el problema de la reinstauración de la reconocimiento de la vulnerabilidad que nos constituye
política pasa por el reconocimiento de nuestra finitud y como sujetos sociales y el despliegue de una práctica de
vulnerabilidad como vivientes, por la problematización de resistencia. Por último, hacemos explicitas algunas de las
la esfera de lo precario y por la idea de gobierno de sí tareas que creemos están en la base de una política desde
que hemos heredado de Michel Foucault. Además, como la condición precaria.
lo afirman tanto Butler como Lorey, si queremos hacer una
lectura crítica de las condiciones actuales de vida de grandes
2. El punto de partida: hacia una
sectores de población para plantearnos salidas posibles al
desagregación de lo precario
empobrecimiento y desprotección de los individuos, es
necesario perder el miedo a la noción de precariedad.
Cuando nos proponemos hacer una analítica del problema
de la precariedad, vemos que esta es vista, en términos
La investigación de la que este artículo informa adoptó
los principios metodológicos propios de la ontología del globales, como una negatividad. Del temor que nos genera
presente propuesta por Michel Foucault (Bedoya, 2013; este concepto y de los efectos nefastos que ello nos produce
Dreyfus y Rabinow, 2017; Foucault, 1982, 2007; 2005; a la hora de hacer una lectura comprensiva de lo que somos,
Restrepo, 2008), la cual ha servido de base para lo que hemos sido advertidos por Georges Canguilhem, Judith
diversos autores han denominado historia del presente. Butler, Isabell Lorey y Guillaume Le Blanc. Consideramos
Solamente en la medida en que el presente pueda ser que la sensación de amenaza que viene emparentada con la
abordado en su especificidad podremos entender las idea de lo precario tiene una explicación que puede seguirse
discontinuidades que implican los devenires actuales en tres vías, a saber, la confusión respecto del sentido de
(Deleuze y Guattari, 1993). El carácter documental de los lo precario (factor epistemológico), la experiencia humana
estudios genealógicos adquiere su singularidad en la medida de vulnerabilidad asociada a la vida y a la muerte (factor
en que buscan, en los textos analizados, caracterizar la ontológico) y la manera como el capitalismo, en su versión
relación entre la configuración de las formas de vida, los liberal y neoliberal, ha sido productores de precariedad
regímenes discursivos y normativos y las relaciones de (factor histórico).
poder propias de la racionalidad de gobierno del presente.
Nuestro modo de proceder consistió, por una parte, en El capitalismo, desde sus inicios, al implantar el imperio del
identificar a los autores que problematizan el presente capital y configurar modos de vida, pauperizó a la población,
en términos de la relación entre esos cuatro aspectos; es haciéndola cada vez más vulnerable y, por tanto, precaria.
decir, los que hacen un diagnóstico del presente. Después, Así, desde el siglo XIX, el proceso de precarización originó
nos preguntamos por la manera como ellos tienen puntos revueltas y protestas sociales que sentaron las bases para
de encuentro y desencuentro en la lectura que hacen la preocupación por la “cuestión social” en los Estados
del presente; es decir, los pusimos a dialogar. Finalmente, europeos, produciéndose una decisiva interrogación de la
fundamentados en la rejilla de análisis foucaultiana, gubernamentalidad liberal que derivó en el denominado
compuesta por los ejes del sujeto, la verdad y el poder, el Estado social y sentó las bases para el Estado de bienestar
equipo de investigación propuso salidas a problemas no (Castro-Gómez, 2010; Foucault, 2007). Estos movimientos
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Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

en la racionalidad liberal de gobierno se debieron a Para esta concepción de la precarización es


la amenaza que representaba la precarización de las necesario reabrir el campo conceptual de lo
poblaciones y los individuos para el mantenimiento del precario tras el reduccionismo que padeció
orden sociopolítico. como resultado de las acepciones acuñadas por
las ciencias sociales francesas desde comienzos
La resistencia hacia la precariedad estuvo a la base de la de la década de 1980, unido a su ingreso en los
aparición de la biopolítica. Efectivamente, todas las esferas correspondientes debates en lengua alemana.
de la vida de la población como la salud, la enfermedad, los Cuando la precarización deja de restringirse a
nacimientos, la muerte y muchas otras, fueron sometidos a la carencia, la constricción y el miedo, pierde
la normalización y el cálculo estatal con el fin gestionarlas, entonces también su sentido la exigencia de una
normalizándolas (Castro-Gómez, 2010; Foucault, 2006). La mera “política de desprecarización”, toda vez
biopolítica pone al centro del control de la población todos que esta no aspira más que a la reformulación
los aspectos que tienen que ver con la existencia biológica de los sistemas tradicionales de protección
de los individuos. De esto podemos colegir dos cosas: por social. A mi modo de ver, esa política solo
una parte, esos aspectos asociados a la vulnerabilidad de tendría sentido si con ella son problematizadas
la existencia misma se convierten en fuente de amenaza y puestas de manifiesto las lógicas políticas y
no solamente para los individuos, sino para el orden sociales hegemónicas de la seguridad de los
social y, por otra parte, justamente por eso, los aspectos Estados nación modernos, si la precariedad y
ontológicos son constituidos en la base de la labor de la precarización son analizadas y si, por último,
gobierno. Es en este sentido que consideramos válida una el reconocimiento de una inevitable condición
segunda explicación del rechazo general de la idea de lo precaria contribuye al descubrimiento de
precario (factor ontológico). En decir, lo precario es visto nuevos modos de protección y de amparo
como amenazante porque existe una vulgata que lo remite frente a la precariedad y la precarización (Lorey,
a la vulnerabilidad del vivir. 2016, p. 22).

El tercer elemento que explica el rechazo generalizado de Cuando interrogamos qué es lo precario, nos vemos
la idea de lo precario es el que hemos denominado factor compelidos a volver sobre los tres factores que han enturbiado
epistemológico. Como bien lo señalan tanto Butler (2010) la analítica de la precariedad en el presente y que, de paso,
como Lorey (2016), el campo conceptual de lo precario han entorpecido las posibilidades de creatividad política
se ha cerrado sobre sí mismo desde el momento en que en un mundo cuya racionalidad de gobierno dominante ha
se lo reduce a la experiencia de la carencia, vulnerabilidad empresarializado la subjetividad e individualizado lo político
y la fragilidad de la vida. Como afirma Lorey, las ciencias (Bedoya-Hernández y Castrillón-Aldana, 2017). De este
sociales francesas de los años ochenta contribuyeron con modo, ante el factor histórico podemos indicar que nuevas
esta indiferenciación conceptual de los varios ámbitos de formas de generación de precariedad se han agregado a las
lo precario, lo que hizo que la precariedad fuera objeto de ya conocidas en el liberalismo. Frente al factor ontológico,
un sesgo negativo. Esta perspectiva teórica negativa de la nos es posible afirmar, de la mano de Butler (2006, 2010,
precariedad es inaugurada y densificada teóricamente por 2017), que la condición inmanente de la vida humana está
Pierre Bourdieu y Robert Castel. Más aun, en La nueva profundamente relacionada con la vulnerabilidad y que
razón del mundo, Laval y Dardot (2013) hacen una lectura ésta se produce, justamente, porque somos seres finitos.
de la producción contemporánea de precariedad en el Como lo señala Lorey (2016) “hay que plantear la falta de
un reconocimiento de la vida como algo fundamentalmente
neoliberalismo sin problematizar la noción de precariedad.
precario como punto de partida del análisis de las relaciones
de dominio” (p. 32). Finalmente, el factor epistemológico
El efecto de esta reducción epistemológica de lo precario
hemos de enfrentarlo mediante una desagregación de lo
hace que se pierda el amplio potencial político que la idea
precario para lograr reconocer las dimensiones que hacen
de precariedad tiene. Así, la satanización de lo precario
parte de este concepto.
abre una sola vía para la acción política, a saber, la lucha
denodada contra cualquier forma de precarización de la
vida, pero restringe completamente otras opciones para
3. La condición precaria: acontecimiento
la construcción de la política. Dichas acciones, como lo y creación
sostiene Lorey (2016), solamente pueden activarse si, en
vez de considerarse de manera negativa la precarización, se Como venimos sosteniendo, el rechazo a la amplia
la concibe como parte del arreglo general de lo precario y categoría de precariedad se debe a que ella ha sido
se asumen la precarización como punto de partida positivo unificada -y, por tanto, reducida- bajo la significación de
para la lucha política. amenaza y peligrosidad. Se debe llevar a cabo un trabajo
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de desagregación que nos permita conocer las diversas gracias a los otros que la vida puede prosperar. En este
manifestaciones de lo precario y, sobre todo, el potencial sentido, la condición precaria no solamente atraviesa todas
político que ellas hacen posible. Con esto, llegamos a la tesis las dimensiones de la existencia, sino que resulta ser una
elaborada por Butler, y densificada por Isabell Lorey, según experiencia ineludible y eminentemente relacional, ya que
la cual lo precario tiene tres dimensiones: la condición para que una vida sobreviva depende de la red social en la
precaria, la precariedad y la precarización. Son tres ámbitos que emerge en el mundo, pudiendo ser acogida y sostenida
de experiencia que, aunque se cruzan, no se refieren a lo como una existencia digna de ser vivida, o rechazada como
mismo. Aquí nos interesa preguntarnos por el potencial una presencia potencialmente amenazante que puede ser
político de la primera de estas dimensiones, la condición eliminada sin reparos.
precaria, pues nuestra hipótesis es que el énfasis de la
política en Occidente, hasta la llegada del neoliberalismo, Así vista, consideramos que la condición precaria abre al
había sido el de una lucha contra la precariedad. Nos individuo a la experiencia del afuera en dos sentidos: por
proponemos abordar, entonces, lo que podría significar una un lado, al enfrentarse a los otros el sujeto se enfrenta a su
política fundada en la condición precaria. propia vulnerabilidad. Es esta la razón por la que la figura
hegeliana del sujeto extático ocupa un lugar importante
Las nuevas formas de producción de precariedad inauguradas para Butler (2017). Aquí vemos que el reconocimiento de
por el neoliberalismo no suponen la eliminación de los la vulnerabilidad se da, en gran medida, gracias a que vivimos
modos de precarización llevados a cabo por el liberalismo en relación con otros que también tienen una condición
clásico. Más bien estamos ante estrategias sofisticadas en precaria. En otras palabras, la experiencia de fragilidad vital
las que no solamente se incrementa la vulnerabilidad de es una construcción que el sujeto realiza en su relación con
los individuos, sino que ellos mismos consideran que esto el afuera. El otro, por lo tanto, no es sólo el que amenaza;
es normal. Es esta la ampliación de los planteamientos también es quien permite al individuo la conciencia de su
realizados por Butler que realiza Lorey (2016). ¿Cómo precariedad.
luchar contra la producción de precariedad debida a la
distribución desigual de los recursos en el neoliberalismo? El segundo sentido de esta apertura hacia el afuera a partir
Es esta la pregunta que ha de guiar las intervenciones de los de la condición precaria tiene que ver con el hecho de que,
actores sociales en el presente. gracias a la cohabitación del mundo con otros, esos otros
son los que hacen viable la vida. Las redes relacionales son,
Sin embargo, para lograr este cometido no puede desde este punto de vista, las que aseguran la supervivencia
confundirse precarización y condición precaria. Ésta, como para unos y otros. En esto se asienta la afirmación de Butler
lo muestra Butler (2006, 2010, 2017), se refiere a la dimensión respecto de que, en vez de considerarnos, de manera
social y ontológica de la vida y de los cuerpos, puesto que vergonzante, dependientes de los otros, en realidad somos
alude a vulnerabilidad inevitable que es característica del interdependientes. Los cuerpos son construcciones y
conjunto de los vivientes en tanto seres corporizados que, posibilidades sociales debido a que su emergencia sólo es
por otra parte, son sociales. Dicho de otro modo, porque posible en una red social de interdependencia y siempre
tenemos cuerpo que enferman y mueren y porque vivimos están expuestos a ser afectados y sostenidos por formas y
con otros es que tenemos una condición precaria que, al normas de carácter social que los anteceden y existen fuera
mismo tiempo, compartimos con otros (Lorey, 2016). de sí. Para Butler, en esta forma de acercarse a la condición
precaria se deja ver una idea del cuerpo como dependiente
Cuando Butler (2010) introduce la cuestión de la precariedad y condicionado por un mundo que, a la vez que es sostenido
(precarity), lo hace pensando en que ésta es una condición es sostenible. Y enfatiza que somos “seres sociales desde el
socio-ontológica de toda vida debido a que todo cuerpo principio, dependientes de lo que está fuera de nosotros,
está permanentemente expuesto al daño, la violencia o la de los demás, de instituciones y de entornos sostenidos y
destrucción desde el momento del nacimiento. Esta noción sostenibles, por lo que, en este sentido, somos precarios”
de condición precaria es denominada por Le Blanc (2007) (Butler, 2010, p-. 42-43).
precariedad vital, asociándola con “la inseguridad vital
en la que se inscribe cada vida” (p. 45). En razón de esta Así pues, la noción de condición precaria resalta que una vida
condición, cada vida se encuentra estructuralmente abierta no puede mantenerse a sí misma, sino que está implicada en
a la posibilidad de ser desaparecida, irrumpida o silenciada complejas relaciones de interdependencia que propician las
por la indeterminación de la muerte o el drama social. condiciones políticas, económicas y sociales que un cuerpo
requiere para protegerse y conservarse. Se debe, entonces
Ahora, esa vulnerabilidad se debe al hecho de tener un cuerpo afirmar que esta condición del ser humano es irreparable; es
y a la presencia de los otros, los cuales pueden amenazar la decir, la existencia de todo ser humano está expuesta, por
supervivencia de los individuos. Sin embargo, es justamente su naturaleza misma, a una fragilidad constante, lo que hace
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Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

que toda vida tenga la necesidad de cobijo y alimento y, por Diferente esto a la vida normalizada. En esta última hay una
eso mismo, de los otros y las instituciones que posibiliten la concepción de la norma social que constriñe y somete al
satisfacción de eso requerimientos. sujeto. Canguilhem se cuida de extrapolar lo vital y lo social,
pues asume que estos no son procesos equivalentes.
No hallamos tan distante de los planteamientos de Butler
a Georges Canguilhem. Este autor parte del campo de Mientras que en un organismo vivo las reglas
problematización de la medicina para proponer que la de ajuste de las partes entre sí son inmanentes,
condición biológica de lo humano es lo que funda su están presentes sin estar representadas, obran
precariedad. Consideramos la condición precaria del ser sin deliberación ni calculo. (…) [por otro lado]
humano se encuentra ampliamente justificada en la idea de el orden social es un conjunto de reglas cuyos
Canguilhem sobre la precariedad del vivir unida a la de los servideros o beneficiarios, sus dirigentes, en
límites de la vida y necesidad de regulación subjetiva a partir todo caso, deben atender (Canguilhem, 1981, p.
de la experiencia (Canguilhem, 1981; Le Blanc, 2004, 2010). 197).
Para Canguilhem, el sujeto mantiene una lucha denodada
contra la enfermedad y la muerte y, como efecto de ello, Es decir, las normas, en el orden de lo vital, se viven de
crea normas para mantener el equilibrio de la vida. manera inmanente al propio organismo; a pesar de que
puedan ser modificadas, siempre funcionan como una
Esto quiere decir que, debido a su vulnerabilidad, el individuo interioridad del organismo que las ejecuta. De allí la
despliega una capacidad normativa, entendida como lo aseveración de Canguilhem de que están presentes sin
potencia para la generación de normas y regulaciones que le ser representadas por el organismo que las realiza. En el
permitan hacerles frente a las demandas internas y externas orden social, la norma es una irrupción que modifica algo,
que se le plantean como condición de su supervivencia. pero nunca puede modificar al organismo mismo en su
Como lo afirma Le Blanc (2004), la normatividad consiste condición precaria ontológica, debido a que estas reglas
para Canguilhem, en una doble actividad: productora y se refieren siempre a algo extrínseco a él. El valor de la
reproductora. Mediante la primera se reconoce (y busca reflexión de Canguilhem, que retoma Le Blanc, permite
conservar) en los vivientes su potencia intrínseca. La pensar la precariedad de la vida como un factor inevitable
segunda, es una actividad creadora, pues hace posible que de la misma, ligado a la condición humana. La analítica que
ellos elaboren respuestas nuevas a situaciones en las que se realizan tanto Canguilhem como Le Blanc nos permite
ven amenazados. Según Le Blanc (2004), esta normatividad reconocer la distinción entre normatividad y normalidad,
“es el instrumento mediante el cual el ser viviente, humano entre normatividad subjetiva y norma social, entre creación
o animal, se individualiza” (p. 46). Esta individualización normativa y normalización.
funciona como un mecanismo por medio del cual el sujeto
viviente se enfrenta a la dañabilidad propia de su organismo Consecuentemente, Canguilhem pone sobre la mesa la
y del mundo.Y es que, como lo muestra Canguilhem (1981), discusión sobre el papel y el valor de los otros (de lo social)
“la vida orgánica es un orden de funciones precarias y no solamente en el ámbito de la generación de normas, sino
amenazadas, pero constantemente restablecidas mediante en su asociación con la condición precaria del individuo
el sistema de regulaciones” (p. 208). humano. De este modo, en un giro que nos permite el
retorno a Judith Butler, la condición precaria se relaciona
Al insistir en que “la vida echa raíces en la propia entonces con el reconocimiento de la vida, no sólo como
precariedad”, Le Blanc (2004, p. 52) nos insinúa que la un ciclo biológico que tiene un fin, sino también como una
finalidad del sujeto en la vida es minimizar su precariedad. condición que implica una necesidad permanente del otro.
Superar la dañabilidad de su organismo a través de la Lorey (2016) refiere que “la condición precaria compartida
creación de normas que, a su vez, le permitan constituirse es al mismo tiempo la condición que nos expone a los
como sujeto. La normatividad no funciona solamente como demás y nos hace dependiente de ellos” (p. 33). En este
un factor de profilaxis y cuidado, sino como un elemento plano, emerge el otro como una figura que, por un lado,
en torno del cual se constituye una cierta subjetividad. puede ser protectora y, por el otro, puede ser una amenaza
Esta subjetividad está atada y definida por las normas que para la vida misma. Esta condición precaria supone entonces
el sujeto, como organismo viviente, asume en su contexto una relación ambivalente con lo externo, con el otro, que a
de vida. De allí, que para Canguilhem, y posteriormente la vez amenaza y posibilita la vida.
para Le Blanc, el punto de emergencia de la subjetividad
está articulado a la condición precaria de la vida. No hay Los cuerpos son precarios, sin excepción, puesto que se
sujeto que se constituya por fuera de su precariedad. Y no constituyen en una interdependencia social fundamental
hay subjetividad que trascienda el cuerpo como punto de por razón de su vulnerabilidad ontológica; pero, al mismo
partida de sí misma. La vida es, entonces, vida normativa. tiempo, esta vulnerabilidad se genera por la amenaza que
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Entramado Vol. 17 No. 1, 2021 (Enero - Junio)

implica el otro para la permanencia de ese cuerpo, por el propia de cada cuerpo, la vulnerabilidad de la vida tiene
daño, la invasión o el deterioro que puede generar en el un significado diferente cuando los cuerpos reciben cobijo.
encuentro. La condición precaria expone a los cuerpos Una vivencia de la condición precaria diferente emerge,
a una situación de tensión dialéctica de aproximación- cuando el individuo es atendido.
alejamiento, de contacto-retirada, en tanto los expone a la
amenaza de los otros, pero los hace dependiente de ellos Finalmente, la condición precaria permite la creación
como única forma posible de sobrevivir (Butler, 2010, 2017). subjetiva y colectiva. Respecto de esta problemática de la
Sin embargo, la precariedad no se da en un vacío ontológico; creación, consideramos que es necesaria una ampliación de
no se da en ausencia de un marco social. La precariedad se la perspectiva adoptada tanto por Canguilhem como por Le
alimenta también de unas condiciones históricas, políticas y Blanc. Partamos de la afirmación realizada por este último.
contextuales. Es decir, pensar en la precariedad de una vida
significa pensar, a su vez, cuáles son las condiciones en las La normalidad siempre está atrapada por la
que esa vida se puede desarrollar, cuáles son los elementos normatividad: lo normal implica lo normativo.
que maximizan la precariedad innata de lo humano. El estado normal no es sólo algo que "puede
revelarse y explicarse como hecho sino que
A partir de lo dicho hasta el momento, se puede extraer siempre manifiesta vinculación con un valor"1.
una serie de conclusiones. Por una parte, no por el hecho El ser viviente se empeña en mantenerse vivo
que la condición precaria es característica de lo viviente desenvolviendo valores biológicos propiamente
y, particularmente, una experiencia compartida por todos dichos, valores de regulación y de producción,
los seres humanos, afirmamos que ella devela un universal que garantiza su coherencia interna. Hay un
antropológico o histórico y menos aún una suerte de empeño permanente de cohesión y desarrollo
trascendental subjetivo. La ontología que deriva Butler del que se opone a los riesgos de destrucción” (Le
reconocimiento de la existencia de la condición precaria Blanc, 2004, p. 52).
del ser humano es, más ampliamente, una ontología social,
en la medida en que el cuerpo, con su condición precaria,
Le Blanc deja ver muy claramente lo que ya se ha sostenido
sólo puede prosperar gracias a la presencia de los otros.
previamente: por su precariedad, el individuo humano
se ve abocado a desplegar su potencia normativa con el
La segunda conclusión se refiere a que la condición
propósito de crear normas y regulaciones que le permitan
precaria no representa una suerte de individualidad. Es
hacerle frente a los embates de su vulnerabilidad corporal.
una experiencia eminentemente relacional, lo cual nos
En esto puede cifrarse la primera connotación de la
pone en una posición en la cual hemos de reconocer la
idea de creación emergente de la condición precaria. Un
interdependencia de las vidas y los cuerpos como condición
de posibilidad de base. Partimos del hecho de que la condición segundo sentido de la creación, al cual también nos hemos
precaria es ineludible en tanto está asociada a la existencia referido anteriormente, es que, por su condición precaria,
misma de cada cuerpo, pero también reconocemos que ella el individuo despliega una potencialidad normativa que lo
es una experiencia compartida por todos. Y en esa medida, lleva a subjetivarse de una cierta manera. Y, finalmente, la
el otro (los demás y las instituciones) pueden constituirse, creación alude a la configuración de formas de vida.
como lo dice Butler, en fuente de cobijo. De este modo,
aunque la condición precaria es una experiencia inmanente En resumen, el individuo pone en escena su potencia
a la existencia el propio cuerpo y, por lo tanto, resulta creadora de normas para no morir, para ser un cierto tipo
inevitable, no tiene el mismo significado cuando el individuo de individuo y para asumir una forma de vida determinada.
recibe cobijo y atención por parte de los otros que cuando El corolario de esto no se hace esperar: este es un proceso
se encuentra solo y excluido. dinámico e ilimitado. Es esto lo que podemos colegir del
planteamiento realizado por Le Blanc (2010). La rigidización
La condición precaria está en el orden del acontecimiento, normativa de un individuo inevitablemente lo lleva a la
no tanto de la existencia de la vida, sino de la existencia de pérdida de la capacidad adaptativa frente a los peligros de la
una vida. Aunque ni Butler ni Lorey resaltan este aspecto, vida y, por supuesto, a la estructuración de una subjetividad
consideramos que la condición precaria no se refiere a y una forma de vida con poca o ninguna movilidad. Esto
una estructura trascendental del ser, sino a una inmanencia termina enfermando al individuo.
característica de la puesta en escena del cuerpo ante
sí mismo y ante los otros. Este es el primer sentido que 4. Política desde la condición precaria
le damos a la condición precaria como acontecimiento.
El segundo alude a lo que mencionamos anteriormente: Partimos, con Lorey y Butler, de la tesis que la condición
aunque la experiencia de enfermarse o ser dañado es precaria se convierte en un punto afirmativo para la
76
Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

construcción de la política. Esto nos ha conducido a En el presente la vida se ve empresarializada e


sugerir la posibilidad de una política desde la condición instrumentalizada y los vínculos se someten al régimen
precaria, lo que supone una serie de preguntas: ¿En el de productividad. Una vida normalizada rompe cualquier
mundo contemporáneo se puede tejer una idea de política, posibilidad de crear algo nuevo, como lo ya lo ha señalado
precisamente en medio de una racionalidad que opera Canguilhem (1981) o, en palabras de Lazzarato (2006),
a través de la individualización como forma de gobierno el mundo contemporáneo rompe el acontecimiento
privilegiada y de la transformación del lazo social en vías y, con ello, los posibles. En esta línea suscribimos la idea
de una maximización del rendimiento y la productividad? de Han (2014) de que “el acontecimiento pone en juego
¿Cómo podemos reconocer la precariedad como un un afuera que hace surgir al sujeto y lo arranca de su
elemento constitutivo de la interacción social y, por tanto, sometimiento. Los acontecimientos representan rupturas y
de la vida misma? ¿Cómo y dónde localizar la noción de discontinuidades que abren nuevos espacios” (p. 115). Así,
interdependencia como un mecanismo de vinculación el acontecimiento se liga a la resistencia al abrirnos a lo-
social? Cuando partimos de la condición precaria para otro y, con ello, nos enfrenta a pluralidad propia del afuera y
la elaboración de una práctica política posible, estamos, de la alteridad, a la vulnerabilidad nuestra y la de los-otros y,
además, sentando los pilares para un ejercicio de resistencia en fin, a la condición precaria de toda vida. Es precisamente
que valora positivamente la interdependencia y la pluralidad en este punto que se juega la posibilidad de una política
como forma de pensar el presente. desde la condición precaria: en derrocar un cierto ideal de
sujeto que funciona como estándar de lo humano; sujeto
Planteamos, entonces, el potencial político de la condición empresarial, competidor incansable y rendidor ilimitado
precaria en tres movimientos. El primero interroga (Laval y Dardot, 2013), para construir la vida juntos a partir
la individualización que la racionalidad neoliberal ha de lo compartido, que, en lo más básico de la existencia
encumbrado como valor-regla del mundo contemporáneo. misma, es la vulnerabilidad.
Tal valor solo puede tomar forma en un mundo en el que,como
el actual, el vínculo con los otros se ha instrumentalizado, No estamos proponiendo una suerte de tiranía colectivista
mercantilizado y economizado. Estos valores son puestos ni comunitarista. Más bien pensamos que la idea de lo
del lado del rendimiento y la productividad y configuran el compartido puede funcionar como el principio sobre el que
prisma a través del cual progresivamente percibimos a los se asienta la reflexión que proponemos. Lo compartido no
otros. Al respecto, Byung-Chul Han afirma que “el sujeto homogeniza las experiencias de los individuos, pues siempre
neoliberal como empresario de sí mismo no es capaz de quedan residuos de individualidad no capturables por lo-
establecer con los otros relaciones que sean libres de común. Desde esta perspectiva el proyecto de la política
cualquier finalidad. Entre empresarios no surge una amistad desde la condición precaria no puede asentarse sobre la
sin fin alguno” (Han, 2014, p. 13). La razón capitalizadora identidad como factor normalizador o diferenciador.
es la que, finalmente, dirige el campo interpersonal, lugar
donde el otro aparece como una figura racionalizada, como El segundo movimiento que consideramos central para la
producto. construcción de una política desde la condición precaria, es
el reconocimiento de que la vulnerabilidad nos constituye
La ambigüedad del mundo contemporáneo consiste en como sujetos sociales, lo que significa interrogar la
que mientras se reivindica la importancia del otro, se precariedad como negatividad. Una política basada en la
lo instrumentaliza domesticando su alteridad mediante experiencia de lo precario puede restituir la vulnerabilidad
su conversión en cliente, competidor, coach o socio y propia del vivir a la cotidianidad de los sujetos y catapultarla
tornando el espacio social en el territorio de intercambio como punto pivote de la construcción algo nuevo para,
de servicios. Así, la individualización funciona como una de este modo, confrontar el pánico sembrado en torno
estrategia de gobierno plenamente engranada a un discurso a la precariedad que ha aprovechado oportunamente
que mercantiliza a los sujetos y al vínculo social. Este el mercado para nutrir imaginarios del riesgo y la
efecto de la racionalidad neoliberal socava las iniciativas incertidumbre. Estos últimos, no son, por supuesto, falacias
que ondeen la bandera de lo colectivo, lo común o lo neoliberales, sino objetos usados estratégicamente para que
compartido. Asimismo, consideramos que la idealización los sujetos se perciban a sí mismos como vulnerables y se
de individualización y la independencia no permiten el enganchen en el mercado del aseguramiento. Como afirma
reconocimiento de la alteridad (lo-otro), menos aún de la Lorey (2016) “el paradigma central de la gobernabilidad de
pluralidad. Aquí hallamos el primer obstáculo de una posible las subjetivaciones biopolíticas […] se caracteriza por el
idea de política fundada desde la condición precaria. Es “gobierno neoliberal de la inseguridad” (p. 74-75). En otras
necesario construir modos de vida que se alejen de tales palabras, en vez de temer a la condición precaria, reconocer
principios o que al menos puedan constituir una alternativa en ella la posibilidad de encuentro y de construcción de lo
para la acción colectiva. compartido.
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Entramado Vol. 17 No. 1, 2021 (Enero - Junio)

Le Blanc afirma que se tiende a confundir la condición de condiciones de la vida social y política que no
vulnerabilidad vital o precariedad ontológica (condición puede ser estipulada contractualmente (p. 20).
precaria, en la terminología de Butler) con la precariedad
social, consecuencia de las estructuras jerárquicas de las La idea de precontractualidad expuesta por Butler nos remite
sociedades contemporáneas. El resultado de dicha confusión a dos maneras en las que históricamente se ha construido
es la naturalización de ésta última y, efectivamente, su el vínculo social en Occidente. La primera -racionalista-
adopción como principio de organización de las vidas. supone que el sujeto interactúa con el mundo a partir
Con esto, se desconoce que la precariedad social funciona de su capacidad de elegir y que sus elecciones han de ser
como un mecanismo de borradura que obliga a los sujetos racionalizadas para el logro de la armonía social. La segunda,
a constituirse como vulnerables y precarios, no por su la contractualista, que parte de la idea rousseauniana de que
condición ontológica, sino por su posición al interior de la vida en común debe imponer algunas restricciones de las
un sistema social asimétrico. Así “desaparece el escándalo libertades individuales y una inscripción en normas sociales,
político de la precariedad, pues de entrada es reabsorbida lo que deja al Estado en posición de garante de este pacto
en una dimensión natural que resulta particularmente social. Para Butler, la vulnerabilidad, como características
desarmante” (Le Blanc, 2007, p. 45). que vincula a los sujetos en el mundo social, es anterior a
cualquier pacto que pueda ser formalizado. Consideramos
Al des-negativizar la precariedad y, consecuentemente, que el pacto social debe emerger de nuestro encuentro con
reconocer nuestra condición precaria, nos damos cuenta la condición precaria y del reconocimiento de que somos
de que somos cuerpos sociales que necesitan de redes seres sociales y en esa medida necesitamos de los otros.
que los acojan en aras hacer nuestra vida más vivible. El
neoliberalismo realiza el movimiento contrario al maximizar Aunque la condición precaria sea compartida por todos,
la precariedad (y producirla) para que el sujeto quede aislado sobre esa vulnerabilidad inicial hay una distribución
y acuda al mercado, con sus múltiples servicios, para paliar inequitativa representada en la falta de reconocimiento de
tal condición. El reconocimiento de la condición precaria los derechos políticos, económicos, culturales y civiles en
implica un esfuerzo permanente por entender cómo tal algunos individuos y grupos poblacionales. Este desequilibrio
condición es explotada políticamente para crear sujetos muestra una dinámica precarizadora que hace que haya vidas
periféricos y desafiliados; implica, además, reconocer que sobre las que se cree que no merecen ser vividas (Butler,
2010). Si “en parte cada uno de nosotros se constituye
sobre los cuerpos existe siempre una operación política
políticamente en virtud de la vulnerabilidad social de
que funciona de manera diferencial.
nuestros cuerpos -como lugar de deseo y de vulnerabilidad
física, como lugar público de afirmación y de exposición-
La condición precaria, como condición compartida, localiza
(…)” (Butler, 2006, p. 46), nuevamente nos encontramos con
la vulnerabilidad, la finitud del cuerpo y de interdependencia
la articulación de lo político y la vulnerabilidad de la vida.
como base de lo humano y, por esa vía, de la política, pues
Lo compartido, que en principio es la condición precaria,
creemos en el carácter eminentemente relacional de la
pero que, en últimas, es una construcción emergente de
condición precaria revelado por el hecho de que nuestra la
la interdependencia, se constituye en el eslabón de esta
vulnerabilidad es siempre expuesta hacia los otros, quienes
articulación.
pueden amenazar nuestra vida y, al mismo tiempo, son la
condición para la sobrevivencia, No es posible entonces Nos hemos referido ya, aunque de manera muy general,
hablar de vida precaria, sino de vidas precarias. Esto, en a la idea de lo compartido, proponiéndola como la base
razón de que la condición precaria es compartida. Por de una política desde la condición precaria. Adelantaremos
esto, lo relacional y la interdependencia son características ahora un poco más en reflexión sobre el potencial político
centrales de lo precario. Esto implica que tal condición se de lo compartido. Nuestra tesis es que lo compartido no
ve maximizada o atenuada en relación a la interacción con funciona como un principio de homogenización ontológica,
los otros. Esto bien lo expresa Butler (2017): sino como una vía de restitución de lo colectivo con
repercusiones políticas. Nos aproximamos a Lorey (2016)
La vulnerabilidad de unos frente a otros […] con su afirmación de que lo urgente no es identificar lo
señala una dimensión precontractual de nuestras que nos hace iguales, sino lo que compartimos. Sugerimos,
relaciones sociales. De cierto modo, esto también entonces, tres modos de pensar los compartido. Al primero
significa que desafía la lógica instrumental por la lo denominamos lo precario compartido y hace referencia
cual protejo tu vulnerabilidad únicamente si tú a la condición biológica y ontológica de los cuerpos. En
proteges la mía (donde la política se convierte este modo no existe un nivel de diferenciación entre los
un tema de negociar o calcular posibilidades). cuerpos, tal operación surge después. Todos partimos de
De hecho, la vulnerabilidad constituye una de las un cuerpo finito que es vulnerable y que, por tal motivo
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Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

debe ser cuidado. Posteriormente, eso que es precario de la homogeneidad y la identidad, aquí lo identificamos
compartido se empieza a tejer en un ámbito social en el como el resultado de una construcción colectiva que pasa
que se materializan ciertas formas de existencia que se por los modos de lo compartido de los que ya hablamos.
relacionan directamente con la manera como los cuerpos Esto nos permite pensar lo común como el resultado de
son protegidos o marginados. Lo precario compartido una acción política intencionada. En tanto elemento de
sitúa los cuerpos en un espacio de interacción en el construcción del que pueda emerger la acción colectiva
que las acciones de unos afectan a otros. Ayudados por desde la condición precaria, pensamos lo común no como
Butler (2010), ubicamos en una equivalencia la idea de un principio de normalización, sino como una forma de
interdependencia y de lo compartido como elementos vivenciar lo compartido. Es decir, cuando construimos lo
constitutivos de un primer acercamiento a la condición compartido podemos construir común-idad. Por eso, en
precaria. vez del razonamiento trascendental que va de lo-común
(lo dado, lo humano en sí) que funda lo compartido y que,
En segundo lugar, proponemos lo compartido dado como en esa operación, excluye a quienes no son considerados
una forma de identificar lo compartido en términos de “nosotros”, preferimos invertir la relación: decidimos
espacialidad. Es decir, compartimos un espacio de vida construir lo compartido y, en esa operación, aparecen algunas
que evidentemente puede tener distintos ámbitos (la cosas que vivimos en común que no son trascendentes sino
familia, la escuela, la ciudad, el país), pero a pesar de eso, inmanentes al encuentro con los otros. Lo común aparece
todos habitamos el planeta como experiencia compartida como construcción y, en esa medida, no se inicia un trabajo
ligada a una espacialidad. Así, el habitar se transforma en para aplanar la singularidad de los individuos.
cohabitación si asumimos que las maneras en que ocupamos
un lugar se relacionan siempre con las condiciones sociales Entonces, asumimos que el reconocimiento de la condición
que permiten que dicho lugar sea habitable. La cohabitación precaria debe dar lugar precisamente a la pluralidad y al
es necesariamente del orden de lo compartido, pero da surgimiento de modos de vida que puedan constituirse
lugar siempre a formas particulares de habitar, en el sentido como alternativas políticas de existencia. O sea que todas las
de una construcción que los sujetos hacen de sus espacios. formas de lo compartido que presentamos como posibles
Identificamos, entonces, en este modo de lo compartido alternativas solamente pueden partir de la singularidad de
la manera como nos relacionamos con lo “dado”, visto todos los sujetos y, consecuentemente, de la lucha por la
también como una condición que nos precede como defensa de la pluralidad de formas de vida.
sujetos.
Nuestro tercer movimiento consiste en proponer que
La idea de cohabitación nos enfrenta con la realidad de la política desde la condición precaria es una práctica de
saber que estamos juntos en un espacio territorial que resistencia. La resistencia puede tomar múltiples formas,
nos presenta a los otros respirándonos muy de cerca. puede tener manifestaciones individuales o colectivas.
Como dice Butler, en su analítica de la filosofía del rostro Comenzamos con la forma como Foucault (2006)
de Lévinas (2017), “al vernos afectados por otro se nos problematizó la resistencia en su clase del 1° de marzo de
impone su proximidad corporal, y si es el «rostro» el que 1978, en su seminario Seguridad, territorio y pastorado, se
actúa sobre nosotros, puede decirse que en cierta medida pregunta qué forma específica de resistencia producía el
estamos afectados y, al mismo tiempo, reclamados por pastorado. Si lo que se pretendía era resistir al pastorado,
este” (p. 109). El cuerpo vulnerable del otro, al tiempo y este es una forma de conducta específica o una forma
que convoca un deseo de violencia hace un llamado. de ser conducido, entonces se estaría hablando de
En Butler vemos un cambio respecto de Lévinas: si éste conductas-otras; es decir, de formas de resistencia que se
funda una ética externalista, pues el requerimiento ético materializaron “en su carácter de conducta” (Foucault, 2006,
proviene completamente del rostro del otro, para Butler p. 225). Foucault explora de forma detallada los elementos
ese llamado ético, aunque viene del rostro del otro, se da que posibilitaron la resistencia al pastorado, su emergencia,
gracias al reconocimiento de que el otro es condición para sus condiciones históricas y sus formas de materializarse.
la constitución del sujeto. Así, al tomar conciencia de la Pasando por nociones como “rebelión de conducta”,
vulnerabilidad del otro se puede activar una línea de lucha “desobediencia”, “insumisión” y “disidencia”, Foucault
para disminuir la dañabilidad de la precariedad del otro y adopta el término de contraconducta, pues hace referencia
para que éste sea visibilizado y reconocido. O construimos activa a la conducta. El término “contraconducta” permite
con el otro el mundo que habitamos o juntos lo destruimos. un escape a la reificiación, a la asunción, casi obvia por
Esa es la encrucijada ética de nuestro presente. demás, de que detrás de una contraconducta hay alguien que
la ejecuta. Permite, además, inscribir acciones en un rango
Por último, lo común como construcción. Si en algún político más amplio y extendido, Foucault (2006) afirma
punto cuestionamos lo común en la vía de la igualdad, que “la lucha, entonces, no adopta la forma de exterioridad
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Entramado Vol. 17 No. 1, 2021 (Enero - Junio)

absoluta, sino de la utilización permanente de elementos surja. Tal posibilidad es la que parece haber confiscado el
tácticos que son pertinentes en el combate antipastoral, neoliberalismo. La des-psicologización despliega en los
toda vez que forman parte, de una manera incluso marginal, sujetos la capacidad de interrogarse de un modo ético.
del horizonte general del cristianismo” (p. 260).
Dentro de esta perspectiva de la resistencia, como acción
La “contraconducta” según Foucault, es algo que funciona individual, Le Blanc (2010) sugiere la idea de que la vida
desde adentro o, más precisamente, desde los márgenes, corriente de todo sujeto contiene un alto potencial
pero en ningún momento es una ruptura. De allí que el político, puesto que “toda vida corriente es potencialmente
autor le atribuya la imposibilidad de una exterioridad. En explosiva” (p. 122).Y es explosiva en relación con la norma,
este sentido es ambigua, puesto que, si bien es una acción con la manera como esa vida es sujetada. Por ello, la vida
que claramente se opone, en este caso, al pastorado, cotidiana, la vida corriente, en su sentido más ordinario, con
funciona con elementos del mismo y a largo plazo puede sus hábitos, sus normas, sus reglas, contiene el potencial
ser reapropiada o reclamada como una forma legítima político o resistencial.
dentro de tal o cual régimen. Como lo vemos, el régimen
de gobierno neoliberal captura permanentemente ciertas La vida corriente no deja de desplazar, de
formas de resistencia para ser asimiladas a los discursos inventar, de cuestionar, muy a menudo de
oficiales o hegemónicos. Pero lo que le resulta no confiscable manera imperceptible, sin que por ello se pueda
es el ejercicio de producción continua resistencias o decir que esa magnitud sea casi nada. Es hora de
“contraconductas”. La imposibilidad de exterioridad rehabilitar esos desplazamientos imperceptibles
constitutiva de la “contraconducta” se relaciona entonces de la vida corriente y de dejar de ver en ellos
con su segunda característica: es, siempre, productiva. avances insignificantes o, peor aún, retrasos,
No funciona solamente en su carácter de negatividad, estancamientos ideológicamente condenables
como lo hace la desobediencia. Esta es la especificad que (Le Blanc, 2010, p. 121).
buscaba Foucault. Una palabra que tuviera, por un lado,
el sello de la negación y, por otro, de la productividad. La El sujeto-que-crea ha encontrado ciertas fisuras en ese
“contraconducta” nos lleva siempre al plano de la acción. conjunto de normas que le posibilitan construirse. No
En ese sentido, se buscarían recombinaciones, ajustes, solamente se debe tener en cuenta, entonces, lo que la
interrogaciones, estrategias que permitan producir, si no norma hace al sujeto, sino también lo que el sujeto hace
nuevas conductas, sí conductas nuevas al interior de un con la norma, cómo la reajusta, lo que fabrica con ella (Le
régimen que puedan ser leídas como reconfiguraciones, Blanc, 2010). Esta perspectiva puede sugerir una serie de
como posibles. microresistencias que son las que le posibilitan al sujeto
entablar una lucha continua con la norma. De allí, entonces,
Si bien en los cursos sobre historia de la gubernamentalidad la tensión que siempre hay entre seguir la norma y resistirse
(Foucault, 2000, 2006, 2007) busca construir una historia a ella. En ese juego de tensiones el sujeto se construye.
sobre las formas como hemos sido gobernados en los La reafirmación de una política de la vida corriente,
últimos siglos, incluido el neoliberalismo, a partir de los nuevamente permite situar el debate en el terreno más
cursos de los años ochenta (Foucault, 2002, 2009, 2010, amplio de la acción.
2012, 2014) Foucault se pregunta por la manera como el
individuo puede resistirse para no dejarse gobernar de Las prácticas subjetivas generadoras de normas-otras
esa manera, bajo esos medios, por medio tales discursos. constituyen el centro de lo que Canguilhem denomina
Es decir, cómo gobernarse a sí mismo. Su respuesta, tiene normatividad individual. Consideramos que este es el
articula la estética de la existencia y la parrhesía (el decir sentido que adquiere la subjetivación. En todo caso, el
franco)2. ejercicio de transformar a partir de la vida corriente no se
opone a la acción que busca cambios colectivos, sino que,
Dentro de la resistencia como práctica individual, Byung-Chul como creemos, es su condición de posibilidad. Se deben,
Han localiza su des-subjetivación y su des-psicologización. entonces, suscribir nuevas formas de acción política ligadas
Su propuesta centra su foco de atención en la manera en a la cotidianidad y a las prácticas subjetivas. Estas formas
la que el sujeto interroga la racionalidad neoliberal y logra deben ser pensadas como maneras auténticas y legitimas
escapar de ella, a partir de la ruptura de tales principios. de acción política y no como manifestaciones que ensalzan
Han considera fundamental, para este fin, darle un lugar al el individualismo y deterioran lo colectivo. En la propuesta
acontecimiento en el mundo contemporáneo como una de Le Blanc evidenciamos una mayor afinidad con nuestros
experiencia que rompe con lo-mismo y hace que emerja planteamientos, puesto que, al enfatizar en la vida corriente,
lo-otro. Precisamente lo que habría que hacer es imaginar muestra una hoja de ruta en la que la condición precaria
un espacio, una superficie propicia para que la resistencia también aparece. Esto es, en los modos de vida que los
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Arango-Tobón, M.; Bedoya-Hernández, M.

Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

sujetos eligen y los modos como los materializan día a día. por tanto, más expuestas a la exclusión, la enfermedad y la
En resumidas cuentas, en Foucault, Canguilhem, Han y Le muerte. La visibilización de las vidas excluidas y consideradas
Blanc apreciamos que la base de la política es la acción prescindibles es la tercera tarea. En este punto, Le Blanc
individual sostiene que el papel del agente social es recuperar la voz
de los precarizados, para que éstos digan su palabra y luchen
Nuestra propuesta de una política desde la condición por ser reconocidos. Esto halla eco en la política de alianzas
precaria, aunque parte de esta perspectiva subjetivadora, propuesta por Butler, la cual busca generar resistencia a
pretende responder a la pregunta por la manera de construir las prácticas gubernamentales que protejan a unos y deje
colectivamente la política a partir de lo compartido. por fuera del cobijo a otros (Butler, 2017; Gil, 2014; Lorey,
Es decir, así la subjetivación, entendida en el plano del 2016). Visibilizar a los precarizados es, desde la lógica de
autogobierno, tenga un carácter político, es necesario esta autora, ampliar los marcos de reconocimiento social
pensar el ámbito colectivo que se desanuda en una política para que los excluidos puedan aparecer y ser vistos como
desde la condición precaria. Es decir, la dimensión colectiva vidas dignas de ser vividas y protegidas. El compromiso con
de la política funciona en la medida en que somos capaces la ampliación de esos marcos es, entonces, la tercera tarea
de actuar juntos, o, como lo dice Arendt (2005) “la esfera en la construcción de la política.
política surge del actuar juntos” (p. 224). Ese es el sentido
de los espacios de aparición. El efecto de ampliar los marcos de reconocimiento es
que una gran cantidad de formas de vida comienzan a ser
Uno de los ejercicios de la política desde lo precario debe consideradas como viables. Así, al hablar de resistencia,
ser, entonces, constituir espacios donde el otro aparezca entendida bajo esta idea, pensamos que esta también ha de
y sea reconocido. Recordemos que la precariedad, en dar lugar a modos de vidas distintos y plurales que rompan
tanto distribución jerarquizada de la vulnerabilidad y las los discursos hegemónicos sobre los que las subjetividades
protecciones, hace que haya profundas rupturas políticas del mundo contemporáneo se construyen. En este sentido,
y que algunos individuos no sean consideramos sujetos la cuarta tarea de la política desde la condición precaria es
políticos. Precisamente esta despolitización es un efecto la defensa de la pluralidad de formas de vida. Esto es todo
de lo que implica la condición precaria en términos de un ejercicio de contraconducta.
participación social.
Como puede colegirse, exponer los cuerpos, visibilizar
Le Blanc (2007) ha mostrado que la precariedad puede las vidas y reconocer la pluralidad va más allá de lo que
implicar un proceso que deja sin voz a los sujetos que la encontramos en Butler (2017) cuando afirma que “hay que
sufren y, precisamente, esta situación de marginalidad social movilizar la vulnerabilidad como una forma deliberada y
tiene como consecuencia que el sujeto termine siendo activa de resistencia política, una exposición del cuerpo al
desafiliado. Esta desafiliación se relaciona con la manera ámbito del poder en la acción colectiva de la resistencia” (p.
como los individuos sin voz quedan en la periferia del sistema 185). No obstante, coincidimos plenamente con ella en que
social y político que, a su vez, los señala como culpables de la vulnerabilidad puede constituirse en la matriz de la acción
su condición. Desde nuestra mirada, la precariedad puede colectiva y, por supuesto, en una práctica de resistencia
convertirse en el soporte de la transformación política, política que reescriba el valor de las vidas precarias. Butler,
a condición del reconocimiento de las múltiples formas acertadamente, hace del cuerpo el elemento central
de precariedad social a las que se exponen los cuerpos, tanto de la vulnerabilidad como de la resistencia. Esto
para mostrar los modos de sufrimiento, marginalidad e concuerda lo pensado por Canguilhem y Le Blanc, quienes
invisibilización que surgen de la racionalidad de gobierno afirman que el cuerpo es el punto de partida de toda
del mundo contemporáneo. subjetividad y que, además, nos hace interdependientes de
los otros. La articulación y vinculación de los cuerpos es
5. Conclusiones fundamental para una política desde la condición precaria,
pues desde esta materialidad se funda la vulnerabilidad y la
Retomemos, entonces, lo dicho hasta ahora para plantear interdependencia de los sujetos. De allí que la resistencia
una serie de tareas que se nos plantean cuando queremos se transforme, inevitablemente, en un ejercicio político
construir una política desde la condición precaria. La primera corporeizado.
tarea es reconocer que compartimos la vulnerabilidad propia
de lo viviente. Asumir nuestra condición precaria resulta, La quinta tarea de una política desde la condición precaria
por tanto, fundamental, si queremos construir la política y es identificar los puntos de presión sobre los que la
luchar por el bien colectivo. Una segunda tarea, como lo resistencia debe operar, pues una de las dificultades que
acabamos de mencionar, es reconocer que existen vidas se plantea en la racionalidad neoliberal es precisamente ¿a
humanas más precarizadas que otras, menos protegidas y, qué nos resistimos? La respuesta a tal pregunta también
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Entramado Vol. 17 No. 1, 2021 (Enero - Junio)

debe ser construida en términos de alianzas y acuerdos. 6. BUTLER, Judith. Vida precaria: el poder del duelo y la violencia.
La omnipotencia del discurso neoliberal parece haber Espacios del saber. Buenos Aires: Paidós, 2006. 192 p.
dejado pocos resquicios para resistir, más aún, parece haber 7. BUTLER, Judith. Marcos de guerra: las vidas lloradas. Barcelona:
capturado toda forma de resistencia. Sin embargo, ante esa Paidós, 2010. 261 p.
mirada pesimista consideramos que, para hacer posible la 8. BUTLER, Judith. Cuerpos aliados y lucha política. Hacia una teoría
resistencia, es imprescindible que el individuo crítico realice performativa de la asamblea. Barcelona: Paidós, 2017a. 255 p.
un ejercicio de reflexión constante que lo lleve a localizar 9. BUTLER, Judith. Vulnerabilidad corporal, coalición y política de la
los focos de resistencia sobre los que se basará su práctica calle. En: Nómadas, 2017b, no. 46, p. 13-29. [Link]
[Link]/nomadas/pdf/nomadas_46/[Link]
contraconductual, como dice Han (2014).
10. BUTLER, Judith, ATHANASIOU, Athena. Desposesión: lo
performativo en lo político. Buenos Aires: Eterna Cadencia Editora.
Como conclusión, afirmamos que los tres movimientos 2017. 237 p.
para mostrar el potencial político de la condición precaria
11. CANGUILHEM, Georges. Lo normal y lo patológico. México: Siglo
deben ser pensados de manera articulada. Solo en la XXI, 1981. 242 p.
medida en que podamos reconocernos y apropiarnos
12. CASTEL, Robert. La inseguridad social ¿Qué estar protegido?. Buenos
como sujetos precarios en el mundo contemporáneo, Aires: Manantial. 2004. 120 p.
estaremos en la situación idónea para construir un
13. CASTRO-GÓMEZ, Santiago. Historia de la gubernamentalidad. Razón
contrarrelato del presente que interrogue las maneras de estado, liberalismo y neoliberalismo en Michel Foucault. Bogotá:
como somos precarizados y cómo tal precarización se ha Siglo del Hombre, 2010. 278 p.
instalado a modo de principio de orden social legitimado 14. CASTRO-GÓMEZ, Santiago. Historia de la gubernamentalidad II.
por la racionalidad neoliberal. Habíamos anunciado que en Filosofía, cristianismo y sexualidad en Michel Foucault. Bogotá: Siglo
del Hombre, 2016. 438 p.
el presente texto elaboraríamos una idea de lucha política
positiva definitiva por su carácter productivo. Creemos 15. DELEUZE, Gilles, GUATTARI, Félix. ¿Qué es la filosofía?. Barcelona:
que la política desde la condición precaria, con sus tres Anagrama Editorial. 1993. 224 p.
movimientos y sus cinco tareas, podría pensarse como tal. 16. FOUCAULT, Michael. La imposible prisión: debate con Michel
Foucault. Barcelona: Anagrama. 1982. 94 p.
17. FOUCAULT, Michel. Defender la sociedad. Curso en el Collège
Conflicto de intereses de France (1975-1976). 1ª ed. Buenos Aires: Fondo de Cultura
Económica, 2000. 287 p.
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. 18. FOUCAULT, Michel. La hermenéutica del sujeto. Curso en el Collège
de France (1981-1982). México: Fondo de Cultura Económica, 2002.
39 p.
Notas 19. FOUCAULT, Michel. ¿Qué es la Ilustración? En: Daimon Revista
Internacional de Filosofia. 2005, v. 7, p. 5-18. [Link]
daimon/article/view/13201
1. Citando a Canguilhem en lo Normal y lo patológico, p.25.
20. FOUCAULT, Michel. Seguridad, territorio, población. Curso en el
2. Para profundizar en este tránsito que realiza Foucault, y que Collège de France:1977-1978. Buenos Aires: Fondo de Cultura
lo lleva hasta el problema de la parrhesía, ver la clarificadora Económica, 2006. 484 p.
Historia de la gubernamentalidad II de Castro-Gómez (2016).
21. FOUCAULT, Michel. Nacimiento de la biopolítica. Curso en el Collège
de France: 1978-1979. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica,
Referencias bibliográficas 2007. 401 p.
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Collège de France (1982-1983). Buenos Aires: Fondo de Cultura
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co/[Link]/RevistaUCN/article/view/453 24. FOUCAULT, Michel. El coraje de la verdad. Buenos Aires: Fondo de
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3. BEDOYA-HERNÁNDEZ, Mauricio, CASTRILLÓN-ALDANA,
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31-56. [Link] 2012. 441 p.

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resistencia contra la invasión neoliberal, Barcelona, Anagrama, 2006. confesión en la justicia curso de Lovaina, 1981. Buenos Aires: Siglo
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82
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Hacia una lucha política positiva. Política desde la condición precaria

28. GIL, Silvia. Ontología de la precariedad en Judith Butler.


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