INICIA DEMANDA POR DAÑOS Y PERJUICIOS.
Señor Juez:
DAMIAN DI GIORGI, (Tº. 115, Fº. 691 C.P.A.C.F), Responsable
Inscripto, denunciando domicilio electrónico con el CUIT 20-32526959-7,
constituyendo domicilio en la calle Lavalle 1388, casillero 3371, Capital Federal,
Zona de notificación 118, correo electrónico juicios@[Link], a V.S.,
respetuosamente me presento y digo:
I. PERSONERIA:
Que tal como lo acredito con la copia simple de testimonio de poder
general adjunto, el Sr. OCHOA CORZO, JUAN MANUEL DNI 40.891.166, con
domicilio en la calle 153 Nº 4376, Berazategui, Provincia de Buenos Aires, me ha
designado su mandatario judicial. Presto juramento que la copia es fiel reproducción de
su original y que el mandato se encuentra íntegramente vigente.
II. OBJETO:
En el carácter invocado, y siguiendo expresas instrucciones de mi mandante,
vengo a iniciar demanda ordinaria contra CATRINI, ALEXIS LEONEL, DNI
38.151.855, con domicilio en la calle Rodney 5827, Gregorio de Laferrere, Provincia
de Buenos Aires, en carácter de conductor del vehículo involucrado en el siniestro que
motiva la presente, contra FEVIAL S.A. CUIT: 33-60719210-9, con domicilio en la
calle Cerrito 1054, Piso 13, Ciudad de Buenos Aires, en carácter de titular registral y
asegurado del vehículo involucrado en el siniestro que motiva la presente; y/o contra
quien resulte propietario, y/o poseedor, y/o tenedor, y/o usuario, y/o usufructuario y/o
civilmente responsable por los daños y perjuicios ocasionados a mi mandante por el
vehículo marca MERCEDES BENZ modelo C LK 1615-15 dominio: AIA910, el
día 06 de noviembre del 2023, aproximadamente a las 19.55 hs.-
La presente demanda se interpone por la suma de PESOS DIECINUEVE
MILLONES CIENTO TREINTA MIL CON 00/100 ($19.130.000), con más sus
intereses, costas, costos, y/o lo que en más o en menos surja de las probanzas de
autos tomando en cuenta la desvalorización monetaria producida hasta el momento
de su efectivo pago.-
III. INSTANCIA DE MEDIACIÓN:
Que tal como emerge de la documentación que se adjunta, dejo
constancia de haber agotado la instancia obligatoria de mediación acorde Ley
26.589, con la parte demandado en autos.
IV. CITACIÓN EN GARANTÍA – SOLICITA SE INTIME - SE LIBRE
OFICIO.
Se cite en garantía a LA SEGUNDA COOPERATIVA LIMITADA DE
SEGUROS GENERALES, CUIT 30500017704, con domicilio en Av.
Independencia 3977, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a quien se dará traslado
de la demanda, por hacerse extensiva la presente acción en los términos del artículo
118 de la ley 17.418 y bajo apercibimiento de ley.
Que también solicito se intime expresamente a citada en garantía
acompañar en autos la denuncia de siniestro y demás documentación
presentada por el asegurado- demandado con motivo del hecho de autos bajo
apercibimiento de lo dispuesto por el art 386 y 388 del C.P.C.C; documentación
y denuncia que a esta parte le consta que el demandado presentó y realizó.. Así
también en su caso indique la aseguradora, nombre, apellido y domicilio del titular
de la póliza que amparaba al vehículo que conducía el demandado, para el caso de
que este no fuera el mismo.
Es de suma relevancia, y de buena práctica, que se acompañe por parte de
la citada en garantía, la denuncia administrativa del tercero. Ello, a fin de que pueda
V.S. contar con la mayor cantidad de elementos objetivos para poder resolver el
planteo traído a estudio. No acompañar la versión dada en la inmediatez del suceso
por parte del infractor, constituye un elemento de gravedad con consecuencias
negativas. Por un lado, se constituye con su ocultación, una actividad encuadrable a
priori como temeraria y maliciosa, reproche propio de la actividad procesal. Pero
peor aún, resultaría constitutiva del ilícito penal previsto y reprimido en el art. 172
del C.P., bajo la figura de estafa, en su modalidad procesal. Ello, se configuraría,
puesto que al contarse con elementos objetivos que permitiría a la Magistratura
resolver, no solo ajustado a derecho, sino también a hechos, su no aporte a la
pesquisa, traería aparejado una decisión errada y desajustada a la verdad material,
HABIENDO elementos que permitiría lo opuesto. Pero no termina allí, puesto que
dicho error en la decisión, viene acompañado por la decisión de una de las partes, de
ocultar información de suma relevancia para el análisis y determinación de
responsabilidades. Y peor aún, esa actividad dolosa, que tiene por fin evitar alcanzar
la verdad, tiene consecuencias patrimoniales. Esta resolución equivocada e injusta
(no por no resolver lo que se póstula en la demanda, que puede darse como no; sino
por resolver sin tener la versión de quien contrato un seguro para que salga a
respaldarlo ante un suceso como el que nos convoca, y esa versión sea
intencionalmente ocultada al análisis de V.S.), genera dos consecuencias
económicas. Por un lado, se ve perjudicado el patrimonio de quien amparado en
hecho (a determinar, por eso lo relevante de la versión administrativa) y derecho, no
ve cumplida la indemnización que le correspondería; sino que además, redunda en
un beneficio económico para la tercera citada en garantía, que no pagará, lo que por
contrato se comprometió con su tomador de póliza. Y es allí, donde radica el ánimo
de lucro exigido por la figura penal. Todo este análisis, ningún sentido tiene, si se
cuenta con la vocación de todas las partes, de sumar la mayor cantidad de elementos
al expediente, para que S.S., decida lo que corresponda, conforme a hecho y derecho.
Por último, solicito se libre oficio a la Superintendencia de Seguros de la
Nación A fin de que tome nota del inicio de las presentes actuaciones, las cuales
tienen como Compañía Aseguradora a LA SEGUNDA COOPERATIVA
LIMITADA DE SEGUROS GENERALES, CUIT 30500017704, conforme lo
establece la normativa vigente.
V. COMPETENCIA
Que V.S. resulta competente para entender en estos autos en razón de
reclamarse los daños y perjuicios derivados de un accidente de tránsito acaecido en
esta ciudad y por poseer la aseguradora citada en garantía su domicilio en la presente
Ciudad, conforme a lo dispuesto en el segundo párrafo del art. 118 de la ley 17.418 la
demanda puede ser interpuesta ante el juez del lugar del hecho o el del domicilio del
asegurador.
VI. HECHOS
El 06 de noviembre de 2023, aproximadamente a las 19:55 hs, el Sr. OCHOA
CORZO, JUAN MANUEL conducía el automóvil marca CHEVROLET modelo
COBALT dominio: MYT899, por la Autopista 25 de Mayo, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, y atento a las circunstancias del tránsito, conduciendo en
sentido hacia Av. Ingeniero Huergo. Resulta ser que al aproximarse a la bajada
que conduce hacia Avellaneda, Km. 8,3, el Sr. CATRINI, ALEXIS LEONEL
(D.N.I. 38.151.855), quien se encontraba conduciendo el camión marca
MERCEDES BENZ modelo C LK 1615-15, dominio AIA910, en el mismo
sentido que el actor pero en el carril de su derecha, se dispone a girar su rodado
hacia la derecha dirigiéndose hacia la mencionada salida, pero posteriormente
de forma sorpresiva y abrupta, SIN PONER LUZ DE GIRO, NI BALIZAS, NI
NINGUN TIPO DE SEÑALIZACION, procede a retomar el carril por donde
conducía anteriormente, embistiendo violentamente con su parte delantera
izquierda al lateral derecho del vehículo de mi mandante.
La maniobra fue realizada sin anunciar tan temeraria circunstancia y
sin la menor precaución respecto a la posible colisión con alguno de los
vehículos que circulaban en dicho carril, SIN PERJUCIO DE QUE DICHA
MANIOBRA SE ENCUENTRA TOTALMENTE PROHIBIDA. Lo
sorpresivo de la maniobra descripta, le impidió al actor esquivar al rodado y
evitar el contacto.
No puede soslayarse que un giro de estas circunstancias,
representa una maniobra totalmente brusca, alocada y antirreglamentaria.
Así los hechos y a raíz del violento impacto, además de los daños materiales
sufridos en el automóvil, el Sr. Ochoa Corzo, Juan Manuel se trasladó por su cuenta al
Sanatorio Bernal, sito en la sito en la Av. San Martín 572, Bernal, Provincia de Buenos
Aires, donde recibió las primeras curaciones primarias.
Asimismo, y en virtud de la colisión, el automóvil sufrió varios daños, los
que serán referidos al tratar los rubros pertinentes.
VII. RESPONSABILIDAD
Responsabilidad significa calidad o condición de responsable y la
obligación de reparar y satisfacer, por si o por otro, toda pérdida, daño o perjuicio que
injustamente se hubiere ocasionado.
En otras palabras, la responsabilidad civil es la obligación de reparar
todo daño causado a otro sin causa de justificación. Calvo Costa (Derecho de las
obligaciones. Derecho de daños, t.2, Ed. Hammurabi, pág. 28 y sigtes.) explica que en
realidad, más que el daño injustamente ocasionado por el ofensor, resulta más
relevante el daño injustamente sufrido por la víctima. De este modo, mediante un
factor de atribución se habilita el traspaso de los detrimentos sufridos por la víctima
hacia el patrimonio de la persona sindicada como responsable mediante la mencionada
imputación legal.
Esta definición deja traslucir que el fundamento de la responsabilidad
civil ha variado su eje; ya no se basa en el acto ilícito, sino más bien en el daño de
aquel sujeto que lo soporta. Por otro lado, se advierte que es una herramienta que
permite efectuar una imputación patrimonial, adquiriendo la función de distribuir las
consecuencias dañosas del hecho dañoso, trasladando el peso económico, cargando las
consecuencias sobre el dañador.
Dicho esto, y a los fines de encuadrar jurídicamente la cuestión, cabe
señalar que el artículo 1769 del Código Civil y Comercial de la Nación predica que a
los daños causados por la circulación de vehículos se aplican los artículos referidos a la
responsabilidad derivada de la intervención de cosas. La referencia es a los arts. 1757 y
1758. La primera de estas dos últimas normas prescribe que toda persona responde por
el daño causado por el riesgo o vicio de las cosas, o de las actividades que sean
peligrosas por su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su
realización. Se recepta legalmente la doctrina y jurisprudencia dominantes,
respetándose los criterios elaborados durante la vigencia del anterior cuerpo normativo
acerca del riesgo creado.
En relación con el caso que motiva la presente litis, puede incluso
mencionarse un precedente plenario de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil
en el que se indicó que tratándose de una colisión plural de automotores en
movimiento, la responsabilidad emergente del dueño o guardián debía encuadrarse en
el segundo párrafo del artículo 1113 del Código Civil, y no bajo la órbita del artículo
1109 de aquel cuerpo normativo (CNCiv., en pleno, 10/11/1994, “Valdez c/ El Puente
S.A.T. y otros”). Esto se debe a que el automotor en circulación debe reputarse cosa
riesgosa, o peligrosa, por la potencialidad de producir daños que lleva en sí misma en
las circunstancias de su desplazamiento. Así lo ha entendido la jurisprudencia,
postulando que el automotor es cosa generadora de riesgo, a los efectos del artículo
1113 (o bien, podría encuadrarse en el actual 1757 del CCCN), porque al andar
expande la posibilidad de peligro. Por su naturaleza, si está en movimiento puede
dañar. No produce seguridad por donde pasa sino la posibilidad cierta de peligro a raíz
de las eventualidades que su marcha presenta (CNCiv, Sala H, 29/12/1999, Marín,
María C. c/ Brown, Alicia N. s/ Daños y perjuicios).
Por su parte, del artículo 1757 también emerge que el factor de
atribución de responsabilidad derivada de los accidentes de tránsito es objetiva, no
siendo eximentes la autorización administrativa para el uso de la cosa o la realización
de la actividad, ni el cumplimiento de las técnicas de prevención. Ello implica que la
culpa del agente es irrelevante a los efectos de atribuir responsabilidad, debiendo el
sindicado responsable acreditar la causa ajena para liberarse, excepto disposición legal
en contrario (art. 1722 del CCCN). En consecuencia, resulta indiferente la culpa del
agente, toda vez que se prescinde de ella y la obligación de reparar se efectúa con
abstracción de la imputación subjetiva (Galdós, Jorge Mario, en comentario al artículo
1722 del CCCN en Lorenzetti, Ricardo Luis, Código Civil y Comercial de la Nación.
Comentado, t. VIII, ed. RubinzalCulzoni, pág. 389).
En suma, los daños causados por la circulación de vehículos ponen en
juego las presunciones de causalidad, responsabilizándose al dueño o guardián por los
daños ocasionados con fundamento objetivo en el riesgo. Por aplicación de dicha
doctrina, al actor le basta probar el contacto de su vehículo con el de la parte
demandada, pues dado el factor objetivo de atribución no necesita probar la culpa del
otro partícipe en la colisión (CNCiv, Sala H, 23/09/2003, Parodi de Díaz, Norma L. c/
Junquera, Miguel A. y otros s/ Daños y perjuicios).
Seguidamente V.S., se detallarán los fundamentos en virtud de los
cuales esta parte achaca responsabilidad al accionado:
1.- Responsabilidad del conductor del rodado
Se imputa responsabilidad al demandado, en los términos de los
artículos 1757 y 1758 del Código Civil y Comercial de la Nación. Así lo
entiende la mayor parte de la jurisprudencia y la doctrina, al señalar que la
responsabilidad objetiva se extiende al conductor del vehículo y al dependiente.
Se juzga al conductor del rodado embistente a mérito del riesgo por
él originado al introducir una cosa riesgosa en el medio social, creando así un
riesgo con su uso y la circulación del rodado.
En sintonía con ello, aunque con diferente argumento, Pizarro
apunta que la responsabilidad del conductor queda alcanzada por el riesgo de la
actividad y sujeta al parámetro objetivo de atribución. Y que, cualquiera sea la
forma y modo en que se produzcan, los accidentes de automotores caen bajo la
órbita de los mencionados artículos. El destacado jurista señala que ello
también surge de lo establecido por el artículo 1769 del CCCN (Pizarro, Ramón
D., “Responsabilidad civil por actividades riesgosas o peligrosas en el nuevo
Código”, La Ley, 12/08/2015).
Sin perjuicio del carácter objetivo del factor de atribución en
cuestión, en el caso del conductor no debe omitirse la incidencia causal que en
la producción del daño tiene la inobservancia de las reglamentaciones de
tránsito (Galdós, Jorge Mario “El riesgo creado y el conductor del automóvil”,
JA, 1996-IV, 983). En efecto, esta situación se configura en la mayoría de los
casos, y el que motiva el inicio de las presentes actuaciones no es ajeno a ello.
Prácticamente en la totalidad de las situaciones se encuentra una hendija que
habilita, aunque más no sea, un reproche subjetivo.
En función de ello, en la especie también debe cuestionarse la
conducta desplegada por el Sr. Catrini por haber obrado con imprudencia,
negligencia o impericia, omitiendo las diligencias que las circunstancias de
tiempo y lugar le imponían (conf. art. 1724 del CCCN).
Advierta V.S. que el demandado actuó en flagrante violación a los
lineamientos y principios que emergen de la Ley Nacional de Tránsito n°
24.449.
En efecto, los conductores deben circular con cuidado y previsión,
conservando en todo momento el dominio efectivo del vehículo, teniendo en
cuenta los riesgos propios de la circulación y demás circunstancias del tránsito
(art. 39, inc. b); para realizar un giro debe reducirse la velocidad
paulatinamente, girando a una marcha moderada (art. 43, inc. c); y, por
analogía, se debe advertir anticipadamente con la luz de giro correspondiente, la
intención de cambiar de carril (art. 45, inc. c).
Subyace como principio general el deber de circular en todo
momento con pleno dominio del vehículo, ponderando siempre los avatares del
tránsito y los riesgos inherentes a la circulación.
Se ha razonado que todo conductor que con su rodado introduce una
variación en el normal curso del tránsito, debe extremar las precauciones para
evitar que ocurran daños a terceros. El cambio de dirección, sin prevenir la
intención de hacerlo y sin asegurarse de que es realizable sin riesgo para otros,
implica presunción de culpa en caso de accidentes (CNCiv, Sala F, 12/11/1996,
Domínguez, Edgardo A. c/ El Puente SRL (línea 32) y otro s/ daños y
perjuicios).
De acuerdo con ello, surge claramente que el factor determinante de
la colisión fue la grave infracción cometida por el demandado. Es indudable la
responsabilidad que le cupo al intentar la maniobra en cuestión sin cerciorarse
previamente que la vía estuviera allanada, violando de este modo uno de los
principios generales previstos para la regulación de tránsito, al invadir
imprevista y antirreglamentariamente la línea de marcha de mi rodado.
El encartado giro hacia la izquierda sin comportarse con la
diligencia que le correspondía. Debió haber comprobado la inexistencia de
otros vehículos antes de realizar el viraje. Si hubiera –cuanto menos- intentado
esta acción preventiva, hubiera advertido que por su misma vía se encontraba el
suscripto a bordo de su automóvil. Es evidente pues, que el temerario giro hacia
la izquierda tuvo en la emergencia exclusiva relevancia causal en la producción
del siniestro.
Tal conducta es representativa de una repudiable transgresión de las
reglas de cuidado y previsión, siendo ello suficiente para imputarle también la
culpa por la producción del siniestro de que se trata al codemandado (conf.
Arts. 1724 y 1725 del CCCN).
En definitiva, esta parte pretende que la demanda tenga favorable
acogida, condenándose a los accionados a afrontar la reparación de los
detrimentos patrimoniales y no patrimoniales causalmente relacionados con el
hecho dañoso, los cuales se detallan a continuación y serán acreditados en la
etapa procesal oportuna a través de los múltiples medios probatorios solicitados
infra.
Asimismo, la empresa demandada debe responder en los términos de
los artículos 1757 y 1758 del CCCN por ser titular registral del rodado
involucrado y asegurado.-
Ello es así, en virtud de los argumentos indicados en el punto
anterior, y porque expresamente dispone el art. 1758 que “el dueño o guardián
son responsables concurrentes del daño causado por las cosas. Se considera
guardián a quien ejerce, por si o por terceros, el uso, la dirección y el control
de la cosa, o a quien obtiene un provecho de ella. El dueño y el guardián no
responden si prueban que la cosa fue usada en contra de su voluntad expresa o
presunta.
En caso de actividad riesgosa o peligrosa responde quien la
realiza, se sirve u obtiene provecho de ella, por si o por terceros, excepto lo
dispuesto por la legislación especial”.
En definitiva, esta parte pretende que la demanda tenga favorable
acogida, condenándose al accionado a afrontar la reparación de los detrimentos
patrimoniales y no patrimoniales causalmente relacionados con el hecho
dañoso, los cuales se detallan a continuación y serán acreditados en la etapa
procesal oportuna a través de los múltiples medios probatorios.
VIII.- DAÑOS Y PERJUICIOS.-
Para una mejor exposición y análisis de los mismos se tratará por los siguientes
rubros y montos:
A) DAÑOS MATERIALES: Los mismos consisten en los siguientes:
1) Reparación del vehículo:
Comprobado el carácter de propietario del automotor, para reclamar daños y
perjuicios no se necesita la inscripción dominial. Resulta absolutamente indiscutible la
legitimación del actor sea como propietario, usuario, poseedor, etc., para pedir la
reparación del daño (C. Civ. y Com. Morón, Sala 2ª, 03/04/1985, León de la Barra,
Federico c/Tabaconte, Carlos y otro; JA, 1985-III, 247).
Los tribunales han establecido presunciones de causalidad que permiten, a partir
de la prueba del daño, concluir en que es fruto del accidente, si éste aparece como
idóneo para haberlo causado y salvo prueba en contrario. De igual modo, se introducen
presunciones de adecuación entre los importes consignados en presupuestos o facturas
y los valores en plaza, inferencia que debe ser enervada por la demostración adversa a
cargo de la demandada.
En cuanto a la extensión del resarcimiento por este rubro, es claro que el
damnificado tiene derecho a obtener los fondos necesarios para restablecer su moto
vehículo a su estado anterior, por lo que debe apuntarse a la reparación integral.
Jurisprudencialmente se ha decidido que la circunstancia de que al reparar cosas
usadas sustituyendo piezas nuevas por viejas, ocurra que el valor de la reparación
exceda al porcentaje que en el total de la unidad corresponda asignarle a la sección
reparada, no empiece a que así se disponga en cuanto no exceda al valor total de la
cosa, supuesto en que la indemnización halla límite en la suma suficiente para adquirir
otra de similar estado y calidad. Es que el principio que rige la materia es el de la
reparación integral, ya que no es demasiado exigir del autor del daño que soporte
algunos sacrificios pecuniarios para indemnizar enteramente aquello que ha hecho
sufrir por su poca prudencia o su desatención (C. Civ. y Com. San Nicolás, 22/04/1997,
Zulli, Claudio Lucio y otra c/Ceballos, Guillermo Héctor y otros s/Daños y perjuicios;
Lexis BA B854817).
También, que la víctima tiene derecho a elegir con prudencia el sitio donde
realizará las reparaciones, no pudiendo privársele de la opción por el que considere
técnicamente más idóneo, debiendo la elección ser razonable para evitar una indebida
agravación del daño, por importar un exceso (CNCiv., Sala L, 15/10/1994, Castellano,
Miguel A. c/Botta, Darío O. y otro; JA, 1997-IV, síntesis).
Como se narrara más arriba, y se acredita con las facturas que al efecto se
adjuntan, la reparación de los daños que el siniestro le causó al vehículo, asciende a la
suma de PESOS CUATROCIENTOS SETENTA MIL CON 00/100 ($470.000.-)
2) Privación de uso:
La privación de uso del vehículo constituye un daño emergente que debe
mensurarse a través del costo del empleo de medios de traslación que reemplacen la
función del vehículo siniestrado. En ese sentido, cabe señalar que en general, se
considera que la sola privación del uso de un rodado comporta “per se” un daño
indemnizable (Zavala de González, Matilde, Daños a los automotores, T. I., Ed.
Hammurabi, págs. 119 y 127, y jurisprudencia allí citada).
En efecto, es razonable que ante el impedimento de uso del rodado en razón del
accidente sufrido, el damnificado no se vea limitado en el ejercicio de sus actividades
cotidianas. Vale decir que resulta justo que el dinero desembolsado en el uso de
transportes sustitutos debe serle reintegrado.
Ocurrido un hecho que daña al automotor y determina su indisponibilidad
temporaria, nace desde ya la obligación de compensar la privación de uso, sea como
daño actual, cuando la refacción se ha efectuado o el auto ha quedado detenido; o bien,
como daño futuro, cuando la unidad ha podido ser utilizada, pero es necesario enviarla
al taller (Zavala de González, op. cit., pág. 98).
La jurisprudencia lo ha determinado, señalando que el perjuicio derivado de la
privación de uso del rodado se presume con la sola acreditación de su indisponibilidad
durante un determinado lapso (CNCiv., Sala A, 02/08/1999, Bairardi, Pedro D. y otro
c/Gómez Quiroga, Juan M. y otros s/Daños y perjuicios).
En este estado de cosas, cabe resaltar que la reparación del vehículo demora
aproximadamente 10 días; por ende, el emplazamiento del lugar de trabajo y del
domicilio particular y el resto de las circunstancias que reflejan la intensidad de la
utilización que se daba al vehículo antes del accidente (práctica de deportes, etc.),
multiplicando el gasto diario aproximado por la cantidad de días que demandará el
arreglo, por este ítem la suma de pesos CINCUENTA MIL ($50.000)
3) Gastos de Farmacia, radiografías y asistencia médica:
De acuerdo a lo normado en el art. 1746 del C.C.C. "Se presumen los gastos
médicos, farmacéuticos y por transporte que resultan razonables en función de la
índole de las lesiones o la incapacidad". Como consecuencia del accidente de autos mi
mandante tuvo que realizar un sinnúmero de gastos de farmacia, radiografías, etc., así
como también consultas a médicos de confianza con el fin de determinar sobre el
estado y tratamiento a seguir. Es menester aclarar que tales gastos son consecuencia
lógica y necesaria de dicho accidente, máxime si se tiene en cuenta la magnitud del
hecho que nos ocupa, solicitando se me exima de parte de la prueba conforme
legislación civil vigente, y jurisprudencia y doctrina unánimes: "Los gastos de farmacia
no requieren prueba específica, bastando que guarden relación con la naturaleza de las
lesiones, pero sí deben acreditarse los gastos médicos".(C. Nac. Civ., sala M, 2/8/90 -
Inglese, Mirta N. y otro v. Carnevale, Carlos y otro). JA 1995-III, síntesis."Los gastos
médicos y de farmacia no exigen necesariamente la prueba acabada de su existencia si
luego de las pericias técnicas se evidencia su ocurrencia a través de la naturaleza de las
lesiones experimentadas y del tratamiento a que fuera sometido el actor". (C. Nac. Civ.,
sala H, 30/6/93 - Sao Bento, Marcelo C. v. Carlos, Adriana B.). JA 1994-IV,
síntesis."Con relación a los gastos incurridos en farmacia y ortopedia, si bien no se
requiere prueba específica que acredite su erogación, deben guardar relación con la
naturaleza de las lesiones".(C. Nac. Civ., sala M, 17/9/93 - Simonetti, José v. Línea de
Microómnibus 47 S.A.). JA 1994-II-283. "Los gastos de medicamentos y tratamientos
son admisibles aún cuando la atención se haya prestado en un hospital u obra social,
pues es sabido que ni los hospitales públicos ni las obras sociales satisfacen todos los
gastos que el paciente se ve obligado a hacer, tales como médicos, enfermeras,
medicamentos, colocación de inyecciones, movilidad, etc., que son indemnizables
aunque no exista prueba específica en cuanto a su monto, si su verosimilitud resulta
cierta como consecuencia lógica y necesaria de las secuelas producidas por el
accidente". Datos: (CNCiv., sala A, junio 20 - 989 . - Martínez de Flores, Leonor del
Carmen c. Stubrin, Darío F.), LA LEY, 1991-C, 65. Por lo expuesto precedentemente
hace que se reclame por este rubro la suma de PESOS TRESCIENTOS
CINCUENTA MIL ($350.000)
4) Gastos de Traslados:
En virtud del estado del actor, que padeció múltiples y graves lesiones, y dada la
necesidad de ser asistido a los efectos de asistencia médica periódica, curaciones,
estudios traumatológicos y traslados por circunstancias personales, etc., es que
debieron utilizarse vehículos de alquiler hasta dichos lugares. Gastos que ascendieron a
la fecha de interposición de la presente a la suma de PESOS CINCUENTA MIL
($50.000). Al respecto, la legislación civil vigente consagra la presunción de los gastos
de traslado en el art. 1746: "Se presumen los gastos médicos, farmacéuticos y por
transporte que resultan razonables en función de la índole de las lesiones o la
incapacidad". A mayor abundamiento la jurisprudencia ha tenido ocasión de señalar
que tratándose de gastos de movilidad, es obvio que no se obtienen comprobantes que
permitan su fehaciente demostración, basta que se pruebe que la víctima ha sufrido
lesiones a raíz de un accidente y debió concurrir a hacerse curaciones (cfr., CNECC,
Sala IV, Castillo Irene c/Ivanoff, Jorge s/Sumario, citado por Daray, Hernán en
"Accidentes de Tránsito", pág. 483).-
B) DAÑO FÍSICO:
A los efectos de determinar una suma que tienda a reparar la incapacidad que el
hecho que nos ocupa provocó a mi mandante, debemos tener en cuenta la gravedad
extrema de las lesiones sufridas y la importancia de las secuelas permanentes; la edad
del actor al momento del evento; el grado y carácter de la incapacidad física de la total
obrera y la total vida; como así también la repercusión negativa que todo infortunio
deja sobre la personalidad integral de la víctima, sea desde el punto de vista individual
como social. A raíz del siniestro, el actor sufrió: cervicalgia, TEC sin pérdida de
conocimiento, politraumatismos varios, latigazo cervical rectificación cervical y
lumbar, traumatismo severos en miembros superiores e inferiores. Se le indicó
analgésicos, rodillera ortopédica, kinesiología y tratamiento continuo.
El actor realiza los procedimientos médicos indicados por los profesionales a fin
de apaciguar sus malestares, pero claramente es notificado por personal médico, que su
vida cotidiana no será igual, toda vez que las lesiones no dejan de afectarle.
Como consecuencia de las lesiones, el actor se trasladó por su cuenta a los pocos
días al Sanatorio Bernal, sito en la Av. San Martín 572, Bernal, Provincia de Buenos
Aires, donde recibió las primeras curaciones primarias. Cabe aclarar que los golpes
sufridos son de gravedad, toda vez que además de padecer a la fecha secuelas
incapacitantes permanentes, le provocan una rigidez inusual que no le permiten realizar
actividades normales que si realizaba.
Como consecuencia de los daños corporales padecidos el actor sufre constantes
mareos, zumbidos auditivos y dificultades en el equilibrio ambulatorio. Resulta clara y
manifiesta, entonces, la importancia de la disminución en su capacidad por las
gravísimas lesiones sufridas con motivo del accidente objeto de autos, todo lo cual será
debidamente apreciado por la pericia a realizarse oportunamente en las presentes
actuaciones.
El accidente perturbó súbitamente el equilibrio físico del accionante, marcando
el comienzo de una fase de desequilibrio que será sin dudas, hasta el fin de sus días,
precipitando un proceso de senilidad que no tenía antes del hecho. Todo ello implica
que se encuentre gravemente menoscabada su aptitud laboral, disminuidas sus
aptitudes físicas y afectadas notablemente las capacidades productivas en el tiempo de
vida útil de la accionante. En tal sentido, regirán en su amparo, las disposiciones
establecidas en el art. 1068 del Código Civil, en cuanto estatuye que "habrá daño
siempre que se causare a otro algún perjuicio susceptible de apreciación pecuniaria... e
indirectamente por el mal hecho a su persona, a sus derechos o facultades", disposición
que debe concordarse con la del art. 1086 del mismo cuerpo legal, el cual dice: ...el
resarcimiento del daño consistirá en la reparación de las cosas a su estado anterior,
excepto si fuere imposible en cuyo caso, la indemnización se fijará en dinero",
imperativos legales de cuya armonía emerge la teoría de la reparación integral del
daño, que es precisamente lo que de modo expreso se peticiona más arriba y ahora se
reitera. En consecuencia, se reclama por este concepto la suma de PESOS DIEZ
MILLONES ($ 10.000.000)
C) CONSECUENCIAS NO PATRIMONIALES:
De acuerdo a lo dispuesto en el art. 1741 del Código Civil y Comercial de la
Nación, el damnificado directo está legitimado para reclamar la indemnización de las
consecuencias no patrimoniales. En la mencionada norma, también se aclara que “el
monto de la indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y
compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas”.
El artículo recientemente referido, vino a dar claridad a lo que antes se
denominaba “daño moral”, aunque es del caso aclarar que la indemnización de las
consecuencias no patrimoniales no reemplaza directamente al daño moral, pues se trata
de un cambio de concepción, en el que se determina el alcance de lo que realmente se
está indemnizando, o reclamando. Y en esa inteligencia, cabe señalar que dentro de
este rubro debe incluirse al daño en el espíritu, en las creencias, a la dignidad, a la
tranquilidad de ánimo.
Mucha de la jurisprudencia anterior a la entrada en vigencia del Código Civil y
Comercial de la Nación, ha evaluado adecuadamente al daño no patrimonial, o moral,
por lo que ciertos precedentes son aplicables en la actualidad. Entre ellos, pueden
mencionarse los siguientes:
El daño moral consiste en la lesión a los derechos extrapatrimoniales, es de
naturaleza subjetiva y alcanza a las molestias en la seguridad personal o en el goce de
los bienes, o en la lesión de las afecciones legítimas de la víctima (C. Civ. y Com. Mar
del Plata, Sala 2º, Hidalgo Catalino L. y otra c/ Vázquez Miguel A. y otro,
15/07/1997).
Se ha dicho respecto del daño moral que es la lesión en los sentimientos que
determinan dolor o sufrimientos físicos, inquietud espiritual o agravio a las afecciones
legítimas y, en general, toda clase de padecimientos insusceptibles de apreciación
pecuniaria (conf. Bustamante Alsina, Jorge, Teoría general de la Responsabilidad
Civil, pág. 234; CNCiv., Sala H, 07/06/1996, R. 184.606, Mannucci, Elisa Leonor c/
Sanguinetti, Mario Horacio s/ Daños y perjuicios).
El daño moral importa una minoración en la subjetividad de la persona, derivada
de la lesión a un interés no patrimonial o, con mayor precisión, una modificación
disvaliosa del espíritu, en el desenvolvimiento de su capacidad de entender, querer o
sentir, consecuencia de una lesión a un interés no patrimonial, que habrá de traducirse
en un modo de estar diferente de aquel al que se hallaba antes del hecho, como
consecuencia de éste y anímicamente perjudicial (conf. Pizarro, Ramón D., Daño
moral, pág. 47; CNCiv., Sala K, 18/04/2006, Espejo, Olga Beatriz c/ Lo Russo, Daniel
y otros s/ Daños y perjuicios).
El daño moral constituye toda modificación disvaliosa del espíritu, es su
alteración no subsumible sólo en el dolor, ya que puede consistir en profundas
preocupaciones, estados de aguda irritación, que exceden lo que por el sentido amplio
de dolor se entiende, afectando el equilibrio anímico de la persona, sobre el cual los
demás no pueden avanzar (C. Civ. y Com. Mar del Plata, Sala 2ª, 30/09/1997,
Giordano Christian D. c/ Castet de Mendoza, María y otro).
El daño moral tiene por objeto indemnizar el quebranto que supone la privación
o disminución de aquellos bienes que tienen un valor fundamental en la vida del
hombre y que son la paz, la integridad física, el honor y los más caros afectos, aunque
no es referible a cualquier perturbación del ánimo o las incomodidades que en la vida
cotidiana estamos sometidas las personas (C. Civ. y Com. Mar del Plata, Sala 2ª,
30/09/1997, Giordano Christian D. c/ Castet de Mendoza, María y otro).
El dolor, la angustia, la aflicción, el padecimiento producido por la lesión en el
cuerpo, son estados del espíritu y constituyen el contenido del daño, el derecho no
resarce cualquier dolor, sino aquellos que sean consecuencia de la privación de un bien
jurídico sobre el cual tenía un interés jurídicamente reconocido (C. Civ. Com. yTrab.
Venado Tuerto, 12/05/1997, García, Lilia c/ Club Centenario). En virtud de lo hasta
aquí expuesto, y la angustia y padecimientos resultantes del accidente del que fui
víctima, así como las incomodidades que debí afrontar por el mencionado evento,
justiprecio el monto del presente rubro en la suma de PESOS CINCO MILLONES
($5.000.000)
D) DAÑO PSÍQUICO
Como resultado de las lesiones y el propio episodio del accidente, el actor ha
sufrido una importante alteración en su equilibrio psíquico. A consecuencia del
accidente ha experimentado secuelas psíquicas de alarma y temor a conducir vehículos
y al tránsito en general, lo cual le genera una terrible angustia y temor, que debe
enfrentar diariamente desde aquel trágico día. Se ha producido un hecho traumático
grave e inesperado, que al alterar el equilibrio psíquico del actor, ha originado notorios
trastornos en su conducta. Es que la reacción ante un peligro extremo como el
accidente sufrido, le ha producido la aparición subsiguiente de un gran pánico, con un
cuadro neurótico, que ha alterado su vida diaria. En este sentido, se advierte como
resultado, una disminución de funciones psíquicas importantes, como por ejemplo:
motivación, atención, memoria y concentración etc. La manifestación evidente de este
perjuicio está dada por la repetición del accidente en sus sueños y en el estado de
vigilia, aparece como un claro efecto, torturando al actor quien constantemente piensa
en el accidente, y relata en forma dramática lo acontecido. Sin duda alguna, el daño
físico resultante, es el más importante para el psiquismo. Diversos autores han
demostrado que a todos nos interesa la integridad de nuestro cuerpo, completo y
funcional. Esta fractura en el paralelismo, entre lo que es ahora después del accidente y
lo que tiene mentalmente como imagen de sí mismo, hace que el sujeto vaya
elaborando poco a poco su trauma, incrementando sus mecanismos psíquicos de
defensa, principalmente la negación. El carácter del actor se ha visto modificado en
forma disvaliosa, generando preocupación por su salud psíquica, depresiones,
insomnio y una evidente falta de confianza, desarrollando un cuadro neurótico reactivo
(neurosis post-traumática).
En este caso, y en forma acorde con lo reseñado ut supra, el actor ha perdido su
estado psíquico anterior, puesto que el propio episodio del accidente, su futura
incapacidad física, y su incertidumbre laboral, le han generado un gran desequilibrio
psíquico, con frecuentes síndromes de desconexión, estados confusos de conciencia,
abatimiento y desinterés en llevar adelante su vida, todo lo cual deriva en una situación
absolutamente negativa para sí y para quienes la rodean. Las pérdidas relacionadas con
el funcionamiento del cuerpo se consideran las de más difícil elaboración. El trabajo de
duelo, produce un estado de aflicción constante, al aparecer recuerdos con su estado
anterior, como si se estuviera despidiendo lentamente de su comportamiento previo al
accidente. Si esta aflicción no se da, puede revertir en el cuerpo lo que se llama
conversión psicosomática (úlceras, infartos, infecciones). Atento a que el infortunio
que nos ocupa, ha dejado secuelas psíquicas permanentes en el accionante, que
desmejoran en forma por demás grave y notoria su estructura emotiva, se estima que
debe ser indemnizada con la suma de PESOS DOS MILLONES QUINIENTOS
MIL ($2.500.000)
E) GASTOS FUTUROS:
1- Tratamiento psicoterapéutico: Como quedó expresado precedentemente, el
daño psíquico sufrido por el actor es importante y requiere la inmediata atención de un
especialista en la materia para sobrellevar y tratar de solucionar paulatinamente el
trauma psíquico producido por el accidente que motiva esta litis. "Acreditada la
existencia de causalidad de las deficiencias psíquicas que padece la damnificada con el
hecho investigado, los gastos que ocasionan el tratamiento que aconseja el perito para
que desaparezca toda secuela psíquica del accidente, deberán ser resarcidos por el
demandado". (CNEsp. Civ. y Com., Sala II "Russo de Cochelo c. Del Río" 25-11-81).
El tratamiento de el actor hasta obtener alguna rehabilitación llevará un tiempo
considerable, difícil de poder determinar, pero se estima no inferior a dos años. Se
reclama por este rubro la suma de PESOS CIENTO CINCUENTA MIL ($150.000)
2- Tratamientos médicos futuros: El accionante deberá someterse a diversos
tratamientos médicos futuros para evitar el agravamiento de las lesiones y morigerar
sus dolores, insumiendo el costo de dicho tratamiento la suma de PESOS
TRESCIENTOS MIL ($300.000)
F) LUCRO CESANTE.-
Conforme a lo dispuesto en el art. 1738 del CCCN, “la indemnización comprende
la pérdida o disminución del patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el beneficio
económico esperado de acuerdo a la probabilidad objetiva de su obtención y la
pérdida de chances”.
Dentro del rubro lucro cesante, cabe incluir a todas las ganancias que el
damnificado dejó de percibir hasta el día de su completo restablecimiento.
Como señala Zavala de González, “en cualquier caso el lucro cesante equivale al
cercenamiento de utilidades o beneficios materiales susceptibles de apreciación
pecuniaria, es decir, a la pérdida de algún enriquecimiento valorable desde una óptica
económica” (conf. Zavala de González, Matilde, “Resarcimiento de daños”, T. 2.A,
pág. 309, edit. Hammurabi, 2da. edición ampliada, 3ra. reimpresión, Buenos Aires,
julio de 1996).
El lucro cesante importa el quebranto patrimonial de las ganancias efectivamente
dejadas de percibir, como cesación de un lucro específico, relacionado casualmente
con el accidente. O sea, conforme el ordenamiento civil se entiende aquél como la
ganancia o utilidad de que fue privado el damnificado, es decir, la frustración de un
enriquecimiento patrimonial a raíz de un hecho lesivo, y requiere su prueba sobre la
base de constancias objetivas (CSJN, 05/08/2003, Manufacturas del Comahue S.A. c/
Estado Nacional -Ministerio de Economía y D.G.I.- S/Proceso de conocimiento,
[Link] AA1C17; CNCiv., Sala A, 4/11/1997, Beaumarie, Carlos F.y otro c/
Transporte Sargento Cabral S.A. y otro s/ Daños y perjuicios; ídem, Sala H,
27/06/2001, Valente Nicolás Héctor c/García Carlos Alberto y otro s/Daños y
perjuicios; íd., íd., 15/09/1998, Torales Ferreira, Ignacia c/Tte. Larrazabal C.I.S.A.
s/Sumario; etc.).
Por ende, reclamo en concepto de indemnización por este rubro la SUMA
DE PESOS CIENTO OCHENTA MIL ($180.000)
G) PÉRDIDA DE CHANCE.-
Se habla de “chance” cuando existe la oportunidad u ocasión propicia, con visos de
razonabilidad o fundabilidad de lograr una ventaja o evitar una pérdida. La frustración
de esa probabilidad imputable a otro, engendra un perjuicio resarcible. Lo
indemnizable no es el beneficio mismo, sino la probabilidad de lograrlo, sin que sea
posible conocer si ésta se habría realizado, nadie lo sabe, ni lo sabrá jamás, porque el
hecho del accidente ha detenido en forma definitiva el curso de los acontecimientos
donde reposaba la esperanza del afectado. Así pues, en la “chance” concurre siempre
una cuota de incertidumbre, de conjetura (C. 1º Civ. y Com. La Plata, Sala 3º, RSD-
177-93; Simeoni, Gabriela Noemí c/ Forcimito, José Juan s/ Daños y perjuicios,
2/09/1993; elDial - W69D0).
Por ende, reclamo en concepto de indemnización por este rubro la suma de
PESOS OCHENTA MIL ($80.000).
IX. LIQUIDACIÓN
El resumen de lo reclamado, es el siguiente:
A) Daños materiales
1) Reparación del rodado…………………………$470.000-
2) Privación de uso.................................................$50.000.-
3) Gastos de farmacia, etc.......................................$350.000.-
4) Gastos de traslado...............................................$50.000.-
B) Daño Físico…………………………………...$10.000.000.-
C) Consecuencias no patrimoniales………...…..$5.000.000.-
D) Daño Psíquico………………………………...$2.500.000-
E) Gastos Futuros
1) Tratamiento psicoterapéutico………………..…$150.000.-
2) Tratamiento médico futuros………………...….$300.000.-
F) Lucro cesante ………………………………..$180.000
G) Perdida de chance.............………………….$80.000
TOTAL $19.130.000.-
PESOS DIECINUEVE MILLONES CIENTO TREINTA MIL CON 00/100.
X. MORA Y CÓMPUTO DE LOS INTERESES-SOLICITA APLICACIÓN
ART. 770 inc. b.
Solicito que se haga lugar a la demanda de daños y perjuicios por la suma total
solicitada, y que resulta de la liquidación practicada en el acápite anterior, o lo que en
más o en menos resulte de la prueba producida o del elevado criterio de V.S., con más
los intereses desde que se configuró cada perjuicio objeto de reparación (CNCiv., en
pleno, 16/12/1958, Gómez, Esteban c/ Empresa Nacional de Transportes s/Daños y
perjuicios; así como lo establecido en el art. 1748 del Código Civil y Comercial de la
Nación) y hasta el efectivo pago, a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal
anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina (CNCiv., en pleno,
20/04/2009, Samudio de Martínez, Ladislaa c/ Transportes Doscientos Setenta S.A.
s/Daños y perjuicios)
Asimismo, en relación a lo antes solicitado, es que V.S aplique lo normado por
el art. 770 inc. b del código de Rito.
XI. PRUEBA.-
Ofrezco la siguiente:
A) CONFESIONAL: Se cite a la demandada a absolver posiciones y al
representante legal de la empresa citada en garantía a tenor de los pliegos que
oportunamente se acompañarán; autorizándose a mi parte a formular preguntas
recíprocas.-
B) TESTIMONIAL: Se cite a prestar declaración testimonial a la siguiente
persona, la cual resulta ser testigo presencial del hecho, y se lo ofrece a los fines de
probar tanto la existencia del hecho, como la mecánica del mismo:
- Luciano Valdez Romani, DNI: 18.853.711, Domicilio: Dr Oscar Kenny Nº 4867,
Ezpeleta, Quilmes, Provincia de Buenos Aires.
C) PERICIAL MECÁNICA: Se designe Perito mecánico único de oficio a fin de que
determine: 1) Efectúe un croquis del lugar del accidente, señalando en el mismo el
lugar probable donde se produjo la colisión, cantidad de carriles existentes y
velocidades permitidas en cada uno de ellos, señalización vial existente; 2) velocidad
de los vehiculos intervinientes en el accidente; 3) densidad del tráfico y visibilidad a la
hora de ocurrido el hecho; 4) Si conforme los daños que presentan los rodados
intervinientes en el siniestro, el hecho pudo haberse producido en la forma relatada en
la presente demanda; 5) Que vehículo ostentaba prioridad de paso; 6) Si del
presupuesto acompañado por esta parte son coherentes a las fotografías anexadas y si
aquellos guardan relación con el accidente por el que reclamo con el accidente por el
que reclamo. Caso contrario, efectué estimación de costo de reparación de la unidad
del actor conforme los daños apreciados (mano de obra y repuestos)7) Quién cuenta
con carácter de embistente y quién de embestido, 8) Cualquier otro dato que el perito
considere de real interés.-
D) PERICIAL MÉDICO LEGISTA: Se designe Perito Médico Legista único
de oficio, a fin de que teniendo en cuenta lo relatado en la presente demanda, historia
clínica y examinado a la víctima determine: 1) Naturaleza y caracteres de las lesiones
sufridas por el actor en el accidente de autos; 2) Si las lesiones sufridas por la víctima
pudieron ser ocasionadas de la forma que se relata en la demanda; 3) Descripción de la
terapéutica hasta la fecha de presentación del informe; 4) Califique y gradúe la
incapacidad permanente del actor con relación a la total vida y la total obrera; 5)
Califique y gradúe la incapacidad transitoria padecida por el actor, durante los
primeros meses de ocurrido el accidente; 6) Describa que tipo de limitaciones
funcionales presenta; 7) Señale si los padecimientos descriptos como secuelas del
evento, son consecuencias del mismo; 8) Si la accionante puede ser sometida a algún
tratamiento de rehabilitación física; caso positivo; indique qué tratamiento, su costo y
el tiempo de duración del mismo; 9) Plazo de inmovilización padecido por la víctima
por las lesiones sufridas hasta su definitiva alta médica; 10) Si durante dicha
convalecencia la peritada pudo realizar sus actividades habituales y someter las zonas
lesionadas a algún tipo de movilidad; 11) Si durante esa convalecencia pudo utilizar el
porcentaje de capacidad no afectado directamente por el hecho; 12) La existencia de
secuelas neurológicas producto del accidente; 13) Detalles, características y gravedad
de las mismas; 14) Relación de causalidad o concausalidad con los hechos de autos;
15) Porcentaje de incapacidad que le ocasionan -daño neurológico-; 16) Si sufre de
acúfenos, problemas de equilibrio ambulatorio, mareos, cefaleas; 17) Tratamientos
médicos a seguir al respecto y costos de los mismos incluyendo honorarios médicos;
18) Señale si la suma que se reclama en materia de gastos farmacéuticos, radiografías,
elementos ortopédicos, asistencia médica y kinesiológica, se consideran acordes a las
lesiones padecidas por el actor. Indique monto considerado por el experto a la fecha de
la pericia (es decir actualizado); 19) Determinará si los montos resultan verosímiles en
cuanto a lo reclamado en concepto de gastos futuros por los mismos rubros; en caso
contrario practique la estimación de los mismos; 20) Realice estudios complementarios
entre los cuales deberá incluir necesariamente placas radiográficas,
electroencefalograma, audiometría, pruebas vestibulares, electronistagmografía,
electromiogramas, pruebas semiológicas, resonancias, etc. ; 21) Todo otro dato que el
perito considere de interés para esta litis.-
Respecto a los puntos psicológicos/psiquiatricos: realizar las baterías de tests
que considere necesarias, informe: a) Si el accidente y sus consecuencias han influido
negativamente en el estado de salud psíquica o psicológica de la accionante; b) Si
presenta trastornos de conducta o de otra naturaleza originados en el evento dañoso; c)
Si ha padecido de síndrome post-conmocional y de qué magnitud; d) Si el siniestro ha
ocasionado en el actor alteraciones en su capacidad de atención, motivación, memoria
y concentración; y de qué magnitud; e) Si los trastornos psíquicos detectados son
susceptibles de tratamiento psicoterapéutico; en su caso tiempo de duración del
tratamiento y costo aproximado a valores actuales; f) Si tiene problemas fóbicos
respecto a la conducción y cercanía del paso de vehículos; g) Grado de incapacidad
parcial y permanente derivado de las alteraciones psicológicas y psiquiátricas; h)
Realice baterías de tests que considere necesarias; i) Todo otro dato de interés para la
litis.-
E) PERICIAL CONTABLE: Solicito se designe perito contador único de
oficio a fin de que apersonándose en las aseguradoras determine; a) Si lleva los libros
en legal forma; b) Si el rodado causante del daño a mi mandante se encontraba
asegurado en la cía. denunciada; c) Si la aseguradora recibió denuncia de siniestro por
el hecho de autos; en su caso acompañe la misma; d) Cualquier otro dato que resulte de
real interés para la resolución de la presente litis.-
G) DOCUMENTAL: Se acompaña a la presente demanda:
a) Copia de Poder general judicial;
b) Acta de mediación;
c) Copia de DNI; Copia de Lic. de Conducir y cedula del vehículo;
d) Denuncia administrativa ante la aseguradora de mi poderdante;
e) Presupuesto en copia de reparación de rodado y fotos;
f) Constancia de atención medica;
g) Certificado de cobertura del actor;
h) Póliza de seguro a nombre del codemandado FEVIAL S.A. y foto de los daños del
auto de la parte demandada;
H) INFORMATIVA: Se ordene libramiento de oficios y/o exhortos, y/o por ley
22.172, según corresponda, solicitando el oportuno desglose del original para
acompañar a los mismos, dejándose copia en autos, a:
1) AL SANATORIO BERNAL, sito en la Av. San Martín 572, Bernal,
Provincia de Buenos Aires, a fin de que informe si en fecha 06 de
Noviembre de 2023, y/o días subsiguientes, fue asistido el Sr.
OCHOA CORZO, JUAN MANUEL quien posee DNI: 40.891.166,
como consecuencia de un accidente de tránsito; si fue asistido en el
Departamento de urgencia de dicho nosocomio; estado que presentaba
y tratamiento que se le suministró; remita las correspondientes Historias
Clínicas, y/o fotocopia autenticada de la misma en caso de
imposibilidad material de enviarla al Juzgado. Asimismo, se expida
respecto de la autenticidad de la constancia médica que se acompaña.
2) AL TALLER “ADB S.R.L.”, sito en la calle 152 Nº 4144, Plátanos,
Berazategui, Provincia de Buenos Aires, a fin de que se expida sobre la
autenticidad de la documental acompañada.
3) A LA SUPERINTENDENCIA DE SEGUROS DE LA NACIÓN: A
los fines descriptos en el punto IV.
4) LA SEGUNDA COOPERATIVA LIMITADA DE SEGUROS
GENERALES, CUIT 30500017704, a fin de que: 1) Informe si al
06/11/2023 aseguraba el rodado MERCEDES BENZ dominio:
AIA910; 2) Informe si recibió denuncia de siniestro por un accidente de
tránsito del día 06/11/2023; 3) En caso afirmativo acompañe copia de la
misma y de las demás documentación que obre en el legajo. Todo ello
en virtud de obtener copia fiel de la denuncia emitida, toda vez que ha
habido apoderados de Cías. de seguro que han adulterado las mismas.
XII.- SOLICITO APLICACIÓN ART 34 Y 36 DEL C.P.C.C
Solicito conforme los deberes y facultades establecidas en los Arts. 34 y 36 de
C.P.C.C., que en la oportunidad de tener presente la acción instaurada (y sin necesidad
de trabar la presente litis), a los fines de contar con más elementos objetivos al
momento de celebrar la audiencia art. 360 CPCCN, se ordene el libramiento de la
prueba informativa ofrecida en los puntos IV y H, 1, 2, 3, y 4 de manera anticipada a la
apertura a prueba al efecto que se agreguen en autos las historias clínicas del actor
XIII. RESERVA CASO FEDERAL
Para la hipótesis de hacerse lugar a la demanda, en violación a las garantías
constitucionales de propiedad, defensa y debido proceso (arts. 17, 18, 19 y conc. de la
CN) vengo a formular reserva de ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, por la vía del recurso federal previsto en el art. 14 de la ley 48 o atacando la
resolución por arbitraria.
XIV.- DERECHO.
Fundo la presente acción conforme lo dispuesto en los arts. 1067, 1068, 1069,
1078, 1079, 1083, 1109, 1110, 1113 y concordantes del Código Civil, Art. 118 Dec.
Ley 17.418, Código de Tránsito, doctrina y jurisprudencia aplicable sobre la materia. -
XV.- PETITORIO.
1. Se me tenga por presentado, parte y por constituido el domicilio electrónico
y legal en el carácter invocado a mérito del poder acompañado.
2. Se corra traslado de la presente demanda a los demandados, bajo
apercibimiento de ley.-
3. Se tenga presente que, conjuntamente con la presente acción, se ha
promovido incidente de Beneficio de Litigar sin gastos.-
4. Se cite en garantía a la Cía. de Seguros denunciada, en los términos del art.
118 de la ley 17.418.
5. Oportunamente se haga lugar a esta demanda en todas sus partes, condenando
a los demandados al pago de las sumas reclamadas, con más sus intereses y costas.-
6. Tenga presente que a los fines de la compulsiva del expediente, retiro y
diligenciamiento de copias, cédulas, mandamientos, oficios, etc., obtención de
fotocopias y efectuar desgloses autorizo a los Dres. Cinthia Isabel Ozuna DNI
36.165.106, Nicolas Roberto Javier Casalia DNI: 31.827.567, Julián Martínez DNI
39.486.143, Gabriela Marchelli DNI 26.737.101, Chumacero Jenifer Katia DNI:
39.409.990, Cabrera Hernán Leandro DNI: 39. 654.158, Franco Gabriel Castiñeira
Ocampo DNI 40.014.286, Sergio Maximilano Melamed DNI 27.241.008 Matias
Ezequiel Diaz DNI 30.226.145, Brites Barbara Elisabet DNI 33.682.243 y/o quienes
estos designen.
PROVEER DE CONFORMIDAD,
SERA JUSTICIA.-
Signature Not Verified
Digitally signed by DAMIAN
ALEJANDRO DI GIORGI
Date: 2024.02.06 12:22:58 ART