Realmente quería agradecerte.
Sé que es una costumbre mía comunicarse por poemas, y es así que he podido escribirte
desde hace tanto tiempo, ya. Que me he sentido cómoda de poder comunicar mis sentimientos
aunque no éramos tan cercanos o tenía miedo de que pensaras de mi.
El hecho de que ahora pueda hacerlo de una manera más sincera, honesta y real pero
comunicando hasta sentimientos más fuertes, me hace pensar en lo lejos que ha llegado
nuestra pareja.
No es algo de todos los días en que alguien pueda realmente decir que se imagina en su futuro
con nadie pero una sola persona desde hace mucho tiempo, ya.
Se bien que he estado en momentos muy difíciles, al igual que vos lo has estado. Si lo pensas
bien, ambos fuimos por periodos en los que por x razón no podíamos mostrarle (o en tu caso,
te daba miedo mostrar) amor al otro, pero de todas formas la relación siguió ahí.
Siento que es hasta muy bueno que estos incidentes hayan ocurrido, casi.
Porque además de fortalecernos a nosotros, fortalecieron nuestra relación.
Y es así que hace tantos años llevo caminando en una especie de río turbulento, con una
marea que jamás estaba a mi favor, sino que siempre me golpeaba contra las piedras y me
hacía creer que era mi culpa esa violencia debido a no poder moverme de dicha marea.
La única razón por la que me quedaba era porque ese dolor se sentía familiar.
Pero era más que obvio, esta de mas mencionar, que la familiaridad no siempre es lo más
favorable para nadie, es ese acceso seguro para cuando se cree que uno es tan miserable que
hasta lo que duele puede llegar a causarle algo más que dolor, una sensación de nostalgia que
hace ver a una falsa felicidad que solía existir antes naturalmente.
Pero se podría decir que apareció alguien con un barco, me levanto, y me incentivó a ir a un
lugar seguro. Aunque me queje, aunque me dolió separarme del río en el que mis marcas
llevan ahí desde hace más de una década, en el cual yo crecí y me crié, mayormente para mal.
Mi verdadero hogar está lejos, y eso ya lo sabes.
Pero gracias por tratar de brindarle a mi cercanía.
Si, todo sobre mi quiere estar a tu lado. Te lo dije ya, no te odio, sino odiaba el hecho de que
pudieras ser tan feliz y yo solo pudiera sentir el aliento de dicha calma que anhelaba hacía
tantos años. A veces aún lo siento, puesto a que realmente no estoy en casa, y lo voy a
continuar sintiendo. Pero saber que no debo tener tanto miedo me ayuda, demasiado.
No sos lo que quiero en un compañero de vida, sino que ya sos mi compañero de vida, en mis
ojos.
Lamentarme por lo que ocurrió no va a hacerle un bien a nadie, pero lo que sí puedo hacer es
prometerte que voy a seguir luchando para que no pase. Estas situaciones siempre me
excedieron, y la soledad me destruyó múltiples veces.
Lo único que sé, es que a todo esto, lo único que anhelo en esta vida es despertarme a tu lado,
abrazada a vos, en ropa cómoda, simplemente hundida en tu cuello mientras una luz de la
mañana entra por la ventana y me decis “Dale, vida, tienes que levantarte. Queres que vaya a
despertar a los chicos?” Luego yo te miro, sonrió, y me lleno de amor y orgullo al saber que
tengo a la mejor persona del mundo de mi lado.
Gracias por enseñarme que no todo es tan oscuro como siempre lo viví.
-it.